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Sentencia - Pca - Desnaturalizacion de Contrato

La resolución resuelve una apelación a una sentencia que declaró fundada la demanda de un trabajador contra el Gobierno Regional de Lima por desnaturalización de contrato. La corte confirma la sentencia, encontrando que aunque el demandante prestó servicios como locador, en realidad tenía una relación laboral debido a que trabajaba como obrero y los obreros municipales tienen contratos laborales de acuerdo a la ley.

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Sentencia - Pca - Desnaturalizacion de Contrato

La resolución resuelve una apelación a una sentencia que declaró fundada la demanda de un trabajador contra el Gobierno Regional de Lima por desnaturalización de contrato. La corte confirma la sentencia, encontrando que aunque el demandante prestó servicios como locador, en realidad tenía una relación laboral debido a que trabajaba como obrero y los obreros municipales tienen contratos laborales de acuerdo a la ley.

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CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA HUAURA -

Sistema de Notificaciones Electronicas SINOE


SEDE CENTRAL - AV. ECHENIQUE N° 898 - HUACHO,
Secretario De Sala:JARA CHAUCA DELIA CARMEN /Servicio Digital -
Poder Judicial del Perú
Fecha: 25/02/2021 [Link],Razón: RESOLUCIÓN JUDICIAL,[Link]:
HUAURA / HUAURA,FIRMA DIGITAL

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE HUAURA


SALA LABORAL
EXPEDIENTE NÚMERO : 01928-2018-0-1308-JR-LA-02
DEMANDANTE : QUIQUIA MEJIA RAFAEL FERNANDO
DEMANDADA : GOBIERNO REGIONAL DE LIMA
MATERIA : DESNATURALIZACIÓN DE CONTRATO
PROCEDENCIA : SEGUNDO JUZGADO CIVIL DE HUAURA

RESOLUCIÓN Nº DIECINUEVE
Huacho, nueve de febrero del dos mil veintiuno.-

AUTOS, VISTOS: Sin informe oral, y CONSIDERANDO:

I. ANTECEDENTES

I.1. Viene en apelación la sentencia contenida en la resolución número diez, de fecha 24 de


octubre del 2019, folios 231-234, corregida por resolución número once, de fecha 29 de octubre
de 2019, situada a fojas 242-243, que resuelve: “3.1. Declarar FUNDADA la demanda
interpuesta por don Rafael Fernando Quiquia Mejía, dirigida contra la parte demandada Gobierno
Regional de Lima, respecto a los siguientes puntos: * Existencia de la relación laboral, y por
tanto, declaro la existencia de la relación laboral entre la parte actora y la parte demandada
Gobierno Regional de Lima. * Registro en planillas, y por ello, ordeno que la entidad demandada
incorpore a la parte actora al libro de planillas de pago conductor de vehículo (chofer), desde el
día 01 junio del año 2018, debiendo efectuar su pago de sus remuneraciones respectivas a
través de las boletas de pago, consignado la fecha de ingreso indicado.”

II. FUNDAMENTOS DE LA APELACIÓN


II.1. Por escrito de fecha 04 de noviembre del 2019, situado a fojas 246-248, la parte demandada
interpone recurso de apelación, sustentando la misma en lo siguiente:
- El A quo no ha considerado que el apelante ha sustentado que la afirmación del
demandante es falsa, pues éste es un proveedor de servicios y nunca ha laborado bajo
el régimen del D.L. 728, ni bajo el régimen laboral del D.L. 1057 CAS en el Gobierno
Regional.
- El A quo no sustenta en hechos concretos que pueda determinar la subordinación que
supuestamente existe entre el demandante y la demandada., ya que no existe
memorando ni informes emitidos al accionante.
- El A quo no ha valorado las pruebas que ha aportado, como el Informe Nº710-
GRL/SGRA-ORH, donde el Jefe de Recursos Humanos declara que al accionante no se
le ha controlado asistencia.
- No existe sustento ni argumento por parte del A quo para determinar que es obrero.
- La contratación del accionante fue bajo los parámetros de la Ley de Contrataciones del
Estado.

III. FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN


III.1. Es misión del superior jerárquico cumplir con su función revisora, en armonía con lo
dispuesto en el párrafo inicial del artículo 11° del Texto Único de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, en especial, le corresponde cotejar que se haya honrado el principio de congruencia
procesal, para ello, en correspondencia con el apotegma cuantum devollutum tantum apellatum,
se debe de armonizar con fundamentos de la impugnación, puesto que el órgano sólo debe
pronunciarse sobre aquellas pretensiones o agravios invocados por el impugnante, de modo que
no tiene más facultades de revisión que aquellas que han sido objeto del recurso; y más aún, no
puede entrar en el examen de las cuestiones consentidas por las partes o que no han sido
cuestionadas porque éstas han quedado ejecutoriadas, salvo que el vicio sea de tanta
trascendencia que vulnere el orden público y las buenas costumbres o que exista una manifiesta
vulneración de derechos fundamentales cuyo cumplimiento no fue advertido por el recurrente. En
tal sentido, los puntos controvertidos fijados en el proceso, son:
• Reconocimiento de la existencia del contrato de trabajo a plazo indeterminado,
como conductor de vehículo.
• Se registre en el Libro de Planillas de Pago de Remuneraciones como trabajador
a plazo indeterminado a partir del mes de junio del 2018, remuneración que dice
percibir en la suma de S/2,000.00
III.2. Para la resolución del conflicto de relevancia judicial o la incertidumbre jurídica, la Ley
Procesal de Trabajo N° 26636, tiene establecido en el artículo 27º el principio de distribución de
la carga de la prueba laboral, que demanda al trabajador acreditar el vínculo laboral y el hecho
del despido; cumplido el cometido, que la empleadora acredite el cumplimiento de sus
obligaciones establecidas en la Constitución, la Ley, Convenio Colectivo, Reglamento Interno,
Costumbre normativa o contrato de trabajo, de ser el caso, y de haber despedido por causal
justificada al trabajador, siguiendo el procedimiento predeterminado por la Ley. En cuanto al
discernimiento y criterios de valoración de la prueba, en aplicación del artículo 30° y
supletoriamente del Código Procesal Civil, en este proceso se debe de observar lo dispuesto en
el artículo 197 del acotado Código Procesal. En ese sentido, Juan José Linares San Román nos
refiere que: Según Alberto Hinostroza, "El magistrado debe considerar la prueba en su conjunto,
como un todo, siendo además irrelevante su fuente, en virtud del principio de comunidad o
adquisición que postula la pertenencia al proceso de todo lo que en él se presente o actúe". De
su parte Hernando Devis Echeandía señala lo siguiente: "...los diversos medios aportados deben
apreciarse como un todo, en conjunto, sin que importe que su resultado sea adverso a quien la
aportó, porque no existe un derecho sobre su valor de convicción...Para una correcta apreciación
no basta tener en cuenta cada medio aisladamente, ni siquiera darle el sentido y alcance que en
realidad le corresponda, porque la prueba es el resultado de los múltiples elementos probatorios
en el proceso, tomados en su conjunto, como una "masa de pruebas", según la expresión de los
juristas ingleses y norteamericanos". Mario Ernesto Kaminker incluye a las normas en la
actividad valorativa cuando expresa: "Hechos y normas son enlazados por actividades
valorativas que haces que los jueces otorguen relevancia a circunstancias de hechos que
permiten interpretaciones de los jurídico y subsunciones normativas que muta la norma
aparentemente que habría resultado aplicable, si se determinara en forma rigurosa la pauta a
regir en el caso”.
III.3. Enunciadas las premisas, corresponde a continuación cotejar los fundamentos fácticos con
el caudal probatorio contenido en las piezas sustanciadas en este proceso y su conexión con la
norma aplicable. En ese sentido, el actor ha probado haber prestado servicios chofer a favor de
la demandada, conforme consta del Informe Nº055-2019-GRL-SGRA/OT, emitido por la Oficina
de Tesorería de la demandada, en el cual se precisa que desde junio del 2018 hasta diciembre
del 2018, Rafael Fernando Quiquia Mejia ha prestado servicios para la demandada. Tal situación
de hecho también puede verificarse de los recibos por honorarios electrónicos de fojas 07-17.
III.4. En base al caudal probatorio examinado, se evidencia que el demandante ha prestado
servicios como locador, como así también lo ha afirmado el recurrente en su apelación, sin
haberse materializado contrato de locación de servicio alguno, situación que no es dable en una
entidad pública, tanto más cuando dichos contratos no solo se remiten a las disposiciones del
Código Civil, sino de la Ley de Contrataciones del Estado1.
Entonces, si bien la demandada ha tenido una relación de prestación de servicios al amparo de
las normas civiles, cierto es también que mediante la Casación Laboral Nº 7945-2014 Cusco, la
Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema ha fijado como precedente de obligatorio
cumplimiento para las instancias inferiores que los trabajadores que tienen la condición de
obreros municipales -aplicado también a los obreros de los Gobiernos Regionales- se
encuentran sujetos al régimen laboral de la actividad privada regulado por el Texto Único
Ordenado de la Ley de Productividad y Competitividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo
N° 003-97-TR. En consecuencia, en ningún caso pueden ser contratados bajo el régimen
especial de contratación administrativa de servicios. Siendo esos los términos establecidos por el
Tribunal Supremo, que en armonía con la función tuitiva del Estado, concibe al obrero municipal
en general, como un servidor con contrato de trabajo a plazo indeterminado, no cabe que se
innove su condición laboral a un régimen que lo resigna a un trabajo a plazo fijo, por vulnerar
derechos reconocidos, que se respaldan en el inciso 2 del artículo 26° de la Constitución Política
vigente, supuesto que también se aplica al actor, al encontrarse inmerso de la categoría de los
obreros, ya que ha laborado como vigilante, amparado también por la Ley 30889.
A mayor abundamiento, el Tribunal Constitucional2 también ha establecido lo siguiente:
“Consideraciones del Tribunal Constitucional
10. El artículo 22 de la Constitución establece lo siguiente: "El trabajo es un deber y un derecho.
Es base del bienestar social y medio de realización de la persona"; y el artículo 27 señala: "La
ley otorga al trabajador adecuada protección contra el despido arbitrario".
11. En el presente caso se debe determinar si la prestación de servicios de la recurrente, en
aplicación del principio de primacía de la realidad, puede ser considerado un contrato de trabajo,
porque, de ser así, la demandante solo podía ser despedida por causa justa prevista en la ley.
Así, en la sentencia emitida en el Expediente 1944- 2002-AA/TC, se estableció que mediante el
referido principio "[...] en caso de discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo que fluye de
los documentos, debe darse preferencia a lo primero; es decir, a lo que sucede en el terreno de
los hechos" (fundamento 3).
12. Pues bien, para determinar si existió una relación de trabajo entre las partes encubierta
mediante un contrato civil, este Tribunal debe evaluar si en los hechos se presentó, en forma
alternativa y no concurrente, alguno de los siguientes rasgos de laboralidad: a) control sobre la
prestación o la forma en que esta se ejecuta; b) integración de la demandante en la estructura
organizacional de la emplazada; c) prestación ejecutada dentro de un horario determinado; d)
prestación de cierta duración y continuidad; e) suministro de herramientas y materiales a la
demandante para la prestación del servicio; f) pago de remuneración a la demandante; y g)
reconocimiento de derechos laborales, tales como las vacaciones anuales, las gratificaciones y
los descuentos para los sistemas de pensiones y de salud.
13. En el presente caso se observa que la demandante, desde enero del año 2013 hasta e de
2014 (folios 40 a 63), prestó servicios como apoyo en las labores de limpieza general de las
oficinas, baños, áreas de acceso y áreas comunes de las cinas de la Dirección de Energía y

1 Inobservancia, en sucesión histórica del Decreto Legislativo 1017 y la ley N°30225 y su Reglamento.
2 EXP. N ° 00953-2016-PA/TC HUAURA
Minas y de la Dirección de Transportes y Comunicaciones de la demandada, así como realizó
labores de apoyo en el traslado de documentos según fuera requerido.
Cabe precisar que, aun cuando dicha actividad se informó de enero de 2013 a julio de 2014 al
área de Servicios Generales, y de agosto a diciembre de 2014 a la Dirección Regional de
Energía y Minas del Gobierno Regional emplazado bajo la denominación de auxiliar
administrativo, el servicio prestado en el periodo mencionado siempre fue el mismo. Dicho con
otras palabras: la accionante siempre realizó servicios de limpieza. Así también consta en las
certificaciones que obran a fojas 5 y 6, en las cuales se señala que Villanueva Valentín realizaba
labores de limpieza.
14. De los medios probatorios ofrecidos es posible determinar la existencia de subordinación,
toda vez que la actora se encontraba sujeta a un jefe inmediato, pues remitía informes de las
labores realizadas (folios 40 a 63), recibía memos, como el Memorando 137-2014-GRL-GRDE-
DREM del 28 de octubre de 2014 (folio 64). Además, se encontraba sujeta a un horario de
trabajo, toda vez que se encuentra incluida en los reportes de ingreso y salida obrantes de fojas
69 a 354, los cuales consigan sello de la Dirección Regional de Energía y Minas de la entidad
demandada; y, finalmente, de los recibos por honorarios físicos y electrónicos obrantes a fojas 7
a 39, se corrobora que percibió un pago mensual por sus servicios.
15. Luego de haberse determinado que la labor ejercida por la recurrente tiene naturaleza
laboral, debido a la existencia de prestación personal de servicios remunerados y subordinados,
se concluye que, en aplicación del principio de primacía de la realidad, debe prevalecer la
realidad de los hechos sobre las formas y apariencias que se pretenden dar con las relaciones
civiles. Por ende, la labor ejercida por la demandante tiene naturaleza laboral debido a la
existencia de los elementos de un contrato de trabajo.
16. En mérito a lo expuesto, queda establecido que entre las partes ha existido una relación de
naturaleza laboral y no civil, toda vez que la relación contractual que mantuvieron la parte
demandante y la emplazada se ha desnaturalizado. Por esta razón, para procederse al cese de
la actora debió imputársele a esta una causa relativa a su conducta o capacidad laboral que lo
justifique, otorgándole los plazos y derechos a fin de que haga valer su defensa. Ello no ha
ocurrido en el presente caso.”
Por tanto, tal y como la Ley 30889 lo señala los obreros de los gobiernos regionales y gobiernos
locales no están comprendidos en el régimen laboral establecido por la Ley del Servicio Civil, Ley
30057. Se rigen por el régimen laboral privado del Decreto Legislativo 728, Ley de Productividad
y Competitividad Laboral.
III.5. Incluso, se verifica de la relación de servicios entre el demandante y la parte demandada
que existen elementos esenciales del contrato de trabajo, es decir, prestación personal de
servicios, subordinación y remuneración:
- En cuanto en la prestación personal de servicios como trabajador de servicios, alegado
por el demandante, es del caso precisar, que no ha sido negada por la demandada, por
el contrario, ha reconocido que el demandante presta servicios como chofer.
- Respecto de la subordinación como elemento esencial del contrato de trabajo, debemos
señalar que permite al empleador dirigir, fiscalizar y sancionar al trabajador. Ahora, la
presencia de la subordinación no siempre se aprecia con claridad en todas las
prestaciones de servicios en las que ella se encuentra, lo que ineludiblemente obliga a
extraerla, y para tal propósito se hace necesario recurrir a lo que la doctrina denomina
como rasgos sintomáticos de la subordinación. En efecto, uno de los rasgos
sintomáticos de la presencia de la subordinación es la incorporación del trabajador a la
empresa. “El trabajador subordinado generalmente, careciendo de una organización
propia del trabajo, inserta su propia actividad en una ajena, convirtiéndose en una parte
del proceso productivo cuya organización y dirección corresponden al empresario. (…)
La existencia de ese poder jerárquico del empleador-empresario sobre el conjunto de
medios personales, materiales e inmateriales que forman parte de la empresa, no nos
permite hablar de autonomía del trabajador cuando éste se incorpora a aquélla, ya que
siempre el titular de dicha organización conserva el derecho de disponer de los mismos.
La inserción del trabajador dentro de la empresa –el que ponga su actividad al servicio
de una organización del trabajo total o parcialmente ajena, a la que debe amoldarse y
que no podrá jamás dirigir, organizar o modificar por su propia cuenta, por no ser él sino
el empresario titular de esos poderes- se constituye así en una característica
determinante de su condición jurídica de trabajador subordinado”3. En el presente caso,
de autos aparece que con motivo de su prestación de servicios, la demandante se
incorporó a la entidad demandada, al haberse desempeñado como chofer, realizando
labores propias de su cargo y al desempeñar dichas funciones no es posible que haya
realizado una prestación de servicios autónoma, antes bien, por su propia naturaleza,
existe la necesidad de que el trabajador se sujete a las normas y directivas que imparta
el empleador, por ejemplo, no resulta creíble que el trabajador haya decidido por sí y
ante sí, operar y manejar el vehículo que se le haya asignado; antes bien, resulta
razonable pensar que ello ha de haberse realizado bajo las directivas de la demandada,
y para ello ejercitó su potestad de dirección durante la prestación de servicios,
significando la existencia de subordinación. Ello se puede corroborar con las diversas
solicitudes de movilidad de fojas 55-88, que hicieran distintas áreas de la entidad
demandada, servicio que debía ser satisfecho por el demandante, en su condición de
chofer, y estaba sujeto a los requerimientos que aquellas áreas hicieran.
- En lo concerniente al pago de la remuneración, cabe referir que la demandada tampoco
ha negado que la prestación de servicios de la demandante a favor de la demandada fue
a título oneroso, tal y como se desprende de los fundamentos de hecho de la
contestación de demanda y de los alegatos de su apelación
III.6. Por todo lo anotado, resulta probado que la demandante, desde junio del 2018 prestó
servicios personales, remunerados y subordinados, de ahí que el denominado (por la
demandada) “servicios por terceros” en rigor, encubre un típico contrato de trabajo en el régimen
laboral público sujeto al Decreto Legislativo 728, de forma que, en aplicación del principio de
primacía de la realidad, debe prevalecer una cabal realidad de los hechos sobre las formas y
apariencias que se pretenden dar con las relaciones civiles. Por ende, la labor ejercida por el
demandante tiene naturaleza laboral debido a la existencia de los elementos de un contrato de
trabajo, es decir, obrero en su condición de chofer, y conforme a la ley, y a la jurisprudencia, se
ha determinado que su régimen laboral privado ha sido de carácter permanente,
correspondiéndole aplicar el Decreto Legislativo 728.
En dicho sentido, si bien la parte apelante refiere que no se ha demostrado la subordinación,
cierto es también que las funciones propias que realizó, y los documentos obrantes de fojas 55-
88 son indicios suficientes para determinar que sí se configuró tal elemento de la relación laboral,
conforme a lo expuesto supra, por lo que lo alegado por el recurrente – en el sentido que no se
ha valorado el Informe Nº710-GRL/SGRA-ORH- no acredita lo contrario, por lo que este extremo
de la apelación deberá desestimarse.
III.7. En cuanto al fundamento 2.16 de la apelada se hace referencia al fundamento jurídico 11
de la sentencia del Tribunal Constitucional en el Expediente N° 6681-2013- PA/TC,
Lambayeque, caso Richard Nilton Cruz Llamos. Así, el Tribunal Constitucional analizó que el
demandante era obrero municipal, sujeto al régimen de la actividad privada, conforme al artículo
37 de la Ley Orgánica de Municipalidades, por lo que no formaba parte de la carrera
administrativa. De tal manera, el TC procedió al análisis respecto a la desnaturalización del
contrato de trabajo, lo cual efectivamente sucedió, ya que el agraviado en esa causa, Nilton Cruz

3 Wilfredo Sanguinetti Raymond, El contrato de locación de servicios Frente al Derecho Civil y al Derecho del Trabajo, 1988

Editorial Cuzco, pág.181-182.


Llamos, se dedicó a labores de mantenimiento y gasfitería –bajo la asignación de un horario de
trabajo- y se evidenció que no fue contratado para una actividad temporal. Por lo tanto, no
corresponde la aplicación del precedente Huatuco al presente caso.
III.8. Así, si bien el artículo 3 del Decreto de Urgencia N° 016-2020, emplazaba a los órganos
jurisdiccionales para hacer ineludible en cualquier circunstancia el requisito de concurso público
para que la parte laboral pueda ser reincorporado o repuesto en su centro de trabajo en
condición de permanente; es preciso señalar que mediante Ley N° 31115, publicada con fecha
23 de enero del 2021 en el diario oficial El Peruano, han quedado derogados los artículos
2, 3, 4, 13, la cuarta disposición complementaria final y la única disposición derogatoria
del mencionado decreto de urgencia.
III.9. Si bien la demanda se ha tramitado en la vía del proceso contencioso administrativo, no
obstante que, de acuerdo al cargo de serenazgo del accionante, correspondía el proceso
ordinario laboral, el juez de primera instancia ha resuelto la causa con arreglo a la normatividad
que corresponde a la naturaleza de las labores realizadas por el accionante, justificando su
decisión conforme se advierte del segundo fundamento de la apelada; por lo tanto su decisión se
ajusta a derecho. En lo demás que contiene, al haberse desestimado los agravios esgrimidos por
la recurrente y efectuada la revisión de la sentencia apelada siguiendo el canon de control de
resoluciones judiciales, de razonabilidad, coherencia y suficiencia, se advierte que se encuentra
arreglada al mérito del proceso y al derecho.
III.10. Efectivamente, de acuerdo a los medios de prueba antes indicado, se ha determinado que
entre el demandante Rafael Fernando Quiquia Mejia y el Gobierno Regional de Lima ha existido
una relación laboral que ha estado sujeta al régimen laboral establecido en el Decreto Legislativo
No. 728, cuya naturaleza es indeterminada, por lo cual le corresponde ser incorporado como tal
en el libro de planillas, lo cual han sido amparado por el A quo en la sentencia apelada; y que no
han sido materia de impugnación por el apelante.
III.11. Finalmente, al haberse desestimado los agravios esgrimidos por el recurrente; y,
efectuada la revisión de la sentencia apelada, siguiendo el canon de control de resoluciones
judiciales, de razonabilidad, coherencia y suficiencia; se advierte que la misma se encuentra
arreglada al mérito del proceso y al Derecho.

IV.- DECISIÓN
Por estos fundamentos y conforme a la atribución que confiere el último párrafo del artículo 11°
del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial; la Sala Laboral de la Corte
Superior de Justicia de Huaura, HA RESUELTO:

IV.1. CONFIRMAR la sentencia contenida en la resolución número diez, de fecha 24 de octubre


del 2019, folios 231-234, corregida por resolución número once, de fecha 29 de octubre de 2019,
situada a fojas 242-243, que resuelve: “3.1. Declarar FUNDADA la demanda interpuesta por don
Rafael Fernando Quiquia Mejía, dirigida contra la parte demandada Gobierno Regional de Lima,
respecto a los siguientes puntos: * Existencia de la relación laboral, y por tanto, declaro la
existencia de la relación laboral entre la parte actora y la parte demandada Gobierno Regional de
Lima. * Registro en planillas, y por ello, ordeno que la entidad demandada incorpore a la parte
actora al libro de planillas de pago conductor de vehículo (chofer), desde el día 01 junio del año
2018, debiendo efectuar su pago de sus remuneraciones respectivas a través de las boletas de
pago, consignado la fecha de ingreso indicado.”
Interviniendo como Juez Superior Ponente el señor Carlos Enrique Almonte Puraca.
S.s.

LLERENA VELÁSQUEZ SÁNCHEZ ANGULO ALMONTE PURACA

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