Patrones de toma de decisiones El modelo de Janis y Mann (1977) se basa en que la toma de
decisiones es un proceso que conlleva un conflicto de decisión generador de estrés. Este estrés
de decisión se ve alimentado, según los autores, por dos fuentes: (a) la preocupación por
pérdidas objetivas y (b) la preocupación por pérdidas subjetivas. Confluyen en el individuo
fuertes deseos de acabar cuanto antes con el problema precipitando una decisión (cierre
prematuro del problema) con deseos no menos intensos de evitar o al menos aplazar cualquier
decisión (estancamiento del problema). La preocupación por pérdidas objetivas y subjetivas
genera que el individuo inicialmente tenga cierta resistencia a tomar decisiones y a que se
pregunte si realmente se corre algún riesgo dejando las cosas tal como están (patrón de inercia
no conflictiva); en caso de no ser así y de que el sujeto perciba que la tendencia del estado de
cosas es a empeorar si no se introducen cambios, se preguntará si se corren demasiados
riesgos llevando a cabo el curso de acción más accesible (patrón de cambio no conflictivo).
Ahora bien, si la situación tiende a empeorar de no introducirse cambios entonces el sujeto
entrará en un conflicto de decisión. Según Janis y Mann (1977), cuando hablamos de conflicto
de decisión “nos referimos con ello a tendencias opuestas y simultáneas en el individuo a
aceptar y rechazar, al mismo tiempo, un determinado curso de acción” (p. 46). Para resolver
este conflicto de decisión, el individuo puede adoptar alguno de los siguientes patrones de
toma de decisiones: a) Vigilancia, cuando el sujeto es optimista respecto a encontrar una
solución y cree que tiene el tiempo suficiente para buscar sistemáticamente la información
relevante y evaluarla razonadamente; b) Hipervigilancia, cuando el individuo cree que es
posible encontrar una solución pero piensa que el tiempo de que dispone es insuficiente de
modo que, en un estado próximo al pánico, busca frenéticamente información de manera
desordenada y se ve presa de altos niveles de estrés; c) Evitación defensiva, cuando el
individuo es pesimista respecto de encontrar una solución e intenta escapar del conflicto
evitando tomar una decisión, ya sea posponiéndola (aplazamiento o procrastinación),
transfiriéndola o racionalizando la alternativa más accesible (Burnett, 1991; Mann, Radford,
Burnett, Ford, Bond, Leving et al., 1998).
Medidas e instrumentos Con el fin de medir los patrones de toma de decisiones de los
adolescentes según el modelo de Conflicto de Decisión de Janis y Mann (1977) se utilizó el
Cuestionario Melbourne sobre Toma de Decisiones. Este instrumento se compone de 22
reactivos cada uno de los cuales describe actitudes o conductas llevadas a cabo al momento de
tomar decisiones. Se le pide al participante que lea cada reactivo y le asigne un valor que
puede ser 0 (no es cierto para mí), 1 (Algunas veces es cierto para mí) o 2 (Es cierto para mí).
Para calificar el cuestionario se suman los puntajes de cada escala o bien se obtiene la media
aritmética de cada una de ellas. Esta última opción será la utilizada en el presente análisis. Los
índices de confiabilidad alfa de Cronbach reportados por Mann y colaboradores (1998) fueron
de .80, .74, .87 y .81 para las escalas de Vigilancia, Hipervigilancia, Transferencia y
Aplazamiento, respectivamente. El Cuestionario Melbourne fue traducido y validado al español
mediante un Análisis Factorial Confirmatorio con una muestra de 609 estudiantes
universitarios españoles (Alzate et al., 2004; Laca, 2005). Los índices de confiabilidad alfa
reportados para dicha traducción fueron de .65, .62, .78 y .71 para Vigilancia (reactivos 2, 4, 6,
8, 12 y 16), Hipervigilancia (reactivos 1, 13, 15, 20 y 22), Transferencia (reactivos 5, 7, 10, 18 y
21) y Procrastinación (reactivos 3, 9, 11, 14, 17 y 19), respectivamente. Como se señaló, en el
presente estudio de analizará la estructura factorial del Cuestionario Melbourne en una
muestra de adolescentes bachilleres.
LA INFERENCIA ESTADÍSTICA COMO TEORÍA DE LOS PROCESOS PSICOLÓGICOS Con todo, la
interpretación cognitiva de la prueba de hipótesis, hizo que una herramienta (la inferencia
estadística) se convirtiera en una teoría explicativa de los procesos psicológicos y por eso
éstos, según la tesis histórica defendida por Gigerenzer y Murray (1987), pueden analizarse de
acuerdo con un esquema histórico cortado por la revolución de la inferencia. Los autores
mantienen que en la psicofísica básica, la percepción, la memoria y el pensamiento, puede
trazarse un antes y un después de la revolución de la inferencia. El panorama a finales de los
años 80 del pasado siglo refleja la emergencia de un punto de vista basado en la idea de toma
de decisiones en todas esas parcelas de la investigación experimental. Los autores
mencionados describen la evolución de la investigación en la psicofísica como un recorrido
desde la búsqueda de umbrales (realismo) de Fechner y Weber hasta la psicofísica de la
inferencia estadística con la TDS; en el estudio del reconocimiento del objeto, el proceso
histórico va de la inferencia inconsciente de Helmholtz hasta la prueba de hipótesis del álgebra
deductiva de Anderson; en la memoria, de la asociación a la toma de decisiones y en la
investigación en pensamiento se pasa del insight a la estadística intuitiva (véase Tabla 1). El
isomorfismo estructural entre la lógica de la prueba de hipótesis de Neyman & Pearson y la
TDS (Figura 3) permite afirmar que ésta no es una teoría psicofísica, sino una teoría de la
decisión aplicable a multitud de campos.