EL CONSTRUCTIVISMO El Constructivismo ve el aprendizaje como un proceso en el cual el estudiante construye
activamente nuevas ideas o conceptos basados en conocimientos presentes y pasados. En otras palabras, "el aprendizaje
se forma construyendo nuestros propios conocimientos desde nuestras propias experiencias" solución de problemas reales
o simulaciones, normalmente en colaboración con otros alumnos). Esta colaboración también se conoce como proceso
social de construcción del conocimiento. Algunos de los beneficios de este proceso social son: Los estudiantes pueden
trabajar para clarificar y para ordenar sus ideas y también pueden contar sus conclusiones a otros estudiantes. Eso les da
oportunidades de elaborar lo que aprendieron.
. La formalización de la teoría del Constructivismo se atribuye generalmente a Jean Piaget, que articuló los mecanismos por
los cuales el conocimiento es interiorizado por el que aprende. Piaget sugirió que a través de procesos de acomodación y
asimilación, los individuos construyen nuevos conocimientos a partir de las experiencias. La asimilación ocurre cuando las
experiencias de los individuos se alinean con su representación interna del mundo. Asimilan la nueva experiencia en un
marco ya existente
Hoy en día, en algunos niveles de la educación de nuestro sistema educativo está de moda hablar del "constructivismo
pedagógico", lo cual hace necesario aclarar el contexto de origen, teorización y aplicación del mismo en el ámbito educativo.
Es ampliamente reconocido que la aplicación de las diferentes corrientes psicológicas en el terreno de la educación ha
permitido ampliar las explicaciones en torno a los fenómenos educativos e intervenir en ellos; y no es la excepción uno de
los modelos pedagógicos actuales que, podría decirse, está en auge. Por otra parte, aunque sea un modelo pedagógico
novedoso, no se aplica al cien por ciento en nuestro contexto educativo, ya que persiste una enseñanza bajo el paradigma
conductista; sin embargo se ha intentado su aplicación en algunos niveles educativos, por algunos maestros. En el presente
espacio de reflexión se abordarán cuestiones referentes al "constructivismo pedagógico", tales como: conceptualización,
contexto de origen, la enseñanza constructivista, el papel del maestro y del alumno. I. CONCEPTUALIZACIÓN DEL
CONSTRUCTIVISMO PEDAGÓGICO. Ante la pregunta ¿qué es el constructivismo?, Mario Carretero (1997, p. 21)
argumenta lo siguiente: "Básicamente puede decirse que es la idea que mantiene que el individuo, tanto en los aspectos
cognitivos y sociales del comportamiento como en los afectivos, no es un mero producto del ambiente ni un simple resultado
de sus disposiciones internas, sino una construcción propia que se va produciendo día con día como resultado de la
interacción entre esos dos factores. En consecuencia, según la posesión del constructivismo, el conocimiento no es una
copia fiel de la realidad, sino una construcción del ser humano. ¿Con qué instrumentos realiza la persona dicha
construcción?, fundamentalmente con los esquemas que ya posee, es decir, con la que ya construyó en su relación con el
medio que lo rodea". De igual forma Frida Díaz-Barriga (2004), comenta: "El constructivismo es una confluencia de diversos
enfoques psicológicos que enfatizan la existencia y prevalencia en los sujetos cognoscentes de procesos activos en la
construcción del conocimiento, los cuales permiten explicar la génesis del comportamiento y el aprendizaje. Se afirma que el
conocimiento no se recibe pasivamente ni es copia fiel del medio".
2. Pero ¿quiénes son autores constructivistas? Delval (1997) dice: "hoy todos son constructivistas", tal vez en un intento de
estar con la corriente educativa en auge o de moda. II. CONTEXTO DE ORIGEN. El llamado Constructivismo, como
corriente pedagógica contemporánea, representa quizá la síntesis más elaborada de la Pedagogía del siglo XX, porque
constituye una aproximación integral de un movimiento histórico y cultural de mayores dimensiones: la Escuela Activa.
Movimiento que en su tiempo asumió una concepción reformista y una actitud transformadora de los procesos escolares. El
Constructivismo en otras palabras sería, en todo caso, una corriente que se desprende de ese gran movimiento pedagógico
cuyas implicaciones ideológicas y culturales están aún vigentes en las prácticas educativas de hoy en día. En sus orígenes,
el constructivismo surge como una corriente epistemológica, preocupada por discernir los problemas de la formación del
conocimiento en el ser humano. Según Delvan (1997), se encuentran algunos elementos del constructivismo en el
pensamiento de autores, tales como: Vico, Kant, Marx o Darwin. En estos autores, así como en los actuales exponentes del
constructivismo en sus múltiples variantes, existe la convicción de que los seres humanos son producto de su capacidad
para adquirir conocimientos y controlar propositivamente la naturaleza, y construir la cultura. Algunos autores se centran en
el estudio del funcionamiento de la mente de los individuos (por ejemplo, el constructivismo psicogénetico de Piaget), pero
para otros, el foco de interés se ubica en el desarrollo de dominios de origen social (como el constructivismo social de
Vigotsky, y la escuela sociocultural o socio histórica). También es posible identificar un constructivismo radical, planteado
por autores como Von Glaserfeld o Matarona, quienes postulan que la construcción del conocimiento es enteramente
subjetiva, por lo que no es posible formar representaciones objetivas ni verdaderas de la realidad, sólo existen formas
viables o efectivas de actuar sobre la misma. III. LA ENSEÑANZA CONSTRUCTIVISTA. La enseñanza constructivista
considera que el aprendizaje humano, es siempre una construcción interior, aún en el caso de que el educador acuda a una
exposición magistral, pues ésta no puede ser significativa si sus conceptos no encajan ni se insertan en los conceptos
previos de los alumnos. Con mayor razón en la enseñanza constructivista, cuyo propósito es precisamente facilitar y
potenciar al máximo ese procesamiento interior del alumno con miras a su desarrollo. Las características esenciales de la
acción constructivista son básicamente cuatro: 1. Se apoya en la estructura conceptual de cada estudiante: parte de las
ideas y preconceptos de que el estudiante trae sobre el tema de la clase. 2. Anticipa el cambio conceptual que se espera de
la construcción activa del nuevo concepto y su repercusión en la estructura mental. 3. Confronta las ideas y preconceptos
afines del tema de la enseñanza, con el nuevo concepto científico que enseña. 4. Aplica el nuevo concepto a situaciones
concretas y lo relaciona con otros conceptos de la estructura cognitiva con el fin de ampliar su transferencia.
3. Las condiciones necesarias para potenciar la enseñanza constructivista son: • Generar insatisfacciones con los prejuicios
y preconceptos, facilitando que los estudiantes caigan en cuenta de sus incorrecciones. • Que el nuevo concepto empiece a
ser claro y distinto al anterior. • Que el nuevo concepto muestre su aplicabilidad a situaciones reales. • Que el nuevo
concepto genere nuevas preguntas y expectativas. • Que el estudiante observe, y comprenda las causas que originaron sus
prejuicios y nociones erróneas. • Crear un clima para la libre expresión del estudiante, sin coacciones ni temor a
equivocarse. • Propiciar las condiciones para que el estudiante sea partícipe del proceso de enseñanza-aprendizaje, desde
la planeación de la misma, desde la selección de las actividades, desde las consultas de fuentes de información, etc. IV. EL
PAPEL DEL DOCENTE. Dentro del constructivismo se considera al docente como aquel profesional reflexivo, que realiza
una labor de mediación entre el conocimiento y el aprendizaje de sus alumnos, al compartir experiencias y saberes en un
proceso de negociación o construcción conjunta del conocimiento y presta una ayuda pedagógica ajustada a la diversidad
de necesidades, intereses y situaciones en que se involucran sus alumnos; es decir, la función central del docente es
esencialmente orientar y guiar la actividad mental constructiva de sus alumnos, a quienes proporcionará ayuda pedagógica
ajustada a su competencia. Es importante señalar que el docente debe de estructurar experiencias interesantes y
significativas que promuevan el desarrollo cognoscitivo del alumno de acuerdo a sus necesidades y condiciones del mismo.
De acuerdo con Díaz-Barriga, un profesor constructivista debe reunir las siguientes características: • Es un mediador entre
el conocimiento y el aprendizaje de sus alumnos. • Es un profesional reflexivo que piensa críticamente en su práctica- toma
decisiones y soluciona problemas pertinentes al contexto de su clase. • Promueve aprendizajes significativos, que tengan
sentido y sean funcionales para los alumnos. • Presta una ayuda pedagógica ajustada a la diversidad de necesidades o
intereses y situaciones en que se involucran los alumnos. • Respeta a sus alumnos, sus opiniones, aunque no las comparta.
• Establece una buena relación interpersonal con los alumnos basada en valores que intenta enseñar: el respeto, la
tolerancia, la empatia, la convivencia, etc. • Evita apoderarse de la palabra y convertirse en un simple transmisor de
información, es decir, no caer en la enseñanza verbalista o unidireccional. V. EL PAPEL DEL ALUMNO. Con lo que respecta
al papel del alumno, trata de subrayar la importancia de la actividad constructivista o reconstructivista del educando en su
aprendizaje, mediante actividades de asimilación y acomodación de nuevos conocimientos a esquemas precedentes, los
cuales a su vez se van construyendo a partir de los nuevos datos. El alumno que aprende no es meramente pasivo ante el
enseñante o el entorno. El
4. conocimiento no es un mero producto del ambiente, ni un simple resultado de las actividades internas del aprendiz, sino
una construcción por interacción, que se va produciendo y enriqueciendo cada día como resultado entre el aprendiz y los
estímulos externos. Tal actividad se propicia mediante el ejercicio de la investigación, el fomento de la autonomía intelectual
y moral, el aprendizaje significativo o la memorización comprensiva, la aplicación de lo aprendido y los procesos de
individualización y socialización. Se trata de motivar y enseñar al estudiante a pensar y actuar a través de contenidos
significativos y contextualizados. En este proceso, el estudiante es el responsable de su proceso de aprendizaje. VI.
CONCLUSIONES. Como podemos ver el modelo constructivista propicia que el estudiante piense de manera autónoma y
entienda significativamente su mundo. La escuela debe promover el desarrollo cognoscitivo del estudiante de acuerdo con
las necesidades e intereses de éste. El profesor debe estructurar experiencias interesantes y significativas que promuevan
dicho desarrollo. Lo importante no es el aprendizaje de un contenido sino el desarrollo y afianzamiento de las estructuras
mentales del conocer y del aprender. Se trata no tanto de memorizar contenidos sino de involucrarse en un proceso
dinámico de conocimiento que desarrolle las destrezas cognoscitivas mediante modelos de descubrimiento y solución de
problemas. El fin de la educación, dentro de este modelo pedagógico, es generar comprensión, autonomía de pensamiento
y, consecuentemente, personas creativas. Por otra parte, es importante señalar que el proceso de aplicación de estos
principios constructivistas a la educación, todavía resulta utópico ya que en las escuelas en todos sus niveles, aún persisten
los maestros rezagados en la enseñanza tradicionalista que no están dispuestos a cambiar su perspectiva acerca de lo que
es la educación y el papel que tiene el alumno en la escuela.