Universidad Autónoma de Santo Domingo (AUSD)
Nombre: Mateo Lafon Martínez Matricula: 100462976 Materia:
Psicología Social Maestro: Amauris Fabian Mota Sección: H01
La cohesión grupal
La cohesión grupal es un
fenómeno complejo que
implica la fuerza y la calidad
de los lazos afectivos y
sociales entre los miembros
de un grupo. Este concepto,
fundamental en la psicología
social y la dinámica de grupos,
ha sido objeto de numerosas
investigaciones y teorías a lo largo del tiempo. Para comprender la cohesión
grupal, es esencial explorar sus múltiples dimensiones, desde las teorías
clásicas hasta las perspectivas contemporáneas.
Uno de los principales marcos teóricos que aborda la cohesión grupal es la
Teoría de la Cohesión Social, desarrollada por Kurt Lewin en la década de 1930.
Lewin postuló que la cohesión grupal se deriva de las fuerzas que mantienen
unidos a los individuos en un grupo y que estas fuerzas pueden ser clasificadas
en dos categorías: fuerzas que atraen a los miembros hacia el grupo y fuerzas
que los mantienen allí. Este enfoque inicial proporcionó una base sólida para
futuras investigaciones sobre cohesión grupal.
Desde entonces, diversas teorías han ampliado y refinado la comprensión de la
cohesión grupal. La Teoría del Intercambio Social, por ejemplo, destaca la
importancia de las interacciones y reciprocidades entre los miembros del grupo.
Según esta perspectiva, la cohesión se fortalece cuando los individuos perciben
beneficios en sus interacciones y relaciones dentro del grupo. Esta teoría pone
de manifiesto la relevancia de factores como la comunicación, el apoyo social y
la colaboración en la construcción de la cohesión.
Otra teoría significativa es la Teoría de la Identidad Social, que se centra en la
necesidad humana de pertenencia y afiliación. Propuesta por Henri Tajfel y John
Turner, esta teoría sugiere que las personas buscan una identidad positiva a
través de la identificación con grupos sociales específicos. La cohesión grupal,
desde esta perspectiva, surge cuando los individuos comparten una identidad
social común y se perciben a sí mismos como parte de una categoría social más
amplia.
La cohesión grupal también está estrechamente relacionada con variables como
la comunicación efectiva, la confianza mutua y la satisfacción en el grupo. La
comunicación, tanto verbal como no verbal, juega un papel crucial en el
establecimiento y mantenimiento de relaciones cohesivas. Un flujo abierto y claro
de información contribuye a la comprensión mutua y a la construcción de un
ambiente de confianza, elementos esenciales para la cohesión grupal.
La confianza mutua, a su vez, se construye a través de la consistencia en el
comportamiento, la honestidad y la dependencia mutua. Cuando los miembros
confían en que los demás cumplirán con sus responsabilidades y apoyarán los
objetivos comunes, la cohesión del grupo se fortalece. La satisfacción en el
grupo, por último, se refiere a la percepción positiva que los individuos tienen de
su pertenencia al grupo y de las experiencias compartidas. Un alto nivel de
satisfacción contribuye significativamente a la cohesión grupal.
En resumen, la cohesión grupal es un fenómeno intrincado que se ha explorado
desde diversas perspectivas teóricas. Desde las primeras conceptualizaciones
de Kurt Lewin hasta las teorías contemporáneas sobre intercambio social e
identidad social, la cohesión grupal ha sido abordada desde múltiples ángulos.
La relación entre variables como la comunicación, la confianza mutua y la
satisfacción en el grupo destaca la complejidad y la interconexión de los
elementos que contribuyen a la cohesión grupal. En última instancia, comprender
la cohesión grupal es esencial para optimizar el funcionamiento y el rendimiento
de los grupos en diversos contextos, desde el ámbito laboral hasta el ámbito
comunitario.