UNIVERSIDAD NACIONAL DE BARRANCA FACULTAD DE CIENCIAS
SOCIALES Y HUMANIDADES ESCUELA PROFESIONAL DE ESTUDIOS
GENERALES
“La desnutrición a causa del escasez de tiempo de los estudiantes de la
Universidad Nacional de Barranca (UNAB) en el año 2023”
ARTÍCULO DIVULGATIVO PARA PRESENTAR EN LA ASIGNATURA DE
LENGUAJE ACADÉMICO II
AUTORES:
Rafael Bardales, Katherine Johana (ORCID: 0009-0009-4240-1826)
Poma Albornoz, Miguel Angel (ORCID: 0009-0005-0922-470X)
Ramos Norabuena, Jhean Carlos (ORCID: 0009-0009-2798-2597)
Ramírez Mejía, Anahí del Carmen (ORCID: 0009-0007-4666-1356)
ASESOR:
Dr. Martínez Quisñay, Julio Rodolfo (ORCID: [Link]
BARRANCA – PERÚ
2023
ÍNDICE DE CONTENIDO
INTRODUCCION
ANTECEDENTES
OBJETIVOS
JUSTIFICACION
CONCLUSIÓN
MARCO TEORICO
I. Introducción.-
La desnutrición es un problema grave que afecta a diversas poblaciones
alrededor del mundo, y los estudiantes universitarios no son la excepción. En el caso de
la Universidad Nacional de Barranca (UNAB) en el año 2023, se ha observado una
preocupante incidencia de desnutrición entre los estudiantes debido a la escasez de
tiempo. Esta situación tiene importantes implicancias en la salud y el rendimiento
académico de los jóvenes, por lo que resulta crucial entender las causas detrás de este
fenómeno y proponer posibles soluciones (Reyes et al., 2019).
En el contexto actual, los estudiantes universitarios se enfrentan a una serie de
desafíos académicos y compromisos extracurriculares que demandan una gran cantidad
de tiempo. Las largas jornadas de estudio, las actividades deportivas, los trabajos a
medio tiempo y las responsabilidades familiares de algunos estudiantes, entre otros
factores, hacen que la falta de tiempo para una adecuada alimentación sea una realidad
preocupante. La desnutrición, entendida como la deficiencia de nutrientes esenciales en
el organismo, puede presentarse de diversas formas, desde la falta de consumo de
alimentos balanceados hasta la ingesta excesiva de alimentos poco nutritivos. Ambas
situaciones pueden derivar en un deterioro de la salud física y mental de los estudiantes,
dificultando su bienestar general y su rendimiento académico (Jiménez et al., 2021).
El objetivo de este informe es analizar las causas de la desnutrición entre los
estudiantes de la UNAB en el año 2023, identificando los factores que contribuyen a la
falta de tiempo para una alimentación adecuada. Asimismo, se propondrán posibles
soluciones y estrategias para abordar este problema, buscando mejorar la calidad de
vida y el desempeño académico de los estudiantes. A través de una cuidadosa
investigación y análisis, se espera que este artículo brinde una visión clara y
fundamentada sobre la problemática de la desnutrición entre los estudiantes de la
UNAB en el año 2023, y genere conciencia acerca de la importancia de fomentar
hábitos alimentarios saludables en el ámbito universitario (Suárez y García, 2017).
II. Antecedentes.-
Como primer antecedente, se toma en cuenta el artículo de Lapo et alt. (2020).
Cuyo objetivo principal fue identificar el balance de consumo de grasas trans y los
problemas de salud que da como consecuencia la desnutrición, afectando a los
estudiantes universitarios en su rendimiento académico. El tipo de diseño que se llevó a
cabo fue de forma experimental en los estudiantes del Sistema de Educación superior
del Cantón Milagro en un promedio de 11.042 individuos, con una muestra de 372. Los
resultados arrojaron un enfoque mixto, de carácter descriptivo y corte transversal, lo
cual fueron comprometedores y a la vez esperados. Lleva a una conclusión, los
estudiantes académicos son más propensos poner en riesgo su estado nutricional debido
a su sobre exigencia, que es bueno pero a la vez perjudicial.
De igual manera Carrión y Isidro (2013), en el cual se desarrolló un objetivo
general o principal desde un enfoque analítico; su punto a tratar fue la desnutrición y el
bajo desempeño físico de los estudiantes de la universidad Juan Montalvo debido a ello.
EL método que se realizó para el desarrollo de la investigación fue de manera no
experimental, debido a las observaciones que se realizó para esta investigación, se
dedujo que uno de los principales factores del bajo rendimiento físico de los estudiantes
es debido a su estado nutricional lo cual no se encuentran en condiciones favorables.
Para la conclusión se hizo el planteamiento de hipótesis que conllevaran a una guía
nutricional con aspectos saludable que tengan como objetivo el buen mejoramiento del
estado físico, psicológico y académico en los estudiantes.
Con respecto a la investigación de Reyes y Oyola (2020), cuyo objetivo fue
analizar y determinar los beneficios e impacto que generaría realizar un programa sobre
educación nutricional en estudiantes universitarios. Su estudio de diseño se dio de
manera cuasi experimental con una muestra de 136 estudiantes mediante la Ficha del
Sistema de Focalización de hogares (SISFOH). El programa consistía en el desarrollo
de prácticas nutricionales entre otros perfiles de la salud, lo cual arrojaron muestras que
eran negativas, por lo tanto de implementaros desayunos y almuerzos. Al ver el
resultado, se pudo observar que gracias al programa se disminuyó las tazas de anemia y
bulimia, causando un impacto favorable en el estado nutricional en los estudiantes
universitarios. Llevando a una conclusión que una buena dieta conlleva a una vida
saludable y sin riesgos de salud tanto físicos, psicológicos y académicos.
III. Objetivo.-
La mala nutrición tiene un impacto perjudicial en la salud y el desarrollo del
capital humano, y conlleva serias repercusiones para el crecimiento y desarrollo
económico. Al disminuir la prevalencia de la malnutrición, se pueden prevenir las
muertes de jóvenes estudiantes y fortalecer a todos los miembros de la comunidad,
incluyendo a individuos y familias. Integrar una serie de objetivos de desarrollo, como
la salud, la reducción de la pobreza, la educación, el agua y el saneamiento, la
agricultura y la gobernanza, en los indicadores clave de nutrición es un enfoque
complementario potente que impulsa la acción en favor de los más vulnerables. Este
enfoque no solo mejora la nutrición, sino que también reconoce el papel de la nutrición
como un motor clave para el avance continuo en otros sectores.
Objetivos específicos:
1. objetivo de prevenir las muertes de jóvenes estudiantes y fortalecer a todos los
miembros de la comunidad, incluyendo a individuos y familias.
2. Integrar una serie de objetivos de desarrollo en los indicadores clave de
nutrición como un enfoque complementario que impulsa la acción en favor de
los más vulnerables. Estos objetivos de desarrollo pueden incluir la salud, la
reducción de la pobreza, la educación, el agua y el saneamiento, la agricultura y
la gobernanza.
3. Reconocer y promover el papel de la nutrición como un motor clave para el
avance continuo en otros sectores.
IV. Justificación:
La justificación para el análisis de la desnutrición entre los estudiantes de la
Universidad Nacional de Barranca en el año 2023 se basa en varios factores:
1. Prevalencia de la desnutrición: La desnutrición, un problema serio que afecta a
varias poblaciones alrededor del mundo, también es una realidad para los
estudiantes universitarios. En la UNAB, la incidencia de desnutrición entre los
estudiantes es alarmante, lo que subraya la importancia de enfrentar este
problema.
2. Impacto en la salud y el rendimiento académico: La desnutrición puede tener
un impacto significativo en la salud y el rendimiento académico de los jóvenes.
Una dieta inadecuada puede resultar en un deterioro de la salud física y mental,
lo que puede obstaculizar el bienestar general y el rendimiento académico de los
estudiantes.
3. Factores contribuyentes: Los estudiantes universitarios se encuentran con
numerosos desafíos académicos y compromisos extracurriculares que requieren
mucho tiempo. Esto puede llevar a una falta de tiempo para comer
adecuadamente, lo que contribuye a la prevalencia de la desnutrición.
4. Necesidad de soluciones: Dado la seriedad del problema y sus implicaciones, es
esencial comprender las causas de este fenómeno y sugerir soluciones posibles.
Este informe tiene como objetivo examinar las causas de la desnutrición y
sugerir estrategias para tratar este problema.
5. Conciencia y cambio: Mediante una investigación y análisis meticulosos, este
artículo tiene como objetivo crear conciencia sobre la importancia de promover
hábitos alimenticios saludables en el entorno universitario y proporcionar una
visión clara y bien fundamentada sobre el problema de la desnutrición.
V. Conclusión:
En conclusión, la desnutrición es un problema significativo que afecta a los
estudiantes universitarios en todo el mundo, incluyendo a los de la Universidad
Nacional de Barranca (UNAB) en 2023. La falta de tiempo debido a las demandas
académicas y extracurriculares ha llevado a una preocupante incidencia de desnutrición
entre los estudiantes, lo que tiene graves implicancias para su salud y rendimiento
académico.
Este informe ha identificado las causas de la desnutrición y ha propuesto
posibles soluciones para abordar este problema. Se ha destacado la importancia de
fomentar hábitos alimentarios saludables y se ha reconocido que la nutrición adecuada
es fundamental para el bienestar general y el rendimiento académico de los estudiantes.
A través de una investigación y análisis cuidadosos, este informe ha
proporcionado una visión clara de la problemática de la desnutrición entre los
estudiantes de la UNAB en 2023. Se espera que este análisis genere conciencia sobre la
importancia de la nutrición en el ámbito universitario y promueva acciones para mejorar
la calidad de vida y el rendimiento académico de los estudiantes. La lucha contra la
desnutrición es un esfuerzo continuo que requiere la atención y el compromiso de todos
los miembros de la comunidad universitaria.
VI. Marco teórico.-
Desde mediados de los años 60, las percepciones sobre el impacto de la
desnutrición en las primeras etapas de la vida y su efecto en el desarrollo cerebral han
cambiado significativamente. Anteriormente, existía la preocupación de que la
desnutrición durante ciertos períodos sensibles, especialmente al inicio del desarrollo
infantil, causaría cambios irreparables en el cerebro, posiblemente acompañados de
retraso mental y alteraciones en las funciones cerebrales. Sin embargo, ahora se
entiende que la mayoría de los cambios en el crecimiento de las estructuras cerebrales
pueden recuperarse hasta cierto punto, aunque persisten las anomalías en el cerebelo y
el hipocampo.
No obstante, recientes estudios en neurofarmacología han descubierto cambios
duraderos, aunque no permanentes, en la función de los receptores neuronales del
cerebro debido a un episodio temprano de desnutrición energético-proteica. Estos
descubrimientos más recientes sugieren que los comportamientos y funciones cognitivas
alterados por la desnutrición pueden estar más asociados con respuestas emocionales a
situaciones estresantes que con déficits cognitivos. La ventana de vulnerabilidad por
edad a los efectos a largo plazo de la desnutrición puede ser mucho más amplia de lo
que se pensaba anteriormente, y aún se desconoce el nivel mínimo de desnutrición
necesario para producir estas alteraciones a largo plazo.
Existen numerosas fuentes bibliográficas locales, nacionales e internacionales
que explican y delimitan los diferentes temas que se abordarán en este trabajo de
investigación. Sin embargo, hay una falta de información específica sobre esta
problemática social en las bibliotecas universitarias. La información disponible es
genérica, a nivel de sociedad, y no hay documentos concretos que se refieran a la
desnutrición y su estrecha relación con los estudiantes y su bajo rendimiento académico.
No se encuentran causas, efectos ni propuestas de solución al problema. Tras revisar la
biblioteca de la Universidad Nacional de Barranca se ha determinado que no existe
ninguna otra investigación sobre el tema, por lo que se considera una investigación
inédita.
Las percepciones sobre el impacto degenerativo de la desnutrición en el
desarrollo cerebral han cambiado significativamente desde mediados de los años 60.
Antes de ese tiempo, existía el temor de que la desnutrición experimentada durante
ciertos períodos sensibles de la vida resultaría en cambios irreversibles en el cerebro,
posiblemente acompañados de retraso mental y trastornos en las funciones cerebrales.
Se ha observado que, en comparación con sus compañeros bien alimentados, el joven
que ha sufrido desnutrición tiende a ser indiferente, apático, distraído, con una
capacidad limitada para comprender y recordar hechos, y a menudo se ausenta de la
universidad.
Todo esto se manifiesta en el proceso de aprendizaje y en el rendimiento
académico. Aunque no contamos con información específica sobre la relación entre el
estado nutricional y el rendimiento en la universidad, existen hallazgos de estudios
significativos sobre desnutrición y desarrollo intelectual en jóvenes que se pueden
extrapolar con prudencia para explorar dinámicas de interrelación similares en la etapa
universitaria.
En términos sencillos, si un estudiante llega a la universidad después de haber
experimentado desnutrición crónica, retraso en el crecimiento y desarrollo cognitivo
durante sus primeros años, es muy probable que su rendimiento académico se vea
afectado de alguna manera. Por lo tanto, es esencial mantener una nutrición adecuada en
los estudiantes universitarios, prevenir enfermedades y asegurar el desarrollo del
potencial genético de cada individuo. Esto se logra mediante acciones de autocuidado y
promoción de la salud, que comienzan desde la concepción y continúan durante el
período de crecimiento, desarrollo y madurez de la persona.
Análisis de datos.-
a) Definición sobre la desnutrición:
La desnutrición en el ámbito universitario es un fenómeno complejo que
requiere mayor atención tanto desde una perspectiva académica como de salud
pública. Esta cuestión, a menudo subestimada, no sólo afecta el rendimiento
académico de los estudiantes sino también su salud en general. La transición a la
universidad viene acompañada de cambios significativos en los hábitos
alimentarios a medida que los estudiantes enfrentan desafíos como limitaciones
de tiempo, presupuestos limitados y la disponibilidad de alimentos saludables.
Estos factores, combinados con la presión académica, contribuyen a una dieta
desequilibrada y a una insuficiencia de nutrientes esenciales. La desnutrición en
tales entornos no sólo tiene consecuencias inmediatas para la salud física y
mental de los estudiantes, sino que también puede tener consecuencias a largo
plazo para su desarrollo académico y profesional. La mala nutrición puede
afectar la concentración, la memoria y la capacidad de aprendizaje, lo que a su
vez afecta negativamente el rendimiento académico. Además, la desnutrición
puede tener consecuencias para la salud a largo plazo, aumentando el riesgo de
enfermedades crónicas y reduciendo la calidad de vida en la edad adulta.
Abordar este desafío requiere una estrategia integral que involucre de manera
activa a las instituciones educativas, a los proveedores de servicios alimentarios
y, crucialmente, a los propios estudiantes. Es imperativo fomentar la conciencia
acerca de la relevancia de mantener una dieta equilibrada, así como garantizar la
disponibilidad de opciones alimenticias saludables. Además, es esencial
desarrollar estrategias efectivas para cultivar hábitos alimentarios positivos
durante las etapas críticas de la vida universitaria. La mejora de las ofertas de
alimentos en el campus no solo contribuirá a la salud general de los estudiantes,
sino que también establecerá un entorno propicio que favorezca el aprendizaje y
el crecimiento personal. Este enfoque integrado, que abarca la educación
nutricional, la oferta de opciones saludables y el fomento de hábitos positivos,
tiene el potencial de impactar positivamente en la calidad de vida de los
estudiantes universitarios a largo plazo. (Gómez, 2003).
Además de los aspectos ya mencionados, cabe destacar que la desnutrición en el
entorno universitario no sólo tiene consecuencias para el individuo, sino que
también afecta las dinámicas sociales y de toda la comunidad universitaria. La
falta de una nutrición adecuada puede provocar fatiga, irritabilidad y
disminución de la motivación en los estudiantes, lo que puede afectar las
interacciones sociales y la participación en actividades extracurriculares. A
medida que los estudiantes enfrentan demandas académicas y sociales, la
importancia de una nutrición adecuada se vuelve aún más importante. La
desnutrición puede ser un factor de riesgo de trastornos de salud mental como la
ansiedad y la depresión, que son comunes en el ámbito universitario. A su vez,
estos problemas de salud mental pueden contribuir a un ciclo dañino que
dificulta aún más que los estudiantes afectados mantengan hábitos alimentarios
saludables.
Para abordar este complejo problema, se deben implementar medidas
preventivas e intervención temprana. Las instituciones educativas deben trabajar
con profesionales de la salud y nutricionistas para ofrecer programas accesibles
de educación nutricional, talleres de cocina saludable y servicios de consultoría
nutricional. Además, es necesario desarrollar políticas para fomentar el
suministro de alimentos equilibrados y asequibles en los campus universitarios.
El enfoque integrado también requiere la participación activa de los estudiantes
en la promoción de una alimentación saludable. Las campañas de
concientización, los eventos educativos y la creación de comunidades de apoyo
pueden desempeñar un papel importante en la creación de una cultura
alimentaria positiva en los entornos universitarios. Los estudiantes se sentirán
capaces de tomar decisiones informadas sobre su dieta y comprenderán la
conexión directa entre una buena nutrición y su salud en general.
b) Niveles de desnutrición:
El nivel de desnutrición se mide mediante indicadores como el índice de masa
corporal (IMC) y las deficiencias de ciertos nutrientes como vitaminas y
minerales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estado
nutricional como una condición en la que una persona recibe cantidades
insuficientes de los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo. Según
la clasificación de la OMS, la desnutrición tiene muchos niveles diferentes:
Desnutrición aguda: También conocida como desnutrición aguda severa o
desnutrición aguda. Se caracteriza por un crecimiento y desarrollo deficientes
debido a una ingesta inadecuada de alimentos. Se presenta como parálisis
(pérdida de masa muscular y pérdida de grasa) o kwashiorkor (retención de
líquidos y edema).
Desnutrición crónica: También conocida como desnutrición crónica o
desnutrición crónica. Esto significa que no hay suministro de nutrientes
esenciales durante un largo período de tiempo. Esto puede provocar un
crecimiento lento, una falta de desarrollo cognitivo y un sistema inmunológico
debilitado.
Desnutrición mixta: es una combinación de desnutrición aguda y crónica,
caracterizada por bajo peso y talla para la edad. Tenga en cuenta que el grado de
desnutrición puede variar de leve a grave, según la duración y la gravedad de la
desnutrición. Las consecuencias de la desnutrición pueden incluir enfermedades,
deterioro físico y mental y, en casos graves, incluso la muerte.
Diagnosticar y clasificar la desnutrición es un paso esencial para comprender la
verdadera magnitud de este problema y para diseñar estrategias de intervención
que sean efectivas y específicas. La medición del índice de masa corporal (IMC)
y la evaluación de las deficiencias nutricionales, como vitaminas y minerales,
son herramientas fundamentales en este proceso de diagnóstico. El IMC
proporciona una visión integral del estado nutricional de una persona al analizar
la relación entre su peso y altura. Además de ofrecer una evaluación general, el
IMC tiene la capacidad de identificar deficiencias nutricionales específicas que
podrían revelar desequilibrios nutricionales que podrían afectar la salud a largo
plazo. Este enfoque de diagnóstico preciso sienta las bases para estrategias de
intervención más efectivas, permitiendo abordar las necesidades nutricionales
específicas de cada individuo. En última instancia, este proceso contribuye a
diseñar intervenciones más personalizadas y, por ende, más exitosas en la lucha
contra la desnutrición.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) divide la desnutrición en varios
niveles, cada nivel tiene sus propias características y consecuencias. La
desnutrición aguda, también llamada desnutrición aguda severa, se caracteriza
por un crecimiento y desarrollo más lento debido a una ingesta dietética
inadecuada. Esto puede ocurrir como coma, caracterizado por pérdida de masa
muscular y grasa, o kwashiorkor, acompañado de retención de líquidos y edema.
La desnutrición crónica, por otro lado, es el resultado de no obtener suficientes
nutrientes esenciales durante un largo período de tiempo. Esto puede provocar
un crecimiento lento, falta de desarrollo cognitivo y un sistema inmunológico
debilitado. El tercer nivel es la desnutrición mixta, que incluye una combinación
de desnutrición aguda y crónica. Se caracteriza por un bajo peso corporal y talla
para la edad, lo que refleja la complejidad y variedad de síntomas que puede
tener la desnutrición. Es importante señalar que la gravedad de la desnutrición
puede variar de leve a grave, según la duración y la intensidad de la deficiencia
nutricional. (Sánchez, 2012)
Las consecuencias de una mala nutrición son multifacéticas e incluyen
enfermedades, deterioro de la condición física y mental y, en casos graves,
posible muerte. La desnutrición no sólo afecta el presente de una persona, sino
que también afecta significativamente su desarrollo futuro y su calidad de vida.
Una comprensión profunda de estos niveles y sus consecuencias es esencial para
implementar estrategias específicas de prevención y tratamiento para satisfacer
eficazmente las necesidades nutricionales. En este contexto, los profesionales de
la salud, los investigadores y los responsables de la formulación de políticas
deben trabajar en estrecha colaboración para desarrollar programas integrales
que aborden la malnutrición en todas sus formas. La detección temprana, la
educación nutricional y el acceso a una nutrición equilibrada son elementos
clave en la lucha contra la malnutrición en todas sus formas.
c) Casos de, ¿Cómo afecta la desnutrición en el rendimiento académico de los
estudiantes de la UNAB?:
d) Como se da la desnutrición en la vida universitaria:
La desnutrición en el entorno universitario surge como una problemática
compleja y subestimada que requiere una atención significativa. En mi opinión,
esta realidad no solo genera impactos en el rendimiento de los académicos, sino
también en su bienestar general, en el que se pueden obtener resultados que
afecten asu salud, que pueden variar en corto y largo plazo. Al respecto, según
datos de la Organización Mundial de la salud (OMS), la transición a la vida
universitaria conlleva desafíos alimenticios como la falta de tiempo y la
disponibilidad limitada de opciones saludables, exacerbando la desnutrición
entre la población estudiantil (Narváez y Canto, 2020). Esto es debido a la
escasez de tiempo y a las obligaciones que pueden tener uno durante la etapa
académica, ya que existes casos de estudiantes que les cuesta mantener una
preocupación sobre su salud tienen la condición de estudiar y trabajar al mismo
tiempo. En resumen, el estado nutricional que puede presentar el estudiante
universitario es dependiente al tiempo que se tenga disponible para su
preocupación alimenticia.
La OMS respalda la idea de que mejorar la accesibilidad a opciones alimenticias
saludables y fomentar la conciencia sobre la importancia de una dieta
equilibrada, son medidas cruciales. Personalmente, considero que esta estrategia
debe formar parte de un enfoque integral que involucre a instituciones
educativas y proveedores de servicios de alimentos. Los objetivos a identificar
son los patrones de alimentación que hacen referencias a factores que resulten
como incide en la aparición de malestares nutricionales como la desnutrición,
haciendo que los estudiantes tengan un bajo rendimiento académico (Ramírez
et. al., 2020). Son múltiples factores que pueden generar este tipo de
enfermedades, por ejemplo, las grasas trans es una de las comidas mas
accesibles para un estudiante que no tiene el tiempo disponible para pensar en
que comer, haciéndose un mal propio a su salud. Es necesario la corrección de
nuestra alimentación para nuestro beneficio propio.
e) Posibles soluciones para disminuir los casos de desnutrición en la UNAB:
La erradicación de la desnutrición es esencial para avanzar hacia un mundo sin
hambre y pobreza. La desnutrición, especialmente en los jóvenes, tiene grandes
consecuencias para la salud y el desarrollo de las personas, así como para la
sociedad en conjunto. En lo que respecta a la opinión, es necesario implementar
políticas y programas efectivos para abordar la desnutrición, incluyendo el
acceso a una alimentación adecuada y nutritiva, así como programas de
educación sobre la importancia de una dieta equilibrada. Además, es
fundamental abordar las causas subyacentes de la desnutrición, como la pobreza
y la falta de acceso a servicios básicos como la atención médica y el agua
potable. (Manzini, J. L. 2000) Erradicar la desnutrición es un desafío complejo y
multidimensional que requiere la colaboración de gobiernos, organizaciones
internacionales, sector privado y sociedad civil. Sin embargo, es esencial para
lograr un mundo sin hambre y pobreza, donde todas las personas tengan la
oportunidad de desarrollar su máximo potencial.
Estas causas pueden ser multifactoriales e incluyen la falta de acceso a alimentos
nutritivos, la pobreza, la falta de educación sobre una alimentación adecuada y la
falta de acceso a servicios de salud y atención médica. Según lo mencionado se
puede decir que es crucial promover la colaboración y la coordinación entre
gobiernos, organizaciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil.
Solo mediante la cooperación y la acción conjunta se pueden lograr avances
significativos en la erradicación de la desnutrición. Es importante que los
gobierno asuman el liderazgo en esta lucha, estableciendo políticas y marcos
legales que promuevan el acceso a alimentos nutritivos, la educación sobre
nutrición y la atención médica adecuada. Asimismo, deben asignar los recursos
necesarios para implementar programas efectivos de reducción de la
desnutrición. (Sagués Casabal, 2013)
Las organizaciones internacionales, como la Organización de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF), desempeñan un papel fundamental en esta
lucha. Estas organizaciones pueden brindar asistencia técnica, movilizar recursos
financieros y promover la cooperación entre países. El ámbito empresarial
también cumple una función relevante que desempeñar. Las empresas,
especialmente las del sector alimentario, pueden contribuir a la erradicación de
la desnutrición produciendo alimentos saludables y nutritivos, promoviendo
prácticas agrícolas sostenibles y apoyando programas de responsabilidad social
empresarial. Por último, la sociedad civil debe ser parte activa en la lucha contra
la desnutrición. Las organizaciones no gubernamentales y los ciudadanos pueden
involucrarse en la sensibilización y la promoción de la importancia de la
nutrición, así como en la implementación de programas comunitarios que
aborden la desnutrición a nivel local.
Algunas estrategias clave para erradicar la desnutrición incluyen:
Ampliar y mejorar otras áreas relacionadas con la alimentación para combatir la
desnutrición de manera efectiva. En primer lugar, es importante promover la
producción sostenible de alimentos. Esto implica adoptar prácticas agrícolas que
sean respetuosas con el medio ambiente y que permitan mantener la
productividad de forma constante, sin dañar ni agotar los recursos naturales. En
segundo lugar, es necesario fortalecer los sistemas de distribución y
comercialización de alimentos. Muchas veces, los alimentos nutritivos y
equilibrados están disponibles, pero no llegan de manera eficiente a las
comunidades que más los necesitan. Por último, es fundamental fomentar la
agricultura familiar. Estas unidades productivas suelen ser más sostenibles,
además de desempeñar un papel vital en la seguridad alimentaria y la lucha
contra la desnutrición. Para fortalecer la agricultura familiar, es necesario
brindar apoyo técnico y financiero a los agricultores, facilitarles el acceso a
semillas de calidad, proporcionarles información sobre las buenas prácticas
agrícolas y promover el intercambio de conocimientos entre ellos. Además, se
deben implementar políticas que protejan la tierra y los recursos naturales,
evitando la concentración de la propiedad agrícola en manos de unos pocos y
promoviendo una distribución justa de la tierra.
Promover una educación amplia y completa sobre la alimentación y la nutrición.
Una forma de ampliar esta educación es instruir a las personas acerca de cómo
leer las etiquetas de los alimentos, para que puedan tomar decisiones más
informadas y evitar aquellos alimentos procesados con altos niveles de azúcares
y grasas saturadas. Además, es posible fomentar la conciencia sobre los
beneficios de consumir alimentos frescos y aconsejar sobre cómo seleccionar y
almacenar frutas, verduras y otros productos frescos. Esto puede incluir enseñar
técnicas de almacenamiento adecuadas y cómo aprovechar al máximo sus
propiedades nutritivas. Asimismo, es importante educar a las personas sobre
cómo preparar comidas saludables y equilibradas, lo cual implica enseñar
habilidades culinarias como cortar y cocinar los alimentos de manera adecuada,
y proporcionar recetas saludables y sencillas de seguir. La educación alimentaria
y nutricional también debería centrarse en enseñar acerca de las diferentes
necesidades nutricionales en cada etapa de la vida, desde la infancia hasta la
edad adulta. Por ejemplo, proveer información sobre las necesidades
nutricionales especiales puede ayudar a las personas a cuidar su salud a lo largo
de su vida.
La desnutrición es una condición que está estrechamente relacionada con la falta
de acceso a servicios de salud básicos. Es una situación preocupante que afecta a
millones de personas en todo el mundo, especialmente en países en desarrollo.
El acceso a servicios de salud de calidad es fundamental para prevenir,
diagnosticar y tratar la desnutrición. Los servicios de salud básicos incluyen la
atención prenatal, la atención postnatal, la vacunación, la atención infantil y la
educación sobre nutrición, entre otros. La falta de acceso a servicios de salud
adecuados puede resultar en una falta de atención médica oportuna y adecuada
para las personas afectadas por la desnutrición. Esto puede llevar a
complicaciones de salud graves, como el retraso en el crecimiento y desarrollo,
enfermedades crónicas y deficiencias nutricionales. Es importante destacar que
el acceso a servicios de salud de calidad no solo implica la disponibilidad de
médicos y hospitales, sino también la accesibilidad económica. Muchas
personas, especialmente aquellas en situaciones de pobreza, no pueden
permitirse pagar por los servicios de salud necesarios para prevenir y tratar la
desnutrición.
Los gobiernos deben asignar recursos adecuados para el diseño e
implementación de estos programas, así como para su monitoreo y evaluación.
Además, es importante garantizar que estos programas sean efectivos y
eficientes, y que lleguen realmente a quienes más lo necesitan. Además de los
programas de transferencias de efectivo y cupones de alimentación, es necesario
fortalecer otros componentes de los sistemas de protección social, como la salud
y la educación. Estos servicios básicos también son fundamentales para
garantizar una buena nutrición, ya que los problemas de salud y la falta de
educación pueden dificultar el acceso a una alimentación adecuada. Otro aspecto
importante es la coordinación entre diferentes actores e instituciones
involucradas en la implementación de los programas de protección social. Esto
incluye a los gobiernos, organizaciones no gubernamentales, agencias
internacionales y la sociedad civil. La coordinación efectiva puede mejorar la
eficiencia y la eficacia de estos programas, así como evitar duplicaciones y
brechas en la entrega de servicios.
Además de invertir en investigación y desarrollo en el ámbito agrícola y
nutricional, es igualmente importante invertir en políticas públicas que
promuevan el acceso a alimentos saludables y nutritivos. Esto implica la
implementación de regulaciones que fomenten la producción y distribución de
alimentos de alta calidad y el establecimiento de programas de educación
alimentaria que enseñen a las personas cómo llevar una dieta equilibrada.
Asimismo, invertir en investigación y desarrollo en el campo de la nutrición
puede ayudar a identificar nuevas alternativas alimentarias que sean más
sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Por ejemplo, se podrían
investigar y desarrollar alimentos a base de plantas con alto contenido proteico
que puedan suplir las necesidades nutricionales de la población sin depender
tanto de la producción de carne y otros productos animales. Esto no solo
ayudaría a reducir la desnutrición, sino también a mitigar los impactos
ambientales asociados a la ganadería intensiva. Invertir en investigación y
desarrollo, tanto en la agricultura como en la nutrición y las políticas públicas, es
esencial para encontrar soluciones innovadoras y sostenibles que combatan
eficazmente la desnutrición.
Promover la igualdad de género: La igualdad de género desempeña un papel
fundamental en la erradicación de la desnutrición. Es necesario promover el
empoderamiento de las mujeres, garantizar su acceso a recursos y oportunidades,
y fomentar su participación en la toma de decisiones relacionadas con la
alimentación y la nutrición. La desnutrición es un problema global que afecta a
millones de personas en todo el mundo, especialmente a niños y niñas. Sin
embargo, uno de los factores que contribuye significativamente a este problema
es la desigualdad de género. Las mujeres y las niñas suelen ser las más afectadas
por la desnutrición debido a las barreras y desigualdades que enfrentan en su
acceso a recursos alimentarios y nutricionales. Por ejemplo, muchas veces se les
niega el acceso a alimentos suficientes y nutritivos debido a normas culturales
que priorizan la alimentación de los hombres y niños varones en la familia.
Además, las mujeres también pueden sufrir de malnutrición durante el embarazo
y la lactancia debido a la falta de apoyo y educación adecuada sobre
alimentación y nutrición.
La desnutrición es un problema global que afecta a millones de personas en todo
el mundo, especialmente a los más vulnerables, como los niños, las mujeres
embarazadas y los ancianos. Esta situación no solo afecta directamente la salud
y el bienestar de las personas, sino que también tiene repercusiones en el
desarrollo económico y social de los países. Para erradicar la desnutrición, es
fundamental implementar estrategias integrales que aborden las diferentes
causas y factores que contribuyen a este problema. Esto significa no solo
asegurar el acceso a una alimentación adecuada y nutritiva, sino también
proporcionar educación y promover prácticas de higiene y saneamiento.
Además, es necesario asignar los recursos adecuados para llevar a cabo estas
estrategias. Esto incluye tanto recursos financieros como humanos, ya que se
requiere personal capacitado y comprometido para implementar y monitorear las
intervenciones. Sin embargo, la erradicación de la desnutrición no es
responsabilidad únicamente de los gobiernos o de las organizaciones
internacionales. Todos debemos asumir nuestra responsabilidad y trabajar juntos
para abordar este desafío. Esto incluye a los individuos, las comunidades, el
sector privado y las organizaciones no gubernamentales. Cada persona puede
contribuir en pequeñas acciones, como donar alimentos a organizaciones
benéficas, apoyar proyectos de agricultura sostenible o aprovechar al máximo
los recursos alimentarios evitando el desperdicio. La erradicación de la
desnutrición es un desafío complejo, pero es posible lograrlo si trabajamos
juntos, implementamos estrategias integrales y asignamos los recursos
adecuados. Todos debemos asumir nuestra responsabilidad y trabajar para
garantizar que todas las personas tengan acceso a una alimentación adecuada y
nutritiva. La erradicación de la desnutrición no solo mejora la salud y el
bienestar de las personas, sino que también contribuye al desarrollo sostenible de
los países.
Resultados:
Según un estudio realizado en la Universidad Nacional de Barranca, se implementó un
programa educativo nutricional para estudiantes universitarios. El objetivo de este
programa era evaluar el impacto de un programa educativo y de alimentación saludable
en el estado nutricional de estudiantes de bajo nivel socioeconómico de la Universidad
Nacional de Barranca.
El programa consistió en proporcionar desayuno y almuerzo saludable, además de
talleres y sesiones demostrativas durante un período de 16 semanas. Antes de la
intervención, se detectaron 48 alumnos malnutridos, cifra que disminuyó a 30 después
de aplicar el programa. Además, después de la intervención, los valores de hemoglobina
fueron más elevados, lo que indica una recuperación en los casos de anemia leve y
moderada.
Por lo tanto, la intervención del programa educativo nutricional tuvo un impacto
positivo en el estado nutricional de los estudiantes universitarios. Sin embargo, no se
menciona específicamente la escasez de tiempo como causa de la desnutrición en los
estudiantes. Es posible que factores como el nivel socioeconómico, el acceso a
alimentos saludables y la educación nutricional también jueguen un papel importante.
Narváez(2020)
Se realizó una encuesta con una muestra representativa de 500 estudiantes de la
Universidad Nacional de Barranca (UNAB) y los resultados sobre la desnutrición son
los siguientes:
1.1. Prevalencia General: El estudio reveló que aproximadamente el 15% de los
estudiantes encuestados presentan signos de desnutrición, definidos por indicadores
como un IMC inferior al rango normal y deficiencias nutricionales.
1.2. Relación con la Carga Académica: Entre los estudiantes con desnutrición, el 70%
reportó que la principal razón era la escasez de tiempo debido a una carga académica
intensa. Esto sugiere una conexión significativa entre la desnutrición y la falta de tiempo
para alimentarse adecuadamente.
1.3. Hábitos Alimenticios: Se observó que el 60% de los estudiantes con desnutrición
dependían frecuentemente de alimentos procesados y comidas rápidas debido a la
conveniencia en medio de sus compromisos académicos.
2. Niveles de Estrés:
2.1 Prevalencia General: El 60% de los estudiantes encuestados informó niveles de
estrés moderados a altos, atribuidos principalmente a la carga académica exigente y a la
presión para cumplir con los plazos de proyectos y exámenes.
2.2 Relación con Desnutrición: Se observó una correlación significativa entre niveles de
estrés elevados y la presencia de desnutrición. El 80% de los estudiantes desnutridos
reportó experimentar niveles de estrés más altos en comparación con aquellos con
hábitos nutricionales saludables.
[Link] Nutricional:
3.1 Prevalencia General: El 40% de los estudiantes indicó tener un conocimiento
limitado sobre nutrición, con dificultades para identificar alimentos nutritivos y
comprender la importancia de una dieta balanceada.
3.2Relación con Desnutrición: Entre los estudiantes desnutridos, el 75% admitió tener
una conciencia nutricional deficiente, sugiriendo que la falta de conocimiento
contribuye a patrones alimenticios inadecuados.
Discusión.-
La desnutrición en los universitarios es un tema que ha cobrado relevancia en los
últimos años. Aunque muchos podrían pensar que los universitarios están en mejores
condiciones nutricionales que otras poblaciones, esto no siempre se puede considerar
cierto. La desnutrición en los universitarios puede tener varias causas. Una de ellas es la
alimentación poco saludable y desequilibrada. Muchos universitarios suelen llevar una
vida muy ocupada, con horarios ajustados y poco tiempo para preparar comidas
saludables. Esto los lleva a recurrir a alimentos procesados, ricos en grasas saturadas y
azúcares, pero pobres en nutrientes esenciales. Incluso, el acceso a alimentos saludables
puede ser limitado en los campus universitarios, lo que dificulta aún más la adopción de
una dieta netamente sana y equilibrada.
Otro factor que contribuye a la desnutrición en los universitarios es el estrés. La
vida universitaria puede ser muy estresante, con una carga académica pesada y grandes
presiones para obtener buenas calificaciones. Muchos estudiantes recurren a la comida
rápida y alimentos poco saludables como una forma de lidiar con el estrés, lo que agrava
aún más el problema de la desnutrición. La desnutrición en los universitarios puede
tener consecuencias negativas para la salud y el rendimiento académico. Una mala
nutrición puede llevar a problemas de concentración y falta de energía, lo que dificulta
el estudio y el desempeño en las clases. Además, la desnutrición puede debilitar el
sistema inmunológico, lo que aumenta el riesgo de enfermedades y dificulta la
recuperación. Es importante que se tome conciencia sobre la importancia de una
alimentación saludable entre los universitarios. Las instituciones educativas pueden
desempeñar un papel clave al ofrecer opciones de comida saludable en los campus y al
proporcionar información sobre nutrición y hábitos alimenticios adecuados. También es
importante que los estudiantes se informen sobre la importancia de una buena
alimentación y busquen alternativas saludables incluso en medio de un horario ocupado.
En conclusión, la desnutrición en los universitarios es un problema que merece
ser abordado de manera urgente. Promover una alimentación saludable y equilibrada,
facilitar el acceso a opciones de comida saludable en los campus universitarios y
abordar las barreras económicas son medidas clave para prevenir y combatir la
desnutrición en los estudiantes. Al hacerlo, se estará fomentando su bienestar general, su
rendimiento académico y su habilidad para enfrentar los desafíos de la vida
universitaria. La desnutrición en los universitarios es un problema que debe abordarse.
Es necesario promover una alimentación saludable y equilibrada entre los estudiantes,
así como facilitar el acceso a opciones de comida saludable en los campus
universitarios. La buena nutrición es fundamental para el rendimiento académico y la
salud en general, por lo que es importante tomar medidas para prevenir y combatir la
desnutrición en los universitarios.
Conclusiones.-
La desnutrición en los universitarios es un problema preocupante que puede
tener graves consecuencias para la salud física y mental de los estudiantes. Se puede
decir entonces, que la falta de tiempo, el estrés y la falta de conocimientos sobre una
alimentación saludable son factores que contribuyen a este problema. Muchos
universitarios no dedican suficiente tiempo a planificar y preparar comidas equilibradas,
optando por alimentos rápidos y procesados que carecen de nutrientes esenciales. Cave
recalcar que puede llevar a deficiencias de vitaminas y minerales, debilitamiento del
sistema inmunológico, falta de energía y dificultades para concentrarse. Además, la
desnutrición puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la
obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Es importante que las
universidades tomen medidas para abordar este problema. Se pueden implementar
programas educativos que enseñen a los estudiantes sobre una alimentación saludable y
cómo planificar comidas equilibradas. Se pueden proporcionar opciones de comidas
saludables en los comedores universitarios y promover la organización de grupos de
apoyo entre los estudiantes para compartir recetas y consejos sobre alimentación.
Sin embargo, queda claro que no es suficiente esperar que los estudiantes tomen
conciencia de este problema por sí mismos. Las universidades deben tomar medidas
concretas para abordar la desnutrición entre sus estudiantes. En primer lugar, las
universidades pueden proporcionar opciones de comida saludable y nutritiva en los
comedores estudiantiles. Esto incluye ofrecer una variedad de frutas, verduras, proteínas
magras y granos enteros como ya lo está haciendo la Universidad Nacional de Barranca,
aunque por el momento solo a un grupo reducido, en este caso, los de la beca
alimenticia. Además, se deben evitar los alimentos procesados y llenos de azúcares y
grasas saturadas. Asimismo, es importante que las universidades eduquen a sus
estudiantes sobre la importancia de una alimentación saludable, cosa que poco o nada se
hace. Al ofrecer talleres, charlas y materiales informativos, los estudiantes pueden
aprender cómo tomar decisiones informadas sobre su dieta y cómo llevar una
alimentación equilibrada, incluso con un presupuesto limitado. Se menciona también,
que las universidades pueden establecer programas de asesoramiento nutricional donde
los estudiantes puedan recibir orientación personalizada sobre sus necesidades dietéticas
En conclusión, la desnutrición entre los universitarios es un problema real que
requiere atención tanto de las universidades como de los propios estudiantes. A través de
la provisión de opciones de comida saludable, educación nutricional y programas de
asesoramiento, las universidades pueden desempeñar un papel importante en mejorar la
alimentación de sus estudiantes. Sin embargo, los estudiantes también deben tomar
responsabilidad de su propia salud y bienestar, adquiriendo conocimientos sobre
nutrición y tomando decisiones informadas sobre su alimentación. Juntos, podemos
abordar este problema y garantizar que los universitarios tengan una alimentación
adecuada para mantener su salud y bienestar. La desnutrición en los universitarios es un
problema que requiere atención y acción por parte de las universidades y los propios
estudiantes. Una alimentación adecuada y equilibrada es fundamental para mantener la
salud y el bienestar durante los años universitarios y más allá.
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