¿Qué es la comunicación asertiva en el trabajo?
Antes de entrar en materia sobre la comunicación asertiva en el trabajo, hay que aclarar que
no todo el que se etiqueta como sincero al hablar, no necesariamente es alguien que practique
la asertividad, ya que sin el punto de empatía, la verdad puede sonar grosera e hiriente.
Por el contrario, si queremos mejorar el trabajo de nuestro equipo, si queremos establecer
buenas relaciones con nuestros compañeros y/o superiores, debemos practicar
la comunicación asertiva laboral. De esta manera, nos aseguramos de ser honestos sin que por
ello lastimemos a los demás.
Un ejemplo de comunicación asertiva en el trabajo muy común es cuando alguien hace mal un
proyecto, el cual deberá volver a retomar para mejorarlo. Puedes empezar diciendo: “sé que te
esforzaste muchísimo, pero lamentablemente, esto no cumple con lo requerido…”. ¿Notas la
diferencia?
Importancia de la comunicación asertiva en el trabajo
El gran peso de los conflictos que se generan en los puestos laborales, se debe a la ausencia de
una comunicación asertiva en el trabajo. Entre compañeros de equipo, jefes, supervisores,
clientes y proveedores, nadie escapa de la existencia de malos entendidos por no saber cómo
explicarnos.
Y es que cuando es evidente la falta de comunicación asertiva laboral tanto entre los
miembros de un grupo, así como entre las distintas áreas que conforman a la empresa, y sus
relaciones fuera, lamentablemente lo primero que se comienza a ver seriamente afectada es
la productividad organizacional.
La comunicación asertiva en el trabajo permite que las personas defiendan sus derechos y sus
puntos de vista, sin que por ello deban caer en los abusos y las faltas de respeto, pues de lo
que se trata es de expresar nuestras opiniones desde la empatía y con conciencia de las
necesidades ajenas.
Consejos para aplicar la comunicación asertiva en el trabajo
Preguntar en vez de suponer
La principal premisa para que exista una eficaz comunicación asertiva en el trabajo es evitar las
presunciones y preguntar directamente al grano. Nadie está en la mente del otro para
comprender a un 100% lo que se intenta decir, así que la mejor manera de aclarar es hablar.
Hacer contacto visual
La comunicación asertiva en el trabajo necesita de las expresiones no verbales de nuestro
cuerpo para afianzar lo que se quiere decir. Uno de esos elementos es mirar a los ojos, porque
para nuestra cultura occidental es una manera de mostrar respeto hacia quien nos habla o
escucha.
Gracias a la comunicación no verbal, generamos confianza al hablar. Pese a que esta se genera
a un nivel inconsciente, puede ser de mucha ayuda para nosotros al comunicar nuestras ideas,
si sabemos afianzarnos en ella para enfatizar en nuestras ideas. Así que siempre préstale
atención.
Asumir responsabilidades desde el yo
La asertividad en el trabajo busca la claridad, pero también la toma de responsabilidades
propias. Alguien que es empático no busca echar sobre los demás culpas que son suyas, sino
que al contrario, acepta que se ha equivocado y que por tanto, tomará las consecuencias que
le toquen.
Así que al momento de hablar en este sentido, no se expresa diciendo “uno”, sino “yo”. De la
misma manera, cuando se trata de celebrar un logro, se hace de manera comunitaria porque
se entiende que el esfuerzo ha sido de todo el equipo, más allá de los esfuerzos individuales.
Aprender a delimitar
Los abusos ocurren cuando las personas no sabemos poner un freno a los demás o a las
situaciones que nos rodean. Pasa en la vida misma, como a nivel laboral. Para que exista
una comunicación empática, se requiere que establezcamos desde un principio cuáles son
nuestras limitantes.
Pedir y brindar feedback positivo
Las personas no podemos saber lo que hacemos bien o mal, si nadie nos comenta nada.
Nuestras palabras afectan. El feedback positivo busca ayudar a los demás a crecer, sin que por
ello desmerezcamos sus esfuerzos, o destruir su autoestima solamente porque hay algo en lo
que puede mejorar.
Demostrar interés en quien te habla
Tal y como os mencioné anteriormente, es importante que en todo momento le hagamos
saber a nuestro interlocutor que nuestra atención es suya, gracias a la comunicación no verbal.
Si no existiera ese enlace, muy difícilmente podríamos ejercer asertividad alguno.
Por otro lado, la cortesía dice muchísimo de nosotros y nuestra educación. También es
importante que al dirigirnos a los demás les llamemos por su nombre, que seamos amables y
saludemos, que nos interesemos por generar conversación más allá de lo laboral. Es generar
conexión humana.
Ser empático y conciso
Creo justo hacer énfasis una y mil veces en la escucha activa y en el resto de elementos de la
comunicación asertiva, especialmente en estos tiempos donde todo el mundo anda con el
móvil a la mano. Le hacen más caso a la pantalla, que a la persona que tienen al frente, y el
mundo no funciona de esa manera.
Mostremos un poco de respeto, prestemos atención a quien nos habla, seamos empáticos y
precisos al momento de pedir, pero también seamos capaces de hablar sin dar tantas vueltas y
sin ser hirientes. Existen maneras de expresarse de manera honesta, sin caer en las faltas de
respeto.
Estrategias para mejorar la comunicación en el trabajo
Establecer límites y respetarlos
Lo dicho: si queréis que todas estas técnicas de comunicación asertiva en el trabajo funcionen,
primero deberéis tener en claro cuáles son vuestras ideas, vuestros valores y metas
personales. Ser capaces de delimitar hasta dónde cedemos ante las acciones de los demás.
En la medida en la que vosotros respetéis este acuerdo con vosotros mismos, entonces seréis
capaces de daros a respetar con los demás. Os dejo este enlace donde podréis leer cómo
aprender a resolver conflictos en la oficina. Espero que os ayude muchísimo de ahora en
adelante.
Saber reconocer los errores
Es así: si no somos capaces de aceptar que nos hemos equivocado ante una decisión a nivel
empresarial, tampoco seremos capaces de generar una comunicación asertiva en el trabajo.
Aunque hay errores corporativos que se pagan claro, dice más de nosotros la aceptación de
nuestros fallos.
Practicar la escucha empática
Todo esto que os he venido contando, se basa en que el respeto debe comenzar por conectar
y comprender las emociones de los demás, pero eso solo es posible en la medida en la que
practiquemos el autoconocimiento, y seamos capaces de construir límites sanos.
Trabajar en la inteligencia emocional de cada empleado
En los últimos años ha explotado una enorme preocupación a nivel empresarial por brindarle a
los empleados el conocimiento que necesitan para que desarrollen sus habilidades
blandas o soft skills, pues es la manera más fiable de lograr un entorno flexible y favorable a la
resolución de conflictos.
Sin embargo, no quiero explayarme más allá en este apartado sobre cómo ayudaros a
desarrollar vuestra inteligencia emocional. Lo que sí me gustaría recalcar es que sin ella y la
flexibilidad que otorga, muy difícilmente las empresas podrían salir adelante en verdaderas
situaciones de crisis.
Brindar bienestar en pro del ambiente laboral
Además de educar las emociones, existen diversas maneras en las que una empresa puede
demostrar lo mucho que le interesan sus trabajadores. Desde compensaciones económicas,
horarios de trabajo flexibles, hasta un simple elogio o reconocimiento al buen trabajo.
Asistir a Academia de Emociones
En nuestro taller de emociones nos esmeramos en brindarle a las personas las herramientas
que necesitan para conocerse a sí mismos y desarrollar otras perspectivas, para así poder
practicar una buena comunicación asertiva en el trabajo. Más adelante contaré más detalles al
respecto.
¿Cómo se construye un feedback asertivo?
Si queremos que exista una comunicación asertiva en el trabajo, debemos comenzar a trabajar
en la manera en la que nos expresamos, es decir; qué decimos y cómo lo decimos a los demás,
pues esa es nuestra mayor responsabilidad. Por tanto:
Sé paciente
Respeta a los demás, así como quieres que lo hagan contigo
Crea conexión para retener al talento humano
Todos los elementos de la comunicación asertiva en el trabajo suman muchísimo, porque le
dicen al empleado lo mucho que importa en la empresa. Para más información, os recomiendo
echarle un vistazo a este artículo donde hablo más a fondo sobre las estrategias para retener al
talento humano.
Técnicas de comunicación asertiva en el trabajo
Antes de culminar, quiero dejaros algunas recomendaciones sencillas sobre cómo comenzar a
ejercer una verdadera comunicación asertiva en el trabajo, gracias a estas técnicas que
usualmente solemos recomendar a nivel de la psicología organizacional, ya que son muy
eficaces. Estas son:
Disco rayado
Esta técnica de la comunicación asertiva en el trabajo se basa en repetir una y otra vez nuestro
mensaje, de forma amable, con sus puntos y sus comas, para que la otra persona escuche y
pueda comprender lo que queremos decir. Es lo más recomendable cuando nuestra posición
es innegociable.
Técnica del sándwich
Hay una técnica de comunicación asertiva en el trabajo que me encanta muchísimo: cuando
deis una retroalimentación, primero ofreced un refuerzo positivo, luego el fallo, y cerrar con
un mensaje de gratitud: “Eres un excelente empleado, aunque a veces llegas tarde, pero
valoramos tu buena disposición”.
Uso de palabras asertivas
Por supuesto, no podemos obviar entre las técnicas de comunicación asertiva en el
trabajo aspectos tan simples pero tan humanos como dar las gracias, pedir las cosas
con amabilidad, y saludar. Esto nunca puede perderse, mucho menos cuando estéis en una
posición de mayor rango y responsabilidad.
IMPORTANCIA
• Gestionar sentimientos y opiniones para expresarlos de una manera honesta y clara,
pero muy respetuosamente con las demás personas.
La asertividad es fundamental para evitar conflictos, para el bienestar personal y mejorar el
ambiente laboral en nuestra empresa, permitiendo que esta se desarrolle
Asertividad en el trabajo: definición y beneficios
Actualmente, la inteligencia emocional es una de las competencias que se
ubica como clave estratégica en el entorno laboral. Esta hace referencia a la
gestión de emociones y sentimientos, adecuándolos a las situaciones
específicas que se presentan en cada momento. Es una característica
fundamental en la construcción de las relaciones sociales, en nuestra vida
laboral, así como en nuestra vida personal.
El asertividad en el trabajo es la capacidad que poseemos de gestionar
sentimientos y opiniones para expresarlos de una manera honesta y clara, pero
muy respetuosamente con las demás personas. Defender nuestras posiciones e
ideas es de mucha importancia, sin perder de vista que debemos tomar en
cuenta las experiencias y visiones que llevan a otras personas a discrepar en
nuestra opinión, estas opiniones diferentes son tan válidas como la nuestras
propias.
Por no tener las mismas opiniones que otros, no se debe caer en pasividad ni
agresividad. El asertividad es fundamental para evitar conflictos, para el
bienestar personal y mejorar el ambiente laboral en nuestra empresa,
permitiendo que esta se desarrolle.
Para mejorar nuestra comunicación asertiva en el trabajo se debe pensar en
iniciar, por confiar y por valorarnos a nosotros mismos. En ocasiones, la
asertividad puede presentarse condicionada por nuestra educación y nuestras
experiencias del pasado, por lo que desarrollar esta capacidad puede llevar su
tiempo, requerirá trabajar en varios aspectos emocionales, como por ejemplo
la ansiedad.
En la transición de este proceso se realizará un gran esfuerzo de
cuestionamiento de nuestras propias emociones y reacciones. También se
inicia un proceso de observación, donde definiremos si nuestras reacciones
están siendo proporcionales, o si, por el contrario, se estarán abordando de una
forma diferente, si la respuesta a esta interrogante ha sido la más apropiada o
si estamos complacidos en cómo se ha solventado la situación.
Sin ningún tipo de miedo, se debe aprender a rectificar e intentar expresar lo
que pensamos, tomando en cuenta que no tenemos por qué herir a otros,
tampoco iniciar discusiones sin personalismos y haciendo valer nuestros
pensamientos con total respeto. Estas 3 son características fundamentales para
disponer de una buena conducta asertiva.
Observar nuestra reacción
Discutir sin personalismos
Pilares del asertividad
No temer a rectificar
Con el tiempo, podremos ir detectando en qué situaciones no tenemos la
capacidad de ser asertivos. De esta manera, podremos trabajar sobre ellas,
conocer qué emociones se presentan en nosotros, factores determinantes para
saber aplicar las recomendaciones. Las emociones más frecuentes son el
miedo y la vergüenza.
Esto implica un cambio profundo, pero que afectará positivamente nuestra
vida y la manera en la que captamos y entendemos las cosas, exigiéndonos un
periodo para adaptarnos. Esto quiere decir, que comprende una carrera de
fondo, pues uno no puede convertirse en una persona asertiva de un instante.
Hay que tener el valor de enfrentarse a situaciones estresantes y lograr superar
nuestros miedos, poder poner en práctica lo aprendido. Parte del crecimiento
progresivo, se desarrolla por el tipo de situaciones que permiten a una persona
mejorar su confianza.
En resumen, el asertividad se forma como una ventaja competitiva al
momento de querer un nuevo puesto de trabajo, decidir, transmitir, destacar,
comunicar, son rasgos esenciales para sobrellevar las situaciones diarias en el
ambiente laboral, siendo capaces de realizarlo con argumentos razonables y
desde el respeto.