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Oncenio de Leguía: Autoritarismo en Perú

El documento analiza si el gobierno de Augusto B. Leguía durante el Oncenio (1919-1930) en el Perú fue autoritario. Señala que aunque Leguía buscó apoyo de las clases populares con discursos e inclusión social, concentró el poder y reprimió a la oposición, lo que demuestra la naturaleza autoritaria de su régimen. Además, a pesar de reformas, también implementó políticas como la ley de conscripción vial que beneficiaban a las clases altas. En general, el Oncenio tu

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Oncenio de Leguía: Autoritarismo en Perú

El documento analiza si el gobierno de Augusto B. Leguía durante el Oncenio (1919-1930) en el Perú fue autoritario. Señala que aunque Leguía buscó apoyo de las clases populares con discursos e inclusión social, concentró el poder y reprimió a la oposición, lo que demuestra la naturaleza autoritaria de su régimen. Además, a pesar de reformas, también implementó políticas como la ley de conscripción vial que beneficiaban a las clases altas. En general, el Oncenio tu

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Curso:

PROBLEMAS Y DESAFIOS EN EL PERU ACTUAL (50284)

Profesor:
ALEJANDRO JAVIER MALAGA NUÑEZ ZEBALLOS

ACTIVIDAD

ENSAYO

Título: ¿Fue autoritario el Oncenio de Leguía?

Integrantes:

1. MONTEROLA AYME, ABEL SAUL

2. TTITO QUISPE OSHIN CHANGUEON

3. VILCA DURAND, PIERO THOLMOS

4. ATTO PALADINES, CRISTHIAN DANIEL

5. MONTOYA JULCA MOISES

2023
EL ONCENIO DE LEGUÍA: GOBIERNO AUTORITARIO

Introducción:

El Oncenio de Leguía, que abarcó los años 1919-1930 en la historia peruana, fue un
período marcado por una serie de cambios políticos, económicos y sociales que dejaron
una profunda huella en el país. Uno de los debates recurrentes en torno a este régimen
gira en torno a si fue autoritario o populista, particularmente en relación con su relación
con los sectores marginados y la clase media, y su dependencia del capital
norteamericano. Debido a su naturaleza autoritaria, al gobierno de Augusto Leguía se
le atribuye la consolidación de un gobierno autoritario durante gran parte de su mandato.
Leguía creó un sistema político caracterizado por la concentración del poder en la oficina
del presidente y la supresión de las voces de la oposición, lo que resultó en un estricto
control de la prensa y la oposición política.

Sin duda, esto contribuyó a que su régimen fuera percibido como autoritario. Sin
embargo, en lo que respecta a las relaciones con los sectores marginados y la clase
media, el gobierno de Leguía también siguió políticas populistas para ganar apoyo y
legitimidad. Se impulsaron programas de infraestructura, educación y salud para
mejorar las condiciones de vida de los sectores desfavorecidos y de la clase media.
Aunque parcialmente efectiva, esta política populista también implicó clientelismo
político. En cuanto a la importancia del capital norteamericano, durante la administración
de Leguía se fomentó la inversión extranjera en la economía peruana, especialmente
de Estados Unidos. Se concluyeron acuerdos comerciales y se realizaron inversiones
en áreas como la minería y la industria. Eso aumentó el crecimiento económico, pero
también creó cierta dependencia económica y política del Perú de los Estados Unidos.
Frente a este contexto, surge la siguiente interrogante: ¿fue autoritario el Oncenio de
Leguía? En cuanto a esta pregunta, consideramos que el Oncenio gobierno de Leguía,
sí fue autoritario. A continuación, en las siguientes líneas, explicaremos nuestra postura.

Desarrollo:

Durante el Oncenio de Leguía, se llevaron a cabo varias acciones y reformas que


demuestran la naturaleza autoritaria de su gobierno. En primer lugar, Leguía llegó al
poder a través de un golpe de estado en 1919, derrocando al entonces presidente José
Pardo y Barreda. A partir de ese momento, Leguía estableció un régimen autoritario,
centralizando el poder en su persona y limitando la participación política de la oposición
(Basadre, 1983). Además, el gobierno de Leguía implementó medidas represivas contra
sus opositores y los movimientos sociales. Se persiguió y encarceló a líderes políticos y
sindicales, y se limitó la libertad de expresión y asociación (Contreras & Cueto, 2004).
Esta represión evidencia el carácter autoritario del régimen. Sin embargo, es importante
reconocer que el Oncenio de Leguía también fue un período de importantes reformas
políticas y económicas. La promulgación de la Constitución de 1920 estableció la
separación de poderes y garantizó ciertos derechos y libertades a los ciudadanos
peruanos (Basadre, 1983). Además, Leguía promovió la educación pública y la
construcción de infraestructuras, lo que contribuyó al desarrollo del país.

Por otra parte, también se conoce que para el ingreso al oncenio gobierno de Leguía,
tuvo como objetivo llegar a gobernar el Perú con intereses propios, tuvo muchos
opositores, personas que estuvieron en contra de su gobierno pero que fueron calladas,
reprimían a la presa nacional y exiliaban a sus opositores. Además, durante este
gobierno también se realizó el cambio de la constitución política, a favor de volver a
gobernar y ser reelegido las veces que se pueda, la constitución de 1920 indicaba que
el presidente no podría ser reelegido en un periodo después que el tiempo que ya
gobernó, siendo cambiado en 1923 y 1927 a gobernar durante 5 años y poder ser
reelegido. las votaciones que se brindaron fueron por las clases sociales altas y medias,
pero en parte también fueron por el sector popular, puesto que Leguía aun buscaba
mejorar la igualdad social, proponiendo varias acciones al sector marginado como el
Ministerio de Fomento donde se ocupaban de asuntos indígenas, se implementó
escuelas rurales; pero que al final se le seguía pidiendo que todos los varones trabajen
en la reparación de vías de comunicación terrestre.

Para que Augusto B. Leguía tuviera tanta llegada hacía el sector popular, él fue a los
pueblos jóvenes y dio grandes discursos, en quechua, acerca de sus propuestas y así
poder obtener su voto de los sectores de la clase baja, muchas de estas propuestas que
mencionó giraban en torno a la inclusión social, económica y política de estas personas,
así como de la clase media, por lo que generó confianza en ellos. A pesar de ello, aún
contaba con el temor de no ganar las elecciones por lo que se autodenominó, bajo un
Golpe de Estado, presidente de la República. Al llegar al poder, cumplió con lo que el
pueblo aclamaba, como rectificar las 8 horas de trabajo. Sin embargo, promulga la ley
de la conscripción vial, en la que indica que los jóvenes mayores de 18 años a 60 años
debían trabajar 1 vez al año gratis en la construcción de carreteras a menos que tuvieran
el dinero suficiente para pagar la multa, bajo esta premisa, solo eran los jóvenes con
altos recursos los que podían eludir esta ley.

El capital norteamericano, durante el régimen de Leguía, tomó un papel importante en


el proceso de modernización que ocurría en el Perú, si bien es cierto que el capital
británico fue desplazado por el norteamericano, con el cual centraron sus inversiones
en la minería y del petróleo, estos tenían un control al 100% de las exportaciones ya
mencionadas. Por ello, Leguía utilizó masivamente estos préstamos banqueros
norteamericanos para la construcción de obras públicas impulsando el crecimiento de
la burocracia y la demanda interna. Como consecuencia, Estados Unidos tomó el control
de las aduanas del Callao y la creación del Banco de Reserva del Perú, donde la
economía peruana estaba regulada por el americano William Cumberland.

Cierre:

En síntesis, a lo largo del Oncenio de Leguía, el gobierno mantuvo una relación ambigua
con diferentes sectores de la sociedad. Por un lado, el presidente buscó el apoyo de las
clases populares a través de discursos en quechua y promesas de inclusión social y
económica. Sin embargo, también implementó políticas que beneficiaban
principalmente a las clases altas y medias, como la ley de inscripción vial que imponía
cargas desproporcionadas sobre los jóvenes de bajos recursos. Esta dualidad en la
política de Leguía muestra su habilidad para navegar entre diferentes grupos sociales,
pero también resalta las desigualdades y contradicciones en su gobierno. Por otro lado,
el régimen de Augusto Leguía durante el Oncenio se caracterizó por una marcada
naturaleza autoritaria, evidenciada por su ascenso al poder a través de un golpe de
estado en 1919 y la posterior centralización del poder en su figura. La represión de la
oposición política y la limitación de las libertades civiles, como la libertad de expresión y
asociación, subrayan la tendencia autoritaria de su gobierno.

Referencias

Basadre, J. (1983). Historia de la República del Perú (1822 – 1933), Tomo 12. Lima: Empresa
Editora El Comercio S.A.

Contreras, C., & Cueto, M. (2004). Historia del Perú contemporáneo: desde las luchas por la
independencia hasta el presente. Lima: Instituto de Estudios Peruanos.

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