Perspectiva antropológica en enfermería
Hace ya casi tres décadas que comenzó la institucionalización disciplinar de la
Antropología en España, la configuración académica como Licenciatura de Antropología
Social y Cultural, fue a partir de los 70 cuando comenzó a formar parte como materia de
estudio en las universidades españolas. En aquel momento, las organizaciones
profesionales presionaron para que pudiesen tener acceso a ella como segundo grado
universitario desde la Diplomatura de Enfermería y aunque fuese una decisión más
política que disciplinar, no dejó de ser acertada en su objetivo.
Sin embargo, las directrices del Plan de Estudios que se crearon no fueron lo más
acertados para la formación del alumnado que accedía a estos estudios, ya que más de la
mitad provenían de Ciencias de la Salud, sobre todo Enfermería y los estudios estaban
enmarcados en un perfil de antropólogos académico elitista cuya única salida profesional
era la docencia y la investigación universitaria. Aun así, esto fue marcando en España el
acercamiento que en otros países había ocurrido previamente de las disciplinas de
Antropología y Ciencias de la Salud.
Actualmente son más de un millar de enfermeras las que se han licenciado en
Antropología, aunque es justo reconocer que una gran parte solo utilizaron la titulación
para el ascenso en la administración, pero también una minoría han mantenido el orgullo
interdisciplinar de la Antropología y la Enfermería, siguiendo el camino trazado por
enfermeras como Madeleine Leininger o Marie Françoise Collière (Martorell, Comelles y
Bernal 2009.
CONCEPTOS
ANTROPOLOGÍA: Es una disciplina de las Ciencias Sociales que se encarga de estudiar
la realidad del ser humano desde un enfoque holístico en el que todo determina el
comportamiento de las partes, es decir, análisis del contexto cultural y social. También
analiza el origen, el desarrollo como especie social y los cambios de su conducta, o sea,
de su evolución a través del tiempo.
Los grandes bloques de subdiciplinas de la Antropología son Arqueología, Biología
(Física), Lingüística y Socio-cultural.
SALUD: Aunque existen muchas definiciones, solo citaremos la de la OMS de 1947 que
dice “estado de completo bienestar físico, mental y social y no simplemente ausencia de
enfermedad o invalidez”. Por lo que podemos plantear, que en un sentido holístico no solo
estamos tratando de un estado de salud sino la evitación de la enfermedad y la muerte, es
decir las prácticas, costumbres y valores que serán diferentes según las sociedades y
culturas, pero que describen las capacidades de adaptación de cada una de ellas.
ANTROPOLOGIA DE LA SALUD: Estudio, conocimiento y comprensión del ser humano
desde el ámbito de la salud, la enfermedad, el bienestar y el dolor (físico, psíquico y
social) en su contexto socio-cultural en el tiempo y el espacio. Es una rama de la
Antropología Social y Cultural que estudia los sistemas médicos y las dimensiones
culturales de la enfermedad.
ENFERMERÍA: Es una profesión que se dedica fundamentalmente al cuidado de la salud.
Según Virginia Henderson, la función de la enfermería es atender al individuo en la
ejecución de aquellas actividades que contribuyen a su salud o recuperación (o una
muerte pacífica, actividades que él realizaría si tuviera la fuerza, voluntad o conocimientos
necesarios, de tal forma que le ayude a ganar su independencia lo antes posible. Por
tanto, la Enfermería no deja de ser una disciplina dualista en tanto que por una parte es
una Ciencia de la Salud, pero a la vez también lo es de lo humano, lo holístico, lo
probabilístico, en definitiva de lo cultural, podemos entonces considerar que también se
nutre de la Antropología desde esta perspectiva.
ENFERMEDAD: es uno de los fenómenos socioculturales más antiguos de la humanidad.
Cada cultura intenta estructurar este enfrentamiento en forma de organización social, el
sistema sanitario es una forma de organización social para hacer frente a la enfermedad,
y cada tipo de sociedad tiene el suyo propio. Es una cuestión antropológica y universal en
el espacio y tiempo que afecta al ser humano y a su medio porque le priva del bienestar y
lo puede llevar a la muerte.
DOLOR-SUFRIMIENTO: (aspecto subjetivo) se refiere al padecimiento, es decir, la
enfermedad desde una dimensión subjetiva y por tanto no es medible.
Pero podemos diferenciar, por una parte el término “dolor”, que se emplea en la relación
de lo que afecta al cuerpo, y lo describimos como percepciones del tipo: punzante,
penetrante, difuso (molestia) y por otra, el término “sufrimiento”, describe sensaciones que
pertenecen al interior de la persona, es inexpresable, y es la respuesta cognitivo-
emocional, que tenemos ante un dolor físico o ante una situación dolorosa. Es un conjunto
de emociones y pensamientos que se entrelazan, adquiriendo mucho más intensidad y
duración que el dolor emocional. De hecho, el sufrimiento puede durar indefinidamente,
aunque la situación que lo provocó ya se haya solucionado. Ambos son universales en
espacio y tiempo, pero la cultura, teología, filosofía, política, economía influyen en el
aprendizaje de la vivencia negativa, le da significación y valor.
CUIDADOS. El acto de cuidar puede ser tan antiguo como la propia historia del ser
humano. Son muchos los actos que engloba el acto de cuidar, desde ayudar en las
necesidades básicas al acompañamiento, escucha, educación para la salud podemos
resumir que los cuidados son fuente de placer y satisfacción en las relaciones, alivian el
sufrimiento y dispersan los temores. Todos los seres humanos necesitan cuidados a lo
largo de su vida en función del momento, la situación y la necesidad, nadie de nosotros
estaríamos aquí si en algún momento de nuestra vida no nos hubiesen cuidado.
El concepto del cuidado se amplía en nuestra conducta, no solo cuando lo
realizamos a otra persona. Cualquier acto que hagamos con alguna finalidad hacia otra
persona, se dice que si lo hacemos con “cuidado”, para que salga bien, para evitar
errores, complicaciones o efectos negativos, será una actuación de cuidar. Por tanto, el
acto del cuidado está presente en todas las acciones que queramos que sean positivas y
nos den satisfacción. Ha pasado de limitarse a solo la enfermedad, a tener valor en la
promoción, prevención en la salud y a la curación y rehabilitación en la enfermedad. Es
evidente que la profesionalización de los cuidados constituye la base metodológica de la
Enfermería, dirigidos no a individuos sino a personas (aspecto social y cultural) y en esto
se fundamenta la dualidad de la disciplina.