En España, los ministerios, oficialmente designados como departamentos según la Constitución, desempeñan un papel fundamental como
los órganos principales de la estructura central de la Administración General del Estado. Cada ministerio se encarga de supervisar uno o
varios sectores de actividad administrativa que comparten similitudes funcionales.
La determinación del número, nombre y alcance de los ministerios y las secretarías de Estado es prerrogativa del rey, quien toma esta
decisión a propuesta del presidente del Gobierno y la formaliza a través de un real decreto. Este proceso es crucial para configurar la
distribución de competencias y responsabilidades dentro del gobierno y garantizar una gestión eficaz de los asuntos públicos.
Titulares
Los encargados de liderar los ministerios son los ministros o ministros del Gobierno, quienes, en conjunto con el presidente y, en caso de
existir, los vicepresidentes, constituyen el Gobierno de España. Esta institución gubernamental es la máxima autoridad ejecutiva del país y
desempeña un rol esencial en la toma de decisiones y la implementación de políticas públicas.
Nombramientos y ceses
Los nombramientos y ceses de los ministros en España siguen un procedimiento específico. Los ministros son designados y destituidos
por el rey, siguiendo la recomendación del presidente del Gobierno.1
En algunos casos anteriores a la entrada en vigor de la Ley del Gobierno en diciembre de 1997, existen registros en los que no se
encuentra la información de cese de ministros en el Boletín Oficial del Estado. Ejemplos de esto incluyen a Manuel Gutiérrez Mellado,
quien ocupó el cargo de ministro sin cartera entre 1976 y 1977, y a Francisco Fernández Ordóñez, quien fue ministro de Justicia entre 1980
y 1981.2
A diferencia de los ministros titulares, la destitución de ministros sin cartera conlleva la disolución de dicho órgano.1
Funciones
Las funciones de los ministros en España, de acuerdo con la Ley del Gobierno,1 son esenciales para la adecuada gestión de sus
respectivos departamentos y la ejecución de las políticas gubernamentales. A continuación, se detallan las funciones que les
corresponden:
Desarrollar la acción del Gobierno en el ámbito de su departamento, en consonancia con las decisiones adoptadas en el Consejo de
Ministros o las directrices establecidas por el presidente del Gobierno. Esto implica llevar a cabo las políticas y programas específicos
relacionados con su área de competencia.
Ejercer la potestad reglamentaria en las áreas que son de competencia directa de su ministerio. Esto significa que tienen la autoridad para
elaborar y promulgar regulaciones y normativas en sus respectivos campos de acción, de acuerdo con la legislación existente.
Ejercer las competencias que les asignen las leyes, así como las normas de organización y funcionamiento del Gobierno, y cualquier otra
disposición legal que sea relevante para su departamento. Esto garantiza que los ministros actúen dentro del marco legal establecido y
cumplan con las responsabilidades específicas que les corresponden.
Refrendar, en su caso, los actos del rey en materia de su competencia. Esto significa que los ministros pueden ser requeridos para dar su
aprobación formal a las decisiones tomadas por el rey en asuntos relacionados con sus respectivos departamentos, lo que asegura un
proceso de toma de decisiones transparente y legal.
Además de estas funciones, los ministros, como miembros del Gobierno, participan en órganos colegiados que son fundamentales para la
coordinación y la toma de decisiones a nivel gubernamental. Estos órganos incluyen el Consejo de Ministros y las Comisiones Delegadas
del Gobierno, donde se discuten y se toman decisiones sobre cuestiones de importancia nacional y política pública.1
Suplencias
La suplencia de los ministros, para el despacho ordinario de los asuntos de su competencia, se debe determinar por un real decreto del
presidente del Gobierno, y siempre tiene que recaer en otro miembro del Gobierno. El real decreto debe expresar la causa y el carácter de
la suplencia.1
Desde la entrada en vigor de la Ley del Gobierno en diciembre de 1997, las suplencias se han dado en multitud de ocasiones, ya sea para
asumir la cartera de forma temporal o para suplir a un ministro en un asunto concreto. Cabe destacar la suplencia de la ministra de
Defensa, en mayo de 2008, por «alumbramiento». Carme Chacón se acogió al permiso de maternidad y los asuntos de su competencia
fueron suplidos por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.3
Ministros sin cartera
Además de los ministros titulares de un departamento, pueden existir ministros sin cartera, a los que se les atribuye la responsabilidad de
determinadas funciones gubernamentales.1
A continuación se muestran los ministros sin cartera de la democracia:2
Cargo (sin cartera) Nombre y duración
Ministro adjunto para las Regiones
Manuel Clavero Arévalo (4 de julio de 1977-5 de abril de 1979)
Ministro adjunto para las Relaciones con las Cortes
Ignacio Camuñas (4 de julio de 1977-29 de septiembre de 1977)
Rafael Arias-Salgado y Montalvo (5 de abril de 1979-17 de enero de 1980)
Ministro para las Relaciones con las Comunidades Europeas
Leopoldo Calvo-Sotelo (10 de febrero de 1978-8 de septiembre de 1980)
Eduardo Punset (8 de septiembre de 1980-26 de febrero de 1981)
Ministro adjunto al Presidente
Joaquín Garrigues Walker (5 de abril de 1979-2 de mayo de 1980)
Rafael Arias-Salgado (17 de enero de 1980-2 de mayo de 1980)
Pío Cabanillas Gallas (8 de septiembre de 1980-26 de febrero de 1981)
Jaime Lamo de Espinosa (1 de diciembre de 1981-29 de julio de 1982)
Ministro adjunto al Presidente, encargado de la Administración Pública
Sebastián Martín-Retortillo (2 de mayo de 1980-26 de febrero de 1981)
Ministro adjunto al Presidente, encargado de la Coordinación Legislativa
Juan Antonio Ortega (2 de mayo de 1980-8 de septiembre de 1980)
Ministro portavoz del Gobierno
Pío Cabanillas Alonso (27 de abril de 20004 -10 de julio de 2002)5
Organización interna
La organización central se encuentra regulada en el Capítulo II del Título I de la Ley 40/2015, bajo la rúbrica «Los Ministerios y su
estructura interna».
Para la gestión de un sector de actividad administrativa, en los ministerios pueden existir Secretarías de Estado y, de forma excepcional,
secretarías generales. De ellas dependen jerárquicamente los órganos directivos que se les adscriban.
Los ministerios cuentan, en todo caso, con una Subsecretaría y, dependiendo de ella, una Secretaría General Técnica para la gestión de
servicios comunes.
Por otro lado se encuentran las direcciones generales, que son los órganos de gestión de una o varias áreas funcionalmente homogéneas.
Las direcciones generales se organizan en subdirecciones generales para la distribución de las competencias encomendadas a aquellas,
la realización de las actividades que les son propias y la asignación de objetivos y responsabilidades. No obstante, se pueden adscribir
directamente subdirecciones generales a otros órganos directivos de mayor nivel o a órganos superiores del ministerio.
Creación, modificación y supresión de órganos
Las subsecretarías, las secretarías generales, las secretarías generales técnicas, las direcciones generales, las subdirecciones generales,
y órganos similares a los anteriores se crean, se modifican y se suprimen por real decreto del Consejo de Ministros, a iniciativa del
ministro interesado y a propuesta del ministro competente en materia de función pública.
Los órganos de nivel inferior a la subdirección general se crean, se modifican y se suprimen por orden del ministro correspondiente previa
aprobación del ministro de Administraciones Públicas.
Por último, las unidades que no tengan la consideración de órganos se crean, se modifican y se suprimen a través de las relaciones de
puestos de trabajo.
Jerarquía
Dentro de los ministerios los órganos superiores unipersonales son los ministros y los secretarios de Estado. Los ministros son los jefes
superiores del departamento y superiores jerárquicos directos de los secretarios de Estado.
Los órganos directivos dependen de alguno los anteriores y se ordenan jerárquicamente entre sí de la siguiente forma: subsecretario,
director general y subdirector general. Los secretarios generales tienen categoría de subsecretario y los secretarios generales técnicos
tienen categoría de director general.
Jerarquía de los órganos directivos:
Subsecretarías (y Secretarías Generales).
Direcciones Generales (y Secretarías Generales Técnicas).
Subdirecciones Generales.
Historia reciente