Desafíos en la Enseñanza del Psicoanálisis
Desafíos en la Enseñanza del Psicoanálisis
Preguntas:
3. ¿Cual es la primera dificultad en la enseñanza del psicoanálisis? ¿Cuáles son dos formas
fundamentales de aprender psicoanálisis?
5. Desarrolle las dos tesis del psicoanálisis que chocan contra prejuicios de la sociedad.
Esto presenta una dificultad para la enseñanza del psicoanálisis, ya que no se podrían observar
de forma directa los casos, como sí se puede hacer en el campo de la medicina y en el de la
psiquiatría.
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Frente a esto, Freud propone dos formas fundamentales para aprender psicoanálisis:
4. Otra dificultad que se encuentra en la enseñanza del psicoanálisis es que aquellos que fueron
formados previamente en medicina, van a tener más dificultad en entender el psicoanálisis que
aquellas personas que no tienen esas bases. Esto se debe a que se les ha enseñado a buscar un
fundamento anatómico para las funciones del organismo y sus perturbaciones, a explicarlas en
términos de física y de química y a concebirlas biológicamente; pero ni un fragmento del interés fue
dirigido a la vida psíquica que corona el funcionamiento de este organismo maravillosamente
complejo. Esto es importante porque el enfermo les presentará primero, como es regla de todas las
relaciones humanas, su fachada anímica.
Ésta es la laguna que el psicoanálisis se empeña en llenar. Quiere dar a la psiquiatría esa base
psicológica que se echa de menos, y espera descubrir el terreno común desde el cual se vuelva
inteligible al encuentro de la perturbación corporal con la perturbación anímica. Para esto, se debe
trabajar con los conceptos puramente psicológicos, y se le debe dar entidad al síntoma, no buscar
taparlo.
- Un prejuicio intelectual, en el cual no se quiere admitir que los procesos anímicos son
inconscientes y que los procesos conscientes son apenas actos singulares y partes de la vida
anímica total.
- Los procesos anímicos son inconscientes, y los procesos conscientes son apenas
actos singulares y partes de la primera vida anímica total. El psicoanálisis toma como
supuesto la identidad entre lo consciente y lo anímico y se ve obligado a sostener que
hay un pensar inconsciente, hay un querer inconsciente. Con el supuesto de que
existen procesos anímicos inconscientes se ha iniciado una reorientación decisiva en
el mundo y en la ciencia.
- Un prejuicio moral, dice que las mociones pulsionales son sexuales (desempeñan un papel
importante en la causación de enfermedades nerviosas y mentales) y que participan en las
más elevadas creaciones culturales, artísticas y sociales del espíritu humano.
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enormemente grande en la acusación de las enfermedades nerviosas y mentales.
Además, esas mismas mociones sexuales participan en las más elevadas creaciones
culturales, artísticas y sociales del espíritu humano.
3. ¿Cuáles son las diferencias que sitúa Freud entre psicoanálisis y psiquiatría tomando como
ejemplo una acción sintomática y un caso clínico? Desarrolle cada ejemplo.
Acción sintomática
Freud colocó en su consultorio dos puertas en reemplazo de una simple que separaba la sala de
espera de su sala de tratamiento. Frente a esto, siempre acontece que las personas que hace pasar
desde la sala de espera descuidan cerrar la puerta tras sí, y casi siempre dejan las dos puertas
abiertas.
Este descuido del paciente no ocurre más que cuando se ha encontrado solo en la sala de espera
y, por lo tanto, deja tras sí una habitación desierta, nunca cuando otras personas extrañas esperaron
con él, en este caso, nunca omite cerrar las puertas.
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contingente, posee un motivo, un sentido y un propósito, anoticia de un proceso anímico más
importante.
Caso clínico
Frente a este caso, el psiquiatra va a tratar de caracterizar al síntoma mediante una propiedad
esencial. Como en estos casos no es posible acceder a argumentos lógicos, se va a recurrir a la idea
de ideas delirantes como propiedad esencial, declarando que la señora padece de un delirio de
celos. Para entender el origen de este delirio, se va a investigar la historia familiar de la señora para
decir que estas ideas delirantes se presentan en aquellas personas en las que su familia han
aparecido este tipo de perturbaciones de forma repetida; así, se liga el síntoma a la herencia del
paciente.
Entonces, en la psiquiatría hay un saber de los cuadros de diagnóstico, un código que se aplica
a cada paciente para realizar un diagnóstico. En la psiquiatría se busca atacar al síntoma ligándolo a
lo orgánico y, en ocasiones, ligarlo y entenderlo a través de la herencia del paciente.
Por otro lado, en el psicoanálisis el analista tiene que avanzar por las vías del no saber, no
saber como la vía del inconsciente; busca explicar los mecanismos de los síntomas, su origen,
busca entender los procesos psíquicos.
La psiquiatría no aplica los métodos técnicos del psicoanálisis, omite todo otro anudamiento
con el contenido de la idea delirante y, al remitirnos a la herencia, nos proporciona una etiología
muy general y remota, en vez de poner de manifiesto primero la causación más particular y
próxima.
4. Describa el modelo del aparato psíquico del capítulo 7 y relaciónelo con el proceso del
sueño alucinatorio.
5. Compare el modelo del aparato psíquico de la interpretación de los sueños con el de la Carta
52.
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1. Condensación
La condensación es uno de los procesos primarios. Tiene como labor tomar dos o más
representaciones de la vida anímica y acoplarlo en una sola dentro del sueño, por lo que se da a
nivel inconsciente.
Ejemplo: en el sueño ‘‘la inyección de Irma’’ Freud condensa los síntomas de otras personas en
Irma. Expresando en el contenido manifiesto del sueño que Irma padecía de varios síntomas propios
de otras personas.
La condensación adviene por vía de la omisión, el sueño no sería una traducción fiel ni una
proyección punto por punto de aquéllos pensamiento, sino un reflejo en extremo incompleto y
lagunoso.
La condensación onírica es una notable relación entre pensamientos oníricos y contenido del
sueño.
Freud tiene escrita una monografía sobre una variedad de plantas y está hojeando una lámina en
colores acompañándolo un espécimen disecado.
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Desplazamiento
- Un elemento latente no es sustituido por un componente propio sino por uno más lejano,
como una alusión.
- El acento psíquico se traspasa de un elemento importante a otro menos importante.
Como resultado del desplazamiento, el contenido del sueño ya no presenta el mismo aspecto
que el núcleo de los pensamientos oníricos; el sueño sólo devuelve una desfiguración del deseo
onírico del inconsciente. El desplazamiento onírico es uno de los medios principales para alcanzar
esta desfiguración. Podemos suponer que el desplazamiento onírico se produce por la influencia de
esa censura, la de la defensa endopsíquica.
Contribuye a esclarecer esa apariencia de absurdo fantástico con la que el sueño se disfraza.
Para el sueño, lo figural es susceptible de figuración, puede insertarse en una situación. Por eso, la
palabra es un punto nodal de representaciones.
Elaboración secundaria
La elaboración secundaria es tal deformación que hace el soñador cuando relata su sueño. Se
debe a la censura psíquica, esto hace que el soñador dude de su sueño. Se debe a la censura psíquica
porque es el motivo que no deja aflorar tal cual es el sueño. Es importante resaltar que ni el
desplazamiento, ni la condensación, ni la representación verbal plástica vencen a la censura
psíquica.
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Sustraer al sueño su apariencia de incoherencia, efectuar una recomposición parcial o total de
sus elementos, mediante selección y añadiduras, intentar crear algo parecido a un sueño diurno.
Actúa sobre productos ya elaborados por los restantes mecanismos.
Significa que es la realización de un deseo que es inconsciente, y esto es así porque es el mismo
deseo el que impulsa la realización de los sueños. Hay que tener en cuenta que este deseo es
irreconocible debido a la influencia de la censura psíquica que tuvo que soportar en la formación del
sueño.
4. Describa el modelo del aparato psíquico del capítulo 7 y relaciónelo con el proceso del
sueño alucinatorio.
Punto B - La regresión
El sueño es un acto psíquico de pleno derecho y su fuerza impulsora es un deseo por cumplir,
debido a la censura psíquica aparece irreconocible como deseo.
Freud toma la idea de Fechner de que “el escenario de los sueños es otro que el de la vida de
representaciones de la vigilia”. La idea que así se pone a nuestra disposición es la de una localidad
psíquica. La localidad psíquica corresponde a un lugar en el interior de un aparato, en el que se
produce uno de los estadios previos de la imagen.
Dicho aparato tiene una dirección, toda nuestra actividad psíquica parte de estímulos (internos
o externos) y termina en inervaciones (se usa este término para indicar un proceso que tiende a la
descarga de energía), por eso le asignamos al aparato psíquico un extremo sensorial y un extremo
motor, en el extremo sensorial se encuentra un sistema que recibe las percepciones, y en el extremo
motor, otro que abre a las puertas de la motilidad. El proceso psíquico, transcurre en general, desde
el extremo de la percepción hacia el de la motilidad.
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El aparato psíquico está construido como un aparato de reflejos, en el cual el reflejo sigue
siendo el modelo de toda operación psíquica
Siguiendo con las percepciones, cuando llegan a nosotros, en nuestro aparato psíquico queda
una huella, la cual es llamada “huella mnémica” y su función es la “memoria”. La huella mnémica
sólo puede consistir en alteraciones permanentes sobrevenidas en los elementos de los sistemas.
Esto nos lleva a entender que hay dos operaciones que se rigen en sistemas diversos. Por un
lado, el sistema delantero del aparato recibe estímulos perceptivos, pero no conserva nada de ellos,
por lo que carece de memoria; por otro lado hay un segundo sistema que traspone la excitación
momentánea del primero a huellas permanentes.
El primero de los estos sistemas Mn contendrá en todo caso la fijación de la asociación por
simultaneidad, y en los que están más alejados el mismo material mnémico se ordenará según otras
clases de encuentro, de tal suerte que estos sistemas más lejanos han de figurar relaciones de
semejanza u otras.
El sistema P, que no tiene capacidad ninguna para conservar alteraciones, y por tanto memoria
ninguna, brinda a nuestra conciencia toda la diversidad de las cualidades sensoriales. A la inversa,
nuestros recuerdos sin excluir los que se han impreso más hondo en nosotros, son en sí
inconscientes.Es posible hacerlos conscientes, pero no cabe duda de que en el estado inconsciente
despliegan todos sus efectos. En los sistemas psi memoria y cualidad para la conciencia se excluyen
entre sí.
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Lo que llamamos nuestro carácter se basa en las huellas mnémicas de nuestras impresiones; y
las que nos produjeron un efecto más fuerte, las de nuestra primera juventud, son las que casi nunca
devienen conscientes. Pero cuando los recuerdos se hacen de nuevo conscientes, no muestran
cualidad sensorial alguna o muestran una muy ínfima en comparación con las percepciones.
Una de las instancias psíquicas somete la actividad de la otra a una crítica cuya consecuencia
era la exclusión de su devenir-consciente.
La instancia criticadora mantiene una relación estrecha con la conciencia. Se sitúa entre esta
última y la conciencia como una pantalla. Identificamos a la instancia criticadora con aquella que
guía nuestra vida de vigilia y decide sobre nuestro obrar consciente, voluntario; el sistema criticador
se situará en el extremo motor.
Ahora, conforme a nuestras hipótesis, sustituyamos estas instancias por sistemas. Incluimos los
dos sistemas en nuestro esquema, y en los nombres que les damos expresamos su relación con la
conciencia:
El envión para la formación del sueño viene del inconsciente, la fuerza impulsora del sueño es
aportada por el Icc. Esta excitación onírica exteriorizará el afán de proseguirse dentro del Prcc y
alcanzar desde ahí el acceso a la conciencia.
Durante el día la censura de la resistencia les ataja a los pensamientos oníricos este camino que
lleva a la conciencia pasando por el preconsciente; pero en la noche se abre el acceso a la
conciencia, disminuye la resistencia en la frontera entre inconsciente y preconsciente, recibiendo
sueños que se mostrarían con carácter de alucinaciones.
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Durante la vida de vigilia, nuestro aparato psíquico recibe estímulos y por medio del polo
motor volcarlos hacia el exterior. En la vida del sueño, el polo de la motilidad está cerrado, por lo
tanto nuestro aparato recorre por vía progrediente por medio de la energía, de la fuerza impulsora
que otorga el inconsciente recorre todos los sistemas y llega al polo motor, el problema es que ese
polo está cerrado. Por lo cual vuelve de manera regrediente hacia el primer sistema, es decir hacia la
percepción. Cuando recorre esta vía va excitando los sistemas hasta llegar a la percepción y ahí es
cuando se sueña en imágenes. Por lo tanto las percepciones dan lugar como imágenes de las que una
vez partieron porque nosotros en nuestra percepción también recibimos representaciones en
imágenes.
A partir de encontrarle respuesta a porque se sueña en imágenes, va a decir que durante el día
hay censuras por lo tanto todo es manejado por el preconciente, lo que sale a la luz y lo que no. De
noche la censura baja porque el polo motor y el preconciente están durmiendo y aparece esta
regresión.
Algo a tener en cuenta es que esta regresión no es propia exclusivamente de los sueños.
También el recordar deliberado y otros procesos parciales de nuestro pensamiento normal
corresponden a una marcha hacia atrás dentro del aparato psíquico desde algún acto complejo de
representación hasta el material en bruto de las huellas mnémicas que está en su base. Pero en la
vigilia esta regresión no va más allá de las imágenes mnémicas perceptivas. ¿Por qué en el sueño
ocurre de otro modo?
2) una regresión temporal (en la medida en que se trata de una retrogresión a formaciones
psíquicas más antiguas);
3) una regresión formal (cuando modos de expresión y de figuración primitivos sustituyen a los
habituales).
Los tres tipos de regresión son uno solo y en la mayoría de los casos coinciden, porque lo más
antiguo en el tiempo es a la vez lo primitivo en sentido formal y lo más próximo al extremo
perceptivo dentro de la tópica psíquica. Tanto en el sueño, como en las psiconeurosis, soñar, es una
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regresión a la condición más temprana del soñante, una reanimación de su infancia, de las mociones
pulsionales que lo gobernaron entonces y de los modos de expresión de que disponía. Freud
propone alcanzar una perspectiva sobre la infancia filogenética del desarrollo humano, detrás de la
individual, del cual el del individuo es de hecho una repetición abreviada, influida por las
circunstancias contingentes de su vida.
Esta regresión es una pero tiene tres aspectos: uno tópico, porque va atravesando los distintos
sistemas; también es temporal porque regresa a formaciones que son más antiguas; y formal
porque se figura de un modo primitivo es decir de las imágenes que percibimos.
Vivencia de satisfacción
Hay supuestos que nos dicen que el aparato obedeció primero el afán de querer mantenerse en
lo posible exento de estímulos, y por eso en su primera construcción adoptó el esquema del aparato
reflejo que le permitía descargar enseguida. Pero las urgencias y los sucesos de la vida van a
perturbar esto.
La excitación impuesta por la necesidad interior busca una descarga en la motilidad. El niño
hambriento va a llorar o patalear, pero la situación se mantendrá inmutable, ya que la excitación que
parte de la necesidad interna corresponde a una fuerza que actúa continuadamente.
El cambio sucede cuando, por algún camino (en el caso del niño, por el cuidado ajeno) se
hace la experiencia de la vivencia de satisfacción que cancela el estímulo interno, de esta forma
aparece una cierta percepción (la nutrición) cuya imagen mnémica queda, de ahí en adelante,
asociada a la huella que dejó en la memoria la excitación producida por la necesidad, es decir que
quedan dos huellas, la huella que dejó la necesidad y la huella que dejó la satisfacción de esa
necesidad.
La próxima vez que sobrevenga esa necesidad, a través del enlace que se estableció, se va a
promover una moción psíquica que va a querer investir de nuevo la imagen mnémica de aquella
percepción y producirá otra vez la percepción misma, restablecer la situación de la satisfacción
primera. Esto es a lo que llamamos deseo; la reaparición de la percepción es el cumplimiento de
deseo, y el camino más corto para este es el que lleva desde la excitación producida por la
necesidad hasta la investidura plena de la percepción.
Nada nos impide suponer un estado primitivo del aparato psíquico en que ese camino se
transitaba realmente de esa manera, y por tanto el desear terminaba en un alucinar. Esta primera
actividad psíquica apuntaba entonces a una identidad perceptiva, o sea, a repetir aquella percepción
que está enlazada con la satisfacción de la necesidad. Si la satisfacción no sobreviene, la necesidad
perdura, y aquí está la diferencia entre deseo y necesidad, el deseo se logra cumplir con esa
alucinación que se logra al querer repetir aquella percepción enlazada con la satisfacción, pero la
necesidad no, esta va a necesitar del auxilio ajeno.
Toda la compleja actividad de pensamiento que se trama desde la imagen mnémica hasta el
establecimiento de la identidad perceptiva por obra del mundo exterior no es otra cosa que un rodeo
para el cumplimiento de deseo, rodeo que la experiencia ha hecho necesario. Por lo tanto, el pensar
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no es sino el sustitutivo del deseo alucinatorio, y en el acto se vuelve evidente que el sueño es un
cumplimiento de deseo.
Carta 52
Teniendo eso en cuenta, nuestro mecanismo psíquico se genera por estratificación sucesiva,
es decir, que de tiempo en tiempo todo el material existente va a experimentar un reordenamiento
según nuevos nexos; este reordenamiento son las transcripciones; entonces, una vez que el
material ingresó por medio de las excitaciones, quedó transcrito en una instancia y va a ir
avanzando a las otras instancias experimentando distintas traducciones según las leyes de cada una.
Es por esto que la memoria no preexiste de manera simple sino que la memoria preexiste de
manera múltiple.
1. P. Las neuronas son el lugar en donde se generan las percepciones que se anudan a la
conciencia, pero que no conservan memoria ni huellas de lo acontecido.
2. Ps. Los signos de percepción: es la primera transcripción de las percepciones, se escribe las
huellas de las percepciones. Son insusceptibles de conciencia y se asocian por
simultaneidad.
Cuando se realiza una transcripción de una instancia a la otra, el contenido debe sufrir una
traducción para poder adquirir la modalidad de trabajo del sistema al cual son transcritos.
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Punto B - La interpretación de los sueños
El aparato que propone Freud aquí es bidireccional, tiene una vía progrediente que va desde
la percepción a la motilidad y una vía regrediente que va desde la motilidad a la percepción.
Entonces, este es un aparato de carga y descarga.
1. Inconsciente
2. Preconciente-Conciente
Ambos sistemas se relacionan con dos instancias: La instancia criticadora, que se relaciona
con el sistema preconciente.conciente y funciona como una pantalla que permite definir lo que sí y
lo que no puede llegar a la conciencia y llegar al exterior. También guía la vida de la vigilia, la
atención y la motilidad voluntaria.
En cuanto al sentido regrediente, sucede que durante la vigilia hay una corriente continua en
el sistema psi que va desde el polo perceptor hacia el polo motor, encontrando su descarga allí,
durante la noche, en el estado del dormir, el polo motor se cierra, favoreciendo así a una
contracorriente de la excitación, esto quiere decir que vuelve de forma regrediente hacia el primer
polo, recorriendo todos los sistemas, por esto es que soñamos en imágenes.
Guía nº4
4. Describa los tres tiempos de la represión: represión primordial (en vez de primaria),
secundaria y retorno de lo reprimido (síntoma).
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8. ¿Cuáles son los caracteres de la represión (p. 146 A.E.)?
10. ¿Por qué decimos que hay dos formas de entender al síntoma? Freud primero indica que
podemos pensar por separado lo que ocurre con la representación y lo que ocurre con el
monto de afecto, pero luego dirá otra cosa, que hay una primacía de la representación sobre
el monto de afecto, que los afectos no se reprimen.
El estímulo es externo y así uno se puede sustraer de eso a través de la huida. Este mecanismo
de la huida no sirve para la pulsión porque es interna. La pulsión actúa siempre como fuerza
constante. Será mejor, dice Freud, que llamemos "necesidad" al estímulo pulsional; lo que cancela
esta necesidad es la "satisfacción".
La pulsión nos aparece como un concepto fronterizo entre lo anímico y lo somático, como un
representante psíquico de los estímulos provenientes del interior del cuerpo y alcanzan el alma,
como una medida de la exigencia de trabajo que es impuesta a lo anímico a consecuencia de su
trabazón con lo corporal. Ejemplo, la acidez sentida en la mucosa estomacal tiene un representante
psíquico que es la representación del hambre. Esta representación se llama Pulsión.
El esfuerzo es el factor motor, aquello que nos mueve al movimiento. La meta es la satisfacción
que solo puede alcanzarse cancelando el estado de estimulación en la fuente de la pulsión.
El objeto de la pulsión es aquello por lo cual puede alcanzar su meta. Es lo más variable en la
pulsión: no está enlazado originariamente con ella, sino que se le coordina sólo a consecuencia de
su aptitud para posibilitar la satisfacción. No necesariamente es un objeto externo; también puede
ser una parte del cuerpo propio. Puede ocurrir que el mismo objeto sirva simultáneamente a la
satisfacción de varias pulsiones.
Por fuente de la pulsión se entiende aquel proceso somático, interior a un órgano o una parte del
cuerpo, cuyo estímulo es representado en la vida anímica por la pulsión.
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Freud propone distinguir entre pulsiones yoicas o de autoconservación y las pulsiones sexuales.
Las pulsiones sexuales son numerosas, brotan de múltiples fuentes orgánicas. La meta a qué
aspira cada una de ellas es el logro del placer de órgano (el placer adscrito a un órgano específico
del cuerpo); sólo tras haber alcanzado una síntesis cumplida entran como función de reproducción,
como pulsiones sexuales. En su primera aparición se apuntalan en las pulsiones de conservación, de
las que sólo poco a poco se deshacen. También en el hallazgo de objeto siguen los caminos que
indican las pulsiones yoicas. Una parte de ella continúan asociadas toda vida a estas últimas, a las
cuales proveen de componentes libidinosos que pasan inadvertidos durante la función normal y solo
salen a la luz cuando sobreviene la enfermedad.
Los destinos de la pulsión pueden ser bien entendidos como variados de la defensa contra la
pulsión:
- El trastorno hacia lo contrario: Se trata de dos procesos diversos, por un lado, la vuelta de una
pulsión de la actividad a la pasividad y el trastorno en cuanto al contenido. En el primer caso,
brindan a los pares opuestos sadismo-masoquismo y placer de ver-exhibición. El trastorno sólo
atañe a las metas de pulsión; la meta activa (martirizar, mirar) es reemplazada por la pasiva (ser
martirizado, ser mirado) El trastorno en cuanto al contenido se descubre en este único caso: la
mudanza de amor en odio.
● El sadismo consiste en una acción violenta, en una afirmación de poder dirigida a otra
persona como objeto.
● Este objeto es resignado y sustituido por la persona propia. Con la vuelta hacia la persona
propia se ha consumado también la mudanza de la meta pulsional activa en una pasiva.
● Se busca de nuevo como objeto una persona ajena, que, a consecuencia de la mudanza
sobrevenida en la meta, tiene que tomar sobre sí el papel de sujeto.
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Los dos principios del acaecer psíquico
En este texto, Freud introduce el principio del placer y el principio de realidad como los dos
principios que rigen el funcionamiento psíquico. Mientras que el primero tiene por fin procurar el
placer y evitar el displacer, sin trabas ni límites, el segundo modifica al anterior, imponiendo las
restricciones necesarias para la adaptación a la realidad externa.
Freud retoma el tema de que el estado de reposo psíquico inicial habría sido perturbado por
las exigencias de las necesidades internas. En un primer momento, se habría producido un intento
de satisfacerlas por vía alucinatoria, es decir, mediante la representación en una alucinación del
objeto pensado o deseado, esta sería la vía del principio del placer, que es la tendencia a que
obedecen los procesos primarios. Pero el desengaño ante la ausencia de la satisfacción esperada
habría llevado al aparato psíquico a abandonar la tentativa de satisfacción por medio de
alucinaciones, y a representarse las circunstancias reales del mundo exterior e intentar modificarlas,
introduciendo así el principio de realidad, según el cual lo que se representa no es lo agradable
sino aquello acorde a la realidad, aunque sea desagradable.
Destaca las diferencias que se producen entre las pulsiones yoicas y las pulsiones sexuales en
relación al relevo del principio del placer por el de la realidad y sus consecuencias psíquicas.
Así, mientras que las pulsiones yoicas siguen el camino descrito, las pulsiones sexuales se
separan de manera significativa. Porque las pulsiones sexuales, al principio, se comportan de forma
autoerótica, de modo que se satisfacen en el propio cuerpo y no llegan a experimentar la frustración
que lleva a instituir el principio de realidad. Y cuando posteriormente se inicia el proceso de la
elección de objeto, éste queda interrumpido por el período de latencia, de manera que la pulsión
sexual queda retenida por largo tiempo bajo el dominio del principio del placer, del que en muchos
casos ya jamás se sustrae.
A esto hay que sumar el hecho que en el terreno de la fantasía la represión se mantiene
omnipotente y consigue inhibir las representaciones antes de que puedan ser advertidas por la
conciencia y provocar displacer. De todo ello se puede concluir que la pulsión sexual se rige por el
principio del placer, quedando así, efectivamente, la realidad desexualizada y dominando las
pulsiones yoicas.
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Principio de placer Principio de realidad
Pulsiones sexuales (se sustraen del principio de Pulsiones Yoicas o de autoconservación (son
realidad y se independizan de él). Estas pulsiones pulsiones del Yo y forman parte de la actividad
son primero autoeróticas y luego se interrumpen consciente)
por el período de latencia.
Las pulsiones sexuales son ineducables porque
están relacionadas con la fantasía y el
autoerotismo.
El objeto del autoerotimo es el propio cuerpo y
nos provoca una satisfacción sexual fantaseada.
La represión
Si se tratase de un estímulo exterior, se podría huir, pero, en el caso de la pulsión, de nada vale
la huida, ya que el yo no puede escapar de sí mismo. La represión se consolida como un buen
recurso contra la moción pulsional, es algo intermedio entre la huida y el juicio adverso. El juicio
adverso es un cierto reconocimiento de lo reprimido, cuando tomo conciencia de lo reprimido, esto
se da poniéndole un NO, no es eso; en el inconciente es al revés, SÍ, si es eso.
Para que una moción pulsional tenga como destino la represión, debe llenarse la condición de
que el logro de la meta pulsional depare displacer en lugar de placer. Esto parece una contradicción,
ya que, dice Freud, una satisfacción pulsional siempre es placentera. Lo que ocurre es que ciertas
satisfacciones son inconciliables con otras exigencias y designios (con esto se refiere a la ley y la
cultura, ley de prohibición del incesto), por tanto, producirían placer en un lugar y displacer en otro.
Entonces, la condición para la represión es que el displacer cobre un poder mayor que el placer de
la satisfacción. Además, la represión no puede engendrarse antes que se haya establecido una
separación nítida entre actividad consciente y actividad inconsciente.
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La esencia de la represión consiste en rechazar, desalojar algo de la conciencia y mantenerlo
alejado de ella, con el objetivo de evitar el displacer.
● La represión primordial
● La represión propiamente dicha
● El retorno de lo reprimido
Se llama primordial porque es una primera represión que nos espera antes de nacer, es
transindividual, más allá de lo individual, es la hipótesis de una primera represión. La represión
primordial coincide con la forma en que el aparato psíquico es atravesado por el lenguaje.
La idea de transcripción tiene que ver con la memoria de carga. Los términos de
‘transcripción’, ‘huella mnémica’, ‘representante’, ‘carga’, ‘investidura’ se asocian. Por eso
decimos que el aparato de descarga como es el arco reflejo, después de la represión primordial, en
un aparato de carga como es el aparato mnémico.
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También la represión primordial se puede asociar a la primera vivencia de satisfacción.
Vivencia de satisfacción como nace el deseo, y represión primordial como nace el inconsciente. Son
dos movimientos lógicos (IMP no es cronológico sino que es lógico, un niño a los tres años puede
no haber sido atravesado por la represión primordial).
● El deseo nace por medio de huellas, el deseo está entremedio de huellas: la satisfacción
obtenida y la satisfacción buscada.
Son transindividuales porque lo transmite el otro, lo transmite el deseo materno. También esta
relacionado con el edipo y la ley de prohibicion del incesto. La ley de prohbicion del incesto es el
freno a la satisfaccion , y eso viene de afuera, del deseo matenro que transmite una ley, la madre ya
esta atravesada por la ley. Lo que se reprime es algo de la sexualidad, algo que tiene que ver con la
prohibicion del incesto. Hay aparato psíquico porque hay freno y prohibición.
Una representación que está en el preconsciente va a sufrir el mismo destino que lo reprimido
primordial, esto es porque se asoció a lo reprimido primordial. Una representación que está en el
preconciente causa displacer en este, porque se asoció a lo reprimdio primordial.
El factor de atracción nos lleva a entender que la represión no impide a la agencia representante
de pulsión seguir existiendo en lo inconsciente, continuar organizándose, formar retoños y anudar
conexiones. En realidad, la represión sólo perturba el vínculo con un sistema psíquico, el de lo
consciente. De esta forma, una vez reprimida, y desde lo inconsciente, la agencia representante de
pulsión puede seguir trabajando con el fin de conquistar el acceso a la conciencia que le fue
denegado.
Algo a tener en cuenta es que la represión trabaja de manera en alto grado individual, cada
uno de sus retoños de lo reprimido puede tener su destino particular. Además de operar en alto
grado de individualidad, la represión también es móvil. La represión no es un acontecimiento que se
consumaría de una sola vez y tendría un resultado perdurable, sino que la represión exige un gasto
de fuerza constante. Si cesara, peligraría su resultado haciéndose necesario un nuevo acto
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represivo. Lo reprimido ejerce una presión continua en dirección a lo consciente, a raíz de lo cual el
equilibrio tiene que mantenerse por medio de una contrapresión, una contrainvestidura, mediante la
cual el sistema preconsciente se protege contra el asedio de la representación inconsciente,
manteniendo la represión.
Síntomas:
● Parálisis (histeria)
● Fobia
● Los pensamiento obsesivos (neurosis obsesiva)
Hay algo que hay que tener en cuenta, y es que la pulsión tiene dos elementos: los
representantes y el monto de afecto.
Monto de afecto es el destino del afecto, este está en el cuerpo, no se reprime. Freud dice que
puede tener tres destinos:
4. Hay que tener en cuenta que el afecto no se reprime porque este es una descarga.
Supuesto económico: pasar del inconsciente a la conciencia, no pasa a otro lugar, sino que se
le cambia la investidura.
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Los mecanismos de la represión propiamente dicha son sustracción de una investidura
preconciente y creación de una contrainvestidura preconciente.
Después, Freud dirá que no basta con una sustracción de investidura, sino que el proceso de
represión debe continuar porque la representación inconsciente quiere retornar a la conciencia y es
necesaria la creación de una contrainvestidura. Esta contrainvestidura se crea con la investidura
que quedó libre en el preconciente y pasa a otro representante que va a actuar de contrainvestidura
ahí, por ejemplo: el lobo en la fobia.
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Histeria de angustia o Fobia
Lo que se reprime en la histeria de angustia es una moción pulsional libidinal hacia una
persona, la cual genera una gran incomodidad, esta moción está apareada con angustia frente a la
persona. Entonces, se reprime el representante de la persona y lo que se transforma en angustia es el
amor hacia la persona,
Lo que se reprime en este caso es una actitud libidinosa hacia el padre, una moción pulsional
libidinal, apareada con angustia frente a él; entonces, lo que se reprime es el representante padre y
lo que se transforma en angustia es el amor hacia el padre, el monto de afecto.
2. En el segundo tiempo, en la conciencia, el padre va a ser sustituido por un animal que sea
más o menos apto para ser objeto de angustia y que tenga una relación inconsciente con el
padre. El resultado de todo esto es una angustia frente al lobo en lugar del amor hacia el
padre.
3. Por último, el tercer tiempo es la aparición de los síntomas, el intento de huida expresado
en evitaciones y prohibiciones del sujeto para no encontrarse con el objeto fóbico y que haya
un desprendimiento de angustia.
Primer tiempo de la fobia: se desarrolla una angustia y no se sabe a qué, y esta aparece en la
conciencia. Esta angustia viene de la represión del representante padre, así desaparece la moción
libidinal y se transforma en angustia, pero no se sabe a qué se debe esta.
Tercer tiempo: se crea cuando hay que inhibir el desarrollo de angustia que parte de la
formación sustitutiva. Para esto, se va a producir el parapeto fóbico y la muralla defensiva, que son
todas las prohibiciones y evitaciones del niño para evitar encontrarse con la formación sustitutiva.
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Histeria de conversión
La represión de esta histeria puede juzgarse totalmente fracasada en la medida en que sólo es
posible mediante extensas formaciones sustitutivas, pero respecto al monto de afecto sí es exitosa.
Neurosis obsesiva
Lo que cae aquí bajo la represión es un impulso hostil hacia una persona amada. Primero se
alcanza el éxito pleno, ya que el contenido de representación es rechazado y se hace desaparecer el
afecto, este es coloreado, el impulso hostil va a aparecer como un excesivo amor. Como formación
sustitutiva hay una alteración del yo en forma de escrúpulos de conciencia extremos, o sea, dudas e
inseguridades, pero estos no pueden llamarse síntomas.
Por otro lado hay una formación reactiva la cual se da por fortalecimiento de un opuesto, y
la represión por formación reactiva es el lugar por el cual lo reprimido consigue retornar, el afecto
desaparecido retorna mudándose en angustia social, en angustia de la conciencia moral y en
reproches sin medida. La representación rechazada va a reemplazarse mediante un sustituto por
desplazamiento, normalmente es un desplazamiento a lo ínfimo o indiferente.
Como podemos ver, el síntoma está relacionado con la formación reactiva y no con la
formación sustitutiva.
Ya que falla la represión, es decir, no evita que se desprenda la angustia, se pone en juego un
segundo tiempo en el cual se vuelve al mecanismo de huida por medio de prohibiciones y
evitaciones, este es el síntoma obsesivo, el cual es caracterizado por los rituales.
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