A RT Í CULOS O R I GI N ALES
Comp ortam iento del p erfil b iofísico fetal en el em b arazo p o sté rm ino
A sse ssm ent of fetal b iophy sical p rofile in postt erm p regnancy
Dr. Frank A lbe rt o Cast illo F ern ánd e z; Dra. N oris N avas Áb alo s
Hospital Ginecobstétrico Docente Provincial Ana Betancourt de Mora. Camagüey, Cuba
R ESUM EN
Se realizó un estudio prospectivo descriptivo, con el objetivo de destacar el
comportamiento del perfil biofísico fetal en el embarazo postérmino, en el Hospital
Ginecobstétrico Provincial Docente Ana Betancourt de Mora de Camagüey, desde julio
a diciembre de 2004. Se encuestaron a 370 gestantes, con embarazo mayor de 42
semanas o más de 294 días a partir del primer día de la última menstruación, lo que
se confirmó a través del tacto vaginal en la primera consulta y el ultrasonido del
programa (entre 22 y 26 semanas). La edad media de las gestantes portadoras de
embarazo postérmino fue de 25, 94 / 0, 65. Predominaron las pacientes que no tenían
experiencia de parto. Se evaluó el estado del bienestar intraútero donde el perfil
biofísico fetal resultó sospechoso y/o patológico en 45 gestantes. Las variables de
mayores incidencias negativas fueron: los movimientos respiratorios fetales, la
reactividad cardíaca fetal (medida por cardiotocografía externa simple) y el índice de
liquido amniótico (que es la suma de los bolsones que lo contienen), mostraron valores
críticos 63 perfiles (18, 6 %) y moderados 33 (9, 7 %). Se comprobó que el volumen
de líquido amniótico fue inversamente proporcional al grado de madurez placentario, y
que el perfil biofísico fetal es un medio eficaz en el seguimiento del embarazo
postérmino.
21
DeSC: MADUREZ DE LOS ÓRGANOS FETALES; PERFILES DE FLUJO; ÍNDICE DE
LÍQUIDO AMNIÓTICO; EMBARAZO.
A BSTRA CT
A prospective, descriptive study was conducted at the Ana Betancourt de Mora
Maternity Hospital, city of Camagüey, from July to December 2004 to assess fetal
biophysical profile in postterm pregnancy. 370 women over 42week of pregnancy that
is, 294 days from the first day of the last menses, confirmed through ultrasonography
(on the 22nd week or on the 26th week) were surveyed. Average age of postterm
pregnants was 25, 94/0, 65. As regards parity, nuliparous women prevailed. Upon
evaluating intrauterine wellbeing, fetal biophysical profile was suspicious and/or
pathologic in 41 pregnants. Prevailed as a variable of negative effects fetal respiratory
movements, fetal cardiac reactivity, measured through cardiotocography; the amniotic
fluid rate (that is, the sum of contents of amniotic sacs) of 63 profiles (18, 6 %)
reached a critical value of five or less, whereas the rate of 30 profiles (8, 9 %) reached
a moderate value. It was proven that in this series the degree of placental maturity
was inversely proportional to the volume of amniotic fluid. Once again, our results
proved that the fetal biophysical profile is an efficient tool for the followup of postterm
pregnancy.
DeSC: FETAL ORGAN MATURITY; FLOW PROFILES; AMNIOTIC FLUID; PREGNANCY.
I N TROD UCCI ÓN
El aumento de la morbimortalidad fetal en la medida que el tiempo de embarazo va
más allá del término, hace que el obstetra se vea obligado muchas veces a tomar una
1
conducta activa . Aunque aún constituye una disyuntiva considerar un embarazo
largo, el carácter subjetivo de la amenorrea, las variaciones hormonales que acarrean
una ausencia menstrual por los llamados ciclos de onda baja, la cada vez más liberal
utilización de los diferentes métodos anticonceptivos, tornan poco confiable la medición
de este elemento en un grupo de mujeres; de igual manera es difícil estandarizar la
confiabilidad del tacto vaginal de la primera consulta, por la impronta personal que en
22
el deja cada médico; sólo la sistematización del ultrasonido del programa (se realiza en
entre 22 y 26 semanas) con la realización de variables biométricas (diámetro bi
parietal, longitud del Fémur, diámetro transverso del tórax, que infieren con
confiabilidad el tiempo de gestación) y en ocasiones la medida del índice coronilla
rabadilla a las 13 semanas (se recomienda por la FLASOG como fino índice de medición
para tiempo de embarazo), puede conferir elementos de confiabilidad científica al
diagnóstico, por lo cual, aún en el momento actual el ejercicio clínico constituye un
reto para el médico práctico 2. Es válido pensar que si aún no se puede determinar con
exactitud el tiempo de una gestante que aparentemente sobrepasa las 42 semanas, el
esfuerzo tiene que dirigirse a demostrar el estado de salud fetal, y de acuerdo a este,
plantear la necesidad o no de interrupción del embarazo.
El ultrasonido aporta valiosos parámetros en este sentido con variables que
demuestran dicho bienestar: los movimientos respiratorios, los movimientos corporales
y el tono fetal, el volumen de líquido amniótico (se expresa en el índice), la
cardiotocografía y el grado de madurez placentaria como complemento en la
evaluación de la capacidad metabólica que garantiza el estado de salud fetal, y
mantiene el soporte vital ante el estrés de las contracciones; la cardiotocografía,
estresada o no, cuya expresión de reactividad cardíaca constituye la capacidad
predictiva, es un medio eficaz para diagnosticar y preservar dicho bienestar en cuanto
se decide el momento adecuado de la interrupción del embarazo y la vía a tomar para
3, 4
evitar o disminuir los riesgos en el embarazo postérmino.
M ÉTODO
Se realizó un estudio prospectivo descriptivo, con el objetivo de destacar el
comportamiento del perfil biofísico fetal en el embarazo postérmino, en el Hospital
Ginecobstétrico Provincial Docente Ana Betancourt de Mora de Camagüey, desde julio
a diciembre de 2004. Constituyeron la muestra 370 gestantes que llegaron al parto con
tiempo de 42 semanas o más, se excluyeron las que terminaron su gestación entre 21
y 41.6 semanas. Se confeccionó un formulario el cual se completó con los datos
primarios, estos se obtuvieron del registro de nacimientos y de las historias clínicas de
nuestra institución y se procesaron en una computadora IBM, con paquete estadístico
23
Microstat, se aplicó estadística descriptiva, test de hipótesis y proporciones,
distribución de frecuencia y por ciento.
R ESULTADOS
Predominó el perfil biofísico fetal 10/10 con 162, seguido por 8/10 con 130, 6/10 con
41, y sólo cuatros con perfil de 4/10. Los movimientos respiratorios fetales (ausentes)
estuvieron presente en 31 (9, 19 %); los movimientos corporales y el tono fetal
(ausentes) estuvieron en sólo una paciente para un 0.29 %. La reactividad cardíaca se
encontró sospechosa en 26 grávidas (7, 7 %), no se reportó registro patológico de la
misma. El índice de líquido amniótico disminuyó ligeramente (de cinco a seis semanas)
en 33 gestantes (9, 7 %) y de forma severa (de cinco semanas o menos) en 63 (18, 6
%) (Tabla 1).
Tab la 1. R esu lt ad os d e las d ifere nte s variab le s d el p e rfil b io físico fetal
Variab le s P erfil b iofís ic o Total %
fe tal
4 6 8 10
Movimientos 19 125 162 306 90,08
respiratorios 4 22 5 31 9,19
fetales
Movimientos corporales 3 41 130 162 336 99,7
fetales 1 1 0,29
3 41 130 162 336 99,7
Tono muscular fetal
1 1 0,29
1 23 55 162 241 71,5
Índice de líquido
9 24 33 9,7
amniótico
3 9 51 63 18,6
18 99 117 234 69,4
Cardiotocografía
3 23 26 7,7
simple (reactividad
cardíaca fetal)
1 31 45 77 22,8
Total 4 41 130 162 337 100
F uent e: Encuesta *p<0, 05
24
El líquido claro 187 (55, 4 %) y el teñido de meconio 181 (53, 7 %) ofrecieron
proporciones parecidas, respectivamente. El líquido claro predominó en los perfiles de
10/10 con 165 y el meconio en perfiles de 8/10 en 128 (Tabla 2).
Tab la 2. Caracte ríst icas clín ic as del líq uido am niót ico y p e rfil b io físico
L íq uid o P erfil biofís ico Total %
am niót ic o No
<4 6 8 10
realizado
Claro 1 8 23 125 30 187* 55,4
Meconio 2 29 105 40 5 181* 53,7
Vinoso 2 2 0,54
Total 5 37 128 165* 35 370 100
Fu ent e: Encuesta. * p<05
Se encontraron 63 oligohidramnios severos (<5 semanas), de ellos, siete perdieron
líquido amniótico por movimientos respiratorios fetales (ausentes), y 19 por
reactividad cardíaca (sospechosa), los movimientos corporales y el tono muscular fetal
no expresaron relación con la disminución marcada del líquido amniótico. De los 33
oligohidramnios ligeros (seis a ocho semanas) 21 perdieron por movimientos
respiratorios (ausentes) y nueve por reactividad cardíaca (sospechosa). De las 241
gestantes con índice de líquido amniótico normal (nueve a 26 semanas) tres perdieron
por movimientos respiratorios (ausentes), movimientos corporales y por tono muscular
fetal respectivamente. El índice del líquido amniótico fue la variable que más
resultados patológicos agrupó (63), esta variable resultó la más eficaz para la
identificación de afectaciones fetales en el seguimiento del embarazo postérmino, de
ahí que, un perfil biofísico fetal con índice de líquido amniótico normal tendrá valor
predictivo en la determinación de el estado de salud fetal en este tipo de gestación
(Tabla 3).
25
Tab la 3. Í nd ice d e líq uid o am niótico y re sto d e las variab les
Variab le s Í n d ic e d e líq uido
am niótico
Total %
926 68 <5
Movimientos Normal 238 12 56 306 90,80
respiratorios
fetales Ausente 3 21 7 31 9,19
Movimientos Normal 238 33 63 334 99,10
corporales
fetales Ausente 3 3 1,78
Tono muscular Normal 238 33 63 334 99,10
fetal Ausente 3 3 0,89
Normal
167 22 44 233 69,13
Sospechoso
Carditocografía 9 19 28 8,30
Patológico
simple
No
74 2 76 22,55
realizado
Total 241* 33 63 337 100
F uente: Encuesta. * p<0, 05
El índice de líquido amniótico fue normal en 241 gestantes, sospechoso en 33 (de seis
a acho semanas) y patológico en 63 (de cero a cinco semanas). El grado II de madurez
placentaria se confirmó en 160 (47,47 %) 0 embarazadas, seguido por el grado III con
126 (37,38 %). Se relacionaron estas variables y resultó que a medida que aumentó el
grado de madurez placentaria disminuyó el volumen de líquido amniótico, pues, en los
pacientes con valor crítico (cinco o menos), se comprobaron seis placentas con grado
de madurez placentaria I, 21 con grado II y 36 con grado III. Los oligohidramnios se
consideraron marcadores patológicos de la condición perinatal y se relacionaron con el
incremento del grado de madurez placentaria (Tabla 4).
26
T ab la 4. Í nd ic e d e líq uid o am niót ic o y grad o d e mad urez p lace ntaria
Grad o Í nd ice d e líq uid o Tot al %
p lacent ario am niót ic o
9 26 68 05
0 4 0 0 4 1,18
I 39 2 6 47 13,9
II 120 19 21 160* 47,47
III 78 12 36 126 37,38
Total 241* 33 63 337 100
Fuente: Encuesta * p<0, 05
El perfil biofísico fetal fue normal en 296 gestantes, (130 con perfil 8/8 y 166 con
10/10), sospechoso o patológico en 41 (cuatro con valores de cuatro o menos y 37 con
perfil 6/10), no se realizó este examen en 33 gestantes. Se constató el test de
tolerancia a la oxitocina normal en 209 embarazadas (62 % de la serie); sospechoso o
patológico en 45 embarazadas (13, 3 %) y no se realizó en 116 señoras, (31, 3 %).
(Tabla 5).
Tab la 5 . P erfil b iofís ic o, CTG estresad o
y t est d e tolerancia a la o xitoc ina
Test d e to leranc ia a la Tot al %
P erfil Oxito cina
b iofísico N o.
N ormal P at ológ ico
realizad o
<4 2 2 4 1,08
6 9 10 18 37 10
8 89 14 27 130 35,13
10 111 19 36 166 44,86
No
33 33 8,9
realizado
Total 209 45 116 370 100
F uent e: Encuesta * p< 0,05
27
DI SCUSI ÓN
Muchos autores consideran el índice de líquido amniótico como un elemento predictor
confiable en el estado de salud fetal en el embarazo postérmino, sobre todo en
57
compañía de otra variable del perfil.
8
Según Vintzileos , Maning describió cinco variables biofísicas fetales a partir de la
observación ultrasonográfica, confiriéndole a cada una un valor de dos puntos y
denominándolo perfil biofísico fetal. La actividad biofísica fetal es iniciada y regulada
por complejos mecanismos integrados al sistema nervioso central, por lo que cada una
de las variables representará un centro neurológico con diferente sensibilidad a la
hipoxia, por lo que, el daño producido a cada una en particular provocará una
afectación selectiva, dependerá además de la etapa de desarrollo embrionario en que
se inició el impulso nervioso que controla la actividad. La actividad biofísica que
aparece primero será la última en desaparecer ante la hipoxia y viceversa; a esto se
9
denomina Cascada hipóxica.
Algunos autores consideran la incidencia de meconio en el post término entre un 30 y
un 32, 1 %, y que asociado a los oligohidramnios, ocasiona dificultad pulmonar;
también se plantea que el líquido meconial asociado a corioamnionitis aparece como
consecuencia de la hipoxemia producida por vasculitis a nivel de la placenta y/o
consumo exagerado de oxígeno, ocasiona la propia fiebre e incrementa la
10
morbimortalidad fetal. Se pudo comprobar una mayor frecuencia del meconio en
embarazos prolongados, denominándolos dismaduros o postmaduros al estar en
11
presencia de compromiso placentario.
De manera general se reporta la eficiencia de los movimientos respiratorios en la
predicción del distres fetal. El perfil biofísico fetal como método no invasivo, es
12
altamente confiable en el estudio de la salud fetal. Los valores iguales o superiores a
ocho confieren tranquilidad a la hora de evaluar el bienestar intraútero, aún cuando el
embarazo rebase las 42 semanas. La disminución de las áreas efectivas de intercambio
13, 14
con que cursa la placenta grado III expone al feto a un estado de hipoxemia.
28
El oligohidramnios, originado por senescencia placentaria, puede, solo o combinado
con otros eventos (distocia funicular por compresión o por disminución del perímetro
del cordón umbilical) ocasionar un estado fetal intranquilizante, que se agrava con la
presencia de las contracciones; si aceptamos que cada contracción es un período de
hipoxemia fisiológica en la que el feto debe tolerar si la reserva metabólica placentaria
es adecuada (placenta senescente, con disminución de áreas de intercambio), se
intensificará la necesidad de oxígeno para el feto y manifestará por desaceleraciones
1517
variables de la frecuencia cardíaca fetal, dips umbilicales y o tardíos (Dips III).
Otros autores afirman que el embarazo prolongado sin otra complicación y siempre
18, 19
que se realice una adecuada vigilancia prenatal presenta un bajo riesgo perinatal,
lo que coincide con nuestros resultados.
Las pruebas de bienestar fetal y funcionamiento placentario preparan al médico
20
práctico para un mejor seguimiento del trabajo de parto.
CON CLUSI ON ES
1. Se evaluaron 45 gestantes con perfil biofísico fetal sospechoso o patológico.
2. Los movimientos respiratorios fetales, la reactividad cardiaca fetal y el índice de
líquido amniótico fueron las variables que prevalecieron.
3. A medida que aumentó el grado de madurez placentaria disminuyó el volumen de
líquido amniótico.
4. La realización sistemática del perfil biofísico fetal y otras pruebas de control de la
reserva fetoplacentaria mejora el seguimiento del trabajo de parto.
R EF ER EN CI A S BI BLI OGR ÁFI CA S
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Recibido: 6 de febrero de 2006
Aprobado: 9 de mayo de 2006
Dr. Frank Alberto Castillo. Especialista de I Grado en Ginecobstetricia. Hospital
Ginecobstétrico Docente Provincial Ana Betancourt de Mora. Camagüey, Cuba.
casti@[Link]
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