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Historia Bloque 5

Este documento resume el impacto de la Revolución Francesa y la Guerra de Independencia Española contra Napoleón entre 1788 y 1814. La revolución francesa extendió las ideas liberales pero también generó rechazo en la corte española. La invasión napoleónica de España en 1808 llevó a levantamientos populares y la creación de juntas de gobierno. Tras varios años de guerra, las Cortes de Cádiz aprobaron en 1812 la primera constitución española, que estableció la soberanía

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Historia Bloque 5

Este documento resume el impacto de la Revolución Francesa y la Guerra de Independencia Española contra Napoleón entre 1788 y 1814. La revolución francesa extendió las ideas liberales pero también generó rechazo en la corte española. La invasión napoleónica de España en 1808 llevó a levantamientos populares y la creación de juntas de gobierno. Tras varios años de guerra, las Cortes de Cádiz aprobaron en 1812 la primera constitución española, que estableció la soberanía

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BLOQUE 5.

CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-


1833). LIBERALISMO FRENTE AL ABSOLUTISMO

1. IMPACTO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA (1788-1808)


1.1. Crisis del Antiguo Régimen
En 1788 muere Carlos III y accede al poder su hijo Carlos IV. España seguía
presentando los rasgos de una sociedad feudal, a pesar de los intentos durante el
despotismo ilustrado.

El modelo político del absolutismo ilustrado era incapaz de resolver los graves
problemas estructurales de la sociedad española: déficit crónico de la hacienda, crisis
de subsistencia periódica y estancamiento económico.

La revolución francesa inició un proceso que derrumbó el Antiguo Régimen en


Europa, abriendo paso al estado burgués con el triunfo del liberalismo político, la
expansión del capitalismo y la consolidación de sociedad de clases. Las ideas
revolucionarias francesas fueron extendidas por los ejércitos de Napoleón que había
tomado el poder en 1799, iniciando una expansión militar por el continente.

La derrota con Napoleón por parte de las potencias europeas absolutistas en 1815,
abre la etapa de la restauración con una vuelta al absolutismo monárquico dirigido
por los países de la Santa Alianza. Pero entre 1815-1833 España y Europa se dividirá
entre el absolutismo y el liberalismo. Con la vuelta al trono de la dinastía Borbón,
Fernando VII intentará acabar con la obra revolucionaria de Cádiz y con sus
seguidores.

1.2. Impacto de la Revolución Francesa


El reinado de Carlos III coincide (1788-1808) con el desarrollo de la revolución
francesa, la reacción del gobierno es de auténtico pánico e inmediatamente se toman
medidas para impedir esta situación.

El aislamiento era el mejor recurso quedando clausurados todos los conductos de


comunicación intelectual. Se encargó a la inquisición, amenazar a los ilustrados y
crear el país a la propaganda política. Se prohíbe la salida a los jóvenes que querían
estudiar en el extranjero.

1.3. Relaciones entre Francia y España


Carlos IV subió al trono en 1788 e inmediatamente se vio desbordado por las
consecuencias que podían derivarse de la expansión en España de los ideales de la
Revolución francesa.

La influencia de la Revolución francesa en España favoreció la difusión de las ideas


liberales, pero también generó rechazo en la Corte y entre los privilegiados. Carlos
IV suprimió toda influencia ilustrada en su gobierno, nombró a Manuel Godoy
secretario de Estado y cerró la frontera para evitar el contagio.

La ejecución de Luis XVI empujó a Carlos IV a unirse a la coalición militar europea


en guerra contra Francia. Las tropas españolas fueron derrotadas, tuvieron muchos
costes y la Paz de Basilea (1795) subordinó España a los intereses franceses.

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La subida al poder de Napoleón cambió la política exterior y España se convirtió en
aliada de Francia. Ambos se enfrentaron con Gran Bretaña, pero la flota franco-
española fue derrotada y la Hacienda se vio privada de los recursos procedentes de
las colonias. Godoy recurrió al endeudamiento, al aumento de las contribuciones y a
la desamortización de tierras ecleasiásticas para conseguir recursos para la Hacienda.
Estas medidas provocaron la oposición de la Iglesia y la nobleza y la animadversión
de Fernando (hijo de Carlos IV) que desconfiaba de la influencia de Godoy. También
hubo un descontento popular (elevados impuestos, hambre…) que derivó en
motines.

2. LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814)


2.1. Causas: Abdicaciones de Bayona
España firmó el Tratado de Fontainebleau (1807) que autorizaba a los ejércitos
franceses a entrar en el país para atacar a Portugal, a cambio de su reparto. Pero,
cuando entraron, fueron ocupando plazas estrategias en España cada vez más
amenazantes. La familia real huyó a Aranjuez cuando los franceses llegaron a Madrid.
Se produjo el motín de Aranjuez (1808) que exigía la destitución de Godoy y la
renuncia de Carlos IV.

Fernando VII fue proclamado rey, pero su padre Carlos IV solicitó ayuda a Napoleón
para recuperar el trono. Napoleón convocó en Bayona a los monarcas y ocupó España
para anexionarla a su imperio. Ambos reyes aceptaron abdicar de la Corona y
Napoleón nombró a su hermano, José I, rey de España y convocó en Bayona unas
Cortes para aprobar una Constitución (Estatuto de Bayona): abolía los privilegios
y reconocía la igualdad de los españoles ante la ley, los impuestos y acceso a los
cargos públicos.

2.2. Inicios y fases de la guerra


2.2.1. Revueltas populares y juntas
Los españoles no estaban contentos por la invasión francesa y el rumor de que habían
secuestrado a los reyes en Bayona.

El levantamiento de Madrid (1808) fue el detonante que generalizó la revuelta.


Incapaces de frenar la ocupación francesa, las instituciones perdieron el control
político y se generó el desmoronamiento institucional del Antiguo Régimen. Los
patriotas crearon juntas integradas por las elites locales. En Sevilla se constituyó
una Junta Suprema de España e Indias que declaró la guerra a Francia. Se
crearon otras juntas y para coordinarlas se creó una Junta Suprema Central que
reconoció al rey Fernando VII y asumió la autoridad hasta su retorno.

2.2.2. La guerra contra los franceses


En toda España se consiguieron victorias sobre los franceses como la de Bailén. La
derrota provocó que Napoleón se trasladara a España y bombardeara ciudades y
ocupara Aragón, Cataluña y Madrid. Sin embargo, Napoleón inició la invasión de
Rusia, por lo que necesitó desplazar sus tropas hacia allí. Esto facilitó el contraataque
de las tropas británicas y españolas, comandadas por el general Wellington, que
vencieron en Arapiles con la organización de guerrillas.

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José I huyo y Napoleón opto por firmar el Tratado de Valençay (1813) por el que
retiraba sus tropas y restablecía como rey a Fernando VII.

2.2.3. Actitudes sociales y políticas


La guerra empeoró las condiciones de vida (hambre, miseria y enfermedades).

Los afrancesados eran españoles que sustentaron la administración francesa y


consideraron que era una oportunidad para la modernización del país. Por otro lado,
los que se oponían a los franceses querían el regreso de Fernando VII, pero entre
ellos estaban los liberales, los reformistas moderados y el clero y nobleza que
querían reestablecer el absolutismo.

2.2.4. Los costes de la guerra


Fue una guerra larga y muy destructiva. Murieron muchas personas y la producción
agraria quedó destruida. Desaparecieron algunos sectores industriales y el comercio
se paralizó. El coste global fue extraordinario y provocó una deuda pública
inasumible.

2.3. Consecuencias de la guerra y desarrollo político


Se producen grandes daños con la destrucción de cosechas, ciudades y en general
con toda la infraestructura económica de España, lo que cortó de raíz el proceso de
crecimiento.

En 1814 el estado español asiste a la quiebra de sus recursos financieros y al aumento


de deuda pública.

Desaparecen las diferencias estamentales siendo sustituidas por el principio de


igualdad jurídica entre los individuos, es decir, contrarresta el tránsito de una
sociedad estamental a una sociedad de clases.

Por otra parte, acceden a los altos mandos militares personas de clases medias y
populares rompiéndole la exclusividad de la nobleza para estos puestos.

2.4. Intento revolucionario: Concepto de revolución liberal


La revolución francesa significaba la aparición de los principios liberales: soberanía
nacional, separación de poderes, igualdad legal y monarquía parlamentaria todo lo
cual suponía atacar con los pilares básicos del antiguo régimen.

2.5. Cortes de Cádiz y Constitución de 1812

2.5.1. La convocatoria de Cortes


La Junta Central Suprema organizó una consulta al país y, ante el hundimiento del
Estado, puso en marcha una convocatoria de Cortes. Sin embargo, la Junta no pudo
sobreponerse a las derrotas militares ni a los sectores absolutistas, por lo que fue
reemplaza por una regencia. Se convocaron las Cortes en Cádiz, única ciudad que
resistía el asedio francés.

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Los liberales consiguieron un importante triunfo al aprobarse que las Cortes eran
depositarias de la soberanía nacional. Asimismo, acordaron la división de poderes
y reconocían a Fernando VII como rey de España.

Adquirían un carácter revolucionario ya que rompían con la doctrina tradicional de


la soberanía como atributo real y liquidaban los privilegios estamentales al establecer
que todos los ciudadanos eran iguales ante la ley y tenían los mismos derechos.

No había partidos políticos, pero sí tendencias:

• Realistas, absolutistas o serviles, pretendían mantener el viejo orden y


para ello las cortes tenían que limitarse a aprobar los presupuestos y
contribuciones.
• Americanistas, pretendían tener los mismos derechos que los de la
península.
• Los liberales, representaban una minoría y para ellos las cortes debían
convertirse en la primera institución del país a la que se debían estar
sometidas las restantes.

2.5.2. La Constitución de 1812


Las Cortes aprobaron una serie de leyes y decretos, así como la primera
Constitución (1812), lo que permitió sentar las bases de un nuevo sistema liberal y
acabar con el Antiguo Régimen.

En sus artículos se definían los derechos del ciudadano, las libertades civiles y
la igualdad jurídica y fiscal. Se establecía el sufragio universal masculino mediante
un sistema de elección indirecto.

Existía división de poderes: el poder legislativo recaía en las Cortes que


elaboraban las leyes y aprobaban los presupuestos. El poder ejecutivo recaía en el
monarca que poseía la dirección del gobierno e intervenía en la elaboración de las
leyes. El poder judicial recaía en los tribunales.

La Constitución reconocía la confesionalidad del Estado, establecía la enseñanza


primaria obligatoria y la creación del ejército nacional. Organizaba el Estado en
provincias y municipios gobernados por diputaciones y ayuntamientos.

2.5.3. La abolición del Antiguo Régimen


Las Cortes de Cádiz aprobaron una serie de leyes y decretos destinados a eliminar el
Antiguo Régimen y a ordenar el Estado como un régimen liberal.

Se abolió el régimen señorial y se intentó iniciar una reforma agraria. También se


introdujeron medidas próximas al liberalismo económico con la finalidad de impulsar
la producción y el comercio. Para ello, se decretó la libertad de comercio, de industria
y de trabajo, suprimiendo los gremios y las aduanas interiores.

Las circunstancias de la guerra dificultaron la puesta en práctica de estas reformas,


así como de la Constitución, que contaron con la oposición de los sectores
absolutistas, que querían el regreso de Fernando VII.

2.5.4. Libertad de imprenta frente a la Inquisición


La libertad de imprenta fue el primer gran debate de las Cortes de Cádiz que
permitió comprobar la división entre quienes pretendían reformar la sociedad

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española y los que no. Era un instrumento fundamental para fomentar la ilustración
del pueblo, hacer efectivo el control del gobierno y de las Cortes y ayudar a crear el
sentimiento patriótico frente a Francia. Fue aprobada y publicada como un decreto
que reconocía la libertad de escribir, imprimir y publicar (1810).

Con este decreto, la Inquisición fue impugnada porque se consideraba incompatible


con la libertad de imprenta. La abolición de la Inquisición (1813) fue aprobada, pero
se instalaron tribunales protectores de la fe para proteger la religión.

3. REINADO DE FERNANDO VII (1814-1833)


3.1. La restauración del absolutismo (1814 – 1820)
Fernando VII regresó a España y se procedió al restablecimiento del Antiguo
Régimen. Declaró nula la Constitución y los decretos de Cádiz e inició la
persecución de liberales y afrancesados.

El rey procedió a la restauración de las antiguas instituciones y del régimen señorial


para restaurar el absolutismo. Pero, no se tomaron medidas para reconstruir la
sociedad de posguerra, ni para sanear la Hacienda y hacer frente a la deuda.

Los gobiernos se mostraron incapaces de solucionar los problemas. Era necesario que
los privilegiados contribuyesen pagando, pero el rey no las aceptó y se negó a aprobar
medidas que alterasen las normas tradicionales.

3.1.1. La desafección social y política


La guerra contra Napoleón había cambiado a la sociedad. Entre el campesinado se
mantuvo la resistencia a pagar determinadas rentas y los diezmos. Los sectores
adinerados reclamaban que se respetase la propiedad de sus nuevas adquisiciones.

Todo ello favorecía la reivindicación liberal y constitucional y estimulaba los


pronunciamientos militares como método para acceder al poder. Estos consistían
en el levantamiento de un sector del ejército en favor de la Constitución y con el
apoyo civil en las ciudades pretendía conseguir suficiente fuerza para imponerse al
monarca. Se produjeron diversos pronunciamientos encabezados por mandos
liberales que fracasaron y a los cuales la monarquía respondió con una fuerte
represión.

3.2. El Trienio Liberal (1820 – 1823)


En 1820 triunfó un pronunciamiento en favor de la Constitución encabezado por
Rafael del Riego. La pasividad del ejército y la acción de los liberales en las ciudades
obligaron al rey a aceptar la Constitución de 1812. Las nuevas Cortes se formaron
con una mayoría de diputados liberales e iniciaron una importante obra reformista.

El principal objetivo del Trienio fue consolidar la abolición del Antiguo Régimen,
iniciada por las Cortes de Cádiz y frenada tras el regreso de Fernando VII. Se tomaron
las siguientes medidas:

• Supresión de los señoríos jurisdiccionales, mayorazgos y vinculaciones lo que


permitió liquidar el feudalismo.
• Aprobación de una reforma eclesiástica. Se llevó a cabo una desamortización
de tierras del clero, que pasaron al Estado y fueron vendidas. Se pretendía
limitar el poder de la iglesia, conseguir recursos para la Hacienda y potenciar
la producción agraria.

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• Reforma del sistema fiscal para aumentar los recursos del Estado y
disminución del diezmo.
• Eliminación de los gremios y aprobación de la libertad de industria y de
circulación de mercancías, lo que favoreció el desarrollo de la burguesía.

Se instauró la Milicia Nacional (cuerpo de ciudadanos armados) para mantener el


orden público y defender el régimen constitucional. También, se procedió a una nueva
división del territorio en provincias y se promulgó un primer Código Penal, se
procedió a la reforma del ejército y se planteó el impulso de la educación.

3.2.1. Conflictos y tensiones durante el Trienio


Las reformas suscitaron la oposición de la monarquía y de los absolutistas.
Fernando VII paralizó las leyes que pudo recurriendo al derecho de veto que le
otorgaba la Constitución. Asimismo, el descontento del campesinado se tradujo
en protestas y levantamientos. Los antiguos señores eran ahora los nuevos
propietarios y los campesinos se convertían en arrendatarios o jornaleros.

La nobleza tradicional y la Iglesia, perjudicadas por la supresión del diezmo y los


privilegios, estimularon la revuelta contra los gobernantes del Trienio. Consiguieron
capitalizar parte del descontento del campesinado al responsabilizar al sistema
constitucional de los problemas existentes y vincular su solución al restablecimiento
del orden tradicional.

Entre los liberales también hubo tensiones y se dividieron en:

• Moderados: eran partidarios de reformas más favorables a las élites sociales,


que no provocasen conflictos con el rey y estaban a favor de la negociación
política con los realistas.

• Exaltados: planteaban la defensa del pleno desarrollo de la Constitución y la


necesidad de reformas radicales más próximas a las clases medias y
populares. Eran partidarios de acabar con las conspiraciones realistas.

3.2.2. La liquidación del Trienio

El triunfo del liberalismo en España contagió a otros territorios y alarmó a las


potencias que habían formado la Santa Alianza con el objetivo de intervenir
militarmente ante cualquier amenaza liberal.

Las demandas de ayuda de Fernando VII dieron lugar a la formación de un ejército


francés, los Cien Mil Hijos de San Luis. Este ejército ocupó Madrid y llegó hasta
Cádiz, donde se había refugiado el gobierno, que negoció la rendición ante los
franceses. La resistencia de ejército liberal fue escasa.

Tras la ocupación, se nombró un Consejo de Regencia y un gobierno absolutista, que


derogó las normas y decretos promulgados durante el Trienio. Fernando VII recuperó
su condición de monarca absoluto e inició la persecución de los liberales.

3.3. Reacción absolutista: ¿Por qué fue ominosa la década de


1823 a 1833?
El regreso al absolutismo fue acompañado de una gran represión de la oposición y
de algunos intentos fracasados de insurrecciones liberales. Para ello se creó un
cuerpo militar encargado directamente de la persecución del liberalismo.

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En el ámbito político, la monarquía optó por el inmovilismo sin iniciar las reformas
que el país requería. Algunos ministros propusieron una amnistía para superar la
coyuntura de violencia, una reforma de la hacienda para aumentar los ingresos de la
corona y una administración capaz de garantizar el funcionamiento de la monarquía.
La perdida de las colonias americanas agravó la crisis.

El rey buscó la colaboración del sector moderado de la burguesía y propuso un


nuevo ministro de hacienda que impulsase una reforma fiscal para recaudar más
impuestos haciendo pagar a los sectores privilegiados. Esta actitud incrementó la
desconfianza de los sectores más tradicionalistas, descontentos con el monarca
porque no había restablecido la Inquisición y no actuaba de forma más contundente
contra los liberales.

Fernando VII se casó con su sobrina María Cristina de Borbón y tuvo una hija, Isabel.
Para poder nombrarla su sucesora, el rey promulgó la Pragmática Sanción, norma
que autorizaba la sucesión femenina al trono, prohibido hasta entonces por la Ley
Sálica. Los más conservadores considerando ilegal la sucesión de Isabel, sosteniendo
que debía recaer en Carlos, hermano del rey, y defensor del absolutismo.

4. EMANCIPACIÓN DE LA ARMADA ESPAÑOLA (1797-1824)


4.1. Protagonismo criollo
En el siglo XIX, existía una rica burguesía criolla, próspera e ilustrada, que se sentía
apartada de la administración política colonial y perjudicada por fuertes impuestos
que solo beneficiaban a la metrópoli y por el control que ejercía España sobre la
economía.

Su creciente malestar se acompañaba del impacto de la revuelta de las trece colonias


americanas contra Gran Bretaña y de la difusión de los idearios de la Revolución
francesa. Cuando Napoleón invade la monarquía española, los criollos formaron
juntas que mantuvieron inicialmente sus lazos con Cádiz.

Las juntas de América se enfrentaron con las autoridades coloniales y emergieron


como nuevos poderes. Se fueron forjando tres focos independentistas: Buenos Aires,
el Virreinato de Nueva Granada y Venezuela y México.

El restablecimiento del absolutismo en España significó una política de intransigencia


hacia las colonias y se tradujo en el envío de buques y soldados para acabar con las
revueltas, lo que provocó la expansión del movimiento libertador y tuvo unos costes
económicos insuperables para Fernando VII.

4.2. Etapas del proceso de independencia


Primera fase (1808 – 1814)

• Las autoridades americanas no acataron la monarquía de José I y formaron


juntas, que poco a poco se desvincularon de la autoridad de la Junta Central
Suprema.
• Se fundaron juntas en Buenos Aires y Caracas, y la Junta de Quito proclamó
que las autoridades españolas carecían de legitimidad y reclamó la soberanía
del pueblo. Paraguay proclamó su independencia.

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Segunda fase (1816 - 1824)

• Argentina proclamó su independencia.


• El general San Martín dirigió una expedición que derrotó a los españoles y
logró la independencia de Chile.
• En el norte, Bolívar derrotó a los españoles y fundó la Gran Colombia.
Fernando VII vendió Florida a [Link].
• La rebelión protagonizada en México logró la independencia de este país.
• Antonio José de Sucre derrotó a los españoles en Ayacucho y emancipó Perú
y Bolivia.
• España perdió todas sus colonias excepto Cuba, Filipinas y Puerto Rico.

4.3. Repercusiones para España


• Desmembración del Imperio después de tres siglos.
• España pasa a ser una potencia de segundo grado
• Pérdida de un inmenso mercado
• Criollos abandonan a indios, negros, pobres, etc.
• Se consiguen diferentes repúblicas
• Se sustituye el dominio español por el dominio de Gran Bretaña y
[Link].

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