En la costa del Perú, se alza majestuosa, En Casma, las tradiciones viven con alegría,
La ciudad de Casma, hermosa y valiosa. La música y el baile son su compañía.
Sus calles empedradas, sus viviendas antiguas, Sus festividades llenan las calles de algarabía,
Guardan la historia de un pasado que aún brillas. La ciudad se viste de fiesta cada nuevo día.
Sus playas doradas, acariciadas por el mar, La gastronomía casmeña se luce con esplendor,
Invitan a soñar, a contemplar y a amar. Pescados y mariscos frescos, un verdadero honor.
El sol abraza sus arenas cálidas y finas, El ceviche y el sudado son platos estelares,
Mientras las olas susurran melodías divinas. Que deleitan paladares y son dignos de elogiar.
En el horizonte se alzan las Huaylas montañas, La ciudad de Casma, joya en el norte peruano,
Custodiando la ciudad con sus cumbres altas. Donde la historia y la belleza se dan la mano.
La naturaleza se muestra en todo su esplendor, Un destino encantador que enamora a quien la
visita,
Regalando a Casma color, aroma y sabor.
Con su encanto eterno y su alma bendita
Sus valles fecundos, cultivados con esmero,
Producen frutos exquisitos, llenos de aguacero.
Los campos se tiñen de verde y de colores,
La tierra fértil agradece a los labradores.
Y en el Museo de Casma, se guarda un tesoro,
Las huellas del antiguo pasado, de un tiempo
añejo.
Las huacas y las tumbas, en silencio narran,
La grandeza de una civilización que fue soberana.
Los Chimus, los Moche y los Wari dejaron su
legado,
Arte y cerámica que desafían el tiempo pasado.
El conocimiento ancestral se envuelve en cada
pieza,
Contando una historia que conmueve y
enternece.
En el norte de Perú, Con su campanario que desafía al tiempo,
Donde el sol brilla con esplendor, Y su belleza que nunca envejece.
Se levanta majestuosa
La ciudad de Casma y Sechín, con fervor. Las tradiciones y fiestas populares,
En la ciudad de Casma tienen su lugar,
Su historia está tallada en piedra, Bailes, música y colorido,
En cada rincón se puede apreciar, En cada festividad se pueden disfrutar.
Los vestigios de una antigua cultura,
Que supo a este lugar habitar. La ciudad de Casma y Sechín,
Dos joyas del norte peruano,
Sechín, el sitio arqueológico, Llenas de historia y misterio,
Con su gran templo ceremonial, Que cautivan al ser humano.
Sus muros imponentes y antiguos,
Cuentan historias ancestrales sin igual. En cada visita a este lugar,
El corazón se llena de emoción,
Allí, los dioses hablan en silencio, Pues Casma y Sechín son la evidencia,
Sus grabados nos explican, De nuestra rica identidad y tradición.
Las creencias y rituales de un pueblo,
Que al pasado nos invitan.
A pocos kilómetros de distancia,
La ciudad de Casma se alza,
Con sus calles empedradas,
Y sus casas coloniales que nunca se olvidan.
En cada rincón de esta urbe encantadora,
Se respira historia y tradición,
Sus iglesias y plazas son testigos,
Del legado de una gran nación.
En la plaza mayor de Casma,
Se levanta la imponente iglesia,