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El Esclavo

El documento habla sobre liberarse de las cadenas que uno mismo se impone, como los traumas del pasado o el miedo al fracaso. Aconseja perdonarse a uno mismo y a los demás, y disfrutar de la vida en el presente en lugar de esperar a que se solucionen todos los problemas. Finalmente, recuerda que todos los seres humanos comparten virtudes y defectos, y que es parte de la humanidad aceptar tanto lo bueno como lo malo en uno mismo.

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El Esclavo

El documento habla sobre liberarse de las cadenas que uno mismo se impone, como los traumas del pasado o el miedo al fracaso. Aconseja perdonarse a uno mismo y a los demás, y disfrutar de la vida en el presente en lugar de esperar a que se solucionen todos los problemas. Finalmente, recuerda que todos los seres humanos comparten virtudes y defectos, y que es parte de la humanidad aceptar tanto lo bueno como lo malo en uno mismo.

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EL ESCLAVO

FRANCISCO J. ANGEL REAL-

(Fragmento del libro)

¿Tú de qué eres esclavo? ¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿de tus traumas
de la infancia?, ¿de lo que alguien más decidió que fueras?, ¿de una relación que no te
satisface?, ¿de un trabajo que no disfrutas?, ¿de la rutina de tu vida?
¡Ya libérate! ¡tira ya ese costal que llevas en la espalda, en el guardas el resentimiento, el
rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida.
Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de
nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La
responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tus amigos, de tu
pasado, depende solo de ti.
¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al que
dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo?
¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a
no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta
oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres
parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya
han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un
registro de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese
mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú
puedes lograrlo.
¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de
vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?
El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y
tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día
de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas
sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido:
Su libertad.
Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o
que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de
conflicto. Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas,
tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.
Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos
tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?,
¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?,
¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo
sea hermoso y perfecto?
¡Despierta ya hermano!, ¡Despierta ya hermana!, ¡Esta es la vida!
La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuándo tengas
eso que tanto deseas. La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este
momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que
te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus
pulmones llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento algo que no podemos
comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si
quieres!
No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o
malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver,
agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos.
Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás
vivo, estás vivo”.
Yo se que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se
supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para
enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir cómo
reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.
Se también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se
han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con
toda la humanidad sus virtudes y defectos. Así está escrito en tus genes, en los genes de todos
los seres humanos que han existido y en todos los que existirán.
Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes
con todos tus hermanos. ¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de tu
libertad, parte de tu humanidad.
Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy
simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de
millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida.

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