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Símil Del Sol - Platón

1) Platón compara la Idea del Bien con el sol, que hace que los ojos vean y los objetos sean visibles. 2) De la misma manera, la Idea del Bien hace que el alma conozca y que los objetos cognoscibles sean conocidos. 3) La Idea del Bien es más bella que la verdad y el conocimiento, del mismo modo que el sol es más importante que la vista y los objetos visibles.
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Símil Del Sol - Platón

1) Platón compara la Idea del Bien con el sol, que hace que los ojos vean y los objetos sean visibles. 2) De la misma manera, la Idea del Bien hace que el alma conozca y que los objetos cognoscibles sean conocidos. 3) La Idea del Bien es más bella que la verdad y el conocimiento, del mismo modo que el sol es más importante que la vista y los objetos visibles.
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Platón, República, libro VI - En efecto, y por medio del oído las audibles, y por medio de las demás percepciones

SÍMIL DEL SOL todas las cosas pe ro perceptibles. ¿No es así?


-Sí.
- Pues bien - dije- o ¿No percibes que las opiniones sin ciencia son todas lamentables? - Pues bien, ¿has advertido que el artesano de las percepciones modeló mucho más
En el mejor de los casos, ciegas. ¿O te parece que los ciegos que hacen correctamente perfectamente la facultad de ver y de ser visto?
su camino se diferencian en algo de los que tienen opiniones verdaderas sin -En realidad, no.
inteligencia? -Examina lo siguiente: ¿hay algo de otro género que el oído necesita para oír y la voz
- En nada para ser oída, de modo que si este tercer género no se hace presente, uno no oirá y la
-¿Quieres acaso contemplar cosa s lamentables, ciegas y tortuosas en lugar de oírlas de otra no se oirá?
otros claras y bellas? -No, nada
- ¡Por Zeus! - exclamó Glaucón - . No te retires, Sócrates, como s i ya estuvieras al final. -Tampoco necesitan de algo de esa índole muchos otros poderes, pienso por no decir
Pues nosotros estaremos satisfechos si, del modo en que discurriste acerca de la justicia, ninguno ¿O puedes decir alguno?
la moderación y lo demás, así discurres acerca del bien. - No, por cierto.
- Por mi parte, yo también estaré más que satisfecho. Pero me temo que no sea capaz y - Pero, al poder de ver y de ser visto, ¿no piensas que le falta algo?
que por entusiasmarme me desacredite y haga el ridículo. Pero dejemos por ahora, -¿Qué cosa?
dichosos amigos, lo que es en sí mismo el Bien; pues me parece demasiado como para - Si la vista está presente en los ojos y lista para que se use de ella, y el color está
que el presente impulso permita en este momento alcanzar lo que juzgo de él. En cuanto presente en los objetos, pero no se añade un tercer género que hay por naturaleza
a lo que parece u n vástago del Bien y lo que más se le asemeja, en cambio, estoy específicamente para ello, bien sabes que la vista no verá nada y los colores serán
dispuesto a hablar, si os place a vosotros; si no, dejamos la cuestión. invisibles.
-Habla, entonces, y nos debes para otra oportunidad el relato acerca del padre. - ¿A qué te refieres?
- Ojalá que yo pueda pagarlo y vosotros recibirlo; y no sólo los intereses, como ahora; - A lo que tú llamas 'luz'
por ahora recibid esta criatura, y vástago del Bien en sí. Cuidaos que no os engañe - Dices la verdad.
involuntariamente de algún modo, rindiéndoos cuenta fraudulenta del interés. - Por consiguiente, el sentido de la vista y e l poder de ser visto se hallan ligados por un
- Nos cuidaremos cuanto podamos; pero tú limítate a hablar. vínculo de una especie nada pequeña, de mayor estima que las demás ligazones de los
- Para eso debo estar de acuerdo con vosotros y recordaros lo que he dicho antes y a
sentidos, salvo que la luz no sea estimable.
menudo hemos hablado en otras oportunidades.
- Está muy lejos de no se r estimable.
-¿Sobre qué?
- Pues bien, ¿a cuál de los dioses que hay en el cielo atribuyes la autoría de aquello por
- Que hay mucha s cosas bellas, muchas buenas, y así, con cada multiplicidad, decimos
lo cual la luz hace que la vista vea y que las más hermosas cosas visibles sean vistas?
que existe y la distinguimos con el lenguaje.
- Al mismo que tú y que cualquiera de los demás, ya que es evidente que preguntas por
- Lo decimos, en efecto.
- También afirmamos que hay algo Bello en sí y Bueno en sí y, análogamente, respecto
el sol y la vista, ¿no es por naturaleza en relación a este dios lo siguiente?
de todas aquellas cosas que postulábamos como múltiples: a la inversa, a su vez - ¿Cómo?
postulamos cada multiplicidad como siendo una unidad, de acuerdo con una Idea única, - Ni la vista misma ni aquello en lo cual se produce lo que llamamos 'ojo' son el sol.
y denominamos a cada una ' lo que es' y de aquellas cosas decimos que son vistas pero - Claro que no.
no pensadas, mientras que, por su parte, las Ideas son pensadas, mas no vistas. - Pero es el más afín al sol, pienso, de los órganos que conciernen a los sentidos.
_ Indudablemente. - Con mucho.
- Y la facultad que posee, ¿no es algo así como un fluído que le es dispensado por el sol?
- Ahora bien, ¿por medio de qué vemos las cosas visibles?
- Por medio de la vista. - Ciertamente.
- En tal caso, el sol no es la vista pero, al ser su causa, es visto por ella misma.

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- Así es. - Hablas de una belleza extraordinaria, puesto que produce la ciencia y la verdad, y
-Entonces ya podéis decir qué entendía yo por el vástago del Bien, al que el Bien ha además está por encima de ellas en cuanto a hermosura. Sin duda, no te refieres al
engendrado análogo así mismo. De este modo, lo que en el ámbito inteligible es el Bien placer.
respecto de la inteligencia y de lo que se intelige, esto es el sol en el ámbito visible - ¡Dios nos libre! Más bien prosigue examinando nuestra comparación.
respecto de la vista y de lo que se ve. -¿De qué modo?
- ¿Cómo? Explícate. - Pienso que puedes decir que el sol no sólo a porta a lo que se ve la propiedad de ser
- Bien sabes que los ojos, cuando se los vuelve sobre objetos cuyos colores no están ya visto, sino también la génesis, el crecimiento y la nutrición, sin ser el mismo génesis.
iluminados por la luz del día sino por el resplandor de la luna, ven débilmente, como si -Claro que no.
no tuvieran claridad en la vista. - y así dirás que a las cosas cognoscibles les viene del Bien no sólo el ser conocidas, sino
- Efectivamente. también de él les llega el existir y la esencia aunque el Bien no sea esencia, sino algo que
- Pero cuando el sol brilla sobre ellos, ven nítidamente, y parece como si estos mismos se eleva más allá de la esencia en cuanto a dignidad y a potencia.
ojos tuvieran la claridad. Y Glaucón se echó a reír:
- Sin duda. - ¡Por Apolo! Exclamó. ¡Qué elevación demoníaca!
- Del mismo modo piensa así lo que corresponde al alma: cuando fija su mirada en - Tú eres culpable -repliqué- , pues me has forzado a decir lo que pensaba sobre ello.
objetos sobre los cuales brilla la verdad y lo que es, intelige, conoce y parece tener - Está bien; de ningún modo te detengas, sino prosigue explicando la similitud respecto
inteligencia; pero cuando se vuelve hacia lo sumergido en la oscuridad, que nace y del sol, si es que te queda algo por decir.
perece, entonces opina y percibe débilmente con opiniones que la hacen ir de aquí para - Bueno, es mucho lo que queda.
allá, y da la impresión de no tener inteligencia. -Entonces no dejes de lado ni lo más mínimo.
-Eso parece, en efecto. - Me temo que vaya dejar mucho de lado; no obstante no omitiré lo que en este
- Entonces, lo que aporta la verdad a las cosas cognoscibles y otorga al que conoce el momento me sea posible.
poder de conocer, puedes decir que es la Idea del Bien. Y por ser causa de la ciencia y de - No, por favor.
la verdad, concíbela como cognoscible; y aun siendo bellos tanto el conocimiento como - Piensa entonces, como decíamos, cuáles son los dos que reinan: uno, el del género y
la verdad, si estimamos correctamente el asunto, tendremos a la Idea del Bien por algo ámbito inteligibles; otro, el del visible, y no digo 'el del cielo' para que no creas que hago
distinto y más bello por ellas. Y así como dijimos que era correcto tomar a la luz y a la juego de palabras. ¿Captas estas dos especies, la visible y la .Inteligible?
vista por afines al sol pero que sería erróneo creer que son el sol, análogamente ahora - Las capto.
es correcto pensar que ambas cosas, la verdad y la ciencia, son afines al Bien, pero sería
equivocado creer que una u otra fueran el Bien, ya que la condición del Bien es mucho
más digna de estima.

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