¿QUÉ SON LAS DROGAS?
Según la Organización mundial
de la salud (OMS), droga es toda
sustancia que introducida en un
organismo vivo por cualquier vía
(inhalación, ingestión,
intramuscular, endovenosa) es
capaz de actuar sobre el sistema
nervioso central provocando una alteración física y/o psicológica, la
experimentación de nuevas sensaciones o la modificación de un estado psíquico,
es decir, capaz de cambiar el comportamiento de la persona, y que posee la
capacidad de generar dependencia y tolerancia en sus consumidores
Según esta definición, son drogas la marihuana, cocaína, pasta base, éxtasis,
heroína, tabaco, alcohol y algunos fármacos.
El concepto de droga hace referencia a que la modificación puede ser perjudicial o
beneficiosa y que depende del tiempo de administración y de la dosis y de las
características de la persona que la consume.
¿CUÁLES SON LAS DROGAS MÁS USADAS?
Anfetaminas / Metanfetaminas
Las Anfetaminas y Metanfetaminas son estimulantes que aceleran las funciones
del cerebro y del cuerpo. Los fármacos vienen en pastillas, polvo o cristales en
roca llamados hielo. Las pastillas para dietas de venta bajo receta también están
incluidas en esta categoría.
Nombres comunes: Speed, anfetas, pastillas, meth.
Consumo: Las anfetaminas y metanfetaminas se tragan, inhalan, fuman, o
inyectan.
Efectos y Riesgos: Tanto si se tragan como si se inhalan por nariz, estas drogas
tienen un efecto rápido, haciéndote sentir más poderoso, alerta y energético. Las
inyecciones crean un placer breve e intenso. Estas drogas aumentan la frecuencia
cardiaca, la respiración y la presión arterial y también pueden provocar
sudoración, temblores, dolores de cabeza, insomnio y visión borrosa. El uso
prolongado puede causar alucinaciones y paranoia intensa.
Adicción: Las anfetaminas y metanfetaminas crean una fuerte adicción
psicológica. Los consumidores que dejan de usarlas informan que experimentan
diversos problemas de estados de ánimo como agresión y ansiedad y ansias por
tomar las drogas.
Éxtasis
Esta es una de las más recientes drogas de moda creadas ilegalmente por
químicos clandestinos. Tiene el aspecto de polvo blanco, pastillas o cápsulas. El
Éxtasis es una droga popular entre adolescentes en las discotecas porque es fácil
de obtener en fiestas, discotecas y conciertos.
Nombres comunes: XTC, X, Adam, E
Consumo: El éxtasis se traga y a veces se inhala («esnifa»).
Efectos y Riesgos: Esta droga combina un alucinógeno con un efecto
estimulante, haciendo que todas las emociones, tanto negativas como positivas,
sean mucho más intensas. Los que lo consumen notan una especie de hormigueo
en la piel y una mayor frecuencia cardiaca. También puede causar sequedad en la
boca, calambres, visión borrosa, escalofríos, sudoración y náuseas. Muchos
consumidores dicen también que sufren depresión, paranoia, ansiedad y
confusión.
Adicción: Aunque se desconoce la adicción física del éxtasis, los jóvenes que la
consumen se pueden volver psicológicamente dependientes de esta droga para
sentirse bien, enfrentarse a la vida o al estrés.
PCP
PCP o Fenciclidina es un polvo blanco cristalino que es soluble en agua o alcohol.
Tiene un sabor amargo distintivo. Puede ser encapsulado o coloreado.
Nombres Comunes: Angel Dust, Polvo de Ángel, PCP.
Consumo: Ingestando tabletas, bebido, o fumado si se convina con menta,
oregano, o marihuana.
Efectos y Riesgos: La gente que lo consume en el largo plazo puede presentar
pérdida de memoria, dificultades para hablar, depresión y pérdida de peso.
Además se pierde coordinación motriz. En caso de convinarse con alcohol o
benzodiazepinas puede llevar a la persona a la muerte.
Adicción: Alta dependencia psicológica que lleva a un comportamiento
compulsivo. En caso de dejar de consumir la droga, un adicto puede padecer de
graves sensaciones desagradables en el cerebro, pudiéndolo llevar en algunas
ocasiones al suicidio.
Barbitúricos
Éstas sustancias se consumen con propóstios médicos (sedantes, hipnoticos,
anestésicos, y anticonvulsionantes), sin embargo son altamente adictivos y
algunas personas las utilizan injustificadamente.
Nombres comunes: Barbitúricos – Mephorbarital (Mebaral) y Sodio Pentobarbital
(Nembutal). Benzodiazepinas – Ansiedad: Diazepam (Valum), Clordiazepoxida
HCI (Librium) y Alprazolam (Xanax). Sedantes: Triazolam (Halcion) y Estazolam
(ProSom).
Consumo: Se ingerien.
Efectos y Riesgos: Anemia, daños en el higado, intoxicación crónica (dolor de
cabeza, falta de visión) y depresión. Los bebes de usuarios crónicos pueden tener
problemas respiratorios y al comer. Insomio, y desorden al dormir, sudoración,
irritabilidad, y fiebre.
Adicción: Tanto los Barbituricos como las Benzodiazepinas llegan a ser utilizadas
por adictos en cantidades cada vez mayores para producir la misma sensación de
relajación. En caso de que la persona trate de dejar de tomarlas podrá padecer de
mucho cansancio, ansiedad, e insomnio.
Marihuana
La Marihuana es la droga ilegal de mayor consumo que se produce a partir de los
capullos en flor y las hojas secas de la planta cannabis. Su color varía de entre
verde marrón y café verdoso y su forma es de hierba seca. Una forma más fuerte
de Marihuana es el Hachís que luce como unas bolitas o tortitas marrones o
negras. A menudo se dice que la marihuana es la droga que sirve de puerta de
entrada a otras drogas porque su consumo frecuente a menudo lleva a consumir
drogas más fuertes.
Nombres Comunes: Marihuana, Mota, hierba, pot, porro, joint.
Consumo: La marihuana suele fumarse en un cigarrillo (también llamado porro),
puro, pipa o pipa de agua. Algunas personas la mezclan con la comida o la
preparan como si fuera té.
Efectos y Riesgos: La marihuana puede afectar el estado de ánimo y la
coordinación. Los que la consumen pueden experimentar cambios de humor que
oscilan entre estar muy excitado o feliz a estar adormilado o deprimido. Eleva la
frecuencia cardiaca y la presión arterial. A algunas personas se les enrojecen los
ojos o tienen mucho sueño o tienen mucha hambre. La marihuana tiene un efecto
tan fuerte en tus pulmones como los cigarrillos: los fumadores habituales tienen
tos, respiración sibilante y resfriados frecuentes.
Adicción: Los jóvenes que consumen marihuana se pueden volver
psicológicamente dependientes de ella para sentirse bien, enfrentarse a la vida o
al estrés. Además, su cuerpo puede exigirles cada vez más marihuana para lograr
el mismo tipo de experiencia estimulante que tuvieron al principio.
Cocaína
La Cocaína es un polvo cristalino blanco fabricado a partir de hojas secas de la
planta de coca. El crack, que recibe su nombre por el ruido que produce al
calentarse, se hace a partir de la cocaína. Luce como bolitas blancas o color
habano.
Nombres Comunes: Coca, nieve, polvo, blanca
Cómo se Consume: La cocaína se inhala por la nariz o se inyecta. El crack se
fuma.
Efectos y Riesgos: La cocaína remece el sistema nervioso central,
proporcionando a los que la consumen una sensación intensa y rápida de poder y
energía. El efecto estimulante tras inhalarla dura entre 15 y 30 minutos; al fumarla,
el efecto dura entre 5 y 10 minutos. La cocaína eleva también la frecuencia
cardiaca, aumenta la respiración, la presión arterial y la temperatura corporal. Los
que la toman por primera vez puede sufrir ataques cardiacos o experimentar
insuficiencia respiratoria. Inyectarte cocaína puede hacer que te contagies de
hepatitis o SIDA si compartes agujas con otros adictos. Inhalarla también puede
dañar el interior de tu nariz.
Adicción: Estas drogas son altamente adictivas y como resultado, la droga y no
quien la usa, es quien manda. Incluso después de consumirla, la cocaína y el
crack pueden crear ansias físicas y psicológicas que hacen muy difícil que se
pueda dejar de consumir.
Heroína
La Heroína procede de la «leche» seca de la amapola, que se utiliza también para
crear analgésicos como la morfina o la codeína. La heroína puede variar desde
polvo blanco o marrón oscuro hasta una sustancia pegajosa y parecida al
alquitrán.
Nombres Comunes: Caballo, jaco, chino.
Cómo se Consume: La heroína se inyecta, se fuma o se inhala.
Efectos y Riesgos: La heroína te da una sensación inmediata de euforia,
especialmente si se inyecta. Este viaje a veces va seguido de somnolencia,
náuseas, calambres estomacales y vómitos. A largo plazo, la heroína destroza el
cuerpo. Está asociada con el estreñimiento crónico, piel seca y problemas
respiratorios. Los que se inyectan heroína sufren a menudo, colapso de las venas
y corren el riesgo de contraer infecciones letales como el VIH y la hepatitis si
comparten agujas con otros adictos.
Adicción: La heroína es extremadamente adictiva y es fácil sufrir una sobredosis
(que puede provocar la muerte). La abstinencia es intensa y los síntomas incluyen
insomnio, vómitos y dolor muscular.
LAS PRIMERAS DROGAS EN EL MUNDO
El consumo de drogas es algo muy antiguo, pero el contexto, la frecuencia, los
motivos y formas en que son consumidas han cambiado mucho. Por otro lado, la
lucha contra la droga no es tan antigua y los resultados de las estrategias
empleadas son todavia dudosos. Cabrá al futuro decir que camino debe ser
recorrido
La costumbre de drogarse no es nueva. Históricamente, el hombre siempre ha
consumido sustancias que alteran el funcionamiento normal del sistema nervioso
central. El alcohol y los opiáceos fueron los primeros psicoativos empleados con
esta finalidad ya alrededor de año 5.000 a.C. Se estima que el cáñamo (cannabis
sativa) se cultiva en China desde hace 4.000 años. En América, el imperio incaico
(andino) sacaba tres cosechas anuales de hoja de coca (erythroxilum coca lam)
las cuales se utilizaban como analgésico y energizante de uso diario,
especialmente, en virtud de la
fatiga producida por la altura. En
la sociedad Azteca, igualmente se
empleaba la ingestión del hongo
llamado teonanacati y el consumo
de peyote con fines religiosos1.
Con fines mágico-religiosos, para huir de la realidad, para hacer frente a los
problemas o por la incapacidad para ello, por simple placer o con fines médicos el
hombre ha hecho uso de plantas y productos químicos hoy incluidos en el
concepto de drogas2. Han sido muchas las sustancias psicoactivas empleadas,
pero las más difundidas son la cafeína, el tabaco, el alcohol, el cannabis, la
cocaína y los opiá[Link], el alcohol sea el más antiguo de todos.
Las pesquisas históricas no son concluyentes, pero indican que la fermentación de
algún fruto o de la miel es el origen remoto del primer psicoactivo.
De hecho, los descubrimientos arqueológicos revelan que las vasijas ya existían
en 8.000 a.C. y que, por lo menos, en 5.000 a.C. eran empleadas para almacenar
miel3. De ahí se deduce que la miel fermentada y diluida en agua (aguamiel o
hidromiel) haya sido el primer vino para consumo humano4. Desde entonces el
alcohol ha formado parte de la vida humana:. Las bebidas fermentadas eran muy
frecuentes en todas las comunidades y las bebidas fermentadas se convirtieron en
artículos importantes de comercio colonial, después de las grandes navegaciones
5. Por último, durante el siglo XX se ha producido el fenómeno de la globalización
de los patrones de consumo, especialmente después de la segunda Guerra
mundial, cuando la bebida alcohólica deja de estar asociada a las comidas y la
nueva pauta de consumo pasa a ser la ingesta de grandes cantidades en breve
espacio de tiempo, asociada a actividades de ocio.6
Los opiáceos también poseen una larga historia. El opio, jugo de un tipo de
amapola, es una de las drogas más versátiles conocidas. Gracias a su ingrediente
activo, la morfina, el opio adormece el dolor, produce júbilo, induce el sueño y
reduce las aflicciones7.
La planta de la amapola, conocida como adormidera, siempre fue utilizada como
alimento, forraje y aceite, pero hay registros históricos de que sus funciones
psicotrópicas ya eran conocidas en 3.000 a.C.8. Del Oriente Medio, donde era
muy empleado por la medicina, se extendió hacia India y, después, en el siglo IX,
hasta China. En Europa occidental el opio adquirió importancia terapéutica en el
siglo XVI, después de los viajes del médico y alquimista suizo Paracelso, que
difundió el uso de la “piedra de la inmortalidad” para diversos fines en forma de
láudano o tintura9. En China era inicialmente consumido oralmente y como
medicina. Después, en el siglo XVII, se hizo popular en aquel país el consumo de
opio fumado 10. El consumo se incrementó de forma alarmante y la producción
interna no era ya suficiente. Se estima que en el siglo XIX eran 16,2 millones los
chinos adictos al opio fumado (6% de la población adulta)11. El intento de frenar el
comercio de opio generó dos guerras sucesivas (1839-1842 y 1856-1858), entre
Inglaterra y China, culminando con la derrota china y la obtención de una serie de
privilegios por parte de Inglaterra, como la completa legalización del comercio de
opio indio12 y la pérdida de la administración de Hong Kong13.
Hasta finales del siglo XIX el consumo de opiáceos no constituyó un verdadero
problema sanitario en Occidente. Sólo con la popularización de la cultura de
consumir opio recreativamente y con el rápido incremento de los casos de
adicción, sonó la alarma social para este problema14.
La morfina, en honor al dios del sueño Morfeo, fue aislada del opio a principios del
siglo XIX por el alemán Fiedrich William Sertüner y pasó a sustituir (junto con la
codeína) al opio en los tratamientos médicos15, especialmente después que se
introdujera la inyección hipodérmica como procedimiento terapéutico, en 185516.
Posteriormente, en 1874, fue creado el primer opiáceo semisintético, la
diacetilmorfina, también conocida como heroína. Unos años más tarde fue
comercializada por Bayer como sustancia antitusígena y como sustituto del opio y
de la morfina en los tratamientos de
deshabituación. La heroína alcanzó gran éxito
comercial en todos los continentes, por su alto
efecto antiálgico y estimulante. Sólo muchos
años después dejó de ser comercializada para
este fin17. La heroína empezó a popularizarse
como droga recreativa en Estados Unidos y en Inglaterra primero y, después, en
casi todo el mundo, generando algunas olas de comportamiento heroinómano, que
culminaron con la muerte de por lo menos una generación de adictos de heroína
inyectable (yonquis). Después de los 70 se ha convertido en el símbolo por
excelencia de los efectos perniciosos de las drogas18.
El uso y el consumo de los derivados cannabicos también es muy antiguo.
Originario del Asia Central, la planta cannabis pudo haber sido cultivada desde
hace 10.000 años. Registros arqueológicos permiten constatar que el cannabis ya
era empleado como fuente de fibras textiles (el cáñamo), en el 4.000 a.C.
Posteriormente, fue muy utilizado para hacer alpargatas, cuerdas, sacos, ropas y
velas de barcos19. Sus propiedades alucinógenas fueron descubiertas por primera
vez en el Oriente. Algunos escritos chinos que se remontan al año 3.000 a.C. ya
indicaban que “el cáñamo tomado en exceso hace ver monstruos, pero si se usa
largo tiempo puede comunicar con los espíritus y aligerar el cuerpo”20.
En Europa medieval su uso por las hechiceras estaba muy difundido y, tiempo
después, los médicos pasaron a adoptarla como remedio. Hildegard von Binger
(1150) recomendaba en Alemania el cáñamo para problemas de estómago y para
heridas. Afirmaba que “quien tenga una mente confusa y sufra dolores de cabeza
puede comerlo y éstos disminuirán” y alertaba que “para las personas de mente
débil será perjudicial abandonarse al cáñamo”21. Durante todo el siglo XIX fue
empleada con fines recreativos y médicos, hasta que su utilidad terapéutica se vio
reducida por su instabilidad farmacológica y por el surgimiento de nuevas
medicinas más eficaces. El problema del abuso del cannabis siempre estuvo
restringido a determinados y pequeños grupos, hasta que en los años 60 del siglo
pasado, la cultura hippie y de las músicas rock y reggae extendieron su uso
recreativo a todos los niveles y capas sociales22, cuando pasó a ser asociado a la
rebeldía de la juventud.
En la actualidad los cannabinóides son consumidos en gran escala en occidente
en tres principales presentaciones distintas, la marihuana, el hachís y el aceite de
hachís. La primera se presenta como hojas y flores secas de la planta y su
concentración de THC varia de 0,5 a 5%. Hay sin embargo algunas modalidades
de plantas modificadas genéticamente que ya presentan concentración de THC
entre 7 y 34%. El hachís, por su parte, se obtiene de la resina extraída de las
plantas y flores desecadas. Su concentración en los procesos actuales de
fabricación varía de 10 a 20%. Por último, el aceite de hachís se obtiene de la
destilación de la planta por solventes orgánicos y su concentración de THC varia
de 15 a 50%, pero hay muestras que llegan a presentar 85% de THC.23
El uso de la coca como estimulante en América es tan antiguo como el uso del
alcohol, del opio y del cannabis en el viejo continente y Asia. Se estima que las
hojas de coca ya eran mascadas en la región andina desde aproximadamente
5.000 a.C24.
La planta de la coca (Erythroxilum coca) crecía al principio de manera silvestre
pero empezó a ser cultivada, en el siglo X a.C., por los indios Chibcha de
Colombia, que después la difundieron hacía el sur. En la cultura Inca era usada
como planta sagrada en rituales, para hacer regalos especiales o como
medicamento25. Como poderoso estimulante que era, la hoja de coca era
mascada por los trabajadores para mitigar los efectos derivados de la altitud, el
hambre y la fatiga. También la empleaban como medicina para las molestias
gastrointestinales, los catarros y las contusiones.26. Antes de las grandes
navegaciones del siglo XVI la coca no era conocida en otros lugares del mundo.
Cuando llegaron los españoles, se sorprendieron con los efectos de las hojas
mascadas por los obreros. En un primer momento, por motivos religiosos,
intentaron prohibirla pero después la utilizaron como estimulante en la explotación
de las minas de platas27.
Hasta 1859, cuando Albert Niemann aisló la cocaína de la hoja de coca, el
consumo no era notable fuera de América, pues el complicado transporte de las
hojas generaba la pérdida de los principios activos. Con la mejora del embalaje del
producto y con el aislamiento de su principio activo, la cocaína empezó a ganar
espacio entre los consumidores europeos. Los laboratorios (Merck y Parke Davis)
aislaban la cocaína en América y transportaban el producto en bruto. En 1863, un
farmacéutico francés, Angelo Mariani, creó un preparado de extracto de coca y
vino (Vino Mariano) que tuvo gran éxito comercial como bebida tonificante28.
Una imitación del vino Mariano, creada por el americano John Styth Pemberton,
resultó en la mismísima Coca-cola. Su fórmula original contenía vino, cocaína y
cola (una nuez africana que contiene cafeína). Con el pasar del tiempo, fue
extraído el vino, después la cocaína y, en la actualidad, la cola ha sido sustituida
por cafeína sintética. Se puede, incluso, comprar la bebida sin cafeína y sin
azúcar29.
El uso médico de la cocaína tuvo un gran desarrollo a finales del siglo XIX. Paolo
Mantegazza escribió un tratado sobre la coca, describiendo sobre todo sus efectos
estimulantes y euforizantes, aconsejándola para el tratamiento de las
enfermedades nerviosas30. Muchos experimentos fueron realizados y Sigmund
Freud fue unos de los entusiastas de su aplicación para combatir la debilidad
nerviosa, la indigestión, la malnutrición, la impotencia, el asma, el alcoholismo y la
adicción a la morfina. En su artículo “Uber Coca” (1884) afirmaba que la cocaína
era eficaz en el tratamiento de la adicción a la morfina y que no generaba ningún
otro problema. Algunos años después intentó, sin éxito, justificar sus errores en lo
relativo a este tema31. Después de que las fábricas alemanas y holandesas
aumentaran la oferta del producto, su precio descendió de 280 dólares por onza
(28,7 gramos) en 1885 a 3 dólares en 1914, lo que favoreció una epidemia de
adicción desde Estados Unidos hasta India32. En esas fechas varias normas
restringieron y prohibieron la comercialización libre del producto.
A partir de los 70 del siglo pasado, Colombia y Bolivia volvieron a dominar el
comercio mundial de cocaína, con exportaciones en gran escala a Europa
occidental y, principalmente, a Estados Unidos, generando una epidemia de
consumo nunca vista anteriormente. En algunos países se crearon peligrosas
mezclas de la pasta base de la cocaína con productos químicos (crack, basuco,
base libre y merla), todas ellas con elevado contenido tóxico y bajo coste
económico33.
Hoy la adicción a la cocaína sigue siendo la más preocupante en los países
occidentales, con miles de millones en inversiones destinadas al tratamiento de
desintoxicación y a la prevención al [Link] cuanto al tabaco, a pesar de que
algunos hayan afirmado que ya estaba presente en las antiguas organizaciones
del oriente, su origen más conocido es el americano. Se acepta que la primera
cultura en utilizar las hojas de tabaco para fumarlas fue la maya, desde 2.000
[Link] los conquistadores españoles llegaron al nuevo mundo en 1492,
liderados por Colón, encontraron en la Isla de Haití (que se denominaba Tabago)
un indígena que se dedicaba a “chupar con deleite el humo producido por unas
hojas arrolladas en forma de cilindros y encendida por uno de sus
extremos”[Link] posibles virtudes terapéuticas, llevaron a los conquistadores de
la América hispánica a trasladar las semillas para su cultivo al viejo continente a
principios del siglo XVI. Los españoles también llevaron su cultivo hacia Prusia y
Filipinas (de donde se desplazó hacia China) y los portugueses la diseminaron por
Italia, África, Java, India, Japón e Irán35.
A pesar de algunas medidas restrictivas en algunos países, su uso se extendió
rápidamente, especialmente en Europa. Después, los gobiernos cambiaron su
actitud prohibicionista por medidas de control y tasació[Link] la invención de la
máquina de liar cigarrillos, en 1855, el consumo de tabaco creció de forma
alarmante y la industrialización llevó a las empresas tabaqueras a detentar un
enorme poder comercial, especialmente en Estados Unidos, Europa, Turquía y
China37. Actualmente se tiene plena conciencia de los muchísimos problemas de
salud generados por el consumo de tabaco, lo que ha llevado a la Organización
Mundial de Salud (OMS) a definir el tabaquismo como la principal causa evitable
de muerte precoz. Aún así, las nuevas generaciones se mantienen adictas a las
costumbres de consumo. Como la nicotina es una de las sustancias que más
adicción genera, sigue teniendo muchos [Link] cafeína, la droga más
consumida en el mundo, es la más reciente entre las seis drogas analizadas
históricamente. Aunque la planta ya existía hace miles de años en Etiopía, su
difusión como estimulante empezó en Arabia en el siglo X de nuestra era39.
La planta del café es originaria de Etiopía y cuenta la leyenda que un monje al
observar como se quedaban agitados los animales después de comer sus frutos,
decidió probarlos40. Fue en el siglo XVIII cuando el consumo de café eclosionó en
Europa y las colonias pasaron a ser los centros de producción para abastecer al
viejo mundo, llegando a producir el 70% de la producción mundial. También se
popularizó empezar el día con un café au lait.41 Además del café, la cafeína
también esta presente en otros dos alimentos muy consumidos por la población
mundial: el té y el chocolate.
Aunque hay muchas otras sustancias
psicotrópicas consumidas, merecen
destacarse los alucinógenos y las
anfetaminas, debido a la importancia
actual de su consumo mundial.
El uso de solanáceas alucinógenas,
como el beleño, la belladona, las daturas
y la mandrágora, se remonta a viejos testimonios del medio y extremo oriente. En
Europa, estaban ligadas tradicionalmente con la brujería, siendo empleadas en
contextos ceremoniales y terapéuticos. A ellas se atribuyan fenómenos de
levitación, telepatía y fantásticas proezas físicas. En Eurasia era muy abundante la
amanita muscaria, un hongo psicoativo empleado por los chamanes de Siberia en
sus rituales42.
En América, las antiguas civilizaciones indígenas también tenían la costumbre de
utilizar las plantas alucinógenas en sus ceremonias. A partir del siglo X, a.C. hay
piedras-hongo entre los monumentos de la cultura de Izapa, en la actual
Guatemala. En la región de Perú también se encontraron pipas de cerámica del
siglo IV a.C. con una figura del peyote, un cactus alucinógeno que contiene
mescalina43.
En nuestros días, el alucinógeno blando más consumido sigue siendo el cannabis,
pero ningún otro tuvo tanta importancia en el movimiento de la contracultura de los
sesenta del siglo pasado como el ácido lisérgico, que es el nombre con el cual se
denomina el núcleo común de todos los alcaloides presentes en el cornezuelo de
centeno o Claviceps purpurea.
El LSD 25 fue descubierto accidentalmente por el químico suizo Albert Hoffman en
el año 1938 cuando trataba de encontrar una sustancia análoga a un estimulante
del sistema circulatorio44. Una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, la casa
Sandoz se dedicó a difundir el descubrimiento, bajo el nombre comercial de
Delycid. Era empleado experimentalmente para facilitar la psicoterapia y para
combatir algún trastorno como el alcoholismo crónico, anomalías sexuales, etc,
Después cuando se comprobó que los efectos producidos eran imprevisibles,
terminó prohibiéndose.
El uso ilegal de esta droga se generalizó a partir de los años 60-70 asociado a la
llamada "contracultura" siendo utilizado por universitarios, intelectuales, artistas y
músicos en busca de otros estados de [Link] la actualidad, siguen siendo
utilizados el LSD, los hongos mágicos, la mezcalina, el peyote, pero están de
moda otros alucinógenos de origen sintético, como el DOM, DOET, DOB, TMA,
MDE, MBDB, TMT, MDA y el MDMA. En general tienen un efecto estimulante y
alucinógeno y están vinculados a determinados grupos urbanos, como el
movimiento new age y el rave. En España están asociados a la ruta del
bacalao45.
Las drogas sintéticas o de diseño son el nuevo desafío para las autoridades de
represión del mercado de drogas, pues en general son de fácil fabricación y
circulación, lo que favorece su difusión ilegal. Además, están desvinculadas de
rituales religiosos como ocurría en la antigüedad con los alucinógenos naturales.
Las anfetaminas, al contrario que los alucinógenos, son relativamente nuevas. Son
estimulantes que aumentan los niveles de actividad motriz y cognitiva, refuerzan la
vigilia, el estado de alerta y la atención y, a menudo, tienen potencial
[Link] anfetamina es un derivado químico de la efedrina, sintetizado por
primera vez en 1887 por el químico rumano L. Edeleano, quien llamó al
compuesto fenilisopropilamina. El uso médico experimental de las anfetaminas
comenzó en los años 1920. La droga sería utilizada desde entonces por los
militares de varias naciones, especialmente de la fuerza aérea, para combatir la
fatiga e incrementar la alerta entre las milicias46.
La Segunda Guerra Mundial propició su administración a los soldados de forma
masiva, con el objetivo de combatir la fatiga y mantenerlos alertas. Casi todos los
ejércitos las utilizaron. Para que se tenga una idea, el ejército estadounidense
distribuyó más de 180 millones de pastillas a sus combatientes47. La anfetamina
también ha sido utilizada como agente para mejorar el rendimiento, tanto físico
(inaugurando el dóping deportivo), como intelectual (dóping cognitivo). La
dispensación indiscriminada del producto, unida al desconocimiento público
respecto de sus peligros potenciales y a la ausencia de un sistema idóneo de
farmacovigilancia, desencadenó fenómenos de abuso y adicción. En 1971, la
anfetamina fue sometida a control internacional en el marco de la Convención
Internacional de Psicotrópicos.
Otra sustancia del mismo grupo es la metanfetamina (MDMA), también conocida
como éxtasis. La metanfetamina es conocida por su reputación de estimulante
adictivo. Como la anfetamina, esta droga incrementa la actividad, reduce el apetito
y produce una sensación general de bienestar. El MDMA, tiene a sus espaldas un
largo recorrido. En 1914 fue patentado en Alemania por los laboratorios Merck
como supresor del apetito y en 1919 fue sintetizada en Japón, donde era utilizada
para el asma. Sin embargo, sólo comenzó a comercializarse en 1938, con el
nombre de Methedrina. Su uso medicinal nunca fue difundido, debido a los
problemas colaterales generados por su consumo. Quedó relegado a fines
experimentales en interrogatorios y psicoterapias48. También tuvo un rol relevante
en el campo militar, para aumentar el rendimiento de las tropas. Fue utilizada por
combatientes de la guerra civil española y, luego, de forma muy generalizada, en
la segunda guerra mundial. En Japón, se le ha atribuido la conducta temeraria de
los kamikazes. Formaba parte del equipamiento de la infantería alemana de las
Blitzkriegs, e integraba el uniforme de la Luftwaffe: en caso de sobrevivir a un
accidente, el piloto podría subsistir unos 4 días prescindiendo de alimentos y
descanso; sólo debía procurarse agua para evitar la deshidratación. En Inglaterra,
fue entregada durante la guerra al ejército de Montgomery y a la fuerza aérea49.
Los primeros consumos ilegales se detectaron durante los años 60 y 70 en el
oeste de [Link]., lo que propició su prohibición en 1985 en aquel país y
posteriormente en los demás50. Actualmente, se fabrica en laboratorios
clandestinos usando procedimientos sencillos e ingredientes relativamente
baratos, generalmente de fácil acceso. Estos factores se combinan para hacer de
la metanfetamina una droga de gran circulación, cuyo abuso está muy extendido
en Europa y Estados Unidos. La metanfetamina callejera también se conoce,
incluso en países de habla hispana, como speed, meth o crank. La forma fumada
de la droga suele llamarse ice, cristal o glass.
BIBLIOGRAFÍA:
[Link]
argIdioma=es
[Link]
[Link]
las-drogas-y-de-la-guerra-de-su-difusion/
[Link]
las-drogas-y-de-la-guerra-de-su-difusion/
[Link]
las-drogas-y-de-la-guerra-de-su-difusion/
[Link]