SONETO
El día toca a su fin. De la cumbre
de un enorme risco baja el rebaño
pastor garrido, que con pesadumbre
toca en su quena un yaraví de antaño.
El sol que lento cae, con su lumbre
dá un tinte de misterio y de tristeza
á un campo de solemne soledumbre.
La aura pasa suave. La noche empieza.
La choza pastoral está á la orilla
de un río de corriente silenciosa;
hila en la puerta una india candorosa.
Después los labradores en cuadrilla
rendidos se recogen a la choza
Dá las … seis el reloj de una capilla
Fecha : Autor: César Vallejo
viernes, 16 de marzo de 2012
fuente:
[Link]
Para: mi ciudad querida Cerro de Pasco
Ciudad hospitalaria cuna de grandes maravillas,
majestuosa tierra de incomparable y incomprensible clima;
al ver que te destruyen por ser tan rica en minerales,
lloran los andes y el majestuoso cóndor desde lo mas alto,
al ver el dolor de la gente cerreña.
Cuantos te adoptaron,
pero ninguno te quiso recuperar,
una vez fuera de tu opulencia se vanaglorian vanamente y
como buenos van diciendo a la gente: reelíjanme y detendré esta inicua destrucción,
solo reír me queda porque creer en un mentiroso
seria desastroso.
Cerro de Pasco las empresas que vienen trabajando tus tierras te destrozan sin asco,
de que nos vale al pueblo hacer marchas y poner denuncias,
si la justicia es injusta y el estado
esta dormido y sentado.
Fecha: Autor: Niels Omar
viernes, 16 de marzo de 2012
fuente:
httpsm ://[Link]/2012/03/[Link] que marcharnos a
otro lugar y llorar por tu desaparición.
Los mineros salieron de la mina
remontando sus ruinas venideras,
fajaron su salud con estampidos
y, elaborando su función mental,
cerraron con sus voces
el socavón, en forma de síntoma profundo.¡Era de ver sus polvos corrosivos!
¡Era de oír sus óxidos de altura!
Cuñas de boca, yunques de boca, aparatos de boca (¡Es formidable!
El orden de sus túmulos,
sus inducciones plásticas, sus respuestas corales,
agolpáronse al pie de ígneos percances
y airente amarillura conocieron los trístidos y tristes,
imbuidos,
del metal que se acaba, del metaloide pálido y pequeñ[Link] de labor,
y calzados de cuero de vizcacha,
calzados de senderos infinitos,
y los ojos de físico llorar,
creadores de la profundidad,
saben, a cielo intermitente de escalera,
bajar mirando para arriba,
saben subir mirando para abajo.¡Loor al antiguo juego de su naturaleza,
a sus insomnes órganos, a su saliva rústica!
¡Temple, filo y punta a sus pestañas!
¡Crezcan la yerba, el liquen y la rana en sus adverbios!
Fecha : Autor: César Vallejo
viernes, 16 de marzo de 2012
fuente:
[Link]
Autor: P. Salazar G.
Fecha : viernes, 16 de
fuente: [Link]
Autor: Ambrosio W. Casquero
Fecha : viernes, 16 de
fuente: https: //[Link]/2012/03/[Link]
Autor: Cesar Peres
Fecha : viernes, 16 de
fuente: https: //[Link]/2012/03/[Link]