Impacto del SARS-CoV-2 en la Salud Oral
Impacto del SARS-CoV-2 en la Salud Oral
1.2 Etiología
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Justificación:
El impacto del COVID-19 en la salud oral está principalmente determinado por el
sistema inmunológico del paciente, la farmacoterapia que recibe y por la patogenia del
virus. Se ha sugerido que la cavidad oral es un perfecto hábitat para la invasión
por SARS-CoV-2 debido a la especial afinidad que tiene el virus por células con los
receptores para la enzima convertidora de angiotensina (ECA2) como son las
del tracto respiratorio, mucosa oral, lengua y glándulas salivales (Nemeth. 2020).
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Introducción:
En el mes de diciembre de 2019, un brote de casos de una neumonía grave se inició en
la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, en China. Los estudios epidemiológicos iniciales
mostraron que la enfermedad se expandía rápidamente, que se comportaba más
agresivamente en adultos entre los 30 y 79 años, con una letalidad global del 2,3%. La
mayoría de los primeros casos correspondían a personas que trabajaban o frecuentaban
el Huanan Seafood Wholesale Market, un mercado de comidas de mar, el cual también
distribuía otros tipos de carne, incluyendo la de animales silvestres, tradicionalmente
consumidos por la población local. (Diaz. F. 2020)
Se ha demostrado que el SARS-CoV-2 es un virus neurotrópico y mucotrópico, pudiendo
afectar el funcionamiento de las glándulas salivales, las sensaciones del gusto, olfato y
la integridad de la mucosa oral. Estudios indicarían que este nuevo coronavirus posee la
capacidad de alterar el equilibrio del microbiota oral, lo que combinado con un sistema
inmune deprimido permitiría la colonización por infecciones oportunistas.
Glosario:
• Virus neurotrópico: Un virus neurótropo o neurotrópico es aquel que tiene gran
afinidad y avidez por el tejido nervioso, tanto central como periférico, siendo
responsable de cuadros de meningitis, meningoencefalitis, parálisis flácidas
agudas, enfermedades desmielinizantes, entre otros.
• Pleomórfica: Que se presenta en diversas formas. En cuanto a las células,
variación en el tamaño y la forma de las células o sus núcleos.
• Tropismo: Crecimiento dirigido de un organismo en respuesta a un estímulo
externo, como la luz, el tacto o la gravedad.
• Virión: Es un genoma de ácido nucleico empaquetado en una cubierta proteica
(cápside) o una membrana (envoltura).
• Conjuntivas oculares: Es una membrana casi transparente que recubre la parte
blanca del ojo, la esclera, y también los párpados por su cara interior. Su función
es proteger de agentes externos al globo ocular
• Síndrome de distrés: Afección caracterizada por una acumulación de líquido en
los sacos de aire de los pulmones que no permite que el oxígeno llegue a los
órganos.
• Gotas de Flügge: son pequeñas gotas de secreciones (principalmente saliva y
moco) que se expulsan de forma inadvertida por la boca y la nariz al hablar
(incluso en voz baja), estornudar, toser o espirar
• Depapilación: Pérdida de proyecciones diminutas similares a vellos (papilas) de la
superficie de la lengua
• Disgeusia: Trastorno en el que hay un mal sabor persistente en la boca.
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• Ageusia: Trastorno en el que la persona
pierde por completo el gusto
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o depositadas en boca y conjuntivas oculares, así como superficies, que pueden fungir
como fómites. Informes recientes indican que el SARS-CoV-2 se puede detectar en la
orina y las heces de pacientes confirmados, lo que implica un riesgo de transmisión fecal-
oral; su periodo de incubación es de 5 días con una media de 4 días que transcurren
entre el inicio de los síntomas. Los factores virales y del huésped influyen en la
patogénesis del SARS-CoV-2. La ACE 2 es una proteína de membrana tipo I que tiene
receptores en el pulmón, corazón, riñón e intestino, principalmente asociados con
enfermedades cardiovasculares. Se ha documentado que la replicación viral primaria
ocurre en el epitelio de la mucosa de la cavidad nasal y faringe. Los receptores ACE 2
que están localizados en el tracto respiratorio inferior de los humanos son los receptores
celulares para SARSCoV-2, ya que el virión cuenta con S-glucoproteína en la superficie
del coronavirus que es capaz de unirse al receptor ACE 2 de las células humanas. La
glucoproteína S incluye dos subunidades, S1 y S2: la primera determina el tropismo
celular, y la segunda media la fusión de la membrana celular del virus. Posterior a esta
fusión de membrana, el ARN del genoma viral es liberado en el citoplasma, el ARN no
envuelto traduce dos lipoproteínas pp1a y pp1ab, que forman el RTC en una vesícula de
doble membrana que continuamente se replica:
Durante la etapa 3 y 4 existe un importante daño pulmonar, el mal estado general del
huésped y la presencia de comorbilidades facilitan la propagación del virus y el tropismo
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por los órganos diana con receptores ACE 2, así como la producción aumentada de IL-
6, IL-1 y TNF-α en casos graves.
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Una vez que el SARS-COV-2 accede a las células y subsecuentemente libera su material
genético (ARN), es reconocido por receptores de la inmunidad innata localizados de
manera intracelular, como el receptor tipo Toll 7 (TLR7), RIG-1 y MDA 5, activando una
cascada de señalización, lo que conduce a la expresión de IFN tipo I (α y β) cuyo objetivo
es interferir en la replicación viral. Por otra parte, los antígenos virales pueden ser
procesados por las células presentadoras de antígeno mediante su MHC-I al TCR del
linfocito T CD8+, lo cual conlleva la liberación de sus enzimas proteolíticas (citotoxicidad).
Al mismo tiempo, comienza la síntesis incrementada de mediadores proinflamatorios
(tormenta de citocinas) como: IL-1B (activación de neutrófilos y pirógeno endógeno), IL-
6 (activación de neutrófilos), IL-7 (diferenciación de linfocitos T), IL-8 (activación de
neutrófilos), IL-9 (factor de crecimiento para linfocitos), IL-10 (suprime la proliferación y
producción de citocinas de linfocitos) y TNF-α (activa la respuesta de neutrófilos e
incrementa la síntesis de PCR).
Se considera que en las personas con síntomas respiratorios el virus detectable en saliva
proviene posiblemente del drenaje nasal o del esputo expulsado de los pulmones. Sin
embargo, la deteccióń de SARS-CoV-2 en saliva de pacientes asintomáticos sugiere que
el virus puede residir y replicarse en tejidos extrapulmonares de las vías aéreas altas.
Huang y colaboradores demostraron que las glándulas salivares y los epitelios de la
cavidad oral pueden ser infectados por SARS-CoV-2 y transmitir la infección a otros
órganos. Para ello, mediante técnicas de secuenciacióń, estudiaron la presencia de los
receptores de membrana necesarios para la entrada del virus en todos los tipos celulares
que hay en la cavidad oral, así́ como la presencia del virus en biopsias de tejidos,
llegando a la conclusión de que la boca es un sitio de infección y un reservorio del virus
En población general el cuadro clínico más frecuente se caracteriza por síntomas leves
como fiebre, tos y fatiga, el tiempo de incubación en promedio va de cinco a seis días
hasta 14 días. Generalmente corresponden a casos leves manejados con cuidados
ambulatorios y sólo 30% requerirá tratamiento intrahospitalario por su presentación como
neumonía atípica y que puede complicarse con síndrome de distrés respiratorio agudo
secundario al efecto citopático del virus en el tracto respiratorio y la respuesta inmune
del huésped con la liberación de una tormenta de citocinas; asimismo, se espera una
mortalidad general alrededor de 5%, pero puede ser mayor en casos de pacientes
críticamente enfermos. Los principales factores de riesgo para enfermedad severa
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descritos son: edad ≥ 65 años, hipertensión, diabetes mellitus, enfermedad coronaria,
enfermedad pulmonar obstructiva y neoplasias. (Manta, B. 2021).
Sarbecovirus
Ilustración 3 Características demográficas, clínicas y desenlaces en población general con infección por
SARS-CoV-2 (Manta, B. 2021).
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Ilustración 4 Características demográficas, clínicas y desenlaces en receptores de trasplante de órgano
sólido con infección por SARS-CoV-2 (Manta, B. 2021).
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Capítulo 2: Relación del COVID con la cavidad oral
Existen múltiples artículos científicos que han investigado acerca de la cavidad oral como
la principal vía de infección por SARS-CoV-2, las implicancias del alto riesgo de contagio
en la práctica odontológica y el posible uso de la saliva para su diagnóstico. Sin embargo,
son escasos los estudios que relacionan el COVID-19 con los trastornos de las glándulas
salivales, alteraciones de gusto y olfato, lesiones intraorales e higiene oral, información
que puede resultar de gran utilidad para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la
patología. (Nemeth, M. (2020).
De todas las lesiones de la cavidad oral, los sitios más afectados fueron la lengua, con
el 26 %; seguida de los labios, con el 21 %, y el paladar (paladar duro o blando), con el
20 %. Los sitios con menor afectación fueron la mucosa bucal y la encía, con el 8 % cada
una; seguidas de la orofaringe y la comisura labial, con el 6 % y el 5 %, respectivamente,
y el piso de boca y la zona retromolar, con el 3 %. El 3 % restante fueron reportadas en
la cavidad oral sin describir un sitio específico de afectación. En cuanto a los tipos de
lesiones, se encontró que eran muy variadas. La mayoría correspondieron al grupo de
úlceras y erosiones, con un 16 %, y estomatitis (estomatitis aftosa, aftas y aftas menores),
con el 16 %. También se describieron máculas y enantema con el 7 % cada una; eritema
y necrosis (necrosis superficial y necrosis hemorrágica), con el 6 % cada una; queilitis o
queilitis comisural, gingivitis (gingivitis ulcerativa necrotizante, gingivitis descamativa) y
petequias, con el 5 % cada una; seguidas de lesiones por virus del herpes simple (VHS),
con el 4 %; candidiasis, con el 3 %, y angina bullosa hemorrágica y depapilación lingual,
con el 2 % cada una. Finalmente, los tipos de lesiones que presentaron solo un caso
fueron incluidas en el grupo de “otros”, el cual correspondió al 16 % de las lesiones.
En el caso de pacientes que han estado en posición decúbito prono durante el
tratamiento de neumonía y síndrome respiratorio agudo severo, causados por la COVID-
19, se ha reportado la aparición de úlceras por la posible hipoxemia, lesiones en la
microvasculatura y trombosis, que son causales de úlceras por presión. Otro factor al
que se le ha atribuido la aparición de úlceras es la administración de medicamentos como
la hidroxicloroquina o el oseltamivir, que han sido causa de lesiones cutáneas como
eritema multiforme, síndrome de Steven Johnson y necrólisis epidérmica tóxica (34,35).
Las úlceras orales también se han encontrado en pacientes con la COVID-19,
diagnosticados con enfermedad similar a KawasakiA. En el caso de las erosiones, se
atribuye como factor etiológico el daño viral directo a mucosas y tejido vascular, ya que
estos interactúan con el SARSCoV-2 al expresar el receptor de unión ECA2. (Bermudez,
M. (2021).
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Máculas:
Queilitis:
Gingivitis:
Las lesiones que afectaron el tejido gingival incluyeron gingivitis, gingivitis ulcerativa
necrotizante y gingivitis descamativa. Todas estas lesiones fueron múltiples y dolorosas.
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Su mejoría ocurrió en simultáneo con la recuperación de la sintomatología de la COVID-
19. En cuanto a la etiología de la gingivitis ulcerativa necrotizante, se atribuye su
aparición a una coinfección bacteriana en simultáneo con la COVID-19. En el caso de la
gingivitis descamativa, se propone un exantema viral provocado por la acción del SARS-
CoV-2, ya que se ha observado la aparición de lesiones tipo ampolla, úlceras, aftas,
gingivoestomatitis herpética, etc., resultado de la acción viral.
Trastornos de las glándulas salivales. La saliva posee una función vital para mantener la
integridad de los tejidos de la cavidad oral dado que permite su lubricación, amortigua
cambios de pH y posee una acción antibacteriana, antiviral y antifúngica. El volumen de
secreción salival, en condiciones normales, depende de múltiples factores tales como
temperatura, ritmo circadiano, tipo de sabor y estimulación quimiosensorial, masticatoria
o táctil. En ocasiones, asociado principalmente a la condición sistémica del paciente y al
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consumo de ciertos fármacos, se desarrolla una hipersalivación. Esta se relaciona con la
presencia de lesiones ulcerosas de la mucosas intraorales, disgeusia, disfagia y mayor
susceptibilidad a infecciones. (Flores, C. (2021).
Mientras que en el área médica, el personal que trabaja con la vía aérea y digestiva en
pacientes con COVID-19 donde se ve expuesto a secreciones, sangre, gotitas y
aerosoles (al igual que los odontólogos) trabajan estrictamente:
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b) Con protección personal especial anti-fluidos, mascarillas N°95, gorro, bata,
guantes, protectores faciales, anteojos anti empañamiento, cubrezapatos, y si
está disponible, una capucha protectora.
c) Y en cuanto a los instrumentos utilizados: - Todas las herramientas de manejo de
la vía aérea deben ser desechables
–Todos los dispositivos deben recogerse en bolsas con doble sellado y la
desinfección adecuada implementada durante la eliminación.
- Todos los equipos y las superficies del entorno deben limpiarse y desinfectarse
a) Aquellos con contacto cercano sin protección con pacientes COVID-19 positivo.
b) En caso de que presenten fiebre, tos, dificultad para respirar y otros síntomas
(Debe aislarse de inmediato y recibir la atención adecuada).
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Evaluación bucal a) Enjuagues bucales preoperatorios (con contenido alcohólico o
antisépticos orales) pueden reducir el número de
microorganismos. Evitar enjuagues con hipoclorito
de sodio (tóxico e irritante). b) Procedimientos que
sean afines a provocar tos deberán evitarse (si es
posible) o realizarlos cuidadosamente. c)
Minimizar el uso de la jeringa triple en la medida
de lo posible. d) Las radiografías intraorales
pueden estimular la secreción de saliva, tos o
reflejo nauseoso.
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Una vez evaluado el caso y después
de clasificar el procedimiento
odontológico como no postergable,
será necesario utilizar varios
mecanismos de protección
adicionales para el profesional y el
paciente, partiendo de la base en que
procedimientos restauradores o
endodónticos pueden tomar periodos
de atención más largos y
consecuentemente incrementar la
necesidad de usar instrumentos
rotatorios por tiempos prolongados,
aumentando la producción de
aerosoles.
Además, se ha demostrado que este coronavirus tiene afinidad con los receptores del
ácido siálico, el cual es un componente fundamental de la mucina salival que protege las
glicoproteínas transmisoras de moléculas gustativas dentro de los poros gustativos
durante el proceso de la digestión. De esta manera, el SARS-CoV-2 podría ocupar los
sitios de unión del ácido siálico en las papilas gustativas y provocar alteraciones en la
percepción del gusto. También, las alteraciones en el órgano del olfato podrían generar
modificación del gusto, debido a su estrecha relación.
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En consecuencia, el tejido de la cavidad bucal es directamente infectado a causa de la
expresión del receptor ECA2, aunque los autores consideran que no se han indicado
signos claros o síntomas definitivos como resultado de la infección por el SARS-CoV-2,
por lo que es necesario establecer el diagnóstico diferencial de estas lesiones con
manifestaciones clínicas de otras enfermedades infecciosas de tipo viral.
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3.2 Secuelas en niños por covid
Control de lesión en el borde de la lengua de lado izquierdo, post Covid. . A. octubre 2020. B. enero
2021. C. mayo 2021. D. septiembre 2021.
Algunos estudios sugieren que la mayoría de los niños con infección por
SARS-CoV-2 tienen síntomas leves y mejor pronóstico; de ahí que casi todos mejoren
rápidamente. Los niños infectados, a pesar de encontrarse asintomáticos,
son portadores del virus y juegan un papel relevante en la diseminación de la
infección. En los niños infectados, la severidad de los síntomas es muy variable.
Actualmente, no se ha presentado un alza significativa en la presentación de casos,
sin embargo, se ha podido observar un aumento en la severidad de la
manifestación de la enfermedad, por lo que se ha alertado a la población en
extremar medidas en la protección de los menores. Es relevante conocer que el
receptor de la ECA 2, al que se ha demostrado que se une este coronavirus para poder
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entrar en la célula huésped, se expresa altamente en las células epiteliales,
especialmente en el dorso lingual, en comparación con el resto de los tejidos
orales (2020), tal como se manifestó en el paciente del caso [Link]
ha observado que la disgeusia y la xerostomía son síntomas tempranos asociados
con infección por SARS-CoV-2, además de algunas manifestaciones orales
como úlceras en la lengua, que podría estar relacionadas con la presencia de
factores de invasión del SARS-CoV-2 en las papilas gustativas y el dorso de la
lengua, coincidiendo con las manifestaciones de nuestro paciente. (Jasso, R. (2022))
Lopinavir/ritonavir:
Ambos son antirretrovirales de la familia de los inhibidores de la proteasa del Virus de la
Inmunodeficiencia Humana (VIH) que se metabolizan a través de la isoforma CYP3A del
citocromo P450. Esta inhibición previene la escisión de la poliproteína gag-pol, dando
lugar a la producción de un virus inmaduro no infeccioso. El lopinavir proporciona la
actividad antiviral mientras que el ritonavir actúa como un potenciador farmacocinético,
aumentando la vida media en plasma del primero. Para el lopinavir se ha demostrado
actividad inhibitoria in vitro contra el SARS-CoV, el virus que causa Síndrome Agudo
Respiratorio Severo (SARS) en humanos
Se han descrito efectos adversos gastrointestinales hasta en un 28% de los pacientes
tratados (diarrea, náuseas y vómitos), dislipemias y alteraciones hepáticas (entre un 2%
y un 20%) y pancreáticas4. Con menor frecuencia se han descrito prolongación del
segmento QT del electrocardiograma (ECG). Por otra parte, su actividad sobre el
citocromo CYP3A comporta un riesgo elevado de interacciones con fármacos que
también utilizan esta vía de metabolización. Se recomienda revisar la medicación
concomitante y los riesgos asociados a dichas interacciones
Remdesivir:
Es un análogo de nucleótido no autorizado que interfiere con la polimerización del ARN
del virus. Se desarrolló inicialmente como tratamiento para la enfermedad del virus del
Ébola pero presenta también actividad in vitro frente a otros virus, incluyendo el
coronavirus. Algunos estudios demuestran mayor actividad antivírica in vitro
combinándolo con interferón-β frente a la combinación de lopinavir/ritonavir. Se ha
publicado un estudio abierto con los primeros pacientes críticos que recibieron el
tratamiento por uso compasivo, evidenciándose una mejoría clínica del 68%8. Sin
embargo, recientemente, otros estudios no han confirmado esta mejoría, pero sí una
tendencia a acortar el tiempo en alcanzar una respuesta clínica9. Remdesivir se está
evaluando en diversos ensayos clínicos.
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Es un medicamento con un perfil de seguridad aún pendiente de caracterizar. El principal
efecto adverso es la hipotensión secundaria a la infusión. Otros posibles efectos
adversos afectan al tracto gastrointestinal (náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento,
dolor abdominal, etc.
Hidroxicloroquina:
Es una 4-aminoquinolina similar a la cloroquina. Posee acción antimalárica e
inmunosupresora. Como inmunosupresor inhibe la quimiotaxis de eosinófilos, la
migración de neutrófilos y disminuye las reacciones antígeno-anticuerpo dependientes
del complemento. Se trata de un medicamento inicialmente utilizado como antimalárico
que posteriormente se ha empleado para enfermedades autoinmunitarias. Diversos
estudios han demostrado la eficacia in vitro de las 4-aminoquinolinas frente a virus,
atribuida a diferentes mecanismos, entre ellos el cese de la replicación viral mediante el
aumento de pH endosomal que inactiva enzimas indispensables para la misma. Entre
ellas destaca la enzima convertidora de angiotensina-2, utilizada por el SARS-CoV-2
para su entrada en la célula. No obstante, estos efectos han sido muy variables debido,
en parte, a la difícil extrapolación de las concentraciones de cultivo a dosis en humanos.
Se consideran grupos de riesgo pacientes con síndrome congénito de QT largo,
desequilibrio hidroelectrolítico no corregido, cardiopatía o tratamiento simultáneo con
medicamentos (como azitromicina) que pueden alargar dicho intervalo. Este riesgo
aumenta a dosis altas. Durante el tratamiento, son frecuentes los trastornos digestivos
(náuseas, vómitos y diarrea). También se han descrito hipoglucemia, discrasias
sanguíneas, cefalea, sordera, acúfenos, alteración de la función hepática y
fotosensibilidad. El tratamiento podría exacerbar los cuadros de porfiria, psoriasis y
miastenia gravis.
Ivermectina:
Es una avermectina, un tipo de antiparasitario semisintético de amplio espectro aislada
por fermentación de Streptomyces avermitilis. Las avermectinas se unen a canales de
cloro de las células nerviosas y musculares (en microorganismos invertebrados)
provocando una parálisis y muerte del parásito.
Los efectos adversos más frecuentes son fiebre, mialgias, cefalea, prurito y exantema
cutáneo, que aparecen habitualmente los primeros días de tratamiento. También se han
descrito efectos adversos oculares (uveítis anterior, edema palpebral, conjuntivitis o
queratitis), síntomas gastrointestinales, artralgias, somnolencia, o elevaciones
transitorias de las transaminasas. Con menor frecuencia hipotensión ortostática,
alteraciones del ECG, taquicardia, etc.
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Conclusiones:
Es importante tener el conocimiento de lo que es la enfermedad del SARS-CoV-2 debido
a que la cavidad oral es uno de los principales puntos para la infección por SARSCoV-2
por la especial afinidad del virus con los receptores ECA2 presentes en las células de la
mucosa oral, lengua y glándulas salivales.
Las lesiones en mucosa bucal y periodonto más frecuentemente reportadas en pacientes
COVID-19 positivos fueron las queilitis erosivas, anginas bullosas, máculas, placas,
erosiones, costras, petequias, eritemas, pápulas y úlceras (mayor prevalencia y
agravamiento con la edad). Las manifestaciones más frecuentes en la zona lingual fueron
aftas en bordes laterales, placas blancas en dorso y reactivación de lesiones herpéticas
acompañadas de úlceras amarillentas. Además, se debe tener en cuenta que la aparición
de lesiones bucales asociadas con la COVID-19 pueden presentarse de forma directa o
indirecta, y destacan en el último caso la farmacoterapia, la inmunosupresión, la mala
higiene y el estrés
Como estomatólogos debemos estar conscientes del impacto que, a tenido esta
pandemia y sus repercusiones en los pacientes, ya que muchas veces se pueden ver
afectada su salud bucal por los diversos efectos adversos que tienen los fármacos, como
también el cambio en el sistema inmunológico.
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Referencias:
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