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Capitulo 8

Este documento resume un capítulo sobre la actuación del clero católico y su afinidad con los regímenes militares en Argentina. Explica tres modelos de pensamiento que influyeron en esta relación: 1) el mito de la nación católica que vinculaba fuertemente la identidad nacional con el catolicismo, 2) el integralismo católico, y 3) una comprensión basada en la historia colonial de Latinoamérica. El documento analiza cómo estas ideas justificaron la violación de los derechos humanos durante las dictaduras militares desde
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Capitulo 8

Este documento resume un capítulo sobre la actuación del clero católico y su afinidad con los regímenes militares en Argentina. Explica tres modelos de pensamiento que influyeron en esta relación: 1) el mito de la nación católica que vinculaba fuertemente la identidad nacional con el catolicismo, 2) el integralismo católico, y 3) una comprensión basada en la historia colonial de Latinoamérica. El documento analiza cómo estas ideas justificaron la violación de los derechos humanos durante las dictaduras militares desde
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Capítulo 8

El clero, los regímenes militares


y la violación de los derechos humanos
Fabricio Forcat - Hernán Giudice
La historia es un medio de organizar el pasado para impedirle que
pese demasiado sobre los hombros de los Hombres. Es en función
de la vida como la historia interroga a la muerte.1
La actuacion sacerdotal en la politica se expreso tambien en la afinidad de obispos
y sacerdotes catolicos con el militarismo estatal, en defensa de una supuesta
civilizacion occidental y cristiana, tanto en el plano de las ideas como de los hechos
concretos. Revolucion y contrarrevolucion fueron palabras pronunciadas por
sectores contrapuestos del clero de la epoca. Es notable en el caso que nos ocupa
que ≪opuestos grupos de la Iglesia hagan ambas cosas al mismo tiempo, es decir
legitimar y denunciar al gobierno militar≫.2 Pensamos que los sacerdotes catolicos
≪reaccionaron de un modo diverso porque sus concepciones de lo catolico y las formas
de relacionarse con la sociedad eran diferentes≫.3 La diversidad de catolicismos
reflejaba la complejidad social de las ideas que en este capitulo ofrecemos en su
dramatica interaccion.
1. Ideas que fundan acciones. El militarismo y sus lecturas
«La naturaleza de la guerra en curso es esencialmente religiosa […]
A eso pueden ayudar poderosamente las Fuerzas Armadas si sus cuadros
saben entender su misión de soldados cristianos.4
El desafio de escuchar las voces y testimonios del pasado es una puerta de entrada para
asomarnos a la inmensa sala principal del entender histórico acerca de las relaciones
entre religión y política en el siglo XX. Desde el retorno de la democracia se viene
desarrollando un vasto campo de estudios de historia de la Iglesia que intento pensar
el catolicismo con instrumentos y reglas ajenos a una logica tanto apologetica como
denigratoria.5 En el plano de las ideas es clave comprender las matrices autoritarias
que resultaron causales de la gran inestabilidad en la politica Argentina, al menos
desde 1930 con los golpes militares como protagonistas centrales. El militarismo se
define como la preponderancia de los militares y de la doctrina militar en la vida de
una nacion, asi como su influencia en la politica del Estado. Entre otras razones, esta
1. Lucien Febvre, Combates por la historia, p. 244.
2. Martin, El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, p. 127.
3. Gustavo Morello, Dónde estaba Dios. Católicos y terrorismo de Estado en la Argentina de los setenta,
Buenos Aires, Vergara, 2014, p. 25.
4. ≪Editorial≫, Verbo, no 147, octubre de 1974, pp. 4-5.
5. Una completa recopilacion en Roberto Di Stefano, Jose Zanca, ≪Iglesia y catolicismo en la Argentina:
medio siglo de historiografia≫, Anuario de Historia de la Iglesia, no 24, 2015, pp. 15-45.
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concepcion y practica autoritaria se desprende de estructuras oligarquicas pretensiosas
de cierta primacia en la organizacion social.
En este capitulo procuramos tratar de entender las ideas, acciones y pasiones de los
sacerdotes en una politica afin al militarismo que las FFAA desplegaron en el pais. 6 En
dialogo critico con algunas investigaciones precedentes y sus claves de lectura historica,
atendemos a distintos trabajos que intentaron explorar el origen de la Argentina
autoritaria: ≪La politica fue el primer interes que llevo a la historia de la Iglesia a
constituirse en un subcampo, en el marco de un renacimiento general de la actividad
academica en los anos de 1980≫.7 En torno a los vinculos entre politica y religion se
desplegaron numerosos estudios de historia y sociologia de la religion que intentaron
dar cuenta de los fenomenos de movilizacion y radicalizacion de los anos sesenta y
setenta.8 Pensamos que la actuacion sacerdotal — y episcopal— afin a la politica de los
gobiernos militares del periodo que nos ocupa no puede separarse de la configuracion
historica y social del catolicismo argentino y latinoamericano. Al abordar el fenomeno
del militarismo catolico, las investigaciones historiograficas dan cuenta de un doble
modelo de pensamiento: el ≪mito de la nacion catolica ≫ y el ≪integralismo ≫, al que
nosotros anadiremos un tercero esbozado en la reflexion conjunta de los peritos de la
Coepal.9 Los dos primeros ubican esta configuracion cultural del catolicismo argentino
a fines del siglo XIX y comienzo del XX. La tercera comprension lo ubica en el proceso
mas largo de la historia colonial del continente latinoamericano. Es importante aclarar
que los tres modelos no son absolutamente contrapuestos y pueden, en cierto punto,
ser complementarios en la configuracion de las ideas, sentires y acciones seleccionados
en estos Apuntes para la memoria de la Iglesia en Argentina.10
6. Sobre el largo proceso de militarizacion de la Sociedad Argentina desde el golpe militar del 6 de
septiembre de 1930, en adelante cf. Fortunato Mallimaci, ≪Catolicismo y militarismo en Argentina (1930-
1983). De la Argentina liberal a la Argentina catolica≫, Revista de Ciencias Sociales, no 4, 1996, pp. 181-
218, 183 y ss.; Alain Rouquie, Poder militar y sociedad política en la Argentina. Práctica y mecanismos
del poder militar. Anatomía del poder militar, ensayo de interpretación, Buenos Aires, Hyspamerica, 1986.
7. Di Stefano, Zanca, ≪Iglesia y catolicismo en la Argentina: medio siglo de historiografia ≫, p. 32. Tambien
Patricia Fogelman, ≪La historiografia de la religion sobre la Argentina contemporanea. Nucleos consolidados,
aportes recientes y debates en curso≫, Patricia Fogelman (comp.), Religiosidad, cultura y poder.
Temas y problemas de la historiografía reciente, Buenos Aires, Lumiere, 2010.
8. Cf. capitulo 4 de este volumen, p. 193.
9. La Comision Episcopal de Pastoral (Coepal) fue constituida por la CEA para llevar adelante la renovacion
conciliar en la pastoral de la Iglesia Argentina, comenzando su trabajo en agosto de 1966. La
Coepal estuvo inicialmente conformada por los obispos Zazpe, Angelelli y Marengo, que a su vez convocan
a un equipo de peritos. Entre otros aqui mencionamos a Lucio Gera, Justino O’Farrell, Rafael Tello,
Fernando Boasso, s.j., Carmelo Giaquinta, Gerardo Farrell, Juan Bautista Capellaro, Guillermo Saenz,
Domingo Castagna, Mateo Perdia, y las hermanas Laura Renard a.p., Aida Lopez d.m., Esther Sastre r.s.c.
y Guillermo Rodriguez Melgarejo. Cf. G. Rodriguez Melgarejo, ≪El don de una vida ≫, en Ricardo Ferrara,
Carlos Galli (eds.), Presente y futuro de la teología en Argentina. Homenaje a Lucio Gera , Buenos Aires,
Paulinas, 1997, pp. 40-53; Politi, Teología del pueblo, 1992; Marcelo Gonzalez, La reflexión teológica en
la Argentina, 1962-2004. Apuntes para un mapa de sus relaciones y desafíos hacia el futuro, Cordoba,
EDUCC, 2005, pp. 61-106. Cf. capitulo 5 de este volumen, p. 292.
10. Pensamos que este esfuerzo por clarificar los modelos de pensamiento subyacentes al historiador se corresponde
en el metodo teologico de Bernard Lonergan con la quinta especializacion funcional denominada
explicitacion de los fundamentos, que busca explicitar el horizonte interior desde el cual se podra aprehender
el sentido de las doctrinas: ≪En la reflexion teologica sobre la religion vivida, hay que distinguir los diversos
horizontes en el interior de los cuales las doctrinas religiosas pueden o no ser aprehendidas; y esta distincion
es fundante≫, Lonergan, Método en teología, p. 131. En la tercera especializacion funcional que denomina
historia, Lonergan admite que el historiador avanza por medio de tipos-ideales o incluso teorias de la historia.
Valga su aclaracion importante en este punto: ≪Esas teorias nunca captan en plenitud la complejidad de la
realidad historica y, por consiguiente, tienden a poner en altorrelieve ciertos aspectos y nexos, y a descuidar
otros que pueden ser de igual o mayor importancia≫, Lonergan, Método en teología, p. 222.
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Con una breve caracterizacion de estos tres modelos introducimos esta seccion
dedicada a la comprension historica de las fuerzas operantes sobre las voluntades
humanas, en el campo comun de la interaccion entre catolicismo y militarismo, en
su version sacerdocio y política. Ellos nos acercan a la argumentacion religiosa del
militarismo en la violencia ejercida por el Estado — y grupos paraestatales afines como
la Triple A— en las ultimas dictaduras militares.11
1) En el primer modelo se inscribe toda una primera generacion de trabajos que
se intereso por la relacion entre el catolicismo, el nacionalismo y el peronismo. La
obra de Loris Zanatta es senera para una primera descripcion integral del vinculo
entre religion y politica en la Argentina de entreguerras. Estructura su hipotesis del
funcionamiento institucional y de la orientacion central de la Iglesia argentina y su
vinculo con las FFAA a lo largo del siglo en torno al concepto del mito de la nación
católica.12 Zanatta sostiene que hay una relacion entre la violacion de los derechos
humanos en los setenta y la historia religiosa de la Argentina moderna nacida bajo
la hegemonia liberal, que en las ultimas decadas del siglo XIX excluyo la relevancia
social publica de lo religioso. El catolicismo quedo fuera del mito liberal y la Iglesia
fuera del sistema de poder, y pobre de presencia institucional en la sociedad civil. La
crisis de la hegemonia liberal en las primeras decadas del siglo XX posibilito el surgimiento
de un catolicismo revanchista y reaccionario que hizo de su marginacion un
rasgo identitario. Alli el autor postula el surgimiento del mito de la nacion catolica:
Este constructo habia nacido hacia principios del siglo XX y superponia la condicion
de ciudadano a la de catolico, haciendo del sustrato religioso un componente
mitico esencial de la construccion de la nacionalidad argentina. Ser argentino y
ser catolico, en esta concepcion, seria un equivalente que tendria consecuencias
discursivas — tambien historiograficas— , politicas e institucionales.13
Un mito creado para unir, que concibe la Nacion Argentina como una entidad espiritual
antes que una comunidad politica. El militarismo se ve ungido con esta fuerza mitica
provista por el catolicismo que en su version religioso-politica nacionalista termina alimentando
— y legitimando— el odio fratricida, cuya mas sangrienta expresion fue la ultima
dictadura militar. Las FFAA, convertidas en guardianas — y reorganizadoras— del mito
nacional catolico se lanzan a la defensa de valores occidentales y cristianos amenazados
por ideologias foraneas. Constituida en el rasgo identitario esencial de una comunidad
nacional, el mito es capaz de adquirir rasgos aberrantes de fundamentalismo religioso. 14
2) En el segundo modelo se inscriben los trabajos de toda una generacion de sociologos
— encabezados por Fortunato Mallimaci— que tambien entienden al catolicismo
argentino como un universo de ideas que no acepta categorias extranjeras, y que por
ende debia entenderse en sus propios terminos. Los intentos de contenerlo en moldes
como ≪catolicismo de derecha≫ o de ≪izquierda≫ son refutados en esta lectura que elige
como eje estructurante el concepto de integralismo, al que ve recorrer el devenir institucional
y politico de los catolicos a lo largo del siglo:
11. Permitasenos aqui este agrupamiento que justificamos solo en orden a ofrecer las matrices ideologicas
del militarismo.
12. Desarrollado en los trabajos y publicaciones de Loris Zanatta, Del estado liberal a la nación católica:
Iglesia y ejército en los orígenes del peronismo, 1930-1943, Buenos Aires, Universidad Nacional
de Quilmes, 1996; Perón y el mito de la Nación católica: Iglesia y Ejército en los orígenes del peronismo
1943-1946, Buenos Aires, Sudamericana, 2001; La larga agonía de la nación católica: Iglesia y dictadura
en la Argentina, Buenos Aires, Sudamericana, 2015. Cf. tambien: Roberto Di Stefano, Loris Zanatta (eds.),
Historia de la Iglesia argentina, Buenos Aires, Sudamericana, 2009.
13. Di Stefano, Zanca, ≪Iglesia y catolicismo en la Argentina: medio siglo de historiografia ≫, p. 33.
14. Cf. Morello, Dónde estaba Dios: católicos y terrorismo de Estado en la Argentina de los setenta, p. 260.
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En oposicion al catolicismo ≪liberal≫ o de conciliacion que habria predominado en
el laicado en el siglo XIX, a partir de los anos veinte, un catolicismo romano, integral,
intransigente y social se habria vuelto hegemonico. El siglo estaba marcado
por un conflicto triangular entre el liberalismo, el socialismo y el catolicismo. Mas
alla de sus variables ideologicas, el integralismo podia adoptar distintos ropajes:
el nacionalista en la entreguerra, el peronista, el liberacionista, el culturalista e
incluso el democratico, si esa combinatoria fuera posible en las ultimas decadas.
En cualquier caso, es la falta de capacidad negociadora, el caracter refractario a
la modernidad liberal lo que crearia el trait d’union entre las distintas versiones
de un mismo modelo.15
Esta posicion senala un largo proceso que va desde un catolicismo poco institucionalizado
— a fines del siglo XIX y comienzos del XX— alejado de las FFAA, hacia
otro catolicismo donde el peso en la sociedad a traves de sus organizaciones y el apoyo
militar lo lleva a acrecentar su aparato burocratico. De las 11 diocesis existentes en
1930 se pasa a 60 en la decada de 1970. Es en este periodo donde se proyecta recristianizar
la sociedad desde el Estado y con la vigilancia del propio cuerpo episcopal. ≪Los
golpes militares permiten este proceso dado el acercamiento que se va a producir entre
FFAA e Iglesia catolica, donde unos y otros necesitan del Estado para hacer cumplir
sus “propuestas de regeneracion o salvacion o transformacion” de la sociedad ≫. 16 En
este modelo se pasa de un catolicismo a la defensiva a otro a la ofensiva donde el
clero y los laicos notables tienen relaciones privilegiadas con el Estado y sus principales
instituciones a las que pretenden dotar de una identidad nacional integradora.
Conserva para ello los fuertes resabios autoritarios debidos a su enfrentamiento tanto
a la matriz liberal como socialista. Un tipo de catolicismo integral logra imponerse y
hacerse hegemonico en el largo plazo.17
3) En el tercer modelo, que surge de la elaboracion conjunta de los peritos de la
Coepal, el movimiento de afinidad ideologica es geneticamente diverso. El militarismo
se catoliza al servicio de la oligarquia dominante y con finalidades principalmente
de hegemonia economica en el marco mundial del crecimiento del capitalismo. En
el horizonte mayor de los cinco siglos de historia de America Latina, el militarismo
catolico seria una expresion mas de los varios regimenes oligarquicos que han padecido
nuestros pueblos y naciones. Algunos mas feudales y aristocraticos, otros mas
conservadores, y otros mas progresistas y aparentemente mejor dotados de la requerida
sensibilidad social, ante los enormes problemas que agobian a los pueblos en los
periodos de mayor crisis politica y economica. La Iglesia es heredera y coparticipe de
ese arrastre historico, ya que cada vez que se plego a esa hegemonia, quedo atrapada
en las consecuencias de una alianza con los poderes facticos en varios sentidos al
mismo tiempo. Menospreciada por un adversario liberal-individualista o sobornada
por medio de prebendas materiales o ideologicas; y — peor aun— apartada de las clases
mas pobres cuyo sentido de justicia no es ajeno al hecho de haber sido evangelizadas y
bautizadas. En este modelo es comprensible que una parte importante de los sacerdotes
— y gran parte del episcopado— mayormente cercano a las oligarquias nacionales y
provinciales que modelan y custodian el orden institucional, haya asumido posturas
conservadoras, sea que ellas se revistan de cargas ideologicas integristas o liberales. La
perspectiva teologica coepaliana — mas arraigada a una gnoseologia realista— considera
15. Di Stefano, Zanca, ≪Iglesia y catolicismo en la Argentina: medio siglo de historiografia ≫, p. 34. Cf.
Emile Poulat, Guy Lafon, Le catholicisme sous observation: entretiens avec Guy Lafon: du modernisme
à aujourd’hui, Paris, Centurion, 1983.
16. Mallimaci, ≪Catolicismo y militarismo…≫, p. 197.
17. Ibid., p. 187.
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que la ideologia es siempre segunda respecto a una afinidad vital electiva que acerca
los puntos de vista y configura intereses afines. Resulta interesante la carga profetica
del planteo al interno del segmento eclesial que nos ocupa:
Sacerdotes u obispos que, por influencia de ese liberalismo, modernismo o progresismo,
comparten la vida de las elites u oligarquias nativas, con la subjetiva intencion
de salvarlas y no advierten que son utilizados para, en definitiva, tranquilizar
las conciencias opresoras y autojustificar el sistema. Tal actitud ≪pastoral≫ no es
consciente de que atenta profundamente contra la dignidad de los opresores, al
apanarlos con una presencia acritica, no profetica, que manifiesta la ausencia de esperanza
en que tales elites se conviertan y asuman los claros valores del Evangelio.18
Esta lectura de la historia ofrece la ventaja de ampliar la perspectiva del tiempo y
el espacio para comprender el marco del fenomeno que nos ocupa. Las clases dominantes
de los pueblos de America Latina, porque las instituciones fueron moldeadas
por ellas y puestas en gran parte al servicio de sus intereses, se han servido de diversas
mediaciones a lo largo de la historia: el militarismo seria una de ellas. 19 De este modo
ubican los peritos este fenomeno de la preponderancia de los militares y de la doctrina
militar en la geografia del continente:
Vasto y variado es el historial de los gobiernos militares en America Latina, hasta
el punto que, a la par de ser ocasion de compasion y humor por parte de los paises
avanzados y las oligarquias liberales latinoamericanas, se prestaron a causar confusion
en los circulos nombrados, pues los regímenes militares no son ni más ni menos
que la directa consecuencia y efecto del sistema dependiente que los países avanzados
garantizan. La ruptura del sistema constitucional liberal y dependiente que los
paises imperialistas coadyuvaron a implantar en America Latina es provocada por
las crisis que sus miembros auspiciadores desencadenan. Los países imperialistas
son los responsables directos del viejo y nuevo militarismo latinoamericano.
Cada uno de nuestros paises, sometido por separado a los muy fuertes desfasajes
provocados por las crisis internacionales y los cambios en el esquema de la division
del trabajo y del desarrollo desigual, por sus propios medios no podia afrontar las
emergencias y las exigencias a que eran sometidos. Con el poder de las armas, las
FFAA salian a responder de las circunstancias en favor del orden y la moralidad, a
pesar de que la corrupcion, el escandalo y las ambiciones tomaban igual o mayor
auge que durante los gobiernos civiles.20
Segun esta reflexion conjunta de los peritos — anticipada un lustro a las terribles
consecuencias a las que llegaria el poder militarista en manos de las elites poderosas— ,
el problema de la interpretación histórica es decisivo para una recta comprension de
los hechos que enseguida abordaremos.21 Pues ≪los liberales europeos, norteamericanos
18. Tello y otros, Sacerdocio y Justicia, no 35, parte DD III.
19. Cf. ibid. Segun los peritos de la Coepal, las otras dos mediaciones son el desarrollismo y el populismo:
≪Esta triple clasificacion no configura tres tipos completamente separados entre si; historicamente
se combinan en la presente etapa de los anos sesenta≫. Tambien al modelo desarrollista, los grupos
progresistas de las diversas denominaciones religiosas les brindaron la legitimacion ideologica que les
faltaba, datando de esa epoca la fundacion de universidades catolicas en el continente y el apoyo a las
existentes. El desenlace de este modelo desarrollista lo ejecuta el militarismo de la Revolucion Argentina
que a continuacion nos ocupa.
20. Tello y otros, Sacerdocio y Justicia, no 23. Subrayado nuestro.
21. Investigaciones historicas recientes ofrecen lineas de interpretacion afines. Una perspectiva afin en
sus conclusiones respecto a la ultima dictadura militar, en Sergio D. Morresi, ≪El liberalismo conservador
y la ideologia del Proceso de Reorganizacion Nacional≫, Sociohistórica, no 27, 2010, en Memoria
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y locales — entre los cuales se cuentan notables interpretes de los dos modelos antedichos—
, por conveniencia o ligereza, prefieren interpretar el proceso historico de los
pueblos de America Latina como si se tratara de “un primitivismo politico semifascista
o de otra laya≫.22 Sin embargo, los golpes de Estado, los golpes de palacio, los gobiernos
de facto, por mas, catolicos, revolucionarios o reorganizadores de la Nacion que se
proclamen terminan favoreciendo un sistema de dependencia.
La subordinacion a la politica externa del «divide et impera» aparece patentemente
en el militarismo latinoamericano aliado del sistema dependiente, sobre todo
cuando se examina el fenomeno a la luz de la ausencia de una organizacion continental
propia como la Patria Grande y de una integracion politica y social de las
diversas soberanias latinoamericanas. El juramento de defensa de la soberania, de
la propia bandera, de la nacion, en realidad se subordinaban a los requerimientos
de la llamada doctrina Monroe, mas que una profesion de promocion de la causa
politica y social de los pueblos latinoamericanos. La venta de armas, la obtencion
de garantias y favores, el mantenimiento de tratados o firma de otros nuevos,
dan cuenta que los intereses monopolicos no desaprovechaban fomentar una
inestabilidad que en ultima instancia les favorecia, a pesar de que publicamente
se mofaran de un militarismo ingenuo y arbitrario.23
En orden a una interpretacion historico-eclesial nos parece importante al menos
incorporar esta perspectiva teologica cuyas fuentes teoricas permanecen en gran
parte inexploradas e ineditas. Consideramos que ni el mito de la nacion catolica, ni
el catolicismo romano, integral, intransigente y social, resultan del todo acordes a la
vocacion a conformar la novísima civilización cristiana a la que America Latina esta
llamada, segun la celebre expresion del papa Pablo VI.24 Los dos primeros modelos
pueden, sin embargo, comprenderse mejor integrados en el marco del tercero, en el que
frecuentemente se insertan y al cual resultan a menudo funcionales. Recortariamos las
lineas interpretativas del fenomeno historico que estamos abordando si nuestro aporte
ayunara del marco ofrecido por esta reflexion interdisciplinar comun, cuyos influjos en
la teologia y en el Magisterio — pasados, presentes o futuros— aun deben ser estudiados.
Academica.
Acceso 9 de marzo de 2020, http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar: ≪el Proceso no fue tanto
el terreno de las luchas ideologicas de las derechas “tradicionales” (nacionalistas y liberales), sino el
espacio que posibilito el surgimiento de la nueva derecha local; y la ideologia liberal-conservadora era
la que moldeaba sus contornos. Mas alla del acuerdo basico acerca de la lucha antisubversiva, fue dicha
matriz la que constituyo el sustrato comun que posibilito compatibilizar las politicas estatales ≫. Tambien
Facundo Cersosimo, ≪El Proceso fue liberal. Los tradicionalistas catolicos argentinos y el Proceso de
Reorganizacion Nacional (1976-1983)≫, Universidad de Buenos Aires, 2015, p. 389.
22. Tello y otros, Sacerdocio y Justicia, no 24.
23. Ibid., na 25. Donde mas adelante leen el fenomeno del gobierno de Ongania: ≪Superada ya la politica
del buen vecino y de la Alianza para el Progreso, el gobierno de los Estados Unidos fomenta en Brasil en
1964 y en Argentina en 1966 dos experimentos — la Revolucion Brasilena y la Revolucion Argentina—
que a la par de obviar la amenaza de la inestabilidad interna de estos paises, dieran pie a consolidar la
politica de “integracion” mas estrecha con las directivas norteamericanas ≫. La llamada ≪doctrina Monroe ≫
fue formulada por el presidente James Monroe ante el Congreso de los Estados Unidos el 2 de diciembre
de 1923. Bajo el lema ≪America para los americanos≫ notifico a los paises europeos que en el futuro las
Americas estaban cerradas a nuevas colonizaciones, con lo que expresaba que era intencion de su gobierno
que todo el continente americano quedase como patrimonio exclusivo y bajo su custodia directa,
en lo cual no habria confusiones. Cf. Frederick Merck, La doctrina Monroe y el expansionismo norteamericano,
Buenos Aires, Paidos, 1969; Carlos Pereyra. El mito de Monroe, Buenos Aires, Jorge Alvarez,
1969; Thomas F. Mc Gann. Argentina, Estados Unidos y el sistema interamericano, Buenos Aires: Eudeba,
1965; Harold F. Peterson. La Argentina y los Estados Unidos. 1810-1960, Buenos Aires, Eudeba, 1970.
24. Cf. Pablo VI, Homilia in Petriana basilica, 3 de julio de 1966. Acceso 10 de octubre de 2019, http://
w2.vatican.va/content/paul-vi/it/homilies/1966/documents/hf_p-vi_hom_19660703.html.
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1.1. Sacerdocio y política durante la Revolución Argentina (1966-1973)
El porvenir se amenaza mísero. Un quídam nos dice que la esperanza sería que Onganía
se mantuviese de dictador 30 años como Franco […] Nos parece una esperanza imbécil.25
El golpe de Estado del 28 de junio de 1966 fue apoyado por sectores del peronismo,
nacionalismo y desarrollismo. El acta fundacional de la denominada ≪Revolucion
argentina≫ sostenia que la situacion del pais se debia a fallos estructurales y de la
aplicacion de sistemas y tecnicas inadecuadas a las realidades contemporaneas; y que
esa situacion de ruptura espiritual ha creado las condiciones para una sutil y agresiva
penetracion marxista en todos los aspectos de la vida nacional.26 Con este motivo, la
Revolucion Argentina institucionalizo la lucha anticomunista, 27 y se propuso modernizar
la politica. Sin embargo, lo que hizo fue clausurarla, ya que del antiperonismo se
paso a la antipolitica. De hecho, el Onganiato clausuro toda posibilidad de participacion
ciudadana que otorgara chances de salida dentro del sistema. No solo desconocio
los resultados de elecciones ya realizadas sino que continuo con la proscripcion del
peronismo, intervino las provincias, los sindicatos y la universidad. 28 ≪Por eso los
debates en los grupos cristianos en torno a las conclusiones del Concilio serian decisivos.
Mientras una generacion debatia politica y vivia politica, un general pretendia
suprimirla≫.29 Esta clausura de la vida politica institucional acentuo enormemente en
muchos jovenes la tendencia a considerar el camino de las armas y la violencia como
unico modo de expresion.
La proscripcion del peronismo comenzada en 1955 convertia el sistema politico
argentino en una democracia ficticia, con instituciones que pretendian excluir a la
voluntad de mas de la mitad de la poblacion de la vida politica. Ello resulta un causal
importante — aunque no ciertamente el unico— para analizar la violencia politica
expresada en una lucha por el poder entre diferentes facciones de grupos militares,
economicos, politicos y sindicales.30 Esta crisis de legitimidad de las instituciones
liberales en la politica argentina fue suplida con la influencia de la Iglesia y el Ejercito,
25. Castellani, ≪Directorial .Donde estamos?≫, p. 4.
26. Cf. Morello, ≪Catolicismos y terrorismo de Estado en la ciudad de Cordoba en la decada de los
setenta≫, p. 107.
27. Cf. Dario Canton, La politica de los militares argentinos: 1900-1971, Buenos Aires, Siglo XXI,
1971, p. 16.
28. Cf. Pablo Ponza, ≪Intelectuales y lucha armada en Argentina. La decada del sesenta ≫, el@tina. Revista
electrónica de estudios latinoamericanos, vol. 4, no 15, 2006, p. 6. ≪La noche de los bastones largos≫
no solo clausuro los canales de participacion universitaria, sino que la expulsion de amplios grupos de
profesores dejo a los estudiantes sin referentes y los radicalizo en sus posturas. Cf. Gustavo Morello, ≪El
Concilio Vaticano II y la radicalizacion de los catolicos en Argentina ≫, en Clara Lida, Horacio Cresto,
Pablo Yankelevich (comps.), Argentina: 1976. Estudios en torno al golpe de Estado, Buenos Aires, Fondo
de Cultura Economica, 2008, p. 118. Evidentemente, hubo sectores del clero que no se encontraban comodos
en este clima revolucionario que aproximaba a los estudiantes a los ambitos catolicos. Cuando en
1966 se reunieron en Montevideo representantes de las universidades latinoamericanas y la Universidad
Central de Venezuela pidio una condena al gobierno argentino por la intervencion en la Universidad,
Derisi, rector de la UCA, fue quien la impidio.
29. Morello, ≪Catolicismos y terrorismo de Estado en la ciudad de Cordoba en la decada de los setenta ≫,
107. Morello tambien recuerda que ≪el “Estatuto de la Revolucion Argentina” se establecio por encima
de la Constitucion (art. 3). El presidente ejerceria todas las facultades legislativas que la Constitucion
conferia al Legislativo (art. 5), aunque podria convocar a otros organismos en calidad de “asesores”
(art. 6). El gobierno “proveera” y “designara” gobernadores y gobiernos provinciales (art. 9) ≫, cita el
trabajo de Patricia Marchak, William Marchak, God’s Assassins: State Terrorism in Argentina in the
1970s, Montreal, McGill-Queen’s Press-MQUP, 1999.
30. Cf. Gustavo Morello, Cristianismo y revolución. Los orígenes intelectuales de la guerrilla en la Argentin
, Cordoba, EDUCC, 2003, pp. 117 y ss.
473
que se transformaron en los puntos de apoyo a los que debia recurrir el poder civil
para gobernar. Los generales, y un sector de los obispos considerados guardianes del
catolicismo nacional, fueron emergiendo en las clases dominantes como contralores
de gobiernos que carecian de la legitimidad y el apoyo que podrian haberle dado
elecciones verdaderamente libres. El general Juan Carlos Ongania 31 intento el apoyo
eclesial incorporando a sectores catolicos, estableciendo puentes permanentes con el
Episcopado y llegando incluso en los momentos criticos a convocar a algunos STM con
el afan de ordenar la tropa clerical: ≪En algunos grupos militares existia la apreciacion
que siendo el MSTM una expresion catolica y nacional podia incorporarselo de alguna
manera al proyecto politico en marcha≫.32 Jose Pablo Martin da cuenta que Ongania
hacia abril de 1969 — un mes antes del Cordobazo— llamo a Lucio Gera, Alberto Sily
y Rafael Tello por su influencia entre los STM. La idea del presidente de facto era que,
asi como el habia ordenado internamente el ejercito, la Iglesia debia ordenar ≪su propia
tropa≫ para bien del pais. La entrevista no hizo sino frustrar expectativas y confirmar
la divergencia de apreciaciones e ideas.33
Aunque ya desde el comienzo del Onganiato otros sectores del clero tambien
frustraron las expectativas que el gobierno de facto tuvo de la Iglesia. Incluso desde
antes de su asuncion:
[…] en junio de 1966, el director de Criterio, Jorge Mejia, fue invitado a entrevistarse
con Ongania y Lanusse. En esa reunion, organizada por el sacerdote vasco
Inaki de Azpiazu, Ongania sostuvo que el proyecto de la proxima asonada militar
era el de instalar ≪el regimen de las enciclicas papales≫. Ante tal propuesta, Mejia
le senalo que las enciclicas no contenian ≪un programa politico≫ y que requerian
una interpretacion, y no siempre era posible aplicarlas ≪tal cual, al pie de la letra≫.
Lanusse, enojado con las objeciones, le dijo que ≪se ve que a usted no le gustan
las enciclicas≫. Ongania acordo con su colega. La reunion termino con la discreta
salida de Mejia.34
En los meses posteriores al golpe de Estado de 1966, distintos simpatizantes con
el nuevo gobierno pretendieron legitimar su accionar en los documentos del Concilio
Vaticano II y las enciclicas Pacem in terris y Mater et magistra.35 El esperado apoyo
debia ser la contrapartida de politicas moralizadoras, un impulso al desarrollo nacional
— que cambiaria las estructuras segun su lectura de las enciclicas— y un firme anticomunismo.
La inocultable incorporacion de personal proveniente de los ambientes de
la Iglesia aparecia como prueba de garantia para el cumplimiento de esas premisas. 36
31. La personalidad de Ongania parecia traslucir prudencia, ascetismo y orden. Pero con el correr de sus
primeras medidas dejo aparecer la imagen verdadera: era un autoritarista, un anticomunista a ultranza
y un catolico de tendencia preconciliar. Reconociendo que reunia la suma del poder publico, no tardo
en hacer un uso abusivo de el. La Revolucion Argentina fue el comienzo de la autocracia militar, que
tuvo en su primer presidente un acentuado personalismo. Cf. Carlos A. Floria, Cesar A. Garcia Belsunce,
Historia de los argentinos, Buenos Aires, Larousse, 1992.
32. Martin, El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, p. 51.
33. Cf. ibid.
34. Jose Zanca, ≪Mas alla de la espada y el hisopo. Religion, politica y sociedad durante el Onganiato ≫,
en Valeria Galvan, Florencia Osuna (comps.), Política y cultura durante el Onganiato. Nuevas perspectivas
para la investigación de la presidencia de Juan Carlos Onganía (1966-1970), Rosario, Prohistoria,
2014, p. 38. Cf. Jorge M. Mejia, Historia de una identidad, Buenos Aires, Letemendia, 2005, pp. 104 y ss.
35. Cf. Adolfo Mugica, La Revolución Argentina, análisis y prospectiva, Buenos Aires, Depalma, 1966.
36. El gobernador-interventor, doctor Carlos Jose Caballero (septiembre 1966-1969), formaba parte de
Ciudad Catolica, al igual que Roberto Gorostiaga que fue ministro de Ongania. Aunque tambien el general
incorporo a su gobierno a numerosos democrata-cristianos. Cf. Forni, ≪3. Catolicismo y peronismo
(Partes I, II y III)≫, p. 200.
474
Mientras la recepcion conciliar37 impactaba diversamente en el pais en los sacerdotes
del periodo, la Revolucion Argentina intentaba apropiarse del catolicismo cuadrandolo
detras de los fieles involucrados en el gobierno. Lo unico que logro fue agudizar las
tensiones existentes, que tendran en el clero una especial repercusion.
El conflicto entre el nacional-catolicismo y el catolicismo posconciliar, que hasta
ese momento era al interior de la iglesia, se tradujo en un problema publico de
legitimacion del poder. Tal vez por eso el eclesial fue uno de los ambitos en los
que la crisis social y politica de la Argentina en los sesenta y setenta fue singularmente
violento. En este contexto de enfrentamiento entre sectores progresistas
y conservadores, no es extrano que tanto las Fuerzas Armadas como sectores
reaccionarios del episcopado y del clero, a la sazon su mayoria, se uniesen contra
una amenaza comun.38
Amenaza que ademas sera construida como un enemigo interno de los valores de la
nacionalidad. Como veremos, los STM quedarian prontamente ubicados en esa region
de violencia simbolica en razon de la afinidad ideologica que enlazo muy pronto a los
ambitos castrenses con el integrismo catolico.39 La corriente militarista promovera
que las fuerzas de seguridad tengan especialmente en la mira a los STM — incluso
otros sacerdotes y obispos que no pertenecian a este grupo— , ya desde muy temprano.
En 1968, ya eran 320 los miembros estables del MSTM, amen de una periferia amplia
que daria profundos dolores de cabeza a los espias de la DIPBA (Direccion de
Inteligencia de la Policia de la provincia de Buenos Aires). Habia una gran cantidad
de religiosos espiados por la inteligencia bonaerense que, negando su participacion
en el movimiento, difundia los mismos principios de renovacion conciliar que eran
considerados subversivos por la dictadura militar. Lo que mas temia la Revolucion
Argentina, quizas, era que la revuelta nacia entre sus propias filas. Una de las ≪naves
insignia≫ de la alianza militar-clerical comenzaba a hacer agua, y los hijos rebeldes
de las clases adineradas se confundian entre el pobrerio peronista para cuestionar al
pais consagrado a la Virgen Maria. Lo peor de todo es que no lo hacian en nombre
del comunismo ateo y apatrida. Lo hacian en el nombre de Dios.40
Para el crecimiento en el protagonismo del clero renovador durante el gobierno
de Ongania — que analizamos en particular en el capitulo noveno— es clave ubicarnos
en el hecho de que el general cerro toda posibilidad de participacion ciudadana y
37. Cf. capitulo 5 de este volumen, p. 292.
38. Morello, ≪El Concilio Vaticano II y la radicalizacion de los catolicos en Argentina ≫, p. 117. Cf. Stefano,
Zanatta, Historia de la Iglesia argentina, p. 518. De Morello tomamos este concepto de nacionalcatolicismo
en adelante.
39. Hemos mencionado que las investigaciones elaboradas en las ultimas decadas en la academia no confesional
se han preocupado especialmente por conocer las raices de la relacion entre Iglesia y dictadura.
La mayoria de ellas presta especial atencion a los ≪integristas ≫ catolicos — segun su denominacion mas
divulgada— que son senalados ≪como una pieza mas de la alianza entre la “cruz y la espada” que posibilito
y justifico el terrorismo de Estado≫. Cf. Cersosimo, ≪El Proceso fue liberal. Los tradicionalistas catolicos
argentinos y el Proceso de Reorganizacion Nacional (1976-1983)≫. Como veremos enseguida, nuestra
propuesta interpretativa adhiere pero complejiza esta perspectiva.
40. Esteban Campos, El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, La Plata, DIPBA, 2015. La
DIPPBA (Direccion de Inteligencia de la Policia de la provincia de Buenos Aires) fue creada en 1956
con el nombre de Central de Inteligencia y disuelta en 1998, en el contexto de una reforma de la policia
bonaerense. Si bien desde su creacion tuvo una constante tarea vinculada a la produccion de informacion
y la accion de inteligencia, durante la dictadura se convirtio en un importante dispositivo del terrorismo
de Estado en la provincia de Buenos Aires. Acceso 20 de febrero de 2020, http://www.comisionporlamemoria.
org/archivo/la-dippba/.
475
aborto cualquier chance de salida dentro del sistema. La militarizacion de la politica
no dejo espacios institucionales por donde canalizar el hervidero social de la decada.
A mediados de los sesenta los unicos grupos estudiantiles en expansion en las universidades
de Cordoba, Santa Fe, Buenos Aires y el Noreste eran los catolicos,41 lo que
en el contexto de intervencion universitaria no hizo mas que aumentar la relevancia
social de los sacerdotes como interlocutores.
En sintesis, al cabo de un par de meses de gestion, uno de los pocos lugares de
participacion que dejo Ongania fueron los espacios catolicos, conformados en
general por redes juveniles a cargo de sacerdotes y monjas jovenes, posconciliares,
que insistian en el compromiso con los pobres como parte medular de la identidad
cristiana, y en la militancia social como ambito de testimonio evangelico.42
Fue precisamente en ese ambiente en el que el nuevo rol social de los sacerdotes
cobro una importancia inusitada. La realidad se dramatiza especialmente en este
periodo historico por la fractura social insalvable que se establecera entre el MSTM,
parte mas dinamica del clero de nuestro periodo, y la gran mayoria de los militares
profesionales y las fuerzas de seguridad. Valgan como ejemplos los casos de Neuquen,
Santa Fe y Corrientes, donde capellanes que mantenian su pertenencia al MSTM ≪se
ven separados de sus cargos y encuentran cerrada la puerta de guardia≫. 43 La fractura
adquiere fuertes tonos religiosos, ya que en el campo intermedio se da una institucion
que es al mismo tiempo militar y clerical: las capellanias militares del vicariato castrense
de cuya concepción ideológica hablamos a continuacion.
1.2. La argumentación religiosa del militarismo
Al parecer no han faltado capellanes que han dicho a los militares
que lo que hacían estaba genéricamente bien.44
Con pocos logros en el intento de tender puentes eclesiasticos, ya con el catolicismo
institucional — Mejia— , ya con las corrientes renovadoras — Gera— , el gobierno de Ongania
se apoyo en los sectores mas conservadores — incluso en los integristas— , entre los
que sumo numerosos colaboradores. 45 Por sus consecuencias en la violencia represiva
de todo el periodo, ofrecemos un mapeo de los principales influjos ideologicos del integrismo
catolico y algunas figuras sacerdotales representativas. Muchas de estas ideas
consumidas por el clero castrense son ofrecidas a las FFAA a traves de la actividad
creciente que el Vicariato desarrolla en todo el periodo que nos ocupa y configuran
una atmósfera espiritual que servira de apoyo a los vejamenes de la ultima dictadura
41. Cf. capitulo 5 de este volumen, p. 292.. Cf. Morello, ≪El Concilio Vaticano II y la radicalizacion de los
catolicos en Argentina≫, p. 118. Se refiere a los catolicos integralistas quienes se oponian a los reformistas,
vinculados a la izquierda. Cf. Fernando C. Urquiza, ≪Las transformaciones de la Iglesia argentina: del
Concilio Vaticano II a la recuperacion democratica≫, Cartapacio, 2006. Acceso 24 de noviembre de 2019,
http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index. php/ctp/ article/viewFile/950/781, 6.
42. Morello, ≪El Concilio Vaticano II y la radicalizacion de los catolicos en Argentina ≫, p. 118.
43. Cf. Martin, El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, pp. 251, 261.
44. Monsenor Carlos Galan, secretario general del Episcopado en ACEA, Comision Permanente Actas
1982-1985, 69a reunion, 15 de diciembre de 1982, 2a sesion, p. 7. Cf. capitulo 21 en el tomo II.
45. De todos modos, es preciso aclarar que no todo el sector catolico integrista descreia de la democracia.
Ya a finales de los anos cincuenta, en un intento por adaptarse a los nuevos tiempos, Basilio Serrano y
Mario Amadeo organizan la Union Federal Democrata Cristiana que, al haber apoyado la candidatura
de A. Frondizi, logra acceder a algunos puestos de gobierno. En 1963, junto a frondicistas, peronistas y
conservadores, forman el Frente Nacional y Popular que apoyara la candidatura de Vicente Solano Lima.
476
militar. Vuelve a aparecer aqui la importancia de identificar en su fuente estas ideasfuerza
cuyo papel constitutivo en la significación de la accion humana fundamenta la
peculiaridad del campo abierto a la investigacion historica. 46
1.2.1. EL CAPELLÁN GRASSET Y LA ORGANIZACIÓN CIUDAD CATÓLICA
Entre los colaboradores ideologicos del gobierno de Ongania se encuentran algunos
nucleos y figuras compenetradas con el imperativo de afrontar la guerra revolucionaria,
cuyo avance veian no solo en los movimientos de descolonizacion y en las disyuntivas
planteadas por la Guerra Fria en America Latina,47 sino tambien en el amplio espectro de
busquedas pastorales de renovacion conciliar, en especial las que promovian una insercion
social entre los pobres. Confluyendo con otros sectores procedentes del nacional-catolicismo,
a la hora de ofrecer insumos ideologicos a la lucha contrarrevolucionaria se destaca la
organizacion Ciudad Catolica (CC). En las raices foraneas de estas doctrinas encontramos
la figura emblematica del teologo frances Jean Ousset, secretario de Charles Maurras y
adherente del gobierno de Petain.48 Ousset fue creador de la Cité Catholique organizada
formalmente en Francia en 1946. Las ideas de CC llegaron a la Argentina a fines de 1958
de la mano del sacerdote Georges Grasset, ≪ex capellan general de las fuerzas francesas
en Argelia≫49 y creador de la primera celula de la CC en nuestro pais. Grasset pertenecia a
los Cooperadores Parroquiales Cristo Rey, una congregacion, difundida en Francia y Espana,
que expandio con teson su predica en el espacio castrense a traves de los Ejercicios
Ignacianos.50 Este integrismo
catolico funde en un mismo presupuesto teologico-politico
sus dos horizontes: la Civilizacion y la Cristiandad (CC). En Francia, durante la guerra
de independencia
argelina, la CC se expandio entre los miembros de la Organisation de
46. Cf. Lonergan, Método en teología, p. 171. Subrayado nuestro.
47. Cf. capitulo 4 de este volumen, pp. 193-195.
48. Los postulados principales de Ousset quedaron reflejados — entre otros trabajos— en Le Marxisme-
Léninisme (1960), en procura de conocer a fondo y de manera critica los argumentos y bases del enemigo
para combatirlo con eficacia; Le Travail (1962), con Michel Creuzet, un adalid de los ≪cuerpos intermedios≫
y, fundamentalmente, en Pour qu’il règne (1957 y 1959), cuya lectura era recomendada de manera enfatica
a todos los miembros de la CC como ≪la obra doctrinal mas lograda≫ de la contrarrevolucion. El original
data de 1957, a partir de la agrupacion de trabajos previos publicados en un boletin mensual. Su propalacion
se dio a partir de la segunda edicion, de 1959, con prologo de Marcel Lefebvre, a la sazon arzobispo
de Dakar, en el Africa occidental. Cf. Elena C. Scirica, ≪Cercanos pero separados. Dos propuestas catolicas
contrarrevolucionarias en los anos sesenta≫, Nuevo Mundo Mundos Nuevos, 2017; acceso 22 de julio de
2022, http://journals.openedition.org/nuevomundo/70570, 8. Mas detalles, Elena Scirica, ≪Comunitarismo
y contrarrevolucion. Ideario y trayectorias de un nucleo catolico intransigente organizado en torno a la
revista Verbo de Argentina (1959-1966)≫, en Candido Rodrigues, Gizele Zanotto, Catolicismo e sociabilidade
intelectual na América Latina, Cuiaba, Ed. da Univ. Federal de Mato Grosso, 2013, pp. 305-334.
49. Mario Ranalletti, ≪El integrismo catolico en Francia: el caso de Cite catholique y su influencia en la
derecha catolica argentina≫ (UBA, 1999), pp. 94 y ss. ≪Raleados de las filas del ejercito frances que dicen
y creen representar mejor que nadie, parte de estos oficiales y sacerdotes se trasladan a diversas partes
del mundo entre 1959 y 1962 (Canada, Espana, Brasil y Argentina), buscando refugio en los circulos
derechistas y catolicos de los paises que los reciben. Es el caso de nuestro pais, en donde se dara una
muy buena recepcion a estos militares y sacerdotes; aqui encuentran un campo ideologico y cultural muy
propicio para continuar con su actividad doctrinaria. Los militares trasladan su experiencia contrarrevolucionaria
y los sacerdotes insuflan a sus auditorios la ciega fe que los consume: nace asi en Buenos Aires
La Ciudad Catolica y la revista Verbo, bajo la conduccion del padre Georges (Jorge) Grasset≫. Fallecido
en 2012, enterrado en el Seminario de Parana.
50. Elena Scirica, ≪Un embate virulento contra el clero tercermundista: Carlos Sacheri y su cruzada contra
“La Iglesia clandestina”≫, Anuario del Centro de Estudios Históricos, no 10, 2010; Mario Ranalletti (ed.),
Contrainsurgencia, catolicismo intransigente y extremismo de derecha en la formación militar argentina.
Influencias francesas en los orígenes del terrorismo de Estado (1955-1976). Terrorismo de Estado y
genocidio en América Latina, Buenos Aires, Prometeo, 2009.
477
l’Armee Secrete (OAS), organizacion militar clandestina francesa, abocada a la persecucion
y represion virulenta de los combatientes argelinos.51 Como expresa Ranalletti, ≪de entre
todos los grupos del integrismo catolico frances, CC sera el que mas ostensiblemente
sintetice fe y guerra en una misma operacion≫.52 Ofrece ademas importantes elementos
historicos que se conectan con el mapa geopolitico en el periodo de posguerra:
Si bien la adhesion al catolicismo de extrema derecha no es un hecho novedoso
en las filas del Ejercito frances, la convergencia entre la militancia de CC y parte
de la oficialidad destacada en Africa resulta del vacio doctrinario que se produjo
como consecuencia de la accion combinada de tres circunstancias: la actuacion
militar francesa durante la Segunda Guerra Mundial; el derrumbe del imperio
frances de ultramar; la nueva organizacion mundial a partir de 1945. Para CC, la
perdida de las colonias asiaticas y africanas era una demostracion de la renuncia
de Occidente — y en especial de Francia— a su mision civilizadora.53
La reunificacion de nacionalismo y catolicismo que caracterizaba al proyecto de
Maurras54 encontrara un auditorio altamente receptivo en los niveles inferiores de la
institucion militar francesa:
La predica de Ousset habia generado la aparicion de numerosas celulas de militantes
de CC entre las fuerzas destacadas en Argelia y su libro Para que Él reine era una
lectura muy difundida entre la oficialidad; muchos militares de alto rango y con
responsabilidades politicas en Argelia… encontraron en este libro una respuesta teologica
y etica a las practicas represivas ilegales desplegadas para intentar frenar el
activismo del Frente de Liberacion Nacional Argelino. La gravedad de la situacion,
la necesidad de justificar y explicar el accionar de los circulos clandestinos en el
Ejercito frances convirtió a los militares en una suerte de un auditorio cautivo para
los órganos de difusión de CC. […] En este proceso de intercambio entre militares y
catolicos cumple un rol fundamental el Instituto Catolico de Paris, donde muchos
oficiales buscan las respuestas a sus interrogantes a traves del tomismo. CC consigue
numerosas y vehementes adhesiones en las filas castrenses, en donde el catolicismo
adquiere el status de unico antidoto posible contra la extension del comunismo.55
En nuestro pais, si bien estas ideas circulaban en cierta gente de clase alta, el influjo
de las ideas de CC y la revista Verbo no es menor en el periodo de la autodenominada Revolucion
Argentina.56 Basta considerar que el gobernador-interventor de Cordoba, doctor
51. Un estudio importante sobre el tema es el de Marie-Monique Robin, Escuadrones de la muerte. La
escuela francesa, Buenos Aires, Sudamericana, 2005. El sacerdote lourdista Andre Baque ofrece su testimonio
de la practica de la tortura durante la guerra de Argelia de la que participo siendo seminarista en
el servicio militar obligatorio con tan solo 21 anos. Cf. Diana, Buscando el reino, p. 42.
52. Ranalletti, ≪El integrismo catolico en Francia…≫, p. 87.
53. Ibid., pp. 83 y ss.
54. Sobre el itinerario de Charles Maurras y la posterior condena de sus doctrinas de parte de la Santa
Sede, cf. Hector Aguer, ≪Politica y Religion entre los siglos XIX y XX. Albert De Mun y Charles Maurras ≫,
Anales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, XLVII, 2020, pp. 5-28.
55. Ranalletti, ≪El integrismo catolico en Francia…≫, pp. 83 y ss. Subrayado nuestro.
56. En expresion del jesuita cordobes Gustavo Morello se trata de ≪la clase alta clerical ≫. Morello, ≪Catolicismos
y terrorismo de Estado en la ciudad de Cordoba en la decada de los setenta ≫, p. 110. Pero el influjo
de CC en Argentina surgio y se desplego con otras figuras interconectadas a traves del boletin mensual
Verbo. En efecto, frente a la ausencia de locales partidarios o figuras publicas, esa revista materializo la
existencia del grupo. Grasset habia convocado inicialmente al abogado de origen patricio Cosme Beccar
Varela. Sin embargo, ambas personalidades chocaron. Por su parte, Beccar Varela, redactor de Cruzada
desde 1956, establecio contactos con diversos nucleos catolicos anticomunistas, entre los que descollo
el impacto que le produjo el brasileno Plinio Correa de Oliveira y en 1967 constituyo, con los miembros
478
Carlos Jose Caballero (septiembre de 1966-1969), formaba parte de CC y su corporativismo
provoco los animos de la militancia politica en la provincia. De hecho, Lanusse lo
responsabilizara por las revueltas generadas en torno al Cordobazo.57 Tambien Roberto
Gorostiaga — ministro de Ongania— a quien algunos anos despues, siendo presidente
de CC, lo encontramos promoviendo la Campaña Nacional del Rezo del Santo Rosario
en las filas del Ejercito durante el Operativo Independencia. 58 Es notable en todos estos
anos el crecimiento de la predica de CC en los altos mandos de las FFAA y su influjo en
las decisiones de la politica del pais. Interesante de rescatar el hecho que el provicario
castrense Victorio Bonamin apuntaba en su diario faltando aun tres meses para el golpe
del 24 de marzo de 1976:
[…] con ≪esperanza y optimismo≫. El 22 de enero se encontro con Raul Di Carlo y
Miguel Angel Iribarne, miembros de la revista catolica Verbo, y anoto: ≪Es gente
que se mueve entre oficiales del Ejército; promueve el golpe. Lo quieren pronto,
antes de que se abra el proceso electoral≫.59
En el plano de las ideas que aqui analizamos, los miembros de CC aspiraban a
la formacion de cuadros que articularan los valores universales catolicos en la lucha
politica del momento. Anticomunistas acerrimos, postulaban una sociedad catolica
organica e integrada, basada en jerarquias naturales. La CC organizaba congresos
internacionales, en uno de ellos:
[…] realizado pocos dias despues del golpe militar, en Lausana, Suiza, al que asistio
Jean Ousset, se planteo que la tarea de Ciudad Catolica era formar elites capaces de reconstruir
la sociedad sobre cimientos cristianos. Entre sus integrantes la Obra menciono
los periodicos, las revistas, los jefes de empresa, cuadros militares, magistrados.60
Distintas autoridades eclesiasticas bebieron de las ideas de Ousset en el asesoramiento
de la FFAA y se involucraron activamente en el proceso de animadversion al
peligro comunista. No es menor el dato en este analisis de las ideas del clero de la epoca
— con especial resonancia para la comprension de los capellanes castrenses— , que dos
libros del teologo Ousset fueran prologados por los sucesivos vicarios castrenses, los
obispos Caggiano y Tortolo que ofrecieron su pluma en clara senal de comunion con
esas ideas. Antonio Caggiano — vicario castrense entre 1959 y 1975— afirma prologando
una obra de Ousset en 1961 que se trata de una guerra ideologica: ≪Estamos en
plena lucha y no acabamos de convencernos de que se trata de lucha a muerte […] lo
tragico es que siendo ella ideologica no se de a las ideas la importancia esencial que
les corresponde para la defensa y para la victoria≫.61 Su sucesor, el arzobispo Tortolo
— vicario castrense entre 1975 y 1982— senala en terminos similares: ≪Esta en juego una
estructura a derribar o construir, con sus riesgos y sus opciones derivantes, y todo esto,
tambien en definitiva, el bien y el mal, el orden y el desorden≫. 62 El lenguaje belico de la
de su boletin, la Sociedad Argentina de Defensa de la Tradicion, la Familia y la Propiedad. Cf. Scirica,
≪Cercanos pero separados…≫, no 18. Cf. capitulo 6 de este volumen, p. 408.
57. Cf. Morello, ≪Catolicismos y terrorismo de Estado en la ciudad de Cordoba en la decada de los
setenta≫, p. 110.
58. Cf. Lucas Bilbao, Ariel Lede Mendoza, Profeta del genocidio, Buenos Aires, Sudamericana, 2016, p. 130.
59. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, pp. 63, 362.
60. Horacio Verbitsky, La mano izquierda de Dios, Buenos Aires, Las Cuarenta, 2020, p. 236.
61. Antonio Caggiano, ≪Prologo≫, en Jean Ousset, El marxismo leninismo, Buenos Aires, Iction, 1961,
pp. 4-6, citado en Julio Lisandro Canon Voirin, ≪Los primeros momentos de la violencia estatal durante
el Proceso de Reorganizacion Nacional (1976-1983). Un estudio de caso: Concepcion del Uruguay ≫,
Americanía. Revista de Estudios Latinoamericanos, no 3, 2016, pp. 215-242, 220.
62. Adolfo Tortolo, ≪Prologo≫, en Jean Ousset, Introducción a la política, Buenos Aires, Iction, 1963,
479
lucha se aplica al enfrentamiento entre la cultura occidental cristiana y a todos aquellos
que fueron identificados como enemigos de la misma. Planteado en estos terminos, solo
cabia como resolucion del conflicto el aniquilamiento del otro. Esta concepcion bipolar
de la sociedad, de guerra total y permanente entre occidente cristiano y comunismo ateo,
se tradujo en la creacion de un enemigo interno para cuya identificacion los militares
argentinos contaron con teologos y sacerdotes: ≪Al comunismo solo puede aplastarlo
una mistica que se funde en Dios y conduzca a el≫.63 La identificacion de estos agentes
subversivos terminara resultando muy porosa para un integrismo catolico intransigente
de la que no se libraran tampoco numerosos sacerdotes — e incluso algunos obispos— .64
Los vinculos de los sacerdotes con actores sociales juveniles afines al clima de politizacion
del periodo ya los ubicaba en la peligrosa zona roja de infiltracion ideologica
por afinidades electivas contrarias al autentico catolicismo. Ademas:
[…] la inadecuacion de las ideas y politicas perseguidas por los integristas es interpretada
erroneamente como una patologia de la sociedad civil contemporanea
que exige la fuerza correctora de la religion catolica. Asi, las manifestaciones
de descontento popular, protesta social y protesta armada, son entendidas como
batallas entre civilizaciones; esta deformacion de la realidad se trasmitira desde
las usinas ideologicas y doctrinarias del integrismo catolico a las FFAA argentinas
a traves de los institutos de formacion militar y de la estrecha vinculacion, entre
los circulos politicos de la ultraderecha catolica y los circulos sociales castrenses.65
Al interno del clero argentino la ruptura ideologica y las claves interpretativas
alcanzaron dramaticos extremos. El sacerdote Julio Meinvielle y su discipulo Carlos
Sacheri ubicaron al MSTM ≪en la expansion de la subversion marxista de tipo argelino
y, dogmaticamente, en la corriente del “neomodernismo”, combinando “asi en la condena
las razones de orden militar con las razones de orden religioso” ≫.66 Para ahondar
en ello nos toca ahora mostrar el nexo que se establece entre CC, y su boletin Verbo,
con Carlos Sacheri y su cruzada ideologica contra el MSTM.
p. 5. Cf. Voirin, ≪Los primeros momentos de la violencia estatal durante el Proceso de Reorganizacion
Nacional (1976-1983). Un estudio de caso: Concepcion del Uruguay≫, p. 220.
63. Meinvielle, El comunismo en la revolución anticristiana, Buenos Aires, Ediciones Theoria, 1961, 1982,
p. 32. La influencia del padre Meinvielle ayuda a comprender el extremo antiliberalismo y la fortaleza
de las creencias antisemitas de los primeros tacuaristas, que identificaban a los judios con todos los
males que sufria la nacion y propugnaban por la prohibicion de la inmigracion israelita a nuestro pais.
64. Por dar un ejemplo temprano, de la situacion en Cordoba, Morello afirma que ≪los de la “Ciudad Catolica”
consideraban que Primatesta era un “criptocomunista”, a quien apodaban despectivamente “Testarossa” ≫.
Morello, ≪Catolicismos y terrorismo de Estado en la ciudad de Cordoba en la decada de los setenta ≫, p. 110.
65. Ranalletti, ≪El integrismo catolico en Francia…≫, p. 103. Las relaciones entre Ousset y CC y la Iglesia
catolica de Francia seran sumamente conflictivas y tensas, en especial a partir de la decada de 1950, cuando
Ousset y sus seguidores deben vivir en la tension que les genera su deber de obediencia al Papa y a la jerarquia
eclesiastica frente a lo que consideran una ≪Iglesia ganada por el mal del progresismo ≫. Cf. ibid., p. 91.
66. Martin, El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, p. 52. La alusion al ≪neomodernismo≫
remite a las tesis modernistas de fines del siglo XIX y comienzos del XX, segun las cuales la Iglesia y sus
dogmas son instituciones humanas y — como tales— tienen un caracter historico; estas reflexiones fueron
condenadas por el papa Pio X en su enciclica Pascendi de 1907. Algunos sectores del catolicismo consideraron
que las tesis modernistas y su ≪Nueva Teologia≫ pervivieron agazapadas hasta la convocatoria
al Concilio Vaticano II, en el que lograron insertarse e incluso, en algunos casos, trasladaron su mirada
secularizante desde el plano dogmatico y doctrinario hacia el social. La denuncia del ≪neomodernismo ≫
correspondio a los sectores mas refractarios a cualquier tipo de apertura y dialogo con el mundo moderno,
frente al cual ensalzaron una perentoria cristianizacion de la sociedad. Esta perspectiva fue detallada por el
sacerdote Alfredo Saenz S.J., encargado de Estudios en el Seminario Arquidiocesano de Parana en tiempos
del obispo Adolfo Tortolo y organizador de la revista Mikael. Cf. la entrevista personal con Alfredo Saenz
S.J. (5/5/2010) citada en Scirica, ≪Un embate virulento contra el clero tercermundista… ≫, p. 289, nota 15.
480
1.2.2. LA TESIS DE LA IGLESIA CLANDESTINA
La Iglesia clandestina es el titulo del libro del filosofo Carlos Sacheri donde aparece
formulada la tesis de la infiltracion del comunismo en la Iglesia a traves de grupos
progresistas.67 Sacheri colaboro de manera continua en emprendimientos academicos
y politicos en Uruguay, Chile y Venezuela, en donde actuaban diversas celulas de CC
y otros grupos afines.68 Si bien el texto habia sido publicado por entregas en 1969
en el boletin Verbo, al ano siguiente toma forma de libro con multiples estrategias de
difusion que se capitalizaron en cinco nuevas reediciones acompanadas por menciones
en la prensa y en multiples conferencias, disertaciones y encuentros. Sacheri ≪expreso
notable habilidad para ganar predicamento en esferas de poder y enarbolar un discurso
adecuado para sectores atemorizados por la conflictividad imperante ≫. 69
El libro de Sacheri esta dedicado en homenaje al papa Pablo VI y a los obispos
Buteler, Castellano y Bolatti, a quienes cataloga como victimas de la Iglesia clandestina.
70 Dentro del capitulo Los grupos proféticos y la Iglesia carismática el autor trata del
progresismo que devendria en la aceptacion del comunismo marxista. 71 Y llama a sospechar
de todo lo que sea dialogo de cristianismo y marxismo apuntando al ex jesuita
Juan Pruden y al grupo de la revista Tierra Nueva animada por ≪Miguel Mascialino y
Juan Geltman, de inspiracion teillhardiana, marxista y freudiana, ambos profesores del
Seminario de Villa Devoto≫.72 El autor apunta tambien al ≪grupo de Ediciones Búsqueda
67. Carlos Sacheri es hijo del abogado Oscar Antonio Sacheri que adquirio campos, yerbatales y desarrollo
actividades industriales conexas en la provincia de Corrientes. Asimismo, ingreso en el ejercito argentino,
donde ascendio al grado de general y se desempeno como auditor general de las fuerzas armadas.
Desde ese espacio, fue autor del Codigo de Justicia Militar cuya vigencia se extiende hasta su derogacion
en 2008. Mas elementos sobre los espacios formativos y la trayectoria personal, academica y politica
de Sacheri y el analisis de las redes en las que se desenvolvia. Cf. capitulo 6 de este volumen, p. 408.
68. Carlos Sacheri profundizo en esta usina de lucha contrarrevolucionaria en Canada a traves de
Marcel Clement — profesor de la Universidad Laval— y de la lectura de la revista Itineraires, dirigida por
Jean Madiran y coincidente con aquella base doctrinal. Cf. Scirica, ≪Un embate virulento contra el clero
tercermundista…≫, p. 288.
69. Scirica, ≪Un embate virulento contra el clero tercermundista…≫, p. 286.
70. Cf. Carlos Alberto Sacheri, La iglesia clandestina, Buenos Aires, Ediciones del Cruzamante, 1977;
tuvo en 1970 tres impresiones, en abril, octubre y noviembre, seguida por una cuarta en enero de
1971 y una quinta en 1977. En 2014 se publican algunas partes de La iglesia clandestina en Jorge
M. Villalba, Hector H. Hernandez , Ricardo von Buren (eds.), Carlos Alberto Sacheri. Orden social y
esperanza cristiana, Mendoza, Escipion, 2014, pp. 203-236. ≪El catolicismo en el post concilio≫ (cap.
12); ≪Tesis del Tercermundismo≫ (13); ≪Adonde va el golpe clerical≫ (14); ≪Toda debilidad acelerara el
Proceso≫ (15); la historica ≪Carta abierta a los obispos argentinos ≫ (16), ≪La Argentina del “Cordobazo”
(1969)≫ (17). El mismo Sacheri rechaza el mote de integrista en La iglesia clandestina, 125: ≪El
“integrista” es aquel a quien no se habla; no es mas un hermano, ni siquiera un hermano enemigo.
No es un adversario humano, es el equivalente a un perro sarnoso a quien se espanta de un puntapie.
Se le desprecia en silencio o se le injuria con la mayor energia. […] Se le puede hacer de todo, menos
tener en cuenta su existencia y su opinion. Basta que la calificacion de “integrista” se haya lanzado
con alguna insistencia en el universo del rumor organizado para que, practicamente, ni siquiera se
examine si esa calificacion esta fundada, en que medida y en que sentido ≫.
71. Sacheri trabo una gran amistad con el escritor maurrasiano de origen frances, Alberto Falcionelli,
≪publicista politico e historiador especializado en temas rusos, virulentamente obsesionado con la omnipresencia
del comunismo≫. Cf. Scirica, ≪Un embate virulento contra el clero tercermundista… ≫; Hector
H. Hernandez, Sacheri: predicar y morir por la Argentina, Buenos Aires, Vortice, 2007, pp. 854-858.
72. Sacheri, La iglesia clandestina, p. 66. Recordemos la importancia de la revista Tierra Nueva, una
de las primeras publicaciones de discusion ideologica dentro del catolicismo militante, integrada por
un grupo de sacerdotes que mas tarde iniciaria el MSTM. En la revista aparecen Roberto De Brito,
director; Equipo de reflexion: Manuel Artiles, Maria E. Foix, Pedro Geltman, Manuel A. Greco, Alejandro
Mayol, Miguel Mascialino. Muy valioso para comprender el conflicto de clausura episcopal de
la revista Tierra Nueva es la doble entrevista (aun inedita) de Domingo Bresci y Marcelo Gonzalez que
481
dedicado a deformar la renovacion de la catequesis y a difundir algunos documentos
del MSTM y los libros del padre Arturo Paoli≫.73
Primera página del Informe de Inteligencia del Ejército Argentino — Confidencial— firmado por
el teniente coronel Manuel Fernando Saint Aman, sobre el colegio salesiano, los sacerdotes y la pastoral
emprendida por el obispo Horacio Ponce de León en la diócesis San Nicolás.
(Archivo personal del presbítero José Karaman, †11/6/2012)
le realizan el 3 y 19 diciembre de 2001, ≪Entrevista a Miguel Mascialino ≫, CABA, 2001, Archivo del
Seminario Arquidiocesano de Buenos Aires. Tambien puede verse la entrevista realizada en el marco del
Area Sociedad, Cultura y Religion. CEIL-PIETTE: ≪Entrevista a Miguel Mascialino ≫, 2006, desgrabada
por Soledad Catoggio, inedita.
73. Sacheri, La iglesia clandestina, p. 66. El padre Arturo Paoli, con una comunidad de ≪hermanitos de
Focauld≫, habia iniciado a mediados de los sesenta la organizacion de hacheros en cooperativa de trabajo,
en la cuna boscosa de Santa Fe, abandonada por La Forestal. La experiencia pasa a ser un simbolo.
Cf. Forni, ≪3. Catolicismo y peronismo (Partes I, II y III)≫, 202. Cf. capitulo 10 de este volumen, p. 600.
482
Asi denuncia:
Quien mas ha elaborado, en nuestro pais, esta tematica caracteristica de los grupos
profeticos es el padre Arturo Paoli (de los Hermanitos de Jesus) en su libro
La persona, el mundo y Dios, ed. Carlos Lohle, Buenos Aires 1967. En dicha obra
Paoli sostiene reiteradas veces la tesis esencial del progresismo neomodernista.74
Tambien las usinas de pensamiento catolico liberal reciben enjuiciamientos de Sacheri
quien denuncia al sacerdote Jorge Mejia, director de la revista Criterio y profesor
del seminario de Villa Devoto, como integrante del ≪mas alto organismo del emporio
del progresismo internacional≫.75
En el capitulo dedicado al MSTM, sin distincion alguna entres sus diferentes
miembros y lineas internas, afirma que promueven ≪invariablemente como soluciones
el cambio de estructuras, el socialismo, la estatizacion de los bienes de produccion, la
violencia organizada, etc.≫.76 Mas adelante el abogado declara una sentencia — que por
su tenor subraya en mayuscula— de importantes consecuencias para los analisis de
nuestro capitulo: ≪Considero que el MSTM configura una de las versiones actuales de
la Iglesia clandestina en la Iglesia de hoy, y sin duda alguna, el movimiento subversivo
mas peligroso de esa indole en la Argentina≫.77
En lo que hace a las personas, el libro denuncia especialmente al secretario general
del MSTM, Miguel Ramondetti, de haber sido adoctrinado en los inicios del 60 por un
sacerdote frances llegado a Buenos Aires con contactos con el partido comunista local
de Villa Crespo (Buenos Aires) y de contactarse en Francia en 1964 con grupos de
sacerdotes-obreros y de trasladarse en ese viaje a Argelia y participar de un Congreso
Comunista. Lo senala en 1960-1962 como actuando de
[…] rompehuelgas y utilizaba a tal efecto el camion de la cooperativa para llevar a
los matones encargados de amedrentar a los proletarios desobedientes. Su ensenanza
en materia de comunismo consistia en presentar a este como un paso obligado
impuesto por el sentido de la historia, que luego cederia para transformarse en un
colectivismo universal.78
Sacheri dice en su libro que Ramondetti recibia a sacerdotes del interior del pais
y que les practicaba ≪el lavado de cerebro segun tecnicas conocidas ≫ y que ≪prosiguio
su tarea de adoctrinamiento con todo un grupo de seminaristas, entre los que
se encontraba (el por entonces) seminarista [Jorge] Galli≫.79 El capitulo 15 es una
denuncia de los sacerdotes Arturo Paoli (hermanito de Jesus), ≪difusor de progresismo
y de marxismo≫,80 y Milan Viscovich (Cordoba), ≪su militancia marxista ha sido repetidas
veces denunciada≫.81 La tesis del libro es declarar al MSTM como un fenomeno
74. Sacheri, La iglesia clandestina, p. 61 nota 20.
75. Ibid., pp. 67-76. Como objeto de las denuncias del libro aparece la organizacion internacional IDO-C
≪verdadero aparato clandestino del progresismo pro marxista≫.
76. Ibid., pp. 88-89.
77. Ibid., p. 90. Versalitas del original.
78. Ibid., p. 94. El capitulo 14 del libro esta dedicado a Miguel Ramondetti, secretario general del MSTM.
Alli se los vincula con un sacerdote frances, Gilbert Rufenach de la Mission de France, cuna de tantos
sacerdotes-obreros franceses. De este ultimo sacerdote dice que en la parroquia de Ramondetti, la Encarnacion
del Senor, ≪se dedico a concertar con gran frecuencia reuniones con los dirigentes comunistas de
la celula de Villa Crespo≫, Ibid., pp. 91-92. ≪Actividades del padre Ramondetti… Adoctrinado intensamente
por Rufenach, Ramondetti habia ya establecido amplios contactos con el Partido Comunista. Los dirigentes
de la celula mencionada afirmaban que Ramondetti era miembro activo del Partido ≫, Ibid., p. 94.
79. Ibid., pp. 94-95. Se refiere al sacerdote Jorge Galli de la Diocesis de San Nicolas. Cf. la entrevista
que Martin le realiza a Ramondetti en Martin, Ruptura ideológica, p. 80.
80. Sacheri, La iglesia clandestina, p. 98.
81. Ibid.
483
pseudoprofetico
que entronca con el modernismo condenado por el papa Pio X (1907),
ofreciendo una version mas diluida del mismo e infiltrando el marxismo en la Iglesia.
Critica la interpretacion ≪unilateral≫ del espiritu y de los documentos del Concilio
Vaticano II realizado por el MSTM.82
La predica de Sacheri tendra importantes consecuencias en orden a la violencia
desplegada entre los sacerdotes catolicos si tenemos en cuenta que una edicion entera
de La Iglesia clandestina es regalada por completo al ejercito.83 La idea-fuerza de la
infiltracion marxista en la Iglesia catolica llego a ser mucho mas que una tesis y se
constituyo en un componente importante del sentido común en los ambientes castrenses.
Numerosos informes de inteligencia que hace anos forman parte de los procesos
judiciales por crimenes de lesa-humanidad dan testimonio de ello. Sacerdotes y obispos
son abiertamente acusados de infiltrados en la Iglesia y enemigos del autentico catolicismo.
Asi se expresa uno de estos informes sobre la figura del obispo Carlos Horacio
Ponce de Leon: ≪Hace falta lucidez intelectual y cierto coraje para entender que un
obispo es traidor a la Iglesia, y para obrar sin el respeto que la doctrina ensena para
con el sacerdote, cuando este esta destruyendo su patria y su fe≫.84
De alli que el analisis de La Iglesia clandestina reviste capital importancia en este
capitulo sobre actuación sacerdotal no solo por su embestida contra los STM sino
tambien porque el principal guia intelectual de Sacheri — con quien desde los 15 anos
se sumergio en el estudio de Santo Tomas de Aquino— fue el influyente sacerdote del
clero porteno Julio Meinvielle.85 Cura parroco de Versalles, Meinvielle, fundo un ateneo
popular y promovio la creacion de una escuela primaria y un campo de deportes.
82. Respecto al Concilio Vaticano II, Sacheri rechaza la interpretacion que hace el MSTM. Como un ejemplo
de la dificultad para una hermeneutica historica en torno a la figura de Carlos Sacheri, obras recientes rescatan
la predica sacheriana y su memoria ≪martirial≫. Cf. Hector Hernandez, Sacheri: predicar y morir por la
Argentina, German Masserdotti, ≪Carlos Sacheri y el Concilio Vaticano II≫. Acceso 3 de septiembre de 2019,
https://www.religionenlibertad.com/opinion /99689595/Carlos-Sacheri-y-el-Concilio-Vaticano-II.html.
83. Cf. Martin, Ruptura ideológica, p. 79. En el entrecruce de influjos sacerdotales de Sacheri deben mencionarse
las jornadas de estudio dirigidas por el jesuita Juan Rodriguez Lonardi que, ubicado junto con
numerosos religiosos de la epoca en el horizonte del nacional catolicismo, le transmitio la experiencia de
lucha por ≪una tradicion universitaria, catolica y patriotica ≫, en la que hubo gente que ≪supo jugarse la
vida por Cristo y la Patria≫. Hernandez, Sacheri: predicar y morir por la Argentina, p. 32. Entre 1961 y
1963, Sacheri viaja a Canada, donde con el apoyo de Meinvielle habia obtenido una beca para estudiar en
la Universidad Laval, en Quebec. Se licencio en filosofia bajo la direccion de Charles de Koninck y quedo
vinculado como profesor para dictar clases un cuatrimestre al ano. Luego de una estadia, entre 1963 y 1965,
en la Argentina, volvio a Canada otros dos anos, donde completo sus estudios doctorales. Ademas, participo
en simposios de universidades catolicas y en encuentros en Estados Unidos, Suiza y Espana. Ibid., pp. 38 y ss.
84. Citamos como ejemplo la copia escaneada del original de Manuel Fernando de Saint Aman, Informe
de Inteligencia del Ejercito Argentino-Confidencial CEMY6, no 0968/48, inedito, folio 9/14.
85. Villalba, Hernandez, Von Buren (eds.), Carlos Alberto Sacheri…, p. 17: ≪Sobre su maestro el padre
doctor Julio Meinvielle escribiria Sacheri, que hablo en su entierro, que “fue un intelectual combatiente” ≫.
≪Cabria reducir toda su ensenanza a una tesis central: la Cristiandad. Sin lugar a duda, Meinvielle ha sido
el mayor teologo de la Cristiandad en lo que va del siglo XX≫. De reconocida trayectoria antimodernista,
anticomunista y antisemita, Meinvielle conjugo una activa labor parroquial y organizativa con el desarrollo
de una prolifica obra escrita que se plasmo en multiples libros y revistas. Es muy ilustrativa de
su pensamiento antiperonista en la decada de 1950 la polemica que mantiene con Hernan Benitez, que
le contesta desde la Revista de la Universidad de Buenos Aires. Instalado en la Guerra Fria, condena sin
dudas la Tercera Posicion. Cf. Forni, ≪3. Catolicismo y peronismo (Partes I, II y III) ≫, p. 168. Algunas de
las obras de Julio Meinvielle, El comunismo en la revolución anticristian , Buenos Aires, Cruz y Fierro,
1974; El judío en el misterio de la historia, Buenos Aires, Theoria, 1936; El judío, Buenos Aires, Antidoto,
1936; Concepción católica de la economía, Buenos Aires, Cursos de Cultura Catolica, 1936; Crítica de la
concepción de Maritain sobre la persona humana, Buenos Aires, Nuestro Tiempo, 1948; Política argentina
1949-1956, Buenos Aires, Trafac, 1956; Concepción católica de la política, Buenos Aires, Theoria, 1961;
De la Cábala al progresismo, Buenos Aires, Calchaqui, 1970.
484
Tambien
creo la Union de Scouts Catolicos Argentinos. Fue un importante animador de
los Cursos de Cultura Catolica y colaboro en la organizacion de la ACA. Su vocacion y
capacidad de difusion cultural hicieron de el un referente para generaciones de cuadros
con inclinacion intelectual. En 1948, participo en la fundacion de la Sociedad Tomista
Argentina. Su cosmovision tomista no impidio su polemica con otros pensadores
formados en esta corriente, como la que tuvo con Jacques Maritain a partir de 1936.
Floreal Forni ha prestado especial atencion a su trayectoria:
Muy coherente y articulado intelectual integrista que se convierte por dos decadas
en el inspirador de un nacionalismo elitista, con base religiosa, de gran predicamento.
Durante los anos treinta, predica abiertamente que el fascismo es el menos
malo de los sistemas politicos y una interpretacion de la perversidad del mundo
moderno con fuerte acento en el rol de los judios.86
A fines de 1950, obro como asesor de la organizacion paramilitar, antisemita y
anticomunista Tacuara de la Juventud Nacionalista,87 de quien fue el principal mentor
ideologico y espiritual, y cuyo primer lider fue el ex seminarista Alberto Ezcurra a
quien nos referimos en el punto siguiente. Fundada poco despues de la caida de Peron
por un grupo de ex militantes de la Union Nacionalista de Estudiantes Secundarios,
rama estudiantil de la Alianza Libertadora Nacionalista. 88 En lo especifico de nuestra
86. Forni, ≪3. Catolicismo y peronismo (Partes I, II y III)≫, 147. Otro analisis de los inicios intelectuales
de Meinvielle en Martin Obregon, ≪Catolicismo nacionalista y sociedad de masas: una aproximacion a
la trayectoria intelectual de Julio Meinvielle (1930-1955) ≫, II Jornadas Catolicismo y Sociedad de Masas,
Buenos Aires, Universidad Catolica Argentina, 7 y 8 de octubre de 2010.
87. En sus comienzos, sus integrantes eran adolescentes y jovenes provenientes de familias patricias,
algunas de ellas empobrecidas, en general educados en colegios catolicos. Mas tarde cambia el nombre
por Movimiento Nacionalista Tacuara (MNT). El mismo ha recibido una atencion considerable en el
ambito academico especialmente en el analisis de su ≪ideologia y practica anticomunistas en virtud de
su matriz nacionalista, sus tematicas y motivos fascistas y los derroteros de sus distintas facciones ≫, Luis
A. Avila, ≪Las guerrillas blancas: anticomunismo transnacional e imaginarios de derechas en Argentina
y Mexico, 1954-1972≫, Quinto Sol, 19/1, 2015, pp. 1-26, 2. Tambien Federico Finchelstein, Maria J. de
Ruschi Crespo, Fascismo trasatlántico: ideología, violencia y sacralidad en Argentina y en Italia, 1919-
1945, Buenos Aires, Fondo de Cultura Economica, 2010; Maria V. Galvan, ≪El Movimiento Nacionalista
Tacuara y sus agrupaciones derivadas: una aproximacion desde la historia cultural ≫, tesis de maestria,
Universidad Nacional de San Martin, 2008; Juan M. Padron, ≪Nacionalismo, militancia y violencia politica.
Los tacuaras en la Argentina, 1955-1969≫, tesis de doctorado, Universidad Nacional del Centro de
la provincia de Buenos Aires, 2009; Maria Valeria Galvan, El nacionalismo de derecha en la Argentina
posperonista: el semanario Azul y Blanco (1956-1969), Buenos Aires, Prohistoria Ediciones, 2014; Daniel
Gutman, Tacuara. Historia de la primera guerrilla urbana argentina, Buenos Aires, Vergara, 2003.
En 1963, el MNT sufrio una division hacia la izquierda a raiz de un sector critico de la conduccion de
Ezcurra dio origen al Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara (MNRT). Mas decididamente
antiimperialista y antioligarquico, partidario de una via revolucionaria y vinculado con los grupos de
izquierda de la Juventud Peronista. El MNRT puede ser encuadrado como uno de los primeros grupos
en abrazar la bandera de lo que se llamaria el socialismo nacional, formado entre otros por Joe Baxter,
Alfredo Ossorio y Amilcar Fidanza. Cf. Daniel Lvovich, El nacionalismo de derecha en la Argentina.
Desde sus orígenes hasta Tacuara, Buenos Aires, Capital Intelectural, 2006, pp. 82 y ss. Sin embargo,
tambien del MNRT surgen articulaciones y dislocaciones politico-religiosas entre las militancias catolicas
y peronistas claves para la configuracion de las izquierdas y derechas peronistas tras el regreso de Peron
en 1973, cuando las Tacuaras se encontraban ya desperdigadas en un abanico de grupos que incluyo a
un sector clave de la extrema derecha peronista que fue agente e instrumento de la represion de Estado
tras la muerte de Peron, cf. Humberto Cucchetti, Combatientes de Perón, herederos de Cristo: peronismo,
religión secular y organizaciones de cuadros, Buenos Aires, Prometeo, 2010.
88. Cf. Facundo Cersosimo, ≪Charles Maurras y los nacionalistas argentinos. Recepcion y “usos” en los
anos posperonistas≫, Prismas. Revista de Historia Intelectual, 21/1, 2017, pp. 95-113, 101. De las crisis
periodicas de la organizacion Tacuara ≪surgieron grupos como el Movimiento Nueva Argentina, cuyos
militantes se aproximaron a la izquierda peronista; el Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara,
485
investigacion sobre la actuacion sacerdotal, Meinvielle alcanza un protagonismo
significativo en los debates del clero porteno durante 1971 como reactor principal
al MSTM.89
1.2.3. EL INFLUJO IDEOLÓGICO DEL VICARIATO CASTRENSE Y SUS CAPELLANES
Desde el comienzo del capitulo indicamos como propio de la interpretacion historica
— y por tanto tarea del historiador— buscar entender el flujo consciente de aquellas
ideas-fuerza que han constituido los elementos de control de la actividad sacerdotal, en
este caso del sector clerical afin al militarismo. En el periodo que estudiamos imperaba
la firme conviccion de que la Union Sovietica comandaba un plan para apoderarse del
mundo occidental, mediante el apoyo a los partidos, movimientos y agrupaciones que
enfrentaran a las autoridades establecidas. Tanto en Ousset, como en muchos catolicos
contrarrevolucionarios arriba presentados, detras de cualquier intento de reforma del
sistema capitalista, de reivindicacion de la causa de los pobres, de anhelo de cambio
social, late el influjo ideologico y politico del comunismo internacional, que intentaba
minar los cimientos mismos de la ≪supuesta≫ civilizacion occidental y cristiana. 90 Esto,
que a la distancia de medio siglo nos parece una cosmovision impregnada de rasgos
paranoicos, constituia un tormentoso clima de epoca cuyo influjo se integro como un
acervo ideologico en la cultura politica y eclesial. En este clima de ideas y de pasiones,
marcado por un paradigma catolico contrarrevolucionario, no faltaron sacerdotes
que contribuyeron a la formacion de los militares argentinos, que protagonizaron el
terrorismo de Estado. Entre los clerigos que participaron de este sentir epocal muchos
ejercian el oficio de capellanes de las FFAA.91 A ello contribuyo hondamente que el
Vicariato Castrense — con los obispos Tortolo y Bonamin a la cabeza— se convirtiera
en el lugar privilegiado para esta ≪siembra≫ de ideas. 92
que derivo en una de las primeras organizaciones guerrilleras de aquellos anos; mientras otros, siguiendo
al sacerdote Julio Meinvielle y preocupados por el avance del ≪enemigo subversivo ≫ aun en el interior
de la organizacion, conformaron la Guardia Restauradora Nacionalista (donde, entre otros, participaron
Fernando de Estrada y el sacerdote Mario Pinto, quien oriento a un conjunto de jovenes militantes) ≫.
Ibid., p. 101.
89. El influjo de Meinvielle es alto en el clero porteno. En el 71, 72, cuando son las elecciones de delegados
del clero, Meinvielle saca la misma cantidad de votos que Lucio Gera. Cf. ≪Entrevista a Miguel
Mascialino≫, CABA, 2001 (inedita). Segun Jeronimo Podesta: ≪Aramburu demostro gran habilidad. Cuando
asume, reune a todo el clero y logra una “confraternizacion” de todos, tanto de Mugica como de Julio
Meinvielle≫, M99E, 46. Tambien Bresci en la tercera entrevista en M99E, p. 131, critica esa vision de
Podesta sobre la confraternizacion. Entre las tareas que deja pendiente estos capitulos sobre Sacerdocio
y Politica senalamos la profundizacion en las actas de esas cuatro reuniones del clero porteno de 1971.
90. Como un ejemplo de este clima epocal, en 1972 Julio Meinvielle, uno de los guias espirituales e
ideologicos del anticomunismo argentino, dicto la conferencia magistral ≪La civilizacion cristiana contra
el comunismo≫ ante una audiencia internacional y con el patrocinio de la flamante Confederacion Anticomunista
Latinoamericana (CAL) a invitacion del Sexto Congreso de la Liga Mundial Anticomunista,
realizado en Ciudad de Mexico. Meinvielle falleceria en un accidente el 2 de agosto de 1973. Unos anos
despues (1977), en un encuentro de la misma CAL en Paraguay, la delegacion boliviana propuso crear una
organizacion hemisferica secreta para vigilar al sector progresista de la Iglesia y distribuir propaganda en
su contra. Ademas, sugirio crear un fondo economico especial en apoyo a sacerdotes y obispos antimarxistas.
Cf. Horacio Verbitsky, Historia política de la Iglesia Católica Apostólica Romana en la Argentina.
La mano izquierda de Dios. La última dictadura (1976-1983), Buenos Aires, Sudamericana, 2020, p. 403.
91. Tal como aparece en el tomo segundo de esta misma obra, Galan, secretario de la CEA e integrante
de la Comision de Enlace con los secretarios militares, agrega un dato significativo, ≪al parecer no han
faltado capellanes que han dicho a los militares que lo que hacian estaba genericamente bien ≫. Cf. capitulo
21 del Tomo II.
92. Asi se expresa Bonamin en su diario unos meses antes del golpe: ≪Es la siembra del padre Roque
Puyelli y del profesor Bruno Genta… y nuestra, pero zarandeada por ellos≫, Bilbao, Mendoza, Profeta
486
Esta predica integrista catolica, dirigida a las FFAA, se acelera intensamente despues
de julio de 1974 a partir del fallecimiento de Peron. Si bien el peronismo en el gobierno se
encarga de combatir a la guerrilla,93 y realiza intentos de encausar el activismo sindical, el
restablecimiento del orden en la sociedad es una tarea que los integristas adjudican a los
militares.94 Desde los editoriales de la revista Verbo juzgan el clima de violencia politica
en Argentina como propio de una ≪guerra no convencional≫ que incluye fuertes componentes
de accion psicologica y revolucionaria. Informes de inteligencia de la epoca dicen
ver el enemigo subversivo infiltrado en catecismos para ninos, ediciones de la Biblia y
otro tipo de literatura cercana a la renovacion eclesial en marcha. 95 Entienden ademas
que la protesta social y el terrorismo desplegado por la guerrilla representan etapas
coordinadas de una ofensiva contra los fundamentos catolicos de la sociedad argentina:
[…] la naturaleza de la guerra en curso es esencialmente religiosa porque la tentativa
de reemplazar la vigencia de una efectiva justicia por un regimen de esclavitud
bajo la conduccion de una ≪nueva clase dirigente≫, que propugnan los marxistas
da a esta lucha su sentido trascendente. Sentido trascendente revelado como por
contraste por las falencias de nuestra sociedad apartada de Dios en sus costumbres
y en sus Leyes y que solamente se salvara si encuentra de nuevo el camino de la
Verdad y del Bien. A eso pueden ayudar poderosamente las Fuerzas Armadas si
sus cuadros saben entender su mision de soldados cristianos.96
De nuestra parte, coincidimos en que estas ideas son fundamentales para entender
la etapa que se inicia en la Argentina a partir de 1976, ya que esta matriz catolica
de base conservadora y rasgos integristas fue compartida en un sector significativo
de las FFAA, como sustrato ideologico comun de lo autenticamente argentino. Sin
embargo, a pesar de esta vocacion del integrismo catolico por difundir sus ideas entre
las FFAA, no parece que su proyecto restauracionista de una civilización católica haya
alcanzado entre sus filas un lugar hegemonico ni mayoritario. Fueron frecuentes las
pujas ideologicas que se dieron en el interior de FFAA entre integristas, conservadores
o liberales. Lo cierto es que esta diversidad en los militares argentinos quedo — solo
coyunturalmente— en segundo plano a la hora de enfrentar a la guerrilla, ante el temor
de que iba in crescendo — .real, imaginario, autoexagerado?— , de que ella tenia las
del genocidio, pp. 62, 368. Cf. capitulos 12 a 14 de este volumen, pp. 699-862 y el capitulo 8 del
Tomo II.
93. Cf. Cap. de Abelda. Recordemos que el 6 de octubre de 1974, al dia siguiente del intento de copamiento
del Regimiento de Infanteria 29 de Formosa por parte de la organizacion armada Montoneros, el
presidente interino Italo Luder — cubriendo una licencia de Isabel— firmo los decretos 2770, 2771 y 2772,
por medio de los cuales concedio mayor poder de accion a los militares para expandir a nivel nacional la
≪lucha antisubversiva≫. Esta herramienta legal abrio las puertas del Estado a los militares otorgandoles la
facultad de ≪ejecutar las operaciones militares y de seguridad que sean necesarias a efectos de aniquilar
el accionar de los elementos subversivos en todo el territorio del pais ≫. La medida gubernamental se enmarcaba
no solo en las presiones castrenses, sino tambien en un consenso amplio y previo: ≪Desde Peron
hasta las propias FFAA, pasando por Isabel y diferentes ministros, todos habian planteado publicamente
la necesidad de eliminar al enemigo interno≫. Tambien los principales voceros de la Union Civica Radical
y la prensa dominante. Junto con ello, recordemos que en febrero de 1975 se marco una ruptura respecto
a la legislacion represiva cuando el Poder Ejecutivo de la Nacion emitio un decreto (Decreto ≪Secreto ≫
261/75) para combatir el foco guerrillero rural que habia montado el Ejercito Revolucionario del Pueblo
en la provincia de Tucuman, y que ofrece el sustento legal del operativo Independencia. Cf. Melisa Paiaro,
≪La forma legal de lo ilegal: La legislacion represiva nacional y su incidencia en la provincia de Cordoba
(1973-1976)≫, PolHis. Boletín Bibliográfico Electrónico, vol. 6, no 12, 2013, pp. 99-117.
94. Cf. Ranalletti, ≪El integrismo catolico en Francia…≫, p. 105.
95. Cf. capitulo 14 de este volumen, pp. 840-846 y capitulo 4 del Tomo II.
96. ≪Editorial≫, Verbo, no 147, octubre de 1974, pp. 4-5, citado en Ranalletti, ≪El integrismo catolico en
Francia…≫, p. 105.
487
capacidades para llevar a cabo sus maximos objetivos politicos de la toma del poder.
Esto ultimo no debe invisibilizar que esta corriente militarista logro nutrirse de otras
fuentes diferentes de legitimidad, que respondian a intereses politicos y economicos
que exceden en mucho la ≪mistica≫ contrarrevolucionaria, bebida en las fuentes del
integrismo catolico.97 El accionar represivo preciso mucho más que ese componente
religioso: una legitimidad de origen que las FFAA consideraban otorgada por la situacion
caotica en la que habia sumido al pais el gobierno peronista; la legitimidad
de ejercicio, derivada de la capacidad de las FFAA para poner en vigencia el orden
deseado por muchos en la sociedad argentina y, finalmente, una legitimidad de fines,
asentada en los objetivos de reinstauracion republicana que el militarismo levantaba
como bandera para la parte ≪sana≫ de la sociedad. De manera transversal a todas estas
dimensiones — ya desde antes del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976— , las FFAA
procuraron una legitimacion en un trato cercano con obispos y sacerdotes. 98
Afirmar lo anterior nos reclama prestar especial atencion a otras exploraciones en
torno a como fueron procuradas estas distintas legitimidades. Morresi afirma que inmediatamente
despues de que Campora asumiera el gobierno, Jaime Perriaux y su grupo
comenzaron una lenta tarea de aunar voluntades y apoyos para un gobierno militar que
veian como unica salida posible al desgobierno peronista, evidenciado en la liberacion
de los presos politicos y el recrudecimiento de las operaciones armadas de los grupos
subversivos.99 Ya en este momento, surge la idea de que el proximo gobierno debera
hacer aquello que Ongania no logro: reorganizar el pais en sus estructuras basicas,
tanto politicas, como economicas y culturales. Aunque — como venimos diciendo— la
dimension religioso-integrista no estuvo ausente, la ≪cocina≫ del golpe de Estado no
surgio unicamente de esa faccion. Tampoco estaba entre los reales objetivos de la
junta militar, que ejercio el gobierno de facto, una restauracion de la ciudad católica,
y menos aun al modo que los integristas lo imaginaban.
97. Resulta fundamental no olvidar aqui el tercer modelo de lectura ofrecido anteriormente. En el militarismo
catolico se expreso una vez mas el arrastre historico que vincula a una parte importante de los
sacerdotes — y gran parte del episcopado— con las oligarquias nacionales y provinciales que modelan y
custodian el orden institucional. Plegados a ese campo de vision institucionalista, muchos sacerdotes
quedan atrapados en las consecuencias de una alianza con los poderes facticos en varios sentidos al
mismo tiempo. Cf. Ideas que fundan acciones. El militarismo y sus lecturas, en este capitulo, p. 466.
Numerosos estudios contribuyen a complejizar el analisis sobre este punto. Senalamos los dos que hemos
consultado: Cersosimo, ≪El Proceso fue liberal. Los tradicionalistas catolicos argentinos y el Proceso de
Reorganizacion Nacional (1976-1983)≫. Morresi, ≪El liberalismo conservador y la ideologia del Proceso
de Reorganizacion Nacional≫.
98. Respecto a la legitimidad de origen, el 6 de agosto de 1975 el arzobispo Tortolo advierte al gobierno
de que era responsable de la crisis moral. Mas adelante el 29 de diciembre invito a comenzar un proceso
de purificacion del pais durante un acto publico, y un poco mas tarde ese mismo dia se entrevisto con
Maria Estela Martinez de Peron para comunicarle que los comandantes en jefe pedian su renuncia. Cf.
capitulo 1 y Consideraciones conclusivas: el terror 1976-1977 en el Tomo II. Tambien, cf. Maria Seoane,
Vicente Muleiro, El dictador. La historia secreta y pública de Jorge Rafael Videla, Buenos Aires, Sudamericana,
2012, p. 222. A comprender la legitimidad de ejercicio dedicamos este capitulo decimo, abocado
a las ideas del militarismo, especialmente el analisis de la moral de la guerra subversiva. La legitimidad
de fines es provista por el constructo ideologico de los ≪valores de la civilizacion occidental y cristiana ≫.
99. Ya desde 1974, por las oficinas y por la casa de Jaime Perriaux comienzan a desfilar militares, banqueros,
empresarios industriales y agropecuarios, intelectuales y profesionales del derecho y la economia,
entre los que se destaca Jose Alfredo Martinez de Hoz y Juan Jose Catalan. El primero futuro ministro de
economia de Videla, que tomaria del liberal Perriaux no solo ideas y contactos sino tambien la famosa
muletilla ≪hay que achicar el Estado para agrandar la Nacion≫. El segundo, secretario de Cultura y ministro
de Educacion de la dictadura, autor de documentos sobre la forma de detectar las ideas subversivas en
los ambitos escolares de nivel inicial. Cf. Morresi, ≪El liberalismo conservador y la ideologia del Proceso
de Reorganizacion Nacional≫, p. 111. Importante el estudio que realiza Morresi a partir de las obras de
Jaime Perriaux y Ricardo Zinn. Ibid., p. 104.
488
Por ultimo, es importante notar las claras divergencias dentro de las FFAA entre
lo que ha dado en llamarse el sector de los duros — en el lenguaje de la epoca llamados
≪halcones≫ o ≪pinochetistas≫— , conformado por oficiales al mando de tropas, en general
cercanos al nacionalismo, y otro sector denominado blando — ≪palomas≫ o ≪politicistas
≫— , fuerte en los rangos mas encumbrados y mas cercanos a las posiciones liberales.
A pesar de que ambos apoyaban la lucha antisubversiva, el conflicto fue recurrente en
las FFAA al comienzo de la dictadura.100 Sin embargo, a favor de nuestro modelo de
lectura historica antes expuesto,101 ambos sectores castrenses se aunan en una perspectiva
economica afin al liberalismo-conservador propio de las elites. El sector que logra
imponerse, surgido de la amalgama de nacionalistas y liberales, reivindica tradiciones
morales y culturales, pero politicamente se expresa en ambiciones modernizantes e
institucionalizantes, proclive a un ordenamiento jerarquico de individuos-ciudadanos.
Con el tiempo se mostrara alejado del integrismo catolico, aunque no dejara de senalar
la importancia social de una etica cristiana para que el orden politico funcione. 102
En el plano de la coyuntura de los setenta, aunque las mediaciones teologicas
provean de argumentacion religiosa al sentido y justicia de la lucha subversiva, las
lineas internas presentes en las FFAA se manifestaron dialecticamente en el campo de
la etica militar. A mencionarlo nos dedicamos brevemente a continuacion.
1.3. La concepción ética del militarismo.
Argumentos en la actividad represiva
El general está contra el modo de la lucha antiguerrilla; querría limpieza en
los procedimientos; ley (aunque protesten en el extranjero) y seria aplicación. 103
Es interesante el periplo de Alberto Ezcurra Uriburu, hijo del militante catolico-nacionalista
Alberto Ezcurra Medrano. Despues de abandonar el Movimiento Nacionalista
Tacuara, Ezcurra retoma su vocacion sacerdotal en 1964, bajo el auspicio del
capellan militar Roque Puyelli y sera ordenado sacerdote por Adolfo Tortolo en 1971
quedando como activo participe en el Seminario de Parana.104 Ezcurra refinara sus
ataques al marxismo mediante una filosofia politica que emparejaba el nacionalismo
catolico integrista con la doctrina de la lucha contrarrevolucionaria. A traves de la
revista Mikael,105 se expresa una larga tradicion nacionalista cultivada por los circulos
teologico-militaristas. Fue por esos anos, probablemente en 1974 o 1975, que escribio
— aprobado por el arzobispo Tortolo— su estudio De Bello Gerendo (la conducta de
100. Cf. ibid., p. 120.
101. Cf. en este capitulo p. 469.
102. Cf. Morresi, ≪El liberalismo conservador y la ideologia del Proceso de Reorganizacion Nacional ≫, p. 122.
103. Victorio Bonamin, en Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, pp. 434 y ss. DVM (14/9/1976).
Bonamin se refiere aqui al general (RE) Eduardo Jose Catan, presidente de Petroquimica Bahia Blanca.
104. Sobre el espiritu, origen y contexto del Seminario de Parana en esta decada de 1970 citamos — sine
glossa— una conferencia de un representante de esas ideas. ≪Providencialmente, por esos anos, el padre
Meinvielle y el padre Etcheverry Boneo habian pensado que — dado el auge del tercermundismo y del
progresismo teologicos— era necesario tener un buen seminario en la Argentina, para lo cual rapidamente
contaron con la ayuda del padre Alfredo Saenz SJ. Luego de un intento fracasado en Rosario — a pesar
de la buena voluntad de monsenor Bolatti— y teniendo el total apoyo de monsenor Tortolo pudieron
reorganizar el Seminario de Parana, que tantos frutos daria para la Iglesia y para la Patria durante mas
de diez anos. Ezcurra seria uno de sus columnas principales, siendo profesor, prefecto y vicerrector ≫.
Fernando Romero Moreno, ≪Conferencia pronunciada en el V Curso de Formacion, General Alvear,
Mendoza, 27/4/2013≫, publicada en la revista Gladius, no 86, Pascua de 2013. Acceso 10 de septiembre
de 2019, http://criticarevisionista.blogspot.com/2020/08/alberto-ezcurra-uriburu-un-patriota-de.html.
105. Cf. capitulo 6 de este volumen, pp. 370-378 y 407-411.
489
la guerra), acerca de las condiciones de la ≪guerra justa≫ en relacion al terrorismo
marxista.106 Partiendo de su concepcion de guerra justa, el libro tiene el objetivo de
≪llenar el vacio moral y juridico legislativo que hay en el tema ≫. 107 En la concepcion
etica exhibida en su libro, Ezcurra esgrime que la Patria esta en lucha ante la guerra
revolucionaria marxista aunque
[…] ninguno de los centros de poder que la promueven se hace responsable de su
declaracion […] como guerra internacional constituye una injusta agresion; como
guerra civil es delito de sedicion. Por tanto, la resistencia pasiva y activa, por
medios legales y por la coacción armada, hasta la total eliminacion de los focos
subversivos es no solo legitima sino obligatoria.108
La doctrina de la guerra justa contra el enemigo subversivo sera parte del acervo
teologico ofrecido por el Vicariato Castrense, que toma especial auge a partir de la
asuncion de Adolfo Tortolo en el Vicariato, el 7 de julio de 1975.109 Fuentes documentales
constatan la presencia de todo un corpus de formulaciones morales para la
lucha antisubversiva. A esos ≪valores≫ supieron apelar o recurrir algunos capellanes
castrenses en el ejercicio del ministerio sacerdotal en medio de los problemas de conciencia
de los oficiales de las FFAA.
Junto al mencionado libro de Ezcurra, otro texto de lectura obligatoria para la
comprension del clima de ideas que estamos apuntando en nuestro capitulo es la obra
de Edmundo Gelonch Villarino (1940-2018), discipulo de Jordan Bruno Genta en los
anos setenta, quien bajo el seudonimo de Marcial Castro Castillo redacto Fuerzas
Armadas: ética y represión.110 De estas dos obras hallamos referencias explicitas o
implicitas en los Boletines del Vicariato Castrense.111
Ademas de compartir este concepto de guerra justa contra el enemigo subversivo,
en la tercera parte de su libro, Castro Castillo titula preguntando .Qué está permitido
106. Cf. Moreno, ≪Conferencia pronunciada en el V Curso de Formacion…≫. El libro aparecido primeramente
con su titulo latino en una edicion casera, fue luego publicado como Alberto Ignacio Ezcurra,
Moral cristiana y guerra antisubversiva: enseñanzas de un capellán castrense, Buenos Aires, Santiago
Apostol, 2007. Interesante tambien el articulo de Herran Avila, ≪Las guerrillas blancas: anticomunismo
transnacional e imaginarios de derechas en Argentina y Mexico, 1954-1972 ≫, pp. 9 y ss., donde analiza
el anticomunismo profesado por las distintas escisiones de Tacuara, abordando su genesis catoliconacionalista
y las tensiones de su vision reaccionaria y nacional-sindicalista con relacion al Estado y
las cruzadas anticomunistas castrenses. Cf. capitulo 8 en el Tomo II.
107. Alberto Ezcurra, ≪De Bello Gerendo≫, en Villalba, Hernandez, Von Buren (eds.), Carlos Alberto
Sacheri…, p. 287.
108. Ibid.
109. Cf. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 97.
110. Marcial Castro Castillo, Fuerzas Armadas: ética y represión, Buenos Aires, Nuevo Orden, 1979. En
la introduccion el autor aclara: ≪Este es un libro dirigido al oficial combatiente. No se escribio para teologos
ni filosofos ni juristas, sino para responder a los requerimientos de la accion, iluminandola con la
mas clara y practica doctrina tradicional en el pensamiento y el derecho cristianos ≫. Ibid. 13. Seguimos
la informacion mas reciente respecto a la autoria de Villarino: Esteban Pontoriero, ≪Contrainsurgencia
y catolicismo intransigente: La sacralizacion de la “guerra contra la subversion” en la obra de Marcial
Castro Castillo (1969-1976)≫, Aletheia, no 5/9, 2014. Aunque el libro se publico en 1979 fue escrito en
los prolegomenos del golpe de Estado de 1976. Tal como expresa Emilio Mignone, el texto ≪busca los
fundamentos de sus ensenanzas en Tomas de Aquino y Francisco de Vitoria sin advertir que esos pensadores
— progresistas para su tiempo— responden a un contexto politico, cultural, social, economico y
tecnologico totalmente diferente a los actuales≫. Emilio Mignone, Iglesia y dictadura. El papel de la Iglesia
a la luz de sus relaciones con el régimen militar, Buenos Aires, Ediciones del Pensamiento Nacional,
1986, p. 40. En 1986, cuando publica su libro, Mignone parece equivocarse al referir la autoria del libro
a un sacerdote de origen espanol, de formacion franquista. Ibid.
111. Cf. capitulo 8 en el Tomo II.
490
hacer al enemigo? El autor ofrece alli su acercamiento etico a la cuestion de la tortura
que aqui tan solo mencionamos en orden a nuestro balance axiologico final.
Unicamente los delitos gravisimos y danos irreparables pueden ser castigados con
la muerte. Para delitos menores deben aplicarse penas menores, pero que siempre
consisten en la privacion, definitiva o temporaria, de algun bien. Este bien del cual
se priva al penado puede ser: la libertad, mediante prision; la honra, mediante la
publicidad de su culpa; o bien la integridad fisica, mediante castigos corporales,
sufrimientos físicos o, aun, mutilaciones.112
Es importante anotar aqui, que tanto Ezcurra como Castro Castillo formulan su
etica de principios para una guerra contrarrevolucionaria en el paradigma de una
represion que debia comprenderse como legal y no clandestina, a la que juzgarian
como ilicita al caer en las mismas practicas que el enemigo.113 Al interno del Vicariato
el tema de la tortura de los detenidos tuvo particular relevancia. Bonamin refiere en
su diario muchas veces la inquietud sobre el tema de la tortura entre militares y la
necesidad de ≪aunar criterios≫ entre los capellanes. 114 Indicamos una oportunidad en
que conversa con Tortolo del tema debido a la carta recibida de un sacerdote jesuita:
Conversacion con el vicario […] Me da a leer una carta del padre Vicente Pellegrini,
S.J. (de la Fundacion Centro de Invest. y Accion Social) relativa a torturas, y me
dice que para responderle y ≪aunar criterios≫ le preste los apuntes de mis charlas
sobre la violencia. Para mi que le han dicho que yo apruebo las torturas; y ese es
un modo elegante de cerciorarse.115
La necesidad de precisar la concepcion etica-militar aparece tambien dentro de las
FFAA.116 Un registro de ello en el diario del provicario castrense Victorio Bonamin, en el
principio que el general retirado Eduardo Jose Catan, presidente de Petroquimica Bahia
Blanca parece argumentar ≪contra el modo de la lucha antiguerrilla; querria limpieza
en los procedimientos; ley — aunque protesten en el extranjero— y seria aplicacion ≫. 117
En el marco de la tercera jornada de pastoral castrense realizada en Bahia Blanca
en octubre de 1976 — con la participacion del comandante del V Cuerpo General
de Brigada Acdel Vilas— , consta que el obispo Tortolo ≪anadio un anexo, a pedido de
112. Castro Castillo, Fuerzas Armadas: ética y represión, p. 143. Subrayado nuestro.
113. Ezcurra, ≪De Bello Gerendo≫, en Villalba, Hernandez, Von Buren (eds.), Carlos Alberto Sacheri…,
287. Bien glosa el autor del articulo que cita los folios originales de la edicion primera del libro de Ezcurra,
H. H. Hernandez (hijo): ≪A partir de clarificar quien hace el injusto ataque, dictamina la justicia
de defenderse avanzando los principios etico-juridicos que deben cumplirse en la reaccion, porque “aun
entre enemigos existen derechos y convenciones que deben ser respetados” — (Ezcurra) cita a San Ambrosio—
. Pero al no cumplir los deberes del combatiente (actuar sin persona responsable, no llevar signo
distintivo, no someterse a las leyes y costumbres de la guerra) los guerrilleros no pueden ser considerados
con los derechos de “beligerantes” (f. 10), pero nunca puede ser la ejecucion de los rendidos, fuera de
combate, sin “juicio sumarisimo” (fs. 11) […] ni se le pudo ocurrir al profesor, padre Alberto Ezcurra, que
las fuerzas armadas argentinas adoptaran, como lo hicieron […], el procedimiento criminal inadmisible
de los “desaparecidos”≫. Hector H. Hernandez, ≪Anexo III. El desenganador gauchipolitico≫, en Villalba,
Hernandez, Von Buren (eds.), Carlos Alberto Sacheri…, p. 288.
114. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 357. ≪El provicario al menos trece veces registro en sus
diarios de manera explicita expresiones referidas a las torturas y los problemas de conciencia que su
aplicacion generaba en los militares≫, Ibid., p. 206.
115. Diario de Victorio Bonamín, 1/7/1976, en Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 421. El mencionado
jesuita Pellegrini despues de su publicacion debe irse un tiempo del pais. Cf. Mignone, Iglesia y dictadura,
p. 218. Sobre el tema de la tortura en Diario de Victorio Bonamín, 15/9/75; 9/1/76 (2 veces); 22/4/76;
16/5/76; 1/7/76 (2 veces). Completo el analisis de Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, pp. 206-212.
116. Cf. capitulo 6 de este volumen, p. 406.
117. Diario de Victorio Bonamín, 14/9/1976, en Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, pp. 434 y ss.
491
algunos capellanes, para establecer las leyes que deben presidir las acciones belicas
contra la subversion≫.118 Semejante aspiracion no puede sino hoy, a la luz de todo lo
acontecido, dejar de llamarnos la atencion. Sobre todo, porque la realidad de la violacion
de los DDHH en los centros clandestinos de detencion (CCD), a esa altura del ano
1976, en nada se condecia con la formulacion de principios eticos abstractos, por mas
teologos, generales retirados u obispos o capellanes que los formulen.
Tal como reza el titulo de este apartado: las ideas fundan acciones, y tambien
omisiones. Reconocer esta verdad parece fundamental para la memoria contrita de los
hijos de la Iglesia que anhelan estos capitulos dedicados a la actuacion sacerdotal. Las
ideas legitiman acciones, avalando en concreto — no ideas en la discusion academica—
sino practicas y usos que configuran un codigo comun del ambiente donde se ofrecen,
exponen y escuchan. .Podian no darse cuenta de ello los sacerdotes que tales principios
esgrimian? .Podian no advertirlo los capellanes al escuchar los problemas de conciencia
expresados por los oficiales? Preguntas que legitimamente el historiador debe hacerse
en orden a la interpretacion historica que busca y quiere ofrecer con su investigacion. 119
Consideramos que dificilmente pueda darse un choque mas violento entre los hechos
historicos acaecidos — y abundantemente probados por los Juzgados nacionales
y extranjeros— y la etica abstracta formulada. Y de tan espantosas consecuencias para
la vida de tantos. La gravedad etica del asunto en la Argentina desde 1975 en adelante
radico que en los hechos se realizo un uso irrestricto e ilimitado de la tortura en los
centros de detencion clandestinos. Lo formulado desde una etica abstracta de principios
cristianos para la guerra, y concebido como ultimo recurso a fin de restaurar la paz
y el orden, termina siendo utilizado como la practica comun amoral y pragmatica. 120
Lo juzgado repetidamente como de caracter excepcional entre argumentos teoricos de
etica-militarista — presente en la formacion de los capellanes desde las fuentes arriba
mencionadas— es ejercido de manera irrestricta y clandestina, sin ningun derecho a
defensa, ni juicio alguno, mas que el de la erratica conciencia del grupo de tareas, que
no se limitaba a la aberrante practica de la tortura, sino que ademas violo, privo de la
identidad a los hijos nacidos en cautiverio, asesino y arrojo los cuerpos desde los aviones
al mar.121 Como veremos, tambien nuestros testimonios lo recogen abundantemente. 122
Ademas de lo recien afirmado, pensamos que seria una simplificacion excesiva
reducir la gravedad de tamanas violaciones a los DDHH a las catequesis y predicas
morales militaristas que arriba analizamos. La tortura y los apremios ilegales, que
estuvieron historicamente presentes en el aparato represivo del estado — ya desde los
anos treinta para los prisioneros politicos— ,123 alcanzaron en el periodo del terrorismo
estatal aqui analizado, una crueldad y gravedad inusitadas cuyas causas no pueden
118. Boletín del Vicariato Castrense, no 52, diciembre de 1976, p. 22. Subrayado nuestro.
119. Cf. capitulo 7 de este volumen, p. 424.
120. Impresiona la claridad teologico moral con que Emilio Mignone y su esposa Angelica Sosa formulan
estos principios en su correspondencia, accesible en el sitio web del CELS, de quien Mignone fue fundador:
Mignone Emilio, Cartas a la Iglesia. Acceso 22 de julio de 2021, http://www.cels.org.ar/especiales/
correspondenciamignone/ Referencia cruzada al capitulo de Galli.
121. Segun las fuentes castrenses que ofrece Hector H. Hernandez, este proceder clandestino de las FFAA
fue sugerido al general Videla por el Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger: secuestrar a los
guerrilleros, sacarles informacion con torturas y hacerlos desaparecer, sin juicio previo ni publicamente
para evitar las protestas internacionales, especialmente de la Santa Sede, de tanta significacion en paises
de mayoria catolica. Cf. Hernandez, ≪Anexo III. El desenganador gauchipolitico ≫, en Villalba, Hernandez,
Von Buren (eds.), Carlos Alberto Sacheri…, pp. 281-301, 284, 290; Ceferino Reato, Disposición final: la
confesión de Videla sobre los desaparecidos, Buenos Aires, Sudamericana, 2012.
122. Cf. Padecimientos y torturas, en este capitulo p. 507.
123. Interesante el tratamiento del tema a lo largo de la historia en Marcelo Larraquy, Argentina. Un siglo
de violencia política 1890-1990. De Roca a Menem. La historia del país, Buenos Aires, Sudamericana, 2017.
492
adjudicarse principalmente a la formulacion de principios abstractos, por mas superados
que hoy la moral catolica los considere. La fuente historico vital, experimental
— y tambien teorica— donde las FFAA bebieron la capacitacion para la ≪guerra sucia ≫
que llevaron a cabo ha sido profusamente estudiada desde el advenimiento de la
democracia.124 Las practicas aberrantes cometidas fueron aprendidas y ensenadas en
entrenamientos militares. El uso de la tortura ≪fue un punto neuralgico del modelo
frances de guerra contrarrevolucionaria en el que se formaron los oficiales argentinos
desde finales de la decada del cincuenta≫.125 Como afirma Olga Echeverria:
La influencia francesa (particular y tempranamente influyente en la Argentina)
llego a traves de la presencia de oficiales franceses en la Escuela Superior de
Guerra (ESG), textos militares difundidos por el entonces coronel Carlos Rosas
(1916-1969), antiperonista, ateo, opositor ferreo a Ongania y formado en la Escuela
Superior de Guerra de Paris, donde tambien fue agregado militar. Fue un oficial
de mando y de gran predicamento intelectual en el Arma.126
Resulta importante resaltar que el aparato teorico que senalaban las FFAA en sus
documentos internos sobreexcede en mucho las fuentes del integrismo catolico que
hemos estudiado. Los textos sostienen que el pais y la region se encontraban frente a
una forma de guerra particular que requeria respuestas integrales:
Para ello elaboraron, entre 1968 y 1976, cinco manuales: Operaciones sicológicas
(1968), Operaciones contra fuerzas irregulares (1969), Operaciones contra la subversión
urbana (1969), Prisioneros de guerra (1971) y Operaciones contra elementos
subversivos (1976). Algunos de ellos tenian caracter confidencial y circulaban solo
entre los cuadros superiores. Dichos manuales, dice Cesar Tcach, fueron claves en
un doble sentido, por un lado, en la socializacion de valores compartidos por la ≪comunidad
militar≫ y, por otro, en las directrices practicas que de ellos emanaban.127
Tengamos presente que por la Escuela de las Americas pasaron 598 militares
argentinos, para entrenamiento militar, la mayoria precisamente durante el periodo
que aqui analizamos. Los oficiales de las FFAA asistian a los cursos de Inteligencia
124. Ver por ejemplo: Olga Echeverria, ≪Las Doctrinas de la Seguridad Nacional Latinoamericanas: Osiris
Villegas y sus teorias en tiempos de desperonizacion y Guerra Fria. Argentina, 1956-1985 ≫, Estudios
Interdisciplinarios de América Latina y el Caribe, vol. 31, no 1, 2020, pp. 39-58, 40: ≪Quiza por el caracter
no sistematizado de las doctrinas de seguridad nacional o contrarrevolucionarias, la historiografia
argentina tardo en asumirlas como un tema propio de su campo, cosa que no sucedio con otras ciencias
sociales que tempranamente desarrollaron estudios esclarecedores ≫. Tambien cf. Robin, Escuadrones de la
muerte. La escuela francesa, pp. 76, 526; Mazzei Daniel, ≪La mision militar francesa en la Escuela Superior
de Guerra y los origenes de la Guerra Sucia, 1957-1961≫, Revista de Ciencias Sociales, no 13, 2002,
pp. 105-137. Para el concepto de guerra sucia seguimos el Glosario de la obra: ≪Guerra sucia: conjunto
de acciones ilegales, coactivas, violentas y violatorias de los derechos humanos llevadas adelante por
un Estado en contra de un grupo determinado de personas violentas o no con el fin de eliminarlas o de
hacerlas cesar en sus intenciones≫.
125. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 203. Tambien alli el integrismo catolico frances tiene
su mea culpa que hacer. Cf. en este capitulo pp. 476 y ss. Robin, Escuadrones de la muerte. La escuela
francesa, pp. 175 y ss.
126. Echeverria, ≪Las Doctrinas de la Seguridad Nacional Latinoamericanas: Osiris Villegas y sus teorias
en tiempos de desperonizacion y Guerra Fria. Argentina, 1956-1985≫, p. 45.
127. Ibid., p. 44. Mas aun: ≪Las FFAA se reafirmaron en sus intereses corporativos sobre la idea de guerra
interna e internacional. Anteriormente, en 1958, Jorge H. Poli (1924-2004), oficial del Ejercito, publico
Acción psicológica. Armas de paz y de guerra y, en 1962, se edito Guerra revolucionaria comunista, de
Osiris Villegas. Ambos libros fueron parte de las primeras acciones intelectuales/militares argentinas
destinadas a legitimar la necesidad de represion del enemigo interno y a explicitar la supuesta aberracion
del elemento subversivo≫. Ibid.
493
Militar, Guerra Urbana e Interrogatorios, en tanto los gendarmes — mayoritariamente
suboficiales— asistian a clases sobre Operaciones en la jungla. Ademas de instruccion
militar, los estados de America Latina recibieron apoyos economicos a partir de los
Programas de Ayuda Militar (PAM) que buscaban la subordinacion de las politicas a
los intereses norteamericanos.128
No obstante, segun los resultados de nuestra investigacion, estos entrecruzamientos
ideologicos no implican olvidar que los aportes teoricos del catolicismo
militarista fueron tambien una contribucion a la legitimacion de la tarea represiva,
al menos ayudaron a naturalizarla como algo que debia tolerarse para el bien de la
Nacion.129 Lo advertimos nuevamente, aqui el influjo es mucho mas convivencial que
teorico. Las decadas de mutuas e influyentes relaciones entre los grupos integristas
y las FFAA permitieron naturalizar para los anos setenta aquello tan terrible que el
capitan Scilingo dice haber escuchado del capellan de la ESMA cuando le manifesto
problemas de conciencia luego de su primer vuelo de la muerte: esas muertes eran
necesarias porque se estaba en guerra. No se trataba de cualquier tipo de muerte, era
una muerte cristiana.130
2. Acciones entre pasiones. Vicariato y capellanes militares
Si según Sto. Tomás es lícita la pena de muerte […],
la tortura es menos que la muerte.131
Consignar la actividad del Vicariato Castrense durante el periodo corresponde al capitulo
octavo del Tomo II. Aqui nos concentramos en ofrecer solo cuatro apuntes que
conectan con las fuentes de memoria oral analizadas en el titulo siguiente y que preparan
nuestro balance axiologico final. Los titulamos siguiendo algunas expresiones
propias de los protagonistas.
2.1. Función de los capellanes
Función de los capellanes: dar criterios sobrenaturales
al accionar de los militares.132
De acuerdo al reglamento del Vicariato Castrense aprobado en 1958 por decreto 5924
del presidente de facto Pedro E. Aramburu, los capellanes cumplian en el mundo
militar las tareas religiosas comunes de un sacerdote, como administrar los sacramentos
(bautismo, comunion, etcetera), predicar el Evangelio, celebrar misa, escuchar
128. Ibid., p. 45. ≪El subsidio economico que recibio Argentina fue de 17 millones dolares (el mayor
aporte lo recibio Colombia con mas de 35 millones y el menor, Panama con 9 millones) ≫.
129. En uno de los informes del obispo Laguna durante una reunion de la Comision Permanente de la
Conferencia Episcopal Argentina, indico que el presidente R. Bignone les habia dicho a los obispos, que
si no se hubiera elegido el metodo de guerra aplicado la hubieran perdido. Ademas senalo que, a las
Fuerzas Armadas, algunos miembros de la Iglesia — sin especificarlos— , ≪no se les enseno que fuera ilicito
aplicar tal tipo de guerra≫. ACEA, Comision Permanente Actas 1982-1985, 69a reunion, 15 de diciembre
de 1982, 2a sesion, p. 3. Cf. capitulo 21 en el Tomo II.
130. Cf. Facundo Cersosimo, ≪La “Iglesia militar” entre el Operativo Independencia y los inicios del golpe
de 1976≫, paper presentado en las VI Jornadas de Sociologia de la UNLP, La Plata, 9 al 10 de diciembre
de 2010, p. 15. Referencias a los vuelos de la muerte en Capitulo CEA y SS, p. 193. Cf. capitulo 11 en el
Tomo II con la intervencion del obispo de Neuquen, Jaime de Nevares, en ACEA, 38a Asamblea Plenaria,
13-18 de noviembre de 1978, 2a sesion, p. 8.
131. Bonamin, en Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 359.
132. Bonamin en Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 446 (DVB, 18/10/1976).
494
confesiones, catequizar. Pero ademas, se destaca el aporte patriotico y educativo de
la actividad sacerdotal en orden a contribuir al mejoramiento y formacion moral de
las FFAA, haciendo de ellas una escuela completa que constituya, para el pais, la mas
alta expresion de elevacion ciudadana, fomentando el amor a la patria y su historia, la
veneracion a los heroes, la obediencia a las autoridades y el carino a la institucion. 133
Es importante la siguiente formulacion de los boletines del vicariato:
Brindar al personal de las FFAA toda clase de oportunidades para que sus problemas
morales y sus particulares estados de conciencia puedan ser expuestos en
consulta voluntaria, asesorandolo en sus asuntos personales y familiares, teniendo
siempre en cuenta su salud espiritual, las exigencias del servicio, de su grado y
especialidad, el bienestar de sus hogares y la finalidad de las FFAA.134
La ≪mistica≫ transmitida a los capellanes es que los soldados son instrumentos de
Dios para la salvacion de su pueblo y los sacerdotes deben hacerlos conscientes de eso,
ofreciendo criterios sobrenaturales para el accionar militar.
A nosotros nos toca enfocar los problemas con la luz del Evangelio, destacar en el
acontecer cotidiano los signos reveladores de una intervencion divina, esclarecer
las conciencias. […] Nadie puede minimizar la importancia que en los designios
de la Providencia tienen los acontecimientos que estan sacudiendo a la Nacion.
Mucho menos nosotros. Al contrario, […] hemos de velar para que nuestros queridos
militares adviertan, agradezcan y aprovechen para sus almas este paso de
Dios por sus filas.135
Entre las herramientas mas destacadas con que la actuacion sacerdotal de los
capellanes castrenses entre las FFAA contaba para la trasmision de la argumentacion
religiosa y etica mencionada en nuestros apartados anteriores fueron las Semanas de
Religión y Moral, y las Acampadas.136
Durante el periodo 1975-1983, las FFAA y de Seguridad instalaron en el pais mas
de 400 CCD permanentes y transitorios, que se constituyeron en el dispositivo central
de la metodologia represiva. El obispo Bonamin, segun el registro de sus agendas, visito
catorce unidades militares entre abril y diciembre de 1976 que contaban con CCD. Mas
de 100 sacerdotes ejercieron su trabajo pastoral en unidades militares donde funcionaban
estos centros clandestinos. Ademas, entre 50 y 60 lo hicieron en comandos de zona,
comandos de subzona o jefaturas de area que tenian a su cargo CCD alojados en diversas
133. En el periodo 1975-1983, el vicariato expandio 406 capellanes por el territorio nacional, en las
distintas fuerzas: 241 en el Ejercito, 64 en la Marina, 59 en la Gendarmeria y 42 en la Fuerza Aerea.
El rol de los capellanes militares y la atencion Pastoral en las carceles, cf. Morello, Dónde estaba Dios:
católicos y terrorismo de Estado en la Argentina de los setenta, pp. 141 y ss. Las carceles continuaron a
cargo de sus capellanes ordinarios, pero al ser dirigidas por el ejercito pasaron a depender del Vicariato
Castrense. Cf. El reglamento del Vicariato Castrense aprobado en 1958 por decreto no 5924.
134. Boletín Vicariato Castrense, 1958, pp. 58-61.
135. Boletín Vicariato Castrense (BVC), no 49, diciembre de 1975, pp. 1-2.
136. Comenzaron a realizarse en 1962 con el nombre de Semana religiosa del soldado y se desarrollaban
anualmente en cada unidad militar. Pueden verse en BVC, no 9, junio de 1962, pp. 10-14; BVC, no 14,
abril de 1964, pp. 24-25; BVC, no 17, abril de 1965, p. 36; BVC, no 20, abril de 1966, p. 20; BVC, no 22,
diciembre de 1966, pp. 16-18; BVC, no 36, septiembre de 1971, pp. 33-35; BVC, no 43, diciembre de
1973, pp. 19-23; BVC, no 46, diciembre de 1974, p. 20, y BVC, no 52, diciembre de 1976, pp. 32-34. Las
acampadas o campamentos espirituales se implementaron por primera vez en 1970 en las FFAA y luego
fueron replicadas por la Marina y el Ejercito, que en 1974 las adopto oficialmente por orden del comandante
general Leandro Anaya, con el objetivo de ≪revitalizar por un medio idoneo los valores morales y
cristianos del hombre ante la cada vez mas creciente ofensiva de las teorias ateas y materialistas ≫, Bilbao,
Mendoza, Profeta del genocidio, pp. 107 y ss.
495
dependencias
militares o policiales. Muchas victimas cargan con el recuerdo de la voz de
capellanes que se acercaban luego de las sesiones de tortura para ofrecer ≪auxilio espiritual
≫ o un ≪momento de charla≫. Documentos y testimonios dan cuenta de que la funcion
de los capellanes, que era exhortar a los militares a cumplir los mandamientos y el Evangelio,
se encuentra con frecuencia tristemente oscurecida en el periodo que estudiamos.
2.2. Operativos y criterios
Problemas de Tucumán, respecto a torturas y prisioneros.
Nuestros capellanes necesitan aunar criterios.137
El autodenominado Operativo Independencia marco el inicio del terrorismo de Estado.
Se trato de la primera intervencion masiva de las FFAA y de seguridad que con
la autolegitimacion de lucha contra la guerrilla establecieron un plan sistematico de
exterminio de opositores politicos con el uso del aparato estatal. 138 El operativo represento
un verdadero ensayo de las practicas que a partir del 24 de marzo de 1976 la
Junta de Comandantes extenderia a todo el territorio nacional. Fue en Tucuman donde
se inauguraron los primeros centros clandestinos de detencion, se aplico la tortura en
los interrogatorios y se puso en funcionamiento la desaparicion forzada de personas.
Hubo mas de treinta centros permanentes y transitorios donde extraian informacion
a los detenidos y establecian su destino: liberacion, permanencia, legalizacion de la
detencion o ejecucion. Por ≪La Escuelita≫ de Famailla pasaron al menos 1500 victimas
entre febrero y diciembre de 1975. Los obispos castrenses Tortolo y Bonamin ofrecieron
su visita a la zona de operaciones.139
En lo que hace a la actuacion sacerdotal, la directiva del Ejercito No 404 de 1975
para la lucha contra la subversion incluyo los puntos referidos al servicio religioso.
Los capellanes conformaban aquella parte del personal militar que debia contribuir
con ≪orientaciones concretas≫ a ≪contrarrestar el accionar destructor del enemigo que
pretende socavar los fundamentos de nuestra formacion espiritual≫.140 Los mas de
cuarenta capellanes castrenses que pasaron por el operativo Independencia — segun
expresa el mismo Bonamin al ser entrevistado— estaban autorizados a celebrar misa
fuera de los lugares sagrados y oir confesiones en zona militar.141 Asi, mientras el
137. Victorio Bonamin, en Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 359.
138. Los capellanes de las fuerzas de seguridad y de los servicios penitenciarios no se encontraban bajo
jurisdiccion del Vicariato Castrense, a excepcion de la Gendarmeria que era parte del Ejercito. El clero
de la Policia Federal, creado en 1946 por el decreto no 10870 del entonces presidente de facto, general
Edelmiro Farrell, depende directamente de la subjefatura; lo integran un capellan mayor, un capellan
principal y capellanes, que perciben un haber mensual y son nombrados por el jefe en acuerdo con la
autoridad eclesiastica correspondiente, y organiza ≪acampadas de cristiandad ≫ para los miembros de la
fuerza. Sus capellanes mayores en el periodo que estudiamos fueron Carlos Gardella (1956-1976) y Jose
Gustin (1976-1982).
139. Respecto a la debatida cuestion de la presencia en este marco del Nuncio Apostolico Pio Laghi
Cf. capitulo 2 en el Tomo II.
140. El 28 de octubre de 1975 fueron distribuidas veinticuatro copias de la Directiva del Comandante
General del Ejercito, no 404/75 (Lucha contra la subversion). Las citas textuales: acceso 3 de diciembre
de 2020, http://www.desaparecidos.org/ nuncamas/web/document/militar/40475.htm.
141. Asi lo expresa Bonamin en su entrevista con Jose P. Martin: ≪Yo mismo no me metia en lo que
hacian los militares. Yo dejaba que ellos actuaran. Por ejemplo, durante el Operativo Independencia
visite varias veces en campo de operaciones. Pasaron en este periodo mas de 40 capellanes distintos,
sucesivamente≫, Martin, Ruptura ideológica, pp. 111 y ss. Cuarenta y tres sacerdotes participaron en el
operativo: 37 del Ejercito y 5 de la Gendarmeria. Cf. en este capitulo p. 504. Tambien ver Capellanes del
Operativo Independencia, en www.profetadelgenocidio.com.ar.
496
Estado ofrecia el marco legal a la lucha contra la subversion, la actuacion de los capellanes
ofrecia asistencia espiritual contra los designados como enemigos internos de
la Patria, y una amenaza a los que consideraban valores de la civilizacion occidental
y cristiana. En este marco, los miembros de Ciudad Catolica reparten 30.000 rosarios
en las filas del Ejercito, y las ideas que configuran la concepcion etica de la guerra
contrarrevolucionaria arriba mencionada ofrecen fundamento a las acciones y omisiones
de este segmento del clero.142 Los capellanes ofrecieron asistencia a los militares
en medio de una coyuntura belica que montaba lugares de detencion clandestina y
obtenia informacion con apremios ilegales en orden a las actividades de inteligencia
del estado. Los jefes de los centros clandestinos reportaban a los jefes de zona y los
servicios de inteligencia recibian y procesaban la informacion que se obtenia con los
interrogatorios que iban acompanados de apremios ilegales y torturas.143
A partir del 24 de marzo de 1976, el nuevo gobierno militar materializo un proyecto
autoritario que busco recomponer la hegemonia politica, eliminando no solo las
organizaciones armadas sino toda radicalizacion de movimientos politicos, sindicales,
obreros y estudiantiles. Profundizando la metodologia represiva se presento al conjunto
de la sociedad como unica fuerza capaz de reorganizarla y refundarla sobre nuevas
bases y en todas sus dimensiones. Ante la enorme crisis politica y social del pais, y
el accionar de los grupos guerrilleros, se reedito la alianza de las elites conservadoras
con las FFAA. Frente a la division interna en el Episcopado, una mayoria de obispos
opto por la unidad institucional bajo la direccion de unos pocos integristas, pero en
posiciones claves. El espanto al peligro marxista parece haber logrado la cohesion
suficiente, al menos en 1975-1976.144 Como parte de un sentido comun compartido
entre los obispos y una parte considerable del clero argentino, primaba la conviccion
de que las FFAA eran las unicas capaces de detener en la sociedad — e incluso en la
propia Iglesia— la infiltracion marxista. Sin embargo, como bien ha estudiado Alonso,
la actividad represiva tuvo como blanco mayoritario principal a los trabajadores y
sindicatos, entre quienes se registraria para 1983 el mayor numero de desaparecidos. 145
2.3. Las filas del enemigo
La Iglesia opera en la diócesis de San Nicolás bajo la dirección de monseñor Ponce de León
como una resultante de fuerzas enroladas sustancialmente en las filas del enemigo.146
Respecto a la naturalizacion por parte de los capellanes de las desapariciones de personas,
los testimonios dan cuenta de la misma matriz de interaccion funcional. En un
dialogo con Suarez Mason, el sacerdote Jose Fernandez — capellan del Comando de
142. ≪Le habian dado al comandante general Anaya la impresionante cifra de 30.000 rosarios para la
“presente contingencia”≫, Cf. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 130. Cf. en este capitulo p. 478.
143. Cf. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 206: ≪La coyuntura — fundamentalmente el desarrollo
del Operativo Independencia en Tucuman— predispuso de manera especial a los miembros del vicariato
para elaborar una “lectura evangelica de la realidad”, en clave mesianica. Lo novedoso no fue el conocimiento
que los capellanes tuvieron sobre la aplicacion de torturas, sino la fundamentacion cristiana
que de ella hicieron≫. Tambien cf. Morello, Dónde estaba Dios: católicos y terrorismo de Estado en la
Argentina de los setenta, p. 108.
144. Cf. capitulo 3 en el Tomo II.
145. Cf. Dalmiro Alonso, ≪Operativo Independencia: Motivos de un asesinato estatal masivo ≫, Cuadernos
de Marte, no 4, 2013, pp. 135 y ss.
146. Citamos de Manuel Fernando de Saint Aman, Informe de Inteligencia del Ejército Argentino. Confidencial
CEMY6, no 0968/48, folio 12/14. Cf. Enrique C. Bianchi, ≪Ponce de Leon, obispo y martir≫, Vida
Pastoral, no 363, 2017, p. 13.
497
Arsenales— preguntaba ≪que se puede responder a los familiares de los subversivos
presos, primeras victimas de sus hijos, sobre su paradero o sobre el trato que reciben ≫,
a lo que Suarez Mason respondio:
Esta muy bien hecha la pregunta. Hay que pedir templanza y conducta, pero yo
no puedo tampoco poner unilateralmente en la vidriera a los que se juegan por
nosotros todos los dias. La nuestra es solo una replica y cesara cuando ellos no
insistan mas. El mal esta perfectamente planeado para corroer un sistema juridico
y obligarnos a entrar en una guerra total. Pero nosotros tenemos principios y
luchamos para que puedan seguir en pie.147
Seguidamente otros sacerdotes salieron a apoyar las posturas del jefe del I Cuerpo.
El sacerdote Jose Menestrina — capellan Mayor del Ejercito— manifestaba que
el pensamiento del general ≪nos hace desembocar en una opcion entre cristianismo
y marxismo. Nos sentimos identificados con las Fuerzas Armadas y la Patria en su
defensa≫.148 Segun la cronica de la jornada, el sacerdote Jose Maria Lombardero — del
Batallon de Arsenales 101— respondiendo a una inquietud del capellan Fernandez
≪explica el caracter irregular de esta lucha y la legitimidad de la violencia contra la
violencia […] La lucha patriotica de la Fuerzas Armadas debe ser hasta las ultimas
consecuencias≫.149
Respecto a la connivencia del clero castrense con la persecucion sufrida por el
resto del clero hay una notacion en las agendas del obispo Bonamin muy elocuente al
respecto. Cuarenta y cinco dias antes del golpe, el 6 de febrero de 1976: ≪10:30. General
Buasso: vino a saludar a monsenor Tortolo, de paso quiso conversar conmigo “sobre lo
que va a pasar”; conveniencia seria, de “prevenir” a la Santa Sede por si son detenidos
algunos sacerdotes≫.150 Lo cierto es que eso efectivamente venia sucediendo ya desde
1975, y se incrementara especialmente a partir de 1976, tanto con sacerdotes como con
sus colaboradores laicos y miembros de la vida religiosa. Como senala Morello, ≪entre
el 2 y el 16 de febrero asesinaron a seis creyentes catolicos y detuvieron a otros tres.
El golpe de Estado se ponia en marcha y sabia a quien iba a atacar. No hubo “danos
colaterales”, sino la profundizacion de una logica represiva determinada ≫. 151 Ello resulta
un hecho innegable ante la contundencia de los numeros:
En los primeros anos de la dictadura, 19 sacerdotes fueron detenidos-desaparecidos
y mas de 120 presos, torturados, exiliados o deportados (lista confeccionada por
Jose Pablo Martin y Domingo Bresci). La anotacion dias antes del golpe de Estado
demuestra el caracter planificado del accionar represivo. Si la ≪infiltracion
marxista≫ no escapaba a la Iglesia catolica, la ≪lucha antisubversiva≫ comandada
por las FFAA debia inmiscuirse en territorio aliado para sanearlo. Y hacerlo con
el aval de la jerarquia. ≪Prevenir≫ a la Santa Sede significaba ponerla sobre aviso
para evitar reacciones que pudieran obstaculizar o deslegitimar las acciones.152
La persecucion militar de sectores catolicos se intensifico a partir de marzo de
1976. En La Rioja del obispo Angelelli, ≪el jefe de la policia afirmaba que la infiltracion
147. Cersosimo, ≪La “Iglesia militar” entre el Operativo Independencia y los inicios del golpe de 1976 ≫, p. 12.
148. Segun Horacio Verbitsky, Menestrina era el capellan de confianza de Jorge Rafael Videla y quien lo
confesaba. Cf. Doble Juego. La Argentina católica y militar, Buenos Aires, Sudamericana, 2006, p. 168.
149. Boletín Vicariato Castrense, no 52, diciembre de 1976, p. 30. Cf. Cersosimo, ≪La “Iglesia militar”
entre el Operativo Independencia y los inicios del golpe de 1976≫, p. 13.
150. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 367.
151. Morello, Dónde estaba Dios: católicos y terrorismo de Estado en la Argentina de los setenta, p. 111.
152. Bilbao, Mendoza, Profeta del genocidio, p. 367.
498
marxista en la Iglesia era gravisima≫.153 Un informe de inteligencia inculpaba al obispo
de San Nicolas Ponce de Leon y a numerosos sacerdotes diocesanos del siguiente
modo: ≪Es evidente que la Iglesia opera en la diocesis de San Nicolas bajo la direccion
de monsenor Ponce de Leon como una resultante de fuerzas enroladas sustancialmente
en las filas del enemigo≫.154 Semejantes acusaciones al interno de las fuerzas
de seguridad de la dictadura constituia una condena anticipada que no tardaria en
tener consecuencias sangrientas. A un mes del golpe militar, el 26 de abril de 1976
los curas riojanos le escribieron al obispo Vicente Zazpe describiendo su situacion de
≪asfixiante y dificil≫, ya que los acusaban de ≪marxistas y subversivos≫. Algunas de
las situaciones mas conflictivas las resena el mismo obispo Angelelli ≪ante sus pares
en la Asamblea Episcopal de la CEA en mayo de 1976; es una resena de 37 estaciones
del calvario riojano, a partir de la instalacion del gobierno de facto de marzo de
1976≫.155 Para comprender el terror desplegado sobre el campo de los sacerdotes resulta
importante considerar tanto a los actores concretos como a las circunstancias en las
que se relacionaron con los referentes catolicos con esta configuracion del poder del
estado terrorista. La purga del catolicismo se transformo en una persecucion abierta
con objetivos claros y definidos. La hostilidad hacia algunos sacerdotes catolicos
fue evidente.156 Estos sacerdotes eran considerados enemigos que malinterpretaban
la doctrina catolica y seguian premisas falsas.157 La misma acusacion recibiran los
jesuitas Francisco Jalics y Orlando Yorio detenidos en mayo en Capital Federal y
secuestrados en condiciones aberrantes durante dias en la ESMA. Es importante
establecer comparaciones. Al analizar estos hechos, Yorio afirmo que su torturador
— al que nunca pudo ver— tenia conocimientos de teologia y lo acusaba de unir a los
pobres y de interpretar literalmente la Biblia.158
El rapido tilde de adscribir al tercermundismo, que calificaban sin distincion como
de ideologia marxista, los colocaba en una region de violencia simbolica fronteriza a
la desaparicion y la muerte. El maridaje entre la tesis belicista del enemigo interno y la
153. Cf. Morello, Dónde estaba Dios: católicos y terrorismo de Estado en la Argentina de los setenta,
p. 110. Consta que el obispo Angelelli manifesto durante la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal
Argentina, en mayo de 1976, que acusaban a la diocesis, entre otras cosas, de herejia, relajo moral
y practicas subversivas.
154. Manuel F. de Saint Aman, Informe de Inteligencia del Ejército Argentino. Confidencial CEMY6,
no 0968/48, folio 12/14. Cf. Bianchi, ≪Ponce de Leon, obispo y martir≫, p. 13.
155. Cf. Enrique Angelelli, intervencion en la Asamblea Plenaria del Episcopado, del 10 de mayo de
1976, citado en Liberti, Monseñor Enrique Angelelli. Pastor, p. 411.
156. Cf. Martin Obregon (ed.), La Iglesia argentina durante la última dictadura militar. El terror desplegado
sobre el campo católico (1976-1983). Historizar el pasado vivo en América Latina. Acceso
17 de julio de 2021, http://etica.uahurtado.cl/historizarel pasadovivo/escontenido.php: Anne Perotin-
Dumon, 2007.
157. Incluso herejes y apostatas, cf. capitulo 9 de este volumen, p. 553. El obispo Esposito — miembro
de la comision de enlace entre el gobierno militar y la CEA— presento las quejas recibidas en la Comision
para los religiosos, por las expresiones vertidas hacia integrantes de la Compania de Jesus durante
el Congreso Anticomunista Latinoamericano. Cf. Apuntes de Carlos Galan, 25 de septiembre de 1980,
ACEA, 56 Gobierno Nacional, vol. 18, p. 1. Asimismo, senala Verbitsky que a nivel de Latinoamerica
una delegacion boliviana presente en un Congreso de la Confederacion Anticomunista Latinoamericana
en 1977 ≪propuso que los gobiernos crearan una organizacion hemisferica secreta para vigilar el sector
progresista de la Iglesia y distribuir propaganda en su contra≫. Senala el autor que ≪la plenaria acordo
protestar ante J. Carter por el uso demagogico de los derechos humanos contra los gobiernos anticomunistas
de Argentina, Brasil y Chile≫, La mano izquierda de Dios, pp. 403-404.
158. Cf. Testimonio de Orlando Yorio. Acceso 25 de febrero de 2020, https://www.youtube.com/
watch?v=SbeTtFMNCYk. Cf. Morello, Dónde estaba Dios: católicos y terrorismo de Estado en la Argentina
de los setenta, pp. 115, 133: ≪El padre James Weeks y los cinco seminaristas Saletenses fueron prisioneros
de guerra, una guerra contra un modo de entender el catolicismo≫.
499
ideologica de infiltracion marxista clandestina en la Iglesia hizo de ficcion legitimadora
de la persecucion y secuestro de numerosos sacerdotes. Al capellan castrense cordobes
Ruben Ala, tambien salesiano como Bonamin, numerosos testimonios que consultamos
lo vinculan senalando a companeros sacerdotes.159 A ello debe agregarse la argumentacion
religiosa del militarismo anteriormente analizada. En la seccion siguiente dedicada
a testimonios recogemos algunos de ellos, que guardan en la memoria los argumentos
de sus propios interrogadores.
2.4. Diálogos, promesas y salvoconductos
No puede ser, los militares lo habían prometido.160
Por ultimo, la busqueda de un salvoconducto para sacerdotes que ya hubieran sido
previamente marcados por el aparato represivo dictatorial debe senalarse que fue tan
habitual como inutil en algunos casos. Solo lograron salvarse los que a expensas de sus
obispos o la Nunciatura pudieron salir del pais. Un ejemplo de esto podemos encontrarlo
en la historia de Mauricio Silva de la Fraternidad del Evangelio, que trabajaba
como barrendero y era hostilizado desde mediados de 1976. Por ese motivo se reunio
con su superior y el Secretario de la Nunciatura, Kevin Mullen, el 6 de junio de 1977.
Mullen le dijo que el proceso militar habia asegurado al Nuncio Apostolico Pio Laghi
que no tocarian a los religiosos. Juan Carlos Aramburu, arzobispo de Buenos Aires,
le confirmo la version y le extendio a Silva una carta credencial en la que certificaba
su sacerdocio y su trabajo en la diocesis. Sin embargo, Silva fue secuestrado apenas
ocho dias mas tarde, en la manana del 14 de junio de 1977, llevando la carta consigo.
≪Mullen, cuando se entero, dijo: “No puede ser, los militares lo habían prometido”≫.161
El dramatismo del hecho nos hace pensar en el modo de relacion establecida entre los
altos mandos de la FFAA y el Episcopado Argentino, que podra encontrarse complementado
en los capitulos respectivos de esta obra.162 La informacion de la persecucion
a sacerdotes y religiosos parece haber resultado insuficiente al interior mayoritario del
cuerpo episcopal para alterar la confianza que dispensaron a las FFAA la mayoria de
sus miembros, al menos en el primer ano largo del ejercicio del poder. 163 Nos parece
representativa al respecto la opinion de Jorge Casaretto — ya obispo en esos anos— ,
≪no hubo posiciones uniformes. Algunos obispos reaccionaron ante la detencion de
sacerdotes o laicos comprometidos, pero creo que la mayoría confiaba en el “catolicismo”
de las Fuerzas Armadas≫.164 Nuestro ultimo aporte documental — sine glossa— se
ocupa de ilustrarlo.
Se trata de una carta a la CEA de parte de la Conferencia Argentina de Religiosos
(CAR) en que se expresa claramente que se va dando una escalada contra la Iglesia, y
muy especialmente contra algunos sectores de la misma. Tanto catequistas y centros
de catequesis, como grupos juveniles orientados por sacerdotes, religiosos o religiosas
aparecian como peligrosos de ser un foco de irradiacion marxista. Los mismos colegios
catolicos eran sospechados de dispensar doctrinas extranas a sus principios, y hasta
159. Cf. Martin, Ruptura ideológica, pp. 356, 188, 275 y ss., 322.
160. Kevin Mullen, Secretario de la Nunciatura Apostolica en Argentina, 6 de junio de 1977. Cf. Morello,
Dónde estaba Dios: católicos y terrorismo de Estado en la Argentina de los setenta, p. 120.
161. Morello, Dónde estaba Dios: católicos y terrorismo de Estado en la Argentina de los setenta, p. 120.
162. Cf. capitulo 10 de este volumen, pp. 600-605, y capitulo 6 del Tomo II. Cf. Informe del Nuncio
Apostolico, Pio Laghi, al Prefecto del Consejo para los Asuntos Publicos de la Iglesia, Jean Villot, Buenos
Aires, 20 de julio de 1977, Prot. 2299/77, SdS, 10 ARG.685, pp. 131-138 (135).
163. Cf. (entre otros) capitulos 3 y 6 del Tomo II.
164. Casaretto, ≪Mi decada del setenta≫, punto 5, p. 11. Cf. capitulo 12 de este volumen, pp. 699-728.
500
exigidos de entregar a autoridades militares listas de su personal, indicaciones sobre
sus actividades especiales con los alumnos y materiales de ensenanza, incluso las
ediciones de la Biblia en uso. ≪Se hace imperioso dejar sentado claramente que solo a
los obispos compete juzgar sobre la formacion cristiana impartida por agentes de la
Iglesia, sean ellos sacerdotes, religiosos o laicos≫.165 Con claridad etica sigue expresando
la carta de la CAR:
[…] debemos mencionar la actitud tan generalizada y asumida con jovenes comprometidos
en actividades politicas, subversivas o no, como si tales jovenes fueran
por ello mismo, irrecuperables para la sociedad. Constatamos que torturas, desapariciones
y muertes responden a una filosofia, que nada tiene que ver con la
vision cristiana de la vida y del mundo…
Estamos convencidos de que los fieles cristianos se sentiran muy reconfortados
al conocer los esfuerzos realizados en defender la vida y en favor de la vigencia
del derecho. La sensibilidad que los anima, en efecto, los lleva a no admitir que
la defensa del orden y de la paz social pueda ser lograda al margen de la ley o
en la obscuridad que sustrae del conocimiento publico, los procedimientos de las
fuerzas de seguridad.166
Tres dias despues el presidente de la CEA, Raul Francisco Primatesta responde a
la misiva en terminos que expresan la actitud consensuada por el cuerpo episcopal:
No ignoramos los distintos hechos o condicionamientos a que se alude en su carta,
todo lo contrario, los tenemos bien presentes y esos mismos episodios o disposiciones
y otros similares o relacionados que han llegado a nuestro conocimiento;
pero es nuestro deber hacer un juicio pastoral sobre el bien de nuestro pueblo y
tratar de calibrar las actitudes con el solo objetivo de la gloria de Dios y el bien
general. Tenemos plena conciencia de nuestra falibilidad, pero tambien estamos
seguros de nuestra honda y sincera preocupacion pastoral, de que constantemente
oimos el parecer de los sacerdotes, de los religiosos y religiosas y de los laicos
comprometidos, tratando asi de informar nuestro juicio y finalmente, procuramos
siempre tomar nuestras decisiones en el marco de la confiada oracion.167
La carta del presidente de la CEA concluye dando cuenta del acierto de la opinion
que expresa el testimonio de Casaretto que arriba citamos: «Convencidos de que hay
tempus loquendi y tempus tacendi, ajustamos — o al menos pretendemos ajustar— nuestra
conducta a la busqueda efectiva del mayor bien del pueblo fiel≫.168
A modo de bisagra con el punto siguiente que rescata memorias y pasiones de
los protagonistas, cerramos el titulo presente con la evocacion del sacerdote religioso
Leonardo Capelluti que anos despues revive los sentires generados tras la respuesta
de la CEA:
[…] el presidente de la CEA me responde que hay un tempus loquendi y un tempus
tacendi. O sea, un ≪tiempo para hablar≫ y un ≪tiempo para callarse≫. Lo cual a mi
165. Luis O. Liberti svd, Leonardo Cappelluti scj, ≪.Hay un tiempo para hablar y hay otro tiempo para
callar?≫, Anatéllei: se levanta 33, 2015, pp. 93-106.
166. Liberti, Cappelluti, ≪.Hay un tiempo para hablar y hay otro tiempo para callar? ≫, p. 104.
167. Respuesta del presidente de la Conferencia Episcopal Argentina a la carta de la Conferencia Argentina
de Religiosos, sobre distintos hechos acaecidos en el pais, en Liberti, Cappelluti, ≪.Hay un tiempo
para hablar y hay otro tiempo para callar?≫, p. 105. Cf. Mignone, Iglesia y dictadura, p. 60.
168. Liberti, Cappelluti, ≪.Hay un tiempo para hablar y hay otro tiempo para callar? ≫, p. 106. La expresion
latina citada hace referencia a un proverbio biblico: ≪Hay un tiempo para hablar y un tiempo
para callar≫ Qo 3.
501
casi me derrumba, porque yo no me esperaba nunca una cosa asi. A mi me costo…
Digamos, yo era joven, tenia cuarenta anos, mas o menos. Cuarenta y tres anos.
Pero me costo mucho porque, bueno, era demasiado pesada la cosa.169
Testimonios como este resulta una ayuda para nuestro corpus de historia oral
que permite traer a la comprension historica del presente la expresion consciente de
los testigos y protagonistas de los acontecimientos que estudiamos. La percepcion del
contexto social y cultural que los entrevistados alcanzaron, el campo de la vivencia de
su testimonio individual, aporta elementos importantes para ser rescatados en orden
a ser incorporados a una hermeneutica teologica que complemente esta investigacion
historica. La seleccion que ofrecemos a continuacion quiere tambien abrir el microfono
a muchos que han sufrido la influencia eclesial, social y cultural de un contexto
historico y politico afectado por contradicciones, rivalidades y pasiones.
3. Pasiones sacerdotales. Entre la expectativa y el espanto
Sería triste que en una Patria donde se esté asesinando tan horrorosamente
no contáramos entre las víctimas también a los sacerdotes.
Son el testimonio de una Iglesia encarnada en los problemas del pueblo.170
A partir de la analogia del termino pasión hemos reunido bajo el mismo titulo apuntes
diversos, tanto de apasionamientos como de padecimientos guardados en la memoria
sacerdotal. Las voces representativas de las posiciones militaristas a las que pudimos
acceder son relativamente pocas. A ellas hemos agregado otros testimonios relacionados
con la actividad sacerdotal entre los pobres y que integramos en este capitulo en
tanto padecientes de esas ideas y acciones afines al militarismo catolico. A continuacion,
siguiendo los criterios expuestos anteriormente,171 hilvanamos una seleccion de
testimonios y entrevistas que conectan especialmente con las ideas y acciones arriba
presentadas, y juzgamos significativas para dar cuenta de los hechos y significados
de la epoca estudiada.
3.1. El Cordobazo, el trabajo en las villas, la Iglesia entre los pobres
Yo empecé a reflexionar sobre los problemas sociales con el Cordobazo.172
Bajo este primer titulo reunimos dos memorias reveladoras de la efervescencia social de
la que participaban los sacerdotes en el primer lustro del periodo que estudiamos. Quien
primero narra, aun seminarista en esos anos, participo en las jornadas del Cordobazo,
mientras los sacerdotes se encontraban en medio de las barricadas:
Los que ya eran curas: Carlos Fugante, Victor Acha de Villa El Libertador, el vasco
Hilario Irazabal de Barrio Comercial, y el turco Abdon Layud de Talleres, fueron
todos a la calle y participaron de las manifestaciones de ese dia. A nosotros nos
encargaron que estuvieramos atentos y si llegaba gente corrida por la policia,
que abrieramos la puerta del seminario para que se pudieran refugiar. Esperamos
169. Liberti, Cappelluti, ≪.Hay un tiempo para hablar y hay otro tiempo para callar? ≫, p. 101. Cf. capitulo
11 en este volumen, p. 643.
170. ≪San Oscar Romero≫, en Jonn Sobrino, Monseñor Oscar Romero: un obispo con su pueblo, Santander,
Sal Terrae, 19902, p. 58.
171. Cf. capitulo 8 de este volumen, p. 451.
172. Felipe O. Gonzalez en Diana, Buscando el reino, p. 394.
502
ansiosos y cuando un grupo llego a la plaza Velez Sarsfield se toparon con la
policia que reprimia, abrimos la puerta, la gente entro y Hugo Borget los saco por
los fondos, haciendoles saltar la tapia. Era nada, pero estuvimos orgullosos de
nuestra participacion. Yo empece a reflexionar sobre los problemas sociales con
el Cordobazo. Fue tan grande la movilizacion popular que me hizo pensar sobre lo
que podia hacer por la gente, desde el sacerdocio para el que estaba preparando.173
Descriptivo de la renovacion del Concilio y la insercion pastoral entre los pobres
resulta el testimonio de Victor Acha, uno de los sacerdotes recien mencionados:
Desde 1965, siendo seminarista y viviendo en Barrio Comercial, estuve vinculado
a las actividades pastorales de la Capilla de Villa El Libertador. En septiembre
de 1968 fui ordenado sacerdote y celebre mi primera misa en la villa. En enero
del 69 fui a vivir a la pequena casita que estaba por entonces detras del Templo.
El espacio era poco, pero la afluencia de gente y especialmente de jovenes fue
creciendo en poco tiempo. Se organizo la catequesis, se continuaron los grupos
biblicos, y se establecio el habito de las reuniones de comunidad para entre todos
organizar las muchas actividades que caracterizaron el estilo de nuestro espacio
eclesial. […] En la Villa estuve yo hasta 1976. En los anos setenta habia mucha
efervescencia en la Iglesia, donde numerosos sectores de la Iglesia queriamos hacer
realidad los postulados del Concilio (1962-1965) y de los Documentos de Medellin
(1968). Desde estas inquietudes surgen en Cordoba lo que se dio en llamar ≪Las
Comunidades Cristianas≫. Organizacion de comunidades de barrios perifericos de la
ciudad, que nos alentabamos mutuamente para la profundizacion del Evangelio y
el compromiso social desde los pobres […] Desde 1972 y hasta 1975 la parroquia de
la Villa sufrio 11 allanamientos. Muchos miembros de la comunidad fueron objeto
de persecucion y hostigamiento por parte de organismos policiales y militares, y
se cuentan entre ellos detenidos ilegales, desaparecidos y asesinados.174
3.2. Marxismo, infiltración y clandestinidad
No se podía no hablar de eso. Acabábamos de descubrir que las respuestas de Marx
estaban equivocadas, pero que sus preguntas había que hacérselas y responderlas.175
Nuestra segunda seleccion reune las pasiones generadas por la diversidad de claves de
lectura ofrecidas sobre la relacion establecida entre sacerdocio y politica, sobre todo
en la primera decada de nuestro estudio. En los dos primeros textos, en dialogo con
Jose Pablo Martin, Lucio Gera refiere al itinerario recorrido por el sacerdote Meinvielle
y su discipulo Carlos Sacheri.
Meinvielle es aceptado por parte del clero. Es tomado como bandera por parte
del clero nacionalista, y por el conservador. Pero Meinvielle no fue siempre tan
cerrado. Cuando publicaba su revista Diálogo pasaba por Alemania y pedia colaboraciones
a hombres como Guardini, Schmaus. El mismo participaba en reuniones
173. Ibid. Una participacion que no paso desapercibida. En el seminario decidieron enviar a cada uno a
su casa por una semana y, al volver, decidieron formar un grupo de ≪seminaristas del Tercer Mundo ≫. Cf.
Maria E. Barral, ≪Conflictividad politica y clero en perspectiva historica. Apuntes para una reflexion sobre
el Cordobazo≫, en Monica Gordillo (comp.), 1969. A cincuenta años: repensando el ciclo de protestas,
Buenos Aires-Cordoba, UNC/Clacso, 2019), p. 164.
174. Victor Acha en Ivana Fantin, Katy Garcia, La lucha, la tiza, el sueño. Marta Juana González, Cordoba,
Union Obrera Grafica Cordobesa, 2016, pp. 31 y ss.
175. Enzo Giustozzi, en Martin, Ruptura ideológica, p. 271.
503
de asesores de la JOC […] El mismo Meinvielle avala a gente que va a estudiar a
Lovaina. Pero durante el Concilio se cierra. Otro dato, Meinvielle manda a estudiar
a Canada a este chico… Sacheri. Un chico excelente. Yo lo tuve en la Accion Catolica
en Pilar. Avala que vaya a estudiar a Canada. No era un hombre tan cerrado.
Pero Meinvielle acribilla a sus amigos. Se pelea con Mandrioni, conmigo, con
Giaquinta, con Castellani.176
En torno a la tesis de la Iglesia clandestina y la acusacion de la infiltracion en el
MSTM sigue el dialogo:
Martín: Vuelvo a un nombre anterior, a Sacheri. Él ha escrito el libro más importante
que existe hasta ahora sobre los STM.
Gera: Asi es.
Martín: Usted dijo recién que era un muchacho muy bueno. Pero en su libro yo
he marcado varias inexactitudes y trampas que no pueden haber sido escritas con
honestidad. Me cuesta mucho pensarlo.
Gera: Es posible que tengas razon. No era una investigacion, era una polemica.
[…] Sacheri ha sacado la tesis de la Iglesia clandestina de experiencias europeas,
que hablaban de una iglesia subterranea, de resistencia. Pero eso no tiene nada
que ver con la realidad del MSTM. La caracteristica de la experiencia argentina
del Movimiento es el espontaneismo. Aqui se renuncia muy tempranamente a la
definicion de clandestinidad […] Sacheri aplica un modelo que aqui no existe.177
Ante el interes de Martin de abordar las diversas teorias interpretativas acerca del
MSTM y la consultas con clerigos de todas las variantes ideologicas resulta valioso el
testimonio de Hector Aguer que entiende que las raices del MSTM estan en la misma
tradicion antiliberal del clero argentino: ≪Hablar de infiltracion es simplificar demasiado.
Las raices yo las veo en la misma tradicion del clero argentino, en la misma
tradicion antiliberal del clero argentino. “Yo les digo a mis amigos nacionalistas cuando
hablamos del MSTM que las raices son comunes con las de ellos”≫.178
Respecto al capitulo dedicado por Sacheri al sacerdote Miguel Ramondetti en el
libro La Iglesia clandestina, donde lo acusa de ser el cerebro del MSTM, recuerda el
mismo Ramondetti:
El material de ese capitulo es todo preparado por Meinvielle. La cosa empieza
en la epoca de Lafitte que me pide que sea director espiritual del Seminario. Alli
trabajo con los muchachos y estos se interesan por la renovacion liturgica, por
la pastoral obrera. Pero alli habia gente de Meinvielle que me empieza a hacer la
guerra. Meinvielle me critica en conferencias publicas por todas partes diciendo
que era un cura comunista. Varias personas me lo dijeron. Entonces un dia voy a
verlo personalmente a la piecita que tenia en Independencia en casa de las monjas
[…] Alli me presento y le digo: ≪Yo soy Miguel Ramondetti≫. El me dice: ≪.Que
queres?≫, y yo: ≪Quiero verlo porque usted habla de mi y no me conoce≫. Entonces
empezo a tartamudear. Yo le exijo que me pruebe los cargos que me hace en
publico, de lo contrario, voy a recurrir denunciandolo por calumnias. Entonces
Meinvielle no sabia que responder, y al fin me dice: ≪Dame unos dias, tengo las
pruebas≫. Pasan unos dias y vuelvo a verlo. Me recibe y me dice: aqui tengo las
pruebas. Entonces me da un manojo de papeles escritos en papel de escuela, con
una caligrafia infantil. Era un mamotreto y estaba firmado por Miguel Bencejak.
176. Gera, en Martin, Ruptura ideológica, p. 133.
177. Ibid.
178. Hector Aguer, en Martin, Ruptura ideológica, p. 294.
504
Yo exclamo: ≪!Miguelito!≫. Este muchacho era un hombre relativamente corto, de
unos 18 anos, que Meinvielle habia infiltrado en la parroquia. El nos ayudaba y
frecuentemente alternaba con nosotros. Habia sido monaguillo de Meinvielle en
una capilla del ejercito donde era capellan. Bueno, el capitulo de Sacheri sobre mi
era el mamotreto de Meinvielle.179
Respecto a la actividad pastoral entre el campesinado del NEA y las ligas agrarias,
refiere Armando Iacuzzi:
Otro tema que influyo en la zona fue el de las ligas agrarias que alcanzo gran
adhesion de la gente del medio rural. Se ha dicho que hubo infiltrados entre ellos
y puede ser posible, porque era algo que acostumbraban a hacer en esa epoca.
De hecho, todo lo que fuera organizacion popular, aun cuando tuvieron origen
cristiano, era visto como subversivo entonces.180
3.3. Capellanes y argumentos del militarismo
Para un militar, «tercermundista» es un enemigo.181
En este tercer agrupamiento rescatamos la memoria de los argumentos militaristas.
La entrevista realizada al obispo Bonamin conserva su interpretacion sobre los STM.
Estos sacerdotes se dejan arrastrar por ideas que vienen de afuera. La idea madre
de la miseria que se padece en America Latina es una idea foranea. Ellos quieren
soliviantar a un pueblo que no siente la revolucion. Su intención era armar al
pueblo. Eso, querían armar al pueblo.182
La duplicacion de la acusacion — sostenida aun veinte anos despues de los acontecimientos—
no puede dejar de destacarse en razon del rol pastoral que ocupaba quien
la pronuncia. Respecto a los capellanes, su juicio resulta notablemente mas benevolo:
Yo mismo no me metia en lo que hacian los militares. Yo dejaba que ellos actuaran.
Por ejemplo, durante el Operativo Independencia visite varias veces el campo de
operaciones. Pasaron en este periodo mas de 40 capellanes distintos, sucesivamente
[…] No creo que los capellanes estuvieran en conocimiento de todas las cosas que
pasaban. Que despues, durante el gobierno de los militares los capellanes supieran,
yo no creo. Mas bien habria que hablar de Plaza, que estaba en La Plata y trabajaba
muy de cerca con Camps en la policia de la provincia. Plaza y algunos de sus
capellanes parece que conocieron muchas cosas. Era otra situacion.183
Los espacios comunes para discernir juicios de tal envergadura y de tan tremendas
consecuencias, estuvieron clausurados para el pro-vicario castrense segun el mismo
lo justifica:
Las reuniones de la CEA se diluian y de los grandes temas se pasaba invariablemente
a las discusiones futiles. Me hacian acordar de las reuniones de consejo en
179. Miguel Ramondetti, en Martin, Ruptura ideológica, p. 80.
180. Armando Iacuzzi, en Diana, Buscando el reino, p. 165.
181. Bonamin, en Martin, Ruptura ideológica, p. 110.
182. Ibid. p. 114, subrayado nuestro. La entrevista esta fechada el 15 de marzo de 1989.
183. Ibid., pp. 111 y ss. Hay abundante informacion judicial sobre el llamado Circuito Camps, y tiene
condena a reclusion perpetua por delitos de lesa humanidad quien fuera capellan de la Policia de la
Provincia de Buenos Aires, Christian von Wernich. Acceso 28 de noviembre de 2021, https://www.cij.
gov.ar/nota-4140-Lesa-humanidad--qued--firme-la-condena-a-Von-Wernich.html.
505
las casas salesianas, que se empezaba a hablar de la salvacion de las almas y se
terminaba discutiendo como se iba a arreglar un cable del microfono de la capilla.
Asi eran las discusiones de nuestro Episcopado. Yo perdia el tiempo y le dije al
Nuncio Apostolico: ≪Yo no voy mas≫.184
El obispo Raspanti, tambien salesiano, recuerda que entonces ≪aqui en Moron
actuaba particularmente la Aeronautica… Ellos [los militares] leian a Sacheri. Sobre
todo en la Aeronautica, pero tambien en el Ejercito≫.185
Interesante tambien como reflejo de la ruptura ideologica del clero este dialogo
de Jose Pablo Martin con Hector Botan:
Martín: ¿Tuviste relación con capellanes castrenses conocidos, con los que pudieras
discutir estos asuntos?
No tuve relacion con capellanes castrenses. Recuerdo que, en las reuniones del
clero, si yo decia alguna cosa, saltaban tres o cuatro capellanes militares para
decir lo contrario.
Martín: De modo que los capellanes militares no fueron mediadores en las diferencias
políticas entre curas y militares.
No fueron mediadores. Los servicios hicieron una buena campana. Cualquier locura
eclesial la difundian como una accion del MSTM.186
El testimonio siguiente guarda la memoria del cruce de informaciones y afinidades
en las decisiones entre los militares y algunos capellanes. Tiene como protagonista al
sacerdote Miguel Angel Regueiro, uno de los capellanes castrenses a quien el entrevistado,
el cura Nagib Naser, tuvo ocasion de escucharle — y discutirle— una sentencia
respecto al final del sacerdote salesiano Miguel Angel Nicolau. 187
Martín: Había vasos comunicantes entre los militares y el clero de orden ideológico.
Durante una reunion del decanato de mi parroquia alla por el 77 todos hablabamos
mal del seminario de los pasos atras que se habian dado. Entonces Regueiro,
capellan militar, se puso a defender la politica que se llevaba para el seminario.
Se puso a decir que finalmente se estaba poniendo orden. Y como ejemplo de lo
mal que andaba el seminario nos conto que, en Santa Fe, uno de los curitas que
se habia ordenado en el seminario, Nicolau, .te acordas?
Martín: Me acuerdo perfectamente, creo que fue alumno mío en una materia.
Bueno dijo: ≪Nicolau se habia puesto tan marxista que fue necesario matarlo≫. Yo
le dije: ≪Pero .estas loco? .Como es posible razonar de esa manera?≫.188
184. Bonamin, en Martin, Ruptura ideológica, pp. 101 y ss. Cf. capitulos 8 y 15 en el Tomo II. En los
archivos de la CEA consta un informe de Primatesta en el que ≪comunica que monsenor Tortolo le ha
transmitido de parte de monsenor Bonamin que hubiera querido participar de esta Asamblea, pero tenia
compromisos adquiridos con anterioridad, y con respecto a sus ausencias anteriores que habia interpretado
erroneamente el estatuto [de la CEA]≫ ACEA, 41a Asamblea Plenaria, 17 al 21 de noviembre de
1980, 4a sesion, p. 1.
185. Miguel Raspanti, en Martin, Ruptura ideológica, p. 87. ≪En la Fuerza Aerea, donde los oficiales
dependian de la formacion espiritual de un sacerdote — sin indicar su nombre— “y que son irreductiblemente
conservadores”, incluso dijo en broma la siguiente comparacion: “Frente a ellos, Lefevbre es
apenas un monaguillo”≫, Apuntes de Carlos Galán, 18 de mayo de 1978, ACEA, 56 Gobierno Nacional,
vol. 15, p. 2. Cf. capitulo 10 en el Tomo II.
186. Hector Botan en Martin, Ruptura ideológica, p. 163.
187. La pagina oficial del Colegio Salesiano de San Jose en Rosario — donde tambien residio regularmente
Bonamin— ofrece una semblanza biografica de Miguel Angel Nicolau. Cf. acceso 28 de febrero de 2021,
https://sanjoserosario.com.ar/ post/memoria-verdad-y-justicia.
188. Nagib Nasser, en Martin, Ruptura ideológica, p. 185. Miguel Angel Regueiro ≪a poco de ingresar
al vicariato, su obispo diocesano Carlos Horacio Ponce de Leon lo acuso ante el vicario Tortolo por su
506
La acusacion de marxista caia facil de la boca de muchos de los protagonistas
del periodo:
[El arzobispo] Plaza volviendo de Medellin dijo que venia de una asamblea marxista,
que las comunidades eclesiales de base eran otro invento marxista, asi que no
debian tener cabida entre nosotros. Creo que eso paso porque siempre la Argentina
se sintio mas identificada con la cultura Europea.189
Respecto al integrismo catolico dentro de las filas del ejercito, el mismo Bonamin
lo expresa en reiteradas oportunidades. ≪Los militares gustan llamar al pan pan y al
vino vino. Todas esas cosas de renovacion y progresismo en lo religioso les entran
dificilmente. Ellos estan con la tradicion. Por eso veian con buenos ojos la predica de
(Marcel) Lefebvre≫.190
Tambien Botan recuerda el caso del ex sacerdote Hector Ferreiros, quien
[…] hacia un juego muy peligroso. Venia a nosotros y nos contaba cosas de los
militares y nos daba mucha informacion, pero al mismo tiempo nos sacaba informacion,
nos hacia hablar… se aprovecha de su situacion de ex cura para obtener
mucha informacion. Despues iba con los militares y les contaria a ellos muchas
cosas, sacandoles informacion. Pero el juego termino con la muerte. Recuerdo lo
ultimo que nos conto. Nos dijo como habia caido mal que Lefebvre fuera excomulgado
por Pablo VI. Nos conto que se retuvo la informacion por 24 horas. Hay
mucho lefebvrismo en el ejercito.191
De gran riqueza nos ha resultado la memoria de Francisco d’Alteroche, sacerdote
de nacionalidad francesa y companero del martir Gabriel Longueville. Vale la pena
leer completo su testimonio que es un vivo reflejo de las pasiones sacerdotales del
periodo. Aqui solo extractamos este parrafo sobre el integrismo catolico frances y la
actuacion de los capellanes. Ya exiliado en Francia, despues del golpe del 24 de marzo
de 1976 cuenta como
[…] lo mas indignante venia de los cristianos integristas, seguidores de monsenor
Lefebvre, quienes publicamente afirmaban que la mano de Dios estaba con los
militares argentinos. El padre Clavel fue torturado sufriendo el simulacro de fusilamiento,
pero gracias a la ayuda de un capellan militar pudo huir del pais saliendo
por la frontera de Paraguay. El padre Santiago Renevot (tambien frances), que
estaba enfermo, fue encarcelado, y finalmente expulsado a Francia donde murio
poco despues a raiz de los maltratos sufridos.192
Del mismo modo el sacerdote sanisidrense incardinado en Goya, Miguel Catarineu:
≪Creo tambien que la proteccion del capellan militar Demetrio Atamanuk, un sacerdote
actitud de llevar difamaciones o acusaciones ante las maximas autoridades militares locales ≫. Ejercito
Argentino, Legajo del capellan Miguel Angel Regueiro, folio 31, citado en Bilbao, Mendoza, Profeta del
genocidio, p. 154. Regueiro fue capellan del Batallon de Ingenieros de Combate 101, de San Nicolas, desde
julio de 1976. En 1981 sera nombrado capellan castrense del Liceo Militar ≪General Paz ≫ de Cordoba y
jefe del Servicio Religioso de la IV Brigada de Infanteria Aerotransportada, y en 1983, jefe del Servicio
Religioso del III Cuerpo de Ejercito.
189. Luis Coscia, Diana, Buscando el reino, p. 103.
190. Bonamin, en Martin, Ruptura ideológica, p. 110.
191. Botan, en Martin, Ruptura ideológica, p. 163. En realidad, parece referirse a la suspension a divinis
en la que Lefebvre cae el 22 de julio de 1976 ante la ordenacion sacerdotal de la primera tanda
de jovenes formados en Econe.
192. Francisco d’Aalteroche, Diana, Buscando el reino, p. 112.
507
muy tradicional y muy querido que siempre nos apoyo y defendio fue esencial para
no afrontar situaciones mas graves≫.193
Cerramos este titulo con un testimonio mas reciente, ya en linea con la fuerte
apuesta a la memoria que nuestros apuntes se proponen, y que sincera las tensiones
al interno del cuerpo episcopal:
La figura de monsenor Medina que ciertamente era muy afin a los militares. Los
muchachos lo mencionan en sus relatos y que salio incluso varias veces en el Nunca
Mas. Es una figura muy cuestionada en Jujuy porque era el unico que entraba
en la carcel, a los chicos los presionaba y les pedia que confesaran. […] Medina lo
manejaba al pobre [obispo prelado de Humahuaca Jose Maria] Marquez, y tenia
una afinidad muy clara con los militares. Eso en Jujuy es vox populi. Despues
estuve en Humahuaca (ya en el 77) y ahi nos caia la gendarmeria a cada rato, en
las misas estaba la policia, nos pedian la Biblia Latinoamericana, nos preguntaban
si el fin justifica los medios, estaban siempre acosandonos por todas partes. […]
Dentro de la Conferencia Episcopal, cuando yo ingrese en el 91, figuras que habian
sido muy importantes durante la epoca del proceso estaban relegadas. Recuerdo
a Hesayne, De Nevares, Novak que con una humildad y una entrega admirable
habia aguantado todo. Cada vez que salia el tema de la dictadura se sentia un
clima muy tenso, no se podia hablar de eso. Despues, en el Congreso Eucaristico,
se aflojo un poquito la tension, y se hizo un pedido de perdon pero a estos pobres
los tenian crucificados y realmente habian hecho mucho con una actitud muy
profetica y muy comprometida.194
3.4. Padecimientos y torturas
Sabíamos que algo de eso nos sucedería pero nunca imaginé la crueldad y la pasión que
ejercían en la tortura, «estuve en el monstruo y le conozco las entrañas», decía José Martí.195
Segun la lista confeccionada por Jose Pablo Martin y Domingo Bresci en los primeros
anos de la dictadura, 19 sacerdotes fueron detenidos-desaparecidos y mas de 120 presos,
torturados, exiliados o deportados.196 Impuesto en el sentido comun del ambiente
castrense que la infiltración marxista no escapaba a la Iglesia catolica, la lucha antisubversiva
que comandaban las FFAA debia operar tambien alli. Nuestra seleccion de
pasiones se hizo especialmente dificil en este titulo por la abundancia y densidad de los
padecimientos sacerdotales a los que tuvimos acceso. Finalmente, optamos por sumar
193. Catarineu, en Diana, Buscando el reino, p. 94.
194. Testimonio del obispo Pedro Maria Olmedo Rivero, Buenos Aires, 6 de noviembre de 2013, en TeCEA
2013, p. 2. Se refiere al primer prelado de Humahuaca, el reverendo padre Jose Maria Marquez Bernal,
claretiano espanol, a quien el Papa Pablo VI nombro administrador apostolico, sin caracter episcopal el
8 de septiembre de 1969. El mismo Papa lo designo prelado de Humahuaca elevandolo a la dignidad de
obispo titular de Capo de la Foresta el 10 de octubre de 1973 y fue consagrado el 25 de noviembre de ese
ano. El 3 de noviembre de 1977, el Santo Padre lo nombro obispo-prelado de Humahuaca. Renuncio por
razones de salud el 20 de febrero de 1991 cuando lo sucede Olmedo Rivero. Cf. acceso 20 de noviembre
de 2020, https://aica.ilusionideas.com/humahuaca.html.
195. Victor H. Arroyo en Diana, Buscando el reino, p. 40.
196. Enumeracion de detenidos, secuestros, desaparecidos, exiliados, atentados, en Mignone, Iglesia y
dictadura, cap. octavo; Patricio Rice, Luis Torres (comp.), En medio de la tempestad, Montevideo, Doble
Clic, 2007, pp. 261-267; Maria S. Catoggio, Los desaparecidos de la Iglesia. El clero contestatario frente
a la dictadura, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2016, pp. 251-262, y Gustavo Morello, Católicos y
violencia política Argentina 1969-1980, https://www.academia.edu/4281536/Catolicos_y_violencia_politica_
en_Argentina_entre_1969_y_1980.
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a nuestros apuntes la memoria de los testimonios mas crudos, todos protagonizados
por sacerdotes diocesanos: uno del NOA y otro del NEA;197 dos del clero porteno y dos
de la OCSHA. Pero antes, casi como una invitacion a leerlos completos, presentamos
brevemente a los protagonistas.
Cesar Raul Sanchez, sacerdote tucumano ordenado en 1963. Estudio la teologia
en el Seminario de Cordoba. El obispo Enrique Angelelli fue su rector. Miembro activo
del MSTM y participe de las jornadas del Tucumanazo durante el gobierno de Ongania.
Despues de tensiones con su obispo Blas Conrero dejo el ministerio a fines de 1972.
Ya casado y padre de una nina fue detenido durante el Operativo Independencia en
abril de 1975. Su relato estremece:
Me hicieron simulacro de fusilamiento y recuerdo que en el silencio de la noche
— supuse que era en el campo— solamente se oia el canto de los grillos. Luego me
entere que estaba en la Escuelita de Famailla, donde llevaban a la gente que bajaba
de los cerros. Al dia siguiente, calculo que, al mediodia, llegaron los ≪interrogadores
≫ (torturadores) y empezaron con la tortura. Estaba sin comer, sin dormir, y me
dieron unas palizas terribles entre varios, patadas, punetazos, golpes con palos…
y despues seguian con sesiones de picana. Es muy dificil de explicar. Te destrozan
fisica y emocionalmente. A los que estabamos ahi nos cuidaban los gendarmes.
Lo unico que nos daban era agua. De comer nada. Me tuvieron unos 20 dias […]
Llego un momento en que pedia que me mataran porque estaba exhausto y queria
terminar con la tortura. Me decian que si pero antes tenia que decir donde estaban
las armas.198
Victor Hugo Arroyo, sacerdote de la Diocesis de Goya, tambien ordenado en 1963.
Trabajo como cura obrero (panadero, mecanico y gasista). Participo tambien el MSTM,
al que define como una ≪escuela de formacion para muchisimos curas, que entendiamos
la fe cristiana como inseparables del contexto sociopolitico ≫. 199 Escuchemos su
narracion:
[En 1978] yo estuve detenido en un campo clandestino llamado ≪El Hipico≫ (departamento
de Goya) los tres primeros dias esposado y con los ojos vendados.
Me aplicaron picana en las manos. Sabiamos que algo de eso nos sucederia, pero
nunca imagine la crueldad y la pasion que ejercian en la tortura, ≪estuve en el
monstruo y le conozco las entranas≫, decia Jose Marti […] Eramos unos treinta.
Habia muchos campesinos de las ligas agrarias. Gran parte de ellos — y yo tambien—
caimos por Pedro Morel. El era secretario del gremio de los judiciales de
Formosa y miembro activo del PRT […] Lo vi en el Hipico, muy destrozado por
la tortura. Tuvo fuerzas para decirme: ≪Hermano, perdoname, pero me torturaron
demasiado≫. El nos denuncio a todos con muy tragicas consecuencias. Al soldado
Abel Arce — miembro de las ligas agrarias— que fue acusado de ser miembro del
ERP lo vi tirado en un pasillo duramente torturado. Pedro Morel, Abel Arce, Fulvia
Ayala y Jose Oviedo estan desaparecidos.200
Nestor Garcia Gomez fue un sacerdote de la OCSHA, ordenado en Toledo en
1957, que llego al pais en 1964 de manos del obispo Bollati.201 Cura obrero desde
1968 — ladrillero primero y metalurgico despues— . Su conflicto con Bollati fue uno de
197. NOA: noroeste argentino; NEA: noreste argentino.
198. Cesar Sanchez, en Diana, Buscando el reino, p. 209.
199. Arroyo, en Diana, Buscando el reino, p. 39.
200. Ibid., pp. 40 y ss.
201. Cf. capitulo 7 de este volumen, p. 447.
509
los desencadenantes de la profunda crisis de los renunciantes en 1969. En 1976 fue
encarcelado, y finalmente expulsado del pais con la sentencia ≪lo vamos a mandar
a Espana, pero si vuelve lo matamos≫.202 Su memoria apasionada nos acompana en
varios titulos de nuestro capitulo. Asi narra la prision en 1976:
Las noches eran horribles o lo que suponiamos que eran las noches, porque en
realidad, al estar vendados habiamos perdido la nocion del tiempo. Era en ese
momento cuando venian los torturadores […] Eran gritos desgarradores y nosotros,
estabamos alli, escuchando esos gritos. Una de las noches, se llevaron al que
estaba al lado mio, luego se sintieron los gritos y volvio muy mal. Yo no sabia que
decirle, pero tampoco podia callarme y le pregunte que habia pasado. Contesto que
lo habian torturado aplicandole la picana en todo el cuerpo, en los testiculos, en
el pene […] ≪Lo peor de todo es que he traicionado a mis companeros revelandoles
donde nos reuniamos≫, me dijo, llorando inconsolable. Encuentro muy dificil expresar
lo que sentia en ese momento junto ese pobre hombre. Lo unico que pude
decirle fue: ≪La vida no termina aqui, no te angusties, ya vendran otros tiempos≫.
A mi no me torturaron ni me llevaron nunca a esa habitacion.203
El otro relato sobre la pasion sufrida por curas de la OCSHA lo ofrece el ex salesiano
Juan Walter al ser entrevistado por Jose Pablo Martin:
Estaban tambien los espanoles. Eran cinco espanoles, que en algun momento vivieron
en la misma casa conmigo […] A esos los agarraron y los torturaron muy feo.
Despues volvieron a Espana, pero no como curas. Despues supimos que mientras
los torturaban no les sacaron ni un solo nombre. No me explico como aguantaron.
La policia no supo nada de nosotros por sus bocas.204
Los dos ultimos testimonios pertenecen a sacerdotes ya mas conocidos, miembros
del clero porteno: Lucio Gera y Hector Botan. El primero teologo y profesor del Seminario
de Villa Devoto. El segundo ≪cura villero≫ del Bajo Flores. Ambos con importante
protagonismo en el MSTM. El crepitar de su memoria excluye la tortura fisica pero no
la experiencia viva del terror:
[El 76] fue muy duro. Sufrimos el terror. Yo recuerdo que estaba en una reunion
con gente del CELAM, cuando me vinieron a comunicar la muerte de los palotinos.
En cinco minutos tenia 39 grados de fiebre. […] Hubo tres anos que esperabamos
que vinieran cada noche a buscarnos. Despues del ataque a los palotinos vivo
encerrado. Tengo a la policia por todas partes. Al salir de casa, en la clase. Ni
siquiera podia visitar a familias, a personas, para no comprometerlos. Tirotean la
pared de mi casa. Para mi y para otros fueron tres anos de tortura.205
Yo he quemado todos los libros que tenia, durante la epoca del proceso. He quemado
mis libros, cartas, papeles. Ha sido muy duro. Tampoco se los he podido dar a
otras personas para no comprometerlas […] Nos sentiamos seguidos. Viviamos con
un gran cagazo […] (una noche de esas) un Ford Falcon, con las luces apagadas, me
sigue. Yo siento un cosquilleo que me pasa por toda la columna, siento un sudor
por la cabeza. Comprendo que me van a liquidar. Y sigo caminando. Hasta hice un
examen de conciencia de toda mi vida y me puse en paz con Dios. Son momentos
que nunca se pueden olvidar, vos te das cuenta de que estas viviendo tu muerte. Y
202. Garcia Gomez, en Diana, Buscando el reino, p. 154.
203. Ibid., p. 154.
204. ≪Entrevista a Juan Walter≫, en M99E, p. 68. Se refiere a la OCSHA. Cf. capitulo 7 de este volumen,
p. 445.
205. Gera en Martin, Ruptura ideológica, pp. 132, 134.
510
sigo caminando a paso normal. Para entrar en la villa tenia que cruzar un puente.
Yo comence a cruzarlo pensando: ≪A la mitad del puente, en la parte mas alta, va a
venir la rafaga≫. Llego la mitad del puente y no viene la rafaga. El auto me seguia
siempre con las luces apagadas. Yo sigo caminando y pienso: ≪A lo mejor es al
final del puente≫. Sigo caminando y la rafaga no viene. Me dije: ≪Sera frente a mi
casa≫ […] Pero no tiraron. Entre en la casa, y permaneci un momento en silencio
sin hacer nada. El coche siguio lentamente y se retiraron. Entonces comprendia
que no era esa mi hora. Solo habian querido aterrorizarme.206
3.5. ¿Hablar o callar?
En la época del Proceso [los obispos] hablan contra la tortura. Hay centenares de cartas
y cartitas, secretas o públicas, en las que se oponen a la tortura, pero como Episcopado
no saben sostener la posición.207
Vimos mas arriba como la busqueda de salvoconductos para sacerdotes marcados por
el aparato represivo del estado argentino resulto un modo habitual en la relacion entre
las cupulas. Algunos sacerdotes lograron salir del pais a expensas de sus obispos,
superiores religiosos o la misma Nunciatura apostolica. 208 Empezamos este titulo con
algunas memorias que lo ejemplifican:
En el interrogatorio estuve sentado en una silla y no supe con quien hablaba
porque continuaba con los ojos vendados, pero pienso que fue alguien muy importante.
La entrevista fue muy breve y finalmente me dijo: ≪Lo vamos a mandar
a Espana, pero si vuelve lo matamos≫. Despues de esa entrevista volvi con un
companero de la celda y le dije: ≪Lamento dejaros asi, pero me liberan y mandan
a Espana≫. Ellos tomaron la noticia con alegria, y uno me dijo: ≪Cuando vuelvas a
Espana tomate un vino en nuestro nombre≫. […] El 11 de julio de 1976 con mi
pequena maleta subi al avion y creo que me dormi en el acto, tanto es asi que
ni siquiera me desperte en la primera escala. Me desperte cuando llegabamos a
Madrid. Recien en ese momento me senti liberado.209
El mismo cura espanol refiere su suerte a gestiones del obispo Bollati: ≪El intercedio
por mi ante las autoridades militares, y estoy convencido de que le debo mi
salvacion≫.210
Las formas y estilos diversos de interceder por los sacerdotes tambien son importantes
de ser apuntadas en esta seleccion de pasiones sacerdotales. En San Nicolas,
del otro lado del Arroyo del medio, el obispo Ponce de Leon se ocupo personalmente
de sus curas hostigados por la dictadura:
En una ocasion el obispo se apersono durante un operativo de requisa a una
parroquia. [El teniente coronel] Saint Amant lo recibio con dureza: ≪.Que hace
usted aqui?≫, a lo que Ponce respondio: ≪.Que hace usted aqui? Yo soy el dueno de
casa≫. Uno de los momentos mas dificiles de esa tension entre ambos personajes
de caracter fuerte, fue seguramente el que se dio a una semana del golpe militar.
El 1o de abril de 1976, Saint Amant encarcelo a tres sacerdotes. El obispo sufrio en
206. Botan, en Martin, Ruptura ideológica, pp. 149 y ss.
207. Gera, en Martin, Ruptura ideológica, p. 121.
208. Cf. capitulo 10 de este volumen, p. 606, y capitulos 12 y 13 en el Tomo II.
209. Garcia Gomez, en Diana, Buscando el reino, p. 155.
210. Ibid., p. 152.
511
carne propia lo que es ser padre de presos politicos. Los visito en la carcel y busco
afanosamente el modo de liberarlos. Se aproximaba la Semana Santa y los militares
querian que se celebre normalmente en las parroquias de los sacerdotes detenidos.
Ponce se nego y pidio que si habia una causa justa para las detenciones que se la
expliquen a la gente, pero si no habia motivos validos las parroquias iban a seguir
desiertas. Luego de tres dias de negociaciones, consigue que se los entregue y pasan
una semana mas como ≪detenidos≫ en el obispado, bajo la palabra del obispo.211
La memoria del obispo Raspanti en la entrevista con Martin da cuenta de un estilo
similar:
[Con los militares] habia una relacion muy tensa, porque yo no aceptaba ciertas
sospechas sobre el clero. Mas de una vez tuve que defender a los sacerdotes.
Martín: ¿Tuvo en su diócesis conflictos con capellanes militares?
Algunas asperezas.
Martín: Porque en su diócesis había importantes unidades de la aeronáutica y del
ejército.
Hubo problemas, y yo defendia a los sacerdotes siempre que hiciera falta. Las actividades
de los capellanes militares no estaban en mi jurisdiccion. Pero, aun asi,
siempre que pude intervenir lo hacia. En mas de un caso la posicion firme de la
diocesis impidio secuestros o castigos injustos. […] [Con Bonamin] mas de una vez
tuvimos que discutir las pretensiones de los militares de manejar las cosas por medio
de capellanes militares adictos. Con Bonamin casi siempre pudimos encontrar
un acuerdo… Recuerdo ahora que los oficiales de la Aeronautica… habian regado
la zona con panfletos y volantes que relacionaban a las monjas y sacerdotes con
la guerrilla […] Un dia yo fui a ver al jefe de la base aeronautica y le dije que no
podia continuar con esas agresiones; entonces el se hizo el enojado y reto en mi
presencia a otros oficiales subordinados. Martin vos sabes que el tiempo que nos
toco vivir no fue facil.212
Aun asi, parecen ser mayoritarios los recuerdos de un estilo de intercesion institucional,
de trato ≪entre cupulas≫. El siguiente dialogo lo expresa con claridad:
Sobre Primatesta yo debo ser leal. Primatesta me ha defendido. Luciano Benjamin
Menendez me queria meter en el calabozo, y Primatesta me defendio. Le pregunto
a Menendez si tenia la prueba. Le dijo: ≪Si usted tiene pruebas, yo lo dejo que lo
ponga preso≫. Menendez le dijo que tenia pruebas y que se las iba a traer.
Martín: ¿Y qué pruebas aportó?
La prueba que le trajo a Primatesta era que yo habia casado a dos montoneros.
Primatesta le dijo entonces que cualquier sacerdote tiene el deber de administrar
los sacramentos a los fieles habilitados para ello segun las normas de la Iglesia.
Que no es delito casar a dos fieles. Si son montoneros — dijo Primatesta— habria
que buscarlos a ellos. Entonces Menendez no insistio mas y yo me salve. Si hubiera
caido en las manos de Menendez no te estaria contando esto, no hubiera resistido
la prision y los tormentos por mi precaria salud.
Martín: Primatesta obró bien en este caso, pero este caso muestra que había una relación
entre obispos y militares, que algo de lo que ocurría era discutido en las cúpulas.
Primatesta mismo se sentia amenazado. Una vez me dijo: ≪Yo mismo, si no soy
prudente, podria desaparecer dentro de unos meses≫.213
211. Bianchi, ≪Ponce de Leon, obispo y martir≫, p. 7.
212. Raspanti, en Martin, Ruptura ideológica, p. 368.
213. Juan Gorosito, en M99E, p. 301.
512
En la misma linea el recuerdo del sacerdote Jose Mariani: ≪El 15 de agosto del 77
fui citado por el arzobispo que me hizo saber que un oficial del Tercer cuerpo habia
estado en una reunion con Luciano Benjamin Menendez quien habia dado la orden
terminante de eliminarme. Era indispensable que me fuera de inmediato ≫. 214
El tempus loquendi, tempus tacendi parece haber sido tambien la marca actitudinal
de la Arquidiocesis primada de la Argentina, donde ningun sacerdote diocesano
en ejercicio del ministerio fue desaparecido. Jorge Lozano, seminarista en esos anos
brinda una memoria interesante:
En ese momento, en julio del 76, se empezaron a conocer otras situaciones que
estaban sucediendo en algunos barrios con algunos catequistas y religiosas. Pero
de eso se hablaba poco, porque como los medios de comunicacion estaban intervenidos
y habia muchas amenazas, todo eso se sabia de boca en boca, no habia una
comunicacion oficial. Despues yo pase a Devoto y ahi habia algunos companeros
mios, no de mi misma comunidad, sino un poco mas grandes, cuyos hermanos
habian sido secuestrados y esto era algo que lo sabiamos todos. El arzobispo en
ese momento era Aramburu y visitaba el Seminario para charlar con cada grupo
un rato largo (como una hora) y siempre, al final de la charla, le preguntabamos
por el tema de los desaparecidos, que era lo que el sabia. Y el solia molestarse asi
que sabiamos que esa era la ultima pregunta que haciamos para no interrumpir el
dialogo. Pero […] yo percibia que no habia una actitud clara del episcopado acerca
de lo que estaba sucediendo.215
En la misma linea rescata la memoria de Pablo Gazarri, que siendo del clero de
Buenos Aires paso a los hermanitos de Foucauld y corrio la misma suerte de tantos
otros cristianos de a pie en aquel tiempo:
Habia alguna especie de codigo que decia que la represion o los grupos militares
no mataban a los sacerdotes, salvo a los palotinos o lo del padre Pablo Gazarri, que
era de la diocesis de Buenos Aires y lo estaban buscando. Todos dicen que mientras
estuvo aca en Buenos Aires, Aramburu lo protegio, pero cuando el se paso a los
Hermanitos de Foucauld y dejo de pertenecer al clero de Buenos Aires, ahi ya no
se lo pudo proteger mas. Y de hecho al poco tiempo de estar con los Hermanitos,
lo secuestraron y no se supo mas de el. Luego se supo que lo mataron.216
La actitud ante los organismos de DDHH tambien aparece referida como un debito
historico importante de ser mencionado en esta seleccion de sentires de la epoca:
Otro testimonio que yo recuerdo ahora, lo contaba monsenor Franzini que fue el
secretario adjunto en aquel tiempo de la Conferencia Episcopal. El contaba como
le dolia que a las mamas que iban a preguntar por sus hijos o a pedir ayuda por
parte de los obispos, a veces se les cerraba la puerta en la cara. Las Madres de Plaza
de Mayo estaban iniciando su tarea en aquel tiempo y por parte del Episcopado
hubo formalmente un cerrarles las puertas, al no recibirlas como agrupacion. Hubo
algunos obispos que las recibian en forma individual, para que presentaran alguna
carta, o entregaran algo, pero como grupo para considerar su situacion, no.217
La persecucion sufrida por sacerdotes y religiosos tardo en contrarrestar el espanto
que el peligro marxista habia logrado cohesionar en la jerarquia eclesiastica durante
214. Jose Mariani, en Diana, Buscando el reino, p. 174.
215. Testimonio de Jorge Lozano, en TeCEA 2013, p. 5.
216. Lozano, en TeCEA 2013, p. 5.
217. Ibid., pp. 7, 9.
513
1975 y 1976. Incluso ante la division interna del Episcopado, una mayoria de obispos
tardo en alterar la confianza que dispensaban a las FFAA.218
Juan Aurelio Ortiz fue secretario del obispo Angelelli en La Rioja y su archivo documental
ha resultado de gran valor para muchos analisis de nuestro periodo.219 En su
testimonio afirma que ≪la comunicacion de obispos y militares era fluida. Los obispos
sabian lo que estaba pasando≫.220 Y pone como ejemplo el caso del obispo de San Luis:
Yo se por ejemplo de Laise. Le pidio a la policia que se encargara de resolver
ciertos problemas de su Diocesis […] Admito que el de Laise sea un caso extremo.
Pero no es excepcion en lo que te dije de la colaboracion entre pastoral de curas
y accion policial. No todos los obispos estarian de acuerdo con lo que se hacia,
pero habia conocimiento.221
En la misma linea — con el agravante de la actitud publica de negacion de la
realidad— , la experiencia de este superior religioso, en los tramites de gestion por un
sobrino suyo, merece ser rescatado en estos apuntes para la memoria:
El miedo de los obispos no tiene atenuantes y menos la mentira. Yo recuerdo que
habia desaparecido un sobrino mio. Vino a verme su padre, mi primo. Fuimos a
la Nunciatura. Y al final fuimos al vicariato castrense en la catedral Stella Maris.
Alli me encuentro con Grasselli, me hace esperar un poco, y veo que pasa Tortolo
hacia las dependencias del vicariato. Cuando me recibe Grasselli me muestra lo
que era su trabajo. Tenia 1500 fichas y me dice que cada 15 dias se elevan las
preguntas y reciben respuestas. Que las respuestas eran ambiguas, pero a traves de
ellas podian saber si el desaparecido estaba muerto, preso, o si no sabian, etcetera.
En ese momento pasa Tortolo y lo saluda. Grasselli en un momento de sinceridad
me dice que estaba psiquicamente agotado con ese trabajo, que no resiste mas.
A los pocos dias lo veo a Tortolo por television que dice muy orondo que no hay
desaparecidos, que es parte de la guerra psicologica de la subversion. Tortolo
negaba que el problema existiera.222
Mucho mas podria decirse de las consecuencias que estas distintas actitudes episcopales
tuvieron en el analisis de los hechos aberrantes cometidos por la dictadura, ya
en tiempos de la restauracion democratica. Tambien alli podemos encontrar elementos
importantes de ser documentados en orden a nuestro afan de comprension historica: las
ideas fundan acciones y omisiones. Discernir la significacion historica resulta una tarea
tan compleja como imprescindible de ser buscada por el investigador. Esta obra colectiva,
a cuatro decadas de lo sucedido, es una muestra de ello. La siguiente entrevista de
Martin con el arzobispo Quarracino ofrece elementos para ser rescatados en este sentido:
Mira, Martin, lo que vos queres hacer es muy importante, pero muy dificil. Yo
creo que vos tenes los metodos, los medios. Pero te va a costar mucho llegar a un
punto de equilibrio. Si uno entra a juzgar lo que ocurrio en aquellos anos oscuros…
Martín: Ningún historiador podrá juzgar plenamente, pero entre muchos historiadores
mantienen la memoria de lo que una sociedad es.
Yo hace poco propuse lo del ≪manto del olvido≫. Propuse un manto de olvido
para evitar la palabra ≪amnistia≫, que me parecia muy juridica. Entonces propuse
218. Cf. capitulo 14 en este volumen, p. 832, y capitulos 3 y 6 en el Tomo II.
219. Es nombrado secretario general de la Curia Diocesana de La Rioja el 5 de marzo de 1971. Cf. Liberti,
Monseñor Enrique Angelelli. Pastor, p. 228.
220. Juan Ortiz, en M99E, p. 368.
221. Ibid., p. 368.
222. Federico Richards, en M99E, p. 431.
514
olvido, pero no para olvidar psicologicamente. A alguien que le han cortado un
brazo no se puede olvidar mas que le falta un brazo. Pero puede haber un olvido
politico, en el sentido de que cada uno olvida las injurias. En el 71 hable de una
≪miniguerra civil≫ y en el ano siguiente ya tuve que decir ≪guerra civil≫. En realidad,
hubo una guerra.223
El dialogo transcurre en agosto de 1989, ano y medio antes de los indultos del
presidente Menem. El entrevistado, que seria arzobispo de Buenos Aires desde julio
de 1990, era aun el titular de la Arquidiocesis de La Plata. Su encuentro con el dictador
Videla pone en perspectiva las ideas, acciones y pasiones que este capitulo viene
presentando:
Tiempo atras fui a Magdalena donde estan presos los comandantes. Fui a visitarlos
porque Magdalena esta en la jurisdiccion de mi diocesis. Recuerdo que Videla sonriendo
me dijo: ≪Aqui estamos, monsenor, estamos aqui por hacer lo que ustedes
nos ensenaron≫.
Martín: ¿Y usted qué le respondió?
Yo tambien sonrei y no dije nada.
Martín: Y ¿en qué contexto? ¿Qué quiso decir Videla?
Creo que quiso decir algo del marxismo. Nosotros le ensenamos a luchar contra el
marxismo y ellos nos hicieron caso, algo asi. Pero lo dijo como una «boutade». […]
Martín: Si hubieran hecho caso a alguna de las recomendaciones que los mismos
obispos hicieron públicamente, por no decir las que dicen que dijeron privadamente,
creo que hubieran cometido muchos errores menos. ¿Ellos están convencidos
de que obraron correctamente?
Y si. Ellos aceptan que hubo algunos errores, pero creen que lo que hicieron lo
hicieron bien ellos. Piensan que si no obraban de esa manera el pais hubiera caido
en manos del marxismo.224
Aferrados a nuestro proposito, esta seccion se ha empenado en tomar apuntes para
la memoria de la Iglesia en Argentina. Identificar ideas, ejemplificarlas, escucharlas en
la narracion memoriosa de sus protagonistas, senalarlas en los hechos y acontecimientos
corresponde a la interpretación histórica, y es, por tanto, la tarea que ha querido
asumir hasta aqui nuestro rol de historiadores. Interpretar los testimonios, ofrecer una
version propia, crear nuestra narracion, apurar nuestras conclusiones, ha quedado
fuera del proposito que seguimos. Dimos la palabra a diversos protagonistas. El camino
queda senalado para una hermeneutica teologica capaz de asumir el conflicto de las
interpretaciones historicas desde el talante autentico de una conversion intelectual,
moral y religiosa.225 Quizas, ello pueda estar germinando ya en una generacion de
pastores, en cuyo animo ese camino se va vislumbrando. Asi se expresa el actual obispo
Lozano mirando de frente la espera de muchos en la sociedad argentina:
Algunos lo que quisieran escuchar es que digamos que Tortolo se equivoco, o que
Bonamin dijo algo contrario a la doctrina, o que tales capellanes fueron complices
de los asesinos. Eso es lo que muchos de ellos esperan. Y otros esperan que si
tenemos datos los digamos. Si sabemos de un cementerio clandestino, lo digamos.
O si sabemos que los ninos apropiados en tal lugar fueron dados en adopcion a
determinadas familias lo digamos. Si tenemos alguna pista que la digamos. Yo no
tengo idea de centros clandestinos, pero a lo mejor algunos curas mas grandes
223. Entrevista de Martin al arzobispo Antonio Quarracino, en Martin, Ruptura ideológica, p. 247.
224. Ibid., p. 248.
225. Cf. Lonergan, Método en teología, p. 347.
515
saben algo. Y esto nos obliga moralmente a hacerlo. Eso es lo que tenemos claro
en la Conferencia Episcopal, que estamos obligados moralmente a dar datos, si
los conocieramos.226
Insistimos en la vocacion que estos apuntes tienen de contribuir a la memoria de
la Iglesia en Argentina. El proceso de seleccion de documentos, estudios y testimonios
que reflejan la accion y pasion historica del clero ante el militarismo vigente en el
periodo ha ofrecido abundante materia para el ejercicio de una memoria penitencial
que sea ≪capaz de asumir el pasado para liberar el futuro≫. 227 La palabra final de este
capitulo la reservamos al mismo obispo Lozano, cuyo testimonio sintetiza tanto el
deber de la memoria de los errores cometidos, y de las victimas no suficientemente
lloradas y reconocidas, con el anhelo de verdad y justicia:
Yo creo que tenemos que ser conscientes de que hay heridas que no se cierran
[…], hay heridas que las tengo que tratar con cuidado. Heridas de las cuales nos
tenemos que hacer cargo solidariamente, aunque yo no haya tenido el punal en
la mano. Yo no era obispo en aquel tiempo, pero soy obispo ahora y esta Iglesia
catolica es la misma Iglesia catolica de aquel tiempo, entonces me tengo que hacer
cargo. Y si quiero una Iglesia sin pasado y sin pecado no la voy a encontrar. […]
Muchos han sido catequistas o gente vinculada a nuestro medio y no los hemos
velado lo suficiente.228
226. Testimonio de Lozano, en TeCEA 2013, p. 8. Sigue: ≪Estamos viviendo un tiempo complicado pero
lindo, dentro de la Conferencia Episcopal, porque estamos hablando y poniendo sobre la mesa todo lo
referente a esto≫. Ibid., p. 5.
227. FT 290.
228. Testimonio de Lozano, en TeCEA 2013, p. 8. Cf. tambien Carlos M. Galli, ≪Memoria sacerdotal de
Carlos Mugica≫, Criterio, no 2135, 1994, pp. 309-312, 311. Donde se expresa ≪convencido de que nosotros,
que no somos tan inocentes, tenemos que pedir perdon por los pecados sociales argentinos, siguiendo el
ejemplo de Jesus, el Cordero inocente que asumio el pecado del mundo≫.

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