Taxonomía
La clasificación taxonómica de Ancylostoma duodenale es la
siguiente:
-Dominio: Eukarya
-Reino: Animalia
-Filo: Nematoda
-Clase: Secernentea
-Orden: Strongiloidae
-Familia: Ancylostomatidae
-Género: Ancylostoma
-Especie: Ancylostoma duodenale.
Morfología
Ancylostoma duodenale es un gusano que tiene forma cilíndrica
y corto. Su cuerpo es de aspecto y contextura fuerte y
resistente. La extremidad que corresponde a la cabeza se
denomina cefálica y la opuesta, caudal. Presentan una
coloración blanquecina o gris, aunque cuando ha succionado
sangre del huésped, adquiere un color rosado calo.
En el extremo cefálico se observa un ensanchamiento que se
conoce como cápsula bucal. En esta se pueden apreciar dos
pares de dientes o colmillos, a través de los cuales se fija e
incrusta en las paredes del intestino de su huésped.
Detalle del extremo cefálico de
Ancylostoma duodenale. Fuente: Rjgalindo from es [CC BY-SA 3.0
([Link]
Presentan dimorfismo sexual, puesto que existen ciertos
aspectos morfológicos que permiten diferenciar a los ejemplares
machos de las hembras. Las hembras son de mayor longitud
que los machos. Pueden llegar a medir hasta 2 cm y su cuerpo
termina en forma de cono.
Los machos, por el contrario, miden hasta 1 cm y su cuerpo
termina expandiéndose en lo que se conoce como bolsa
copulatriz. Además presenta una especie de ganchos conocidos
como espículas copuladoras. Estas tienen forma alargada y
sirven durante el proceso copulatorio.
Ciclo biológico
El ser humano es el principal huésped de este parásito, por lo
que parte de su ciclo vital se desarrolla en su interior y el resto
al aire libre.
Los huevos son expulsados a través de las heces hacia el medio
exterior. Aquí, dependiendo de las condiciones ambientales, el
huevo puede eclosionar liberando un tipo de larva que se conoce
con el nombre de rabditiforme (L1).
Allí, bajo las diferentes condiciones ambientales, ya sea en el
interior de las heces o en el terreno, esa larva experimenta
varias mudas y se convierte en larva filariforme (L3), la cual
constituye la forma infectante del parásito.
Las larvas filariformes puedes subsistir, siempre y cuando las
condiciones ambientales (temperatura, humedad) sean
favorables, en espera de que aparezca un huésped humano al
cual poder infectar.
Ciclo de vida de
Ancylostoma duodenale. Fuente: The original uploader was Sonett72 at English
Wikipedia. [Public domain]
Cuando entran en contacto con un ser humano, las larvas tienen
la capacidad de penetrar la piel y se adosan al sistema
circulatorio para ser transportados mediante el flujo sanguíneo.
De esta manera logran llegar a los pulmones y comienzan un
camino ascendente por las vías respiratorias hacia la faringe,
para poder ser tragada.
Ya dentro del sistema digestivo llega al intestino, el cual su
lugar de permanencia dentro del ser humano. Aquí las larvas
siguen experimentando metamorfosis hasta alcanzar la adultez.
El parásito adulto se fija a la pared del intestino y se alimenta
de la sangre de su huésped. Permanece allí poniendo huevos
que son expulsados a través de las heces.
Transmisión
La enfermedad que produce el Ancylostoma duodenale es
conocida como Anquilostomiasis. Esta puede transmitirse a
través de dos mecanismos.
En primer lugar, la forma más común y frecuente por la que se
transmite este parásito es caminar descalzo por el terreno
contaminado, en el que hayan larvas infectantes (microfilarias).
La segunda forma de contaminación, menos frecuente, es
mediante la ingestión de alimentos contaminados con las larvas.
De allí la importancia de mantener una buena higiene a la hora
de preparar las comidas.
Síntomas de infección
Los síntomas y signos de la anquilostomiasis van a depender del
órgano del cuerpo que se encuentre afectado por el parásito o
sus larvas. Como se sabe, durante su ciclo de vida, las larvas de
este parásito transitan por varios órganos.
Pues bien, su tránsito no es inocuo, sino que van causando
daños a su paso. Estos daños, generalmente son leves. Sin
embargo, también pueden llegar a ser muy severos, en especial
cuando la infección se convierte en crónica.
A nivel cutáneo
A nivel de la piel, la afección viene dada por los daños que
causan las larvas cuando la perforan para ingresar al organismo
del huésped. En este sentido, los síntomas y signos más
comunes son:
– Erosiones
– Eritema (Enrojecimiento)
– Prurito (Picazón).
– Aparición de pápulas
– Úlceras
A nivel intestinal
Debido a que en el intestino es donde se fijan las formas adultas
de los parásitos, el sistema digestivo es uno de los que presenta
mayores síntomas. Entre estos se pueden mencionar:
– Diarrea.
– Náuseas.
– Vómitos.
– Incremento de la cantidad de gases y flatulencias.
– Inapetencia.
– Sensación de molestia abdominal.
A nivel pulmonar
Cuando las larvas se encuentran en el pulmón y durante su
tránsito por las vías aéreas, pueden generar lesiones e
incomodidades, tales como:
– Hemorragias pequeñas.
– Inflamación de la faringe.
– En algunos casos con expectoración sanguinolenta.
– Irritación a nivel de la laringe, lo que interfiere con la emisión
de la voz.
A nivel cardiaco
– Aparición de soplo cardiaco.
– Electrocardiograma con resultados anormales.
– Incremento anormal del tamaño del corazón.
A nivel general
Otros síntomas que se pueden presentar como producto de la
infección por Ancylostoma duodenale son:
– Anemia, debido a la pérdida de sangre producto de su
absorción por parte de los parásitos.
– Debilidad y cansancio, producidos por la anemia.
– Desmayos.
– Posibles ataques de epilepsia.
– Palidez.
Diagnóstico
El diagnóstico de la infección por Ancylostoma duodenale se
basa principalmente en la identificación de huevos en las heces
de la persona infectada. Sin embargo estudios complementarios
como la determinación de anemia y eosinofilia también pueden
ayudar a concretar un diagnóstico definitivo.
El médico puede andar a realizar una analítica sanguínea, en la
que se especifique el conteo leucocitario. Una persona que está
atravesando una infección por este parásito, va a presentar un
incremento en su número de eosinófilos.
Estas son las células sanguíneas que se encargan de combatir a
los parásitos. Así mismo, también es posible evidenciar una
disminución de la hemoglobina, lo que conlleva a pensar en una
posible anemia.
Sin embargo, el diagnóstico definitivo de la anquilostomiasis,
viene dado por la determinación de la existencia de huevos en
las heces de la persona afectada.
Para el examen de las heces, lo que se hace es tomar una
muestra de las evacuaciones del paciente. El método más
utilizado es el llamado “Método de Willis”, que consiste en
mezclar la muestra con una solución de cloruro de sodio
saturada.
Este examen se basa en las diferencias de densidad que hay
entre distintos materiales. Aquí lo que ocurre es que los huevos,
como son menos densos, tienden a flotar y adherirse a un
portaobjeto.
Al observar al microscopio, el médico es capaz de identificar los
huevos de Ancylostoma duodenale.
Tratamiento
La anquilostomiasis es una enfermedad en la que el tratamiento
debe abordarse desde distintos flancos, para así erradicar, tanto
la infección como sus consecuencias.
Como es de esperarse, lo primero que hace el médico es recetar
un medicamento antihelmíntico. El medicamento que se receta
con mayor frecuencia es el albendazol. Si no se receta este, es
posible que receten mebendazol. Ambos tienen como función
eliminar a los parásitos adultos y sus larvas, a través de
diferentes mecanismos.
Igualmente, es posible que el médico recete también algunos
suplementos de hierro, con la finalidad de subsanar la anemia
subyacente en el cuadro clínico. También puede hacer algunas
recomendaciones dietéticas en las que se vea incrementada la
cantidad de proteínas que ingiere la persona.