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Autoría y Origen del Drama Ollantay

Este documento discute la autoría del drama Ollantay. Originalmente se creyó que el autor era Antonio Valdez, un sacerdote del siglo XVIII, pero existen otras teorías. Algunos creen que la historia es de origen inca y fue adaptada durante la época colonial, mientras que otros argumentan que fue escrita durante la colonia. Actualmente la posición más aceptada es que la historia es de origen inca pero fue adaptada para el teatro durante la colonia en quechua y de forma anónima.
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Temas abordados

  • homenaje a Ollantay,
  • calidades artísticas,
  • pueblo de Tambo,
  • Pachacútec,
  • Antonio Valdez,
  • generosidad,
  • cultura colonial,
  • venganza,
  • influencia hispana,
  • rebeldía
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Autoría y Origen del Drama Ollantay

Este documento discute la autoría del drama Ollantay. Originalmente se creyó que el autor era Antonio Valdez, un sacerdote del siglo XVIII, pero existen otras teorías. Algunos creen que la historia es de origen inca y fue adaptada durante la época colonial, mientras que otros argumentan que fue escrita durante la colonia. Actualmente la posición más aceptada es que la historia es de origen inca pero fue adaptada para el teatro durante la colonia en quechua y de forma anónima.
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  • pueblo de Tambo,
  • Pachacútec,
  • Antonio Valdez,
  • generosidad,
  • cultura colonial,
  • venganza,
  • influencia hispana,
  • rebeldía

¿Quién es el autor del Ollantay?

Enfáticamente asevera el doctor Porras Barrenechea la paternidad de Valdez, para el drama


Ollantay, porque Valdez nació a pocas leguas de Ollantaytambo y porque Markham recogió su
manuscrito de la vecina villa de Lares. Los más autorizados historiógrafos cuzqueños de la
primera etapa republicana como José Manuel Palacios, Pio B. Meza y Justo Sahuaraura,
contemporáneos de Valdez, reconocieron la paternidad de éste, negada después por críticos
forasteros.

Ollantay u Ollántay es un drama escrito originalmente en quechua colonial, considerado por


algunos de origen incaico —y, como tal, la más antigua y rotunda expresión de la literatura
quechua—; y por otros como de origen hispano colonial.

El manuscrito más antiguo de esta obra perteneció al sacerdote Antonio Valdez (siglo XVIII), a
quien por algún tiempo se consideró su autor original; pero existen otros manuscritos
divergentes que han hecho pensar en la existencia de una fuente común, de origen más
remoto. La posición más aceptada actualmente es que la historia contada en el drama es de
origen inca, que fue conservada durante mucho tiempo como tradición oral, hasta que en la
época colonial fue adaptada para su escenificación teatral según el molde occidental, aunque
continúa en el anonimato el autor o autores de tal adaptación. Fue publicado por primera vez
en 1857 por Johann Jakob von Tschudi, en quechua y alemán. La primera versión en castellano
apareció en Lima, en 1868, publicada por José Sebastián Barranca y subtitulada Los rigores de
un padre y la generosidad de un rey; desde entonces han aparecido distintas versiones en
diversos idiomas.

Temas

Principal

El amor prohibido entre un guerrero incaico, Ollántay, y una princesa de la panaca incaica, Cusi
Coyllur.

Secundarios

La rebeldía.

El odio.

La venganza.

El revelador y el plasmador de la leyenda de Ollantay, fue el clérigo Antonio Valdez. Sus


contemporáneos cuzqueños que hablaron del drama –José Palacios, el cura Sahuaraura, el
viajero Valdez y Palacios y don Pío B. Meza– lo consideran como el autor. Para ratificarlo en tal
calidad era necesario conocer su vida, desconocida para todos los autores del siglo XIX que lo
descartaron como autor. La investigación hecha en los pueblos del Cuzco y en la región del
Urubamba demuestra que la familia Valdez, de antigua prosapia colonial menoscabada, tenía
su casa en la Plaza de Urubamba frente a la iglesia y en el vecino pueblo de Maras. Los Valdez
descendían de Alexo de Valdez, que mató en duelo al Conde de Portillo en Arcopunco, y los
Ugarte fueron acusados de complicidad en la revolución de Túpac Amaru. La investigación
demuestra la cultura del cura Valdez que fue maestro y catedrático en Filosofía, Licenciado,
doctor en Teología y rechazó ser Rector de la Universidad del lugar. Valdez fue toda su vida
cura de indios en Accha, en Maras, en Carabaya durante quince años, en Tinta después de la
revolución de Túpac Amaru y en Sicuani donde sólo estuvo dos años. En todos estos lugares se
destacó por su generosidad, su amor a los indios y sus calidades artísticas como pintor y como
imaginero.

El drama “Ollantay"

Según cuenta la leyenda, el general Ollantay -un guerrero de origen plebeyo- fue reconocido
por su gran desempeño como general del ejército inca, lo que le valió obtener un importante
homenaje. Durante la ceremonia, Ollantay quedó impresionado con una bella mujer: Kusi
Qoyllur, una de las hijas del inca Pachacútec. Este parentesco sería el eje central de un secreto
romance entre ambos, dadas las leyes del Imperio que solo permitían la unión entre personas
con linaje inca.

Pese a los obstáculos, Ollantay dio a conocer su deseo de casarse con aquella princesa, lo que
causó el rechazo de Pachacútec quien luego ordenó el encierro de su hija. Esto marcaría el
inicio de un enfrentamiento entre el general y el inca que se prolongó durante diez años.

Luego de intensas batallas entre el ejército de Ollantay -asentado en la fortaleza que luego
llevaría el nombre de Ollantaytambo- y las fuerzas de Pachacútec -quien murió naturalmente
años después-, el joven militar pudo reencontrarse finalmente con Kusi Qoyllur, quien había
alumbrado en sus años de apresamiento a una niña llamada Imaq Sumac, hija de esta mítica
relación.

Es así que todos los años, este relato escenificado, considerado como el más importante de la
literatura quechua, reconoce y distingue los conceptos de fuerza y valor que caracterizaban a
la población inca de aquel entonces.

Ollantay u Ollántay es un drama escrito originalmente en quechua colonial, considerado por


algunos de origen incaico —y, como tal, la más antigua y rotunda expresión de la literatura
quechua—; y por otros como de origen hispano colonial.

El manuscrito más antiguo de esta obra perteneció al sacerdote Antonio Valdez (siglo XVIII), a
quien por algún tiempo se consideró su autor original; pero existen otros manuscritos
divergentes que han hecho pensar en la existencia de una fuente común, de origen más
remoto. La posición más aceptada actualmente es que la historia contada en el drama es de
origen inca, que fue conservada durante mucho tiempo como tradición oral, hasta que en la
época colonial fue adaptada para su escenificación teatral según el molde occidental, aunque
continúa en el anonimato el autor o autores de tal adaptación. Fue publicado por primera vez
en 1857 por Johann Jakob von Tschudi, en quechua y alemán. La primera versión en castellano
apareció en Lima, en 1868, publicada por José Sebastián Barranca y subtitulada Los rigores de
un padre y la generosidad de un rey; desde entonces han aparecido distintas versiones en
diversos idiomas.

Autoría

Se supuso, en un primer momento, que Antonio Valdéz, cura de Sicuani, fuera el autor del
Ollantay.1 Así lo creyó en el siglo XIX el historiador inglés Clements R. Markham, a quien
siguieron luego muchos otros, como el doctor Raúl Porras Barrenechea.23 Sin embargo, esta
teoría obtuvo serias dificultades para mantenerse por no contar con registros documentales
que avalaran tal autoría; tampoco se concilia con el hecho de que Valdés no dejara otras piezas
literarias o históricas de su creación. Lo más seguro es que la labor de este cura se limitara
simplemente a copiar textos antiguos que halló en La Paz o en alguna otra ciudad.

También se sospechó que el autor fuera Justo Pastor Justiniani, no obstante se comprobó que
este fue un simple copista. Asimismo, en algún momento se creyó que Juan Espinoza
Medrano, el Lunarejo, célebre escritor mestizo del siglo XVII, fuera su autor. Todas estas
suposiciones fueron desbaratadas, en vista de no existir documentos probatorios, lo que para
muchos abonaría más a favor de su procedencia inca.

Las tres hipótesis sobre su origen

Con respecto a su origen han surgido tres posiciones:

Tesis incaica: La primera sostiene que el texto es auténticamente incaico, basándose en que la
historia, personajes, ambientes, lenguaje, todo pertenece a la época prehispánica (o sea, antes
de la llegada de los españoles). Se basa además en que la obra transcurre en un total de quince
escenarios, lo que no ocurre en obra alguna del teatro español del Siglo de Oro. Esta posición
ha sido defendida por intelectuales de distintas nacionalidades, como los peruanos José
Sebastián Barranca, Gavino Pacheco Zegarra, el argentino Vicente Fidel López, el boliviano
Jesús Lara, el español Francisco Pi y Margall, entre otros.

Tesis hispana: La segunda posición sostiene que el texto es de origen español y escrito durante
el período colonial, tesis mantenida por escritores como Ricardo Palma, Bartolomé Mitre,
Arturo Oblitas, Marcelino Menéndez Pelayo. Su estructura, así como otras características de
fondo, como la presencia del “gracioso” o bufón, y el acto del perdón imperial al final de la
obra, de presumible influencia cristiana, harían sustentar esta procedencia occidental. Sin
embargo, contra esta posición está el hecho tangible de que «graciosos» han existido en todas
la literaturas, tanto de Occidente como de Oriente, y en cuanto a lo del perdón, este no era
ajeno al estilo de gobernar de los incas, según se sabe de las crónicas.

Tesis hispano-incaica: Tiempo después surgió una tercera posición, que buscaba conciliar las
dos anteriores. Planteaba que el núcleo del Ollantay es de origen incaico o prehispánico, que
presumiblemente era representada en forma dramática durante los días de fiesta y otras
grandes solemnidades imperiales, pero que fue adaptada por escritores hispanos para su
escenificación según modelo del teatro español, mediante una serie de interpolaciones con
arreglo en las escenas, el lenguaje, la técnica en general, lo que debió darse desde el siglo XVI
hasta culminar en la versión copiada por el padre Valdés, en el siglo XVIII. Esto lo han sostenido
José de la Riva Agüero y Osma en el Perú y Ricardo Rojas en Argentina.

Copias del Ollantay

Tres son las copias principales que se conocen de esta obra: una hecha hacia 1770 por el cura
Antonio Valdés, y parece ser la que se conserva en el Convento de Santo Domingo, de Cuzco; y
dos que se cree derivadas de esta, suscritas por el doctor Justo Pastor Justiniani y Justo Apu
Sahuaraura Inca, y existentes en el Archivo General de la Nación y en la Biblioteca Nacional del
Perú. A tales copias se han agregado otras tres: dos de ellas encontradas en el convento
dominicano del Cusco, y la tercera publicada por Tschudi a base de un manuscrito procedente
de La Paz.

Estructura
Ollantay está escrito en verso y dividido en tres actos. Hay tolerancia en la medida y libertad en la rima.
El verso predominante es el octosílabo que se alterna con el endecasílabo. En cuanto a la rima,
prevalece la asonantada; aunque existen los versos blancos.

Personajes

Principales

Pachacútec (Sapa Inca)

Ollántay (general del Antisuyu)

Cusi Coyllur (Estrella Alegre, hija favorita del Inca Pachacútec y amada de Ollántay)

Rumi Ñahui (Ojo de Piedra, general del Hanansuyu)

Los personajes tienen caracteres bien definidos: Pachacútec encarna al Inca, ora magnánimo hasta la
ternura, ora cruel hasta la vesania. Ollántay es tierno, apasionado, orgulloso y valiente; Cusi Coyllur,
pese a aparecer al final de la obra, representa la hija dócil y la amante apasionada; Rumi Ñahui expresa
el servilismo cortesano y la rampante astucia. (Antenor Samaniego)

Secundarios

Chasqui (Mensajero)

Coya o Anahuarqui (Reina madre, esposa de Pachacutec)

Hanqu Wallu (Olla Blanda, un noble anciano, nombrado general tras la autocoronación de ollantay como
Inca de los Antis, o pobladores del Antisuyo)

Ima Sumac (Bella Niña, hija de Cusi Coyllur y Ollantay)

Mama Qaqa (Madre Roca, gobernanta del Acllahuasi o casa de las escogidas)

Piki Chaki (Pata Pulga, criado de Ollantay, se caracteriza por darle humor al drama)

Pitu Salla (Cortesana, tutora de Ima Sumac)

Urqu Waranqa (Mil Montañas, general de ollantay, su segundo al mando del ejército del Antisuyo)

Willka Uma (Gran Brujo o Sumo Sacerdote)

Runas (Indios)

Llaphankuna (Coro de Yaravíes)

Contexto histórico

Aun cuando no hay alusión a fechas o años, sí se tiene en cuenta las participaciones de los reyes incas,
Pachacútec y su hijo Túpac Yupanqui. La historia, que abarca diez años, se ubicaría temporalmente entre
los años 1461 y 1471, aproximadamente, siguiendo la cronología establecida por los estudiosos para el
período incaico imperial. Los hechos narrados, al menos en su núcleo, pueden ser reales, aunque
distorsionados posteriormente, hasta convertirse en leyenda. Las versiones de la leyenda ollantina se
inician en 1776 con la referencia de un manuscrito español al "Degolladero" de piedra de Tambo y a la
muerte del rebelde Ollantay ajusticiado por el Inca Huayna Cápac; el pueblo de Tambo fue después
bautizado como Ollantaytambo. Lo que demostraría que el Ollantay de la vida real fue castigado en la
leyenda y no perdonado como luego se innovó en el drama. Lo que no cabe duda es que gran parte de
los personajes de la obra son reales, por lo que este texto, de ser originalmente incaico, debió
pertenecer al wanka o drama histórico, uno de los géneros de la literatura inca, cuya existencia ha sido
aseverada por el Inca Garcilaso de la Vega y otros cronistas.

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