INVERTEBRADO:
Caracol (molusco):
Es un animal invertebrado que pertenece a los Gasterópodos, la clase más grande y diversa
dentro del filo Moluscos. Es lento, sigiloso, de diversos tamaños y formas y reconocidos a
simple vista por el caparazón que los protege. Se distribuyen por una gran cantidad de hábitats
tanto acuáticos como terrestres e incluso suelen vivir en nuestros jardines.
Cabeza: Los caracoles presentan una cabeza bien diferenciada que contiene la cavidad bucal y
algunos órganos sensoriales.
Rádula: les permite alimentarse, ya que contiene una gran cantidad de pequeños dentículos
recurvados.
Tentáculos: receptores táctiles y olfativos que ayudan al caracol a reconocer e identificar la
comida a distancia.
Pie: el pie de los caracoles tiene una estructura de suela, es plano y tiene glándulas secretoras
de moco que ayudan al animal a movilizarse y afianzarse sobre superficies sólidas,
disminuyendo la fricción.
Concha: una pieza, es decir, univalva y contiene los órganos internos. Generalmente, las
conchas dextrorsas son mucho más comunes en los gasterópodos. suele estar constituida
generalmente por tres capas:
Periostraco: es la capa más externa, tiene aspecto córneo y se encuentra cubierta por un
material denominado conchina que protege a las capas contiguas del ataque de organismos
perforantes.
Prismática: por debajo del periostraco se encuentra la capa media denominada prismática,
debido a que está formada por prismas de carbonato de calcio.
Nacarada: es la capa más profunda y tiene un aspecto liso y brillante, común de observar en
especies acuáticas.
Operculo: que consiste en una placa córnea, dura y delgada que se encuentra en la parte
posterior del pie y cubre la abertura de la concha del caracol. para protegerse y
defenderse frente a depredadores y para los cambios que se producen en el ambiente. En
épocas de baja temperatura o sequía muchas especies hibernan dentro de sus conchas gracias
al sellado.
Manto: es un doble pliegue tegumentario que cubre y protege la masa visceral que es la
porción que contiene los sistemas digestivo, circulatorio, respiratorio y reproductor.
Araña (Artropodo):
pertenecen a los arácnidos. Actualmente se han categorizado hasta 45.000 especies de arañas,
dentro de 109 familias. Se caracterizan por su inconfundible estructura morfológica.
Prosoma: Esta es la primera de las dos partes que componen el cuerpo de una araña,
separadas por una “cintura”. Se le llama también cefalotórax
Ojos simples: La disposición, número y color de los ojos de las arañas son importantes
rasgos que ayudan para la identificación y clasificación de especies
Boca: unida al esófago.
Cerebro: que recibe los impulsos y que procesa la información.
Buche respiratorio: pero que no sustituye a los pulmones.
Receptáculo digestivo: análogo al estómago.
Sistema circulatorio: que irriga al prosoma con hemolinfa, un líquido equivalente en
artrópodos a la sangre.
Opistosoma: Esta es la región posterior de las arañas y es llamado también abdomen. Se
concentran aquí la mayoría de los sistemas para las funciones internas.
Glándula digestiva: y cuentan con un sistema digestivo de un reducido tamaño, lo que
hacen es insertar a sus presas un veneno para licuarlas y absorberlas posteriormente
Sistema excretor: compuesto por los tubos de Malphigi, el saco estercoral y el ano.
Sistema reproductor: con oviducto, receptáculo seminal y vagina, o ducto espermático,
órgano copulador y testículos.
Hileras: con glándulas asociadas para producción de seda.
Continuación del sistema circulatorio: con corazón, un orificio llamado ostiolo para
permitir el paso de hemolinfa, vaso sanguíneo lateral y saco del pericardio.
Sistema respiratorio: con un sólo pulmón en libro, cuyo nombre hace referencia a su
forma como páginas de libro paralelas entre sí, con la finalidad de optimizar, organizar y
hacer más eficiente a este órgano.
Patas: Son los apéndices locomotores para el desplazamiento de estos organismos. Las arañas
tienen cuatro pares de patas, es decir ocho.
Coxa.
Trocanter.
Fémur.
Patela.
Tibia.
Metatarso.
Tarso.
Pretarso: con una o dos uñas.
Quelíceros: Estas estructuras son apéndices bucales, similares a pequeños colmillos muy
afilados, utilizados por las arañas a modo de mano o herramienta para tomar su alimento.
También almacenan aquí su veneno, útil para inmovilizar a su presa.
Pidipalpos: Son otro tipo de apéndices muy similares a las patas, pues están compuestos por
los mismos fragmentos. La diferencia radica en que no tocan el suelo y tienen una función táctil
y olfativa para reconocer su entorno
Hileras: Estas glándulas tienen conductos hacia el final de la hilera para que puedan ser usadas
por la araña.