Nochebuena (Euhphorbia pulchérrima)
Conocida originalmente con el nombre náhuatl de Cuetlaxóchitl (flor que se
marchita o flor de cuero) esta planta es endémica de nuestro país donde
crece, desde Sonora hasta Chiapas, e incluso Guatemala.
Arbusto mexicano, sobresale entre las plantas domesticadas por nuestros
pueblos prehispánicos, por sus hojas conocidas como brácteas,
principalmente de color rojo, pero también las hay color de rosa, amarillas e
incluso blancas, y sus pequeñas flores amarillas al centro, que proliferan de manera silvestre o cultivada
durante los últimos meses del año.
Es conocida en otras partes del mundo desde que Joel Robert Poinsett la llevara a Estados Unidos en 1829 con
el fin de reproducirla y propagarla, por lo que se le dio en ese país el nombre de Poinsenttia.
Aunque su uso común es de ornato en los hogares, iglesias y otros espacios durante las fiestas de Navidad,
también posee propiedades medicinales. En algunos pueblos se les sigue usando como infusión contra la
hemorragia vaginal abortiva y para regular la menstruación, entre otras aplicaciones.
Cempasúchil (Tagetes erecta)
De vivo color amarillo, casi naranja, aunque también existen
variedades amarillas, casi verdes, todas de profundo aroma, desde
tiempos prehispánicos esta bella flor ha adornado los altares u
ofrendas a los muertos. Se creía que sus pétalos atrapaban los
rayos del sol y, por lo mismo, eran capaces de iluminar el camino
de los difuntos para visitar a los vivos durante las “fiestas de
muertos” que se celebran entre octubre y noviembre en México.
El nombre de Cempasúchil proviene del náhuatl y significa flor de veinte pétalos, y aunque sus orígenes están
en tierras mexicanas, en la cuenca del Balsas, su propagación se ha extendido por todo el mundo al grado de que
se le conoce también como clavel chino o clavelón de la India. Y su uso puede ser también de tipo medicinal,
como desparasitante natural y antioxidante.
Dalia (Dahlia coccinea)
Declarada como Flor Nacional de México en el decreto expedido el 13 de mayo
de 1963 por el presidente Adolfo López Mateos, esta hermosa especie es muy
valorada desde tiempos prehispánicos por los diversos y vivos colores de sus 43
variedades, 35 de las cuales son endémicas de México. Adicional a su beldad,
reúne atributos medicinales, culinarios y nutricionales.
Con esta linda flor se adornan casas y templos, y de sus suaves pétalos se extraen tintes, se elaboran exquisitos
platillos pero también es un buen forraje, tal y como lo documentaron Francisco Hernández, en su “Historia de
las Plantas de la Nueva España”, y los botánicos Mociño y Sessé durante la Real Expedición Botánica a Nueva
España, entre 1787 y 1803.
Orquídea Pelícano (Cypripedium irapeanum)
Una de tantas orquídeas que habitan el planeta, pero que es endémica de México, es la
orquídea Pelícano, que se esconde cual duende en los bosques de pino y mixtos de
roble, y en las laderas de piedra caliza desde Durango hasta Honduras. Por su pétalo
inferior con forma de globo se le dio su singular nombre.
Esta flor se distingue no sólo por su color y majestuosa forma, sino también por lo sutil
de su presencia, ya que es extremadamente difícil de cultivar porque depende de un
hongo simbiótico que le brinda los nutrientes necesarios. Investigadores de la
Universidad Veracruzana redoblan esfuerzos para garantizar su protección, ya que se
encuentra en la lista de especies en riesgo de la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Magnolia pacifica (M.pacífica)
Otra primorosa flor que se encuentra en el listado de especies amenazadas de la Norma
Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001, es la del árbol magnolia Pacifica,
perteneciente a la familia de las magnoliáceas y originaria de México. La madera de
esta planta es usada para trabajos de carpintería y su flor tiene usos en la medicina
tradicional para padecimientos cardíacos.
Naturalmente encontrado en los estados de Sinaloa, Nayarit y Jalisco, este árbol
vascular es estudiado por el Herbario Nacional de México del Instituto de Biología de la
UNAM con el objetivo de garantizar su existencia, ya que su uso es completamente
local y no se conoce plenamente gran parte de sus beneficios.
• Vaquita marina. (Phocoena sinus), mamífero marino con la distribución más restringida y que habita en el alto Golfo
de California. Comparte hábitat con un pez de gran talla, la Totoaba (Totoaba macdonaldi), también endémica y que la
Universidad Autónoma de Baja California (UABC) reproduce ex situ para su futura liberación. Una de las principales
presiones para ambas especies es la pesca. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)
es una especie críticamente amenazada.
Víbora de cascabel (en realidad sin cascabel) (Crotalus catalinensis), endémica de la
Isla Santa Catalina en el Parque Nacional Bahía de Loreto. Dos de los aspectos más
notables de esta especie son su incapacidad de formar el típico cascabel y sus
supuestos hábitos arborícolas.
Perrito llanero mexicano. (Cynomys mexi- canus) habita en el noreste de México.
Existe un programa de conservación, manejo y recuperación de esta especie en
donde participan instituciones gubernamentales, organizaciones conservacionistas y
productores.
Ajolote mexicano. (Ambystoma mexicanum), o axólotl (nombre
náhuatl) habita exclusivamente en el centro de México en los lagos de
Chalco y Xochimilco. Tiene la particularidad de mantener el estado de
larva, incluso llegando a etapa adulta y de maduración sexual, sin
realizar una metamorfosis.
Teporingo
El teporingo o conejito de los volcanes (Romerolagus diazi) habita los altiplanos volcánicos de México, en los
espesos pastizales que crecen alrededor. Su dieta es herbívora y vive en grupos de hasta 6 individuos.