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Tratamiento y Prevención de Mastitis Bovina

La mastitis bovina es una enfermedad infecciosa que causa inflamación de las glándulas mamarias o ubre de las vacas, reduciendo la producción y calidad de la leche. Se produce por la entrada de microorganismos a la ubre, pudiendo ser subclínica o clínica aguda. Su prevención requiere estrictas medidas de higiene en el ordeño, como lavado de ubres, y en las instalaciones para reducir la carga bacteriana. Es una de las enfermedades que más pérdidas económicas

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Tratamiento y Prevención de Mastitis Bovina

La mastitis bovina es una enfermedad infecciosa que causa inflamación de las glándulas mamarias o ubre de las vacas, reduciendo la producción y calidad de la leche. Se produce por la entrada de microorganismos a la ubre, pudiendo ser subclínica o clínica aguda. Su prevención requiere estrictas medidas de higiene en el ordeño, como lavado de ubres, y en las instalaciones para reducir la carga bacteriana. Es una de las enfermedades que más pérdidas económicas

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1.

LA MASTITIS
La mastitis bovina consiste en la inflamación de las glándulas mamarias o la ubre,
que genera dolor y estrés a las vacas, ocasionando disminución en la producción y
en la calidad de la leche, pues cambia su sabor y aumenta la carga bacteriana
normal. La enfermedad inicia con la entrada de los microorganismos patógenos
desde la parte externa o del ambiente al interior de la ubre a través del pezón,
seguido de la invasión total de gérmenes e inflamación de la ubre causado por la
infección, así como daños a los tejidos que, dependiendo de la duración y
severidad de la enfermedad. La etapa terminal de la enfermedad finaliza con la
pérdida parcial o total de la ubre.
Durante la temporada de lluvias, por lo general, se aumentan las plagas,
condiciones que pueden causar enfermedades a los animales, haciendo que su
productividad se reduzca de manera importante. Este es el caso de la mastitis,
enfermedad que afecta principalmente a las vacas que se encuentran en periodo
de lactancia o en plena producción lechera.
A nivel mundial la mastitis bovina es considerada una de las enfermedades
infecciosas que más pérdidas económicas genera a los productores de leche,
dado que se disminuye la producción de leche, se incrementan los costos en los
insumos debido a los tratamientos que se deben adelantar, se descartan vacas
improductivas por la pérdida de la ubre y por la eliminación de la leche durante el
periodo de retiro para evitar la presencia de residuos antibióticos.

2. SITUACIONES DE RIESGO QUE PRODUCEN LA MASTITIS


Las situaciones o factores más comunes que favorecen el desarrollo de la mastitis
son:
 Errores en el manejo, como realizar un sobre ordeño a las vacas causando
daño al pezón y a la ubre.
 En el caso de ordeño mecánico, el uso de mamilas o pezoneras con tamaño
inadecuado que no se adaptan al tamaño del pezón.
 No realizar el sellado de los pezones al terminar la jornada de ordeño.
 Mal o inadecuado lavado de la ubre.
 Equipos o materiales usados para el ordeño en malas condiciones de aseo o
contaminados.
 Periodos de lluvias durante los cuales se dan las condiciones ambientales para
la propagación de gérmenes.
 Edad de las vacas, dado que un animal con más de cuatro partos presenta
mayor predisposición para desarrollar la mastitis.
 Malas condiciones sanitarias o de limpieza de los sitios de confinamiento y sala
de ordeño

3. TIPOS DE MASTITIS
La enfermedad se puede clasificar de acuerdo con su duración o su manifestación,
así: a) mastitis subclínica, y b) mastitis clínica o aguda.
A. Mastitis subclínica o crónica: no presenta cambios físicos visibles en la ubre
o en la leche; sin embargo, puede causar la reducción en la producción de
leche y en algunos casos presentar episodios agudos, especialmente en la
etapa del posparto. Este tipo de mastitis solo se detecta a partir de pruebas
indirectas que miden alteraciones físicas, químicas. Esta mastitis por lo general
es producida por agentes patógenos de difícil control con antibióticos, lo que
favorece su permanencia en la ubre y, por lo tanto, facilita su trasmisión
durante el ordeño, contagiando a otras vacas del hato lechero.
B. Mastitis clínica o aguda: Se reconoce por cambios visibles en la ubre o en la
leche; en muchos casos puede comprometer seriamente la salud de la vaca o
incluso ocasionar su muerte. En muchos casos la mastitis clínica se pude
diseminar rápidamente en el hato y manifestar en diferentes formas como:
• Mastitis suave o moderada. Se presenta súbitamente con disminución en la
producción de leche y cambios en su calidad como: aspecto seroso, coágulos
o grumos. Igualmente, los animales pueden presentar fiebre, anorexia,
depresión y movimientos rumiales disminuidos, sin cambios aparentes en el
aspecto de la ubre.
• Mastitis suave ligera. Puede considerarse un estado intermedio de la
enfermedad, en el que se pueden presentar síntomas agudos, llegando en
algunos casos a una inflamación crónica.
• Mastitis aguda. Se presenta con mucha frecuencia después del parto y se
reconoce por su aparición repentina presentando cambios en la leche como
grumos o tolondrones y reducción en la producción de esta, en muchos casos
con apariencia de suero sanguíneo. La ubre puede presentar inflamación ligera
a dura, caliente y dolorosa. La vaca muestra signos de anorexia, depresión y
fiebre.
• Mastitis crónica. Se presenta cuando la inflamación aguda de la ubre persiste
por más de cinco días con endurecimiento y sensación caliente o cuando se
presentan secreciones continuas o intermitentes de leche de apariencia acuosa
acompañada de hojuelas, grumos, tolondrones, coágulos o fibrones en los
primeros chorros y el animal presenta un cuadro de fiebre, taquicardia,
anorexia y atonía ruminal , entre otros síntomas.
• Mastitis ambiental. Es causada principalmente por organismos que se
encuentran comúnmente en las camas, pisos y corrales en donde se adelantan
las actividades relacionadas con la producción lechera, y que no pueden ser
controlados completamente con la limpieza rutinaria de los animales y de las
instalaciones. Los patógenos que generalmente ingresan a la ubre por el pezón
al tener contacto directo con heces, barro o agua contaminada. Este tipo de
mastitis se presenta con mayor frecuencia en sistemas de producción lechera
bajo estabulación permanente o en época de lluvias.
• Mastitis gangrenosa. muestra inflamado, enrojecido y caliente, luego en pocas
horas se torna acuoso y sanguinolento, presentando coloración azulosa tanto
en el pezón como en la ubre. Por su parte, la vaca presenta fiebre, anorexia,
depresión y deshidratación; en casos graves ocurre la muerte del animal

4. DIAGNÓSTICO DE LA MASTITIS
 Para la detección de la mastitis clínica se debe adelantar de manera rutinaria el
despunte previo al ordeño de cada vaca, el cual consiste en la extracción y
examen de los primeros chorros de leche, utilizando para ello un tazón de
fondo oscuro, lo que facilita observar cambios físicos como decoloración y
presencia de grumos, sangre o pus en la leche, acompañado del examen de
palpación a la ubre para detectar zonas endurecidas, calor y dolor. Con esto se
identifican los animales a los que se les debe adelantar un tratamiento con
antibióticos, previa identificación del agente o patógeno causante de la
enfermedad.
 El diagnóstico de la mastitis subclínica directamente en el campo y al lado de la
vaca se realiza mediante la prueba que consiste en agregar detergente de uso
doméstico, reactivo púrpura de bromocresol o lauril sulfato de sodio a la leche
en cantidades aproximadamente iguales. Esta prueba se basa en que, a mayor
afectación o inflamación de la ubre causada por la enfermedad, mayor
presencia de células , por lo que la mezcla de leche y detergente o reactivo
presentará mayor viscosidad o mayor apariencia gelatinosa.

5. MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL


El manejo y control de la mastitis debe ser una prioridad dentro de la
administración de la finca o del hato lechero, fundamentada en primer lugar en la
prevención a partir de medidas como la higiene y el saneamiento, lo que reduce
los riesgos que implica su ocurrencia y los costos de tratamiento de la enfermedad
mediante el suministro eventual de antibióticos bajo la orientación estricta del
médico veterinario, así como el cumplimiento de los tiempos de retiro de acuerdo
con lo indicado en la etiqueta del medicamento.
Principales medidas para el control de la mastitis bovina
Dentro de las actividades o acciones que se deben poner en práctica como
medidas preventivas para disminuir la ocurrencia de la mastitis en las vacas o en
el hato lechero, se tienen:
 Los ordeñadores no son los mismos que manean; cuando las personas que
ordeñan no manean o sujetan las patas de las vacas, hay menos posibilidad de
infectar la ubre, en razón a que las manos del ordeñador permanecen más
limpias.
 Ordeño con apoyo del ternero. El amamantar el ternero antes del ordeño ayuda
a una mejor salida de la leche; así como permitir que el ternero beba después
del ordeño un pezón y saque la leche residual, obligando a la vaca a
permanecer por más tiempo de pie para dar lugar a que el esfínter del pezón
se cierre y, en esta forma, se bloquee la entrada de patógenos para cuando
entre en contacto con el piso contaminado. En igual sentido, se debe alimentar
a las vacas inmediatamente después del ordeño, de manera que puedan
permanecer de pie por lo menos una hora antes de echarse.
 Lavado y presellado de los pezones. La higiene de los pezones se debe
realizar previamente al ordeño mediante lavado con agua limpia, adicionando
un antiséptico/desinfectante yodado, y secando inmediatamente con toallas
desechables. Con esta práctica se busca bajar la concentración de los
microorganimos ubicados en la piel y reducir el riegos de infestación de la ubre.
 En el caso del ordeño mecánico, se deben tener en cuenta las siguientes
recomendaciones: buena calibración del equipo de ordeño, tamaño y correcta
instalación de las pezoneras, buenas medidas de aseo e higiene de equipos e
instalaciones y cuidados con la ubre.
 Ordeñar en último lugar las vacas infectadas, con lo cual se evita el contagio
de las vacas sanas
 Sellado de pezones. Una vez terminado el ordeño de la vaca se aplica un
sellador, sumergiendo la punta del pezón en una solución de yodo; con esto se
crea una barrera entre la piel del pezón y el ambiente exterior, evitando que los
patógenos ambientales invadan el interior de la ubre. Pero se debe recordar
que el sellado de pezones no tiene ningún efecto sobre las infecciones
existentes.
 Descarte de vacas que hayan presentado más de tres lactancias con algún tipo
de mastitis
 Acoger y poner en práctica las recomendaciones dadas por el médico
veterinario, adelantando y supervisando los tratamientos indicados y la
implementación de labores siguiendo el protocolo propuesto.
 Tratamiento adecuado y oportuno en todos los casos clínicos. El tratamiento
con antibióticos inyectados o aplicados en infusiones intramamarias debe ser
indicado por el médico veterinario y se debe respetar el tiempo de retiro de
acuerdo con lo indicado en el rótulo del medicamento.
 Realizar la prueba California (CMT), como un diagnóstico rutinario muy
importante para la prevención y el control de la mastitis, dado que al identificar
y separar del hato lechero los animales con mastitis subclínica se reduce el
riesgo de contagio de las demás vacas, especialmente al momento del ordeño
mecánico o manual

6. TRATAMIENTO DE LA MASTITIS
Una vez detectada la mastitis clínica, se debe dar inicio a un tratamiento con
antibióticos de acuerdo con las recomendaciones del médico veterinario o el
zootecnista; esto con el fin de lograr la cura efectiva de la enfermedad en la vaca
afectada y evitar el contagio de las demás vacas del hato lechero.
Para lograr que el tratamiento mediante el uso de antibióticos sea totalmente
efectivo, se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
 se debe identificar mediante prueba de laboratorio el agente patógeno
causante de la enfermedad, para el suministro del medicamento adecuado
 la concentración y dosis del medicamento deberá ser la indicada para combatir
el patógeno
 respetar los horarios de suministro del medicamento y no interrumpir por
ningún motivo el tratamiento establecido
 en caso de presentarse mastitis clínica aguda con fuerte inflación y obstrucción
de los conductos mamarios, en donde la terapia tradicional de infusión
intramamaria de antibióticos no es suficiente, es necesario adelantar terapia de
soporte o complementaria.

7. TIEMPO O PERIODO DE RETIRO


el periodo de retiro corresponde al tiempo comprendido durante y después del
tratamiento por infusión intramamaria o inyección con antibióticos realizado a
vacas en producción que se han visto afectadas por mastitis, en el que la leche no
puede ser destinada al consumo humano o animal; esto con el fin de ofrecer un
producto libre de residuos del medicamento utilizado o que los residuos se
encuentren por debajo del nivel máximo permitido para dicho medicamento y
alimento.
Por su parte, los laboratorios farmacéuticos en la etiqueta del producto establecen
el tiempo de retiro, durante el cual la leche deberá ser desechada, oscilando entre
cuatro y siete días después de la última aplicación del antibiótico o finalización del
tratamiento. Las razones por las que se debe respetar el tiempo de retiro se
fundamentan en que «Los residuos químicos afectan la calidad de la leche, al
igual que su proceso de industrialización y son un peligro para la salud humana,
ya que por efectos acumulativos, causan manifestaciones tóxicas, afecciones
orgánicas diversas, alergia e incluso cáncer».

8. CONCLUSIÓN
En conclusión, el conocimiento de la mastitis bovina, las situaciones de riesgo
entre las cuales se destacan los periodos lluviosos, los tipos de mastitis, el
diagnóstico oportuno de la mastitis mediante la palpación rutinaria de la ubre, las
medidas de prevención y control, el tratamiento de la mastitis y el tiempo o periodo
de retiro son elementos de gran importancia para prevenir y reducir la ocurrencia
de esta enfermedad. Pues esta es una alteración que causa grandes pérdidas en
la actividad lechera, en razón a que se reduce drásticamente la producción de
leche por pérdidas de cuartos mamarios, baja la calidad de la leche, ocurren
descartes o muerte de vacas y hay desecho de leche durante el periodo de retiro;
además, a esto se suman los elevados costos de los tratamientos terapéuticos con
antibióticos.

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