La brecha
salarial
Carla Alcalde Nares y Daniel Colomina Arango
(Daniel)
(1) ¿Qué es la brecha salarial entre hombres y mujeres?
La brecha salarial entre
hombres y mujeres es la
diferencia o desigualdad
existente entre los salarios
medios por hora entre ambos
sexos, calculada sobre la base
de la diferencia media entre
los ingresos brutos de todos
los trabajadores. La brecha
salarial se basa en los salarios
pagados a los empleados
antes de reducir el impuesto
sobre la renta y las
cotizaciones de la seguridad
social. Refleja la diferencia
existente entre los sexos con
respecto a las oportunidades
de acceso y control de
recursos económicos, sociales,
políticos, culturales...
(3) Mujeres deportistas: cuando la brecha salarial es su
socavón
Las reglas son las mismas, pero no los ingresos. Según la última lista Forbes (lista sobre las
y los deportistas mejor pagados), la diferencia de ingresos entre el deportista mejor
pagado y la mejor pagada son 21 millones de euros.
A pesar de las altas cifras que las mujeres pueden obtener, todavía existe una gran
diferencia al ver lo que ganan sus compañeros masculinos.
Mientras que la suma de los 10 atletas hombres es 1,113 millones de euros, las mujeres
llegan a 178 millones de euros. Es decir, la suma de los salarios de las 10 deportistas mejor
pagadas es apenas el 16% de la totalidad de la suma de los ingresos de los hombres.
El futbol, es el deporte con mayor desigualdad en cuanto a salarios. Por ejemplo, un estudio,
revelo que Neymar Jr., tenía un salario neto de 36 millones. Esta cantidad es la misma que
consiguieron las 1700 jugadoras de algunas ligas como la francesa, inglesa o alemana.
Según algunos datos publicados la futbolista mejor pagada fue Alex Morgan, que facturó la
última temporada alrededor de 400 mil euros. Mientras que el mejor jugador pagado esa
temporada fue leo Messi con un salario de 112 millones de euros.
El primer país europeo en eliminar la brecha salarial fue Noruega. Luego, Finlandia igualó
los salarios de sus selecciones masculina y femenina y Austria, apoyó la iniciativa de la
ONU para la igualdad salarial en el deporte
Estas diferencias, lamentablemente, se repiten en toda la industria del deporte. Por ejemplo,
en el baloncesto, en la WNBA (liga femenina de baloncesto), las jugadoras ganan una
quinta parte del salario más bajo de la NBA.
El tenis, es una excepción. Las tenistas, son las mejor pagadas dentro del deporte femenino,
debido a que torneos como el Grand Slam, Roland garros y otros, hace años decidieran
repartir la misma cantidad al individual y a las dobles masculinos y femeninos.
Es cierto que se ha registrado una evidente mejora en las condiciones de las mujeres, pero
hay cuestiones importantes que no se están teniendo en cuenta: Siguen teniendo los peores
horarios, las peores pistas, y son relegadas a las peores cadenas de televisión. Por tanto,
siguen en desigualdad de condiciones y no pueden generar el mismo dinero.
(Carla)
(2) Las causas de la brecha salarial
• La discriminación en el lugar de trabajo
Hay casos en donde hombres y mujeres no reciben el mismo salario, a pesar de realizar el
mismo trabajo. Estos casos podrían ser una consecuencia de la llamada «discriminación
directa», que consiste en que las mujeres reciben un trato menos favorable que los hombres.
• Diferentes empleos, diferentes sectores
Las mujeres y los hombres realizan trabajos diferentes y normalmente trabajan en sectores
diferentes. Por ejemplo, en el sector sanitario, las mujeres constituyen el 80 % de todos los
trabajadores. Los sectores en que las mujeres predominan ofrecen salarios más bajos que
aquellos en que predominan los hombres.
Las mujeres soportan el peso del trabajo del hogar y del cuidado de los niños, que hace q
trabajen un menor número de horas. También, suelen trabajar en sectores donde pueden
compaginar su vida laboral y familiar, lo que hace q trabajen a tiempo parcial, que conlleva
a por ejemplo no ser designadas a puestos de responsabilidad.
• Prácticas laborales y sistemas salariales
A menudo, esta discriminación surge a raíz de diversos factores culturales e históricos que
influyen en la forma en que se fijan los salarios. Este «techo de cristal», como se le ha
denominado, impide que las mujeres alcancen los puestos de mayor salario.
• La infravaloración del trabajo y las capacidades de las mujeres
Las capacidades de las mujeres están a menudo infravaloradas, esto se traduce en peores
condiciones de pago para las mujeres. Por ejemplo, los trabajos que requieren esfuerzo
físico que suelen desempeñar los hombres reciben una valoración más favorable que los
trabajos desempeñados por mujeres.
Cuando las mujeres, constituyen la mayoría de las personas de una ocupación determinada ,
reciben salarios más bajos. En el caso de los hombres es todo lo contrario, cuanto mayor es
la cantidad de personas que constituyen una ocupación determinada mayor es el salario.
Las capacidades de las mujeres a menudo se infravaloran porque se considera que reflejan
características «femeninas», en lugar de capacidades y competencias adquiridas.
• La escasa presencia de mujeres en puestos de liderazgo y de alto nivel
En los sectores dominados por mujeres, estas se hallan infrarrepresentadas en los puestos
de responsabilidad, en particular los de más alto nivel.
• Tradiciones y roles de género
Las tradiciones y los roles de género determinan el papel que mujeres y hombres
desempeñan en la sociedad, comenzando a una edad muy temprana. Dichas tradiciones y
roles de género pueden influir, por ejemplo, en la elección de los estudios hecha por los
chicos y las chicas. Estas decisiones se ven influidas por suposiciones y valores tradicionales
sobre los trabajos que pueden desempeñar.
• Conciliación de la vida laboral y familiar
Las mujeres trabajan menos horas, y a suele a tiempo parcial, para poder compaginar sus
responsabilidades familiares con el desempeño de su trabajo.
Las oportunidades que tienen las mujeres para poder progresar en sus trabajos y recibir un
mayor salario también se ven afectadas por sus responsabilidades familiares. La brecha
salarial entre hombres y mujeres se incrementa cuando las mujeres tienen hijos.
. Las mujeres ocupan más tiempo que los hombres en las tareas domésticas y el cuidado de
personas, mientras que son pocos los hombres que se acogen a una baja parental o
trabajan a tiempo parcial.
(4) 132 años para cerrar la brecha salarial en España
La desigualdad salarial deja a nuestro país en desventaja. Una publicación del Pacto
Mundial de las Naciones Unidas advierte que la brecha salarial de género en España es del
28,21% y que revertir esta situación llevara un largo tiempo. La buena noticia es que existen
múltiples iniciativas para avanzar rumbo a la igualdad, lo cual, además de ser una cuestión
de justicia, trae grandes beneficios corporativos.
La Organización Internacional del Trabajo
calcula que las mujeres cobran un 20% menos
que los hombres en todo el mundo. La brecha
salarial entre hombres y mujeres se ha
reducido en algunos países, mientras que en
otros apenas se han producido cambios.
Según Eurostat, son 47 los días que las mujeres
de la Unión Europea (UE) trabajan gratis al año
con respecto a los hombres.