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Ejemplotal

Este documento habla sobre la vida y carrera del gran maestro de ajedrez Mijail Tal. Describe su infancia y como se convirtió en un genio del ajedrez a una edad temprana, ganando el campeonato mundial a los 23 años. También relata algunas de sus partidas notables y cómo su estilo audaz e imaginativo revolucionó el ajedrez.

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Ejemplotal

Este documento habla sobre la vida y carrera del gran maestro de ajedrez Mijail Tal. Describe su infancia y como se convirtió en un genio del ajedrez a una edad temprana, ganando el campeonato mundial a los 23 años. También relata algunas de sus partidas notables y cómo su estilo audaz e imaginativo revolucionó el ajedrez.

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1.

El Mago de Riga

Lo señalaban con el dedo antes de que hubiera empezado a caminar.


Se volvían para mirarlo cuando empezó a caminar.
Viktor Vasiliev

El mundo del ajedrez se postraba a sus pies.


Aleksandar Matanovic

Mijail Tal empezó a escribir su historia no sólo con su praxis ajedrecística, sino con su propia
vida. Pero ahora esa historia se reescribe con rango de mitomanía. No podía ser menos. Una ca-
rrera tan brillante rebasa el mundo real y abre de par en par las puertas de la leyenda.
La primera vez que oí hablar de Mijail Tal fue al leer su nombre en un titular de prensa: un
jugador de 23 años se había proclamado campeón mundial de ajedrez. El más joven de la his-
toria.
Poco después, apareció en España Práctica de ajedrez magistral, que contenía ni más ni
menos que todas las partidas de aquel match con Botvinnik, profusamente analizadas y comen-
tadas desde la perspectiva del vencedor. Éramos unos privilegiados: un (¡el!) campeón del
mundo nos transmitía, desde su visión cenital, el ajedrez de más alto nivel del momento. Quien lo
hacía era, además, un fino estilista del lenguaje (hoy se diría un gran comunicador). Dos
reflexiones del campeón se me quedaron especialmente grabadas. La primera es cuando explica
su jugada f4, de claro corte antiposicional, que asume, en beneficio de otras ventajas psicológicas
y competitivas, todo ello complicado por el hecho de que le había prometido a su mujer que
terminaría pronto la partida y la llevaría al cine y que, además, en ese momento ¡sintió que tenía
unas enormes ganas de jugar! La segunda se produce en una situación crítica y compleja en la
que, en una atmósfera de gran tensión, con galopantes manecillas de reloj, se sume en una
reflexión profunda y, repentinamente, recuerda la pregunta retórica de un libro de Krilov: ¿cómo
sacar a un hipopótamo de un pantano?, lo que, a su vez, le conduce a una confusa imagen de
poleas, cabrestantes y otros artilugios invadiendo el pantano...

Orígenes
Mijail era el segundo hijo de Nejemiah Tal, un conocido médico de Riga, y de Ida Grigorievna
Tal. Sí, también Tal. Sus padres eran primos hermanos. En realidad, y como contaría su amigo
Genna Sosonko1, el padre biológico de Tal era el tío Robert, un personaje muy querido por toda
la familia, que solía extasiarse contemplando, horas enteras, los análisis conjuntos o las partidas
de Blitz de Misha y Sosonko.
Si hay que creer a su biógrafo, Viktor Vasiliev, cuando niño se paraban para mirarle. Se nos
habla de diversas hazañas infantiles: multiplicaciones de memoria, con factores de tres cifras,
largos poemas recitados sin la menor equivocación... Puede que haya sido así. Aprende a jugar al

4 GRANDES MAESTROS. MIJAIL TAL


ajedrez a la edad de ocho años, cuando se inscribe en el Palacio de Pioneros de su ciudad, Riga.
A los quince años ingresó en la Universidad de Riga, para estudiar Filología eslava.
Por esa época comienza a competir en los campeonatos de su ciudad, y luego de Letonia.
Tal fue un brillante alumno en la escuela. Sin embargo, no fue un niño prodigio del ajedrez,
sino más bien un hijo pródigo.

Aparece un genio
Sosonko describe así la irrupción de Tal en el ajedrez de elite: "A mediados de los cincuenta, un
joven de ojos negros y mirada fiera hizo saltar por los aires los estrictos cánones del ajedrez
posicional... "
Tal debutó en la competición seria en el Campeonato de Letonia de 1954, donde finalizó se-
gundo, a medio punto de Klovan. Ese mismo año lograría el título de maestro del deporte, al
vencer en un match al campeón de Bielorrusia, Vladimir Saigin, por 8-6 (+4 =8 -2). Un meritorio
éxito para un joven de 17 años.
Al año siguiente vuelve a quedar segundo en el Campeonato de Letonia, detrás de Gipslis y se
clasifica tercero en un torneo preliminar del Campeonato de la URSS. Ese mismo año triunfa en
la semifinal del Campeonato celebrada en Riga, por delante de nombres ilustres, como Bannik,
Borisenko, Korchnoi y Boleslavsky.
En 1956 se produce su debut en el Campeonato de la URSS, donde finaliza séptimo, con 9
puntos en 17 partidas. Su brillantez no pasa desapercibida y es seleccionado para integrar el
equipo soviético que disputa en Upsala el Campeonato Mundial de Estudiantes, en el que tiene
una excelente actuación, con 6,0 de 7 en el tercer tablero. Entre sus víctimas, el campeón mundial
juvenil de 1951, Borislav Ivkov, quien poco después titula un artículo ¡Tal! ¡Recuerden este
nombre!
Su juego audaz, imaginativo e incontenible parecía entroncar con los nuevos aires de la
sociedad soviética, algo parecido a la libertad, tras la muerte de Stalin pues, como es bien sabido,
en el Congreso del PCUS de 1956 Jruschev denunció los crímenes de aquél y los excesos del
culto a la personalidad. Aun sin proponérselo, Tal es, en cierto modo, el abanderado de una
nueva libertad en el ajedrez. Para millones de aficionados, su empuje y su fantasía representaban
un torrente incontenible que, abatiendo los diques del anquilosado ajedrez posicional, abría las
compuertas que daban paso al ajedrez del futuro.
He aquí el testimonio de Smyslov: "La aparición de Tal en el gran ajedrez tuvo el efecto de la
explosión de una bomba, puesto que su estilo de juego se distinguía por una excepcional
brillantez combinativa. Las piezas parecían cobrar vida en sus manos. Todo le daba resultado y
sólo podía crear y jugar sus aparentemente irracionales posiciones".

Bicampeón de la URSS
En la semifinal del 24º Campeonato (Tbilisi, noviembre/diciembre de 1956) finaliza en un me-
ritorio quinto puesto, empatado con Gurgenidze, con 11,5 puntos, a tres del vencedor, Petrosian.
Gana 6 partidas, pierde 2 y de sus 11 tablas, cinco son contra los cinco primeros. La espec-
tacularidad de su juego queda patente en las partidas en las que se enfrenta a Gergadze, Halibeili
y Chukaev.
Llega la hora de la verdad en el campeonato nacional de 1957, donde consigue el título (14 de
21), superando nada menos que a Bronstein, Keres y Spassky, entre otros. El premio de belleza
del torneo es para la partida Tal – Aronin, que Euwe calificó de "las tablas más brillantes de la
historia".

EL MAGO DE RIGA 5
Tal – Aronin cer 29...fxe6, debido a la respuesta 30.g7+
24º Campeonato de la URSS h8 31.dd7 xf6 32.gf7!, ganando de in-
mediato) 30.g7+ h8 31.d1 h3 (31...g4
Moscú, 15.2.1957
32.f3 xf3 33.d7) 32.h1 c8 32.xf7, con
probables tablas.
Posición después de 25...ad8
29.f3
XIIIIIIIIY XIIIIIIIIY
9-+-trrwqk+0 9-+r+-wqk+0
9zpp+-+p+p0 9zpp+-+p+R0
9-+-+-zPp+0 9-+-+-zPp+0
9+-+-zp-sNP0 9+-+-zp-sN-0
9-zP-+P+l+0 9-zP-+P+l+0
9zP-+Q+-+-0 9zP-+R+P+-0
9-mK-+-zP-+0 9-mK-+-+-+0
9+-+R+-+R0 9+-+-+-+-0
xiiiiiiiiy xiiiiiiiiy
26.hxg6!
Brillante sacrificio de dama, al mejor estilo 29...c6!
de Tal. Si 29...h5?, sigue 30.d7, y si 29...e6?,
26...xd3 30.d2, ganando.
Obviamente hay que aceptar la entrega de 30.xf7
dama. Hubiera sido un error mover 30.fxg4? xf6
27.xd3 hxg6 28.h7! 31.dh3 f2+ 32.b3 d6 33.h8+ g7
Amenaza 29.f3 h5 30.d7, o bien la línea 343h7+ f6 35xf7+ xg5 36.xf2 d3+,
29...e6 30.d2. y ganan las negras.
28...c8! 30...xf7
La mejor defensa. Otras alternativas peores Ahora se producen varios cambios de pie-
eran: zas que desembocarán en una posición equili-
a) 28...d8? 29.xd8 xd8 30.h8+ xh8 brada.
31.xf7+ g8 32.xd8 f3 (si ahora 31.xf7 xf7 32.fxg4 xf6 33.d7 b6
32...c8 33.c3, con ventaja decisiva) 33.f7+ 34.c3 g5 35.a4 a6 36.c4 xg4
g7 34.e6+ xf7 35.g5+ y 36.xf3 En este momento se acordaron tablas, en
(Aronin). vista de la variante 37.c5 c6+ 38.d5 b6
b) 28...e6?! 29.xe6 xe6 (no vale ha- 39.c5, con posición igualada.

Tal diría más tarde: "Me gusta mucho recibir premios de belleza como coautor. En mi carrera
se han producido cuatro casos así, pero éste fue el primero, y me produjo una enorme satis-
facción".
Se habla entonces de suerte, de juego especulativo, de carambolas mil, pero pocos dicen que
ha nacido un auténtico campeón. Hasta un experto tan riguroso como Romanovsky subestima su
valía: "...tiene una restringida visión creativa. En el juego de Tal hay un riesgo excesivo, a
menudo infundado, y a veces los ataques no resultan de los requerimientos de la posición". Esta
última expresión es clave: los requerimientos de la posición sí que han limitado, durante décadas,
la creatividad de muchos maestros soviéticos. Por otro lado, ¿acaso hay alguien que sepa, a
ciencia cierta, cuáles son esos requerimientos?

6 GRANDES MAESTROS. MIJAIL TAL


Pero no todos piensan igual. El mundo se ha hecho eco de su talento y algunas voces así lo
proclaman. El gran Loevenfish, por ejemplo: "Es un táctico de excepcional calidad, que calcula
combinaciones a la velocidad del rayo. Desde las primeras rondas, Tal se ganó la simpatía del
público por su búsqueda del juego agudo y complicado. Estamos presenciando la aparición de un
gran talento".
En el Mundial de Estudiantes se anota otro resultado extraordinario, ¡8,5 de 10!, pero es
menos brillante su actuación en el Campeonato de Europa de países de Baden (3,0 de 5), donde
pierde una partida ante el checo Kozma.
Al año siguiente, sin embargo, confirma su arrebatadora irrupción en el tablero de alto nivel,
revalidando el título nacional en el 25º Campeonato de la URSS, que se celebra en Riga, su
ciudad natal, por delante de Petrosian, Bronstein, Averbaj, Polugaievsky, Spassky, Geller... Toda
una constelación de estrellas incapaz de imponerse el joven fenómeno. La partida de la última
ronda resulta muy reveladora. En un delicado final de + y peones por bando, Spassky tiene
una posición ganadora, pero la determinación de su rival hace que, poco a poco, vaya
escapándosele de las manos, y el joven Misha Tal inclina finalmente la balanza a su favor. Los
aficionados de Riga, su público, lo adoran y es llevado prácticamente a hombros. Algunas bocas
se callan y otras proclaman abiertamente la aparición de un fenómeno insólito. No sólo por la
categoría de su juego, sino por la forma en que juega. Porque Tal dinamita el tablero.
Entretanto, finaliza sus estudios universitarios de Filología eslava, defendiendo con éxito su
tesis, La sátira en la novela 'Las doce sillas' de Ilf y Petrov.

La gran escalada
A partir de aquí, su ascenso a la cumbre es meteórico. Al comienzo del verano se disputa el
Mundial de Estudiantes. Tal defiende el tercer tablero de forma sobresaliente: 8,5 de 10 (+7 =3).
Poco después, llega el esperadísimo Interzonal de Portoroz (Yugoslavia), del que saldrán los
candidatos que han de sumarse a Keres y Smyslov para designar el aspirante oficial al
campeonato del mundo. Tal no sólo se clasifica, sino que además gana con autoridad el torneo,
con medio punto de ventaja sobre el ídolo yugoslavo, Gligoric, un punto sobre Benko y Petro-
sian, y punto y medio sobre Fischer y Olafsson. Todos ellos volverán a enfrentarse en el Torneo
de Candidatos, que se celebrará, también en Yugoslavia, al año siguiente.
Entretanto, la Olimpiada de Munich, donde conoce personalmente al campeón. Hay una
anécdota, tal vez apócrifa. Al observar una de sus partidas, Botvinnik le pregunta: "¿Por qué has
sacrificado ese peón?". Respuesta: "Sencillamente porque me estorbaba". La actuación del joven
monstruo no defrauda: ¡13,5 de 15!, invicto. Algunas partidas memorables: contra Milev, Golom-
bek, y otras muy buenas. Por otro lado, sesiones analíticas conjuntas, con Botvinnik y otros
miembros del equipo soviético, amplían su visión del ajedrez.
También el excampeón mundial Max Euwe (que años después sería presidente de la FIDE)
pudo presenciar en Munich el juego de Tal, de quien diría que era un auténtico genio del
ajedrez... ¡y había conocido a muchos campeones!
1959 comienza con el 26º Campeonato de la URSS en Tbilisi, la capital de Georgia. Tal juega
bien, pero esta vez no revalida el título. "Sólo" puede ser segundo, empatado con Spassky, pero a
un punto del vencedor, Petrosian. Tras algunos torneos menores, la primavera le lleva a Zurich,
donde debe disputarse un fuerte torneo internacional y... ¡De nuevo Tal vence y convence! Pese a
sufrir dos derrotas (ante Gligoric y Bhend), suma 11,5 de 15, por delante de Gligoric, Fischer,
Keres, Larsen y Unzicker. Entre otras brillantes partidas, causa sensación la que gana al MI suizo
Dieter Keller, que en su tiempo dio lugar a toneladas de análisis, y de la que aquí comentaremos
sucintamente un fragmento.

EL MAGO DE RIGA 7

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