Derechos Humanos en Seguridad Privada
Derechos Humanos en Seguridad Privada
MARCO LEGAL
Ley 61 del 12 de agosto de 1993: Por el cual se reviste al presidente de la
República para reglamentar la vigilancia y seguridad privada.
Ley 62 de 1993: Crea la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada,
adscrita al Ministerio de Defensa Nacional.
Ley 746 del 19 de julio de 2002
Decreto Ley 2453 de 1993: Expide normas sobre armas, municiones y
explosivos.
Decreto Ley 356 de 1994: Por el cual se expide el Estatuto de Vigilancia y
Seguridad Privada.
Decreto 619 del 22 de marzo de 1994
Decreto 1809 de 1994: Por el cual se reglamenta del Decreto 2535 de 1993.
Decreto 2974 de 1997: Reglamenta los Servicios Especiales y los Servicios
Comunitarios de Vigilancia y Seguridad Privada.
Decreto 1979 de 2001: Por el cual se expide el Manual de Uniformes y Equipos
para el personal de los servicios de la vigilancia y seguridad privada.
Decreto 2187 de 2001: Por el cual se reglamenta el Estatuto de Vigilancia y
Seguridad Privada contenido en el Decreto 356 de 1994
Decreto 71 de 2002: Por el cual se dictan normas y cuantías mínimas de
patrimonio que deberán mantener y acreditar las empresas de vigilancia y
seguridad privada ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
Decreto 73 de 2002: Por el cual se fijan tarifas mínimas para el cobro de los
servicios y seguridad privada.
Decreto 3222 de 2002: Por el cual se crean las Redes de Apoyo y Solidaridad
Ciudadana.
Decreto 1612 del 31 de julio de 2002
Servicio de Vigilancia con armas de fuego: Es aquel que utiliza armas de fuego
como instrumento en la labor de protección, custodia, control de identidad en el
acceso o en el interior de inmuebles determinados y vigilancia de bienes muebles
e inmuebles de cualquier naturaleza, de personas naturales o jurídicas, de
derecho público o privado a fin de prevenir, detener, disminuir o disuadir los
atentados o amenazas que puedan afectarlos en su seguridad.
Servicio de Vigilancia sin armas: Es aquel en el que la labor de protección,
custodia, control de identidad en el acceso o en el interior de inmuebles
determinados y vigilancia de bienes muebles e inmuebles de cualquier naturaleza,
es desarrollada utilizando el talento humano, animales, recursos materiales o
tecnológicos distinto de las armas de fuego, tales como centrales de monitoreo y
alarma, circuitos cerrados, equipos de visión o escucha remotos, equipos de
detección, controles de acceso, controles perimétricos y similares.
Servicio de Vigilancia con caninos: Es aquel que se presta apoyado en caninos
de las razas autorizadas por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad
Privada que han sido adiestrados para una labor específica, así: búsqueda de
narcóticos, búsqueda de explosivos, defensa controlada, búsqueda y rescate de
personas. Este es un servicio de vigilancia sin armas (Resoluciones 2599 y 2601
de 2003).
Servicio de Vigilancia con medios tecnológicos: Consiste en la prestación del
Servicio de Vigilancia y Seguridad Privada empleando recursos materiales o
tecnológicos distintos de las armas de fuego, tales como centrales de monitoreo y
alarma, circuitos cerrados, equipos de visión o escucha remotos, equipos de
detección, identificación, interferencia y escucha de comunicaciones, controles de
acceso, de seguridad bancaria, controles perimétricos y similares de seguridad
bancaria, entre otros.
Servicio de Servicio de Transporte de Valores: Consiste en el servicio de
vigilancia y seguridad privada que se presta para el transporte, custodia y manejo
de valores y sus actividades conexas tales como vigilancia fija y escolta asociada
al transporte de valores.
Servicio de Blindaje: Es la actividad blindadora en los Servicios de Vigilancia y
Seguridad Privada y comprende cualquiera de los siguientes servicios: la
fabricación, producción, ensamblaje o elaboración de equipos, elementos,
productos o automotores blindados para la Vigilancia y Seguridad Privada;
Importación de equipos; bienes, productos o automotores blindados o para el
blindaje en la actividad de Vigilancia y Seguridad Privada; Comercialización de
blindajes para la Vigilancia y Seguridad Privada; Alquiler, arrendamiento, leasing o
comodato de equipos, elementos o automotores blindados para la Vigilancia y
Seguridad Privada; Instalación y/o acondicionamiento de elementos, equipos o
automotores blindados. Las características técnicas mínimas de los diferentes
tipos de blindaje son serán establecidas mediante Resolución que expide la
Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada. (Art. 36 Decreto 2187/01).
Servicios Especiales: Como Servicios especiales de Vigilancia y Seguridad
Privada el Art. Ar t. 39 del Decreto 356 de 1994, reglamentado por el Decreto 2974
de 1997 dispuso que son aquellos que en forma expresa, taxativa y transitoria
puede autorizar la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, a personas
jurídicas de derecho público o privado, con el objeto exclusivo de proveer su
propia seguridad para desarrollar actividades en áreas de alto riesgo o de interés
público, que requieren un nivel de seguridad de alta capacidad.
Asesoría, Consultoría e Investigación en Seguridad: El Gobierno Nacional
reglamentó el ejercicio de esta actividad, mediante la expedición del Decreto 2187
de 2001, en los términos que se exponen a continuación.
MARCO LEGAL
Ley 62 de 1993:
Crea la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, adscrita al Ministerio
de Defensa Nacional.
Ley 1801 de 2016
Por la cual se expide el Código Nacional de Policía y Convivencia
Decreto Ley 2453 de 1993:
Expide normas sobre armas, municiones y explosivos.
Decreto 71 de 2002:
Por el cual se dictan normas y cuantías mínimas de patrimonio que deberán
mantener y acreditar las empresas de vigilancia y seguridad privada ante la
Superintencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
Decreto 73 de 2002:
Por el cual se fijan tarifas mínimas para el cobro de los servicios y seguridad
privada.
LICENCIA
Es el Permiso que otorga el Estado para las empresas prestadoras de Servicios
de Vigilancia y Seguridad Privada, los cuales solamente podrán prestarse
mediante la obtención de licencia o credencial expedida por la Superintendencia
de Vigilancia y Seguridad Privada, con base en potestad discrecional, orientada a
proteger la seguridad ciudadana.
La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada con base en esa misma
potestad, podrá suspender o cancelar la licencia o credencial expedida.
La Licencia de Funcionamiento se tramita ante la Superintendencia de Vigilancia y
Seguridad Privada, previo el cumplimiento de los siguientes requisitos por parte
del solicitante:
La Licencia de Funcionamiento tendrá una vigencia de hasta cinco (5) años para
los servicios de vigilancia, así como las credenciales para asesores, consultores o
investigadores.
Para la renovación de la licencia de funcionamiento de las Empresas de Vigilancia
y Seguridad Privada, se deberá presentar un informe general sobre el estado de la
empresa, sus sucursales o agencias, en el cual se haga una relación de los
puestos vigilados, esto es, el lugar o espacio físico objeto de la vigilancia
encomendada o contratada; el personal de vigilancia discriminado por modalidad
del servicio, cantidad de armamento con que cuenta, vehículos, equipos de
comunicaciones y seguridad, con la descripción de sus características, y de
cualquier otro medio que se esté empleando para la prestación del servicio.
Adicionalmente, las Empresas deberán estar a paz y salvo con la
Superintendencia por multas y demás conceptos y requerirá la acreditación del
cumplimiento de las obligaciones con el Sistema General de Seguridad Social en
Salud, respecto de los trabajadores a su servicio.
La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, en ejercicio de su función
de Inspección, Vigilancia y Control, tiene facultad reguladora del Servicio, la cual
ejerce mediante la expedición de resoluciones y circulares que son de obligatorio
cumplimiento para las empresas sometidas a su control. Por consiguiente todo
trámite debe consultar sus propios procesos y procedimientos contemplados en
dichos Actos Administrativos.
CREDENCIAL DE CERTIFICACIÓN
La diferencia entre Licencia de Funcionamiento y la Credencial, en los términos
del Decreto 356 de 1994, la Licencia de funcionamiento se expide para autorizar a
la empresa a la prestación de un servicio regulado expresamente por la ley, con
base en potestad discrecional, orientada a proteger la seguridad ciudadana.
Por su parte, la Credencial puede ser de dos clases: la primera es la Credencial de
Identificación, documento que debe portar el personal de las empresas
prestadoras del servicio de vigilancia y seguridad privada para su identificación.
La solicitud de credencial de identificación implica que el respectivo Servicio de
Vigilancia y Seguridad Privada ha verificado la idoneidad del personal para
desempeñar las funciones para la cual solicita la credencial.
Para obtener la credencial de identificación el representante legal deberá enviar
solicitud escrita a la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada,
adjuntando el certificado de capacitación respectivo según la modalidad en la que
se desempeñará y de idoneidad para el manejo y uso de armas.
La segunda clase es la credencial para ejercer como Asesor, Consultor o
Investigador de seguridad privada, para lo cual, las personas naturales que
pretendan ejercer en dichos servicios, deberán elevar solicitud a la
Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, indicando nombre,
documento de identidad, domicilio y modalidad del ser vicio, para lo cual además
deben adjuntar hoja de vida, certificaciones académicas y laborales autenticadas
y certificado judicial vigente. (Art. 62 Decreto 356/94).
Están obligados a solicitar, tramitar y obtener la credencial de identificación el
siguiente personal vinculado a las empresas prestadoras de Servicios de
Vigilancia y Seguridad Privada:
Los vigilantes.
Manejadores caninos.
Escoltas.
Operadores y/o técnicos de medios tecnológicos.
Tripulantes.
Supervisores.
Las personas naturales que presten consultoría, asesoría o investigación en
seguridad privada.
Los profesores de vigilancia y seguridad privada.
Personal directivo. Por personal directivo en los Servicios de Vigilancia y
Seguridad Privada, se entiende lo siguiente:
o En empresas, cooperativas y transportadoras de valores: El jefe de
operaciones o de seguridad o su equivalente y el representante legal
de la sociedad.
o En los departamentos de seguridad: El director de seguridad o su
equivalente y la persona natural en cuyo favor se ha concedido este
servicio y si es del caso, a juicio de la Superintendencia de Vigilancia
y Seguridad Privada, otros protegidos que así lo soliciten.
o En los servicios especiales y comunitarios de Vigilancia y Seguridad
Privada: El representante legal.
o En las escuelas de capacitación, en sociedades de asesoría,
consultoría o investigación en seguridad y en las empresas
blindadoras: El representante legal. (Art. 48 Decreto 2187/01).
EL VIGILANTE
En el Decreto 2187 de 2001, se define Vigilante como:
Se entiende por Vigilante, la persona natural que en la prestación del servicio se le
ha encomendado como labor proteger, custodiar, efectuar controles de identidad
en el acceso o en el interior de inmuebles determinados y vigilar bienes muebles e
inmuebles de cualquier naturaleza, de personas naturales o jurídicas, de derecho
público o privado a fin de PREVENIR, detener, disminuir o disuadir los atentados o
amenazas que puedan afectarlos en su seguridad.
El vigilante así considerado en el desempeño de su labor, puede utilizar cualquier
medio que sirva para lograr la finalidad de la actividad que se le encomendó,
trátese de armas de fuego, medios tecnológicos, caninos, bastones de mando,
vehículos, comunicaciones, armas no letales y cualquier otro elemento
debidamente autorizado por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad
Privada.
La prestación del servicio puede cobijar un lugar fijo o una área delimitada del sitio
en donde se encuentren los bienes y personas que se pretenden proteger o
custodiar.
Se entiende por Vigilante, la persona natural que en la prestación del servicio se le
hae ncomendado como labor proteger, custodiar, efectuar controles de identidad
en el acceso o en el interior de inmuebles determinados y vigilar bienes muebles e
inmuebles de cualquier naturaleza, de personas naturales o jurídicas, de derecho
público o privado a fin de prevenir, detener, disminuir o disuadir los atentados o
amenazas que puedan afectarlos en su seguridad.
El vigilante así considerado en el desempeño de su labor, puede utilizar cualquier
medio que sirva para lograr la finalidad de la actividad que se le encomendó,
trátese de ar mas de fuego, medios tecnológicos, caninos, bastones de mando,
vehículos, comunicaciones, armas no letales y cualquier otro elemento
debidamente autorizado por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad
Privada.
Por escolta se entiende la persona que brinda protección a personas, vehículos,
mercancías o cualquier otro objeto, durante su desplazamiento.
El serviciopodrá prestarse con armamento o mediante Vigilancia y Seguridad
Privada no armada.
Los integrantes de las empresas de Transporte de Valores, facultados para
emplear armas de fuego, o cualquier elemento de vigilancia y seguridad, se
denominan tripulantes, vigilantes y escoltas, según la función que desempeñen.
Este personal deberá portar el uniforme que determine el Gobierno Nacional
mediante la reglamentación que expida y requiere cursar los ciclos de capacitación
para Tripulante, que se conforma por Cursos, Especializaciones y Actualizaciones,
según la reglamentación que para el efecto expida la Superintendencia de
Vigilancia y Seguridad Privada.
En lo referente a la prestación del servicio con caninos se tienen en cuenta las
siguientes definiciones:Instructor:Instructor:
Instructor: Persona idónea que enseña al personal de guías, manejadores
caninos y a su vez a los caninos, al interior de las Escuelas y/o Departamentos de
Capacitación autorizados, acreditado por un curso, de una intensidad horaria no
inferior a ciento veinte (120) horas, dictado por el Centro de Adiestramiento de
Caninos del Ejército Nacional, por la Escuela de Formación de Guías y
Adiestramiento de Perros de la Policía Nacional o por otras entidades públicas o
privadas autorizadas por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada
para tal fin.
Para ser Instructor, es requisito previo, haber adelantado y aprobado el curso de
guía o entrenador, o presentar los exámenes teóricos y prácticos de
conocimientos, para ser homologado ante la Superintendencia de Vigilancia y
Seguridad Privada o ante las entidades que ella delegue.
Guía o Entrenador: Persona que posee conocimientos generales en cada
especialidad, acerca del adiestramiento, manejo y trabajo con caninos, que
imparte adiestramiento a caninos dentro de su especialidad, al interior de las
Escuelas y/o Departamentos de Capacitación autorizados, acreditado por un
curso, con una intensidad horaria no inferior a cuatrocientas cincuenta (450) horas,
dictado por el Centro de Adiestramiento de Caninos del Ejército Nacional, la
Escuela de Formación de Guías y Adiestramiento de perros de la Policía Nacional
o por otras entidades públicas o privadas autorizadas por la Superintendencia de
Vigilancia y Seguridad Privada para tal fin.
Supervisor Canino: Persona que ha sido capacitada para ejercer función de
control, supervisión y liderazgo, acreditada con un curso de una intensidad horaria
no inferior a ochenta (80) horas, dictado por las Escuelas y/o Departamentos de
Capacitación autorizados.
Manejador: Persona que ha recibido una inducción básica dentro de cada
especialidad, capacitación para el manejo y control de caninos a través de los
Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada autorizados por la Superintendencia,
para ejercer el medio canino y acreditado por un curso con una intensidad horaria
no inferior a ciento veinte (120) horas, dictado por el Centro de Adiestramiento de
Caninos del Ejército Nacional, la Escuela de Formación de Guías y Adiestramiento
de Perros de la Policía Nacional y/o Escuelas o Departamentos de Capacitación
autorizados por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
EL SERVICIO DE VIGILANCIA
En el Decreto 356, Artículo 2, dice:
Entiéndase por servicios de vigilancia y seguridad privada, las actividades que en
forma remunerada o en beneficio de una organización pública o privada,
desarrollan las personas naturales o jurídicas, tendientes a prevenir o detener
perturbaciones a la seguridad y tranquilidad individual en lo relacionado con la vida
y los bienes propios o de terceros y la fabricación, instalación, comercialización y
utilización de equipos para la vigilancia y seguridad privada, blindajes y transporte
con este mismo fin.
EL ESCOLTA
Escolta. Es la protección que se presta a través de escoltas con armas de fuego o
de servicios de vigilancia y seguridad privada no armados a personas, vehículos,
mercancías o cualquier otro objeto, durante su desplazamiento. Esa persona
natural, denominado vigilante o escolta de seguridad, debe prestar su labor
necesariamente a través de un servicio de vigilancia y seguridad privada.
EMPRESA DE SEGURIDAD
Se entiende por empresa de vigilancia y seguridad privada, la sociedad de
responsabilidad limitada legalmente constituida, cuyo objeto social consista en la
prestación remunerada de servicios de vigilancia y seguridad privada, en la
modalidad de vigilancia fija, móvil y/o escoltas, mediante la utilización de
cualquiera de los medios establecidos en el artículo 5° de este decreto.
PARAGRAFO 1. Las sociedades que se constituyan para la prestación de
servicios de vigilancia y seguridad privada en los términos de este artículo, tendrán
como único objeto social la prestación de estos servicios salvo el desarrollo de
servicios conexos, como los de asesoría, consultoría o investigación en seguridad.
PARAGRAFO 2. Las empresas constituidas con anterioridad a la publicación del
presente decreto podrán conservar su naturaleza jurídica sin perjuicio de lo
establecido en este artículo.
DEPARTAMENTO DE SEGURIDAD
Se entiende por departamento de seguridad, la dependencia que al interior de una
empresa u organización empresarial o entidad de derecho público o privado de
bienes, instalaciones y personas vinculadas a la misma.
También deberán establecer departamentos de seguridad, las personas naturales
que pretendan organizar servicios de vigilancia y seguridad privada con armas de
fuego para su propia protección.
PARAGRAFO. Los departamentos de seguridad no podrán prestar servicios de
vigilancia y seguridad a ningún título a personas diferentes a las vinculadas a la
empresa, grupo empresarial o persona natural a la cual se le concede la licencia
de funcionamiento. Artículo 17. Definición. Se entiende por departamento de
seguridad, la dependencia que al interior de una empresa u organización
empresarial o entidad de derecho público o privado de bienes, instalaciones y
personas vinculadas a la misma.
También deberán establecer departamentos de seguridad, las personas naturales
que pretendan organizar servicios de vigilancia y seguridad privada con armas de
fuego para su propia protección.
PARAGRAFO. Los departamentos de seguridad no podrán prestar servicios de
vigilancia y seguridad a ningún título a personas diferentes a las vinculadas a la
empresa, grupo empresarial o persona natural a la cual se le concede la licencia
de funcionamiento.
COOPERATIVAS
Decreto 356:
Se entiende por cooperativa de vigilancia y seguridad privada, la empresa
asociativa sin ánimo de lucro en la cual los trabajadores, son simultáneamente los
aportantes y gestores de la empresa, creada con el objeto de prestar servicios de
vigilancia y seguridad privada en forma remunerada a terceros en los términos
establecidos en este decreto y el desarrollo de servicios conexos, como los de
asesoría, consultoría e investigación en seguridad.
PARAGRAFO 1. Únicamente podrán constituirse como cooperativas de vigilancia
y seguridad privada, las cooperativas especializadas.
PARAGRAFO 2. Las cooperativas constituidas con anterioridad a la publicación
del presente decreto podrán conservar su naturaleza jurídica sin perjuicio de lo
establecido en este artículo.
TRANSPORTE DE VALORES
DECRETO 356: ART.30:
Se entiende por empresa de transporte de valores, la sociedad de responsabilidad
limitada legalmente constituida cuyo objeto social consiste en la prestación
remunerada de servicios de transporte, custodia y manejo de valores y sus
actividades conexas.
PARAGRAFO. Las empresas constituidas con anterioridad a la publicación del
presente decreto, podrán conservar su naturaleza jurídica sin perjuicio de lo
establecido en este artículo.
CAPACITACIÓN Y ENTRENAMIENTO
DECRETO 356, ART. 63
Son los conocimientos y destrezas que se proporcionan para el ejercicio de las
actividades que realiza el personal de los servicios de vigilancia seguridad privada,
en ejercicio de su función.
La capacitación y el entrenamiento a que se refiere este artículo en ningún caso
podrán versar sobre organización, instrucción y equipamiento a personas en
tácticas, técnicas o procedimientos militares o terroristas, so pena de la aplicación
de las sanciones previstas en el Decreto 2266 de 1991 y demás normas que lo
modifique, sustituya o adicione.
Se entiende por capacitación y entrenamiento en Vigilancia y Seguridad Privada,
los conocimientos y destrezas que se proporcionan para el ejercicio de las
actividades que realiza el personal de los Servicios de Vigilancia y Seguridad
Privada, en ejercicio de su función.
Esta capacitación y el entrenamiento, en ningún caso podrán versar sobre
organización instrucción o equipamiento a personas en tácticas, técnicas o
procedimientos militares o terroristas, so pena de la aplicación de las sanciones
previstas en el Decreto 2266 de 1991 y demás normas que lo modifique, sustituya
o adicione. (Art. 2º No. 3º Decreto 073/02).
Todos los operadores de Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada son
responsables por la capacitación profesional y entrenamiento del personal que
contraten para prestar los Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada autorizados.
Estos operadores deberán desarrollar capacitación y entrenamiento al interior de
su empresa, estableciendo un departamento de capacitación y dando
cumplimiento a lo dispuesto por el Gobierno Nacional, o en su defecto exigir al
personal el desarrollo de cursos en las escuelas de capacitación y entrenamiento
aprobadas por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada. (Art. 64
Decreto 356/94).
La labor de escolta, por su naturaleza especializada, requiere de los ciclos de
capacitación claramente definidos por la Superintendencia de Vigilancia y
Seguridad Privada mediante la Resolución 2596 de 2003. Los ciclos para escolta
están conformados por Cursos, Especializaciones y Actualizaciones.
Cada uno se desarrollará de manera independiente y presencial, iniciando con el
curso de introducción a la Vigilancia y Seguridad Privada, que será común para
todos los ciclos.
Sólo las Escuelas o Departamentos de Capacitación en Vigilancia y Seguridad
Privada, debidamente autorizados por la Superintendencia, podrán adelantar estos
ciclos de capacitación.
Se entiende por Escuela de Capacitación y Entrenamiento de Vigilancia y
Seguridad Privada, la sociedad de responsabilidad limitada legalmente constituida,
cuyo único objeto social es proveer enseñanza, capacitación, entrenamiento y
actualización de conocimientos relacionados con Vigilancia y Seguridad Privada.
Para iniciar actividades las escuelas de capacitación y entrenamiento en Vigilancia
y Seguridad Privada, requieren licencia de funcionamiento expedida por la
Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, previo el cumplimiento de los
requisitos señalados por esta entidad, mediante acto administrativo.
Las Escuelas y Departamentos de Capacitación podrán verificar mediante examen
escrito previo, los conocimientos de los alumnos para su ingreso al curso,
especialización o actualización correspondiente y exigir los certificados
comprobatorios de las actividades académicas aprobadas con anterioridad.
Las Escuelas y Departamentos de Capacitación que pretendan desarrollar
capacitación en el área canina, deberán solicitar previamente su aprobación a la
Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, anexando para ello:
UNIFORME
Se considera uniforme, el conjunto de prendas establecidas para el uso obligatorio
durante el tiempo y el lugar de prestación del servicio, del personal de Vigilancia y
Seguridad Privada masculino y femenino.
De acuerdo con el Art. 4º del Decreto 1979 de 2001, La Superintendencia de
Vigilancia y Seguridad Privada expidió en uso de sus facultades la Resolución No
510 de 2004, mediante la cual reguló todo lo concerniente al tema de uniformes,
distintivos y dotaciones para el personal de Vigilancia y Seguridad.
Las características de los uniformes siempre deberán ser diferentes a los de la
Fuerza Pública y otros cuerpos oficiales armados. Igualmente, los uniformes,
distintivos e identificaciones establecidos para los Servicios de Vigilancia y
Seguridad Privada, son exclusivos y no podrán ser utilizados por personal de
empresas o entidades diferentes a las de Vigilancia y Seguridad Privada, así como
solo podrán ser utilizados durante las horas y en los lugares en los que se presta
el Servicio y deberán ser devueltos al Servicio de Vigilancia y Seguridad Privada
cuando el personal salga de vacaciones, licencia, permiso, incapacidad o retiro.
(Ar t. 6º y 8 º Decreto 1979/01).
Los Operadores de Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada deberán enviar a
la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, la información y las
fotografías correspondientes al material, diseño, combinación y color escogidos
para el uniforme del personal vinculado a ellos, con el fin de que la
Superintendencia proceda a su autorización y registro previo (Art. 6º Resolución
510/04).
DISTINTIVOS
Los distintivos e identificaciones son los elementos que se utilizan en el uniforme
por parte del personal de los Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada para su
identificación y la del respectivo servicio, tales como escudo, aplique, placa, y
credenciales de identificación.
Las especificaciones de éstos serán determinadas por acto administrativo,
expedido por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y no podrán
ser modificados sin previa autorización. (Art. 14 Decreto 1979/01).
CONSTITUCION POLITICA
La Constitución política de Colombia de 1886 fue la carta política nacional que
rigió la vida constitucional de Colombia desde finales del siglo XIX hasta finales del
siglo xx cuando fue derogada por la Constitución de 1991. Fue promovida por
Rafael Nuñez, que era el presidente de la República, fue redactada por el político
y escritor Miguel Antonio Caro durante el período histórico conocido como la
Regeneración.
La Constitución, orientada principalmente por los principios ideológicos
conservadores,1 fue proclamada el 5 de agosto de 1886 y depuso la Constitución
de 1863, siendo esta última de carácter liberal. Tuvo dos reformas importantes: la
de 1910 después del gobierno del presidente Rafael Reyes y la reforma de 1936,
liderada por Alfonso López Pumarejo. Otras reformas significativas se dieron en
1905, 1954, 1957, 1958, 1968 y 1984. Abolió el federalismo, creó un Estado
unitario, administrador en el aspecto social y económico, sumamente confesional
al considerar la fe católica como religión oficial, dividió el poder en tres ramas
(legislativa, ejecutiva y judicial), estableció el período presidencial en seis años y
creó los departamentos como forma de administración territorial del país.
Después de una agitada historia constitucional en el [siglo XX], Colombia había
sufrido varias reformas adaptándose a los tiempos y las circunstancias del país.
En 1988, una fallida reforma política que pretendía extender la participación
ciudadana y evitar la corrupción administrativa, dio lugar a un movimiento
estudiantil y político que propuso la convocatoria a una Asamblea Nacional
Constituyente para las elecciones de 1990, movimiento que surgió en el marco de
la violencia que agitó a Colombia durante esa década y asociaba los problemas
del país con la falta de participación e inclusión política. Las desmovilizaciones de
los grupos guerrilleros M-19 (1990), [[Ejército Popular de Liberación (Colombia)|
EPL]y [Movimiento Armado Quintín Lame|Quintín Lame] (1991), contribuyeron a
crear un ambiente social en el que la transformación del país por la vía política y
jurídica se veía como el camino más promisorio.2
El movimiento promocionó la Séptima papeleta para las elecciones legislativas de
1991, la cual consistía en introducir una papeleta adicional durante los comicios
para que los colombianos votaran si estaban de acuerdo en convocar a una
Asamblea Nacional Constituyente que promulgara una nueva Constitución
Política. Por lo anterior, el movimiento es comúnmente conocido como La Séptima
Papeleta.
El Consejo Electoral no aceptó la inclusión oficial del voto adicional durante la
elección de Senado, Cámara de Representantes, Asambleas Departamentales,
Consejo Municipal y Alcaldes, (los Gobernadores no se elegían por votación
popular hasta la Constitución de 1991); pero la papeleta se contó extraoficialmente
y la Corte Suprema de Justicia reconoció la mayoritaria voluntad popular validando
el voto. En diciembre de 1990 se convocaron a comicios para elegir los
representantes a la Asamblea Nacional Constituyente, la cual promulgó la nueva
constitución el 4 de julio de 1991.
Según una nota periodística publicada por Fabio Fandiño y Roberto Vargas,
cuando se promulgó la nueva Constitución sus artículos aún no habían sido
terminados y el Secretario General de la Constituyente, Jacobo Pérez, reunido con
todo su equipo, aún se encontraba comprobando la veracidad de cada artículo
para irlo incorporando al texto de la Constitución. Este trabajo concluiría en los
primeros minutos del 7 de julio de 1991.
Los presidentes de la constituyente fueron Álvaro Gómez Hurtado por el
Movimiento de Salvación Nacional, Horacio Serpa por el Partido Liberal y Antonio
Navarro Wolff por la Alianza Democrática M-19 (movimiento político que nació a
partir de la desmovilización del M-19). De esta forma la historia de Colombia tuvo
un giro sin precedentes ya que no solo se logró un cambio constitucional sino
también que el grupo guerrillero M-19 entregara las armas y se integrara a la vida
política nacional, y que a las comunidades indígenas se les garantizara
representación en el Congreso de la República.
DERECHO LABORAL
El derecho laboral colombiano es el conjunto de principios, acciones y normas que
regulan directa e indirectamente las relaciones entre empleadores y trabajadores,
y de estos con el Estado con el objeto de garantizar los derechos fundamentales
de los trabajadores y la protección del trabajo, con el fin de lograr la paz social,
siendo esta la finalidad del Código Laboral Colombiano.
El derecho laboral colombiano es una rama de la ciencia del derecho que tiene
como objeto el trabajo del hombre, dependiente o independiente, en las relaciones
individuales, colectivas y de seguridad social ya sean estos trabajadores al
servicio del estado o particulares.
El derecho laboral colombiano tiene como regulador la Constitución Política de
1991, los tratados y convenios internacionales suscritos por Colombia y el Código
Sustantivo del Trabajo.
En todo caso, es importante tener en cuenta que las leyes colombianas es la más
importante de las fuentes del derecho laboral colombiano, puesto que cada estado
dentro de su legislación tendrá su ordenamiento jurídico respecto del trabajo y
dichas disposiciones tendrán que ser acatadas tanto por el empleador como
empleado dentro de determinada jurisdicción.
De acuerdo con la Constitución Política, el derecho al trabajo es un derecho
fundamental de todas las personas que debe ser garantizado por el Estado.
Adicionalmente, la Constitución Política consagra el derecho de asociación
sindical, que ampara tanto a los trabajadores como a los empleadores.
Estas disposiciones concuerdan con los tratados internacionales de los que
Colombia es parte, tales como la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la Convención Americana
sobre Derechos Humanos.
Según el artículo 1 del Código Sustantivo del Trabajo, el objetivo principal es
lograr el equilibrio en las relaciones obrero-patronales, al encontrarse el trabajador
desprotegido desde el punto de vista económico y social. Por ello se le otorga una
serie de prerrogativas, como el principio de irrenunciabilidad, favor habilidad y la
protección del trabajo.
Ramas del derecho laboral colombiano
a) Derecho individual del trabajo
Consiste en que una persona física denominada trabajador se obliga a prestar
servicios personales a otra persona denominada empleador, bajo la dependencia
de este último, quién a su vez, se obliga a pagarle al trabajador por los servicios
prestados una remuneración adecuada. En otras palabras, el derecho laboral
individual hace las veces de regulador de las relaciones entre el empleador y uno
o varios trabajadores a nivel individual.
b) Derecho colectivo del trabajo
Regula las relaciones entre el empleador y los trabajadores reunidos en
asociaciones, sean éstas sindicales o no. En la actualidad se consagra una nueva
concepción de derecho laboral que supedita las relaciones individuales de trabajo
a las colectivas en donde el interés general prima sobre el interés particular, con el
objeto de fortalecer las organizaciones laborales (sindicato, empresa,
cooperativas).
c) Derecho de la seguridad social
Consiste en los pagos que el empleador hace al trabajador en dinero, servicios u
otros beneficios, con el fin de cubrir los riesgos relacionados con la salud,
accidentes o enfermedades profesionales, la vejez, la invalidez o la muerte de
este, los cuales se originan durante la relación u horas de trabajo o con motivo de
la misma. Se diferencian de los salarios en que no retribuyen directamente los
servicios prestados y de las indemnizaciones en que no reparan perjuicios
causados por el empleador.
d) Derecho procesal laboral
Comprende el conjunto de normas que regulan el modo de actuar en justicia en
casos cuyo objeto conflictivo surge de las prestaciones laborales.
e) Derecho laboral administrativo
Se encarga de regular las relaciones del Estado como empleados con sus
servidores.
f) Derecho laboral internacional
Se puede definir como el conjunto de norma que trasciende de las fronteras de los
estados para consagrar aspectos relativos al trabajo humano.
g) Derecho cooperativo y sociedades mutuales
Este derecho es el campo en que los trabajadores participan en la organización y
ejecución de políticas tendientes a mejorar su calidad de vida mediante el derecho
asociativo, o de la unión mutua.
Autonomía del derecho laboral colombiano
El derecho laboral colombiano es autónomo con relación a las otras ramas del
derecho por ser un derecho de orden público. En esta autonomía radica el
equilibrio entre capital y trabajo, procurando que las normas de tipo laboral sean
derechos mínimos, otorgados por la sociedad a los trabajadores, siendo estos
derechos mínimos irrenunciables por parte del trabajador.
Principios del derecho laboral colombiano
1) Finalidad: Se refiere a la justicia en la relación de empleadores y trabajadores,
al equilibrio social y la coordinación económica.
2) Intervención del Estado: Esta intervención se da debido a que los intereses de
las partes son contrarios, haciéndose necesaria la intervención de un tercero que
en este caso es el Estado.
3) Derecho al trabajo y libertad de trabajo: Se fundamenta en el hecho de que
el trabajo funciona como un derecho y una libertad (de escogencia y ejercicio) a la
que tienen acceso todos los colombianos.
4) Obligatoriedad: El trabajo es también una obligación, porque es la única forma
de lograr bienestar y desarrollo.
5) Igualdad de los empleados: Debe existir la igualdad entre hombres y mujeres,
también entre el trabajo físico y el intelectual. La excepción se da respecto a la
edad.
6) Derecho de asociación: Toda persona tiene derecho de pertenecer o no a una
asociación. Generalmente la consecuencia de este derecho es la conformación de
sindicatos.
7) Derecho a la huelga: Es un arma de presión eficaz de los sindicatos para
alcanzar sus pretensiones. Se prohíbe a quienes presten servicios públicos
esenciales.
8) Derecho a la seguridad social: Esta subdivisión derecho laboral colombiano
debe estar presente para ayudar al trabajador en sus épocas más vulnerables. Es
una obligación del Estado y del empleador. El empleador debe asegurarse de que
el empleado tenga un régimen para su protección.
9) Carácter de orden público de las normas laborales: Las normas laborales
son de aplicación inmediata, obligatorias para cualquier habitante del país. Son
derechos irrenunciables.