Discriminación laboral en la comunidad LGBT
Discriminación laboral en la comunidad LGBT
ISSN: 1405-7425
[email protected]
Universidad Autónoma del Estado de México
México
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Marleny Cardona-Acevedo
Universidad de Manizales, Colombia
[email protected]
Resumen:
Los mercados de trabajo han estado acompañados de mecanismos que discriminan y segregan a ciertos grupos de la sociedad por
su orientación sexual, sin importar las capacidades y potencialidades de los individuos. Este artículo presenta la caracterización
de los perfiles empresariales y ocupacionales de un grupo de la comunidad LGBT en la localidad de Chapinero en Bogotá-
Colombia. La metodología empleada se basó en la implementación de entrevistas semiestructuradas, partiendo de un análisis
descriptivo. Se encontró, en primer lugar, que la discriminación y segregación ocupacional varía para hombres homosexuales,
mujeres lesbianas, personas bisexuales y transgeneristas, es decir, está en función de la identidad, construcción y manifestación
corporal de la sexualidad; y en segundo lugar, las condiciones laborales de las personas entrevistadas afectan negativamente su
calidad de vida.
Palabras clave: Discriminación Laboral, segregación ocupacional, mercado laboral, Comunidad LGBT.
Abstract:
Discrimination and labor exclusion in the lgbt community: a case of study in chapinero district, Bogota Colombia e labor
markets has been partnered with discrimination and segregation mechanisms to specific groups of the society due to their sexual
orientation, regardless the potential and characteristics of the human been. is article shows the business and occupational
profiles characteristics for the LGBT community in Chapinero in Bogota-Colombia. e methodology used in this research is
based on the implementation of semi-structured interviews starting from a descriptive analysis. It was found that in a first place,
the discrimination and occupational segregation varies for homosexual men, lesbians, bisexual and transgender people. is means
that, the segregation and discrimination are in function of the identity construction and body demonstration of the sexuality. In
a second place, the working conditions of the surveyed people has a negative impact in their life quality.
Keywords: Employment discrimination, occupational segregation, labor market, LGBT Community.
Introducción
Los mercados de trabajo han estado acompañados de mecanismos que discriminan y segregan a ciertos grupos
de la sociedad sin importar las capacidades y potencialidades de los individuos. Estos fenómenos definen la
ocupación y los perfiles laborales de las personas por sus diferencias y otras características.
Dentro de los mercados de trabajo algunos perfiles ocupacionales evidencian discriminación laboral, lo
cual sucede cuando un grupo poblacional, que difiere de otras personas por procedencia étnica, sexo, por
discapacidad, raza y orientación sexual, presenta tasas de desempleo mayores o está limitado a tener empleos
de baja categoría y escasa remuneración; por consiguiente, se les dificulta alcanzar ciertos niveles jerárquicos
en el sector formal, aunque estén calificados para ello y lógicamente sus salarios son bajos. Por su parte,
la segregación ocupacional es la tendencia de que los individuos se empleen en diferentes ocupaciones por
pertenecer a un grupo en específico (mujeres, indígenas, negros, etc.), separados unos de otros en la estructura
ocupacional, lo cual significa la exclusión de estas personas por construcciones sociales (Baquero et al., 2000).
Con el paso del tiempo, las luchas contra la diferencia de religión, contra el racismo, esclavitud y los
movimientos feministas de inicios del siglo XX, han logrado disminuir la desigualdad de estos grupos
frente al resto de la sociedad. Sin embargo, los fenómenos de discriminación y segregación laboral siguen
latentes, especialmente en países en vía de desarrollo, donde algunos grupos poblacionales se encuentran en
condiciones de vulnerabilidad por no ser reconocidos sus derechos, afectando directamente su vida laboral y
calidad de vida, como es el caso de la comunidad LGBT. 1
La discriminación y exclusión laboral por orientación sexual varía para hombres homosexuales, mujeres
lesbianas, personas bisexuales y transgeneristas, es decir, está en función de la identidad, construcción y
manifestación corporal de la sexualidad. En los vínculos laborales, esta situación se presenta como un
problema social contemporáneo, que nace por la falta de aceptación de la diversidad sexual y se contrapone
con los patrones culturales patriarcales y homofóbicos.
En este sentido, los procesos de discriminación contra la población LGBT ocasionan que las relaciones
sociales de dicha comunidad se establezcan dentro de parámetros de desigualdad, incluso en los mercados
laborales, afectando la calidad de vida de los mismos, lo cual desemboca en el no reconocimiento como sujetos
laborales y diversos a dicha población.
Estudios y análisis económicos previos han comprobado la existencia de segregación y discriminación
laboral por sexo (hombre-mujer); sin embargo, estos trabajos no enfocan su análisis en el caso específico de la
población LGBT o diversidad de género. En este sentido, esta investigación busca responder ¿cuáles son los
perfiles ocupacionales de la comunidad LGBT en la Localidad de Chapinero teniendo en cuenta los actuales
mercados de trabajo y la vulnerabilidad en la calidad de vida?
Para dar respuesta a la pregunta de investigación se realizó un análisis descriptivo del mercado
laboral LGBT, utilizando una metodología basada en la implementación de entrevistas semiestructuradas,
obteniendo información directa y detallada mediante una serie de preguntas cerradas y abiertas, las cuales
brindan una aproximación de la realidad.
Dada la carencia de datos, las limitaciones y dificultad del trabajo de campo para la aplicación de las
entrevistas, el desarrollo de la caracterización y descripción de los perfiles empresariales y ocupacionales
LGBT se presenta como un estudio de caso 2 para seis establecimientos (demanda laboral) y 24 trabajadores
que pertenecen a dicha comunidad (oferta laboral).
El presente documento inicialmente parte de algunas consideraciones teóricas para comprender la
dinámica del mercado laboral frente a la diversidad sexual, haciendo referencia al modelo del gusto por
la discriminación como explicación de la segregación laboral por sexo, la presentación de teorías de
segmentación laboral, calidad de vida, de trabajo y reflexiones sobre injusticia socioeconómica de algunos
sectores de la sociedad. La segunda parte presenta una breve descripción de los lineamientos normativos a
nivel distrital y local en pro de la protección y garantía de los derechos de la población LGBT.
La tercera parte muestra la descripción geográfica, político-administrativa de la localidad de Chapinero,
y el perfil económico y empresarial LGBT en esta zona. La cuarta, presenta el estudio de caso del mercado
laboral de la comunidad, representado por el análisis de la oferta y demanda laboral de la población. La quinta
parte describe las condiciones, exigencias y calidad laboral de las personas entrevistadas, para determinar el
bienestar y calidad de vida de las mismas. En la sexta y última parte se presentan las conclusiones y algunas
recomendaciones.
Modelo del gusto por la discriminación como explicación de la segregación laboral por
sexo
La literatura para el análisis de la discriminación laboral por sexo reconoce la influencia y comportamiento en
los mercados laborales frente a la diversidad sexual. Siguiendo a Larrañaga (2000: 11), desde el punto de vista
neoclásico, Becker (1985) formuló el “modelo del gusto por la discriminación”, el cual se entiende como una
preferencia que el empresario discriminador está dispuesto a asumir, en este caso con la población LGBT. En
otras palabras, el gusto por la discriminación de los empresarios se explica por la disposición del empleador de
renunciar a la eficiencia económica, a la maximización de producción y de beneficios para ejercer sus prejuicios
frente a un grupo en específico de la sociedad.
Dado que el empresario varón no tiene prejuicios para contratar hombres, el coste de contratar a uno es el
salario (Wh). Sin embargo, para los empresarios que ejercen discriminación, el coste de contratar una mujer
es el salario de este trabajador (Wm), más el valor monetario del coste psíquico, el cual está determinado por
un coeficiente de discriminación (d), es decir, (Wm + d). Por tanto, el empresario responde a las condiciones
del mercado laboral regulado por el salario, donde contratará mujeres si su salario es inferior al de los hombres.
Lo anterior hace referencia al ejercicio de discriminación por parte de los empleadores, pero el modelo
del gusto por la discriminación indica que ésta no solo proviene de este grupo, sino también de otros grupos
dentro de los mercados laborales y en las mismas empresas.
En este sentido, siguiendo el trabajo de Higua (2012), los gustos de la discriminación también surgen de los
empleados y de los consumidores. La discriminación por parte de los empleados hace alusión a la presencia de
grupos mayoritarios, quienes también tienen prejuicios contra un grupo minoritario, es por tal motivo que
no gustan de laborar con estos. Este tipo de discriminación ocasiona el desplazamiento del grupo minoritario
a oficios en donde la presencia del grupo mayoritario es nula y su efecto es la reproducción de la segregación
laboral.
La situación laboral a la que se enfrentan la población LGBT podría ser sustentada y comprendida bajo
la teoría de segmentación del mercado de trabajo y de los mercados internos. A partir de estas teorías y su
articulación con los resultados del trabajo de campo de esta investigación, se puede describir la concentración
de la comunidad de estudio en los sectores formales o informales de los mercados laborales de Chapinero y
determinar la segregación laboral que enfrentan.
En primer lugar, Piore (1969) se enfoca en la hipótesis del mercado dual del trabajo, partiendo de la teoría
de segmentación del mercado laboral, el cual está dividido en dos sectores, el primario y el secundario. El
primero, también llamado sector formal, brinda puestos de trabajo con salarios altos, buenas condiciones
laborales, posibilidades de ascenso y estabilidad en el empleo. Dentro del sector primario, es necesario
distinguir un segmento superior específico de los empleos profesionales muy cualificados y un segmento
inferior característico de los empleos de cualificación media. Por otro lado, los puestos del sector secundario
o sector informal, tienden a ofrecer salarios bajos, tener peores condiciones de trabajo, inestabilidad en el
empleo y contratos temporales (Citado por Larrañaga, 2000: 16).
En segundo lugar, Doeringer y Piore (1970) explicaron la dinámica del sector primario del mercado laboral
anteriormente nombrado. Para ello, se basaron en la teoría de mercados de trabajo internos que:
Se fundamenta en la idea de que pueden existir normas y hábitos dentro de las empresas que determinen su trabajo,
organización, modelos de selección de personal o estructuras de remuneración. [...] En general, en un mercado interno de
trabajo, el empleo y el salario no se determinan, por el libre juego de las fuerzas del mercado, sino por normas y procedimientos
administrativos internos (citado por Carrasco et al., 2011: 97).
Conseguir una distribución económica efectiva para la sociedad, basada en la justicia social y de género, en el
reconocimiento de los derechos, bienestar de la población y en el funcionamiento pleno de las potencialidades
y libertades de cada individuo, es una labor que se debe dar prioridad. En este sentido, comprender la dinámica
de la discriminación social contra la comunidad LGBT y sus efectos en espacios laborales, implica reconocer
e incluir, en el estudio económico, particularidades culturales, morales y políticas.
Actualmente, la pobreza y desigualdad son fenómenos que agobian a ciertos grupos poblaciones,
especialmente en países en vía de desarrollo, donde gran cantidad de personas no tienen la oportunidad de
satisfacer sus necesidades básicas y la vida se convierte en una lucha por sobrevivir en un ambiente de injusticia
social.
Es común que el interés por medir el bienestar humano sea considerado como una combinación de
elementos objetivos como el PIB per cápita, el ingreso o renta y su evaluación individual. Pero existen
varios autores que se refieren a la calidad de vida, no como una medida compuesta por estos elementos,
sino también por factores subjetivos, incluyendo aspectos como el bienestar emocional, salud, trabajo y otras
formas de actividad productiva, relaciones sociales y seguridad, que determinan la construcción del desarrollo
económico desde una perspectiva cultural y humana (Ardila, 2003).
Dentro de este grupo de pensadores se destacan Sen (1996) y Nussbaum (2002) y (2005), quienes tienen
como objetivo medir la calidad de vida a partir de la perspectiva de capacidades. En palabras de Sen (1996:
55-56), las capacidades “representan partes del estado de una persona: en particular, las cosas que logra hacer
o ser al vivir”, las cuales debería tener toda persona para poder realizarse humanamente, en igualdad de
condiciones que los demás.
En este sentido, Sen (1996) indica que el desarrollo de una sociedad depende principalmente de la
posibilidad efectiva de realizarse plenamente, más no del aumento en el ingreso económico o el desarrollo
en función de utilidad, puesto que estas variables, en primer lugar, invisibilizan el fenómeno de desigualdad
en la distribución económica y, en segundo lugar, resultan inadecuados porque no tienen en cuenta la
heterogeneidad de los aspectos del desarrollo.
Además de que las capacidades “constituyen un criterio por excelencia para el reconocimiento de derechos
a las personas” (Sen citado en Nussbaum, 2005: 8), también brindan la forma más conveniente y satisfactoria,
en términos éticos, para abordar la igualdad como objetivo político y no como una igualdad de utilidad o
bienestar. 3 Igualmente, las capacidades incluyen varias de las titulaciones destacadas por el movimiento de los
derechos humanos, ya que intervienen no solo en la generación de libertades políticas y civiles, sino también
en el reconocimiento y protección de derechos económicos y sociales (Sen citado en Nussbaum, 2005).
Bajo una postura comunitarista Nussbaum propone una lista de 10 capacidades humanas básicas, que
suministran las razones para exigir el reconocimiento moral, político o jurídico de un derecho. Este enfoque
de capacidades se apropia de la concepción de la dignidad del hombre y de la vida, apropiándose de
consideraciones pluralistas, con una visión hacia la diferencia cultural.
Con los objetivos de medir y comparar los índices de calidad de vida entre sociedades y la formulación de
principios políticos básicos que juegan un papel importante en las garantías constitucionales fundamentales,
Nussbaum (2007) propone las siguientes capacidades básicas humanas fundamentales: “Vida, Salud física,
Integridad física, Sentidos, Imaginación y pensamiento, Emociones, Razón práctica, Afiliación, Otras
especies, Juego, Control sobre el propio entorno” (Nussbaum, 2007: 88-89).
Nussbaum determina que “una sociedad que no garantice tales capacidades a todos sus ciudadanos en
un umbral adecuado, no alcanza a ser una sociedad completamente justa, con independencia de su nivel de
opulencia” (2005: 31).
Fraser (1997) indica que la comunidad LGBT sufre un problema basado en el no reconocimiento como
sujetos sociales, marcado por un entorno de injusticia fundamental y conflicto que implica la lucha por el
reconocimiento de esta población. En este sentido Fraser propone dos concepciones amplias de la injusticia
que sufre la comunidad, la injusticia socioeconómica y la injusticia cultural o simbólica. En palabras de la
autora, la primera
[...] está arraigada en la estructura político-económica de la sociedad. Los ejemplos de este tipo de injusticia incluyen la
explotación [...]; la marginación económica [...]; y la privación de los bienes materiales indispensables para llevar una vida
digna (Fraser, 1997: 21).
Sobre la injusticia cultural o simbólica Fraser afirma que “[...] Está arraigada en los patrones sociales de representación,
interpretación y comunicación. Los ejemplos de este tipo de injusticia incluyen la dominación cultural [...]; el no
reconocimiento [...]; y el irrespeto” (Fraser, 1997: 22).
De igual manera, Bourdieu (2000; citado por Duque, 2008) hace referencia al tipo de injusticia contra
el sector LGBT como fenómeno que incluye dominación cultural, debido a que esta comunidad debe
ceñirse a los patrones androcentristas, heterosexistas y homofóbicos4 de la sociedad, fortaleciendo aún más
la marginación de dicha población, su segmentación y segregación, en especial en los mercados de trabajo
(Pérez et al., 2013). Es por ello que este autor conceptualiza la dominación simbólica basado en la negación,
la exclusión social y la invisibilización del sector LGBTI como:
La forma especial de dominación simbólica que sufren los homosexuales, afectados por un estigma que, a
diferencia del color de la piel o la feminidad, puede estar oculto (o exhibido) se impone a través de los actos
colectivos de categorización que hace que existan unas diferencias significativas, negativamente marcadas, y
a partir de unos grupos, unas categorías sociales estigmatizadas (Bourdieu, 2000; citado por Duque, 2008:
183).
Contexto normativo
A nivel distrital (Bogotá) y local (Chapinero), en pro de la protección y garantía plena de los derechos de la
comunidad LGBT, se ha desarrollado un lineamiento de políticas públicas orientado a la diversidad sexual
para garantizar el libre ejercicio de las capacidades, promover el reconocimiento, bienestar y mejoramiento
de la calidad de vida de ésta población.
En primer lugar, bajo la administración de Luis Eduardo Garzón (2004-2008), 5 se constituye el Decreto
608 del 28 de Diciembre de 2007, el cual tiene como objetivo generar capacidades y desarrollos institucionales
para una efectiva representación de los intereses de la población LGBT en los espacios de decisión de la ciudad
y promover una cultura ciudadana basada en el derecho a una vida libre de violencias y de discriminación por
identidad de género u orientación sexual (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2008c).
En segundo lugar, en la administración de Samuel Moreno Rojas (2008-2012), se estableció el
programa “Bogotá respeta la diversidad”, el cual apuesta por el impulso de acciones para desnaturalizar
la discriminación, potenciar las capacidades de los grupos vulnerables, reconocer las particularidades por
orientación sexual y ampliar el ejercicio de las capacidades humanas (Alcandía Mayor de Bogotá, 2008c).
Por último, durante el mandato de Gustavo Petro, mediante el Decreto 062 de 2014, se adopta la estrategia
“Ambientes laborales inclusivos”, el cual se desarrolla mediante el diseño y aplicación de instrumentos que
permitan identificar formas de discriminación desde y hacia servidores públicos; el desarrollo en entidades
de estrategias que reduzcan los mecanismos de discriminación y; el desarrollo de procesos, procedimientos y
manuales para garantizar a toda la población LGBT sus derechos (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2014: 5).
A nivel local las acciones para el reconocimiento de la comunidad LGBT en Chapinero son originados
a partir de los planes de desarrollo distritales. Por lo tanto, la localidad de Chapinero también empieza a
reestructurar sus políticas a partir de la publicación del Decreto 608 de 2007 anteriormente nombrado,
entendido como una apuesta de la administración de Luis Eduardo Garzón para la generación de políticas
públicas LGBT. Es por esto, que la Alcaldía Local de Chapinero ha tenido que articular los planes de
desarrollo y políticas públicas para brindar un espacio urbano adecuado para el desarrollo de tendencias de
diversidad sexual y el reconocimiento de los derechos de la población LGBT.
Bajo la perspectiva de una construcción de “Ciudad de Derechos”, el plan de desarrollo local de Banca
Inés Durán Hernández (2009-2012),6 gestionó el programa “Bogotá respeta la diversidad” enmarcado por
el proyecto “Bogotá diversa”, el cual estableció como meta la y asistencia a personas LGBT en centros
comunitarios a través de la implementación de acciones incluidas en la política pública para dicha comunidad
(Junta Administradora Local de Chapinero, 2008: 24).
Posteriormente, la administración de Mauricio Jaramillo Cabrera (2013-2016), adelantó varios
programas, entre los cuales se encuentra: i) la sensibilización de cuatro mil personas de la comunidad
educativa para prevenir la discriminación; ii) la realización de actividades culturales para la visibilización y
reconocimiento de los derechos LGBT y iii) la vinculación de 3 200 personas para prevenir la violencia contra
la mujer y comunidad LGBT (Junta Administradora Local de Chapinero, 2012).
Las anteriores acciones han hecho que la participación de la ciudadanía LGBT en Chapinero aumente de
forma considerable. Siguiendo a Rodríguez (2012), algunas de las iniciativas de la comunidad LGBT, para
hacer parte de las decisiones y gestión pública de la localidad, se han gestado en el Consejo de Planeación
Local (CPL), en el Comité Local de Mujer y Género (CLMyG), en el Consejo Local de Juventud (CLJ) y
en las Juntas Zonales de Seguridad (JZS).
Las iniciativas y participación de la población LGBT ha fortalecido el proceso de visibilización de este
grupo por medio de la territorialización de la localidad y ha logrado que la imagen de Chapinero como
distrito LGBT no sea determinada únicamente por bares, discotecas, restaurantes y saunas, sino también por
la presencia de instituciones y organizaciones no gubernamentales que trabajan por la protección de dicha
población.
Como ejemplo de lo anterior, se puede referenciar la creación de la Cámara de Comercio LGBT Colombia
(CCLGBTCo) en Septiembre de 2012,7 la cual tiene como objetivo promover el reconocimiento profesional
y estimular la creación de negocios para esta población.
La localidad de Chapinero se encuentra ubicada al centro-oriente de Bogotá, tiene una extensión total de
3 898.96 hectáreas (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2004). Está conformada por cinco Unidades de Planeación
Zonal (UPZ)8: UPZ 88 El Refugio, UPZ 89 San Isidro-Patios, UPZ 90 Pardo Rubio, UPZ 97 Chicó Lago
y UPZ 99 Chapinero.
En los últimos años la UPZ 99 de Chapinero se ha caracterizado por ser un territorio LGBT. La
apropiación del espacio por parte de ésta comunidad se debe a la necesidad de satisfacer sus demandas,
convivir y desarrollarse de manera libre, buscar el reconocimiento de la diversidad sexual y sus derechos
frente a los demás grupos de la sociedad, lo cual ha ocasionado que esta población desarrolle tendencias de
vida, actividades económicas, de ocio y entretenimiento. Lo anterior se articula con el diseño y aplicación de
lineamientos de politicas por parte de la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Alcaldía Local de Chapinero con el
fin de visibilizar, reconocer y mejorar la calidad de vida de la población.
Las nuevas tendencias de vida, diferentes comportamientos y manifestaciones culturales, la promocion
de la igualdad y el reconocimiento de la diversidad sexual gestado a partir del diseño de lineamientos de
politicas públicas impulsó la configuración de la UPZ 99 Chapinero como distrito LGBT, la cual tiene una
extensión de 161.26 hectáreas, que representan 13.06 por ciento del área total de la localidad (Alcaldía Mayor
de Bogotá, 2008c).
En el presente apartado se presenta como estudio de caso la caracterización de la demanda del sector
LGBT en Chapinero a partir de la información suministrada por los dueños y/o administradores de seis
establecimientos por medio de la entrevista “Estudio de caracterización de contratantes de mano de obra
LGBT en Chapinero”, identificando las principales actividades económicas y caracteríscas del empleo de la
comunidad de estudio.
Los bares, discotecas y cafés repesentan 67 por ciento de los establecimientos visitados (Tabla 1). Estas
unidades productivas se caracterizan por ser pequeñas empresas que, además de servir como expendio de
bebidas alcoholicas, ocio y entretenimiento, ofrecen servicios diferentes en el mismo lugar, como expendio
de comidas, karaoke y juegos.
TABLA 1
Actividad económica de los establecimientos LGBT entrevistados
Elaboración propia a partir de la entrevista de "Caraterización de contratantes de mano de obra LGBT en Chapinero"
Los establecimientos que funcionan como bares, discotecas, cafés y restaurantes representan el ícono para
el reconocimiento LGBT en la localidad. Pero existen otras actividades económicas propias de la comunidad
que se mantienen al margen del conocimiento y visibilidad de la sociedad, este es el caso de las unidades
productivas que funcionan como videos, cabinas de internet gay, spa y saunas. Estos establecimientos, ocultos
y que pasan desapercibidos en el paisaje urbano, son preferidos por hombres homosexuales y funcionan
epecialmente como puntos de encuentro para el libre desarrollo de la personalidad y sexualidad de las personas
que los concurren.
La dinámica económica de la población LGBT está representada, en su gran mayoría, por pequeños
y medianos establecimientos, los cuales cuentan con 5 a 15 trabajadores. Para esta investigación, los
establecimientos visitados registran un total de 39 empleados (Tabla 2).
Por otro lado, al considerar la composición del mercado laboral LGBT, se evidencia una mayor
participación de hombres (87 por ciento), de los cuales 62 por ciento son homosexuales, seis por ciento
bisexuales y 32 por ciento representa los hombres heterosexuales que trabajan en estos establecimientos.
Esto indica cierto margen de discriminación por sexo y orientación sexual en el grupo de entrevistados,
ya las mujeres tienen menos participación en estas ocupaciones y existe presencia de personal heterosexual
laborando en estos lugares.
TABLA 2
Personal vinculado a los establecimientos LGBT de acuerdo al nivel educativo, sexo y área ocupacional
Elaboración propia a partir de la entrevista de "Caraterización de contratantes de mano de obra LGBT en Chapinero".
En el trabajo de campo se evidenció que lo anterior se debe posiblemente a que los clientes frecuentes
de estos establecimientos son hombres, quienes prefieren ser atendidos por personal masculino, dado que la
venta de productos o prestación de algún servicio gira en torno a la buena relación entre empleado y cliente.
Para los dueños y empleados este es un método para atraer más clientes y aumentar las ventas.
Otra razón que puede explicar la mínima participación laboral de las mujeres en establecimientos LGBT
radica en que la mayoría funcionan en horarios nocturnos, los riesgos y exposiciones al peligro son altos, es
frecuente evidenciar casos de peleas, riñas y robos, situaciones que para los empleadores es más fácil lidiar
sí vinculan personal masculino. Sin embargo, es común encontrar mujeres trabajando como DJ e incluso
ocupando cargos en seguridad del establecimiento, quienes se caracterizaron por ser rudas y tener patrones
corporales masculinos, como se logró observar en el trabajo de campo.
Asimismo, se determina que 79 por ciento de los empleos son de carácter operativo y 21 por ciento
representa las ocupaciones administrativas. Teniendo en cuenta que estos establecimientos representan
pequeñas empresas, es importante mencionar que los dueños y/o administradores, además de encargarse de
las ocupaciones administrativas, sirven como apoyo para ejercer las actividades operativas, es usual encontrar
a los dueños trabajando como meseros, barman y atendiendo clientes. Por otra parte, 67 por ciento representa
la favorabilidad de ocupaciones de planta o permanentes, lo cual no está representado por algún tipo de
contrato de trabajo, sino que la permanencia de los trabajadores en estos establecimientos se debe a la
confianza e identificación de los trabajadores con el empleador.
Ahora bien, las tareas y ocupaciones en los establecimientos no requieren personal altamente calificado,
por tal motivo el bachillerato es el nivel académico que predomina en los trabajadores del sector LGBT;
además, los empleadores dan prioridad a los estudiantes universitarios en el momento de vincular a una
persona en su establecimiento. Para el caso de las unidades productivas visitadas 85 por ciento de las personas
han cursado bachillerato completo, de los cuales la gran mayoría están cursando pregrado, mientras que diez
por ciento de trabajadores manifiestan haber alcanzado un título profesional y cinco por ciento un título
técnico y tecnólogo.
Bajo estas condiciones, el proceso de selección y vinculación de personal en estos establecimientos es
sencillo, se realiza a través de canales directos con entrevistas, aunque muchas veces este proceso de selección
es omitido, ya que los trabajadores en su gran mayoría son referidos por amigos o conocidos y son vinculados
por referencia, sin mayores tramites, sin necesidad de ser entrevistado, pasar por una convocatoria o realizar
alguna prueba de práctica. No obstante, los dueños y administradores indicaron tener algunos criterios para
seleccionar personal, de los cuales los valores, la actitud para el trabajo, las competencias y habilidades son
los de mayor prioridad (Tabla 3).
TABLA 3
Importancia asignada por dueños y administradores a cada
criterio para la vinculación de personal / en porcentaje
Elaboración propia a partir de la entrevista de "Caracterización de contratantes de mano de obra LGBT en Chapinero"
De la misma forma, la buena presentación personal y adecuada expresión corporal y verbal son los
requerimientos más importantes para los dueños o administradores al momento de evaluar a una persona
próxima a vincular. Los empleadores indican que el lenguaje corporal, buenos modales y carisma son factores
vitales para atraer a los clientes y hacer crecer el negocio.
En este sentido, se observa que existe discriminación laboral por prejuicios y estereotipos en los
establecimientos LGBT. Estos mecanismos de discriminación por parte de los empleadores pueden están
representados por la asignación de ciertos roles según la identidad sexual, lenguaje corporal y el grado de
masculinidad y/o feminidad del trabajador, lo cual impulsa y fortalece la segmentación laboral por género y
orientación sexual, determinando así los perfiles ocupacionales de la mano de obra en el mercado de trabajo
LGBT.
entrevistadas es de ocho por ciento. Con respecto a los rangos de edad, en la mayoria de los
establecimientos existe concentración de empleados jovenes entre 18 y 25 años de edad. Los
entrevistados afirman que estos trabajos son una fuente de ingresos alternativos para quienes
están estudiando, significan el sustento diario, semanal o mensual (depende la periodicidad
del pago), representado en gastos de transporte, alimentación, libros y fotocopias académicas,
lo cual sirve como apoyo económico en sus hogares. Esta puede ser la razón del por qué los
jovenes son los representantes de la mayor parte de la oferta laboral del sector LGBT. Con
respecto a las condiciones de vida determinadas por el lugar de residencia se establece que ningún
trabajador se encuentra en situación de pobreza, la clase media-alta está representada por 88
por ciento de los empleados entrevistados y cuatro por ciento recide en zonas de estrato 5 y 6;
en cambio, ocho por ciento de los entrevistados indicaron vivir en barrios cuya estratificación
es 1 y 2. Ahora bien, la concentración de empleados en Chapinero es de 29 por ciento, esto
indica que existe alta relación entre el lugar de la vivienda y el sitio de trabajo. Esta localidad se
caracteriza por ser una de las zonas que posee numerosos equipamentos educativos, por estrategia
de localización los estudiantes buscan trabajos cerca de sus viviendas y centros educativos, con el
fin de minizar los costes de trasporte y alimentación. Además de ser un sector comercial, en el
que se ubican la mayoría de establecimientos LGBT, la UPZ 99 Chapinero se caracteriza por
tener sectores de tipo residencial y el uso de este sector para vivienda tambien es representativo
de la población de estudio. Para este caso de investigación, 54 por ciento de la mano de obra
entevistada (13 individuos) viven solos o con amigos en arriendo, representado especialmente
por hombres homosexuales y transgeneristas. Por otro lado, 46 por ciento de los trabajadores
(11 individuos) indicaron que su hogar está definido por un vinculo familiar, el cual tiene
vivienda propia o la están pagando, este es el caso de las mujeres lesbianas, los hombres bisexuales
y algunos homosexuales. La razón del estilo y condición de vivienda puede ser explicado por
factores culturales, ya que existe contraposición entre la formación o tradición homofóbica y/o
heterosexista de algunos nucleos familiares y la aceptación de la condición sexual no heterosexual
de algún miembro del mismo hogar. Por tal motivo, el rechazo por la orientación sexual puede
ocasionar, para algunos casos de las personas entrevistadas, que se independicen a temprana edad
y decidan subsistir por sí solas sin presiones familiares, o también, son obligadas a abandonar sus
hogares, como es el caso de algunos hombres homosexuales y transgeneristas entrevistados para
esta investigación. Sin embargo, algunas personas que viven con familiares, manifestaron el deseo
de independizarse pero no tienen las capacidades económicas para este fin. En este sentido, las
personas que viven solas indicaron que trabajar en un establecimiento LGBT, especialmente los
fines de semana, además de ser un substento para cubrir sus necesidades económicas, también
representa un espacio, en el cual no son presionados por su orientación sexual. Con respecto a
los perfiles laborales por formación, niveles de educación y áreas ocupacionales, se encontró que
los niveles de escolaridad no son altos, ya que los trabajadores del sector LGBT, en su mayoría,
se caracterizan por ser personas jóvenes. Los ciclos de educación intermedia como secundaria y
técnica constituyen cerca de 80 por ciento, en su mayoría representado por hombres homosexuales
y bisexuales; en contraste, del total de las personas entrevistadas, 17 por ciento han alcanzado
un título universitario. Es importante indicar que de la mayoría de las personas con secundaria
completa están estudiando carreras universitarias, 38 por ciento de los entrevistados se encuentran
cursando pregrado (Tabla 4). De este modo, del total de mano de obra entrevistada, 92 por ciento
se encuentra trabajando (Tabla 5), ocho por ciento restante está representado por dos hombres
transgeneristas, quienes no se encontraban ocupados para la fecha de la entrevista, ya que estos
individuos se dedican al estilismo, baile y presentación de eventos en establecimientos LGBT, los
cuales se caracterizan por ser trabajos precarios e intermitentes. Asimismo, 50 por ciento de las
personas entrevistadas (12 trabajadores) se encuentran estudiando, representado en su mayoria
por hombres homosexuales y bisexuales (Tabla 5), dedican su tiempo entre semana para deberes
acádemicos y los fines de semana son destinados para laborar en los establecimientos LGBT.
Por el contrario, los hombres transgeneristas entrevistados tienen poca participación en dentro
de los programas de formación académica, ya que indicaron que las ocupaciones que ejercen se
caracterizan por tener una remuneración baja, la cual no es suficiente para poder invertir en
capital humano, sin ignorar que su construcción e identidad de género puede ser un determinante
que los aleja de la posibilidad de alcanzar un nivel educativo alto, a diferencia de los demás
sectores de la comunidad.
TABLA 4
Nivel educativo por orientación sexual de los trabajadores entrevistados (en porcentaje)
Elaboración propia a partir de la entrevista de "Caraterización de perfiles ocupacionales de la comunidad LGBT en Chapinero".
TABLA 5
Situación laboral y académica por orientación sexual de las personas entrevistadas
Elaboración propia a partir de la entrevista de "Caracterización de perfiles ocupacionales de la comunidad LGBT de Chapinero".
Ahora bien, al abordar las áreas de formación se evidencia cierta diferencia en los procesos de aprendizaje
de los trabajadores, las mujeres lesbianas y hombres homosexuales tienen preferencia por los programas
académicos referentes a las Artes y Ciencias del Hábitat (21 por ciento), de los cuales se destacan
Arquitectura, Medios audiovisuales, Cine y Televisión, Fotografia, Artes Plásticas y Diseño Gráfico; las
Ciencias Sociales, las Ciencias Administrativas y Contables están representadas por 17 por ciento cada
una, resaltando Economía, Trabajo Social y Comunicación Social, Contaduria Pública, Administración de
Empresas y Administración Turistica y Hotelera. Por otro lado, las ingenierías tienen poca participación,
representando ocho por ciento, Ingeniería Catastral y Geodesia e Ingeniería Ambiental son las que sobresalen
dentro del grupo entrevistado.
Teniendo en cuenta las áreas de formación se puede evidenciar cierto grado de segregación ocupacional,
determinada en este caso por factores culturales, es decir, por la identificación que tenga la persona LGBT
con la misma comunidad y el reconocimiento o aceptación consigo mismo. De las personas entrevistadas, los
estudiantes de carreras vinculadas en las áreas de Artes y Ciencias del Hábitat, Trabajo Social, Comunicación
Social y Administración Turistica y Hotelera indican que se reconocen como LGBT, se identifican con la
comunidad y no tienen problema de dar a conocer su construcción de género frente a los demás grupos de
la sociedad.
En contraste, los estudiantes de Economía, Contaduría Pública, Administración de Empresas e ingenierias
indicaron que prefieren ocultar y mimetizar su identidad sexual, ya que suponen que la sociedad tiene el
imaginario colectivo de que esta población carece de “seriedad” para ejercer cargos en estas áreas, basandose
en prejuicios colectivos, discriminando las capacidades y competencias de cada persona. En este sentido,
la segregación ocupacional tambien puede estár determinada por mecanismos de autodiscriminación y
autoexclusión. Estos estudiantes son los que fundamentan el trabajo en establecimientos LGBT, no solo
como fuente de ingresos, sino como un lugar para desinhibirse y comportarse de acuerdo a su voluntad.
De la misma forma, la organización y estructura de la mano de obra pueden estár determinados por
mecanismos de autodiscriminación. Del total del personal entrevistado, el 25 por ciento tienen dos trabajos
(seis personas) (Figura 1), quienes laboran en unidades productivas que no están destinadas a prestar servicio
a la comunidad LGBT (de lunes a viernes), ellos indicaron que prefieren ocultar su orientación sexual para
evitar ser víctimas de posible discriminación por parte de compañeros de trabajo y jefes, en la noche asisten
a los centros educativos de formación y los fines de semana se ocupan en establecimientos LGBT.
Por otro lado, 54 por ciento trabaja unicamente en establecimientos LGBT y 21 por ciento restante en
establecimientos ajenos a las actividades economicas de la comunidad (Figura 1).
FIGURA 1
Principales áreas ocupacionales por establecimientos LGBT y no LGBT de las personas entrevistadas
Elaboración propia a partir de la entrevista de "Caracterización de
perfiles ocupacionales de la comunidad LGBT en la UPZ 99 Chapinero".
que se observó que si una mujer lesbiana tiene rasgos y expresiones masculinas su cargo se ubica en el área
de logística y seguridad.
La participación laboral en el sector LGBT es liderada por los hombres, quienes tambien trabajan en videos,
cabinas de internet gay, en spa y saunas, ya sea como administradores, masajistas o bartender. Para el caso de
los hombres transgeneristas y transformistas, la segregación ocupacional puede ser más evidente, ya que se
dedican al estilismo, baile, presentación de eventos e indicaron no tener otra opción laboral y trabajar en el
sector informal por la falta de formación y educación, a excepción de un hombre transgenerista, funcionario
activista en un Centro Comunitario LGBT que manifiesta tener un trabajo digno y obtener un salario alto.
En este sentido, partiendo de los perfiles laborales anteriormente descritos se puede identificar los niveles
de ingresos de la población LGBT entrevistada. La mayoria de las personas obtienen entre dos y tres
SMLMV (Salarios Mínimos Legales Mensuales Vigentes); los hombres homosexuales, además de representar
la mayoria del grupo de personas que viven solos o con amigos, en arriendo y tener dos trabajos remunerados,
son quienes reciben ingresos más altos, los cuales deben destinar para gastos en vivienda, alimentación,
educación y manutención.
Abordando el caso de los hombres trans, se determina que el nivel de ingresos de este sector de la poblacion
LGBT es heterogéneo. Para el caso del hombre transformista, quien gana entre 800 mil y un millón de
pesos, vive con su familia y no tiene gastos considerables, indica que sus ingresos son suficientes. Con
respecto a los tres hombres transgeneristas que brindaron información para esta investigación, dos de ellos
viven solos, en arriendo y manifiestan que sus ingresos son precarios, ya que para lograr estabilidad en sus
ocupaciones como estilistas, bailarines y presentadores de eventos deben invertir una parte considerable de
su salario en productos de belleza, estéticos y vestuarios, antes de satisfacer sus necesidades en vivienda digna
o alimentación; y el hombre trangenerista que manifiesta ganar más de tres millones de pesos se encuentra en
una situación favorable al trabajar bajo contrato a término indefinido en los programas de la Alcaldía Local
para el Centro Comunitario LGBT.
Para este caso de estudio, las mujeres lesbianas reciben una remuneración menor que los hombres
homosexuales, pero no tienen los mismos gastos , ya que su hogar está compuesto por un núcleo familiar y
los padres cabeza de familia son quienes cubren sus necesidades; en este sentido, los salarios de estas mujeres
son destinados para gastos o manutención personal y académica.
Teniendo en cuenta la caracterización de los 24 trabajadores del sector LGBT anteriormente descrita, se
percibe que la marginación laboral de la mano de obra en establecimientos de dicha comunidad puede ser
consecuencia de procesos de autodiscriminación y autoexclusión. De igual manera, este fenómeno agudiza el
problema de segregación ocupacional por presencia de posibles imaginarios colectivos para la asignación de
ocupaciones para cada sector de la población LGBT o roles sociales estereotipados, lo cual induce a pensar
que el mercado laboral para dicha comunidad se encuentra en un marco de desigualdad e influye en la calidad
laboral de cada persona.
Para determinar la situación contractual de cada trabajador dependiendo el tipo de contrato con que cuentan,
es necesario tener presente que algunos trabajadores asumen dos ocupaciones, se encuentran laborando tanto
en establecimientos LGBT y en establecimientos que no son propios de tal comunidad.
De acuerdo con la Figura 2, tan sólo dos trabajadores de los establecimientos LGBT cuentan con
un contrato de trabajo (hombre bisexual masajista en Spa-Sauna gay y hombre tansgenerista activista
funcionario del Centro Comunitario LGBT), el resto de empleados (71 por ciento) se caracteríza por laborar
en espacios informales (bares, discotecas y cafés, videos y cabinas de internet gay), en donde priman puestos
con bajos salarios, condiciones precarias e inestabilidad laboral, es decir, son ocupaciones que se sitúan en el
sector secundario que indica Piore (1969).
FIGURA 2
Tipo de contrato de los trabajadores según establecimiento y orientación sexual
Elaboración propia a partir de la entrevista sobre "Calidad del trabajo de la comunidad LGBT en Chapinero".
Con respecto a los empleados que no laboran en establecimientos LGBT se determina que están situados
en el sector primario de los mercados laborales, ya que 29 por ciento de los trabajadores (siete empleados)
cuentan con contratos a término indefinido, cuatro por ciento tiene contrato de trabajo (un empleado),
en donde existe mayor estabilidad y mejores condiciones de trabajo. En contraste, 13 por ciento de estos
empleados no cuenta con algún tipo de contrato, debido a que trabajan como personas independientes en
fotografía, publicidad y estilismo.
Teniendo en cuenta la anterior caracterización de los contratos de los trabajadores entrevistados, se
evidencia que en los empleos en establecimientos LGBT visitados prevalece la injusticia socioeconómica
determinada por la marginación salarial que ocasiona los trabajos mal remunerados e inestables. En cambio,
los empleados que tienen dos trabajos y aquellos que trabajan en establecimientos no LGBT se encuentran en
una situación favorable al contar con contratos que les garantizan alguna seguridad y estabilidad dentro del
sector formal; sin embargo, este grupo de trabajadores puede estár inmerso en la injusticia cultural o simbólica
como lo demonina Fraser (1997), ya que no gozan del reconocimiento y no hacen visible su identidad sexual
por prácticas representativas de la propia cultura y por mecanismos de autodiscriminación.
De la misma forma, la afiliación a u n sistema de protección social constituye un marco de seguridad,
estabilidad y bienestar para los trabajadores. Los sistemas de salud y pensión deben ser garantizados por el
ejercicio de un trabajo digno y formal, en donde se proteja la integridad de cada trabajador. En este sentido, 83
por ciento de los trabajadores entrevistados manifestaron estar afiliados a un sistema de salud que garantice
las capacidades de vivir, la salud e integridad física y 46 por ciento indicaron estar cubiertos por un sitema de
pensión que asegure el bienestar de cada trabajador a futuro (Tabla 6).
En este punto, el lector se puede preguntar: ¿Por qué la mayoría de los trabajadores estan cubiertos por un
sistema de salud si 71 por ciento de los empleos son informales?
Lo anterior se debe a que los ingresos de los trabajadores entrevistados para pagar un sistema de salud no
provienen de ellos mismos, ni de su propio trabajo, sino de sus familiares o insitituciones donde estudian
(seguro estudiantil). Sabiendo que la mayoría de la población de estudio tiene entre 18 y 25 años de edad, son
sus padres quienes cubren el gasto para la protección de la salud y vida de sus familias. En contraste, las 11
personas que trabajan en establecimientos no LGBT y que tienen algún tipo de contrato estan cubiertos por
un sistema de salud y cotizan pensión, incluyendo los trabajadores independientes, de los cuales se destaca el
caso de un hombre homosexual de 24 años, quien trabaja como publicista independiente y esta cubierto por
un sistema de salud y pensión por su padre militar, quien falleció años atrás.
TABLA 6
Protección social de los trabajadores LGBT entrevistados
Elaboración propia a partir de la entrevista sobre "Calidad del trabajo de la comunidad LGBT en Chapinero".
Remuneraciones
La calidad laboral también está determinada por el tipo de remuneraciones con las que cuenta cada trabajador,
ya que contribuye en las condiciones de trabajo, las jornadas, exigencias, integridad física e intensificación
de la mano de obra. Del total de trabajadores entrevistados 25 por ciento manifestó que sus remuneraciones
son fijas, representados por hombres homosexuales que trabajan en el sector formal. Por otro lado, una mujer
lesbiana, siete hombres homosexuales y bisexuales indican que sus remuneraciones tienen una parte fija y otra
variable, mientras que 33 por ciento de los entrevistados, entre ellos una mujer lesbiana, dos hombres gay,
un bisexual, tres transegeristas y un transformista, manifiestan que sus remuneraciones son variables en su
totalidad.
La variabilidad de los ingresos de las mujeres lesbianas, de los hombres homosexuales y bisexuales depende
de la rotación de personal y extensión de la jornada laboral en bares, discotecas y cafés, spa, saunas y cabinas
de internet. Para el caso de los hombres transgeneristas la variabilidad de sus remuneraciones depende de la
programación de eventos y shows de baile.
La extención de las jornadas y horarios de trabajo son factores improtantes para evaluar la calidad laboral
de las personas, ya que insiden directamente en la integridad física, en el desgaste mental y en los riesgos de
los trabajadores. El 29 por ciento de los trabajadores cumplen con jornadas de trabajo completas, 13 por
ciento con jornadas de trabajo parcial y 58 por ciento declaran trabajar sin limitación de horas. El primer y
segundo tipo de jornada laboral corresponde especialmente a los trabajos formales, mientras que las jornadas
sin limitación de horas concierne a los trabajos informales en unidades productivas LGBT, donde las jornadas
varían dependiendo de la hora de cierre de los establecimientos según la demanda de los clientes.
Con respecto a los horarios de trabajo en los establecimientos LGBT, 75 por ciento de los empleados
laboran en horario nocturno, especialmente en discotecas, bares y cafés; el horario del 25 por ciento restante
de trabajadores es variable y diurno, correspondiente a oficios en spa-sauna gay, videos y cabinas de internet
gay, en donde la rotación de personal es el factor principal que determina los horarios de los trabajadores.
La informacion obtenida muestra que los trabajadores LGBT se encuentran expuestos y vulnerables a
sitaciones que ponen en riesgo la salud mental y física, principalmente porque la mayoria trabaja en horarios
nocturnos. Asimismo, la extensión y distribución de las jornadas y horarios de trabajo para estos empleados
significa la exposición al peligro, especialemente en bares y discotecas de Chapinero, sector en el cual el ocio, el
entretenimiento y el consumo de licor van de la mano con el expendio de drogas, la presencia de vandalismo,
situaciones de violencia y robos.
Trabajar apurado, no tener tiempo suficiente para cumplir con sus obligaciones, trabajar bajo presión,
intensificación de la capacidades para atender las demandas y cumplir con el volumen de tareas en el trabajo,
son factores que determinan el ritmo y calidad de vida laboral de cada trabajador. Para el caso de los
trabajadores LGBT entrevistados se determina que 92 por ciento requiere un alto nivel de concentración y
atención constante en los establecimientos donde laboran (22 empleados), 75 por ciento de los empleados
manifestaron trabajar de forma rápida o apurada (18 empleados) y 79 por ciento trabajar bajo mucha presión
(19 empleados).
Se observó que el alto nivel te atención y concentracion, trabajar de forma rápida y bajo mucha presión
son caracteristicas de los trabajos en unidades productivas LGBT. Los trabajadores ecuestados manifiestan
que su trabajo es estresante y agotador. A pesar del estrés y desgaste físico, tan solo 29 por ciento de los
trabajadores (siete empleados) indican que su trabajo es monótono, aburrido y repetitivo, mientras que 88
por ciento (21 empleados) manifiestan sentir gusto por su trabajo e indican que es atractivo e interesante,
independientemente de la insatisfacción que presentan con respecto a las remuneraciones, 50 por ciento de
empleados no esta conforme con su salario.
El potencial y el rendimiento de una unidad productiva, en cierta parte, está determinado por la autonomía,
resposabilidad, creatividad, iniciativas propias y el control que cada empleado tenga sobre su entorno laboral.
En este sentido, un trabajo digno debe caracterizarse por otrogar al empleado la capacidad de participar
eficazmente en las decisiones concernientes al trabajo, la libertad de ejercer la relación practica en su proceso
y ambiente laboral.
El 83 por ciento de los trabajadores entrevistados declaran que sus ocupaciones requieren de creatividad
e iniciativa para introducir nuevas estrategias de venta y servicio al cliente que aumente la productividad
de los establecimientos LGBT. Por otro lado, 88 por ciento de los trabajadores indican que deben resolver
problemas imprevistos por sí solos, 75 por ciento, debe tomar decisiones dificiles y de forma rápida,
relacionados a problemas con el público y los clientes y sólo 38 por ciento tiene la libertad de decidir cuando
tomar un descanso en su trabajo
La calidad laboral esta asociada a la percepción sobre el entorno físico, higiene y seguridad de los trabajadores,
50 por ciento de la población de estudio indica que la luminosidad, temperatura y nivel de ruidos
son adecuados en los establecimientos donde trabajan y 71 por ciento (17 empleados) aseguran que las
condiciones de higiene y seguridad son buenas. Con respecto a la salud y bienestar de los trabajadores, 88 por
ciento manifiesta que su salud se encuentra en buenas condiciones.
A pesar que los trabajadores son personas jóvenes que manifiestan tener buenas condiciones de salud, no
tienen en cuenta que estos factores impactan negativamente su calidad de vida. La tranquilidad y bienestar
han sido afectadas negativamente por preocupaciones por el miedo a perder el empleo y a la inestabilidad de
los trabajos, lo cual hace que las personas se sientan estresadas y agotadas, afectando su estado de ánimo, su
salud física y mental. La Tabla 7 muestra el número de trabajadores por orientación sexual que han presentado
patologías que representan el desgaste de la salud, la mayoría de trabajadores presenta dolores musculares y
cefaleas debido al cansancio por las jornadas nocturnas de trabajo, han tenido problemas para dormir y su
estado de ánimo es cambiante.
TABLA 7
Condiciones que afectan negativamente la salud de los trabajadores por orientación sexual
Elaboración propia a partir de la entrevista sobre "Calidad del trabajo de la comunidad LGBT en Chapinero".
Las fronteras entre trabajo y la vida cotidiana representan un factor importante para evaluar la calidad de
vida, representado en este caso, por el tiempo que dispone cada trabajador para ejercer su ocupacion y el
tiempo que dispone para difrutar de actividades recreativas, de ocio y entretenimiento, tiempo con su familia
y momentos de descanso y recuperación.
Teniendo en cuenta que los trabajadores del sector LGBT son jovenes estudiantes y que algunos cuentan
con dos trabajos, 67 por ciento de los trabajadores entrevistados (16 empleados) no tienen tiempo suficiente
para pasar tiempo con amigos y entretenimiento, 58 por ciento (14 empleados) no tienen la oportunidad
de disfrutar de actividades deportivas, 63 por ciento (15 empleados) indican que las jornadas y horarios de
trabajo no les permite dedicarle tiempo a la familia, 75 por ciento (18 empleados) no tienen la oportunidad
de salir los fines de semana de paseo o tiempo para vacaciones.
En resumen, los trabajos de las personas entrevistadas en establecimientos LGBT, al parecer no garantizan
las libertades, capacidades y condiciones que hacen del trabajo un factor promotor de una buena calidad de
vida para poder realizarse humanamente. Las capacidades de razón práctica y afiliación posiblemente son
limitadas por los mecanismos de autodiscriminación en espacios formales, marginación salarial y procesos
de exclusión.
La salud e integridad física son capacidades que son vulneradas por la inseguridad, los factores de riesgo y
el entorno físico de los trabajos LGBT en Chapinero, la presión laboral ocasionadas por las largas jornadas y
horarios nocturnos de los trabajos informales limita el funcionamiento pleno de las potencialidades, debido
al desgaste físico y mental, también ocacionado por la limitación de la autonomía y control sobre el propio
entorno.
Por último, para los trabajadores no existen limites ni fronteras entre el trabajo, estudio y la vida, las
responsabilidades académicas y laborales no les brinda la oportunidad de dedicar tiempo para el ocio y
entretenimiento, para actividades deportivas, salidas vacacionales, ni para pasar tiempo con sus familias.
Ninguna capacidad es garantizada plenamente para los trabajadores LGBT, ni siquiera la que hace
referencia a los sentidos, imaginación y pensamiento porque, a pesar que la mayoría de jóvenes se encuentran
estudiando carreras profesionales, para algunas personas entevistadas es imposible hacer parte de programas
educativos incluyentes por la construcción y visibilidad de género, este es el caso de los hombres trans.
Conclusiones y recomendaciones
Este estudio resalta la importancia de la interdisciplinariedad para comprender las causas y efectos de
los mecanismos discriminadores y segregadores de la población LGBT en espacios laborales. El análisis
descriptivo del mercado laboral por medio de un estudio de caso proporciona la aproximación al
conocimiento de la realidad social, en este caso la vulnerabilidad de un grupo de personas que hacen parte
de población de diversidad sexual.
El perfil empresarial de la comunidad LGBT está caracterizado por establecimientos dedicados al sector
servicios, representado por discotecas, bares, cafés, saunas, spa y cabinas de internet gay. En estas unidades
productivas, la mano de obra LGBT está constituida por personas jóvenes, estudiantes universitarios, quienes
se ocupan principalmente como meseros, bartender y cajeros.
Con el análisis de la demanda laboral del sector LGBT se determinó que estos establecimientos ofrecen
trabajos informales y se caracterizan por ser empresas poco competitivas, ya que responden a dinámicas
internas de trabajo propias. La explicación de lo anterior radica en que los empleos y salarios no se determinan
por las fuerzas del mercado, sino por normas, organizaciones y procedimientos administrativos internos, lo
cual está sustentado bajo la teoría de Doeringer y Piore (1970). En este sentido, los modelos de selección
de personal y las estructuras de remuneraciones de los establecimientos de estudio, están dominados por la
existencia de una mayor identificación entre el trabajador con el establecimiento y la comunidad.
Sin embargo, se encontró que existen escenarios de discriminación y exclusión dentro de los
establecimientos LGBT para las personas entrevistadas, por parte de empresarios o dueños de las unidades
productivas y el mismo público. Lo anterior está representado en la asignación de roles y oficios dentro de
estos trabajos, dependiendo de los niveles de masculinidad y feminidad, la visibilidad de la identidad sexual
en términos comportamentales y expresiones corporales de los empleados.
En este sentido, se determina que las mujeres lesbianas entrevistadas tienen menor participación laboral
dentro del sector LGBT, exceptuando aquellas mujeres cuyo nivel de masculinidad es visible (cabello
corto, sin maquillaje, comportamiento rudo, etc.), lo cual las sitúa en oficios de seguridad y logística en
discotecas, bares y cafés. Por otro lado, los dueños y administradores contratan hombres homosexuales y
bisexuales sujetos a estereotipos y representaciones corporales para cada oficio y ocupación dentro de los
establecimientos. Por último, para las personas trans del presente estudio, quienes sufren de discriminación
en la construcción de capital humano, la sociedad y el mercado de trabajo no les otorgan otros escenarios
laborales que no sea el estilismo, la presentación de shows de eventos y baile de media noche en discotecas
y bares.
Por consiguiente, se determina que dentro de los establecimientos LGBT visitados existe segregación
ocupacional, dependiendo de la construcción sexual y visibilidad corporal del género, con lo cual se establece
que la dinámica económica y de trabajo de la población LGBT puede estár regida por la relación cuerpo-
mercado laboral.
Asimismo, se concluye que no solo existe segregación en los establecimientos LGBT entrevistados, sino
también hay presencia de este fenoméno por formación profesional y áreas ocupacionales en espacios
laborales formales, determinado por el reconocimiento y aceptación consigo mismo e identificación del
individuo con la comunidad. Se identificó que las personas que hacen visible su orientacion sexual estudian
carreras relacionadas a las Artes, Ciencias del Hábitat, Comunicación Social y Trabajo Social, mientras
que las personas que mimetizan su identidad de género estudian carreras enfocadas a las Ciencias Sociales,
Contables, Administrativas e Ingienerías, quienes por temor de ser victimas de la presión social, terminan
ejerciendo acciones autodiscriminatorias y autoexcluyentes.
En síntesis, los procesos de autodiscrimianción categorizan los trabajos y ocupaciones dentro del sector
formal e informal. Los resultados determinan que las personas que no se identifican con la comunidad LGBT
son quienes prefieren ocultar su orientación sexual en espacios laborales formales para evitar ser víctimas
de posible lenguaje denigratorio contra ellos. Mientras que aquellas personas que se identifican y reconocen
como LGBT están expuestos a permanecer en espacios de trabajos informales y mantenerse en la periferia
laboral.
El fenómeno de segregación laboral por procesos de discriminación a la comunidad LGBT, es consecuencia
del no reconocimiento como sujetos sociales, representado en la injusticia socieconómica y la injusticia
cultural o simbólica, como lo indica Fraser (2004). La marginación salarial, la privación de los bienes
necesarios para llevar una vida digna y la dominación cultural posiblemente dependen del reconocimiento
que tiene el sujeto consigo mismo, el nivel de masculinidad o feminidad de la persona y sí hace visible o no
su identidad sexual.
Con respecto al análisis de las condiciones y calidad de trabajo se encontró que el mercado laboral LGBT
no se caracteriza por ofrecer trabajos dignos que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de las
personas entrevistadas y a su realizacion plena bajo la perspectiva de justicia social e igualdad partiendo del
enfoque de capacidades, lo cual ratifica que estas personas representan parte de una población que sigue en
situación de vulnerabilidad (Anexo 1 y Anexo 2).
La vulnerabilidad de la población en el territorio, muestra que los procesos administrativos locales que
buscan proteger y garantizar los derechos de la comunidad LGBT no son efectivos, ni suficientes. La
participación e integración social de dicha población es limitada y no presenta la suficiente fuerza para hacer
eficientes los objetivos políticos de promover una vida digna. Por lo tanto, los lineamientos normativos, los
proyectos y acciones contemplados por los diferentes planes de desarrollo y políticas públicas LGBT a nivel
distrital y local, tienen mayor representación simbólica y política, ya que carecen de aplicabilidad y apoyo
para eliminar la injusticia social contra la comunidad.
Igualmente, la noción de la localidad de Chapinero como distrito LGBT justifica y legitima la marginación
de tal comunidad, la diversidad de género se debe territorializar sin limitar fronteras que determinen que
solo se puede ser gay, lesbiana, bisexual o trans en Chapinero. Es necesario que las economías diversas tengan
espacio a nivel distrital y sea reconocida la potencialidad de la población por los demás grupos de la sociedad
y otorgarles la oportunidad de generar un cambio social sin prejuicios e imaginarios colectivos. Además, el
territorio no genera los espacios laborales adecuados para que el individuo se realice humanamente dentro
de un umbral de justicia social.
En efecto, el fenómeno de segregación laboral por orientación sexual tiene un trasfondo cultural, por
lo cual, se recomienda institucionalizar la diversidad en los centros educativos del distrito, estructurar la
educación de las nuevas generaciones hacia el reconocimiento de la diferencia, eliminando patrones de
discriminación, exclusión e imaginarios culturales que atentan contra el bienestar de ciertos grupos de
la sociedad, lo cual indica que la educación hacia la diversidad también debe estar orientada hacia las
antiguas generaciones y población de edad avanzada, bajo la necesidad de que comprendan los cambios
sociales y culturales que demandan la eliminación de comportamientos heteronormativos, heterosexistas y
homofóbicos.
ANEXO 2
Capacidades básicas humanas en función de los perfiles ocupacionales, calidad y
condiciones de trabajo de los trabajadores LGBT entrevistados (Nussbaum 2007)
Referencias
Notas