Tema Nro.
-8 (Contenidos sobre sociología criminal)
EL CLIMA Y ECOLOGÍA
1.- Noción de ecología.
La noción de la ecología se ha extendido con éxito al estudio de los fenómenos sociales
humanos. La ecología –animal o vegetal- es la ciencia dedicada al estudio de las maneras
en que plantas y animales se adaptan a los variados ambientes de la tierra.
1.1.-El medio ambiente geográfico.-
Ya desde hace siglos atrás varios autores han pretendido hallar nexos entre el medio
ambiente y los caracteres de los individuos que en el habitan. Tal es así que Herodoto creía
que el espíritu activo de los griegos y la pereza de los africanos dependían de las
condiciones climáticas.
En el campo criminológico fue Montesquieu el
primero al señalar que los delitos contra las
personas crecen a medida que nos acercamos
al Ecuador y a las regiones calurosas y al
contrario los delitos contra la propiedad crecen
a medida que nos alejamos del Ecuador y nos
acercamos a las regiones frías.
Los estudios criminológicos sobre influencia del factor geográfico fueron dejados de
lado o relegados a un lugar secundario, ante la emergencia de las tendencias
antropológicas, sociologistas en general.
2.- Medio ambiente físico y criminalidad.
En este aspecto Lombroso llamó la atención sobre las repercusiones del medio ambiente en
el numero de los delitos.
En lo tocante a orografía (parte de la geografía que trata de las montañas) y apoyándose
en estadísticas francesas consideraba que las montañas inclinan a los delitos contra las
personas (las montañas favorecen las emboscadas -ocultación de personas para atacar
por sorpresa a otras- y allí habitan las poblaciones mas activas) , mientras que en los llanos
predominan los delitos contra la propiedad y violaciones (en lo tocante a violaciones
atribuyó al hecho que en los llanos la población se encuentra mas concentrada)
El mar y las zonas montañosas.- Bernaldo de Quiroz a lo anterior agregó la delincuencia
costeña sobre todo en los mares tropicales y templados y el mar poseería un poder
erógeno lo que explicaría el predominio de los delitos sexuales en esas regiones. Al
contrario las montañas por sus características da lugar a la criminalidad violenta
Las teorías de estos autores no han hallado mayor eco y no porque los datos
estadísticos en que se apoyan sean falsos, sino porque se reincide en el defecto metódico
de considerar que de una correlación estadística puede deducirse una ligazón causal .
3.- El clima.
Para Lombroso el calor excesivo conduce a la inercia y a sentimientos de debilidad, van por
ejemplo desde la anarquía completa a la mas absoluta tiranía. El frió Moderado por
contrario induce a reacciones enérgicas y activas precisamente para munirse de los medios
y sobrellevar los rigores del clima, el frió excesivo modera la actividad nerviosa e inhibe el
consumo de energías. Son los calores moderados los que mas favorecen la actividad
inclusive delictiva, pues ni laxan ni entumecen. Para Lombroso el clima opera a través de
influencias excitantes o inhibitorias. Ejercidas sobre el sistema nervioso.
Para Leffinwel el clima influye aumentando o disminuyendo la irritabilidad de los nervios, el
impulso pasional.
El calor y la proximidad a la linea del Ecuador.-
Bernaldo de Quiroz, se refiere a la influencia del calor y la proximidad al ecuador
ofreciendo las siguientes cifras de homicidios por millones de habitantes:
Italia 95,1 a 98
España 74,1 a 77
Austria 23,1 a 26
Rusia 14,1 a 17
Alemania 8,1 a 11
Inglaterra y Escocia 5,1 a 8
Los datos anteriores solo se fijan en la temperatura dejando de lado otros factores
que podrían coadyuvar en la explicación de estas cifras.
Nicéforo y Lombroso habían hecho notar que la distribución de delitos violentos y
fraudulentos en Europa de debe también al grado de civilización así la barbarie se
caracteriza por delitos de fuerza mientras que en la civilización por delitos fraudulentos . En
el caso de los países europeos menos adelantados generalmente se encuentran al sur,
mientras que la civilización se acrecienta mas en el norte. Esto también permite explicar las
curvas estadísticas y no exclusivamente por el factor climático.
El autor Tarde llegó a la misma conclusión pues no desconoció la importancia de la
temperatura, pero la subordino a la de la civilización.
4.- Las estaciones, la semana, el dia y la noche.-
4.1. Las estaciones.
Estas se caracterizan por cierta temperatura, humedad, vientos, etc. así mismo porque
determina los ciclos de producción agrícola, las necesidades de energía industrial, las
exigencias físicas, etc.
Opera sobre la criminalidad de 2 maneras:
1.- Alteraciones físicas; tal como se vio al tratar el clima
2.- alteraciones sociales; de la siguiente manera: EN INVIERNO.-se presenta la necesidad
de obtener vestido y alimento, muchas actividades económicas declinan lo que puede llevar
a la comisión de delitos contra la propiedad. En VERANO los delitos violentos y contra las
personas alcanzan su extremo superior en los periodos de mayor calor. Los delitos sexuales
experimentan alzas en el límite entre PRIMAVERA Y VERANO.
Los autores Barnes y Teeters, Gillin y Sutherland hacen notar que en el verano los
dias son mas largos y favorecen mayor contacto social que sirve de oportunidad para
cometer delitos contra las personas, el calor lleva a mayor consumo de bebidas que son
ingeridas en cantidades suficientes para ocasionar intoxicaciones que potencian la
irritabilidad.
En el invierno aumentan las necesidades y escasean los medios para satisfacerlas porque
la naturaleza es menos productiva y se presentan olas desempleo.
Por su parte el autor Carlos Flores Aloras adiciona a este aspecto mencionando los
diferentes tipos de delitos: En invierno la delincuencia crece de manera general sobre todo
en delitos graves como el robo, asesinato, homicidios violentos.
En primavera se advierte un incremento de lesiones y delitos de homicidios.
En verano se incrementa la delincuencia mas que en otras epocas del año y se destacan
los delitos de lascivia y los delitos contra las personas llega a su máximo nivel es en
medio del verano.
4.2.La semana. Inicialmente estuvo relacionada con el ciclo lunar, ahora mas con la
costumbre y el periodo de trabajo. Desde los primeros tiempos de la criminología se
comprobó que la delincuencia aumenta los sábados y domingos inclusive los lunes. La
explicación se la enfoca por doble aspecto: 1ro.-El organismo se halla agotado, mas
cargado de toxinas, mas propicio a la irritabilidad, por otro lado 2do.- las influencias sociales
(mayores y mas frecuentes reuniones de personas dando oportunidad a los delitos
violentos, el mayor consumo de alcohol. Se ha comprobado que el fin de semana es pasado
fuera de la casa y ofrece tentación para que se produzcan delitos contra la propiedad.
En nuestro pais comienza el viernes por la
tarde por la costumbre de Viernes de Soltero
que por el exceso consumo de alcohol arroja
variedad de delitos como lesiones, homicidios, ,
trafico de estupefacientes, riñas, robos, ,
accidentes de transito, violaciones.
4.3.El dia y la noche. Hay algunos delitos que se realizan y ejecutan durante el dia,
pues importan el contacto social, la actividad laboral como ocurre con la estafa, las
defraudaciones al fisco, puesta en circulación de productos falsificados, giro de cheque en
descubierto, uso de instrumento falsificado.
Pero la mayor parte de los delitos (hurtos, robos violaciones de domicilio, muertes en
emboscadas, etc.) se llevan de noche y otros relacionados con la actividad nocturna en la
cual la principal característica es que el agente se ampara en la oscuridad que le ofrece el
ambiente.
En las ciudades altamente desarrolladas con la existencia de turnos de trabajo , llena
las 24 horas del día que crea una distribución mas uniforme de la delincuencia a lo largo
de todo el día.
5. El sociologista Franz Von Liszt. En Alemania existieron pocos seguidores de
Lombroso, pues más bien allí emergió una fuerte corriente sociologista, después de la
divulgación de las doctrinas de Marx.
Y el principal representante fue Von Liszt quien expresa que el delito es esencialmente un
fenómeno de la vida social
5.1. Las causas de los crímenes para este autor.
En cuanto a las causas de los crímenes los separa en dos
grupos y cada delito en particular resulta de la cooperación
de los 2 grupos:
-Causas individuales que se hallan en el centro de la
persona, de la propia naturaleza individual del delincuente
y Causas sociales se originan en el medio en que se
vive, las condiciones exteriores, físicas, sociales, sobre
todo económicas que lo rodean.
Von Liszt, citado por Mezger expresa; “De entre estas dos
causas tiene mayor importancia las de tipo social – económico Se es categórico al afirmar
que no existe tendencia innata al delito, sino que se depende “de las relaciones exteriores,
de los destinos vitales de los hombres en su totalidad, el que la perturbación del equilibrio
conduzca al suicidio, a la locura, a graves dolencias nerviosas, enfermedades somáticas, a
un modo de vida errante y aventurero o al delito”. (Mezger, 1942, pag- 139)
Von Liszt cree que el tipo de las causas que han tenido mayor peso en cada caso concreto,
no puede ser determinado sino después de un análisis del mismo. En sus conclusiones
investigativas afirma que en algunas personas predominan las circunstancias del momento,
que empujan al delito, son estos los delincuentes llamados ocasionales . Pero en otros, la
criminalidad tiene su fuente en profundas características individuales, que condicionan
una grave proclividad al delito: son los llamados criminales por tendencia. Entre estos hay
que distinguir los criminales corregibles de los incorregibles que deben tenerse presente a
efectos de también combatir el delito.
6. El crimen en las ciudades.
Estudios sobre la materia han evidenciado de manera general que la criminalidad del y
en el campo es menor que en la ciudad. Barnes y Titeers por ejemplo nos ilustran que
en 1920 datos obtenidos en Massachussets se demostró que los arrestos reportados
fueron 2.5 veces mayores en las ciudades de mas de 10.000 habitantes que en las
ciudades menores a esta cifra o las rurales[1].
6.1. Diferencia en ejecución de la criminalidad del campo y la ciudad.
La delincuencia urbana o citadina es de tipo predominantemente fraudulenta mientras que
la delincuencia campesina es predominantemente violento.
El autor Nicéforo señalo que esa diferencia se debe al grado de civilización, las
ciudades son centros de la civilización en tanto el campo se asimila menos y conserva
muchas características de la vida primitiva. El paso de la barbarie a la civilización se traduce
en lo delictivo por el decrecer de la violencia y el incremento de la fraudulencia. .
Algunos delitos se acumulan en las áreas urbanas, mientras escasean en el campo asi
sucede con los fraudes, estafas, bancarrotas, falsificaciones que requieren altas técnica,
fabricación, en cambio hay delitos típicamente rurales como el abigeato.
6.2. La delincuencia crece mas rápido que la población.
Se ha observado que la proporción del delito crece mas que la población de las ciudades:
Jakson Ville entre 1920 y 1925 aumento su población en un 50% pero los homicidios
pasaron de 31 a 69. Miami creció entre el 125 y 130% pero sus homicidios aumentaron en
un 660%. En general las ciudades grandes dan proporcionalmente mayor delincuencia que
las menores[2].
6.3. Causas generales para la mayor criminalidad urbana o citadina.
Algunas investigaciones emprendidas por Barnes y Teeters, Guillin, Parmelee,
Reckless -todos citados en la obra de Huascar Cajia- expresan que el crecimiento del delito
se manifestó de manera grave en las naciones sub desarrolladas, donde los centros
urbanos han aumentado mucho en tamaño. En los mismos no solo se trata de aumento de
población, sino también de que produce una notable migración del campo a la ciudad; los
inmigrantes llegan para vivir en barrios con pésimas condiciones materiales o conocidos
también como villas miseria, existen altos índices de desocupación, tendencia a la
desintegración familiar, etc[3].
Entre las causas que se establecieron para explicar , la elevada criminalidad urbana
se tiene a las siguientes:
- La mayor aglomeración urbana que al aumentar el numero de relaciones sociales aumenta
también las oportunidades de delinquir
-La ciudad ha destruido o debilitado los vínculos familiares y vecinales que en el campo aun
se mantienen fuertes.
-La ciudad supone más movilidad , mas cercanía para para imitar los actos criminales, mas
facilidades para profesionalizarse en el delito.
-La ciudad atrae más a los delincuentes inclusive a aquellos que se hincaron ene l campo.
-La ciudad ofrece más tentaciones y facilidades de ocultación y del anonimato
-Incrementa el número de necesidades sin hacerlo en las posibilidades de satisfacerlas.
-El vicio comercializado se muestra en el alcoholismo, diversiones nocturnas, drogas, juego,
prostitución
-La ciudad ofrece distracciones frecuentemente peligrosas que en la vida del campo no hay
-La pobreza en el campo no suele llegar casi nunca a los extremos que en las ciudades.
-Las bandas infantiles y juveniles son fenómenos urbanos y solo raramente campesinos.
- Se carece de lugares – parques, jardines – para que la población se distraiga sanamente.
-La vida ciudadana es más nerviosa.
-En las ciudades existe un mayor número de disposiciones que pueden ser
transgredidas[4].
7. Las áreas de delincuencia de Clifford Shaw y Mackay.
Uno de los mejores estudios ecológicos modernos en criminología se inició en Chicago
siendo la obra de Clifford Shaw y Mackay publicada en 1929 titulada las áreas de la
delincuencia, este libro tiene conclusiones de gran importancia.
Shaw observó que en la ciudad de Chicago había barrios en los que se daba el delito en
grandes cantidades, mientras que en otros las cifras eran menores.
En las características de los barrios con alta delincuencia que existía:
- Áreas de alta concentración industrial
- Malas condiciones de habitación
- Muchos individuos que viven de la caridad
- Muchos inmigrantes inclusive de diversas razas
- Carencia de sentido de vecindad y control. (Shaw y Mackay, 1931, pag. 60
-139)
Sobre este último aspecto menciona la delincuencia resulta porque los individuos se han
adaptado a las formas de conducta aceptados por la vecindad. Es decir las costumbres de
la comunidad tiene gran influencia en la determinación del número y tipo de delitos que se
cometen en ella.
En síntesis la teoría de Shaw se reduce en la afirmación que “el lugar es el que produce los
delincuentes”.
7.1.Crítica a esta teoría.
El aporte de Shaw tuvo las siguientes observaciones:
-Descuidó tratar de la capacidad selectiva, por ejemplo si encontramos muchos
delincuentes tal fenómeno puede deberse no precisamente a que el lugar la produzca , sino
que algunos de los delincuentes han ido a parar allí desde otra región, pues si un
delincuente comete un delito en un lugar lo mas probable que para burlar la persecución de
la policía se aleje de las regiones donde es conocido y va a residir a los lugares con ciertos
caracteres y que atraen a los delincuentes foráneos.. Taft en sus estudios de 71
delincuentes de Danville, comprobó que solo 8 de ellos habían nacido en el lugar..
-Hay barrios en los cuales no se ha creado el sentido de vecindad, pero dan muy poca
delincuencia.
-Con relaciona los grupos raciales o nacionales, por ejemplo los emigrantes japoneses que
viven en estados Unidos que tienen las características de barrios que cito Shaw, la
criminalidad es mínima.
7.2.- Formación de la bandas infantiles o juveniles.
En los barrios con esas características descritas líneas arriba, se forman preferentemente
las bandas infantiles y juveniles, eso depende de varios factores: como el hogar poco
atractivo; carencia de lugares de recreo donde niños y jóvenes gasten sus energías; poca
vigilancia de los padres pues es frecuente que ambos padres se vean obligados a trabajar y
dejen a los hijos casi abandonados.
8. Ultimas novedades sobre el estudio del crimen en las ciudades.
Últimos estudios en el ámbito de la criminología, evidencian que la delincuencia no se
presenta de manera similar entre todas las ciudades.
Andres Gomez Liévano perteneciente al Centro para el Desarrollo internacional de la
Universidad de Harvad nos da a entender que efectivamente no todas las ciudades son
iguales, pues en algunas existe una criminalidad exagerada mientras que en otras es baja,
pero ¿cual las causas?
Expresa que lo interesante radica en la consecuencia de como las partes interactúan unas
con otras y no son como parecería obvio, el resultado de las características individuales de
las partes, ningún ser humano es por si mismo criminal. Es decir cuando identificamos al
perpetrador de un crimen, lo que hemos identificado es, más bien un contexto en el cual
varios factores confluyen para la ocurrencia de eventos criminales. Así pues las diferencias
en criminalidad en las ciudades no emergen porque unas albergan más delincuentes que
otros, sino porque las interacciones que se desarrollan en ellas produce criminalidad. Las
transiciones entre épocas de baja o alta criminalidad son continuas y graduales. Además la
investigación en criminología ha establecido que, dado un contexto social determinado ,
hay un proceso largo y complejo en el que algunas personas se vuelven gradualmente más
susceptibles de cometer actos criminales.
Por ello no deberia sugerir que una ciudad con altas tasas de criminalidad implica que
todos sus ciudadanos son criminales, pero se sugiere que es un problema sistémico de la
ciudad. El hecho de que sea en un problema sistémico, tampoco implica que el crimen
pueda ocurrir en cualquier parte de la ciudad, cuando una ciudad registra altas tasas de
criminalidad , los crimenes tienden a ocurrir en unos pocos sitios.
No es bueno estudiar de manera separada a los criminales, o sus víctimas o los lugares
donde ocurren , porque en ciertos contextos urbanos , la interacción y colaboración entre
personas es la base para la acumulación de la riqueza, mientras que en otros la interacción
se convierte en la fuente de las tensiones sociales[5].
8.1. Particularidades de los crímenes cometidos en las ciudades.
Los autores Weisburd y Sherman en sus libros publicados en el 2015 y 2007
respectivamente - citados por Andres Gomez- señalan las siguientes particularidades de
la delincuencia citadina:
-Alrededor del 81 por ciento de las víctimas de homicidio registradas a nivel mundial en 2017, y más
5
del 90 por ciento de los sospechosos en casos de homicidio, fueron hombres jóvenes ;
-Solo el 3,5 por ciento de las direcciones en Minneapolis produjo el 50 por ciento de todas las
llamadas a la policía en un solo año;
-Solo el 3,6 por ciento de las direcciones en Boston produjo el 50 por ciento de las llamadas de
emergencia a la policía;
-Alrededor del 10 por ciento de las tabernas en Milwaukee a fines de la década de 1980 produjeron
más del 50 por ciento de toda la violencia que ocurría en este tipo de establecimientos;
-Alrededor del 15 por ciento de todos los agentes de policía producen más de la mitad de todos los
arrestos que resultan en condenas penales de criminales;
-En Seattle, entre 1989 y 2002, el 50 por ciento de todos los crímenes ocurrieron en solo un 4,5 por
ciento de las calles;
-La intervención policial en solo el 15 por ciento de las calles de Seattle representó casi toda la
reducción del crimen en la ciudad en la década de 1990;
-Solo 35 de las 9.589 calles de Brooklyn consumen más de un millón de dólares al año para la
cobertura de costes de encarcelamiento de sus residentes[6].
8.2. La Ley de Concentración del Crimen.
Esta expresada por Andres Gomez Lievano en su publicación del Crimen en las ciudades, sostiene
que esta ley tiene las siguientes implicaciones sobre el crimen:
1.La gran mayoría de las víctimas y los perpetradores de los crímenes son hombres jóvenes (Sampson
y Laub, 1992);
2.La mayoría de los crímenes ocurren en unas pocas ciudades, dentro de esas ciudades, en unos pocos
barrios, dentro de esos barrios, entre unas pocas bandas criminales o pandillas, y dentro de las
pandillas, solo entre unos pocos individuos;
3.Quienes cometen la mayoría de los crímenes violentos son, típicamente, también víctimas de ellos
(Curiel, Delmar y Bishop, 2018); y
4.Los crímenes se agrupan en el tiempo, es decir, hay ciclos de alta y baja criminalidad (Cohen y
Felson, 1979; Johnson, 2008).
¿Cuál es la causa subyacente de la ley de la concentración del crimen? La respuesta a esta pregunta
gira alrededor de la tesis según la cual el crimen funciona de manera parecida a las enfermedades
contagiosas que prosperan en ciertos contextos urbanos. En los siguientes párrafos se tratara de dar
una visión amplia sobre esta mirada y lo que criminólogos, economistas y científicos de la
complejidad han descubierto al respecto.
La ley de la concentración del crimen implica que los crímenes se correlacionan en el espacio y en el
tiempo. Es decir, la ocurrencia de un crimen en un lugar y tiempo determinados tiende a estar asociada
con la ocurrencia de más crímenes en su proximidad espacial y temporal[7].
8.3. La Teoría de las Actividades Rutinarias (TAR) de Cohen Y Felson.
La teoría más popular para explicar la concentración espacio-temporal del crimen es la teoría de las
actividades rutinarias (TAR) de Cohen y Felson (1979). Esta teoría sienta muchas de las bases de la
criminología actual (Wikström y Treiber, 2016) y ha sido una de las pocas teorías criminológicas
evaluada empíricamente de manera extensa. Cohen y Felson su teoría enfatiza las interacciones
sociales, y los cambios en la manera en que las personas interactúan, para explicar por qué hay unas
ciudades (o unas épocas) con alta criminalidad.
El enfoque de TAR plantea que cada crimen es un evento que ocurre solo cuando unas condiciones
especiales se dan simultáneamente: hay una persona con la capacidad y la intención de cometer un
delito, hay una víctima vulnerable, y hay ausencia de protección. Según esta teoría, incluso si el
número de posibles víctimas y victimarios permanece constante en una comunidad, los cambios en los
factores de interacción social podrían alterar la probabilidad de su convergencia en el tiempo y en el
espacio, y así, alterar las tasas de crimen.
La palabra “rutina” en el nombre de la teoría subraya el hecho de que los criminales tienden a explotar
las actividades rutinarias legales de las personas. Cuantas más rutinas y más estructura en las
actividades diarias, más posibilidades de desarrollar actos criminales con éxito, y esto es clave en
grandes ciudades donde la organización de grandes masas de población está sujeta al desarrollo de
normas claras de comportamiento y formas de interactuar rutinarias específicas. Así, muchos estudios
han establecido, por ejemplo, que los delincuentes tienden a visitar los mismos barrios y explotar las
vulnerabilidades que descubren con cada crimen que cometen (Bernasco y Nieuwbeerta, 2005).
Tres elementos en la teoría de Cohen y Felson se pueden matematizar fácilmente para generar
predicciones cuantitativas claras, susceptibles de evaluación empírica:
- interacción,
-complementariedad y
-Rutina.
Es decir, el hecho de que las personas interactúen en el ambiente urbano, el hecho de que los
eventos criminales ocurren cuando una multiplicidad de factores complementarios confluye
simultáneamente en el tiempo y en el espacio, y el hecho de que esos factores están asociados a
rutinas.
Por un lado, la consecuencia matemática y cuantitativa del rol de las interacciones sociales en la teoría
es simple, pero importante. Cuantas más interacciones, más crimen habrá, y dado que suele haber más
interacciones per cápita en ciudades más grandes y densas, deberíamos observar mayor crimen en
estas (Hanley, Lewis y Ribeiro, 2016).
Por otro lado, el hecho de que los factores que dan lugar al crimen se consideren complementarios, en
vez de sustitutivos, tiene dos implicaciones:
- primero, que los sitios donde los factores están presentes tendrán tasas de crimen
desproporcionadamente más altas que los sitios donde algunos de los factores faltan, ya que la
complementariedad implica la multiplicación de los efectos de los factores, mientras que la
sustituibilidad implica su suma (Gomez-Lievano, Youn y Bettencourt, 2012); y
-segundo, que la diversidad en las ciudades (como la heterogeneidad étnica) puede tener
6
consecuencias desventajosas en las tasas de crimen (Sampson y Groves, 1989) . Finalmente, en el
marco de esta teoría, las rutinas implican cuantitativamente la persistencia y repetición de los
crímenes en el espacio[8].
9.- Habitación-movilidad – barrios interticiales.-
9.1.La habitación.
La influencia de la habitación en la criminalidad puede darse de muchos casos: por ejemplo
una habitación que carece de luz, sol, aire y comodidades por la pobreza los adultos y niños
no desean pasar mucho tiempo, pues los adultos prefieren la taberna o grupo de amigos y
no ejercen vigilancia sobre los hijos. De paso los niños prefieren la calle, la banda las
aventuras al hogar que casi los expulsa por sus condiciones. Es indiscutible que muchas
carreras delictivas se han iniciado a causa del abandono del hogar. También la habitación
estrecha conduce a la promiscuidad fuente de malos ejemplos y hasta de delitos sexuales.
9.2.La movilidad.
Se refiere a las personas que cambian de residencia y da lugar a la delincuencia por 2
razones: 1) La movilidad excesiva provoca inestabilidad personal y familiar pues se carece
de un centro fijo, 2) Los inmigrantes deben buscar en cada lugar al que llegan un ajuste
cultural que no es fácil y si la migración tiene causas económicas los recién llegados son
vistos con malos ojos por los trabajadores ya establecidos pues traen consigo la
competencia y posibilidad de rebaja de sueldos. Los problemas de adaptación se agravan
cuando existen diferencias de idioma, cultura, costumbre.
9.3.Los barrios intersticiales.
Estos barrios se encuentran entre en los limites de las secciones urbanas y sub urbanas o
rurales que difieren entre si por caracteres sociales, raciales, políticos, económicos. Los
suburbios que se hallan alli suelen hallarse las bandas y delincuentes que se amparan bajo
la jurisdicción ofrecida diferente, realizan sus delitos en las ciudades y burlan la persecución
pasando al suburbio.
10.Estrategias para combatir el crimen en las ciudades.
Andres Gomez Lievano, luego de sus investigaciones realizadas sobre la ley de la
concentración del crimen, teorías sobre el crimen urbano, resume algunos principios para
controlar y prevenir el crimen, señalando que la efectividad de esos principios fue evaluada
por una diversidad de estudios empíricos rigurosos, analizados por el experto en
criminología Thomas Abt en su libro titulado “Sangrando. Las desvastadoras consecuencias
de la violencia urbana y un audaz plan para la paz en las calles.” publicada en 2019
10.1.El primer principio es el del enfoque (focus, según Abt).
Conforme a este principio, la lucha contra el crimen y
los esfuerzos de prevención deben estar enfocados en
los individuos, los barrios y los objetos (por ejemplo,
armas de fuego) más peligrosos, ya que un pequeño
número de delincuentes son responsables de la
mayoría de los crímenes cometidos en una ciudad, y
estos crímenes ocurren desproporcionadamente en
unas zonas específicas. Así pues, los retos más
importantes a la hora de implementar políticas contra
el crimen consisten en identificar a delincuentes de alto riesgo y grupos infractores, e implementar
estrategias de vigilancia en puntos críticos (los llamados hot spots). Hay que tener en cuenta, sin
embargo, que estas estrategias pueden perpetuar la violencia en vez de combatirla, como demuestran
Auyero et al. (2014) en su etnografía en los barrios periféricos de Buenos Aires. Al menos en los
barrios de la capital argentina, según estos autores, el Estado actúa de manera contradictoria al
controlar el crimen usando diferentes agencias (la Guardia Nacional y la Policía), a diferentes horas,
mediante diferentes estrategias, y abusando de su autoridad. Por lo tanto, es importante que estas
políticas se combinen con los siguientes dos principios: el de equilibrio (o “balance”, según Abt) y el
de equidad.
10.2.El principio de equilibrio.
Hace referencia al balance que debe haber
entre recompensas y castigos a individuos (y
grupos) relacionados con actividades
criminales. Dado que muchos jóvenes están
en riesgo de convertirse en criminales, pero
solo algunos son los que cometen la mayoría
de los crímenes, el castigo solo debe usarse
como una herramienta dirigida a disuadir a que los últimos no sigan cometiendo más crímenes.
Mientras tanto, para disuadir a los primeros de convertirse en criminales de hecho, las políticas deben
dirigirse a recompensar el buen comportamiento.
El uso de políticas basadas en los principios de enfoque y equilibrio puede volverse inefectivo si los
ciudadanos perciben que las medidas no son justas, perdiendo así el respeto por el Estado, la policía y
la autoridad (como en el caso de Buenos Aires).
10.3. Y principio de equidad.
Por esta razón, estos dos principios deben estar
acompañados por el tercer principio, el de equidad,
que tiene como motivación generar un sentido de
equidad y justicia en la comunidad. El principio
establece que la prevención, el control y el castigo
del crimen por entidades estatales deben funcionar
sobre unas bases muy fuertes y sólidas de
legitimidad. Esta legitimidad tiene dos componentes
principales: el primero es el componente de
efectividad, lo que significa que las intervenciones del Estado deben tener efectos exitosos medibles;
el segundo es el de equidad y justicia, lo que le da nombre al principio (Bottoms y Tankebe, 2012). Es
decir, las acciones que se toman no deben ser percibidas por la gente como sesgadas o injustificadas.
Cuando la autoridad es percibida como legítima en estos dos componentes, la gente sigue las normas
de manera voluntaria.
En resumen, los principios de enfoque, equilibrio y equidad de Abt afrontan el problema del crimen
urbano . Estos tres principios también son importantes dado que proponen políticas que
potencialmente hacen un uso eficiente de los recursos financieros, sociales y policiales a la hora de
combatir el crimen (los cuales suelen ser particularmente escasos en las ciudades más afectadas por el
crimen)[9].
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Fuente Bibliográfica utilizada:
- Criminología de Huáscar Cajias K.)
-Criminología de Carlos Flores Aloras
-Criminología, Augusto Mezger . Ed. Revista de Derecho Privado, Madrid 1942- Trad. J.
Arturo Rodríguez Muñoz.
-Social factors in juvenil delincuency, Shaw, Clifford y Mckay, Henry D.- USA. Government
Printing office, Washington, 1931.
- Gomez, A. (febrero 2021) El crimen en las ciudades. Recuperado el 22 de junio del 2022
de https://www.funcas.es/articulos/el-crimen-en-las-ciudades/
[1] Cajias, H. (1997) Criminología, op. cit. pág. 218
[2] Óp. cit. pág. 219
[3] Cajias, H. Criminología óp. cit. pág. 219
[4] Ibid.
[5] Gomez, A. (febrero 2021). El crimen en las ciudades. Recuperado el 22 de junio del 2022
de https://www.funcas.es/articulos/el-crimen-en-las-ciudades/
[6] Gómez, A.( febrero 2021) op. cit. pág. 6
[7] Gomez, A. op. cit. págs. 6 y 7
[8] Gomez,A. op. cit. pag.7
[9] Gomez, A. op. cit. pag.13