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Módulo I: El pensamiento económico y el instrumental
En este primer módulo abordaremos dos grandes temas: algunas las ideas principales
del pensamiento económico y la teoría de la política económica.
El fundamento al desarrollar estos puntos es conocer la evolución de las ideas de la
teoría económica y la percepción de los principales problemas económicos y su solución
a lo largo del tiempo.
Luego pasar revista a los lineamientos fundamentales de la teoría de la política
económica, tendremos en cuenta que en esta materia se desarrollan los grandes temas
de la economía argentina y las políticas económicas aplicadas en cada momento.
A) HISTORIA DE LAS IDEAS EN LA TEORÍA ECONÓMICA
Mercantilismo: Esta doctrina nace en el siglo XVIII con la retirada del mundo feudal y la
creación de los Estados nacionales. Este esquema de ideas se construye en base al
axioma de cumplir con la finalidad de contribuir a la riqueza del Estado. Encontraron en
el comercio exterior la vía de aumentar la riqueza de una Nación. Siguieron el principio
de Balanza comercial positiva. Para cumplir con este fin la economía debía dirigirse por
el soberano, es decir una clara idea intervencionista del Estado. Su supuesto era que
rico el reino, rico su pueblo, y la riqueza consistía en acumular metal por parte del
soberano. Las medidas de política económica estaban orientadas a las políticas
comerciales al sector externo como los impuestos a las importaciones, la prohibición de
importaciones y monopolios a ciertas compañías dedicadas al comercio. Entonces, sus
dos piedras angulares eran: a) el principio de superávit comercial, y b) las políticas
proteccionistas (es decir el cierre de las economías locales para resguardar a sus países
de la competencia externa).
La escuela clásica inglesa: El marco de desarrollo de esta escuela es la caída definitiva
de la sociedad feudal y el paso al capitalismo moderno, con gran desarrollo económico
de Inglaterra. Sus bases conceptuales se apoyan en esquemas deductivos (observación
de la realidad y la construcción de leyes que reflejan regularidades).
Un antecedente de importancia al inicio del liberalismo económico lo fue la doctrina
fisiocrática desarrollada en Francia con F. Quesnay como principal exponente. Veían a
la agricultura como origen de la riqueza, y asignaron importancia al orden natural
instando a su valoración. De hecho, Quesnay publica el Tableau economique (1758) o
cuadro económico con los flujos de monetarios de las relaciones económicas entre los
distintos agentes económicos de la época (artesanos y campesinos). Aquí se acuña el
laissez-faire (dejar hacer a la industria…), laissez-passer (dejar pasar al comercio).
Hacia el 1776 se da un hito en la economía, la publicación de “La riqueza de las
Naciones”, por el profesor de filosofía Adam Smith, considerado como padre de la
disciplina económica. Los principales problemas que trabajó fueron: a) la causa del valor
de los bienes (principalmente determinada por el costo de producción, y, el principal, el
valor del trabajo), b) el crecimiento, y c) la relación del crecimiento con la distribución
del ingreso resultante. Luego otros representantes de la escuela fueron: Thomas
Malthus, David Ricardo, John Stuart Mill y en el continente europeo (Francia) Baptiste
Say. Las ideas principales desarrolladas fueron: a) el hombre actúa según el principio
de mayor rendimiento al menor esfuerzo (homo economicus), b) la ley de Malthus (en
“ensayo sobre el principio de población”, la población cuando nadie la frena crece en
progresión geométrica mientras los bienes de subsistencia lo hacen en progresión
aritmética.), y c) la ley de los rendimientos decrecientes de la tierra de David Ricardo.
También los enfoques acerca del comercio internacional (Smith, teoría de ventajas
absolutas, y Ricardo, teoría de ventajas comparativas), que indicaba que el crecimiento
se lograba con la especialización en producir aquellos bienes para los que el país era
más competitivo e intercambiarlo con otros bienes producidos por otros países que eran
competitivos en otros. Smith abogaba por el libre comercio. Se completaba con la ley de
Say, que sostiene la imposibilidad de sobreproducción (cada oferta crea su propia
demanda), por lo eran imposibles las crisis generales.
En política económica, para lograr el crecimiento, había que sostener el mecanismo
impersonal del mercado, conducido por una mano invisible que asignaba de la mejor
forma los recursos sin intervención estatal.
La crítica heterodoxa: el advenimiento de la sociedad moderna del siglo XIX lo hizo con
gran trauma. La industrialización acelerada hizo que la movilidad social que requería
haya hecho trizas a los viejos gremios de reglas patriarcales por lo que los trabajadores
fabriles dependían de la demanda de trabajo y sus remuneraciones determinadas en un
mercado en condiciones de desventaja (también en condiciones hacinamiento).
En ese marco surgen las ideas socialistas, críticas a ese orden. Un grupo lo constituye
los “socialistas utópicos” (Owen, Saint-Simon, entre otros). Crítica básica: el
individualismo clásico. Y el más importante exponente, Karl Marx, comenzando a
destacarse en la década del 1840, con su obra más famosa: “El Capital”, de 1867.
Filósofo cultor de la dialéctica hegeliana (quien establece una tesis sobre algún
problema, le contrapone una antítesis, para lograr finalmente una síntesis superadora),
subraya que el orden capitalista daría como origen a un nuevo orden, primero socialista
y luego comunista con la abolición de la propiedad privada y el Estado. Hegel y Marx
son filósofos de la dialéctica, pero el primero abogaba que en ese proceso (de Tesis,
antítesis y síntesis) la libertad (y las ideas) eran el motor, mientras que Marx colocó al
desarrollo contradictorio de las fuerzas productivas capitalistas (en el que ve la
apropiación de la plusvalía del trabajo por parte de los capitalistas) que llevaría en su
proceso inexorablemente al socialismo primero, luego al comunismo.
Escuela neoclásica: Hacia el 1870 y en un contexto de crecimiento económico de las
economías capitalistas, un problema soslayado por las anteriores escuelas, la formación
de los precios y su consecuente efecto sobre la asignación de los recursos empezó a
tener relevancia para su estudio. Así surgen pensadores como Jevons (precursor de la
Teoría subjetiva del valor, que remarca el valor de los bienes de acuerdo a la utilidad
que les dan los individuos como consumidores). Esta utilidad da paso a la teoría de la
Demanda a partir de la utilidad que los individuos dan a los bienes. Luego, el economista
Walras (mediados del siglo XIX) elaboró el concepto de una situación óptima para el
conjunto del sistema económico, con la idea de un equilibrio general que surge de la
interdependencia de todos los mercados de bienes y servicios, incluso el monetario.
Posteriormente el economista Alfred Marshal (considerado creador de la síntesis
neoclásica, base de la teoría económica) en 1890 elabora el modelo de equilibrio parcial.
Su razonamiento se basa en empresas pequeñas (que constituyen todas industrias) y
en consumidores individuales. Así en un ámbito donde se encuentran, oferentes y
demandantes de bienes y servicios determinan libremente precio y cantidades a transar,
considerando así al precio como asignador de recursos.
Las políticas económicas recomendadas estaban orientadas a incentivar la actividad
empresarial privada, es decir trabajar sobre la oferta de bienes y servicios. Son
tributarios de los clásicos ingleses.
Keynesianismo: A comienzos siglo XX, John M. Keynes escribe la “Teoría General”
(1936). El contexto histórico era la crisis del año ´30 (crisis financiera mundial con caída
en los niveles de producción y empleo). Los fundamentos de su pensamiento indicaban
que la crisis de sobreproducción se debía a la insuficiencia de la Demanda agregada
privada de la economía, por lo que para llegar a un nivel de ingreso mayor debía ocurrir
la intervención por parte del Gobierno a través del aumento del gasto público lo que
haría aumentar la Demanda agregada de la economía, llegando así a un nivel mayor
del ingreso. Cabe destacar que entre los supuestos de esta escuela están que la
economía opera en desempleo, todos los precios de la economía son fijos y hay
rigideces en los mercados. Su prescripción de política económica es la intervención del
Estado en la economía a través del aumento del gasto público.
Corrientes económicas posteriores: a partir de la segunda guerra mundial -desde el año
1939 en adelante- las ideas keynesianas de intervención estatal y aumento del gasto
público fueron predominantes. Hasta que en los años ´50 y ´60 del siglo XX empezaron
a perder predicamento ya que comenzaron problemas de inflación con estancamiento
económico, no predicho por ese esquema de ideas. Las políticas de intervención estatal
a través del gasto público empezaron a ser abandonadas como prescripción de política
económica. Dos concepciones emergieron, los postkeynesianos (síntesis neoclásico
con exponente en el esquema IS-LM, donde el desempleo es de corto plazo, pero no de
largo plazo porque hay mecanismos automáticos para retornar al equilibrio tales como
la flexibilidad de variables como precios de bienes, salarios, tasa de interés) y el
monetarismo (cuyo mentor principal fue Milton Friedman quien explicó a partir de sus
trabajos desde mediados de la década del ´50 que el aumento de precios se produce
por emisión de dinero como factor básico y que la emisión para pagar déficits públicos
profundizaría el aumento de precios). También, la nueva macroeconomía clásica a
través de la teoría de las expectativas racionales (los agentes económicos toman
decisiones hoy en base a las predicciones sobre el valor futuro de las variables
económicas relevantes).
B) INSTRUMENTAL Y POLÍTICA ECONÓMICA
1. La política económica y la teoría de la política económica.
Usted posiblemente se pregunte para qué sirve el estudio de la teoría de la política
económica. Por ello, a continuación desarrollaremos algunos puntos para su mayor
comprensión:
Economía positiva y economía normativa:
Recordemos antes la diferencia que existe entre la economía positiva y la economía
normativa. En cuanto a la primera se trata del ser, mientras que la segunda el deber
ser. Cuando se pone en la tarea de construir teoría, en primera instancia se describen
los hechos observados, para luego buscar las leyes de comportamiento de los hechos
observados. En la segunda tarea aparecen sensaciones de inconformismo con lo que
se trata de explicar desde la teoría, y ahí nacen las subjetividades de lo que se entiende
que debe ser y la realidad descripta.
Puede que un teórico sólo pretenda comprender y buscar explicaciones de la realidad
económica observada, aceptándola o justificándola, es decir acorde con la tesis de lo
que es.
O los que con cierto conformismo pretendan entender la realidad económica, pero
transformarla también a un ideal, con la tesis del “deber ser”. Aquí se enraiza la Política
económica.
La política económica y la Teoría de la política económica:
Así se puede decir que en la realidad económica existen situaciones económicas que
no necesariamente representan situaciones ideales desde el punto del analista de la
política económica.
Cuestiones como incremento de precios, mala distribución del ingreso, desempleo o
falta de crecimiento del producto de la economía son algunas de las que se pueden
presentar en la realidad. Nadie diría que estas son situaciones ideales. Al incremento
de los precios, se le confronta como ideal la estabilidad de los precios de la economía.
Mientras que, al estancamiento, el crecimiento del producto; al desempleo, el empleo.
Por su parte, a la mala distribución del ingreso en la población, una más justa
distribución. Así, en las líneas arriba identificaciones situaciones de lo que es, con sus
ideales, o lo que debe ser. Estos últimos son objetivos de política económica.
Podemos a esta altura puntualizar los objetivos de todo sistema económico son: a) el
pleno empleo (uso completo de los factores productivos), b) la eficiencia (en el uso de
los factores productivos, asignar cada recurso a su mejor uso alternativo), c) el
crecimiento económico (aumento del producto de la economía), d) la estabilidad de
precios (mantener el nivel general de precios evitando sus aumentos), e) la equidad
distributiva (con un componente más subjetivo sería que cada sujeto la remuneración
acorde de su contribución al proceso productivo) , f) el equilibrio de la balanza de pagos
(sostener el equilibrio de las cuentas externas)
Un analista de la realidad económica puede identificar estas situaciones, de la teoría
puede encontrar las causas, pero para modificarlas, necesita proveerse de instrumental
idóneo para ello.
Esto lo provee la teoría de la política económica, que en esencia es la búsqueda de la
solución técnica (preferentemente en términos cuantitativos) más adecuada en torno a
los instrumentos de posible utilización y los objetivos definidos. Mientras que la política
económica es el conjunto de distintas formas de intervención del sector público en la
actividad económica.
A estas herramientas las provee la teoría de la política económica, que consiste
brevemente en tomar el diagnóstico que se hace de una realidad, no ideal, identificar
sus causas y tomar cursos de acción, a través de seleccionar el herramental útil, para
llegar a una situación elegida, normalmente próxima a lo ideal.
Lógicamente, como disciplina social, en el estudio de la realidad económica, existen
distintas concepciones del análisis de las causas que determinan una situación real, y
por ende también respecto de los caminos a seguir para arribar a un ideal.
Reglas versus discrecionalidad:
● en el enfoque tradicional se reconoce la política discrecional, donde el gobierno
ejecuta políticas sin ajustarse a ninguna pauta previa. Aquí la autoridad supone
conocer acabadamente la verdadera situación económica, los efectos en el uso
de los instrumentos con que cuenta y las demoras en surtir efecto. Todo lo hace
más débil.
● Otro enfoque es el uso de pautas redefinidas. El policy-marker se ciñe a una
política de reglas a cumplir, luego ejecuta cursos de acción en la economía para
llegar a cumplir con determinados objetivos. Por ejemplo: la autoridad económica
en lo fiscal establece reglas de responsabilidad fiscal a cumplir o en lo monetario
mantener un nivel de reservas determinado, luego el uso del instrumento de
política económica para cumplir un objetivo tiene esos límites en su
implementación.
Otro elemento de suma importancia es la credibilidad de las políticas económicas a
aplicar, que en esencia es que los agentes económicos “crean” que las políticas
anunciadas por un gobierno puedan llevarse a cabo, puedan cumplirse, que tengan el
efecto deseado. Si no, la falta de credibilidad hará asumir costos a la sociedad.
Clasificación de las políticas:
Realizar clasificaciones puede resultar una decisión arbitraria pero útil.
Una primera puede ser distinguiendo entre: a) políticas coyunturales o de corto plazo:
que tiene en cuenta el cumplimiento de objetivos a cumplir en un tiempo muy corto,
aplicando los instrumentos adecuados en consecuencia. Se conocen también como
políticas de estabilización (estabilización del nivel de precios), de actuar sobre las
fluctuaciones del ciclo económico o sobre desequilibrios del sector externo). b) políticas
estructurales o de largo plazo: que tiene como objetivo cambiar la estructura económica
de un país (ejemplo políticas de crecimiento)
Una segunda clasificación más abarcativa: a) políticas macroeconómicas: que apuntan
a controlar el nivel de actividad, el nivel de precios, el nivel de empleo (aquí políticas de
gasto -política fiscal y política monetaria-, políticas de desviación del gasto y políticas
normativas o reguladoras), y b) políticas microeconómicas: que apuntan a una mejor
asignación de los recursos (aquí políticas sectoriales, regionales, laborales, de gastos
social y de defensa de la competencia).
Concepciones de las Teorías de Política económica
Podemos establecer dos principales esquemas teóricos para establecer políticas
económicas:
El delineado por el premio nobel y considerado fundador de esta Teoría Jan Tinbergen
(1952, “On the Theory of Economic Policy”) y el del holandés Henri Theil (1961,
“Economic Forecasts and Policy”, y 1965, “Quantitative planning of Economic Policy”).
Para Tinbergen, los policy-makers que diseñan y conducen la política económica deben
considerar en primera instancia los tres siguientes aspectos:
a) determinar el interés general de la sociedad (estas pueden ser el empleo, la
estabilidad de precios, el crecimiento, entre otras),
b) seleccionar las políticas cuantitativas o cualitativas que satisfagan el punto
anterior,
c) seleccionar la teoría económica ad-hoc que les permita identificar las
preferencias de los agentes y estas puedan ser consideradas en la formulación
de la política óptima.
Así, el esfuerzo está orientado a identificar las preferencias sociales y el Gobierno debe
actuar para alcanzar el bienestar social. Aquí se define un conjunto de variables metas
(ejemplo, pleno empleo). Luego de identificar las preferencias sociales, la autoridad
selecciona los instrumentos de política que serán utilizados para satisfacer con
las preferencias de la sociedad. Finalmente, seleccionar la teoría económica a emplear
para cumplir con los objetivos que se fijan.
Tinbergen usa modelos macroeconómicos para analizar la relación entre objetivos e
instrumentos económicos, donde los primeros representan las variables que el
diseñador de políticas económicas desea influir y los segundos representan las variables
que el diseñador puede controlar para su propósito. Es un enfoque en de objetivos fijos
a cumplir. Su regla es que si un número de objetivos van a ser cumplidos por el policy-
maker, el mismo debe contar con un número igual de instrumentos.
En tanto para Theil se trata de un problema de programación. Es un enfoque de objetivos
a cumplir flexibles, donde los elementos básicos son: a) una función de preferencia o
función objetivo o función de bienestar (representa las preferencias de la sociedad), b)
las restricciones que enfrenta el policy-maker, expresada en un modelo
macroeconómico representativo de la estructura de la economía, y c) un procedimiento
de maximización condicional, por el cual la función objetivo definida en a) sea
maximizada sujeta a las restricciones definidas en b). Aquí el número de objetivos a
cumplir y el número de instrumentos son flexibles, en tanto da lugar a cumplir en parte
con cada objetivo definido.
2. Neoclásicos versus Keynesianos:
En el primer apartado desarrollamos la parte de evolución de las ideas económicas en
la historia del pensamiento económico. Hicimos hincapié en las diferencias de distintas
escuelas de pensamiento en torno tanto a los fundamentos de la teoría económica como
a las distintas políticas económicas a aplicar para resolver problemas que se
presentaban en la realidad.
Veamos en este sentido los fundamentos de análisis y prescripción de políticas
económicas de los neoclásicos y los keynesianos.
Para realizar esta comparación trabajaremos bajo un modelo de precios flexibles donde
los niveles de precios e ingreso de la economía son determinados por la interacción de
la Demanda agregada y oferta agregada. Ambos enfoques, sin embargo, se basan en
distintos supuestos y en consecuencia distinguen distintas políticas económicas.
Para el mundo keynesiano la economía opera a niveles de desempleo, con supuestos
de rigideces en los mercados (de bienes y servicios) y precios fijos (sin inflación). En
este caso, dada la rigidez de los precios (que hace que la función de oferta agregada
esté determinada a ese nivel de precios), la demanda agregada determina un nivel de
ingreso de esa economía, el que está por debajo del pleno empleo. El diagnóstico es
que existe una insuficiencia de la Demanda agregada para llegar al nivel de ingreso de
pleno empleo. Supone también que la Demanda agregada como suma de agregados,
básicamente la demanda de bienes de consumo que realizan las familias, de bienes de
capital por parte de las empresas y la participación con el gasto público del Gobierno.
En este esquema la insuficiencia se da en la Demanda agregada privada, por lo que
para llegar a un nivel ingreso de pleno empleo, prescribe aplicar una política fiscal
expansiva, interviniendo el Gobierno en la economía a través del aumento del gasto
público (el instrumento). Así la Demanda agregada aumentaría llegando al nivel de pleno
empleo el ingreso. Como supone precios fijos, el aumento del Gasto no aumenta los
precios de la economía (no produciría inflación) sólo el ingreso. Es una política de
Demanda. Ahora, cuando llega al pleno empleo, la política de aumento del gasto público
(que aumenta la demanda agregada) sólo aumenta los precios de la economía mientras
que el ingreso no cambiaría por estar en pleno empleo. Ya no sería efectiva.
Para los neoclásicos, en cambio, la economía opera en pleno empleo de factores, los
precios son flexibles y los mercados se ajustan automáticamente. Al operar en pleno
empleo, la oferta agregada es determinada a un nivel de producción (el de pleno
empleo) y junto con la demanda agregada determina un nivel precios de equilibrio de
esa economía a ese nivel de producto. Al operar en pleno empleo todo cambio en la
Demanda agregada sólo cambia los precios, no así el producto que está fijo a niveles
de pleno empleo. Toda política económica que implique cambio en la Demanda
agregada sólo cambiaría los precios sin efectos sobre el ingreso de la economía. Por tal
razón, una política fiscal expansiva, con intervención del Estado a través de aumento
del gasto público, sólo aumentaría los precios de economía, produciendo inflación, sin
efectos sobre el nivel de ingreso de la economía. La política de demanda es ineficaz, y
sólo produce aumento de precios de la economía. Su diagnóstico es una Oferta
agregada dada, y en este caso su prescripción de política económica sería incentivar a
los productores a producir más, con políticas (disminución de impuestos o tasas de
interés por ejemplo) sobre la oferta, de manera tal que aumente la Oferta agregada,
produciendo entonces una caída en los precios de la economía con mayor producción.
Es una política de oferta.
P: PRECIO
Ype = Ingreso De pleno empleo
Y = Ingreso
Puede construirse un esquema integrando ambas concepciones, y en el corto plazo
podría decirse que las políticas de demanda (cuando los precios no cambian) pueden
ser útiles mientras que en el largo plazo (con precios flexibles) las políticas de oferta
serían más efectivas.
Así se presentan las concepciones keynesianas y neoclásicas respecto del
funcionamiento de la economía y de las políticas económicas recomendables a aplicar.
3. Algunos aspectos problemáticos de la situación argentina actual
En este último punto, a partir de los aportes de Bertranou y Casanova (2013) en
Informalidad laboral en Argentina se puede trazar algún esbozo de problemas
estructurales argentinos que persisten desde larga data, son algunos de ellos:
- Mercado de factores: de funcionamiento deficiente, con alta concentración
regional del empleo y asimismo gran informalidad en las contrataciones
laborales.
- Insuficiente ahorro doméstico: el ahorro privado doméstico es bajo desde hace
décadas dado el desaliento que les produce las políticas aplicadas por los
distintos gobiernos desde la crisis de 1930.
- Mercado financiero: poco desarrollado, marcado por un ahorro interno privado
escaso dada las continuas crisis periódicas a lo largo de la historia económica
argentina.
- Deficiente infraestructura: aunque algo mejorada respecto de los años ochenta,
insuficiente dada las continuas intervenciones estatales.
- Inversión privada: también escasa dada el bajo nivel de ahorro privado
doméstico y un mercado financiero con escaso desarrollo, con aplicación al
aspecto especulativo de la economía.
- Sector público: sobredimensionado, con constantes déficits fiscales que se
financian con emisión monetaria.
- Sector externo: aunque más desarrollado que antaño, sufre con las
intervenciones estatales.
- Escasez crónica de divisas: que las debería aportar el sector externo.
- Déficit energético: por políticas económicas distorsivas al valor de la energía.
- Tendencias inflacionarias crecientes.
En este primer módulo pasamos revista a las distintas corrientes de pensamiento
económico a los fines de encontrar en sus desarrollos los fundamentos de teoría
económica hasta la actualidad y posteriormente aludimos a la construcción de los
conceptos básicos de la teoría de la política económica junto las prescripciones de
política ante los problemas económicos concretos que surjan en una economía.