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La Voz Que Conmovera Los Cielos y La Tierra

Este documento presenta un sermón del Dr. William Soto Santiago dirigido a ministros en Talcahuano, Chile en 2005. En el sermón, Santiago discute la profecía bíblica de que Dios conmoverá los cielos y la tierra. Explica que esta profecía se refiere a la voz de Dios a través de su Espíritu Santo, la cual habló a través de los profetas del Antiguo Testamento. También señala que los dos olivos mencionados en Apocalipsis representan los ministerios de Moisés y

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Temas abordados

  • Cántico de la redención,
  • Venganza de Dios,
  • Transformación,
  • Cielo,
  • Cántico de la salvación,
  • Cántico de la glorificación,
  • Corte celestial,
  • Tierra nueva,
  • Ángel del Señor,
  • Fe
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La Voz Que Conmovera Los Cielos y La Tierra

Este documento presenta un sermón del Dr. William Soto Santiago dirigido a ministros en Talcahuano, Chile en 2005. En el sermón, Santiago discute la profecía bíblica de que Dios conmoverá los cielos y la tierra. Explica que esta profecía se refiere a la voz de Dios a través de su Espíritu Santo, la cual habló a través de los profetas del Antiguo Testamento. También señala que los dos olivos mencionados en Apocalipsis representan los ministerios de Moisés y

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Temas abordados

  • Cántico de la redención,
  • Venganza de Dios,
  • Transformación,
  • Cielo,
  • Cántico de la salvación,
  • Cántico de la glorificación,
  • Corte celestial,
  • Tierra nueva,
  • Ángel del Señor,
  • Fe

LA VOZ

QUE CONMOVERÁ
LOS CIELOS
Y LA TIERRA
Miércoles, 4 de mayo de 2005
(Tercera actividad)
Talcahuano, Biobío, Chile
NOTA AL LECTOR
Es nuestra intención hacer una transcripción fiel y
exacta de este Mensaje, tal como fue predicado; por lo
tanto, cualquier error en este escrito es estrictamente
error de audición, transcripción e impresión, y no debe
interpretarse como errores del Mensaje.
El texto contenido en esta conferencia puede ser
verificado con las grabaciones del audio o del video.
Este folleto debe ser usado solamente para
propósitos personales de estudio hasta que sea publicado
formalmente.
LA VOZ QUE CONMOVERÁ
LOS CIELOS Y LA TIERRA
(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago


Miércoles, 4 de mayo de 2005
(Tercera actividad)
Talcahuano, Biobío, Chile

M uy buenas noches, ministros compañeros en la


Iglesia del Señor Jesucristo en este tiempo final.
Es una bendición grande para mí estar con ustedes en
esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos
de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su
Programa correspondiente a este tiempo final.
Para lo cual leemos en Hebreos, capítulo 12, versos 25
al 29, donde nos dice:
“Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no
escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba
en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al
que amonesta desde los cielos.
La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero
ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré
no solamente la tierra, sino también el cielo.
Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las
4 Dr. William Soto Santiago
cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las
inconmovibles.
Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible,
tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios
agradándole con temor y reverencia;
porque nuestro Dios es fuego consumidor”.
Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos
permita entenderla.
Nuestro tema es: “LA VOZ QUE CONMOVERÁ
LOS CIELOS Y LA TIERRA”; de lo cual San Pablo
nos dice, aquí el verso 26:
“La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero
ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré
no solamente la tierra, sino también el cielo”.
“LA VOZ QUE CONMOVERÁ LOS CIELOS Y
LA TIERRA”.
A través de las profecías bíblicas correspondientes
al tiempo final, encontramos que Dios ha dicho que va a
estremecer este planeta Tierra y también los Cielos.
Y ahora, en esta ocasión vamos a ver estas profecías
bíblicas, y vamos a ver el misterio de la Voz que conmoverá
los Cielos y la Tierra.
Es la Voz de Dios por medio de Su Espíritu Santo;
esa es la Voz que habló por medio de los profetas en el
Antiguo Testamento, y es la misma Voz a la cual no le
prestaron atención muchos de los hebreos del tiempo de
Moisés y muchos de los hebreos del tiempo de los demás
de los profetas.
Vean, aquí en Zacarías, capítulo… capítulo 7 de
Zacarías, dice el verso 11 al 12:
“Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la
espalda, y taparon sus oídos para no oír;
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 5
y pusieron su corazón como diamante, para no oír la
ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba
por su Espíritu, por medio de los profetas primeros;
vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los
ejércitos”.
¿Cómo Dios le hablaba al pueblo hebreo? Por medio
de los profetas (¿cómo?) a través de Su Espíritu Santo. El
Espíritu de Dios en los profetas hablaba al pueblo.
Por eso, vean aquí, en Primera de Pedro, capítulo 1,
verso 10 en adelante, dice:
“Los profetas que profetizaron de la gracia destinada
a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca
de esta salvación,
escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba
el Espíritu de Cristo que estaba en ellos (¿ve?), el cual
anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las
glorias que vendrían tras ellos”.
Y ahora, era el Espíritu de Cristo en los profetas del
Antiguo Testamento el que anunciaba los sufrimientos de
Cristo, los sufrimientos que le vendrían al Mesías cuando
estuviera en la Tierra en carne humana. El mismo Espíritu
que después estaba en Jesús, ese mismo Espíritu estaba en
los profetas del Antiguo Testamento anunciando las cosas
que le vendrían al Mesías en Su Venida.
Pero dice, vean:
“… el cual anunciaba de antemano los sufrimientos
de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos”.
¿Ven? O sea, no solamente hablaba de los sufrimientos,
sino las glorias que vendrían tras esos sufrimientos.
Luego de esos sufrimientos Cristo resucitó glorificado;
y luego de estar con Sus discípulos unos 40 días, luego
encontramos que ascendió al Cielo delante de todos Sus
6 Dr. William Soto Santiago
discípulos1 (y eran como 500 los que allí estaban)2, y se
sentó a la diestra de Dios en el Cielo3.
¿Ven? Y ya de ahí en adelante son las glorias del
Mesías. Y luego, el Reino Milenial, todo eso es las glorias
del Mesías; y también bendición para todos los creyentes
en Cristo.
Ahora, veamos, era el Espíritu de Cristo en los profetas
el que hablaba esas profecías.
Vean, aquí en Hebreos, capítulo 1, verso 1 al 3, dice:
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras en otro tiempo a los padres por los profetas…”.
Y ahora, ¿cómo hablaba? Por medio de Su Espíritu
Santo a través de los profetas.
“… en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo,
a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo
hizo el universo”.
El Heredero de toda la Creación ¿quién es? Jesucristo.
Y dice:
“… y por quien asimismo hizo el universo”.
¿Cómo Dios hizo el universo? Por medio de Jesucristo.
Dios no ha hecho nada en el pasado, no está haciendo
nada en el presente y no hará nada en el futuro que no sea
a través de Jesucristo nuestro Salvador.
¿Pero Dios no obra a través de personas, de otras
personas? Claro que sí, pero es el Espíritu de Cristo en esas
personas hablando, obrando, llevando a cabo el Programa
de Dios.
Todo es administrado por Jesucristo. Jesucristo en
Espíritu Santo es el que ha estado en medio de Su Iglesia.
1 Hechos 1:3-9
2 1 Corintios 15:6
3 San Marcos 16:19
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 7
Por eso en Zacarías, capítulo 4, cuando nos muestra el
candelero o candelabro con siete lámparas y dos árboles
de olivo, y dos ramas de olivo, que vierten aceite como
oro sobre o dentro del vaso principal, vean, luego dice que
“no es con ejércitos, ni con fuerza, sino con mi Espíritu,
ha dicho el Señor”.
Ese candelabro con siete lámparas es la Iglesia del
Señor Jesucristo.
Los dos olivos son los Dos Olivos de Apocalipsis,
capítulo 11; pues aquí lo dice, aquí en Apocalipsis, capítulo
11, lo dice abiertamente. Dice… Capítulo 11, verso 3 en
adelante, dice:
“Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil
doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.
Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros
que están en pie delante del Dios de la tierra.
Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de
ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles
daño, debe morir él de la misma manera.
Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no
llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las
aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra
con toda plaga, cuantas veces quieran”.
Eso es poder absoluto sobre la naturaleza. Y eso
significa que cuando esos ministerios estén obrando esas
maravillas —que son los ministerios de los Dos Olivos,
los ministerios de Moisés y Elías— estarán adoptados;
eso es el ministerio de los Dos Olivos adoptados.
Y primeramente estarán en medio de la Iglesia del
Señor Jesucristo; y luego llevarán el Evangelio a los judíos,
y serán llamados y juntados 144.000 hebreos, 12.000 de
cada tribu.
8 Dr. William Soto Santiago
Vean, en Zacarías, capítulo 4, encontramos a los dos
olivos, uno a cada lado del candelabro; y el candelabro
es la Iglesia del Señor Jesucristo, tipifica a la Iglesia del
Señor.
Y en el templo que construyó el rey Salomón, ¿dónde
estaban los dos querubines de madera de olivo cubiertos de
oro? En el lugar santísimo, que representa la etapa final de
la Iglesia del Señor Jesucristo, la cual corresponde a este
tiempo final; porque la Iglesia del Señor Jesucristo es un
Templo espiritual, el cual Cristo ha estado construyendo
de etapa en etapa.
Por eso es que San Pedro nos dice en Primera de Pedro,
capítulo 2, versos 4 en adelante, nos dice de la siguiente
manera (y vamos a leerlo para que tengamos el cuadro
claro); dice:
“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente
por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,
vosotros también, como piedras vivas, sed edificados
como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer
sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo”.
Y ahora, aquí Dios está construyendo una Casa, un
Templo, un Tabernáculo, con piedras vivas: esto es con
seres humanos. Esas son piedras vivas; así como la Piedra
del Ángulo, la Piedra desechada por los maestros, por el
Concilio del Sanedrín y el sumo sacerdote, ¿quién era? No
era una piedra literal, era Jesucristo nuestro Salvador, el
Hijo de Dios.
Y todos los hijos e hijas de Dios son piedras vivas
también, que son colocadas ¿dónde? En el Templo
espiritual que Jesucristo está construyendo.
Pablo decía: “¿No saben ustedes que ustedes son templo
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 9
de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”4. Y
ahora, también nos habla de la Iglesia como un Templo
espiritual. Y ahora, dice también que el que destruya el
Templo de Dios, Dios lo destruirá a él.
Por eso es que encontramos que para el tiempo final
el juicio divino de la gran tribulación ¿qué será? El día de
venganza del Dios nuestro.
¿Y qué es el día de venganza? El día en que Dios
vengará la sangre de sus santos, de los mártires: de los
mártires de la Iglesia del Señor Jesucristo y también de los
hebreos que han sido martirizados.
Por eso Dios dice en el capítulo 32 de Deuteronomio…,
capítulo 32 de Deuteronomio, Dios dice allí (vamos…), el
verso 35:
“Mía es la venganza y la retribución;
A su tiempo su pie resbalará,
Porque el día de su aflicción está cercano”.
¿Ven? ¿De quién es la venganza? De Dios. Por eso
Pablo decía: “Dad lugar a la ira”; él decía: “No os venguéis
vosotros mismos”5.
Por lo tanto, ¿qué es la venganza de Dios? Está
representado, tipificado, en una corte. Y por cuanto la
venganza de Dios es de acuerdo a la Corte celestial, y
Dios es el Juez, y todo el poder y autoridad y todo el juicio
lo ha dado a Jesucristo; por lo tanto, Dios, siendo el Juez
Supremo, a través de Jesucristo es que juzgará a los vivos
y a los muertos.
Y ahora, desde la Corte celestial es que el juicio divino
saldrá para la humanidad.
Así como en una corte terrenal, vean ustedes, se llevan
4 1 Corintios 3:16-17
5 Romanos 12:19
10 Dr. William Soto Santiago
los casos para que sea el juez el que vengue, haga venganza
de toda cosa que ha sucedido. Por eso la corte no permite
que las personas se venguen a sí mismas, no pueden tomar
la justicia por la mano; le toca al juez dictar el juicio.
Y Dios dice, Dios que es el Juez Supremo, dice: “No
os venguéis vosotros mismos. Mía es la venganza”. Y Él
es el que pagará a cada uno conforme a sus obras6.
Y ahora, vean aquí en… Recuerden que para todo hay
tiempo. Aquí en Deuteronomio, capítulo 32, verso 39 en
adelante, dice:
“Ved ahora que yo, yo soy,
Y no hay dioses conmigo;
Yo hago morir, y yo hago vivir;
Yo hiero, y yo sano;
Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Porque yo alzaré a los cielos mi mano,
Y diré: Vivo yo para siempre,
Si afilare mi reluciente espada,
Y echare mano del juicio,
Yo tomaré venganza de mis enemigos,
Y daré la retribución a los que me aborrecen.
Embriagaré de sangre mis saetas,
Y mi espada devorará carne;
En la sangre de los muertos y de los cautivos,
En las cabezas de larga cabellera del enemigo.
Alabad, naciones, a su pueblo,
Porque él vengará la sangre de sus siervos,
Y tomará venganza de sus enemigos,
Y hará expiación por la tierra de su pueblo.
Vino Moisés y recitó todas las palabras de este cántico
a oídos del pueblo, él y Josué hijo de Nun”.
6 San Mateo 16:27
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 11
Y ahora, con el día de venganza del Dios nuestro, donde
Dios tomará venganza de todos los que han destruido el
pueblo de Dios, el pueblo hebreo, y los que han destruido
la Iglesia del Señor Jesucristo; ahora, con ese día de
venganza, en donde Dios vengará la sangre de todos Sus
siervos, será expiada la Tierra.
Siempre para que haya una expiación tiene que haber
muerte y sangre.
Y ahora, esto también lo dice en Números, capítulo
35…; Números 35, verso 30 al 34, dice:
“Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de
testigos morirá el homicida; mas un solo testigo no hará
fe contra una persona para que muera”.
¿Ven? Se necesitan dos o tres testigos.
Y para que venga el juicio divino de la gran tribulación
o el juicio divino que será derramado en la gran tribulación,
tienen que haber dos o tres testigos.
Y ahí tenemos, en Apocalipsis, capítulo 11, los
Dos Testigos, que profetizarán de las cosas que han de
suceder, los juicios divinos que han de venir; porque esos
ministerios recibirán la revelación divina directamente
del Trono de Dios, a través de Jesucristo, y la darán a
conocer a la humanidad. Y como estará siendo anunciado,
profetizado, así va a suceder.
O sea que las noticias del Cielo de las cosas que van
a suceder en la Tierra durante la gran tribulación estarán
viniendo a través de un TELE-VISOR; un televisor: uno
que ve más que los demás.
Un profeta es un televisor: uno que capta la señal del
Cielo, recibe la Voz directamente de Dios, y la trasmite a
la humanidad. Es un transmisor de la Voz de Dios.
Y ahora… Por eso ustedes encuentran a través del
12 Dr. William Soto Santiago
Antiguo Testamento a hombres a los cuales Dios les dijo:
“Di al pueblo tal cosa”. ¿Ve? Están transmitiéndole al
pueblo lo que Dios ha dicho. La Voz de Dios está siendo
transmitida a través de esos hombres, de esos profetas.
Un profeta es un hombre con las dos consciencias
juntas, y por esa causa puede oír y puede ver en otras
dimensiones; y por consiguiente, puede oír la Voz de
Dios y transmitir al pueblo de Dios todo lo que Dios está
diciendo.
Miren aquí lo que dice Dios al profeta Jeremías. Dice
en el capítulo 1 de Jeremías, verso 4 al 10:
“Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo:
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes
que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones
(o sea que nació profeta)”.
Los profetas no se hacen profeta; no se hacen profeta
estudiando mucho, no se hacen profeta orando mucho,
sino que nacen profetas: nacen con las dos consciencias
juntas.
El resto de las personas nace con las dos consciencias
separadas; pero los profetas nacen con las dos consciencias
juntas; y por eso es que estando despiertos pueden ver en
otras dimensiones, o escuchar también.
Sigue diciendo:
“Y yo dije: ¡Ah! ¡Ah, Señor Jehová! He aquí, no sé
hablar, porque soy niño.
Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a
todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande”.
Y ahora vean, el portavoz de Dios aquí en este pasaje
es Jeremías. Sigue diciendo:
“No temas delante de ellos, porque contigo estoy para
librarte, dice Jehová.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 13
Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo
Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca”.
¿Dónde Dios coloca Sus palabras? En la boca
del profeta que Él envía para cada edad o para cada
dispensación.
En Deuteronomio, capítulo 18, versos 15 al 19, ahí
también nos dice acerca de los profetas y acerca del
profeta mesiánico. Aquí en Deuteronomio, capítulo 18,
vean lo que nos dice; capítulo 18, verso 15, dice:
“Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo,
te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis”.
¿Por qué Moisés dice: “A él oiréis”? Porque la Voz de
Dios está (¿dónde?) en el profeta que Él envía.
Cuando una persona oye, escucha al profeta que Dios
envía para el tiempo en que la persona está viviendo, está
escuchando a Dios, está escuchando la Voz de Dios directa
a través de un velo de carne.
Sigue diciendo en Deuteronomio, aquí el verso 18 y 19:
“Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos,
como tú; y pondré mis palabras en su boca (¿Dónde Dios
coloca Sus palabras? En la boca del profeta que Él envía),
y él les hablará todo lo que yo le mandare”.
Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él
hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta”.
O sea, se las tendrá que arreglar con Dios, darle cuentas
a Dios; porque Dios le va a pedir cuenta a la persona.
Lo que sucedió en Zacarías, capítulo 7, verso 11 al
12, donde Dios enviaba Su Palabra por medio de Sus
profetas a través ¿de qué? De Su Espíritu Santo. Era el
Espíritu Santo hablando a través de los profetas; era la
Voz de Dios, por medio de Su Espíritu, a través de labios
humanos. “No quisieron escuchar, y entonces vino gran
14 Dr. William Soto Santiago
enojo de parte de Dios”; y la ira de Dios vino sobre el
pueblo.
Ahora, continuamos aquí leyendo en Jeremías, verso
10; dice [capítulo 1]:
“Mira que te he puesto en este día sobre naciones y
sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar
y para derribar, para edificar y para plantar”.
Vean, Dios ha colocado un hombre ahí sobre naciones.
¿Para qué?
“… sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y
para destruir, para arruinar y para derribar, (y) para
edificar y para plantar”.
¿Ven? Dos trabajos para llevar a cabo.
Y sin embargo las personas veían un hombre; pero
ese hombre era un profeta de Dios, y estaba conectado
directamente con el Trono de Dios; y por consiguiente,
la Voz del Trono de Dios, la Voz de Dios, venía a la raza
humana en esos días a través del profeta Jeremías.
Y lo que él hablara de juicio, de maldición: se
materializaría; lo que él hablara de bendición: se
materializaría.
Y ahora, encontramos que así es como Dios ha obrado
todo el tiempo.
Y ahora, siendo que estamos hablando de la Voz que
conmoverá los Cielos y la Tierra, si hay una Voz tiene que
haber un instrumento a través del cual escuchemos esa
Voz.
Y ahora, siendo que es la Voz que conmoverá los
Cielos y la Tierra, y por consiguiente tiene que ver con
el juicio divino que va a venir sobre la raza humana, que
comenzará con un terrible terremoto, que conmoverá los
Cielos y la Tierra…; o sea, va a suceder algo muy grande.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 15
Pero eso no ha sucedido. ¿Por qué? Porque la paciencia
de Dios es para salvación de todos aquellos que van a
recibir a Cristo como su Salvador y van a formar parte de
la Iglesia del Señor Jesucristo.
Así como la paciencia de Dios en los días de Noé:
desde el momento en que Dios le dijo a Noé que iba a
destruir la raza humana, después de eso trascurrieron
100 o 120 años. Y la gente podía decir: “Noé está
diciendo eso hace ya 10 años”, después: “ya hace 20
años”; “ya hace 30 años está diciendo lo mismo y no
sucede”.
¿Pero qué sucedía? No era la paciencia de Dios hacia
aquellos incrédulos, era la paciencia de Dios hacia Noé,
porque Noé era un creyente.
Y la paciencia de Dios hacia Noé era ¿por qué? Porque
Noé estaba construyendo el arca y no había terminado.
Si Noé tardaba 500 años, Dios tenía que esperar 500
años. Si Noé tardaba 50 años, pues vendría a los 50 años
el diluvio; porque Noé entraba al arca y ya escapaba del
juicio que iba a venir.
Dios siempre tiene una forma para escapar del juicio
divino.
¿Cuál es la forma que Él tiene, para el Día Postrero,
para escapar del juicio divino? Nuestra transformación y
el rapto.
Al ser transformados nos iremos con Cristo a la Cena
de las Bodas del Cordero; y ya tendremos tres años y
medio de la gran Cena de las Bodas del Cordero en el
Cielo, donde estaremos recibiendo grandes galardones,
mientras la humanidad estará aquí en la Tierra pasando
por los juicios de la gran tribulación.
Ahora, siempre hay una forma para escapar.
16 Dr. William Soto Santiago
Los que escaparon en el tiempo de Noé fueron los que
escucharon la Voz de Dios en aquel tiempo.
Cuando en otros tiempos ha venido destrucción sobre
la raza, ¿quiénes escaparon? Los que escucharon la Voz de
Dios.
¿Quiénes escaparon cuando vino la destrucción sobre
Jerusalén? Los que habían escuchado la Voz de Dios a
través de Jesucristo. Cuando vieron a Jerusalén cercada de
ejércitos…
Cristo les dijo: “Cuando ustedes vean a Jerusalén
cercada de ejércitos, llegó su destrucción. El que esté
fuera, no entre a Jerusalén; el que esté dentro, salga de
Jerusalén”7.
¿Ven? Y los creyentes en Cristo que estaban dentro
de Jerusalén se fueron de Jerusalén. El general romano
Tito, durante esos dos años que cercó a Jerusalén, les dio
oportunidad para que salieran.
Vean, la misericordia de Dios fue eso: para que los
que habían escuchado la Voz de Cristo, la Voz de Dios a
través de Jesucristo, pudieran salir; porque Cristo les dijo:
“Cuando ustedes vean a Jerusalén cercada de ejércitos, el
que esté dentro de la ciudad, salga de ella”. ¿Ve? Y tenía
entonces que haber oportunidad para salir.
O sea que aunque fue un poquito, pero Dios ablandó
el corazón del general romano Tito por amor ¿a quién? A
aquellos creyentes en Cristo que habían escuchado la Voz
de Dios a través de Jesucristo; pues Dios por medio de Su
Espíritu Santo estaba hablando a través de Jesucristo en
Su ministerio terrenal.
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
7 San Lucas 21:20-21
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 17
en estos postreros días nos ha hablado por (Su) Hijo,
a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo
hizo el universo”.
Fue por medio de Jesucristo que Dios hizo el universo.
En San Juan, capítulo 1, verso 1 al 18, nos habla de esto:
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios,
y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios.
Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de
lo que ha sido hecho, fue hecho”.
¿Ve? Por lo tanto, encontramos que todo lo que Dios
hace, lo hace a través de Jesucristo.
¿Y cómo podía Dios hacer cosas a través de Jesucristo,
si Jesucristo cuando fue creado el universo, el cuerpo de
Jesucristo no había nacido todavía? Pero Cristo estaba en
Su cuerpo angelical.
Por eso pudo decir en el capítulo 8, verso 56 al 58,
de San Juan: “Abraham vuestro padre se gozó de que
había de ver Mi día; y lo vio, y se gozó”. Le dijeron
los judíos: “Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a
Abraham?”. Cristo les dice: “Antes que Abraham fuese,
Yo soy”.
¿Cómo era Cristo antes que Abraham? Era el Ángel
del Pacto, el Ángel de Jehová; Cristo, el Ángel del Pacto.
Vean, aquí nos dice, en Malaquías, capítulo 3, que el
que vendría después de Juan, al cual Juan le prepararía el
camino…, vean aquí lo que dice de quién es esa persona.
Dice… Capítulo 3 de Malaquías, verso 1, dice:
“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el
camino delante de mí (¿Quién es ese mensajero? Juan el
Bautista. Ya eso se cumplió); y vendrá súbitamente a su
templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del
18 Dr. William Soto Santiago
pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho
Jehová de los ejércitos”.
¿Y quién es el Ángel del Pacto? El Ángel de Jehová, el
que le dio la Ley al pueblo hebreo en el monte Sinaí. Por
eso es que dice San Pablo que Dios dio la Ley al pueblo
por medio de ángeles; en Hebreos, capítulo 2; y en el libro
de los Hechos también8.
En Hebreos, capítulo 2, dice, verso 2:
“Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles
fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió
justa retribución,
¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una
salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada
primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los
que oyeron”.
Y ahora, encontramos que la Palabra dicha por los
ángeles es la Palabra dicha por el Ángel de Jehová, el
Ángel del Pacto, que es Cristo en Su cuerpo angelical.
Y ahora, veamos aquí en el capítulo 7 del libro de
los Hechos, verso 53; aquí vamos a ver lo que nos dice.
Esteban predicando dice…, verso 53, dice… Aun un poco
antes: verso 51 en adelante, dice:
“¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de
oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo (vean,
resistían siempre al Espíritu Santo desde el Antiguo
Testamento); como vuestros padres, así también
vosotros.
¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros
padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano
la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido
entregadores y matadores;
8 Hechos 7:53
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 19
vosotros que recibisteis la ley por disposición de
ángeles, y no la guardasteis”.
Y ahora, “por disposición de ángeles”: el Ángel de
Jehová, el Ángel del Pacto; ese Ángel de Jehová que
aparece aquí en el Éxodo, en el capítulo 3, y también en el
capítulo 23 del Éxodo.
Vean aquí, capítulo 3 del Éxodo… capítulo 3 del Éxodo,
nos dice… Capítulo 3, verso 1 en adelante, del Éxodo, dice:
“Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro,
sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto,
y llegó hasta Horeb, monte de Dios.
Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de
fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza
ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande
visión, por qué causa la zarza no se quema.
Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en
medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió:
Heme aquí.
Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies,
porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham,
Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió
su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios”.
Y ahora, el Ángel de Jehová luego aparece que es el
Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; aparece que es
Jehová. ¿Por qué? Porque Dios está en Su Ángel, el Ángel
de Jehová. Y el Ángel de Jehová es Cristo en Su cuerpo
angelical.
Por eso también cuando le pregunta cuál es Su Nombre,
le da cuatro consonantes, que son: la ‘Y’, la ‘H’, la ‘W’,
‘H’, por nombre.
20 Dr. William Soto Santiago
Luego acá, en el capítulo 23 del Éxodo, versos 20 al
23, dice:
“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te
guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he
preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz…”.
Y ahora, Dios dice que escuchen la Voz ¿de quién? Del
Ángel - de Su Ángel, del Ángel de Jehová, del Ángel del
Pacto. ¿Por qué? Porque Dios estaría hablando a través de
Su Ángel.
“Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas
rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque
mi nombre está en él”.
¿Dónde está el Nombre de Dios? En Su Ángel, el
Ángel de Jehová.
Por eso cuando vino el Ángel de Jehová en carne
humana, siendo precursado por Juan el Bautista, cuando
apareció el Ángel de Jehová en forma de hombre, ¿qué
sucedió? Él dijo en San Juan, capítulo 5, verso 43: “Yo he
venido en Nombre de Mi Padre, y no me recibís; cuando
otro venga en su propio nombre, a él recibiréis”.
Ese “otro” es el anticristo, el hombre de pecado, al
cual el pueblo hebreo recibirá.
Recuerden que cuando Cristo fue juzgado por Pilato,
y Pilato luego le dice a los judíos (porque ellos pidieron
la muerte de Cristo, la crucifixión), Pilato les dice: “¿He
de matar, he de crucificar a vuestro rey?”; ellos le dicen:
“Nosotros no tenemos rey sino a César”9.
¿Ven? César es un emperador que pertenece al reino
de los gentiles, y por consiguiente viene de la línea del
reino babilónico, que luego va pasando de la etapa del
9 San Juan 19:14-15
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 21
imperio babilónico a la etapa del imperio medo-persa; y
de la parte - de la etapa del imperio medo-persa a la etapa
del imperio de Grecia; y luego de la etapa del imperio de
Grecia a la etapa romana. ¿Ven? O sea, va pasando de la
cabeza de oro, al pecho y los brazos de plata, al vientre
y los muslos de bronce, y después a las piernas hierro, y
luego a los pies de hierro y de barro cocido10.
Y ahora, de esa línea del reino de los gentiles es César;
y ellos dicen que no tienen otro rey sino a César.
Por lo tanto, vean…; y de ese reino es que viene el
anticristo, el hombre de pecado; a ese ellos recibirán. Eso
ya es una profecía; por lo tanto, eso es de esa manera.
Ahora, Cristo fue rechazado, y hubo un propósito en
eso: tenía que efectuarse el Sacrificio de la Expiación por
los pecados de todos los hijos e hijas de Dios que estaban
dispersos por el mundo entero.
Así como en el Antiguo Testamento se efectuaba el
sacrificio de la expiación por los pecados del pueblo el
día diez del mes séptimo de cada año…; en donde se
sacrificaba el macho cabrío de la expiación, y los que
arrepentidos de sus pecados pedían perdón a Dios y se
acercaban a Dios: alcanzaban la misericordia de Dios, el
perdón de Dios, y quedaban reconciliados con Dios.
El que no venía a arrepentido de sus pecados, el que
no venía afligido en su alma por haber pecado contra Dios,
arrepentido por haber pecado contra Dios: no quedaba
reconciliado con Dios, y perdía el derecho a vivir un año
más: Dios lo cortaba de en medio del pueblo.
Ahí encontramos que el sacrificio de ese macho cabrío
de la expiación por Jehová tipifica a Cristo muriendo en la
Cruz del Calvario.
10 Daniel 2:31-33, 2:36-43
22 Dr. William Soto Santiago
Y murió por nuestros pecados. O sea que en lugar de
nosotros morir por nuestros pecados, Cristo tomó nuestros
pecados, se hizo pecado por nosotros, y murió en lugar
de nosotros; murió como pecador, porque llevó nuestros
pecados; aunque Él de Sí mismo no tenía pecado.
Y luego encontramos que el macho cabrío por Azazel…
Eso está en Levítico, capítulo 16, verso 1 en adelante; y
capítulo 23, versos 26 al 29, de Levítico. El macho cabrío
por Azazel, el cual no era sacrificado; sino que cuando
el sumo sacerdote terminaba sus labores con el macho
cabrío que era sacrificado, luego venía, salía del lugar
santísimo, colocaba las manos sobre el macho cabrío que
estaba vivo, y confesaba los pecados del pueblo sobre ese
macho cabrío; y lo enviaba, por un hombre que ya estaba
destinado para eso, lo enviaba por medio de ese hombre
lejos al desierto, llevando los pecados del pueblo.
Ese macho cabrío también tipifica a Cristo.
Un macho cabrío que muere, que tipifica a Cristo; y
otro macho cabrío que no muere y tipifica a Cristo también.
Cristo cuando murió, luego llevó nuestros pecados lejos,
porque Él fue a donde estaban los espíritus encarcelados
que fueron desobedientes en el tiempo de Noé; o sea que
fue al infierno; porque todo pecador tiene que ir al infierno,
ese es el lugar que le corresponde al pecador.
Y allí predicó a los espíritus encarcelados11; y también
Él le quitó las llaves del infierno y de la muerte al diablo;
y Él dejó allí nuestros pecados.
Por eso cuando resucita, resucita justificado, como si
nunca hubiera tenido pecado; resucita justificado, porque
para resucitar glorificado, para poder ir al Cielo, tenía que
resucitar sin pecado.
11 1 Pedro 3:18-20
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 23
Y ahora, encontramos que Cristo en Su cuerpo
angelical es el macho cabrío por Azazel; y Cristo en Su
cuerpo físico es el macho cabrío por Jehová. ¿Ven lo
sencillo que es todo? Ambos tipifican a Cristo.
Cristo en Su cuerpo angelical no murió, lo que murió
fue Su cuerpo físico; pero luego fue resucitado glorificado.
Y luego Él estuvo unos 40 días en la Tierra.
Pero antes de eso, enseguida que resucitó, vean, Él tenía
que subir al Padre; por eso no permitió que lo tocaran12.
Pero luego, más adelante, permitió que lo tocaran. Tenía
que presentarse primero delante del Padre, subir al Padre,
y después volver. Esa es la explicación para esos pasajes.
Ahora, encontramos que Cristo lleva unos dos mil
años en el Cielo con Su cuerpo glorificado.
Recuerden que…, un detalle muy importante: no
conocían a Cristo cuando resucitó.
Cuando los muertos en Cristo resuciten, los que eran
ancianitos ¿cómo van a resucitar? En un cuerpo nuevo,
glorificado, y joven. En la resurrección las personas serán
jóvenes, cuerpos que representarán de 18 a 21 años de
edad.
Hubo un cambio en el cuerpo de Cristo: estaba
glorificado; y por consiguiente, no lo podían conocer aun
Sus discípulos más cercanos a Él.
Los caminantes de Emaús, miren, caminaron con Jesús
y ni lo conocían; hasta que partió el pan, dando gracias
partió el pan, y ahí lo conocieron; y se desapareció13.
Lo otro, vean, podía aparecer y podía desaparecer;
porque en el cuerpo glorificado no hay limitaciones, es
un cuerpo interdimensional. Y por cuanto es un cuerpo
12 San Juan 20:11-17
13 San Lucas 24:13-31
24 Dr. William Soto Santiago
interdimensional, puede aparecer y puede desaparecer;
en palabras más claras, puede pasar de esta dimensión
terrenal a otra dimensión invisible y ya no lo pueden ver.
También, cuando ascendió al Cielo, una nube lo quitó
de la vista de ellos.
Vean, Cristo en Su cuerpo glorificado está tan
joven como cuando subió al Cielo; porque en el cuerpo
glorificado la persona no se pone vieja.
Y nosotros tenemos la promesa de que Cristo nos va
a dar un cuerpo nuevo, eterno, inmortal, incorruptible y
glorificado. ¿Cuándo? A la Final Trompeta. Recuerden
que es a la Final Trompeta14.
La Trompeta es la Voz de Dios, la Voz de Cristo.
Y ahora, encontramos que en el Antiguo Testamento
era reunido el pueblo con el sonido de trompeta. Y a través
de las diferentes etapas de la Iglesia, con el sonido de la
Trompeta del Evangelio de la Gracia han estado siendo
juntados los escogidos de cada etapa de la Iglesia.
Y para el Día Postrero tendremos la Trompeta del
Evangelio de la Gracia y la Trompeta del Evangelio del
Reino. Eso corresponde a los Dos Olivos, a Moisés y a
Elías.
Y será la única ocasión, en la historia de la Iglesia del
Señor Jesucristo, que se estará escuchando en la Iglesia del
Señor Jesucristo la Gran Voz de Trompeta del Evangelio
de la Gracia y la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del
Reino.
La Gran Voz de Trompeta del Evangelio de la Gracia
gira alrededor de la Primera Venida de Cristo y Su Obra de
Redención en la Cruz del Calvario, para darnos la fe para
recibir la transformación interior: recibiendo a Cristo como
14 1 Corintios 15:51-52
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 25
nuestro único y suficiente Salvador, siendo bautizados
en agua en Su Nombre, recibiendo Su Espíritu Santo, y
obteniendo así el nuevo nacimiento; y así obtenemos esa
transformación interior; así es como nacemos a la vida
eterna en el Reino eterno de Jesucristo nuestro Salvador.
Y ya tenemos vida eterna. Aunque nuestro cuerpo
físico todavía no tiene vida eterna, pero nuestra alma tiene
vida eterna.
Y ahora, nos falta recibir la adopción física, que
es la redención del cuerpo: que será la resurrección
de los muertos en Cristo en cuerpos glorificados y la
transformación de nosotros los que vivimos.
Y esto…, para obtener esta transformación física,
estaremos escuchando la Gran Voz de Trompeta, con la
cual son llamados y juntados los escogidos de Dios en el
Día Postrero.
Y así estaremos escuchando directamente la Voz de
Dios, y estaremos obteniendo el conocimiento de todas
estas cosas que deben suceder pronto; porque la Voz de
Dios estará hablándonos de todas estas cosas que deben
suceder pronto, incluyendo los juicios divinos que han de
venir sobre la raza humana.
Y ahora, veamos aquí, en el libro del Apocalipsis, en el
capítulo 4, Cristo con esa Voz de Trompeta dice:
“Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán
después de estas”.
Y luego, para obtener el conocimiento de todas estas
cosas que deben suceder, ¿quién será el instrumento
que Cristo tendrá para hablarnos todas estas cosas que
deben suceder pronto? Que lo diga aquí el mismo Cristo,
porque si Él lo dice nosotros no tenemos que opinar nada.
Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, dice:
26 Dr. William Soto Santiago
“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el
Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado
su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben
suceder pronto”.
Es a través del Ángel del Señor Jesucristo que la
Iglesia del Señor Jesucristo escuchará todas estas cosas
que deben suceder pronto; escuchará el misterio de todas
estas cosas que han de suceder en el tiempo final.
En Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, también Cristo
dice:
“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio
de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de
David, la estrella resplandeciente de la mañana”.
Y ahora, el Enviado de Jesucristo para dar testimonio
de todas estas cosas que deben suceder es el Ángel del
Señor Jesucristo. Es a través de este Ángel que Cristo
estará manifestándose en Espíritu Santo en medio de Su
Iglesia, y estará hablándonos todas estas cosas que deben
suceder pronto.
En San Juan, capítulo 13, verso 20, Cristo dice:
“De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo
enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al
que me envió”.
Y ahora, ¿quién es el Enviado aquí para dar testimonio
de todas estas cosas que deben suceder pronto? El Ángel
del Señor Jesucristo.
¿Y cómo será posible que escuchando y recibiendo
al que Cristo envía estaremos recibiendo a Cristo, y
estaremos, por consiguiente, recibiendo al que envió a
Cristo: al Padre? Porque en Su Enviado estará Cristo en
Espíritu Santo, y estará Dios manifestado hablándole a Su
pueblo todas estas cosas que deben suceder pronto.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 27
Este Ángel de sí mismo no hablará nada, sino que
hablará todo lo que le será dado para el pueblo.
Juan el apóstol quiso adorar a este Ángel, y el Ángel
le dijo que no lo hiciera15. Este Ángel no es el Señor
Jesucristo; es un profeta, y está en cuerpo espiritual. Dios
es el Dios de los espíritus de los profetas.
Un espíritu es un cuerpo de otra dimensión, parecido a
nuestro cuerpo pero de otra dimensión.
Y este Ángel está en su cuerpo angelical dándole a
Juan la revelación del Apocalipsis. Así como estaba en
el Antiguo Testamento el Ángel de Jehová dándole la
revelación a Abraham, a Moisés y a todos los profetas que
Él envió; pero al final se hizo carne y habitó en medio del
pueblo hebreo.
Y para el tiempo final, este Ángel del Señor Jesucristo,
que ha estado todo el tiempo en la Iglesia de Jesucristo en
su cuerpo angelical: estará en carne humana; y ese será el
instrumento de Jesucristo a través del cual Cristo hablará
todas las cosas que han de suceder.
Y la Voz de Dios, el Padre, a través de Cristo en Espíritu
Santo, estará hablando a través de Su Ángel Mensajero; y
esa será la Voz que estremecerá no solamente la Tierra
sino los Cielos también. Todo lo que sea hablado por esa
Voz, acontecerá de esa manera.
Vean, aquí tenemos en diferentes lugares del
Apocalipsis las profecías de estas cosas que han de suceder.
Por ejemplo, tenemos aquí en el capítulo 14, verso 6 en
adelante, donde dice:
“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que
tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores
de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
15 Apocalipsis 19:10, 22:8-9
28 Dr. William Soto Santiago
diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria,
porque la hora de su juicio ha llegado”.
Es el Ángel Mensajero del Día Postrero que estará
señalando el momento cuando estará llegando la hora del
juicio divino, la hora del día de venganza del Dios nuestro;
la hora que aparece en Isaías, capítulo 61, verso 1 al 2.
Recuerden que Jesucristo leyó ese pasaje en San
Lucas, capítulo 4; y se detuvo a la mitad del verso número
2, donde dice: “Para predicar el día - el año de la buena
voluntad de Jehová”. Y ahí se detuvo. Si continuaba
leyendo, decía: “Y el día de venganza del Dios nuestro”.
¿Por qué no leyó esa otra parte? Porque el día de
venganza del Dios nuestro es para ser predicado en este
tiempo final por Cristo en Espíritu Santo a través de Su
Enviado, que será el Ángel del Señor Jesucristo, a través
del cual Cristo estará dando a conocer todas estas cosas
que deben suceder pronto.
Y ahora veamos otras Escrituras que nos hablan acerca
de estas cosas.
En Apocalipsis, capítulo 10…
Recuerden que Juan el apóstol, en la revelación
apocalíptica representa a la Iglesia del Señor Jesucristo
y a los mensajeros que Cristo enviaría a Su Iglesia; ahí
están representados los apóstoles, están representados
San Pedro, San Pablo y los demás mensajeros que Cristo
enviaría a Su Iglesia.
Por lo tanto, cuando Juan escucha la Voz de Dios, ¿a
través de quién la escucha? A través del Ángel del Señor
Jesucristo. Es a través del Ángel que viene la revelación
de Jesucristo. Por eso Juan quiso adorar al Ángel; y el
Ángel le dijo que no lo hiciera; Juan dice que quiso adorar
al Ángel que le había mostrado todas estas cosas.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 29
Y ahora, vamos a ver algo más aquí.
En Apocalipsis, capítulo 10, encontramos que
Cristo, luego que toma el Libro de los Siete Sellos, que
está en la diestra de Dios, en Apocalipsis, capítulo 5;
luego en Apocalipsis, capítulo 6, abre seis Sellos; y en
Apocalipsis, capítulo 8, abre el Séptimo Sello. Y luego
en Apocalipsis, capítulo 10, viene con el Librito abierto
en Su mano.
Este Ángel Fuerte que desciende del Cielo en
Apocalipsis, capítulo 10, es Cristo; y viene con el Librito
abierto en Su mano, viene con el Libro de los Siete Sellos
abierto.
El Libro de los Siete Sellos es el Libro de la Vida del
Cordero, es el Título de Propiedad de los Cielos y de la
Tierra, es el Título de Propiedad de la vida eterna.
Y ahora, este Título de Propiedad lo tuvo Adán; y
ahora, por cuanto Adán pecó: regresó a la diestra de
Dios. Y Cristo, el segundo Adán, lo toma en Apocalipsis,
capítulo 5. Esto todavía no ha ocurrido. Cristo no puede
levantarse del Trono del Padre (donde está haciendo
intercesión como Sumo Sacerdote con Su propia Sangre,
por cada persona que lo recibe como Su Salvador) hasta
que entre hasta la última oveja, el último escogido, a la
Iglesia del Señor Jesucristo.
Y entonces, cuando se complete la Iglesia: ya Cristo ha
terminado Su Obra de Intercesión como Sumo Sacerdote,
se levantará del Trono del Padre, tomará el Título de
Propiedad, el Libro de los Siete Sellos, lo abrirá en el
Cielo y hará Su Obra de Reclamo.
Vean, aquí en Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en
adelante, dice:
“Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto
30 Dr. William Soto Santiago
en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro
era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.
Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie
derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra (aguas
representa pueblos, naciones y lenguas);
y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo
clamado, siete truenos emitieron sus voces”.
Y ahora, las voces de los Siete Truenos es la Voz de
Cristo como el León de la tribu de Judá. Por eso el anciano
le dijo a Juan en el capítulo 5: “No llores. He aquí, el León
de la tribu de Judá ha vencido para abrir - tomar, abrir el
Libro y desatar sus siete sellos”16.
Sigue diciendo:
“Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces,
yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía:
Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las
escribas.
Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra,
levantó su mano al cielo,
y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que
creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las
cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en
él, que el tiempo no sería más…”.
¿Qué tiempo? El tiempo de redención habrá terminado.
Y de ahí en adelante: el que esté sucio permanecerá
sucio; porque ya la Sangre de la Expiación, la Sangre
de Cristo, ya no estará en el Trono del Padre, no estará
en el Trono de Intercesión, no estará en el Propiciatorio
en el Trono de Dios en el Cielo, porque ya Cristo habrá
terminado Su Obra de Intercesión.
Y por consiguiente, cuando Cristo toma el Título, lo
16 Apocalipsis 5:4-5
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 31
abre y lo trae a la Tierra, ya el tiempo de redención ha
terminado.
“… sino que en los días de la voz del séptimo ángel,
cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de
Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los
profetas.
La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo:
Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel
que está en pie sobre el mar y sobre la tierra.
Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él
me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en
tu boca será dulce como la miel.
Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo
comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando
lo hube comido, amargó mi vientre.
Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre
muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes”.
Es la primera ocasión —aquí profetizado— que el
Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos, será
entregado a un hombre que se lo comerá.
Adán lo tuvo, y no se lo comió. Jesucristo lo recibe, y
no se lo come; pero se lo entrega a un hombre.
¡El Libro más importante de los Cielos!, del cual no
había ninguna persona digna de tomar ese Libro y abrirlo,
ni siquiera de mirarlo, y ahora Cristo lo toma —que era el
único digno de tomarlo— y se lo entrega a un hombre.
¿Qué está haciendo Cristo? Está entregándole el Título
de Propiedad de los Cielos y de la Tierra, el Título de la
vida eterna.
Por lo tanto, ese Título… Sin ese Título no habrá
resurrección ni tampoco habrá transformación para
los escogidos. Se necesita que Cristo tome el Título de
32 Dr. William Soto Santiago
Propiedad en el Cielo, y lo traiga a la Tierra y se lo entregue
a un hombre; y ese hombre recibe la orden de profetizar
sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.
Y luego, en el capítulo 11, ahí está ya el ministerio
profético. Dice en el capítulo 11, verso 3 en adelante:
“Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil
doscientos sesenta días, vestidos de cilicio (esos son los
ministerios que tendrán el Título de Propiedad, el Libro de
los Siete Sellos).
Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros
que están en pie delante del Dios de la tierra.
Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de
ellos”.
En películas muestran, cuando muestran películas así
de los Dos Olivos o de los Dos Testigos, muestran botando
fuego por la boca; pero lo que eso representa es: hablando
la Palabra. Esa Espada que sale de la boca del Jinete del
caballo blanco de Apocalipsis 19, y del Hijo del Hombre
de Apocalipsis, capítulo 1, es la Palabra.
Y ahora, tendrán la Palabra creadora para hablarla;
y lo que hablan, ocurrirá; porque tendrán la Voz que
conmoverá los Cielos y la Tierra.
Ahora, hemos visto dónde está la Voz que conmoverá
los Cielos y la Tierra. Está en el misterio profético de los
Dos Olivos, en el ministerio profético del que se comerá
el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos; está en
aquel que tendrá el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta
del Día Postrero.
Esa Gran Voz de Trompeta es el Mensaje profético
de Dios por medio de Cristo, por medio del Espíritu
Santo a través del mensajero final, del Ángel del Señor
Jesucristo.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 33
En ese Ángel del Señor Jesucristo, el Espíritu Santo
(que es el único que tiene ministerios) estará operando esos
ministerios, y estará hablando; y lo que estará hablando
será la Voz de Dios. Eso será la Voz de Dios. Y esa es la
Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra.
Hemos visto que todo es sencillo. Todo es sencillo,
pero todo está escondido aquí: en la Biblia, en el libro del
Apocalipsis y en otros libros de la Biblia.
Vean, en San Mateo, capítulo 24, verso 31, Cristo dice:
“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y
juntarán a sus escogidos”.
La única forma para ser juntados los escogidos en el
Día Postrero es por medio de los Ángeles del Hijo del
Hombre, que son los Dos Olivos, que son los Dos Ungidos,
que están delante de la Presencia de Dios.
Ese es el ministerio del Día Postrero a través del
cual la Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra estará
hablándonos todas estas cosas que deben suceder
pronto.
Por lo tanto, estemos atentos a la Palabra de Dios
correspondiente a este tiempo final.
Estamos en el tiempo final, en donde Cristo está
llamando y juntando a Sus últimos escogidos de Su
Iglesia; y después llamará y juntará los escogidos del
pueblo hebreo, que son 144.000 hebreos.
Ahí aparece, en Apocalipsis, capítulo 7, el Ángel que
viene con el Sello del Dios vivo, el cual llamará y juntará
144.000 hebreos. Eso está en el capítulo 7 del Apocalipsis,
verso 2 en adelante.
El Ángel que viene con el Sello del Dios vivo. ¿Cuál
es el Sello del Dios vivo? El Espíritu Santo. El Ángel que
viene con el Espíritu Santo en él manifestado, hablándonos
34 Dr. William Soto Santiago
y dándonos a conocer todas estas cosas; y llamará también
144.000 hebreos.
Por eso es que han tratado de convertir al pueblo
hebreo a Cristo y no han podido; aunque millones de
hebreos han recibido a Cristo como Salvador. Pero los
144.000 hebreos, 12.000 de cada tribu, esos nadie los
puede convertir a Cristo, excepto el Ángel que viene con
el Sello del Dios vivo, con el Espíritu Santo, a través del
cual estará la Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra.
Y estamos en el tiempo final, en el tiempo donde
primeramente estará en medio de la Iglesia de Jesucristo
la Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra; y estará
¿dónde? En el Ángel del Señor Jesucristo. Estamos en el
tiempo más grande y glorioso de todos los tiempos.
¿Y para qué estará hablándonos la Voz que conmoverá
los Cielos y la Tierra? ¿Para qué estará hablándonos en
medio de la Iglesia de Jesucristo? Para darnos la fe para
ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las
Bodas del Cordero, para darnos esa fe.
Así como para obtener la transformación interior
tuvimos que obtener la fe para esa transformación, la fe de
Cristo: la fe, la revelación, de la Primera Venida de Cristo.
¿Y esa fe está dónde?, ¿esa revelación está dónde? En la
predicación del Evangelio de la Gracia.
Con ninguna otra revelación la persona puede obtener
la salvación y vida eterna; con ninguna otra revelación
la persona podrá obtener el perdón de sus pecados, y
ser bautizado en agua en el Nombre del Señor, y recibir
el Espíritu Santo; tiene que obtener la revelación de la
Primera Venida de Cristo y Su Obra de Redención en la
Cruz del Calvario. ¿Y dónde está esa revelación? Está en
el Evangelio de la Gracia.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 35
Y la revelación para obtener la transformación física,
obtener nuestra transformación, está en el Evangelio del
Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo
como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y
Señor de señores en Su Obra de Reclamo.
¿La Segunda Venida de Cristo para qué es? Para la
resurrección de los muertos en Cristo y la transformación
de nosotros los que vivimos.
La Primera Venida de Cristo fue para realizar el
Sacrificio de la Expiación por nuestros pecados.
Y ahora vean aquí: en Filipenses, capítulo 3, verso 20
al 21, dice:
“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde
también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
el cual transformará el cuerpo de la humillación
nuestra…”.
¿Para qué viene Cristo en Su Segunda Venida en el
tiempo final? ¿Para qué lo estamos esperando? Para que
transforme nuestro cuerpo.
“… el cual transformará el cuerpo de la humillación
nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria
suya (para que sea igual a Su cuerpo glorificado)”.
Muchas personas piensan que se van en el rapto con
Cristo; pero sin el cuerpo glorificado no hay rapto, no hay
arrebatamiento de la Iglesia. Y no hay transformación sin
la Segunda Venida de Cristo.
Por lo tanto, estamos en el tiempo más grande y
glorioso de todos los tiempos.
No habrá conocimiento del misterio de la Segunda
Venida de Cristo, excepto a través de la Voz que conmoverá
los Cielos y la Tierra.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra es la Voz
36 Dr. William Soto Santiago
de Dios por medio de Su Espíritu Santo a través de Su
Ángel Mensajero en el Día Postrero, dándonos el Mensaje
de la Gran Voz de Trompeta, el Mensaje del Evangelio
del Reino, juntamente con el Mensaje del Evangelio de
la Gracia; dos Mensajes dispensacionales. Y esos son
la Lluvia Temprana y la Lluvia Tardía cayendo sobre la
Iglesia del Señor Jesucristo: la lluvia de la enseñanza.
Con la Lluvia Temprana de la predicación del
Evangelio de la Gracia obtenemos la fe para ser
transformados interiormente, la fe para creer en Cristo,
recibirlo como nuestro Salvador, ser bautizados en agua
en Su Nombre y recibir Su Espíritu Santo, y obtener el
nuevo nacimiento, y obtener un cuerpo angelical de la
sexta dimensión.
Si hay un nacimiento: un cuerpo tiene que haber
nacido; es un cuerpo angelical llamado también el Ángel
de Jehová, que acampa en derredor de los que le temen y
los defiende17.
Es la clase de cuerpo de la cual le hablaron a Rode
allá cuando Pedro tocó la puerta, cuando el Ángel lo sacó
de la cárcel; y Pedro tocó la puerta donde estaban orando
por él, y Rode dijo, cuando fue a ver, dijo: “¡Es Pedro!”.
Y los que estaban allí orando por Pedro dijeron: “No. ¡Es
su ángel!”18. ¿Ve? El Ángel de Pedro, que es el cuerpo
angelical de Pedro.
Cada creyente en Cristo nacido de nuevo tiene su
ángel, su cuerpo angelical. Por eso es que cuando el
creyente muere, siendo un creyente en Cristo, muere, va
en su cuerpo angelical al Paraíso; y vive allí hasta que
Cristo complete Su Iglesia, y traiga a todos los muertos
17 Salmos 34:7
18 Hechos 12:13-15
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 37
en Cristo en cuerpos físicos glorificados, los resucite, y a
nosotros nos transforme.
Así que podemos ver que para este tiempo final: así
como Dios por medio de Cristo en Espíritu Santo en medio
de Su Iglesia ha estado hablando a través de la predicación
del Evangelio de la Gracia; para el Día Postrero Cristo
nos estará hablando con la Gran Voz de Trompeta, no
solamente del Evangelio de la Gracia sino con la Gran
Voz de Trompeta del Evangelio del Reino.
En ambos Evangelios encontramos la Gran Voz de
Trompeta del Jubileo: la Gran Voz de Trompeta del
Jubileo espiritual, para salvación y vida eterna, para los
que reciben a Cristo como Salvador; y luego la Gran Voz
de Trompeta del Evangelio del Reino, para obtener la fe
para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de
las Bodas del Cordero.
¿Y por qué estará predicando el Evangelio de la Gracia
y el Evangelio del Reino el mensajero final? Porque
todavía en la Tierra habrá personas que necesitarán recibir
a Cristo como su único y suficiente Salvador.
Y reciben a Cristo escuchando la predicación del
Evangelio de la Gracia; y entonces nace la fe de Cristo
acá, en el alma, y creen; porque “la fe viene por el oír”
la Palabra, el Evangelio19; “y con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”20.
Por lo tanto, estará trabajando en esa labor el Ángel
del Señor Jesucristo: estará evangelizando, llevando el
Evangelio de la Gracia; y también juntamente el Evangelio
del Reino, para darnos también la fe para la transformación
y arrebatamiento o rapto de la Iglesia.
19 Romanos 10:17
20 Romanos 10:10
38 Dr. William Soto Santiago
Por lo tanto, el grupo del Día Postrero, de los
escogidos del Día Postrero, la Iglesia de Jesucristo, será el
único grupo que tendrá ambas Lluvias: Lluvia Temprana
y Lluvia Tardía; tendrá ambas Trompetas: la Trompeta
del Evangelio de la Gracia y la Trompeta del Evangelio
del Reino; tendrá ambos Evangelios: el Evangelio de la
Gracia y el Evangelio del Reino. Y no hay contradicción
en el Evangelio del Reino y el Evangelio de la Gracia.
Por lo tanto, el mensajero del Día Postrero, en donde
estará la Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra, sabrá
hacer la diferencia que hay entre el Evangelio de la Gracia
y el Evangelio del Reino.
Por lo tanto, no habrá confusión tampoco, sino más luz,
para comprender las cosas que no podíamos comprender
en otros tiempos, en otras edades; porque eran cosas que
solamente con la predicación del Evangelio del Reino
serían abiertas a nosotros.
Por lo tanto, para este tiempo estaremos escuchando:
“LA VOZ QUE CONMOVERÁ LOS CIELOS Y LA
TIERRA”. Esa es la Voz de Dios, la Voz de Dios por
medio de Su Espíritu Santo a través de Su Ángel, el Ángel
del Señor Jesucristo.
“LA VOZ QUE CONMOVERÁ LOS CIELOS Y
LA TIERRA”.
Ha sido para mí un privilegio grande y bendición grande
estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de
nuestro tema: “LA VOZ QUE CONMOVERÁ LOS
CIELOS Y LA TIERRA”.
Muchas gracias, amables amigos, ministros
compañeros en el Evangelio de Cristo en la Iglesia del
Señor Jesucristo, muchas gracias por vuestra presencia
aquí y vuestra atención. Saludos de mi parte para vuestras
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 39
congregaciones, para todos los hermanos de vuestras
congregaciones; y sepan que pronto Cristo completará Su
Iglesia, y de ahí en adelante entramos a una nueva etapa
del Programa Divino.
Todavía Cristo está en el Cielo, en Su Trono de
Intercesión; todavía la Segunda Venida de Cristo no se
ha realizado; todavía la Venida del Ángel Fuerte no se ha
realizado; porque Cristo todavía está en el Trono del Padre
haciendo Intercesión con Su Sangre.
Él está como Sumo Sacerdote hasta que haya entrado
a Su Iglesia hasta el último escogido.
Luego es que Él se levantará del Trono del Padre,
tomará el Título de Propiedad, lo abrirá en el Cielo, y hará
Su Obra de Reclamo. Y le dará el Título de Propiedad
a un hombre, que será Su Ángel, para que se lo coma y
profetice sobre muchos pueblos, naciones y lenguas; o
sea, predique, profetice, los juicios divinos que han de
venir sobre la raza humana, predique las plagas.
Es como Moisés: Dios le ordenó a Moisés predicar las
plagas. Le decía: “Di que va a venir tal cosa”. Si Moisés no
lo decía, no venía. Pero Moisés iba y lo decía, y ocurrían las
cosas. ¿Por qué? Porque es la Palabra creadora de Dios en
los labios de un hombre; y cuando ese hombre hablaba esa
Palabra: se materializaba, porque es la Palabra creadora
de Dios.
Como cuando Dios dijo: “Sea la luz”21, y fue la luz.
¿Ve? Es lo mismo. Ahora Dios hablando a través de
hombres, de profetas. Así ha sido siempre.
Vean, las cosas que Jesús profetizó se han ido
cumpliendo cada una en su debido tiempo. ¿Por qué?
Porque eso era la Palabra creadora de Dios. Así también
21 Génesis 1:3
40 Dr. William Soto Santiago
profetizará este que se comerá el Título de Propiedad;
porque la orden es:
“Es necesario que profetices otra vez sobre muchos
pueblos, naciones, lenguas y reyes”.
Y luego, en Apocalipsis, capítulo 11, los Dos Olivos
están profetizando.
¿Qué es? Es el ministerio de los Dos Olivos en el que se
come el Libro, el cual está representado en Juan el apóstol
comiéndose ese Libro. Ahí está representando al Ángel del
Señor Jesucristo, que en el Día Postrero recibirá el Título de
Propiedad, el Libro, y se lo comerá; y profetizará los juicios
divinos que han de venir sobre la Tierra, los profetizará
sobre muchos pueblos, naciones y lenguas.
Por lo tanto, estamos cerca de que llegue ese - de que ese
momento, de profetizar sobre muchos pueblos y lenguas,
ocurra. Pero todavía la misericordia está extendida en
el Cielo. Todavía hay misericordia en el Cielo, todavía
estamos en la Dispensación de la Gracia, todavía la Puerta
de la Misericordia está abierta.
Pero en San Lucas, capítulo 13, versos 25 al 27, dice
que la Puerta va a ser cerrada. Cuando sea cerrada, ya no
entrará ninguna otra persona a la Casa de Dios, a la Iglesia
del Señor Jesucristo; ya se habrá completado la Iglesia del
Señor Jesucristo, y ya estaremos listos para ir con Cristo a
la Cena de las Bodas del Cordero.
“LA VOZ QUE CONMOVERÁ LOS CIELOS Y
LA TIERRA”.
Es la Voz de Dios por medio de Su Espíritu Santo en el
Ángel del Señor Jesucristo. Tan simple como eso.
Ha sido abierto ese misterio de Hebreos, capítulo 12,
versos 25 al 29. Si consiguen al Ángel del Señor Jesucristo,
conseguirán la Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra.
La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra 41
El reverendo William Branham, cuando habló de
ese Ángel, dijo: “Ese es un espíritu de profeta, es un
profeta”22. Por eso es que el libro del Apocalipsis es un
libro profético.
Bueno, ahí vamos a detenernos; y en otra ocasión
estaremos viendo otros temas proféticos, en donde Dios nos
permitirá comprender muchos misterios correspondientes
a este tiempo final.
Que Dios les continúe bendiciendo a todos, y les use
grandemente en Su Obra en este tiempo final.
Y que vuestras iglesias sean bendecidas grandemente,
y que Cristo añada más y más personas a vuestras
congregaciones; y que Cristo les llene cada día más y
más del conocimiento de Su Palabra revelada para el Día
Postrero.
Y que Cristo les prospere a ustedes y a vuestras
congregaciones espiritualmente y materialmente también;
y les use a ustedes y a vuestras congregaciones grandemente
en Su Obra en este tiempo final. En el Nombre del Señor
Jesucristo. Amén y amén.
Muchas gracias por vuestra amable atención, amados
compañeros en el ministerio en este Día Postrero, en la
Iglesia del Señor Jesucristo.
Dejo nuevamente al reverendo Miguel Bermúdez Marín
para continuar y finalizar nuestra parte en esta ocasión. Con
nosotros el reverendo Miguel Bermúdez Marín.
Que Dios les bendiga a todos, y continúen pasando
una noche llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro
Salvador.
“LA VOZ QUE CONMOVERÁ LOS CIELOS Y
LA TIERRA”.
22 Citas, pág. 41, párr. 330
Notas
Notas

Common questions

Con tecnología de IA

A glorified body is emphasized as essential for participating in the rapture because it denotes the completion of the transformation process into a state befitting eternal life. This body, free from earthly limitations, enables believers to transcend this world and fully engage in the divine realm. The transformation aligns them with Christ's resurrected state, thus fulfilling the promise of new life that begins with spiritual rebirth but culminates in physical glorification, making them complete in readiness for the rapture .

The 'Angel of the Lord Jesus Christ' serves as a divine messenger through whom Christ reveals future events and divine judgments. This angel operates as a conduit for the voice of God, delivering messages that transcend earthly dimensions. The person through whom the angel communicates acts as a prophetic figure, making known the mysteries of the end times and serving as the mouthpiece for revelations that concern the end of days. This angel is essential in bridging the divine messages from the spiritual to the physical realm .

The 'Final Trumpet' signifies the moment when believers will receive a glorified, eternal, and incorruptible body. It is associated with the resurrection of the dead in Christ and the transformation of living believers, marking the culmination of the eschatological promises. This event is tied to the 'Great Voice of Trumpet' which gathers the chosen ones and is considered the Voice of God, thus emphasizing its divine authority and finality .

The document portrays enduring mercy as intrinsically linked to the ongoing offer of salvation through the 'Evangelio de la Gracia' until the closure of divine opportunities symbolized by the closing of the 'Puerta de la Misericordia'. This period signifies God's patience and desire for humanity's redemption before executing final judgments. It underscores God's compassionate nature amidst forewarned end-time tribulations, emphasizing the urgency of accepting divine grace before eschatological events unfold that permanently alter the state of the world .

The 'Librito abierto' is emblematic of revealed eschatological knowledge, representing the Book of Life and the divine property rights of creation. Its opening signals the public unveiling of divine truths, previously hidden, and plays a pivotal role in the establishment of God's ultimate dominion. The document posits that the opening by Christ heralds the onset of divine claims and judgments, shaping the eschatological framework within which the faithful are prepared for the culmination of divine promises and interventions .

Transformation of believers is depicted as a twofold process: an interior spiritual transformation through God's grace and an eventual physical transformation at the Second Coming of Christ. This transformation allows believers to attain a glorified body akin to Christ's. The initial change involves spiritual rebirth through faith, baptism, and receiving the Holy Spirit. The physical transformation, crucial for the believers’ participation in the divine realm, is achieved through divine intervention at the predicted time .

The Great Voice of Trumpet serves as a profound divine signal that announces and initiates the final acts of God's eschatological plan. It calls the faithful together, marks the resurrection of the dead, and signals the transformation of living believers. More significantly, it heralds the fulfillment of God's promises, the culmination of divine intervention, and the final realization of the redemption promised in biblical prophecy. This event characterizes the ultimate authority and power of God's voice throughout the heavens and the earth .

The 'Two Olive Trees' are symbolic prophetic figures representing Moses and Elijah, serving as precursors to the final divine messages. They embody the dual homiletic roles required to deliver both the message of redemption and the announcement of final judgments. In end-time events, these figures contribute to the dissemination of crucial divine directives and enable the spiritual preparedness of the faithful. Their role is emphasized as central to God's eschatological execution plan, being vehicles of the final unified message conveyed through the Great Voice of Trumpet .

The 'Evangelio de la Gracia' is centered on the First Coming of Christ and His redemptive work, enabling spiritual transformation and salvation. It represents the initial stage where individuals experience a rebirth into new life. Conversely, the 'Evangelio del Reino' focuses on the Second Coming of Christ and His kingship, guiding believers towards physical transformation and the eventual glorification of their bodies. These two gospels function complementarily within the document's eschatological narrative, marking different dispensational epochs but ultimately converging towards the complete realization of the divine plan .

The document posits that baptism symbolizes the believer's acceptance of Christ, acting as an essential step in spiritual rebirth. Upon baptism, believers receive the Holy Spirit, which signifies divine approval and initiates their entry into eternal life. This sacramental process underscores the transformative power of faith as essential for salvation, effectively contributing to an interior change and aligning believers with Christ’s redemptive sacrifice. This spiritual rebirth assures believers a place in the eternal kingdom .

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