Introducción
Idiomática jurídica
La buena escritura es la cualidad más importante que todo abogado debe
desempeñar, puesto que es una destreza indispensable, para el éxito profesional.
Al respecto, Volpe en su libro menciona que: “la legitimidad de un vocabulario
jurídico aparece cuando los hechos sobrevenidos dispensan a la lengua corriente de tener un
término específico para individualizar el fenómeno. Este hecho obliga al jurista a elegir uno
para designarlo” (2002, p. 21).
En relación a lo ante mencionado, puedo definir a la idiomática jurídica como el uso
correcto y específico de convenciones y términos lingüísticos en el ámbito legal. Esta
conceptualización se basa en el uso técnico del lenguaje en escritos jurídicos que denotan el
buen manejo de la idiomática legal, diferenciando de otros lenguajes cotidianos.
Una de las principales características que engloba a este lenguaje es la validez de un
léxico técnico jurídico que se demuestra cuando, ante la falta de términos frecuentes, los
litigantes se ven obligados a elegir y acoger expresiones determinadas para desarrollar de
manera efectiva acciones ocurridas. Esta causa es una demostración del papel importante
que desempeña el lenguaje en la comprensión y aplicación del derecho demostrando que no
solo se trata de una respuesta pragmática a la evolución legal.
El alcance de la idiomática jurídica sobrepasa la utilización de un léxico técnico
jurídico; llegando a abarcar el discernimiento específico y el uso estratégico del lenguaje en
el ámbito legal; los abogados deben estar al tanto de las actualizaciones legales y ajustar su
lenguaje conforme esta vaya avanzando. En el mismo sentido, deberán evitar las
ambigüedades al momento de redactar los documentos, pues el uso de estos términos
desviaría la buena interpretación.
El buen uso del lenguaje especializado es de suma importancia a la hora de
desempeñar un rol en el ámbito legal es decir para un profesional del derecho, el lenguaje
técnico no es simplemente una formalidad a la hora de redactar un documento jurídico, sino
la base que rige a la justicia. Desde un contrato o redacción de una demanda, hasta la
legislación compleja; esta redacción debe demostrar dimensiones semánticas, sintácticas y
pragmáticas del lenguaje jurídico que permitan mostrar la relación entre el lo ligústico y el
lenguaje del derecho.
Un documento escrito que cuente con la claridad y precisión pertinente, proporciona
una comprensión total demás de evitar malentendidos o confusiones que podrían traer
consigo grandes consecuencias.
Oratoria Jurídica
La oratoria jurídica hace referencia al uso adecuado del verbo frente a un tribunal o
magistrado, con la finalidad de transmitir y persuadir sus puntos legales y pruebas ante un
jurado o partes intervinientes en el proceso.