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ORACIÓN
Te pedimos, Señor, que la maternal intercesión de la Madre de tu Hijo, libre de los males al mundo y conduzca a los gozos de tu
reino a los fieles que se alegran al saberse protegidos por la Virgen María. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
ORACIÓN
¡Dios te salve, Reina del cielo y de la tierra, Madre y Señora de Loreto!
Hoy queremos evocar aquel primer Viernes Santo, en el que subiste con Cristo al Calvario, estuviste de pie, junto a su Cruz,
recogiste su testamento y quedaste sumida en la más amarga soledad.
Eres Madre y Señora de Loreto la fiel discípula de Jesucristo, le seguiste a todas partes, hasta el momento supremo de la Cruz,
acompañada de los pocos discípulos fieles.
La Virgen orante, oyente y oferente. Oraste en Caná de Galilea, al traspasar tu alma de dolor la necesidad de aquellos esposos.
Oíste siempre a Jesús, y tan perfectamente que Él nos dijo “Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen”.
Ofreciste tu Hijo al Padre y con Él te ofreciste como Corredentora de nuestras almas.
Te saludamos, Madre de Dios, siempre Virgen, Inmaculada y Asunta al cielo, Dogmas marianos que confesamos públicamente y
por cuya defensa estamos dispuestos hasta derramar nuestra sangre.
Te invocamos como nuestra Auxiliadora, Abogada, Remedio, Socorro, Medianera, Corredentora, nuestro Modelo, Signo de
Esperanza y de Alegría, nuestro Consuelo, Madre de la Iglesia, Madre Dolorosa, Nuestra Señora y Señora Nuestra.
Enséñanos a ser verdaderos Hijos de Dios e Hijos tuyos y fervientes cristianos, que demos testimonio del Evangelio en nuestros
ambientes y en nuestro mundo, viviendo con entusiasmo y alegría nuestros compromisos bautismales.
Queremos ser tuyos, todo tuyos y siempre tuyos.
Te pedimos “Tú que nos sonreíste en la suave mañana de nuestra vida, vuelve, Madre a sonreírnos ahora”, en este “ahora” en
que vivimos azotados por el mundo y por el maligno.
“Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos”. Mira con ternura a nuestros hermanos, a nuestras familias, a nuestras
Parroquias, a nuestra Diócesis. Defiende la inocencia de los niños, fortalece las ilusiones de los jóvenes, aumenta la esperanza de
los mayores.
Y si algún día, nos olvidamos de Ti, Pastora Divina de nuestras almas, sal al encuentro de la oveja perdida, llénala del Rocío de tu
mirada y tráela al redil de Cristo, en el que queremos vivir y morir, ¡Oh Clemente, Oh Piadosa, Oh Dulce Virgen y Señora de
Loreto! Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN: Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que
merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como vos; antes
querría haber muerto que haberle ofendido, y propongo firmemente ayudado por tu divina gracia, no pecar más y evitar las
ocasiones próximas de pecado. Amen
ORACIÓN
¡Oh, Madre mía! desde tu Casa de Loreto nos invitas, cariñosa a que nos acerquemos a ella con palabras de la Sabiduría:
“Bienaventurado el hombre que me escucha, y vela continuamente a las puertas de mi Casa, y está en observación en los
umbrales”. (Prov. 8,34).
Presuroso y con un corazón contrito y humillado acudo a tu santa Casa, Madre querida, para que por la meditación constante de
los grandes misterios que en ella se operaron me excite a la práctica de las virtudes que tú me enseñas, me abras sus puertas y
más tarde las del cielo. Así sea.
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DÍA PRIMERO
¡Oh, Madre mía! Tu Casa fue envuelta por el poder infinito de Dios, para que el pecado no penetrara en ella en el momento feliz
de tu Concepción Inmaculada. Te suplico me hagas participante del cúmulo casi infinito de gracias que entonces derramaron a
porfía sobre ti, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y me alcances, en particular, tal pureza de cuerpo y alma, que merezca ser en
tu Casa digno hijo tuyo y hermano de Jesús, Así sea.
EL ÁNGELUS
V. El ángel del Señor anunció V. He aquí la esclava del V. El Verbo se hizo carne. V. Ruega por nosotros, Santa
a María. Señor. R. Y habitó entre nosotros. Madre de Dios.
R. Y concibió por obra y R. Hágase en mí según tu _ Dios te salve, María, etc. R. Para que seamos dignos
gracia del Espíritu Santo. palabra. de alcanzar las promesas de
_ Dios te salve, María, etc. _ Dios te salve, María, etc. nuestro Señor Jesucristo.
ORACIÓN
Dígnate, Señor, infundir tu gracia en nuestras almas, a fin de que, habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la
Encarnación de tu Hijo, podamos llegar por los méritos de su pasión y cruz, a la gloria de la resurrección, por el mismo Jesucristo
Nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN FINAL
¡Oh, Madre y defensa mía! Tu casita de Loreto fue la fortaleza desde la cual derrocaste el poder del infierno y el primer Sagrario
del mundo que preservaste de la profanación de sus enemigos.
Ven a mi corazón, sea él tu nueva casa que defiendas contra la multitud de enemigos que la asedian; permanece en ella con
Jesús, tu hijo, para que yo sea como un sagrario en este mundo hasta que me introduzcas en el cielo. Así sea.
DÍA SEGUNDO
(En este día y siguientes, lo mismo que el primero, excepto la oración propia).
Tu nacimiento, ¡Oh, Estrella de la mañana!, llenó el cielo de alegría y la tierra de honor y felicidad. Tu Nombre dulcísimo, que
entonces se oyó por primera vez en la Santa Casa repercutió con celestial melodía en el mundo entero, llevando la esperanza a
los mortales. Disipe tu luz las tinieblas del pecado que me envuelven desde que nací, y tu Nombre se grabe en mi alma, como
señal de los moradores de tu Santa Casa en este mundo, y sea prenda de mi eterna morada en el cielo. Así sea.
DÍA TERCERO
¡Oh, Niña encantadora de Loreto, Tú eres el lirio entre espinas, blanco por la pureza de tu cuerpo, oro por el fervor de tu caridad y
fragante por la humildad de tu corazón.
Que estas virtudes de tu niñez, cuyos perfumes impregnaron los muros de tu casita de Loreto, saturen también mi corazón, para
que así como ella fue trasladada a Loreto para no ser profanada, sea yo también llevado al cielo. Así sea.
DÍA CUARTO
¡Oh, Madre mía! Al tomar el Verbo de Dios la carne inmaculada que Tú le prestaste, te hiciste Madre de Dios y a nosotros
hermanos de Jesús. Concédeme que al contemplar en la Encarnación el más grande de los misterios obrados en tu Santa Casa,
mi carne flaca se una con tu espíritu y el de Jesús, para que pueda formar parte de la Sagrada Familia de la que Tú eres Madre
tierna, en cuyo seno quiero vivir y morir. Así sea.
DÍA QUINTO
¡Oh, Madre del Amor Hermoso! La primera impresión del amor maternal hacia el Hijo que llevabas en tus entrañas, derritió tu alma
santísima. Deja caer sobre mi duro corazón siquiera una gota de ese amor hermoso, que lo purifique e inflame para amar como
Tú amaste en este mundo y ser amado de Dios en el otro. Así sea.
DÍA SEXTO
¡Virgen suavísima! Tu castísimo esposo José, consolado por tu intercesión amorosa te veneraba lleno de fe en compañía de la
corte celestial, mientras fuiste la Sagrario vivo de mi Jesús.
Fortalece mi espíritu; consuélame en mis temores y dudas; y, ya que te venero en este misterio con José, tu esposo, los santos
del cielo y los justos de la tierra, no me falte tu compañía y la de tu Santo Esposo en la hora de la muerte. Así sea.
DÍA SÉPTIMO
¡Madre obedientísima! Con el fin de dar cumplimiento a las profecías y sumisa también a la voluntad del César, te dirigiste a la
ciudad de David, dando a luz allí al Verbo Encarnado; pero una vez que lo presentaste en el Templo, volviste presurosa a
Nazareth, para darle posesión de tu Santa Casa.
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¡Madre mía! Ya que te he seguido hasta Belén, y allí contigo he adorado a Jesús, no me cierres las puertas de tu casa bendita;
quiero en ese recinto dichoso, amarlo más y más, para seguir amándole en el cielo. Así sea.
DÍA OCTAVO
¡Oh, Madre dolorosa! Las amarguras y tormentos de la Pasión, vistos en lontananza, inundaron tu Santa Casa, durante la infancia
de Jesús, permaneciendo Tú amorosamente resignada, en unión con Jesús, tu Hijo y tu castísimo esposo José.
Ya que las aflicciones y penas merecidas por mis pecados, han llegado hasta el seno de mi familia, concédeme la misma
resignación a mí y a todos los míos; a fin de que asemejándonos a tu Sagrada Familia, tengamos la misma recompensa en el
cielo. Así sea.
DÍA NOVENO
¡Oh, Madre mía! Felices han sido los días que he pasado en tu Santa Casa. Los misterios inefables, que contigo he meditado,
llenan de luz mi inteligencia y mi corazón de esperanza y amor. Mil gracias, Madre mía. En este templo de Loreto, enriquecido con
las mismas gracias de la casa donde naciste, procuraré tu gloria al mismo tiempo que el provecho de mi alma. Tu casa será mi
casa y tu cielo será mi cielo. Así sea.
CONSAGRACIÓN
Santa Familia de Nazareth, modelo de todas las familias cristianas, nosotros te bendecimos y te veneramos con el alma en fiesta.
Nos consagramos a ti, para que nuestra morada llegue a ser un santuario de la presencia de Dios, cuna de nuevas existencias
donde padres, hijos, ancianos y jóvenes crezcan en el amor recíproco.
Santa Familia de Nazareth, irradia, desde la Colina Lauretana, sobre el mundo: luz, fe y fuerza de amor. Protege nuestras familias
y dirígelas por los caminos de las bienaventuranzas evangélicas. Amén.
Virgen de Loreto: ¡Ruega por nosotros! ---- De Alejandrina Acosta Jaspe - octubre 12, 2015
La Virgen Santísima llena de gozo alaba a Dios por medio del Magnificat y al decir: Todas las generaciones me llamarán feliz
(Lucas !,48) lo hace inspirada por el carisma profético que le concede el Espíritu Santo. Como decía Orígenes: el Magnificat es la
profecía de María. Y es que la Virgen Santísima encontramos un ejemplo del auténtico profeta. Dios le ha concedido la capacidad
de intuir la grandeza de la obra que Él está por comenzar a realizar; y esta capacidad de vislumbrar el desarrollo de su papel en la
historia de la salvación surge de su intensa comunicación y comunión con Dios y con la historia humana.
Todas las generaciones me llamarán feliz. Nosotros, dos mil años después, somos testigos del cumplimiento de esa profecía.
Ese mismo espíritu profético también la envuelve a Isabel cuando ante la visita de María prorrumpe en un hermoso elogio,
inspirado por el mismo Dios, cuando le dice: Bendita tú eres entre todas las mujeres (Lucas 1,42).
También somos testigos del cumplimiento de esta profecía, ya que María es modelo de vida no solo para la mujer, sino para el
varón y, fundamentalmente, es un ejemplo de cómo podemos llegar a ser canales de bendición para toda la familia humana.
Este carisma es profético es el don que desde el inicio le pedimos al Rhua Divino, para que nos ayude a rezar estos misterios del
Santo Rosario, de manera tal que podamos estar abiertos para percibir aquello de nuestras familias que Dios quiera señalarnos y
sobre lo cual es necesario insistir en la oración.
En este espíritu profético es que nos disponemos a rezar el Santo Rosario y meditar con la ayuda de estas reflexiones, pues por
medio de nuestra oración queremos presentarle a Dios, por las manos de la Santísima Virgen, a los integrantes de todas las
generaciones en nuestras familias.
Esto lo haremos orando por aquellos miembros que ya han partido de esta vida hacia la casa del Padre. En este sentido
rogaremos especialmente por quienes tuvieron muertes trágicas o prematuras (accidentes, suicidios, etc) y por quienes no han
concretado el proyecto de Dios para sus vidas. También por aquellos familiares que pudieron haber partido con emociones
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negativas como son la frustración, el enojo, el rencor, los miedos, sensación de soledad o abandono y ataduras de cualquier
índole.
También pediremos la ayuda del Señor para quienes aún caminamos por esta vida. Al orar por tus familiares contemporáneos
podrás ir diagnosticando desde la oración y el discernimiento las enfermedades, aptitudes y tendencias desordenadas que se
repiten en los miembros de la familia.
Y finalmente oraremos por las futuras generaciones, para que mejorando nuestro modo de vida en el presente, también las
generaciones que han de venir puedan encontrar en nuestras familias un ámbito más sano y amoroso donde crecer y
desarrollarse integralmente.
ORACIÓN
Espíritu Santo de Dios, Ruah Divino, dulce huésped del alma, aletea en mí, vive en mí, habita en mí.
Guíame a lo largo de este tiempo de oración para que movido por la acción profética que María quiere realizar en nuestras
familias, podamos cooperar a la regeneración de la humanidad.
LLénanos de tu presencia Espíritu Santo, para que las diversas generaciones de nuestras familias, puedan como María
proclamarlas maravillas que el Señor ha realizado y quiere seguir realizando entre nosotros y cooperar al plan de Dios mediante
nuestra confianza en ella y en Dios. Amén.
1 MISTERIO
ORAMOS POR SANACIÓN DESDE LA 1o a la 5o
Generación paterna
Texto Bíblico: "Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera" Juan 11,25
ORACIÓN: Padre Celestial, hoy me pongo en tu presencia reconociendo que tú eres nuestro Padre. Hoy reconozco que tanto yo
como mis familiares, tenemos necesidad de ti. Por eso te pido que camines a lo largo de mi historia y de la historia de quienes
integran mi familia: de aquellos que aún peregrinan por esta vida y que bendigas también a quienes ya han partido. Hoy te pido
que con tu amor y con tu poder nos sanes y nos liberes de todo el mal y de todas las condiciones negativas que han sido
heredadas por los miembros de mi familia por la rama paterna.
Padre Nuestro...
1. Camina Divino peregrino, por la primera generación paterna, y con la luz del Espíritu Santo líbranos de toda ira, soberbia o
lujuria. Yo te pido Espíritu Santo que disuelvas todo lo negativo recibido en la primera generación.
Dios te salve María...
2. Recorre Padre, la segunda generación paterna. Yo te pido en el nombre de Jesús y por su autoridad que nos liberes de
cualquier condición negativa que influya en nuestras vidas, especialmente sentimientos producidos por carencia de amor paterno
y miedo. Yo te pido que se corte todo desamor o desconfianza que proceda desde la segunda generación.
Dios te salve María...
3. En la tercera generación paterna y en nombre de Jesús, yo rechazo todo odio racial y cualquier forma de marginación que haya
hecho daño a algún miembro de mi familia o persona cercanas a nosotros.
Dios te salve María...
4. Yo invoco el poder de tu Preciosa Sangre para que nos lave y nos purifique. Líbranos de cualquier espíritu de odio de manera
que no le haga daño a nadie y que seamos libres de toda secuela.
Dios te salve María...
5. Señor Jesús, bendice la cuarta generación paterna, y con su luz sánanos de los efectos producidos por cualquier situación de
injusticia.
Dios te salve María...
6. Señor Jesús, libéranos de las consecuencias del fanatismo religioso y corta las ataduras de generaciones del pasado con el
presente, especialmente en aquello que pueda estar impidiendo recibir en mi y en los miembros de mi familia mayor bendición.
Dios te salve María...
7. Padre amado, en la quinta generación paterna, y en nombre de tu Hijo Jesús, te pedimos: sánanos de cualquier forma de
agresión, asesinato y violencia que se haya dado entre nuestros antepasados de manera que se disipen todas las consecuencias
y no tenga ya influencia en nuestras vidas, ni en la vida de las generaciones futuras.
Dios te salve María...
8. Señor nosotros oramos por aquellos antepasados que estafaron, robaron, malgastaron los bienes familiares. Te pedimos por
los que fueron víctimas de ellos y que cortes las cadenas de fracaso y ruina económica que fueron transmitidas a nuestra familia
de generación en generación. Gracias, Señor, porque tu preciosa Sangre está manando en todas las áreas de nuestro ser, y va
limpiando las primeras cinco generaciones paternas.
Dios te salve María...
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9. Te pido Virgen María, Madre nuestra, que estés presente, especialmente para aceptar el perdón de parte de todas las mujeres
que fueron usadas, tratadas cruelmente, heridas y no se les dio amor de alguna manera por alguno de los hombres de las
generaciones paternas.
Dios te salve María...
10. También, Señor Jesús, oramos al padre en tu nombre, por los niños heridos que han sufrido por las condiciones negativas de
esas cinco generaciones paternas.
Dios te salve María...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
Por el poder de tu Pasión, muerte y resurrección, concede la salvación eterna a quienes ya partieron de esta vida; y a nosotros
bendícenos Señor.
2o MISTERIO
Oramos por sanación desde la 6o a la 10º generación paterna
Texto Bíblico:
"Tengo misericordia por mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos" Éxodo 20,6
ORACIÓN: Señor, tomados de tu mano caminamos contigo intercediendo por todas las generaciones, sabiendo que para ti no hay
tiempo, Tú estás eternamente presente en cada una de las cinco generaciones siguientes, las cuales te entregamos por las
purísimas manos de la Santísima Virgen María y de San José.
Padre Nuestro...
1. En la sexta generación paterna, amado Jesús, y en representación de nuestras familias nos oponemos a toda expresión de
crueldad; y te pedimos que con tu amor y en el poder de tu nombre sea disuelta toda manifestación de odio a uno mismo.
Dios te salve María...
2. En la séptima generación paterna, te pedimos Señor, que toques a quienes fueron víctimas de personas que no podían amar,
no aprendieron a amar y no podían compartir su amor. Te pedimos que les des tu amor a esas personas que fueron víctimas de
todo eso. Libéranos de cualquier espíritu de desamor y falta de ternura y afecto que haya sido trasmitido a las generaciones
paternas. Sánanos en el nombre de Jesús.
Dios te salve María...
3. En la octava generación paterna te pedimos Padre, que pongas bajo la unción del Espíritu Santo y de la de Jesús, la necesidad
de ti Señor que han tenido todos los miembros de nuestra familia.
Dios te salve María...
4. Nos ponemos en contra de cualquier blasfemia, odio a Dios y a cualquier miembro de la Iglesia que hayan existido en mi
familia; te pedimos que todo espíritu que nos impide una comunión profunda contigo y de inserción plena en la iglesia católica se
vaya en tu nombre Jesús.
Dios te salve María...
5. Señor haz que brille tu luz en la novena generación paterna. Deja que tu preciosa Sangre fluya para limpiar, purificar y hacernos
libres. Nosotros perdonamos en nombre propio y de nuestros antepasados y familiares contemporáneos, a todos aquellos que nos
hirieron.
Dios te salve María...
6. Nosotros también pedimos que traigas perdón y liberación a nuestras familias, por todas aquellas personas que hayan sido
heridas por nuestros antepasados.. Nosotros pedimos tu perdón, Señor, por lo que ellos hayan hecho contra ti. Nosotros pedimos
que todos ellos sean recibidos en una vida perfecta y colmada de amor en tu presencia.
Dios te salve María...
7. En la décima generación, te pedimos que derrames tu misericordia y que tanto nosotros como los miembros de nuestras
familias seamos liberados de las consecuencias de abortos y asesinatos.
Dios te salve María...
8. También te pedimos, libéranos del espíritu de muerte y sufrimiento en nuestra familia. Te pedimos Señor, tu perdón por
aquellos antepasados que engañaron, mintieron y robaron, Señor que tu Preciosa Sangre nos libere de la ruina causada por los
pecados de los antepasados. Pasa Señor, por mi familia y libérala y sánala.
Dios te salve María...
9. Te doy gracias Señor por estas diez primeras generaciones y por la curación que estás realizando.
Dios te salve María...
10. Con la espada del Espíritu Santo, corta los canales de comunicación negativa y átalos Señor, con tu preciosa Sangre. Que las
aguas del bautismo se lleven todo lo que sea negativo, gracias, Señor, por hacer libre a los cautivos.
Dios te salve María...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
Por el poder de tu pasión, muerte y resurrección concede la salvación eterna a quienes ya partieron de esta vida; y a nosotros,
bendícenos Señor.
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3o MISTERIO
Oramos por sanación desde la 11o a la 15º generación paterna
Texto Bíblico:
"Feliz el hombre que honra al Señor y se complace en sus mandatos. Los descendientes del hombre honrado serán bendecidos y
tendrán poder en la tierra". Salmo 112, 1 y 2
ORACIÓN:
Señor Jesús, Tú conoces a todos aquellos antepasados que nosotros no hemos conocido y por quienes hoy pedimos en este
Santo Rosario.
Sigue retrocediendo en el tiempo y concédeles el descanso eterno a aquellos que aún no han entrado en el.
Padre Nuestro...
1. En la 11o generación paterna, te pedimos Señor que cures las consecuencias producidas por la emigración o la destrucción del
propio ambiente. Libera a quienes son esclavo de la avaricia.
Dios te salve María...
2. Sana las consecuencias heredadas por todos los sufrimientos causados en batallas, en guerras, especialmente de los que
fueron heridos o muertos en la guerra. Sana Señor, las muertes causadas por nuestros antepasados en combate. Lávalos con tu
Sangre, Señor, y da libertad a los cautivos.
Dios te salve María...
3. En la 12o generación paterna, te pedimos Señor, que toques y cures cualquier ambigüedad afectiva o emocional, y los malos
juicios por los demás.
Dios te salve María...
4. Nosotros te pedimos ser colmados por la luz del Espíritu Santo para ser inundados de tu amor y ser libres de cualquier
influencia negativa de las generaciones pasadas. Sana Señor, esta generación y las siguientes de nuestro árbol familiar.
Dios te salve María...
5. En la 13o generación paterna, te pedimos que fluya el poder del amor esponsal que TÚ tienes por la Iglesia, de modo que la
fuerza de ese amor nos libere del odio y la violencia, de la falta de afecto, falta de compromiso, de fidelidad que pudo haber
existido en algunos matrimonios de nuestra familias.
Dios te salve María...
6. Te pedimos liberación de los malos deseos y malas intenciones, de las cadenas de infidelidad, de abandonos de hogar, de
violencia doméstica, física o psicológica, de hijos negados, abandonados a su suerte, de niños que no fueron reconocidos y
colocamos todo eso bajo la unción del Espíritu Santo.
Dios te salve María...
7. En la 14o generación paterna, en tu nombre Jesús, libéranos de toda desesperación, de toda falta de fe y de esperanza en mi
familia, y ordenamos que todo sea liberado por el Poder de tu Sangre preciosa.
Dios te salve María...
8. En la 15o generación paterna, en tu nombre Señor Jesús, pedimos perdón por los antepasados que practicaron idolatría, y
pedimos ser limpiados de toda superstición que haya contaminado a nuestra familia.
Dios te salve María...
9. Nosotros renunciamos en nombre propio y en nombre de nuestros familiares vivos y difuntos todo curanderismo, ocultismo,
cualquier cosa supersticiosa, hechizos, brujerías, espiritismo, fetichismo y nueva era, los malos deseos, los anhelos malignos y
cualquier forma de maldición. Purifica, sana y libérame a mí y a los miembros de mi familia de todo mal.
Dios te salve María...
10. Gracias, Señor, por la curación de las quince generaciones paternas, pues a partir de ahora creo que podré ver fluir con mayor
poder todas las gracias de bendiciones contenidas en tus promesas y que tu quisiste para mi familia desde siempre. Amén.
Dios te Salve María...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
Por el poder de tu pasión, muerte y resurrección, concede la salvación eterna a quienes ya partieron de esta vida; y a nosotros,
bendícenos Señor.
4o MISTERIO
Oramos por las 5 primeras generaciones maternas, pidiendo que por la intercesión de María, la gracia del Señor fluya trayendo
sanación y liberación
Texto Bíblico:
"Por lo tanto, ya no hay condenación para aquellos que viven unidos a Cristo Jesús" ROMANOS 8,1
ORACIÓN:
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Señor Jesús, te damos gracias por lo que Tú has hecho hasta el momento, te pedimos que ahora camines a través de las
generaciones maternas. María madre nuestra, te pedimos tu especial protección; que estés con nosotros, que permanezcas cerca
de nosotros y que nos protejas.
Padre nuestro...
1. Señor Jesús, en la 1o generación materna, caminamos en tu luz pidiendo la guía del Espíritu Santo; te pedimos liberación
familiar de la infidelidad matrimonial que impide que haya matrimonios felices en mi familia e imposibilidad de concretar
matrimonios u otra vocación. Nosotros te pedimos que la influencia negativa caiga bajo el poder del Espíritu y sea disuelta, desde
la primera generación a lo largo de todas las generaciones.
Dios te salve María...
2. Amado Padre, en la 2o generación materna, te pedimos que toda la pena, el dolor y las condiciones negativas, producidas por
la pérdida de niños, nacimientos penosos, embarazos no deseados y niños mal recibidos desaparezcan bajo el poder del Espíritu
Santo y sean curados en el nombre de tu Hijo Jesús.
Dios te salve María...
3. En la 3o generación materna, nosotros Señor, por el poder del Espíritu Santo, rechazamos todas las maldiciones, blasfemias y
amarguras hacia ti. Nosotros te pedimos que las aguas del sacramento del bautismo que hemos recibido, limpien y purifiquen
desde la tercera generación materna a todas las generaciones.
Dios te salve María...
4. En la 4o generación materna, clamamos pidiéndote sanación y liberación de todas las consecuencias negativas producidas por
abusos, violaciones, exposiciones indecentes o agresión sexual. Que nuestros corazones se llenen inmensamente de tu luz y de
tu amor, curación, perdón y paz. Gracias, Señor, por disolver esas condiciones negativas.
Dios te salve María...
5. Hoy te pedimos que ates a todos los espíritus de amargura, resentimiento y rechazo. Y en tu nombre Señor, les ordenamos que
se vayan atados a los pies de la cruz de Nuestro Señor Jesucristo con la orden de nunca volver a molestarnos.
Dios te salve María...
6. En la 5o generación materna, nosotros te entregamos Señor, todos los dolores y penas de las mujeres de nuestra familia.
Dios te salve María...
7. Especialmente oramos por los matrimonios que fueron arreglados de antemano y por cualquier venta de personas, por toda
forma de esclavitud, y por todo lo injusto en las generaciones pasadas.
Dios te salve María...
8. Señor, nosotros hoy te pedimos para que sanes toda falta de amor y oramos pidiendo perdón a quienes se les haya hecho
daño y a la vez nosotros perdonamos en nombre de nuestros antepasados, a esos que fueron agresores injustos.
Dios te salve María...
9. Te pedimos tu perdón por las familias que obligaron a sus hijas a abortar por razones sociales, que no tuvieron piedad por los
niños inocentes, porque apartaron a estas mujeres de la familia y las abandonaron. Te pedimos que pases por nuestra familia y
las sanes.
Dios te salve María...
10. Te damos gracias, Señor, por la curación de las cinco primeras generaciones maternas, por dejar que la luz de tu Espíritu
Santo vaya limpiando, purificando y perfeccionando nuestro ser. Gracias Virgen María, por estar presente y por tocar el corazón
de esas mujeres tan heridas.
Dios te salve María...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
Por el poder de tu Pasión, muerte y resurrección, concede la salvación eterna a quienes ya partieron de esta vida; y a nosotros,
bendícenos Señor.
5o MISTERIO
Oremos ahora entregando a Dios desde la 6o a la 15o generación materna.
Texto Bíblico: "El mantiene su amor a lo largo de mil generaciones y perdona la culpa, la rebeldía y el pecado..." EXODO 34,7
ORACIÓN:
En la 6o generación materna, Señor, te pedimos que sanes la falta de amor hacia las niñas, especialmente por padres o
madres que estaban buscando hijos varones. Toca y libera de todo dolor, el rechazo con que hirieron a estas niñas-mujeres,
causándoles tanto sufrimiento. Gracias Señor, por tu Espíritu Santo que libera a estas niñas-mujeres.
Padre Nuestro...
1. En la 7o generación materna, oramos Señor para que tu Espíritu pueda fluir para curar y hacer perfectos a las personas que
experimentaron que estaban de más, que sobraban, que sus opiniones no importaban que vivieron y murieron con ese dolor en el
alma, transmitiéndola a las generaciones siguientes.
Dios te salve María...
Más Rosarios 8
2. En la 8o generación materna, oramos Señor, pidiéndote especialmente por quienes fueron víctimas de deformidades,
enfermedades mentales o que por condiciones sociales o sexuales fueron rechazados, escondidos, apartados de la familia y la
sociedad. Oramos por los que sintieron que sus corazones fueron rotos, que pasaron experiencias traumáticas y jamás se
recuperaron. Gracias Señor por sellarnos con tu Preciosa Sangre y separarnos del dolor y la pena.
Dios te salve María...
3. En la 9o generación materna, te pedimos Jesús, que con la espada del Espíritu Santo vayas cortando las sogas de angustia
generacional y enfermedades hereditarias. También te pedimos por quienes murieron de forma agonizante, por las personas que
se suicidaron por sentirse solas. En Nombre de Jesús, y por el poder del sacramento del bautismo, yo te ruego tu perdón y que
seamos purificados de todo esto.
Dios te salve María...
4. Señor, en la 10o generación materna, nosotros oramos por aquellos antepasados, que cometieron injusticia o fueron víctimas
de ellas. Te pedimos que cortes las cadenas de fracaso y ruina económica que fueron transmitidas en nuestra familia de
generación en generación; también las estafas y toda forma de contaminación en el área material. Gracias Señor.
Dios te salve María...
5o Gracias Señor Jesús, pues con tu amor vas haciendo nuevos los corazones de las mujeres de nuestra familia y bendiciendo
las generaciones futuras. Gracias María Santísima, pues con tu amor maternal y femenino devuelves la dignidad a las mujeres de
nuestra familia.
Dios te salve María...
6. En la 11o generación materna, perdonamos en nombre de nuestros antepasados a todas aquellas persona que fueron injustas,
faltas de amor, y a quienes despojaron a nuestros antepasados de bienes materiales, casas, haciendas, negocios quitándoles las
alegrías, causándoles dolor, pena y necesidades.
Dios te salve María...
7. En la 12o Generación materna, bloquea, corta y destruye Señor, todas las condiciones negativas transmitidas por nuestros
antepasados, especialmente al espíritu controlador, para controlar la vida de todos en la familia. Permite Señor que sólo fluyan
bendiciones y cualidades que vengan de nuestros ancestros. Oramos por los que no fueron amados, por los que no fueron
sepultados, por los que no oraron nunca, nosotros los encomendamos a tu amor y te pedimos que los lleves a tu luz.
Dios te salve María...
8. En la 13o generación materna, te damos gracias, Señor, por curar las consecuencias de quienes sufrieron los rigores de la
vida, la carencia de bienes esenciales para una vida digna, la pobreza extrema; por los que sufrieron juicios severos, por los que
la justicia no hizo nada, por los que sufrieron calores agobiantes. Gracias Señor por estabilizar nuestra familia.
Dios te salve María...
9. En la 14o generación materna, te pedimos Señor, que cures los dolores agobiantes y los sufrimientos. Toca cualquier forma de
enfermedad, física o psicológica que se haya transmitido por crueldad, pecados de nuestros antepasados.
Dios te salve María...
10. En la 15o generación materna, te pedimos Señor, que nuestras familias sean iluminadas por tu luz y tu amor, Señor, nosotros
oramos por la falta o pérdida de fe, esperanza y caridad cristiana, ateísmo, venganzas, matanzas, guerras para acabar razas,
religiosas, que se hayan dado entre nuestros antepasados. Rogamos especialmente por aquellos que fueron dados en adopción y
nunca supieron de donde procedían.
En tu Nombre Señor Jesús, libéranos de todas estas condiciones negativas. Padre en nombre de tu Hijo Jesús, ata todo espíritu
que esté molestando, perturbando mi familia mándalos atados a los pies de la cruz de Nuestro Señor Jesucristo con la orden de
nunca volver a molestarnos.
Cólmanos de tu luz y de tu amor.
Dios te salve María...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
Por el poder de tu pasión, muerte y resurrección, concede la salvación eterna a quienes ya partieron de esta vida; y a nosotros,
bendícenos Señor.
ORACIONES FINALES
SALVE: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia...
Por las intenciones del Santo Padre
Padre nuestro...
Dios te salve María...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo
ORACIÓN DE GRACIAS
Te damos gracias Señor, por la curación de todas las generaciones. Nosotros oramos para que nuestras vidas y la vida de
nuestras familias se llenen de luz, amor y paz, alegría, curación, salud, prosperidad e integridad.
Te damos autoridad Espíritu Santo sobre la vida de nuestra familia, para que te sigas moviendo limpiando y liberando.
Más Rosarios 9
Gracias Señor, por los frutos de tu Espíritu Santo que descienden, a través de nuestras generaciones pasadas.
Gracias por los frutos de paz, amor, alegría, paciencia, bondad, humildad, moderación, control propio y fe.
Gracias Señor, por el amor que hemos recibido de nuestros antepasados.
Gracias por curarnos y hacernos libres.
AMÉN.
Dios, nuestro amadísimo Padre amorosamente creó el mundo y lo conserva. Hemos visto la obra de Jesús, quién se ofreció a
bajar a la tierra, morir cruelmente crucificado y redimir al mundo. Hemos visto que el Espíritu Santo santifica a los hombres. Estas
tres personas distintas, PADRE, HIJO y ESPÍRITU SANTO son un solo Dios.
La verdad más importante que Jesús nos enseñó es que en un solo Dios hay 3 personas distintas.
Antes de subir al cielo Jesús dijo a los apóstoles: “Id pues, y haced discípulas a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28,19).
Después de estas explicaciones se podrá comprender la antigua fórmula catequística que dice: “Dios es el ser infinitamente
perfecto que es la Santísima Trinidad”. La Santísima Trinidad es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, tres personas distintas y un
solo Dios no más.
Cuando el alma está en gracia, se convierte en templo vivo de la Santísima Trinidad. “Si alguno me ama guardará mi palabra, y mi
Padre le amará y vendremos a él y haremos morada en él". (Juan 14,23)
“Bendita sea ahora y siempre y por los siglos infinitos, la Santa e indivisible Trinidad que ha creado y rige todas las cosas”.
Hecha la señal de la cruz, se dirá: Bendita sea la Santa e individua Trinidad, ahora y siempre y por todos los siglos de los siglos.
Desde el domingo de Septuagésima hasta el Sábado Santo, en lugar de Aleluya, se dice: Alabanza sea dada a ti, Señor, Rey de
la eterna gloria
ACTO DE CONTRICIÓN: Amorosísimo Dios, Trino y Uno, Padre, Hijo y Espíritu Santo, en quien creo, a quien adoro, en quien
espero, y a quien amo con todo mi corazón, cuerpo, alma, sentidos y potencias; por ser Vos mi Padre, mi Señor y mi Dios,
infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas. Me pesa, Trinidad Santísima; me pesa, Trinidad
Misericordiosísima; me pesa, Trinidad amabilísima, de haberos ofendido, sólo por ser Quien Sois; propongo y os doy palabra de
nunca más ofenderte y morir antes que pecar; espero en vuestra Suma Bondad y Misericordia Infinita que me habéis de perdonar
todos mis pecados, y que me daréis gracia para perseverar en un verdadero amor y cordial devoción a vuestra siempre
Amabilísima Trinidad. Amén.
HIMNO
¡Oh Padre Eterno! Principio y fuente de todo bien. Increado, Ingénito, centro de toda felicidad; me gozo de veros tan superior a
todo lo creado, que mi entendimiento se pierde en el océano de vuestras perfecciones infinitas. Permitid que unidos a los Ángeles,
Arcángeles y Tronos, celebremos vuestro inmenso poder. ¡Oh, Padre eterno! Fuera de vuestra posesión, yo no veo otra cosa que
tristezas y tormentos. Vos sois mi única felicidad, mi tesoro y mi gloria. Haced que jamás me separe de Vos, para que pueda
siempre alabaros.
Más Rosarios 10
1 Padre Nuestro, 1 Avemaría y 9 veces: Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra, de la
Majestad de vuestra gloria.
Y se responde cada vez:
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo.
Al final de las 9 veces se dice: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, líbranos Señor de todo mal.
¡Oh Hijo divino! En todo igual al Padre, verdad inefable camino seguro y vida felicísima del hombre; os glorifico por todos vuestros
soberanos atributos, y os alabo por vuestras misericordias infinitas. ¡Ay Jesús mío, que no he sido discípulo vuestro sino de
nombre! Pero queriendo ya serlo en realidad, permitid que una mi voz a la de las Dominaciones, Principados y Potestades, y
ensalce con ellas vuestra sabiduría infinita. ¡Oh Verdad eterna, fuera de la cual yo no veo otra cosa que engaños y mentiras! ¡Ah!
¿Cuándo será la hora en que Vos me hablaréis claramente en el seno de vuestra gloria?
1 Padre Nuestro, 1 Avemaría y 9 veces:
Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra, de la Majestad de vuestra gloria.
Y se responde cada vez:
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo.
Al final de las 9 veces se dice:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, líbranos Señor de todo mal.
¡Oh Espíritu consolador!, que procedéis del Padre y del Hijo, amor increado, manantial de todas las gracias, centro de todas las
dulzuras, y no obstante, tan poco amado. A lo menos, me alegro del encendido amor con que os aman las Virtudes, los
Querubines y Serafines. ¡Oh! Quién pudiera amaros con todos los hombres de la tierra, como estos espíritus os aman en el cielo!
¡Oh amor, oh don del Altísimo, centro de las dulzuras y de la felicidad del mismo Dios! ¿Cuándo derramaréis vuestro bien como
un torrente sobre mi alma? ¿Cuándo será esto?, ¡oh mi Dios!, ¿cuándo será?
Un Padre Nuestro, un Avemaría y nueve veces: Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra,
de la Majestad de vuestra gloria.
Y se responde cada vez:
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo.
Al final de las nueve veces se dice:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, líbranos Señor de todo mal.
ANTÍFONA
A Ti, Dios Padre Ingénito. A Ti, Hijo Unigénito. A Ti, Espíritu Santo Paráclito. Santa individua Trinidad, de todo corazón te
confesamos Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo. Un Dios por los siglos de los siglos.
V Adoremos al Dios de las alturas.
R Alabémosle en la tierra sus criaturas.
ORACIÓN
Amabilísimo Señor, Dios uno y trino: dadnos continuamente vuestra gracia, vuestra caridad y la comunicación de Vos para que en
tiempo y eternidad os amemos y glorifiquemos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, una deidad, por infinitos siglos. Amén.
Dios Uno y Trino a quien tanto, Este Trisagio sagrado, Es el Iris que en el mar,
Arcángeles, Querubines, voz del Coro celestial, en la tierra y en el fuego,
Ángeles y Serafines contra el poder infernal en el aire ostenta luego
Dicen Santo, Santo, Santo. la Iglesia le ha celebrado: que nos quiere libertar:
con este elogio ensalzado: Por favor tan singular
Gózate, amable Deidad, que en fe y amor adelanto, de este prodigio y encanto,
En tu incomprensible esencia Ángeles y Serafines Ángeles y Serafines
Y de que por tu clemencia Dicen Santo, Santo, Santo. Dicen Santo, Santo, Santo.
Perdonas nuestra maldad. Santísima Trinidad,
Por esa benignidad, Una Esencia Soberana ¡Oh, Misteriosa Deidad!
En místico y dulce canto, de donde en raudales mana de Una Esencia y Tres Personas,
Más Rosarios 11
ANTÍFONA
Bendita sea la Santa e individua Trinidad, que todas las cosas crea y gobierna, ahora y siempre por infinitos siglos de los siglos.
Amén. Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo.
R: Alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.
ORACIÓN
Omnipotente y sempiterno Dios que os dignasteis permitir a vuestros siervos que en la confesión de la verdadera fe, reconozcan
la gloria de vuestra eterna Trinidad; y que adoren la unidad en poder de vuestra augusta Majestad: os suplicamos rendidos que
por la firme confesión de esta fe, nos veamos siempre libres de las adversidades y peligros, por Jesucristo Señor Nuestro, que
con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
¡Dios mío! Trinidad a Quien adoro, ¡Oh, Palabra del Padre! Te Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu,
la Iglesia nos sumerge en Tu Misterio. escuchamos. Fuente de Gozo Pleno y Verdadero,
Te confesamos y Te bendecimos, ¡Oh, Padre! Mira el Rostro de Tu Verbo. el Creador del Cielo y de la Tierra,
¡Señor, Dueño nuestro! ¡Oh, Espíritu de Amor! Ven a nosotros. ¡Señor, Dueño nuestro!
¡Señor, Dueño nuestro!
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¡Oh, Dios Mío! Trinidad a Quien adoro. Ayúdame a olvidarme totalmente de mí para establecerme en Ti, tan inmóvil y tranquilo (a),
como si ya mi alma estuviera en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz ni hacerme salir de Ti, ¡oh, Inmutable!, sino que cada
minuto me sumerja más en la hondura de Tu Misterio. Pacifica mi alma, haz de ella Tu cielo, Tu morada de amor y el lugar de Tu
descanso. Que ella nunca Te deje solo, sino que esté ahí con todo mi ser, todo despierto en fe, todo adorante y completamente
rendido a Tu Acción Creadora.
¡Oh, mi Cristo Amado, Crucificado por amor! Deseo ser enteramente Tuyo (a); ser uno (a) con Tu Sagrado Corazón. Quisiera
cubrirte de Gloria, quisiera amarte, hasta morir de amor, pero como siento mi incapacidad, Te pido que me revistas de Ti Mismo,
que identifiques mi alma con todos los movimientos de Tu Alma, que me abrumes, que me poseas, que me substituyas por Ti,
para que mi vida no sea sino una irradiación de Tu Vida. Ven a mí como Adorador del Padre, como Restaurador y como Salvador.
¡Oh, Verbo Eterno, Palabra de mi Dios! Quiero pasar mi vida escuchándote, quiero volverme totalmente dócil, para aprenderlo
todo de Ti. Entonces, a pesar de todas las noches, de todos los vacíos y de todas mis impotencias, quiero fijar siempre la mirada
en Ti y morar en Tu Inmensa Luz. ¡Oh, Astro mío querido! Fascíname para que ya no pueda salir de Tu Esplendor.
¡Oh, Fuego Consumidor, Espíritu de Amor! Desciende sobre mí para que en mi alma se realice una nueva encarnación del Verbo:
Que yo sea para Él una prolongación de Su Humanidad Sacratísima, en la que Él renueve todos Sus Misterios. Y Tú, ¡oh, Padre!,
inclínate amorosamente sobre esta pobre criatura Tuya, cúbrela con Tu Sombra, no veas en ella sino a Tu Hijo Predilecto, en
Quien tienes todas Tus Complacencias.
¡Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad Infinita, Inmensidad en que me pierdo! Yo me Consagro a Ti como un (a)
preso (a). Sumérgete en mí, para que yo me sumerja en Ti, hasta que vaya a contemplar en Tu Luz, el Abismo de Tus Grandezas.
Amén.
Divina Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Presente y Operante en la Iglesia, y en lo más profundo de mi ser: Yo Te adoro, Te
doy gracias y Te amo, y por medio de María, mi Madre Santísima, me ofrezco y entrego totalmente a Ti, para toda la vida, y para
la eternidad. A Ti, Padre del Cielo, me ofrezco y entrego como hijo (a). A Ti, Jesús, Salvador mío, me ofrezco y entrego como
hermano (a) y discípulo (a) Tuyo (a). A Ti, Espíritu Santo, me ofrezco y entrego como templo vivo, para ser bendecido (a) y
santificado (a).
María, Madre de la Iglesia y Madre mía: Tú que estás en intimidad con la Trinidad Santísima, enséñame a vivir por medio de la
Liturgia, de las Devociones y los Sacramentos, en Comunión cada vez más íntima con las Tres Divinas Personas, para que toda
mi vida sea una adoración al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Amén.
Amorosísimo Dios, trino y uno, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Trinidad Santísima, en quien creo, en quien espero, a quien amo con
todo mi corazón, y humildemente pido protección y ayuda. Santísima Trinidad, bendíceme, ayúdame, ampárame, líbrame del mal
y peligro, de toda mala hora, que todos mis enemigos se queden atrás. ¡Paz Cristo! ¡Paz Cristo!
Que el enemigo que venga en mi contra, en el acto sea vencido. Que tenga ojos y no me vean, que tengan oídos y no me oigan,
que tengan manos y no me toquen, que con solo nombrar a la Santísima Trinidad sean vencidos todos mis enemigos.
En el nombre del Padre (+), del hijo (+) y el Espíritu Santo (+), con el manto de la Santísima Trinidad sea envuelto mi cuerpo, con
el escapulario de la Virgen del Carmen me vea envuelto para no ser visto, ni oído, ni preso, ni de los malos vencidos, la Santísima
Trinidad este conmigo, el Padre me Guarde (+), el Hijo me guíe (+) y el Espíritu Santo me ilumine (+) y me acompañe donde
quiera que yo vaya la Santísima Trinidad esté en todo momento y me libre siempre de todo mal y peligro.
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Cruz Santa, Cruz Digna, Cruz Divina, por el señor que murió en ti, cosa mala no llegue a mi, en el nombre del Padre (+), del Hijo
(+) y del Espíritu Santo (+), en nombre de la Santísima Trinidad, para que en esta hora y momento nuestro Padre Eterno (+),
Nuestro Señor Jesucristo (+) y el Espíritu Santo (+) me ilumine la mente para que todas mis cosas me salgan perfectas y la paz de
nuestro señor Jesucristo reine en mi hogar, en mi trabajo y donde quiera que yo pise. En el nombre del Padre (+), del Hijo (+) y el
Espíritu Santo (+), Amén.
* Debe ser rezada todos los días, y en donde aparezca el símbolo (+) se debe hacer la señal de la cruz.
Esta octava, la Coronilla y el Rosario a Dios Padre que tenemos en el sitio son de gran importancia, Nuestra Padre, lo ha dicho,
está muy dolido por el mal uso que ha hecho el hombre de su libertad. Es muy bueno que sus hijos se consagren a Él. De cierta
forma estamos también aplacando su justicia que tememos está ya demasiado cercana.
Reflexiones
1. Esta octava pretende establecer en nuestras vidas el rol paterno de nuestro Dios. Recordemos cuando Magdalena encuentra a
Jesús resucitado Él le dice: “No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde Mis hermanos y diles: Subo a Mi
Padre y a vuestro Padre, a Mi Dios y vuestro Dios” (Jn. 20, 17)
2. Se cree erróneamente que Dios Padre es el Dios del miedo y del temor, de la severidad y del castigo. Por eso, redescubramos
su ternura y misericordia en todo lo que dice y hace.
3. Entendamos su gran celo y amor por las almas que crea. Comprendamos que lo único que ansía es recibirnos en su casa
eterna. Sus hijos, nosotros, somos preciosos para su corazón.
4. Si nosotros somos su verdadero deseo. ¿Por qué nosotros no suspiramos por ÉL?
5. Quiere unirnos en la tierra en unidad armónica y hermandad.
6. Quiere que entendamos los tesoros que nos ha concedido. Jesús, María, la Iglesia, los Sacramentos, el Paraíso, la Vida Eterna,
etc.
7. Tenemos que transcurrir este inicio de Siglo, cruzando el umbral de la casa que señala el retorno a la Casa del Padre.
8. Frecuentemente la vida moderna, con el anonimato e individualismo que impera, nos hace pensar que estamos solos y
abandonados, pero no lo estamos. Nuestro Padre, a quien aún no conocemos, tiene grandes planes para nosotros, pero no le
facilitamos su llegada.
Para acercarnos digamos sí, pero con fe, confianza y humildad.
9. ¿Cuándo pensamos que ÉL también estaría dichoso de tenernos entre sus brazos protectores? ¿Cuándo anhelamos más
intimidad con Él?
10. Pero no lo conocemos, preferimos lo nuestro, apreciamos más nuestra voluntad, que su sabiduría y dirección. ¡Abrámonos a
Su Voluntad! Él nos llama ahora y siempre. ¿No será este el momento para refrescarnos, descansando en Su Corazón?
11. Si quieres empezar a recrearte en ÉL, repite mentalmente:
“Estoy en el corazón de Mi Padre, Su casa, donde Él me ha colocado. No quiero alejarme de su Bondad y Misericordia. Ya no
atravesaré su puerta hacia fuera. Con Él estoy a salvo en la Casa del Señor. ¡Mi PADRE!”
12. Para sentirlo aún más cerca detengámonos a pensar y tratemos de escuchar los latidos de Su corazón que marca armónicos
compases de amor. Y nos dice: “Es el tiempo de la reunión con tu PADRE”. Mucho tiempo estuvimos alejados… pero para la
reunión debemos prepararnos, estar en silencio, abrir los brazos y salir de la noche para ver la Luz.
13. Nuestro objetivo: RESCATAR ALMAS.
La octava de consagración se inicia el 1er domingo de Agosto (pero se puede hacer en todo tiempo), preferiblemente en una
eucaristía dominical en la que nos consagraremos a la Santísima Virgen María, al Sagrado Corazón de Jesús y al Espíritu Santo
con las oraciones que se adjuntan. Ese mismo día oraremos el primer día de la octava.
Durante la semana se harán los días respectivos de la octava y culminará el domingo siguiente con la gran fiesta de consagración
a Dios Padre de toda la humanidad, es decir se comienza el primer Domingo de Agosto (fiesta de Dios Padre) y finaliza el
segundo domingo de Agosto. Cabe hacer anotar que la consagración se puede realizar en cualquier otra época del año.
Las consagraciones a Jesús, María y al Espíritu Santo, preparan nuestros corazones a la Consagración al Padre de toda la
Humanidad.
La OCTAVA es un ACTO de ENTREGA VOLUNTARIA con un propósito fundamental: Iniciar el retorno a la Casa del Padre,
donde vivamos en Su Reino y se haga Su Voluntad en Unidad, Armonía y Hermandad.
La Consagración se hace en un período total de ocho días (Octava) y compromete la siguiente conducta personal:
a) Misa diaria, obviamente comunión (Quienes no pudieran por razones serias, podrán efectuar la Comunión Espiritual).
b) Recitar ininterrumpidamente los ocho días las oraciones respectivas.
c) Seguir las Letanías.
d) Meditar sobre los temas sugeridos en las “Octavas Menores”
Postrado a tus pies, Jesús Mío, considerando las inefables muestras de amor que me has dado y las sublimes lecciones que me
enseñas continuamente Tu Sacratísimo Corazón, te pido humildemente la gracia de conocerte, amarte y servirte como fiel
discípulo tuyo para hacerme digno de las promesas y bendiciones que generosamente nos concedes a los que de veras te
conocen, aman y sirven.
¡Mira que soy pobre y humilde, necesito de Ti! ¡Mira que soy torpe y necesito de Tu Divina enseñanza para iluminar y guiar mi
ignorancia! ¡Mira que soy muy débil, y caigo a cada momento y necesito Tu apoyo para no desfallecer!
Sé todo para mí, Sagrado Corazón de Jesús: Socorro de mi miseria, Luz de mis ojos, Sostén de mis pasos, Remedio de mis
males; auxilio de toda necesidad.
De Ti lo espera todo mi pobre Corazón. Tú lo animas y lo invitas repetidas veces como lo dijiste en Tu Evangelio: “Venid a Mí;
aprende de Mí, pedid; llamad...”
Más Rosarios 15
Recibe oh Espíritu Santo de Amor la Consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, en adelante en cada uno de los instantes
de mi vida y en cada una de mis acciones, se mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, llena mi corazón de todo tu amor, amor del
padre y del hijo.
Yo me abandono sin reservas a tus operaciones divinas y quiero ser siempre dócil a tus santas inspiraciones.
¡Oh¡ Espíritu Santo, dígnate formarme con María y en María, según el modelo de nuestro divino Jesús.
Gloria al Padre Creador, Gloria al Hijo Redentor, Gloria al Espíritu Santo Santificador.
Oh Espíritu Santo, fuente de toda pureza, comunícamela por medio de la Cruz y guarda siempre mi cuerpo y mi alma puros y sin
mancha.
Oh Espíritu Santo, haz que todos los que pertenecemos de una manera especial, formando tu familia amada y siendo tus
apóstoles, te amemos cada día más y más, hagamos que te amen miles de almas hasta nuestro último suspiro.
Espíritu Santo, derramad torrentes de gracias y abundantes bendiciones sobre nosotros y sobre todas las familias del mundo para
nuestra salud, intenciones y necesidades, para que seamos iluminados con vuestro santo espíritu y para que seas la luz que nos
conduzca y que nos guíe a todos los sitios y a todos lugares donde tengamos que ir, Amén.
“AMADO PADRE”, MI CREADOR Y MI DIOS: TU prometiste que en todo lugar en el cual se honrara TU nombre, vendrías y nos
bendecirías.
¡OH PADRE!, levántate y ven a descansar en nosotros TUS Hijos. Revístenos de salvación y déjanos gozar de TU bondad. Por
favor no desvíes nuestros rostros de TU presencia.
Si hemos encontrado favor ante TU vista, muéstranos TU rostro a fin de poder conocerte y encontrar gracia ante TUS ojos. Por
favor, háblanos ahora como hablaste a MOISÉS: como un hombre habla a su amigo.
Haz que en este día se sepa que TÚ eres el “PADRE de toda la Humanidad”, capaz de hacer que los corazones de todos vuelvan
a TI, y que se sepa que nosotros somos TUS Hijos, deseosos de hacer TU Voluntad en todo. Respóndenos SEÑOR, contéstanos,
de modo que todos TUS Hijos podamos saber que TÚ eres el único DIOS y PADRE de la Humanidad.
Como hijos pródigos, sólo deseamos volver a TU CASA a estar CONTIGO. A medida que nos acerquemos, PADRE, por favor
corre hacia nosotros para encontrarnos. “Y en el amor incondicional y compasivo que nos ofreces, “ABRÁZANOS Y BÉSANOS”.
Como MARÍA TU Sierva y JESÚS TU HIJO, TE amamos PADRE y nos damos nosotros mismos a TI.
Siguiendo a los que nos ENVIASTE para que nos mostraran el CAMINO a CASA, nosotros ahora, libremente nos consagramos a
TI diciendo:
Con MARÍA Nuestra Madre: “Hágase conmigo según TU Palabra”.
Por medio de JESÚS nuestro DIOS y Salvador: “No se haga como yo quiera, sino como TÚ Quieras”.
En el ESPÍRITU SANTO, Nuestro DIOS Santificador: “ABBA PADRE”.
Jesús prometió que cuando dos o tres se juntaran en Su Nombre, ÉL estaría en medio de ellos. Así como Jesús está en Ti y Tu
en Jesús y como Jesús es la Vid y nosotros los sarmientos: Quédate con nosotros ahora y por medio de TU SANTO ESPÍRITU,
vive en nosotros siempre, como templos vivos.
Bendícenos PADRE y camina en medio de nosotros TUS Hijos.
Y permite que TU GLORIA descienda sobre nosotros siempre como el fuego transformante de TU TERNURA, AMOR Y
MISERICORDIA, ahora y por siempre. Amén.
Hacer la Señal de la Cruz, diciendo: En el nombre del PADRE, del HIJO y del ESPÍRITU SANTO. Amén.
Amado DIOS PADRE NUESTRO, humildemente te pido que en el camino de retorno hacia TI, TUS Santos Ángeles me protejan y
guíen; que TUS Benditos Santos del Cielo intercedan por mí, y que TUS almas sufrientes en el Purgatorio rueguen por mí, así
como yo oro por ellas en este instante.
OCTAVA MAYOR
MEDITACIÓN PARA EL PRIMER DÍA
Meditar la desobediencia y el exilio de los Hijos del PADRE.
a) La decisión de Adán y Eva al no querer hacer la Voluntad del Padre. (Un minuto de silencio)
b) El exilio de Aquel Paraíso que había creado para ellos. (Meditar en silencio)
c) La promesa del Padre de que “Una Mujer (MARÍA)” triunfaría un día aplastando la cabeza de la serpiente que los había
engañado induciéndolos a la desobediencia.
(Meditar en Silencio)
Al principio, DIOS Nuestro PADRE estaba con nosotros en el Paraíso que había creado para nosotros: El Paraíso de SU Divina
Voluntad.
Seducidos por Satanás, Adán y Eva decidieron no seguir la Voluntad de Dios, por eso fueron alejados del Paraíso, negándoseles
la presencia íntima de Dios. “Sin embargo nuestro Padre prometió que al final, una mujer derrotaría el mal que había causado esta
separación; el mal de decir” “NO a la Voluntad de DIOS”. (GN. 2, 8 y 3, 23)
1 PADRENUESTRO
OCTAVA MENOR (Para todos los días)
Cuenta 1: En Alabanza, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI
Cuenta 2: En Agradecimiento, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI.
Cuenta 3: Como Ofrenda, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI.
Cuenta 4: En Arrepentimiento, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI.
Cuenta 5: Por mi Herencia, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI.
Cuenta 6: Al Decirte SÍ, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI.
Cuenta 7: En Fidelidad, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI.
Cuenta 8: En Consagración, TE Amo PADRE y me doy completamente a TI.
PADRE AMADO, por favor acepta el ofrecimiento de todo mi ser: Cuerpo, Mente y Espíritu.
Te alabo por TU Creación, por TUS Obras y Maravillas.
Te agradezco por darme la vida y por todo lo que has hecho por mí.
Te ofrezco, todo aquello que con tanta generosidad me has concedido.
Con toda sinceridad, me arrepiento de no Conocerte, Amarte, Servirte ni Honrarte como debería... En esta oportunidad quiero
asumir mi herencia como Hijo tuyo, con todo el gozo y responsabilidades que correspondan... Te doy mi “SÍ” para que puedas
disponer de mí como un instrumento de TU Divina Voluntad. Hago la solemne promesa de serte fiel y te pido me concedas la
gracia de la firmeza y la perseverancia en mi Fe.
PADRE mío, el más Amado, Cuidadoso y Misericordioso de todos los PADRES; en TU Divina Presencia, proclamo sinceramente
mi amor por TI. Te ofrezco todo mi ser y toda mi familia... Solemnemente me consagro a TI junto a los míos ahora y por siempre.
PADRE AMADO, como TU Hijo, te pido:
Que envíes a MARÍA para que me conduzca hacia JESÚS y que JESÚS me envíe el ESPÍRITU SANTO, para que ELLOS puedan
llevarme ante TI.
Que TÚ puedas vivir en mí y conmigo - Un Templo vivo preparado por MARÍA, dedicado por JESÚS y purificado por el ESPÍRITU
SANTO... Permite que pueda estar siempre en TI y CONTIGO.
Que me concedas la gracia de ser un Auténtico hijo TUYO, un Amigo Íntimo y Verdadero, uno de los que TE Ama sobre todas las
cosas.
Y cuando vengas a recogerme en mi último momento, me lleves a TU Hogar para estar CONTIGO... TE pido además PADRE, por
el bien de la humanidad: TEN misericordia de todos TUS Hijos - en su Pasado, Presente y Futuro - Trae la Paz al Mundo y reúne
a todos TUS Hijos alrededor TUYO. Haz que venga a nosotros TU Reino y se haga TU VOLUNTAD en la Tierra y en el Cielo...
Amén.
AMADO DIOS, PADRE Nuestro: permítenos Conocerte, Amarte y Honrarte, a lo largo de ocho días de Purificación y
Consagración, como siempre lo quisiste en nuestra historia de salvación.
Haz que la Santa OCTAVA de Consagración a TI y su Solemne octavo día, FIESTA del PADRE de toda la Humanidad, sirva para
que todos TUS Hijos retornen a TU Morada.
Pueda concederse esta Gracia por intermedio de TU AMOR y el AMOR de JESÚS, Nuestro DIOS y SALVADOR; y el ESPÍRITU
SANTO, Nuestro DIOS y SANTIFICADOR; y MARÍA Nuestra MADRE. Amén.
SEGUNDO DÍA
1. Empezar con la CORONA FORMAL: CORONA FORMAL (Todos los días) (Versión Completa con meditaciones)
Más Rosarios 18
3. 1 PADRE NUESTRO.
4. RECITAR LA OCTAVA MENOR: OCTAVA MENOR
5. REZAR LA ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A NUESTRO PADRE: ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A DIOS NUESTRO
PADRE. (Para todos los días)
6. LETANÍAS. (Para todos los días)
7. Tema de reflexión para el SEGUNDO DÍA.
ACCIÓN DE GRACIAS
“BENDICE A YAHVÉ, ALMA MÍA, NO OLVIDES SUS MUCHOS BENEFICIOS” (Sal 103:2)
GRACIAS, AMADO PADRE, por amar mi Existencia.
GRACIAS por este Cuerpo, Mente y Alma que has creado especialmente para mí.
GRACIAS por la Gente y las Circunstancias de mi Vida.
GRACIAS por abrirme los Ojos, los Oídos, el Corazón para que pueda Ver, Escuchar y Amarte.
GRACIAS por Tomarme de la Mano y Guiarme de Retorno a Casa a través de los peligros y dificultades de mi vida. GRACIAS por
Amarme. Amén.
(Concluye meditando sobre todo aquello que DIOS te ha dado, y AGRADÉCELE con tus propias palabras)
ORACIÓN CONCLUSIVA: (Para Todos los días)
TERCER DÍA
1. Empezar con la CORONA FORMAL: CORONA FORMAL (Todos los días) (Versión Completa con meditaciones)
2. TERCERA OCTAVA MAYOR (Tercer día):
Meditar:
a) Sobre el FIAT de MARÍA, Nuestra MADRE Amorosa, sobre SU “SÍ” triunfante y SU “SÍ” a la Voluntad de DIOS. (Unos instantes
de Silencio)
b) Considerar que se convirtió en la “NUEVA ARCA” un Tabernáculo VIVO para la nueva presencia manifiesta de DIOS: JESÚS.
(Meditar en Silencio)
MARÍA dio su “SÍ” cuando el Arcángel Gabriel le preguntó si sería la MADRE del HIJO de DIOS. EL SANTO ESPÍRITU vino sobre
ELLA y la fuerza de DIOS Nuestro PADRE la cubrió con SU SOMBRA. Al decir “SÍ” a la Voluntad de DIOS, MARÍA, la mujer, dio
espacio a la Presencia de DIOS en una Nueva Forma.
Se convirtió en la “NUEVA ARCA” un Tabernáculo VIVO de JESÚS, la Segunda Persona de la SANTÍSIMA TRINIDAD, Salvador
de la Humanidad, ÉL con la cooperación de SU Madre restablecería la relación de los Hijos con el PADRE. (San Lucas 1, 26-37).
Meditación: El FIAT de MARÍA Nuestra Madre.
3. 1 PADRE NUESTRO.
4. RECITAR LA OCTAVA MENOR: OCTAVA MENOR (Para todos los días)
5. REZAR LA ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A NUESTRO PADRE: ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A DIOS NUESTRO
PADRE. (Para todos los días)
PADRE AMADO, por favor acepta el ofrecimiento de todo mi ser: Cuerpo, Mente y Espíritu.
Te alabo por TU Creación, por TUS Obras y Maravillas.
Te agradezco por darme la vida y por todo lo que has hecho por mí.
Te ofrezco, todo aquello que con tanta generosidad me has concedido.
Más Rosarios 19
Con toda sinceridad, me arrepiento de no Conocerte, Amarte, Servirte ni Honrarte como debería... En esta oportunidad quiero
asumir mi herencia como Hijo tuyo, con todo el gozo y responsabilidades que correspondan... Te doy mi “SÍ” para que puedas
disponer de mí como un instrumento de TU Divina Voluntad. Hago la solemne promesa de serte fiel y te pido me concedas la
gracia de la firmeza y la perseverancia en mi Fe.
PADRE mío, el más Amado, Cuidadoso y Misericordioso de todos los PADRES; en TU Divina Presencia, proclamo sinceramente
mi amor por TI. Te ofrezco todo mi ser y toda mi familia... Solemnemente me consagro a TI junto a los míos ahora y por siempre.
PADRE AMADO, como TU Hijo, te pido:
Que envíes a MARÍA para que me conduzca hacia JESÚS y que JESÚS me envíe el ESPÍRITU SANTO, para que ELLOS puedan
llevarme ante TI.
Que TÚ puedas vivir en mí y conmigo - Un Templo vivo preparado por MARÍA, dedicado por JESÚS y purificado por el ESPÍRITU
SANTO... Permite que pueda estar siempre en TI y CONTIGO.
Que me concedas la gracia de ser un Auténtico hijo TUYO, un Amigo Íntimo y Verdadero, uno de los que TE Ama sobre todas las
cosas.
Y cuando vengas a recogerme en mi último momento, me lleves a TU Hogar para estar CONTIGO... TE pido además PADRE, por
el bien de la humanidad: TEN misericordia de todos TUS Hijos - en su Pasado, Presente y Futuro - Trae la Paz al Mundo y reúne
a todos TUS Hijos alrededor TUYO. Haz que venga a nosotros TU Reino y se haga TU VOLUNTAD en la Tierra y en el Cielo...
Amén.
CUARTO DÍA
1. Empezar con la CORONA FORMAL
CORONA FORMAL (Todos los días) (Versión Completa con meditaciones)
2. CUARTA OCTAVA MAYOR (Cuarto día):
Meditar:
a) Sobre el “SÍ” de JESÚS, Nuestro SALVADOR, HIJO de DIOS, a la Voluntad de DIOS. (Un minuto de Silencio)
b) Cómo DIOS Nuestro PADRE nos envió a JESÚS para salvarnos y llevarnos de retorno al Hogar Divino. (Meditar en Silencio)
JESÚS dio SU “SÍ” durante toda SU Vida. Recordemos SU “SÍ” durante la Pasión en el Jardín de Getsemaní: “PADRE MÍO, si es
posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como YO Quiero, sino como Quieras TÚ” (Mt. 26,39).
Por SU Pasión, Muerte y Resurrección, JESÚS nos redimió, venciendo al pecado y la muerte que Satanás introdujo en el mundo.
Por medio de JESÚS, SU Iglesia y SUS Sacramentos, podemos regresar a DIOS Nuestro PADRE y Tener la Vida Eterna.
Meditación: El FIAT de JESÚS Nuestro SALVADOR
3. REZAR el PADRE NUESTRO.
4. RECITAR LA OCTAVA MENOR: OCTAVA MENOR (Para todos los días)
5. REZAR LA ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A NUESTRO PADRE: ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A DIOS NUESTRO
PADRE. (Para todos los días)
6. LETANÍAS. (Para todos los días)
7. Concluir con el Tema para el cuarto día.
ARREPENTIMIENTO
“Bendito sea el DIOS y PADRE de Nuestro SEÑOR JESUCRISTO, PADRE de las Misericordias y DIOS de toda Consolación” (2
Co. 1, 3)
PADRE BUENO, eres todo AMOR, pero también JUSTO: ¿Cómo pueden TUS Hijos hacer Reparación por sus Pecados? ¿Cómo
pueden Nivelar los Grados de TU JUSTICIA, especialmente en estos tiempos?
Tiempos en los cuales, muchos de TUS Hijos te dicen NO.
Más Rosarios 20
QUINTO DÍA
SEXTO DÍA
a) Todos nosotros somos hijos pródigos de DIOS NUESTRO PADRE. (Meditar en Silencio)
b) A cada uno le ha dotado de la oportunidad de elegir libremente el retorno a ÉL. (Idem)
Como hijos pródigos de DIOS NUESTRO PADRE, recibimos la oportunidad de tomar una DECISIÓN LIBRE Y SINCERA DE
REGRESAR A LA CASA DEL PADRE, lo que significa DECIDIRSE a abandonar la propia VOLUNTAD, LA VIDA MUNDANA Y
PECAMINOSA, NUESTRA MUNDANEIDAD Y “CONVERTIRNOS” a fin de regresar a la CASA PATERNA (LC 15:11-24)
Meditación: LA DECISIÓN DE LOS HIJOS PRÓDIGOS DE DIOS, DE RETORNAR A LA CASA DEL PADRE
3. 1 PADRE NUESTRO.
4. RECITAR LA OCTAVA MENOR: OCTAVA MENOR (Para todos los días)
5. REZAR LA ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A NUESTRO PADRE: ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A DIOS NUESTRO
PADRE. (Para todos los días)
6. LETANÍAS: LETANÍAS (Para todos los días)
7. Concluir con el Tema para el sexto día.
DIGAMOS “SÍ” AL PADRE
“HE aquí la Esclava del SEÑOR; Hágase en MÍ según TU Palabra” (LC 1, 38).
“PADRE MÍO, si es posible, que pase de MÍ esta COPA, pero no sea como YO quiero, sino como Quieras TÚ” (Mt. 26, 39).
MI BUEN AMADO PADRE:
Por favor, concédeme el Privilegio de darte mi ¡“SÍ”! TE digo “SÍ” PADRE en todas las cosas.
No es un “SI” condicionado a sólo aquello que es fácil y cómodo.
No es un “SÍ” condicionado a sólo aquello que a mí me Beneficie.
No, yo TE DOY MI “SÍ” en todo, PADRE.
Porque yo sé que TÚ eres Puro AMOR y que Puedes transformar todas las cosas en AMOR Puro.
Hacer TU VOLUNTAD nunca podrá lastimarme.
Hacer TU VOLUNTAD nunca podrá herir a nadie.
Haciendo TU VOLUNTAD nada me separará de TI.
Hacer TU VOLUNTAD sólo puede traer el ritmo y armonía de TU VOLUNTAD aquí en la Tierra.
Hacer TU VOLUNTAD sólo puede difundir TU LUZ y TU AMOR.
Hacer TU VOLUNTAD sólo puede ayudarme a Volver a TI.
Hacer TU VOLUNTAD sólo puede ayudarme a acercar hacia TI a muchos de TUS Hijos.
Cuando doy un paso hacia TU VOLUNTAD, marco el compás del Orden, Ritmo y Armonía de TU Divina VOLUNTAD.
Cuando doy el paso lejos de TU VOLUNTAD, tropiezo en el caos, en el desorden y en la oscuridad de la discordia... Déjame
escuchar la VOZ gentil y amorosa que me llama, invitándome a hacer TU Divina VOLUNTAD... soy TUYO, SEÑOR. Dispón de mí.
Porque yo sé que TU VOLUNTAD es AMOR, aún cuando TU VOLUNTAD puede parecer dolorosa y grave.
Comprendo que TUS CAMINOS no son siempre los CAMINOS del hombre. Sólo TÚ sabes el destino de todo.
Sólo TÚ conoces el “PORQUÉ” de nuestras Cruces.
Pero a pesar de NO comprenderlo todo… Confío en TI totalmente.
¿Por qué? porque TÚ ERES mi PADRE… y TÚ me Amas.
TÚ quieres para mí sólo aquello que es bueno.
TÚ quieres que retorne a Casa, para estar junto a TI. No hay otra cosa que QUIERAS más.
Por eso TE digo: ¡Sí PADRE! ¡TE digo! ¡Sí a TI!
Digo “SÍ” al Ritmo y Armonía de TU Divina VOLUNTAD. Amén.
(Medita sobre aquello que significa dar tu “SÍ” a DIOS PADRE Nuestro ¿Cómo cambiará esto tu vida?¿Cómo cambiará este
“FIAT” tu relación con DIOS y con tu prójimo?.
ORACIÓN CONCLUSIVA: (Para Todos los días)
.
SÉPTIMO DÍA
1. Empezar con la CORONA FORMAL: CORONA FORMAL (Todos los días) (Versión Completa con meditaciones)
2. SÉPTIMO OCTAVA MAYOR (Séptimo día):
Meditemos: Sobre cómo, al consagrarnos a DIOS Nuestro PADRE y decirle “SÍ” a SU Divina VOLUNTAD, sin condiciones,
encontramos el camino de retorno a Casa.
Nos convertimos así en tabernáculos vivos con la PRESENCIA DE DIOS.
Al decir “SÍ” a DIOS Nuestro PADRE, al aceptar hacer SU VOLUNTAD en todo, al darnos completamente a DIOS, ÉL viene a
habitar en nosotros y nosotros en ÉL: Estamos en CASA con El PADRE.
Llegamos a ser templos del DIOS VIVO (2 Co. 6, 16) Llega a nosotros EL Reino.
SE HACE LA VOLUNTAD, EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO (MT 6:10)
Más Rosarios 22
a) Como todos nosotros somos Hijos Pródigos de DIOS NUESTRO PADRE. (Meditar en Silencio)
b) Como a cada uno le ha dotado la oportunidad de elegir libremente el retorno a ÉL. (Idem)
Como Hijos Pródigos de DIOS NUESTRO PADRE, recibimos la oportunidad de tomar una decisión LIBRE Y SINCERA de
regresar a la CASA DEL PADRE, lo que significa DECIDIRSE a abandonar la propia VOLUNTAD, LA VIDA MUNDANA Y
PECAMINOSA, NUESTRA MUNDANIDAD Y “CONVERTIRNOS” a fin de regresar a la CASA PATERNA (Lc 15, 25 - 32)
Meditación: EL FIAT DE LOS HIJOS DE DIOS
3. 1 PADRE NUESTRO.
4. RECITAR LA OCTAVA MENOR: OCTAVA MENOR (Para todos los días)
5. REZAR LA ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A NUESTRO PADRE: ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A DIOS NUESTRO
PADRE. (Para todos los días)
6. LETANÍAS: LETANÍAS (Para todos los días)
7. Concluir con el Tema para el Séptimo día.
FIDELIDAD
“He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe” (2 tm. 4, 7)
PADRE QUERIDO, AMADO Y VIDA:
Yo comprometo mi Fe, Esperanza y Amor; como precioso obsequio, una promesa de mi fidelidad incondicionada hacia TI. Sabes
que confío en el amor que me tienes.
Dame fortaleza, coraje y perseverancia para que nunca dude, que no me pierda ni me desespere. Por favor, bendice este voto y
hazme un valiente y generoso guerrero… uno que combata la oscuridad con la dulce espada de TU AMOR Y MISERICORDIA.
Como sé que nunca me abandonarás, rezo para que yo nunca te abandone.
Por favor, estréchame tiernamente en TU CORAZÓN, y jamás me dejes ir. En TI PADRE, ¡yo Confío! Amén.
(Medita sobre TU promesa de fidelidad a DIOS NUESTRO PADRE)
¿Qué significa ser leal y comprometido con DIOS?
¿Te sientes comprometido(a) a retornar AL PADRE?
¿Quieres ayudar a otros a que hagan lo mismo?
¿Qué significa ser un guerrero generoso del Amor y la Misericordia de DIOS nuestro PADRE aquí en la tierra?
Como SAN PABLO, cuando mueras: ¿Sentirás que condujiste un buen combate?
ORACIÓN CONCLUSIVA: (Para Todos los días)
1. Empezar con la CORONA FORMAL: CORONA FORMAL (Todos los días) (Versión Completa con meditaciones)
2. OCTAVA MAYOR (Octavo día):
Meditemos: Sobre la eventual conclusión de nuestra HISTORIA DE LA SALVACIÓN, -LA NUEVA JERUSALÉN- Prometida en el
libro del APOCALIPSIS, cuando el Cielo y la Tierra serán TRANSFORMADOS, cuando la humanidad finalmente será totalmente
restablecida por DIOS NUESTRO PADRE, cuando DIOS manifestará SU PRESENCIA Y HABITARÁ con sus Hijos para
SIEMPRE en una nueva manera:
“LUEGO VI UN CIELO NUEVO Y UNA TIERRA NUEVA –PORQUE EL PRIMER CIELO Y LA PRIMERA TIERRA
DESAPARECIERON, Y EL MAR NO EXISTE YA. Y VI LA CIUDAD SANTA, LA NUEVA JERUSALÉN, QUE BAJABA DEL CIELO,
DE JUNTO A DIOS, ENGALANADA COMO UNA NOVIA ATAVIADA PARA SU ESPOSO. Y OÍ UNA FUERTE VOZ QUE DECÍA
DESDE EL TRONO: “ESTA ES LA MORADA DE DIOS CON LOS HOMBRES”.
PONDRÁ SU MORADA ENTRE ELLOS Y ELLOS SERÁN SU PUEBLO Y ÉL, DIOS -CON- ELLOS, SERÁ SU DIOS. Y
ENJUGARÁ TODA LÁGRIMA DE SUS OJOS Y NO HABRÁ YA MUERTE NI HABRÁ LLANTO, NI GRITOS, NI FATIGAS,
PORQUE EL MUNDO VIEJO HA PASADO. ENTONCES DIJO EL QUE ESTÁ SENTADO EN EL TRONO: “MIRA QUE HAGO UN
MUNDO NUEVO” Y AÑADIÓ: “ESCRIBE: ESTAS SON LAS PALABRAS CIERTAS Y VERDADERAS”
“ME DIJO TAMBIÉN: “HECHO ESTÁ, YO SOY EL ALFA Y LA OMEGA, EL PRINCIPIO Y EL FIN; AL QUE TENGA SED, YO LE
DARÉ DEL MANANTIAL DEL AGUA DE LA VIDA GRATIS... ESTA SERÁ LA HERENCIA DEL VENCEDOR: YO SERÉ DIOS
PARA ÉL, Y ÉL SERÁ HIJO PARA MÍ” (Ap. 21, 1-7)
Meditación: LA VENIDA DE LA NUEVA JERUSALÉN.
“Porque nosotros somos santuarios del DIOS VIVO, como dijo DIOS: hablaré en medio de ellos y ANDARÉ entre ellos; YO SERÉ
SU DIOS y ellos serán MI pueblo” (2 co. 6, 16)
MI MUY QUERIDO PADRE:
TE llamo para presenciar y participar en mi solemne Consagración a TI. Luego de siete días de preparación, vengo a TI ahora
como uno que todavía está aprendiendo cómo Conocerte, y Amarte, cómo Alabarte y Agradarte, cómo ofrecerte todas las
Bendiciones y Cruces que me HAS dado, y cómo pedirte Perdón y Misericordia.
Vengo también como un combatiente, fuerte en la resolución de servirte y honrarte. Pero más importante aún, vengo como un hijo
lleno de Reverencia y Maravilla al conocer que verdaderamente soy TU hijo y TÚ - CREADOR del Universo - mi Verdadero
PADRE.
Aunque me he alejado de TI en mi vida diaria, elijo hoy retornar, pues añoro estar CONTIGO, en TU CASA por siempre.
En TU Divina Presencia, con conocimiento pleno y libre voluntad, me Consagro completamente a TI, me “Inclino Tiernamente
sobre TU PATERNO CORAZÓN”, y TE pido me retengas con fuerza y no me dejes ir jamás.
Déjame ser un templo donde puedas habitar, PADRE. Y con el más grande amor y Ternura, pueda ser yo TU más amable y fiel
compañero, llevándote conmigo todos los días de mi vida.
Pueda llevarte yo ante mi familia y amigos, extraños que encuentre, de modo que ellos también puedan ver TU LUZ y sentir la
ternura de TU CORAZÓN.
Cuando habitas en nosotros, existe un nexo bendito entre el cielo y la tierra. Permite que muchos y muchos más hijos TUYOS se
consagren completamente a TI. Como JESÚS nos enseñó a rezar decimos también.
“Venga a nosotros TU Reino… hágase TU Voluntad en la tierra como en el cielo” Amén.
(Medita ahora lo que significa estar “Consagrado a DIOS Nuestro PADRE”. La palabra consagración significa “Hacer Santo” u
“Ofrecerse uno mismo para un propósito Santo” ¿Cómo cambiaría esto tu vida? ¿Cómo cambiará esto tu relación con DIOS
Nuestro PADRE? ¿Cómo puedes vivir tu consagración cada día?)
ORACIÓN CONCLUSIVA: (Para Todos los días)
SELLAMIENTO EN EL PODER DE DIOS UNO Y TRINO (entregada por Dios Padre al sacerdote Wilson Salazar)
+ ¿Quién cómo Dios Padre Creador? Nadie como Dios Padre Creador.
+ ¿Quién cómo Dios Hijo Salvador? Nadie como Dios Hijo Salvador.
+ ¿Quién cómo Dios Espíritu Santo Santificador? Nadie como Dios Espíritu Santo Santificador.
El poder el honor la majestad al Dios soberano de todo hoy y por toda la eternidad.
Santo Dios poderoso,
Santo Dios Majestuoso,
Santo Dios Omnipotente.
Oh Dios Padre Creador de todo, que con tu grandeza, sabiduría y omnipotencia diste vida a todo lo creado, Yo (decir su nombre)
invoco tu divino y majestuoso poder sobre mí, ven a mí, pobre criatura necesitada de ti, ven Padre mío.
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
+ Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi concepción:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
+ Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi gestación:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
+ Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi infancia:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
+ Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi juventud:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
+ Contra los espíritus inmundos que me están atacando en este momento de mi historia:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
+ Contra los espíritus inmundos que me atacan mi mente y mis sentidos.
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
Más Rosarios 25
PRIMER MISTERIO:
Contemplamos a San José, EL HOMBRE JUSTO a los ojos de Dios.- (Mt. 1,18-21.24).
El nacimiento de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba comprometida con José y cuando todavía no habían vivido juntos,
concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente,
resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu
esposa, porque lo que ha sido engendrado en ELLA proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo a quien pondrás el nombre
de Jesús, porque ÉL salvará a su pueblo de todos sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: " La Virgen concebirá y dará a luz un
hijo a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que significa: 'Dios con nosotros'".
Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado y recibió en su casa a su esposa. Y sin que tuvieran
relaciones dio a luz un hijo al que José puso el nombre de JESÚS.
Reflexión: San José se adhirió, con total confianza, al proyecto de Dios sobre él. ¿Y nosotros nos dejamos guiar en nuestras
opciones por la Palabra de Dios y por la Palabra de la Iglesia?.-
(Padrenuestro, 10 Ave María, Gloria...)
SEGUNDO MISTERIO:
Contemplamos a San José, EL ESPOSO VIRGINAL, de María Santísima. (Lc. 1,34-38).
María entonces dijo al Ángel: "¿cómo podré ser madre, si yo no convivo con ningún hombre?". "El Espíritu Santo descenderá
sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el Niño será Santo y se lo llamará Hijo de Dios. También tu
parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril ya se encuentra en su sexto mes de
embarazo, porque no hay nada imposible para Dios".
María dijo entonces: "Yo soy la servidora del Señor; que se cumpla en mí lo que has dicho". Y el Ángel se alejó.
Reflexión: El matrimonio, entre bautizados, es sacramento, signo del amor entre Cristo y la Iglesia. Es un camino hacia la santidad
cristiana. El matrimonio se vive cristianamente cuando el diálogo, el mutuo amor, la misma procreación y la educación de los hijos
corresponden plenamente al proyecto de Dios expresado en la Palabra revelada y en la enseñanza de la Iglesia. La Sagrada
Familia de Nazareth sea para todas las familias modelo de unión, virtudes domésticas y santidad.
(Padrenuestro, 10 Ave María, Gloria...)
TERCER MISTERIO
Contemplamos a San José, EL EMIGRANTE LLENO DE CONFIANZA, en la huida a Egipto. (Mt. 2, 13-15).
Después de la partida de los Magos el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su
madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". José se levantó
de noche, tomó al niño y a su madre, y se fue a Egipto.
Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta:"
Desde Egipto llamé a mi hijo".
Reflexión: Los padres cristianos tienen que poner su mayor cuidado para defender a sus propios hijos en la vida física, moral y
espiritual. Hay muchos "Herodes" en el mundo de hoy, que causan un inmenso peligro especialmente para los pequeños.
(Padrenuestro, 10 Ave María, Gloria...)
CUARTO MISTERIO:
Contemplamos a San José, EL SABIO JEFE de la Sagrada familia. (Lc.2,51-52; Mt.13,54-55a).
Más Rosarios 26
Y Jesús regresó con sus padres a Nazareth y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas estas cosas en su
corazón. Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.
Jesús, volviendo a su Patria, enseñaba en la Sinagoga, de tal manera que se decían maravillados:"¿No es este el hijo del
carpintero?".
Reflexión: Una familia se rige también por la presencia sabia, atenta y cariñosa del padre. El diálogo entre padres e hijos y la
oración en común ayudará a la familia a descubrir y realizar el proyecto de Dios.
(Padrenuestro, 10 Ave María, Gloria...)
QUINTO MISTERIO:
Contemplamos a San José, EL FIEL OBSERVANTE de las fiestas religiosas. (Lc. 2, 41-43).
"Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, subieron como
de costumbre y acababa la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta".
Reflexión: La religión debe vivirse también "juntos" en familia. Los padres no deben decir a sus hijos: "¡Vayan a misa..., vayan a la
iglesia..., vayan a confesarse..., recen las oraciones!". Los padres deben decir en cambio: "¡Vamos a misa, a confesarnos, etc..."!.
La vida familiar es una vida de comunión, debe sentirse y vivirse comunitariamente, con mucha fuerza.
(Padrenuestro, 10 Ave María, Gloria...)
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor,
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros.
V.- Le estableció señor de su casa.
R.- Y jefe de toda su hacienda.
Más Rosarios 27
OREMOS
Oh Dios, que en tu inefable providencia, te dignaste elegir a San José por Esposo de tu Santísima Madre: concédenos, te
rogamos, que merezcamos tener por intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. Tú que vives y reinas por
los siglos de los siglos. Amén (Compilado por José Gálvez Krüger)
Llamado Urgente: Doblad rodillas, Rezar diariamente el Santo Rosario, por los acontecimientos que están por venir. ¡Doblad
también rodillas por la Santa Iglesia!
PRIMER MISTERIO
Santísima Trinidad, te pedimos les concedas a los sacerdotes del mundo entero, las virtudes de la Fe, Esperanza y Caridad, para
que se acerquen a Ti y nos guíen hacia Ti.
Un padre Nuestro, Diez Ave Marías y Gloria.
Suba a Ti nuestra oración, como incienso del Altar Sagrado.
SEGUNDO MISTERIO
Santísima Trinidad, te pedimos les concedas a los sacerdotes del mundo entero, los dones del ayuno, limosna y oración
constantes, para que se acerquen a Ti y nos guíen hacia Ti.
Un Padre Nuestro, Diez Ave Marías y Gloria.
Suba a Ti nuestra oración, como incienso del Altar Sagrado.
TERCER MISTERIO
Santísima Trinidad, te pedimos les concedas a los sacerdotes del mundo entero, ser libres de los escándalos, críticas, pobreza,
soledad, vicios, errores y terrores, protégelos del mal, para que se acerquen a Ti y nos guíen hacia Ti.
Un padre Nuestro, Diez Ave Marías y Gloria.
Suba a Ti nuestra oración, como incienso del Altar Sagrado.
CUARTO MISTERIO
Santísima Trinidad, te pedimos les concedas a los sacerdotes del mundo entero, la sabiduría para mantenerse firmes y fieles a Tu
Palabra en este peregrinar, para que se acerquen a Ti y nos guíen hacia Ti.
Un padre Nuestro, Diez Ave Marías y Gloria.
Suba a Ti nuestra oración, como incienso del Altar Sagrado.
QUINTO MISTERIO
Santísima Trinidad, te pedimos les concedas a los sacerdotes del mundo entero, la pureza, mansedumbre y santidad de Nuestro
Señor Jesucristo, para que se acerquen a Ti y nos guíen hacia Ti.
Un padre Nuestro, Diez Ave Marías y Gloria.
Suba a Ti nuestra oración, como incienso del Altar Sagrado.
ORACIÓN FINAL
Santísima Trinidad, ilumina a nuestros sacerdotes, y cuídalos como hijos predilectos, para que honren siempre el óleo santo con
que fueron bendecidos y elegidos para su ministerio.
Jesús sacerdote eterno, cuida a tus sacerdotes, que siempre en sus corazones estés Tú primero. Amén.
Hilda Soto Jiménez
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
OREMOS:
Dios Padre nuestro, por tu infinita bondad y por tu amor sin límites hacia nosotros, te pedimos humildemente que por el Corazón
Inmaculado de María, vengas a tocar nuestros corazones con el poder del Espíritu Santo, para que, deseemos siempre, aquí
abajo, crecer en santidad y coloca entre Tus manos, por Jesús Tu Hijo, todo el peso de nuestros pecados, para que libres de toda
mancha, podamos, Papá, reposar entre tus brazos.
AMEN.
Volver nuevamente a comenzar la siguiente cuenta grande hasta terminar el rosario.
COMENTARIO: Debemos agradar a nuestra Madre Inmaculada, ¿Qué nos pide María? Confesión, Comunión, ayuno, cumplir los
mandamientos de Dios y de la Iglesia.
"Santísima y siempre Virgen María,
Consagro de por vida mi corazón a tu Inmaculado Corazón.
También te consagro mi familia.
Bendícenos y, a la hora de la muerte,
llévanos al Cielo.
Te pido perdón por lastimar a tu hijo Jesús,
Nuestro Señor, con cada pecado mío
y por lastimar tu Corazón tan lleno de amor maternal.
Ayúdame a no hacerlo,
quiero hacer una buena confesión,
y volver a comulgar como antes. Amén
MISTERIOS DOLOROSOS
La Oración de Jesús en el Huerto
“Para dejar de pecar, ayudará al principio la abstinencia, la soledad y clausura, silencio, oración, ocupación, vigilia, consideración
de la muerte y del Juicio, del Cielo y del Infierno.”
2. La flagelación de Jesús atado a la columna.
“No considerar las cosas que se ven, sino las que no se ven; vivir de la fe y no de la tierra, es también profetizar. El solo hecho de
huir de los bienes presentes es anunciar las delicias del cielo y hacer temer los tormentos del infierno. Los que se mortifican
profetizan la eternidad.”
3. La coronación de espinas
“Apartad las piedras, los guijarros y las espinas que embarazan vuestro camino; quitad los pecados que manchan vuestra alma,
las querellas, los disgustos, los odios, las enemistades, las usuras, los adulterios, las envidias, el orgullo, todos esos pecados que
separan de Dios. Confesaos, llorad, adornad el alma de buenos deseos, expiad vuestras culpas con ayunos y limosnas y
entonces la justicia preparará su morada.”
4. Nuestro Señor con la cruz a cuestas camino del Calvario
“Contemplando el ánima en la Cruz del Señor, entiende un amor caritativo y grande, y, vista esta grandeza de amor con que
padeció por la redimir y darla gloria, es inflamada de tan gran deseo y fervor de ya verse con su Esposo, que ni ya se acuerda de
pecados pasados ni se detiene en considerar beneficios recibidos, sino con un dulce vuelo y suave arrebatamiento dice por el
profeta David: ¿Quién me dará alas como de paloma, y volaré a mi amado Dios y descansaré?, procurando de se ayuntar y unir
con Dios.”
5. La crucifixión y muerte del Señor
“Considera nuestra ánima a Nuestro Redentor atado en la columna o enclavado en la Cruz, y entiende que por nuestros pecados
padece el Cordero inocente. De esta consideración se entristece, gime y llora, por haber ofendido a Dios, siendo causa de su
Muerte.”
Se utiliza un rosario con 12 cuentas. La Cruz, luego 3 cuentas rojas, luego la cuenta blanca y 12 cuentas rojas, luego cuenta
blanca y así sucesivamente. Se termina con la cuenta blanca al final antes de las tres cuentas rojas anteriores a la cruz. Igual al
tradicional, pero con 12 cuentas.
En la CRUZ:
1.- En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
2.- Oración al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles, y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y todo será
creado. Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados
por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre, y gocemos de la dulzura del Bien y de Sus divinos consuelos.
Más Rosarios 30
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría,
Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre. Amén.
(pausa para breve meditación)
Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie izquierdo, y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que
brota de ella nos proteja en todos nuestros caminos de los planes y ataques de los espíritus malignos y sus agentes! Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro... Ave María.
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
Gloria al Padre...
Quinta cuenta blanca:
QUINTO MISTERIO: El Sagrado Costado de Nuestro Señor Jesús es traspasado. *(ver nota)
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría,
Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre. Amén.
(pausa para breve meditación)
Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Sagrado Costado, y por el dolor causado por la lanza que lo traspasó, la Preciosa Sangre y
Agua que brotan de ella, sane a los enfermos, resucite a los muertos, solucione nuestros problemas presentes, y nos enseñe el
camino hacia Nuestro Dios para la Gloria eterna! Amén
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro... Ave María.
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
Gloria al Padre...
En la cuenta blanca al final, antes de las 3 cuentas rojas que llegan a la Cruz.
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría,
Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre. Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! ( 3 veces )
La Salve: Dios te salve Reina y Madre...
Oraciones finales
OREMOS
Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, te honramos, te alabamos y te adoramos por Tu obra de eterna alianza que trae paz a la
humanidad. Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús. Consuela al Padre Todopoderoso en Su trono, y lava los
pecados del mundo entero. Que todos te reverencien, oh Preciosa Sangre, ten misericordia. Amén.
ORACIÓN
Oh Sangre Preciosa, salvación nuestra, creemos, esperamos y confiamos en Ti. Libera a todos los que están en las manos de los
espíritus infernales, te suplicamos.
Protege a los moribundos de las obras de los espíritus malignos y acógelos en la gloria eterna. Ten misericordia del mundo
entero, y fortalécenos para adorar y consolar al Sagrado Corazón de Jesús. Te adoramos, oh Preciosa Sangre de misericordia.
Amén
¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (tres veces)
DOCE PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A QUIEN DEVOTAMENTE RECE EL ROSARIO DE LA PRECIOSA SANGRE
1. Yo prometo proteger de los ataques del maligno a quien devotamente rece este rosario.
2. Yo preservaré sus cinco sentidos.
3. Yo lo protegeré de una muerte súbita.
4. Doce horas antes de su muerte, beberá Mi Sangre Preciosa y comerá Mi Cuerpo.
Más Rosarios 33
5. Veinticuatro horas antes de su muerte, le mostraré Mis cinco Llagas, para que sienta un profundo arrepentimiento de todos sus
pecados, y tenga perfecto conocimiento de ellos.
6. Quien rece este Rosario como novena, conseguirá lo que pide. Su oración será contestada.
7. Yo realizaré muchos milagros maravillosos a través del rezo de este Rosario.
8. A través de esta oración, destruiré muchas sociedades secretas, y liberaré muchas almas atadas, por medio de Mi Misericordia.
9. A través de este Rosario, salvaré muchas almas del Purgatorio.
10. Yo le mostraré Mi camino a quien honre Mi Preciosa Sangre con este Rosario.
11. Yo tendré misericordia de aquellos que tengan misericordia de Mis Preciosas Llagas y Sangre.
12. Quienquiera que enseñe esta oración a otra persona, ganará una indulgencia de cuatro años.
"Hijos míos... este Rosario de la Preciosa Sangre de Mi Hijo combina todas las devociones de Su Pasión". (Santísima Virgen
María, 29 Enero, 1997) (Puede bendecirlo con los audios del Padre Wilson Salazar o el padre Teo)
Se utiliza un rosario, muy parecido al tradicional, pero en vez de 10 cuentas, son 12. La Cruz, luego tres cuentas rojas, luego la
cuenta blanca y 12 cuentas rojas, luego cuenta blanca y así sucesivamente. Se termina con la cuenta blanca al final antes de las
tres cuentas rojas anteriores a la cruz. Igual al tradicional, pero con 12 cuentas.
En la Cruz:
1.- En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
2.- Oración al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles, y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y todo será
creado. Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados
por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre, y gocemos de la dulzura del Bien y de Sus divinos consuelos.
Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.
3.- CREDO: Creo en Dios Padre... (inclinando la cabeza)
4.- ¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría,
Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
En las tres cuentas rojas:
Ave María... (3 veces) y un Gloria al Padre...
Primera cuenta blanca:
PRIMER MISTERIO: La Mano derecha de Nuestro Señor Jesús, es clavada.
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría,
Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén. (pausa para breve
meditación)
Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano derecha, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que
brota de ella, salve a los pecadores del mundo entero y convierta muchas almas! Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro... Ave María.
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero! (12 veces)
Finaliza:
Gloria al Padre...
Segunda cuenta blanca:
SEGUNDO MISTERIO: La Mano izquierda de Nuestro Señor Jesús es clavada.
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría,
Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre. Amén. (pausa para breve
meditación)
ORACIÓN: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano izquierda, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre
que brota de ella, salve almas del purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Más Rosarios 34
OREMOS
Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, te honramos, te alabamos y te adoramos por Tu obra de eterna alianza que trae paz a la
humanidad. Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús. Consuela al Padre Todopoderoso en Su trono, y lava los
pecados del mundo entero. Que todos te reverencien, oh Preciosa Sangre, ten misericordia. Amén.
ORACIÓN
Oh Sangre Preciosa, salvación nuestra, creemos, esperamos y confiamos en Ti. Libera a todos los que están en las manos de los
espíritus infernales, te suplicamos.
Protege a los moribundos de las obras de los espíritus malignos y acógelos en la gloria eterna. Ten misericordia del mundo
entero, y fortalécenos para adorar y consolar al Sagrado Corazón de Jesús. Te adoramos, oh Preciosa Sangre de misericordia.
Amén
¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (tres veces)
DOCE PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A QUIEN DEVOTAMENTE RECE EL ROSARIO DE LA PRECIOSA SANGRE
1. Yo prometo proteger de los ataques del maligno a quien devotamente rece este rosario.
2. Yo preservaré sus cinco sentidos.
3. Yo lo protegeré de una muerte súbita.
4. Doce horas antes de su muerte, beberá Mi Sangre Preciosa y comerá Mi Cuerpo.
5. Veinticuatro horas antes de su muerte, le mostraré Mis cinco Llagas, para que sienta un profundo arrepentimiento de todos sus
pecados, y tenga perfecto conocimiento de ellos.
6. Quien rece este Rosario como novena, conseguirá lo que pide. Su oración será contestada.
7. Yo realizaré muchos milagros maravillosos a través del rezo de este Rosario.
8. A través de esta oración, destruiré muchas sociedades secretas, y liberaré muchas almas atadas, por medio de Mi Misericordia.
9. A través de este Rosario, salvaré muchas almas del Purgatorio.
10. Yo le mostraré Mi camino a quien honre Mi Preciosa Sangre con este Rosario.
11. Yo tendré misericordia de aquellos que tengan misericordia de Mis Preciosas Llagas y Sangre.
12. Quienquiera que enseñe esta oración a otra persona, ganará una indulgencia de cuatro años.
"Hijos míos... este Rosario de la Preciosa Sangre de Mi Hijo combina todas las devociones de Su Pasión". (Santísima Virgen
María, 29 Enero, 1997)
10. Esta aspiración deberá repetirse a menudo cerca de los enfermos; “Jesús mío, perdón y misericordia por los méritos de tus
Santas Llagas”. Esta oración calmará el alma y el cuerpo.
11. Un pecador que diga la siguiente oración obtendrá la conversión: “Padre Eterno, os ofrezco las Llagas de Nuestro Señor
Jesucristo para sanar las de nuestras almas”.
12. No habrá muerte para el alma que expire en Mis Llagas; ellas dan la verdadera vida.
13. Este Misterio es un cortafuego de Mi Justicia; retiene Mi venganza.
14. Aquellos que recen con humildad y mediten sobre Mi Pasión, participarán un día en la Gloria de Mis Divinas Llagas.
15. Cuanto más contempléis Mis Dolorosas Llagas en esta Tierra, más alta será vuestra contemplación en el Cielo
16. El alma que en vida haya honrado las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo y las haya ofrecido al Padre Eterno por las almas
del Purgatorio, estará acompañada en el momento de su muerte por la Santísima Virgen y los Ángeles; y Nuestro Señor en la
Cruz, en Su esplendente Gloria, la recibirá y coronará.
17. Las invocaciones a las Santas Llagas obtendrán una incesante victoria para la Iglesia.
ACTO DE CONTRICIÓN:
1.- Oh Jesús, Redentor Divino, sed misericordioso con nosotros y con el mundo entero. Amén
2.- Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, tened misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén
3.- ¡Perdón! ¡Misericordia, Jesús mío!; durante los presentes peligros cubridnos con vuestra preciosa sangre. Amén
4.- Padre Eterno, tened piedad y misericordia por la Sangre de Jesucristo vuestro Hijo único; tened piedad y misericordia de
nosotros, os lo suplicamos. Amén, Amén, Amén.
Santísima llaga del Sacratísimo costado de mi Jesús, os adoro. Me duele, Jesús de mi vida, ver como sufristeis tan gran injuria.
Os doy gracias, oh buen Jesús, por el amor que me tenéis, al permitir que os abrieran el costado, con una lanzada y así derramar
la última gota de sangre, para redimirme.
Ofrezco al Eterno Padre esta afrenta y el amor de vuestra santísima Humanidad, para que mi alma pueda encontrar en vuestro
Corazón traspasado un seguro refugio.
10 La ofrecemos por la sanación y liberación de los pecados de ira, avaricia y lujuria.
A LA LLAGA DE LA MANO IZQUIERDA (11)
Santísima llaga de la mano izquierda de mi Jesús, os adoro. Me duele, buen Jesús, veros sufrir tan dolorosa pena. Os doy
gracias, oh Jesús de mi vida, porque por vuestro amor me habéis librado a mí de sufrir la flagelación y la eterna condenación, que
he merecido a causa de mis pecados.
Ofrezco al Eterno Padre, la pena y el amor de vuestra santísima Humanidad y le suplico me ayude a hacer buen uso de mis
fuerzas y de mi vida, para producir frutos dignos de la gloria y vida eterna y así desarmar la justa ira de Dios.
11 La ofrecemos por la sanación y liberación de los pecados de la gula, para que nos liberes de la glotonería, ansiedad y
desenfreno al comer y beber, y nos libres sobre todo del alcoholismo.
A LA LLAGA DE LA MANO DERECHA (12)
Santísima llaga de la mano derecha de mi Jesús, os adoro. Me duele, buen Jesús, veros sufrir tan dolorosa pena. Os doy gracias,
oh Jesús de mi vida, por haberme abrumado de beneficios y gracias, y eso a pesar de mi obstinación en el pecado.
Ofrezco al Eterno Padre la pena y el amor de vuestra santísima Humanidad y le suplico me ayude para hacer todo para mayor
honra y gloria de Dios.
12 La ofrecemos por la sanación y liberación de los pecados de mentira, engaño y falsedad, por la ceguera espiritual que nos lleva
a la hipocresía y al fraude.
A LA LLAGA DEL HOMBRO (13)
Oh amabilísimo Jesús, manso cordero de Dios, a pesar de ser yo una criatura miserable y pecadora, te adoro y venero la llaga
causada por el peso de tu cruz, que abriendo vuestras carnes desnudó los huesos de vuestro hombro sagrado, de la cual vuestra
madre dolorosa tanto se compadeció.
13 La ofrecemos por la sanación y liberación de los pecados de murmuración, crítica, calumnia, chisme, difamación y juicios
temerarios.
A LA LLAGA DE LA CABEZA (14)
Señor mío crucificado adoro la llaga de tu santa cabeza por el dolor que en ellas sufriste, y la sangre que derramaste te ruego que
me concedas constancia en servirte a ti y los demás. Así sea.
14 La ofrecemos por la sanación y liberación de los pecados de soberbia, desconfianza y temores, los cuales siguen penetrando
hoy la cabeza de Cristo.
Las heridas de Cristo y María, que mudáis el destino del mundo, curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y María, la fuerza en medio de la tentación, curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y de María, nuestra alegría y gozo, a sanar las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y de María, Amor Secreto y la santidad, a curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y María, la salvación de las familias y de la Santa Iglesia, a curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y María, la fuerza y el coraje de los Santos Mártires, curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y de María, consuelo de los moribundos, a curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y María, el alivio de las almas del Purgatorio, curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y María, se revela en Jacareí, curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y María, la devoción renovada en Jacareí, curen las heridas de nuestra alma.
Las heridas de Cristo y María, la devoción de los 'últimos tiempos', curen las heridas de nuestra alma.
Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, por tus Santas Llagas, que nos perdone, señor.
Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, por tus Santas Llagas, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, por tus Santas Llagas, ten piedad de nosotros, Señor!
Virgen con el Redentor Corredentora, por los méritos infinitos de tus heridas místicas, ora a tu Hijo por nosotros.
OREMOS:
Oh Dios, Nuestro Señor, que por medio de las apariciones de Su Hijo Jesucristo y la Santísima Virgen María a la Beata Sor Marta
de Chambon, y las apariciones de Jacareí, nos han revelado el "tesoro de valor incalculable" de las Santas Llagas y de las heridas
y mística de Santa María, Madre de Dios, concédenos que, en ya través de estas mismas Chagas, hemos sido sanados de
nuestras heridas espirituales y temporales y ven la virtud y eficacia de su gloria eterna de la salvación. AMÉN.
Agradecimientos: María C. Bustamante
Jesús, llagado despiadadamente en tu pasión. - Dentro de tus llagas, escóndeme.
Jesús, llagado en todo tu cuerpo por la flagelación.
Jesús, llagado en tu sagrada cabeza por las espinas.
Jesús, llagado en tus hombros por el pesado patíbulo.
Jesús, llagado en la cruz por los clavos crueles.
Jesús, llagado en tu costado por la lanza del soldado.
Jesús, llagado para demostrarnos tu infinito amor.
Jesús, llagado para ser el perdón de nuestros pecados.
Jesús, llagado para encontrar en ti nuestro refugio.
Jesús, llagado para ser nuestra fuerza en la lucha.
Jesús, llagado para ser Tú nuestro descanso…
Jesús, llagado para que te amemos como Tú nos amas…
Un Gloria y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió.»
5. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de Jesús, vuestro querido Hijo y nuestro divino Redentor, por
todos los que pasarán hoy a la otra vida, a fin de que los libréis de las penas del infierno, y los admitáis lo más pronto posible a la
posesión de vuestra gloria.
Un Gloria y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió.»
6. Padre Eterno, os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de Jesús, vuestro querido Hijo y nuestro divino Redentor, por
todos cuantos aman este tesoro incomparable, por los que se unan conmigo para adorarla y honrarla, en fin, por todos los que
trabajan en propagar su devoción.
Un Gloria y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió.»
7. ¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco los méritos de la preciosísima Sangre de vuestro amado Hijo Jesús, mi Redentor adorable, por
todas mis necesidades espirituales y temporales, y en sufragio de las benditas almas del Purgatorio, y en especial de aquellas que
fueron más devotas del precio de nuestra redención, y de los dolores y penas de vuestra afligidísima Madre.
Un Gloria y la jaculatoria: «Sea para siempre bendito y alabado Jesús, que con su sangre nos redimió.»
Viva la Sangre de Jesús ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Pío VII, con Rescripto de 22/09/1817, concedió para siempre 300 días de indulgencia por cada vez que el cristiano rece contrito
dichas ofertas: indulgencia plenaria una vez al mes. R. T. D.; C. C. y 0.
JACULATORIA AL ETERNO PADRE
¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco la preciosísima Sangre de Jesucristo, en expiación de mis pecados, y por las necesidades de la
Santa Iglesia.
Pío VII, con Rescripto de 22/03/1817, concedió para siempre 100 días de indulgencia por cada vez que se rece dicha jaculatoria.
(Indulgencia parcial)
ORACIÓN
Omnipotente y sempiterno Dios que con la sangre de tu Hijo quisiste ser aplacado y que nosotros fuésemos redimidos, te
rogamos que nos concedas de tal suerte hacer memoria del precio de nuestra salvación; que podamos en esta vida conseguir el
perdón: y en la eternidad el premio de la gloria, por el mismo Jesucristo Señor Nuestro tu Hijo, que contigo vive y reina por los
siglos de los siglos. Amén.