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Derecho Constitucional - Debido Proceso

El documento discute el derecho al debido proceso y las garantías procesales. Explica que el debido proceso es un derecho fundamental que garantiza un juicio justo e imparcial ante un juez competente e independiente. Luego describe las instituciones clave relacionadas con el sistema de justicia paraguayo como el Poder Judicial, el Ministerio Público, el Ministerio de la Defensa Pública, la Policía Nacional y el Ministerio de Justicia y Trabajo.
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Derecho Constitucional - Debido Proceso

El documento discute el derecho al debido proceso y las garantías procesales. Explica que el debido proceso es un derecho fundamental que garantiza un juicio justo e imparcial ante un juez competente e independiente. Luego describe las instituciones clave relacionadas con el sistema de justicia paraguayo como el Poder Judicial, el Ministerio Público, el Ministerio de la Defensa Pública, la Policía Nacional y el Ministerio de Justicia y Trabajo.
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Introducción

El derecho al debido proceso es el derecho humano más violado La forma más común en que

los Estados y los ejecutores judiciales imponen la responsabilidad internacional a los Estados.

Ello porque el debido proceso, o como lo llamó la Corte Interamericana de Derechos

Humanos, el "derecho a la defensa procesal" es una garantía procesal que debe existir en toda

clase de procesos, no sólo los de carácter penal, sino los de penal, civil, administrativo o

cualquier otro.

El derecho al debido proceso busca afirmar la legalidad y correcta aplicación de la ley en

cualquier tipo de procedimiento en el marco de un mínimo respeto a la dignidad humana,

entendida como “una actividad compleja, progresiva y metódica realizada de acuerdo con

reglas preestablecidas”. “- normas establecidas, cuyo resultado será la emisión de códigos de

conducta individuales (sentencias) con el objeto de declarar el derecho sustantivo aplicable al

caso concreto.
EL DEBIDO PROCESO

¿QUÉ ES EL DEBIDO PROCESO?

El debido proceso es un derecho fundamental, natural o humano, que tiene toda

persona que le faculta a exigir del Estado un juzgamiento imparcial y justo, ante un juez

responsable, competente e independiente; pues el Estado no sólo está obligado a proveer la

prestación jurisdiccional (cuando se ejercitan los derechos de acción y contradicción) sino a

proveerla bajo determinadas garantías mínimas que le aseguren tal juzgamiento imparcial y

justo; por consiguiente, es un derecho esencial que tiene no solamente un contenido procesal y

constitucional, sino también un contenido humano de acceder libre y permanente a un sistema

judicial imparcial.

El debido proceso corresponde tanto al demandante como al demandado, al accionante como

al imputado, en un proceso civil o proceso penal, respectivamente.

MARCO LEGAL INSTITUCIONAL.

La Constitución Nacional, en su artículo 16, segunda parte, establece que toda persona tiene

derecho a ser juzgada por tribunales y jueces competentes, independientes e imparciales.

Si bien la norma está establecida en la misma disposición que establece que la defensa en

juicio de las personas y de sus derechos es inviolable, es, sin embargo, la garantía al debido

proceso legal el tema sustantivo de esta norma. La misma se vincula además en estrecha

relación con las disposiciones del derecho a la vida, a la libertad y seguridad, a las garantías

procesales, como asimismo al acceso de los derechos humanos de tercera generación.

Haremos hincapié, sin embargo, en el tema del debido proceso por cuando que la

vigencia del derecho y la realización de la justicia, presupone un proceso que haga efectiva y

eficiente su materialización.
Si bien se ha discutido largamente el significado del debido proceso, debemos convenir con

Alvarado Velloso, procesalista argentino, que cualquier adjetivación al concepto proceso es

totalmente innecesario, y éste, el proceso, debe estar determinado por ciertos principios

inherentes al mismo, en un todo garantista de eficiencia, sin los cuales definitivamente no

existiría proceso.

Apelando a la propia Constitución, volviendo al texto del artículo 16, observamos que la

misma establece imperativamente que la persona tiene derecho a ser juzgada por tribunales

competentes, independientes e imparciales, lo que nos lleva a analizar estos conceptos a la luz

de la normativa procesal vigente y de la propia estructura y funcionamiento del Poder Judicial

y de las demás instituciones vinculadas al sistema de justicia, que dice en relación con la

realización plena de estos presupuestos.

Asimismo, debemos remitirnos a los Pactos y Convenciones Internacionales respecto a los

postulados que guardan relación con el debido proceso legal, la protección de los derechos

humanos, la facilidad del acceso a la justicia, la simplicidad de los trámites, la publicidad y la

duración de los procesos, ya que como se sostuviera, la justicia que llega tarde no es justicia.

Héctor Gross Spiel, expresa con claridad la interrelación entre el derecho interno, el derecho

internacional y el regional, al señalar que hoy no es posible concebir la protección de los

derechos humanos como un problema exclusivo de los sistemas jurídicos del derecho interno,

de la Constitución, de la legislación, de la administración.

Para una adecuada protección de los derechos humanos se requiere de una ineludible

coordinación del derecho internacional con el derecho interno.

Se precisa sumar las protecciones internacionales a las protecciones jurídicas internas.

La protección internacional puede seguir la vía del universalismo, como también la vía

regional.

En este contexto, habría que analizar la realidad de las garantías del debido proceso en el

derecho paraguayo.
No sólo es necesario que se den estos presupuestos, que hemos venido anotando, sino

que es preciso que la estructura del sistema de justicia se adecue a esos postulados de tal

forma que los mismos puedan ser operativos. De lo contrario, ocurre lo que siempre se ha

dado, fundamentalmente en países Latinoamericanos, en los que los postulados

constitucionales y las garantías no hallan una correlación con la realidad y se abre una ancha

brecha, entre el sistema postulado por la Constitución y el sistema legal que rige la realidad.

En tal sentido, lo señalaba Alberto Binder, el movimiento político independentista

latinoamericano ha tenido éxito al obtener la independencia de nuestros países respecto al

poder político español, pero ello no se ha traducido en la práctica en legislaciones coherentes

y congruentes con los postulados constitucionales que se fueron dando, y que le dan un

marcado tono liberal y democrático, con lo cual se fue abriendo una laguna que ha facilitado

la instauración de regímenes dictatoriales y autoritarios en todos los países. Haciendo tabla

rasa con los derechos individuales, fundamentalmente con las garantías del debido proceso

legal y en consecuencia de libertad y dignidad humanas.

PODER JUDICIAL.

La Constitución de 1992, ha creado nuevas instituciones y fortalecido algunas ya existentes,

que buscan establecer la independencia real del Poder Judicial.

Es así que del sistema de selección se encarga una institución denominada Consejo de la

Magistratura, que se halla conformada por 8 miembros de distintas instituciones, entre las

cuales está el propio Poder Judicial, el Ejecutivo, el Legislativo, representantes de las

facultades de derecho y representantes del gremio de abogados. Aun cuando pueda señalarles

críticas, ya sea en su conformación, como en el mandato, es innegable que es un gran paso en

cuanto a la imparcialidad en el proceso de selección de ternas para magistrados, incluidos los

propios miembros de la Corte Suprema de Justicia, a través de una selección de méritos y

aptitudes.
Así, los miembros de la Corte Suprema de Justicia son designados por el Senado, con

acuerdo del Poder Ejecutivo a propuesta de terna elevada por el Consejo de la Magistratura.

Los demás miembros de Tribunales y jueces, son a su vez nombrados por Corte Suprema de

Justicia, también de una terna elevada por el Consejo de la Magistratura.

La Constitución Nacional también consagra la autarquía presupuestaria del Poder Judicial,

asignándole un porcentaje mínimo del 3% del Presupuesto de Gastos de la Nación, para el

cumplimiento de sus cometidos.

Otra de las garantías se refiere a la estabilidad de los magistrados mientras duren en sus

funciones, la que se adquiere una vez confirmados por dos períodos en el cargo, estabilidad

que se extiende al cargo, a la sede y al grado, con lo cual se supera la discrecionalidad que en

el pasado permitía la separación de los jueces de ciertas causas o de ciertas jurisdicciones.

Otro instituto que guarda relación con el Poder Judicial es el Jurado de Enjuiciamiento de

Magistrados, también integrado en forma interinstitucional por miembros del Congreso, del

Poder Judicial y del Consejo de la Magistratura; tiene a su cargo el juzgamiento y la remoción

por causales establecidas en la Ley de Enjuiciamiento de Magistrados, con lo cual se busca

obtener un juicio imparcial y ajeno a injerencias internas.

EL MINISTERIO PÚBLICO.

Es una institución que adquirió una transformación importante en la Constitución de 1992;

ejerce la representación de la sociedad ante los órganos jurisdiccionales del Estado,

confiriéndole autonomía presupuestaria, como también independencia funcional. El

Ministerio Público ejerce la acción penal en todos aquellos delitos de acción penal pública,

así como en aquellos vinculados al interés social y patrimonial, en los delitos contra medio

ambiente, la defensa de los intereses colectivos y difusos y los derechos de los pueblos

indígenas.

El fiscal general del Estado y los Agentes Fiscales gozan de las mismas prerrogativas
que los jueces y el Poder Judicial.

EL MINISTERIO DE LA DEFENSA PÚBLICA.

Esta institución cumple una función fundamental en el sentido de proporcionar asistencia

jurídica para el ejercicio de la defensa de cualquier imputado, se halla dentro de la estructura

del Poder Judicial, pero tiene muy pocos recursos como para hacer frente a la cantidad de

casos y problemas que debería atender para dar cumplimiento efectivo al papel impuesto por

la Constitución y las Leyes, como también por los Pactos y Convenciones Internacionales.

LA POLICÍA NACIONAL.

El artículo 175 de la Constitución Nacional, establece la organización y funciones de la

Policía Nacional, cuya competencia abarca toda la República, y entre sus funciones se

encuentra la de prevenir los delitos y, bajo dirección judicial, encargarse de la investigación

de estos hechos; estas atribuciones se encuentran reproducidas y detalladas en la Ley 222

Orgánica de la Policía Nacional.

EL MINISTERIO DE JUSTICIA Y TRABAJO.

El Ministerio de Justicia y Trabajo tiene dos direcciones generales que guardan relación con

el tema del debido proceso, una es la Dirección de Derechos Humanos y la otra es la

Dirección General de Institutos Penales, que se encarga de regular y de administrar todo el

sistema penitenciario nacional.

En este aspecto, también debemos considerar que el Ministerio de Justicia no tiene la

administración de todas las Penitenciarías, ya que algunos de estos centros de detención se

encuentran aún a cargo de la Policía Nacional.

La Carta Internacional de Derechos Humanos, en su artículo 10, señala que " toda
persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con

justicia por un Tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y

obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal...".

La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre en su art. 18 menciona

" toda persona puede ocurrir a los Tribunales para hacer valer sus derechos.

Asimismo, debe disponer de un elemento sencillo y breve por la cual la justicia lo ampare

contra actos de la autoridad que violen, en perjuicio suyo, alguno de los derechos

fundamentales consagrados constitucionalmente. En su artículo 26 señala que "toda

persona acusada de delito, tiene derecho a ser oída en forma imparcial y pública y a ser

juzgada por Tribunales anteriormente establecidos de acuerdo a leyes preexistentes y a que no

se le imponga penas crueles, infamantes o inusitadas".

La Constitución Nacional, en su artículo 17 señala que "toda persona tiene derecho a

que se le juzgue en juicio público, salvo los casos contemplados por el magistrado para

salvaguardar otros derechos", se establece asimismo que el Estado le proveerá un

defensor gratuito en caso de no disponer de medios económicos para solventarle y que

ofrezca, practique, controle e impugne pruebas y que no se le opongan pruebas obtenidas o

actuaciones producidas en violación de las normas jurídicas. Señala también que el sumario

no se prolongará más allá el plazo establecido por la ley.

Como puede apreciarse, la Constitución Nacional no sólo tiene un completo, extenso y

completo catálogo de derechos y garantías perfectamente congruentes con los pactos y

convenciones internacionales, sino que hace hincapié y eleva a rango constitucional los

principios básicos para un proceso justo, rodeando la persona del imputado, y eventualmente

de la víctima, de toda la protección necesaria para su juzgamiento en forma objetiva e

imparcial, evitando también que órganos o personas ajenas a la función jurisdiccional,

pudieran distorsionar los hechos, las pruebas, y la dignidad del imputado.


Debido proceso en Paraguay

Debido Proceso Penal

Ningún hombre libre podrá ser detenido o encarcelado o privado de sus derechos o de sus

bienes, ni puesto fuera de la ley ni desterrado o privado de su rango de cualquier otra forma,

ni usaremos de la fuerza contra él ni enviaremos a otros que lo hagan, sino en virtud de

sentencia judicial de sus pares o por ley del reino.

Debido Proceso Civil

Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo

razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con

anterioridad por la ley, en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra

ella, o para la determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de

cualquier otro carácter.

Debido Proceso Administrativo

Los administrados gozan de todos los derechos y garantías inherentes al debido

procedimiento administrativo, que comprende el derecho a exponer sus argumentos, a ofrecer

y producir pruebas y a obtener una decisión motivada y fundada en derecho.

Conclusión

Las normas procesales de carácter penal están íntimamente relacionadas con las personas. Dar

Por lo tanto, para acatar esta conexión, debemos señalar que para que sea "debido proceso",

"justo proceso" o "estricto cumplimiento de la ley", se debe seguir un cierto patrón: respeto a

la dignidad humana, adecuada a las exigencias de la vida moderna, Para acercar este proceso a

los seres humanos, considerando que la protección de los derechos humanos es el camino que

todo país democrático debe seguir, las normas internacionales producidas por la Corte Penal
Internacional están muy influenciadas por esta idea, es decir, para demostrar que seres

humanos si queremos anteponer al “debido proceso” El nombre hace referencia a todo

procedimiento penal que se lleve a cabo, el cual debe ser el principal foco de atención.

Bibliografía

[Link]

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