Contestación a Demanda Mercantil 340/13
Contestación a Demanda Mercantil 340/13
VS.
EXPEDIENTE: 340/13.
ALICIA SALINAS PAGOLA, por mi propio derecho y con el carácter de demandados en el Juicio al rubro citado,
señalando como domicilio para oír y recibir todo tipo de notificaciones, documentos y valores el ubicado en la CALLE
CEDRO NUMERO 7, FRACCIONAMIENTO VILLA DEL REAL QUINTA SECCION, TECAMAC ESTADO DE MÉXICO, autorizando
para oír y recibir todo tipo de notificaciones y documentos a los C.C. JOSÉ HUMBERTUS PÉREZ ESPINOZA, HUMBERTO
SAAVEDRA FLORES, GUILLERMO JESÚS JUÁREZ ORTEGA, BEATRIZ JUÁREZ ROSAS, HUMBERTO IRAM CUEVAS GARCIA,
ANA MARÍA MIRANDA TORRES, BLANCA ESTELA AGUILAR JIMÈNEZ Y JORGE ARROYO MORENO, ante Usted C. Juez
respetuosamente comparecemos para exponer:
Por medio del presente dentro del término concedido para tal efecto, doy CONTESTACIÓN a la INFUNDADA E
IMPROCEDENTE DEMANDA propuesta por PATRIMONIO; S.A. DE C.V. SOCIEDAD FINANCIERA DE OBJETO LIMITADO, el
actor la cual contesto de la siguiente forma:
EXCEPCIONES Y DEFENSAS.
A) LA FALTA DE ACCIÓN Y DERECHO.- Que tiene la parte actora, en virtud de que existen diversos elementos
de la acción indispensables que no acredita en su demanda, como se desprende de lo siguiente:
Para la procedencia de la acción quien la intenta debe acreditar los siguientes elementos a saber: a) la
existencia de la obligación, b) la exigibilidad de ésta, y c) el incumplimiento del deudor, en el entendido de que respecto
a éste último elemento, se ha considerado suficiente que el acreedor afirme la existencia del incumplimiento, pues
conforme a las reglas que regulan la prueba, corresponde al deudor demostrar el cumplimiento, sin embargo, en
aquellos casos en que se omitió señalar en el contrato base de la acción el lugar donde debería realizarse el pago, el
incumplimiento del deudor constituye tan solo uno de los elementos integrantes de la acción y no es suficiente con la
existencia de la obligación y la exigibilidad de esta para tener por integrados los elementos de la acción intentada, ya
que conforme a lo previsto en artículo 2082 del Código Civil para el Distrito Federal, por regla general, el pago debe
hacerse en el domicilio del deudor, salvo que las partes convinieren otra cosa o que lo contrario se desprenda de las
circunstancias de la naturaleza de la obligación o de la ley; de ahí, que deba exigirse como un elemento más para la
procedencia de la acción, el requerimiento que haga el vendedor-acreedor al comprador-deudor, en el domicilio de
éste, pues al haberse omitido señalar el domicilio en que se debía cubrir el precio, es obvio que dicho comprador se
encontró en la imposibilidad fáctica de cumplir la obligación o pago; imposibilidad que necesariamente conduce a que
el suscrito no pude incurrir en mora y, por ende, la parte actora no demostró en su demanda ni podrá demostrar en la
secuela del procedimiento debidamente los elementos de la acción para exigir el vencimiento anticipado del contrato
de crédito simple con garantía hipotecaria, con apoyo precisamente en una mora en la que no incurrimos los suscritos.
A mayor abundamiento, se desprende que no se señala de manera precisa y puntual el domicilio para el pago
del crédito y también resulta que en el contrato de compraventa no existe señalamiento alguno del lugar en el cual el
suscrito, DEBÍAMOS de cumplir con nuestra obligación de pago, sin que además se soslaye el hecho de que del
contenido de las cláusulas del contrato base referentes al lugar de pago no se desprende EL SEÑALAMIENTO PRECISO Y
PUNTUAL del lugar en el que el demandado debía cumplir con su obligación de pago, ante lo cual se reitera que la
acción de vencimiento anticipado del Contrato de Apertura de Crédito Simple con Interés y Garantía Hipotecaria base
de la acción por incumplimiento en el pago, es improcedente, resultando ilógico que cada mes el suscrito se trasladara
al domicilio del actor en la Ciudad de Monterrey, Nuevo León a realizar el pago de mi amortización, además de que
nunca nos han llegado estados de cuenta y la parte actora no acredita habernos entregado ningún estado de cuenta
mensual.
En virtud de lo anteriormente expuesto, los suscritos deben ser absueltos de todas y cada una de las
prestaciones reclamadas y para mayor abundamiento se invocan las siguientes tesis y jurisprudenciales que a la letra
dicen:
Novena Época No. Registro: 169016 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis
Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXVIII, Septiembre de
2008 Materia(s): Civil Tesis: I.4o.C.158 C Página: 1167. ACCIÓN HIPOTECARIA. SUS
ELEMENTOS SE DEBEN ANALIZAR PARA PROVEER SOBRE LA ADMISIÓN DE LA DEMANDA.
Los artículos 468, 469 y 470 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal,
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Novena Época No. Registro: 194013 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis
Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta IX, Mayo de 1999
Materia(s): Civil Tesis: I.3o.C.170 C, Página: 1057. PRINCIPIO DE EXACTITUD EN EL LUGAR
DE PAGO, EN TRATÁNDOSE DE CONTRATOS DE APERTURA DE CRÉDITO GARANTIZADOS
CON UNA HIPOTECA CUANDO LAS PARTES NO CONVIENEN DÓNDE DEBERÁ EFECTUARSE.
Los artículos 2082 y 2083 del Código Civil para el Distrito Federal en Materia Común y para
toda la República en Materia Federal, establecen el principio de exactitud en el lugar de
pago, que tiene un doble interés: el procesal, que nos permite determinar la competencia
del Juez para demandar en los casos de incumplimiento, y el sustantivo, que se refiere al
lugar en que deberá efectuarse el cumplimiento de la obligación. La exactitud en el aspecto
sustantivo en cuanto al lugar, significa cumplir la obligación en el sitio fijado en un acto
jurídico o en un contrato, o a falta de estipulación, en la forma que determine el Código
Civil. En este sentido, el citado ordenamiento jurídico estatuye diferentes reglas, según se
trate de prestaciones referentes a inmuebles, o que comprendan cosas muebles.
Tratándose de prestaciones relativas a inmuebles, si las partes no indican el lugar en que la
obligación deba cumplirse, ésta se realizará en el lugar de ubicación de la cosa, por lo que,
si en términos de lo dispuesto en el artículo 72 de la Ley de Instituciones de Crédito, una
institución de crédito ejerce la acción especial hipotecaria, a fin de hacer efectiva la
garantía de un contrato de apertura de crédito, esto es, la prestación relativa a un
inmueble, cuando en el referido contrato no se indique el lugar en que la obligación deba
cumplirse, el pago se realizará en el lugar de ubicación de la cosa, a diferencia de lo que
ocurre en los casos de prestaciones referentes a cosas muebles, en que se sigue la regla
general del domicilio del deudor.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
-Amparo directo 8463/98. Bancrecer, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero
Bancrecer. 25 de marzo de 1999. Unanimidad de votos. Ponente: José Becerra Santiago.
Secretario: Ramón Alberto Montes Gómez.
Novena Época No. Registro: 177268 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis
Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXII, Septiembre de 2005
Materia(s): Civil Tesis: VI.1o.C.79 C Página: 1485. JUICIO ORDINARIO MERCANTIL. ES
INDISPENSABLE QUE EL ACTOR ACOMPAÑE A LA DEMANDA TODOS LOS DOCUMENTOS
QUE TENGA EN SU PODER, CON LOS CUALES FUNDE SUS PRETENSIONES Y NO SÓLO EL
CONTRATO DE CRÉDITO. De conformidad con el artículo 1061 fracción III del Código de
Comercio vigente a partir de las reformas publicadas en el Diario Oficial de la Federación el
veinticuatro de mayo de mil novecientos noventa y seis, en el juicio ordinario mercantil
deviene indispensable acompañar a la demanda todos los documentos que tenga en su
poder el actor, con los cuales funde sus pretensiones, y no sólo el contrato de crédito,
porque no puede aplicarse lo que prevé el diverso artículo 68 de la Ley de Instituciones de
Crédito, relativo a que los contratos en los que se hayan hecho constar los créditos
otorgados por las instituciones de crédito en unión de los estados de cuenta certificados
por el contador facultado por la institución bancaria, son los títulos ejecutivos suficientes
para ejercitar la acción ejecutiva mercantil, dado que el Código de Comercio actual
contiene disposición expresa tratándose de la vía ordinaria mercantil, en donde sí se exige
que a la demanda se acompañe, amén de la documentación que acredite la personalidad
del litigante que se presente en juicio, en caso de tener representación legal de alguna
persona o corporación, o cuando el derecho que reclame provenga de habérsele
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transmitido por otra persona, así como la que acredite la personalidad del procurador
cuando éste intervenga, los documentos en que el actor funde su acción.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEXTO CIRCUITO.
-Amparo directo 211/2005. Banco Mercantil del Norte, S.A., Institución de Banca Múltiple,
Grupo Financiero Banorte. 29 de junio de 2005. Unanimidad de votos. Ponente: Rosa María
Temblador Vidrio. Secretaria: Laura Elizabeth Baltazar Cedeño.
en los que no se haya designado lugar de pago, operará conforme a lo previsto en los
artículos 2082 del Código Civil Federal, aplicado supletoriamente en materia mercantil y
1911 del Código Civil para el Estado de México, la regla general que establece que el pago
debe hacerse en el domicilio del deudor; en consecuencia, para que el deudor se constituya
en mora, debe ser requerido en su domicilio por el acreedor, hecho este último que, por
constituir una condición o requisito para la procedencia de la acción rescisoria de contrato,
debe acreditarse ante el juzgador y éste la debe estimar, aun de oficio, por ser de orden
público el cumplimiento de los requisitos de la acción, con independencia de que haya o no
alegación de la parte demandada en vía de excepción.
Novena Época:
-Contradicción de tesis 66/99.-Entre las sustentadas por el Cuarto Tribunal Colegiado en
Materia Civil del Tercer Circuito y el Primer Tribunal Colegiado en Materias Civil y de
Trabajo del Segundo Circuito (actualmente Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del
Segundo Circuito).-14 de febrero de 2001.-Cinco votos.-Ponente: Humberto Román
Palacios.-Secretario: Francisco Javier Solís López.
-Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XIV, noviembre de 2001, página 6,
Primera Sala, tesis 1a./J. 46/2001; véase la ejecutoria en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XIV, diciembre de 2001, página 408.
ESTA EXCEPCION SE ACREDITA CON EL DOCUMENTO BASE DE LA ACCIÓN EXHIBIDO POR EL ACTOR EN SU
DEMANDA DE FECHA 29 DE JUNIO DEL 2004, Y DOCUMENTO QUE HAGO MÍO EN TODO LO QUE PRUEBA LOS
ARGUMENTOS ESGRIMIDOS EN LA PRESENTE EXCEPCIÓN.
B) LA FALTA DE ACCIÓN Y DERECHO.- Que tiene la parte actora, pues se desprende esta NO ACREDITA CON
DOCUMENTO ALGUNO LA CONTRATACIÓN DE LOS SEGUROS A QUE SE COMPROMETIO, NI HACE REFERENCIA EN SU
DEMANDA NI TAMPOCO ACREDITA EL PAGO DE LAS PRIMAS CORRESPONDIENTES, en los términos de la Ley sobre el
Contrato de Seguro, y para mayor abundamiento se invoca la siguiente tesis de jurisprudencia que a la letra dice:
Novena Época No. Registro: 173800 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis
Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXIV, Diciembre de 2006
Materia(s): Civil Tesis: VI.2o.C.530 C Página: 1313. CONTRATO DE SEGURO. PARA QUE
PROCEDA IMPONER LA CONDENA POR CUANTO HACE AL IMPORTE DE LAS PRIMAS, EL
ACTOR DEBE DEMOSTRAR CON QUÉ INSTITUCIÓN CONTRATÓ Y LOS MONTOS QUE POR
AQUEL CONCEPTO EROGÓ EN NOMBRE DE SU ACREDITADO.
Aun cuando en un contrato de crédito se faculte al acreedor a contratar y pagar por cuenta
del acreditado un seguro de vida y/o de daños, en relación con el bien que recibe en
garantía hipotecaria, para que proceda imponer condena por cuanto al importe de las
primas de seguro se refiere, en el juicio en que se reclama el pago de diversas prestaciones
económicas derivadas de esa relación contractual, es necesario que quien las exige
justifique el monto de las cantidades que hubiere erogado por ese concepto, sin que para
ello sea suficiente que las relacione e incluya en la certificación contable que exhiba como
documento fundatorio de su acción, en virtud de que la institución de seguros que asume
el posible riesgo y cobra las primas respectivas, es ajena a la relación celebrada entre las
partes contendientes, en mérito de lo cual, conforme a la distribución de las cargas
procesales, si el que afirma está obligado a probar, se concluye que es el actor el que debe
demostrar con qué institución de seguros contrató y los montos que por tal concepto erogó
en nombre de su acreditado.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEXTO CIRCUITO.
Amparo directo 393/2006. María Alejandra Cabrera Guerra y otro. 26 de octubre de 2006.
Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: José Zapata Huesca.
Resulta importante mencionar a esta Juzgador, que siguiendo el criterio de la indivisibilidad de la hipoteca,
informa tanto lo que se refiere al crédito garantizado (con sus accesorios) como al bien hipotecado, en la medida que la
hipoteca subsiste íntegra aunque por el pago se reduzca la obligación garantizada, y gravará cualquier parte de los
bienes hipotecados que queden aunque la restante hubiere desaparecido. Tratándose de la hipoteca es causa-fuente
de la obligación descansa en el principio de especialidad, de lo que resulta necesario que se indique el mayor número
de elementos que individualicen la causa de la obligación, de ahí que se entienda que la hipoteca solo puede ser
garantía de una obligación determinada para preservarlo de las consecuencias de una eventual falta de cumplimiento y
que la misma sea lícita. El objeto de la obligación hipotecaria se centra, por su parte, en determinar cuál es la prestación
y su magnitud o medida, a que se sujeta el deudor. En este sentido, destaca el hecho de que el principio de
especialidad involucre siempre la fijación de la responsabilidad hipotecaria del inmueble, cualquiera que sea la
obligación hipotecaria, ya se trate de un hacer o un dar o un bien de una obligación futura, eventual o condicional, pero
sobre la base de que se fije por un monto determinado o determinable. LA VIOLACIÓN A ESTE PRINCIPIO PUEDE DAR
LUGAR A LA NULIDAD DE LA CONSTITUCIÓN DE LA HIPOTECA QUE NO SOLO PUEDE SER OPUESTA POR EL DEUDOR SINO
POR LOS TERCEROS QUE TENGAN INTERÉS EN ELLO, PORQUE DE ESE ASPECTO DEPENDE HACER VALER SUS DERECHOS
EN CONDICIONES MÁS FAVORABLES O BIEN PARA LIBERAR EL INMUEBLE DEL GRAVAMEN QUE SOBRE EL PESA, YA QUE
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SE TRATA DE UN HECHO CONTRARIO A LA LEY, como previene el artículo 1830 del Código Civil para el Distrito Federal y
es causa de nulidad absoluta según lo dispone el diverso numeral 2225 del mismo ordenamiento, pues se trata de un
caso de excepción a la regla de que no puede pedir la nulidad del acto la persona que ejecutó, sabiendo o debiendo
saber el vicio que lo invalida, lo cual se justifica porque el principio de especialidad que está establecido no sólo en
interés de los terceros sino del deudor y por razones de orden público.
Es decir, que en el caso que nos ocupa la contratación del Seguro de Daños, y Seguro de Vida e Incapacidad,
así como el pago de las primas correspondientes era obligación contractual de cumplimiento simultaneo al pago del
crédito, por lo que el suscrito en todo el tiempo cumplí con mi obligación de pago y resulta ilógico se declare el
vencimiento anticipado del crédito sin que previamente se haya resuelto sobre la cancelación de la hipoteca por
nulidad y/o falta de cumplimiento de Patrimonio, S.A. DE C.V., ya que el seguro forma parte de las cantidades que se
encuentran salvaguardadas como cantidades que quedan cubiertas dentro del monto que se garantiza con la
constitución de la hipoteca por lo que resulta inoperante y violatorio de la naturaleza indivisible de la hipoteca, ya que
la misma es un todo único e indivisible y que se comprende e incluye dentro de la HIPOTECA, no obstante ser una
obligación accesoria resulta que la misma se identifica como obligación que se garantiza con la hipoteca.
En consecuencia, la actora no pudo haber fundado su acción en un Contrato de Apertura de Crédito Simple
con Interés y Garantía Hipotecaria, en el cual no cumplió en las Cláusulas relativa al pago de seguros, pues nunca
acredita en el juicio con documento idóneo en el cual constara que estos seguros se hubiesen contratado, sin que el A
quo entrara al estudio de este elemento y cuando se constituye la hipoteca se señala que la misma se extenderá
inclusiva al pago de los accesorios (siendo los seguros un accesorio), y el Juez debe de pronunciarse al respecto en la
sentencia, siendo su obligación aunque la parte actora no los reclamara en su escrito de demanda, y por tales motivos
no se puede dictar una sentencia independiente para los accesorios, en virtud de que están totalmente sujetos a la
suerte principal y viceversa, es decir, atendiendo a la indivisibilidad de la hipoteca, por lo que resulta que debe quedar
insubsistente y cancelada dicha hipoteca por las razones expuestas.
Novena Época N° Registro 168916, Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXVIII, Septiembre de 2008 Materia(s): Civil Tesis:
I.3º.C.705 C Página 1287. HIPOTECA. EL INCUMPLIMIENTO A LOS ELEMENTOS DEL CONTRATO Y
PRINCIPIOS QUE LO RIGEN PROVOCA SU NULIDAD QUE PUEDE PLANTEAR EL DEUDOR O UN
TERCERO. De la lectura de los artículos 2893, 2895, 2911, 2912, 2913 y 2919 del Código Civil para el
Distrito Federal se desprenden tanto los elementos del contrato de hipoteca como los principios
jurídicos que lo regulan; por un lado, la hipoteca se entiende como una garantía real constituida
sobre bienes que no se entregan al acreedor y da derecho a éste, en caso de incumplimiento de la
obligación garantizada a ser pagado con el valor de los bienes en el grado de preferencia establecido
por la ley, para lo cual aquéllos deben estar perfectamente determinados, y para surtir efectos
contra tercero necesita de registro; tales elementos del contrato de hipoteca se regulan por tres
principios jurídicos fundamentales que son los de especialidad, publicidad e indivisibilidad de la
hipoteca. El primero de ellos resulta de la designación precisa de los bienes sujetos a hipoteca y la
determinación del dinero por el cual toma inscripción, en el sentido de que la hipoteca solamente
puede recaer sobre bienes especialmente determinados por lo que cuando se hipotequen varias
fincas para la seguridad de un crédito, deberá determinarse por qué porción del mismo responde
cada finca; y, cuando una finca hipotecada sea susceptible de ser fraccionada convenientemente
puede dividirse y repartirse equitativamente el gravamen hipotecario entre las fracciones. Es decir,
que para tener una noticia cierta y segura sobre el estado hipotecario del bien, no basta conocer que
sobre el mismo existe una hipoteca sino la suma de dinero por la cual algún bien está especialmente
gravado. El principio de publicidad, atañe a que la constitución, modificación y extinción de la
hipoteca se inscriba en el Registro Público de la Propiedad para que surta efectos contra tercero. Así,
el principio de especialidad regula el momento de creación de la relación jurídica mientras que la
publicidad aparece en un segundo momento; empero, el principio de publicidad hace
necesariamente recurrir a la especialidad, porque de esa manera puede reconocerse fácilmente la
afectación particular y de no expresarse el importe de la obligación garantizada, la publicidad es
incompleta, esto es, la especialidad individualiza y la publicidad divulga. El principio de indivisibilidad,
informa tanto lo que se refiere al crédito garantizado como al bien hipotecado, en la medida en que
la hipoteca subsiste íntegra aunque por el pago se reduzca la obligación garantizada, y gravará
cualquier parte de los bienes hipotecados que queden aunque la restante hubiere desaparecido;
salvo cuando se hipotecan varias fincas y se pueda realizar su fraccionamiento, porque en ese caso
hay que precisar qué parte del crédito garantiza cada bien, o bien, cuando la hipoteca sobre un bien
es susceptible de ser fraccionada, en cuyo caso puede redimirse el gravamen pagándose la parte del
crédito que se garantice. En tratándose de la hipoteca esa causa-fuente de la obligación descansa en
el principio de especialidad, de lo que resulta necesario que se indique el mayor número de
elementos que individualicen la causa de la obligación de ahí que se entienda que la hipoteca sólo
puede ser garantía de una obligación determinada para preservarlo de las consecuencias de una
eventual falta de cumplimiento y que la misma sea lícita. Además, evitará que haya posibilidad de
confusión y no exista duda de cuál es la obligación a que accede la hipoteca, lo cual es necesario para
la eficaz salvaguarda de los derechos del deudor y tercero. El objeto de la obligación hipotecaria se
centra, por su parte, en determinar cuál es la prestación y su magnitud o medida, a que se sujeta el
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deudor. En este sentido, destaca el hecho de que el principio de especialidad involucre siempre la
fijación de la responsabilidad hipotecaria del inmueble, cualquiera que sea la obligación hipotecaria,
ya se trate de un hacer o un dar o bien de una obligación futura, eventual o condicional, pero sobre
la base de que se fije por un monto determinado o determinable. La violación a este principio puede
dar lugar a la nulidad de la constitución de la hipoteca que no sólo puede ser opuesta por el deudor
sino por los terceros que tengan interés en ello, porque de ese aspecto depende hacer valer sus
derechos en condiciones más favorables o bien para liberar el inmueble del gravamen que sobre él
pesa, ya que se trata de un hecho contrario a la ley, como lo previene el artículo 1830 del Código Civil
para el Distrito Federal y es causa de nulidad absoluta según lo dispone el diverso numeral 2225 del
mismo ordenamiento, pues se trata de un caso de excepción a la regla de que no puede pedir la
nulidad del acto la persona que ejecutó, sabiendo o debiendo saber el vicio que lo invalida, lo cual se
justifica porque el principio de especialidad está establecido no sólo en interés de los terceros sino
del deudor y por razones de orden público.
Aunado a lo anterior, los Magistrados integrantes del Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer
Circuito, en su sentencia de fecha 17 de mayo de 2012, respecto al amparo directo DC-297/2012, resolvió:
Que la actora se obligó en el contrato base de la acción, a contratar diversos seguros y no obstante ello, en el
juicio de origen no se acreditó el cumplimiento de esa obligación; por lo tanto, el contrato base de la acción fue
insuficiente para justificar la acción ejercida por la parte actora.
Conforme al artículo 1949 del Código Civil Federal, de aplicación supletoria al Código de Comercio, señala que
en los contratos bilaterales o sinalagmáticos solo el que cumple con su obligación o se allanan al cumplimiento puede
exigir a la otra parte lo que le incumbe, es decir, esta regla se basa sobre el presupuesto de que las obligaciones de las
partes deben efectuarse recíprocamente, premisa que parte de la circunstancia de que ninguno de los obligados incurre
en mora mientras el otro no efectúe lo que le compete.
En cambio, en los contratos sinalagmáticos imperfectos o unilaterales, son aquellos que en el momento de su
celebración solo producen obligaciones a cargo de uno de los contratantes, aunque por hechos posteriores durante la
vigencia del contrato, pueden nacer obligaciones a cargo de la otra parte.
Así, los contratos bilaterales o sinalagmáticos perfectos, producen sus obligaciones al mismo tiempo, es decir,
en forma simultánea tanto para el vendedor o comprador; mientras que los sinalagmáticos imperfectos, producen
obligaciones sucesivas, esto es, primero para uno y con posterioridad para el otro.
En el caso concreto, las partes pactaron que la demandada facultaba a la actora para que a su nombre y
cuenta contratara diversos contratos, por una suma asegurada en pagos fijos mensuales conforme a lo estipulado en el
contrato.
En ese contexto, la actora para reclamar la resolución de la obligación del contrato base de la acción o las
prestaciones que reclamó a la demandada en el juicio de origen, debió acreditar que contrató los seguros a los cuales se
obligó en una de las clausulas del propio acuerdo de voluntades, porque en los contratos en donde se pactan
obligaciones recíprocas, un celebrante no incurre en mora si la otra no cumple o se allana debidamente con lo que se
obligó, por ser un principio de equidad, dado que las partes se comprometen en la medida y alcance en que su
contraparte se obliga en una relación contractual.
Así es incorrecto se declare el vencimiento anticipado del contrato base de la acción, pues la falta de
contratación de los seguros no traía como consecuencia la improcedencia de la acción, sino únicamente procedía que
se absolviera a la demandada del pago de la prestación correspondiente.
La legitimación de la actora para comparecer a juicio deriva del contrato base de la acción, el cual contenía la
manera y términos en que las partes decidieron obligarse, sin que la improcedencia de una de las prestaciones
accesorias como es el seguro, implicara que la actora careciera de acción y derecho para demandar las prestaciones que
haya acreditado durante el desarrollo del procedimiento, como es el pago de la suerte principal, intereses ordinarios y
moratorios; máxime que aun cuando la hipoteca constituida a favor de la actora garantizaba el cumplimiento de todas
las obligaciones de pago que contrajo la demandada, ello en forma alguna implicaba que la improcedencia de una
prestación accesoria, trajera como consecuencia la improcedencia de la acción especial hipotecaria, ya que únicamente
provocaba que la garantía se hiciera efectiva hasta por la cantidad que adeudara la acreditada.
Ello es así, porque aun cuando lo pactado por las partes en el contrato base de la acción es accesorio, también
lo es que tratándose de contratos que impliquen derechos y obligaciones recíprocas entre las partes , para la
procedencia de la acción prevista en el artículo 1949 del Código Civil Federal, de aplicación supletoria al Código de
Comercio, es necesario que la demandante justifique hallarse al corriente en el cumplimiento de las obligaciones que
corresponden, por constituir un requisito SINE QUA NON para exigir el cumplimiento o la resolución del contrato.
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Así , no procede eximir o relevar a la actora del cumplimiento de su obligación, consistente en contar a
nombre y cuenta de la demandada un seguro, aun cuando esta sea accesoria, porque con ello se dejaría a su arbitrio el
cumplimiento del contrato, situación prohibida por el artículo 1797 del Código Civil Federal; además, la contratación del
seguro no se encuentra condicionado a que la demandada cumpla previamente con las demás obligaciones que asumió
en el propio acuerdo de voluntades, porque las obligaciones iniciaron en un mismo periodo, es decir, en el momento en
que se firmó el contrato base de la acción.
En consecuencia, la actora no acreditó los elementos constitutivos de su acción, como lo establece el artículo
1194 del Código de Comercio, porque no cumplió con la obligación que asumió en el clausulado del contrato base de la
acción, pues conforme al artículo 1796 de Código Civil Federal, de aplicación supletoria al Código de Comercio, desde
que los contratos se perfeccionan obligan a los contratantes, no solo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino
también a las consecuencias que, según su naturaleza, son conforme a la buena fe, al uso o a la ley.
Finalmente, lo antes descrito debe tomarse en consideración para que el Juez desestime la acción de la actora
y resuelva a favor de los suscritos, absolviéndonos de todas y cada una de las prestaciones reclamadas por la actora en
su escrito inicial de demanda.
Séptima Época, Registro: 240530, Instancia: Tercera Sala, Jurisprudencia. Fuente: Semanario Judicial
de la Federación, 163-168 Cuarta Parte, Materia(s): Civil. Tesis: Página: 193.
Genealogía:
Apéndice 1917-1985, Cuarta Parte, Tercera Sala, tesis 106, página 300. Apéndice 1917-1995, Tomo
IV, Primera Parte, tesis 181, página 124.
Sexta Época, Cuarta Parte: Volumen LXXXII, página 59. Amparo directo 1233/61. Fausto Acosta
Moctezuma. 9 de abril de 1964. Cinco votos. Ponente: Rafael Rojina Villegas.
Volumen CI, página 28. Amparo directo 6373/64. Benjamín Orozco Reza. 1o. de noviembre de 1965.
Cinco votos. Ponente: Ramón Canedo Aldrete.
Séptima Epoca, Cuarta Parte: Volumen 4, página 24. Amparo directo 1162/68. J. Jesús Fernández
González. 30 de abril de 1969. Cinco votos. Ponente: Rafael Rojina Villegas.
Volúmenes 133-138, página 225. Amparo directo 161/72. Industria Petroquímica Nacional, S.A. 18 de
noviembre de 1974. Cinco votos. La publicación no menciona el nombre del ponente.
Volumen 88, página 31. Amparo directo 4407/74. Fraccionadora y Constructora de Acapulco, S.A. 2
de abril de 1976. Cinco votos. Ponente: J. Ramón Palacios Vargas.
Volúmenes 121-126, página 13. Amparo directo 2279/76. Asesoramiento Profesional de Crédito, S.A.
3 de mayo de 1979. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: José Alfonso Abitia Arzapalo.
Volúmenes 133-138, página 77. Amparo directo 1856/75. Industria Petroquímica Nacional, S.A. 24 de
marzo de 1980. Cinco votos. Ponente: Raúl Lozano Ramírez.
Volúmenes 145-150, página 160. Amparo directo 138/79. Gustavo González Garza. 16 de febrero de
1981. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: Jorge Olivera Toro.
Volúmenes 163-168, página 37. Amparo directo 5839/80. Napoleón Anaya García. 12 de agosto de
1982. Unanimidad de cuatro votos. Ponente: J. Ramón Palacios Vargas.
Observaciones
Nota: En el Semanario Judicial de la Federación, la referencia de la página 36 del amparo directo
5839/80 es incorrecta, por lo que se corrige, como se observa en este registro.
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ESTA EXCEPCION SE ACREDITA CON EL DOCUMENTO BASE DE LA ACCIÓN EXHIBIDO POR EL ACTOR EN SU DEMANDA
DE FECHA 29 DE JUNIO DEL 2004, QUE TOMO COMO MÍO EN TODO LO QUE PRUEBA LOS ARGUMENTOS ESGRIMIDOS
EN LA PRESENTE EXCEPCIÓN; ASÍ COMO CON LA COPIA CERTIFICADA DE LA SENTENCIA DICTADA POR EL SÉPTIMO
TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO, DE FECHA 17 DE MAYO DE 2012, RESPECTO AL
AMPARO DIRECTO DC-297/2012 PROMOVIDO POR MARÍA GUADALUPE JUÁREZ VERA.
Sirven de apoyo y fundamento las siguientes tesis y jurisprudencias que a la letra dicen:
Amparo directo 598/2000. Banca Serfín, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo
Financiero Serfín. 22 de febrero de 2001. Unanimidad de votos. Ponente: María del Rosario
Parada Ruíz, secretaria de tribunal autorizada por el Pleno del Consejo de la Judicatura
Federal para desempeñar las funciones de Magistrada. Secretario: Adolfo Montero Elías.
Amparo directo 584/2000. Banca Serfín, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo
Financiero Serfín. 8 de marzo de 2001. Unanimidad de votos. Ponente: Daniel Cabello
González. Secretaria: Brenda Maritza Zárate López.
Amparo directo 743/2000. Banca Serfín, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo
Financiero Serfín. 14 de junio de 2001. Unanimidad de votos. Ponente: José Manuel Blanco
Quihuis. Secretaria: María de los Ángeles Peregrino Uriarte.
Notas:
ESTA EXCEPCIÓN SE ACREDITA CON EL CONTRATO DE CRÉDITO BASE DE LA ACCIÓN DE FECHA 29 DE JUNIO
DEL 2004, DOCUMENTO QUE EXHIBIÓ LA PARTE ACTORA EN SU ESCRITO INICIAL DE DEMANDA Y QUE HAGO MÍO
PARA TODOS LOS EFECTOS LEGALES A QUE HAYA LUGAR.
1.- Como primer punto quiero hacer notar a este Órgano Jurisdiccional que la personalidad debe ser
analizada oficiosamente por su Señoría, y no únicamente desde el punto de vista de que Usted le de cumplimiento al
desahogo de su análisis en términos de forma, sino de fondo, es decir que el cumplir con el análisis superficial de la
personalidad cumpliendo con el pronunciamiento de este Órgano Jurisdiccional al respecto, no es suficiente, sino que
debe revisar con precisión y exactitud que la personalidad de quienes promueven en representación de PATRIMONIO,
S.A. DE C.V., se encuentre plenamente acreditada y no parcialmente, sirve de sustento las siguientes tesis y
jurisprudencias que a la letra dicen:
Novena Época, Registro: 170662, Instancia: Segunda Sala, Tesis Aislada, Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, XXVI, Diciembre de 2007, Materia(s):
Civil, Tesis: 2a. CLXV/2007, Página: 242. PERSONALIDAD EN EL JUICIO ORDINARIO CIVIL
FEDERAL. SU ANÁLISIS OFICIOSO PERMITE AL JUZGADOR ESTUDIAR CUESTIONES NO
EXPUESTAS POR LAS PARTES EN EL INCIDENTE RELATIVO. De los artículos 1o., 276 y 335
del Código Federal de Procedimientos Civiles, así como de diversas jurisprudencias de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, se advierte que la personalidad de las partes
constituye un presupuesto procesal sin el cual no es posible iniciar un juicio ni desarrollarlo
válidamente, por lo que su estudio tiene carácter oficioso para el juzgador en tanto implica
analizar si una persona puede actuar a nombre de otra con el propósito de generar certeza
de que la actuación de aquélla causará efecto válido en el patrimonio del representado. En
ese tenor, ante la obligación de estudiar oficiosamente la personalidad de quien comparece
al juicio, el juzgador puede analizar cuestiones no expuestas en el incidente respectivo, sin
que este proceder vulnere los principios dispositivo y de igualdad de las partes si se
pondera que se trata de un presupuesto procesal, además de que no puede tenerse por
acreditada una personalidad que no existe.
-Incidente de falta de personalidad en el juicio ordinario civil federal 3/2007. Heca
Construcciones, S.A. de C.V. 10 de octubre de 2007. Cinco votos. Ponente: José Fernando
Franco González Salas. Secretario: Israel Flores Rodríguez.
debiendo desechar el recurso cuando falte alguna de esas exigencias; asimismo, el diverso
118 bis, fracción IV, contempla como presupuesto procesal a la personalidad. Por tanto, el
tribunal de alzada, previamente al examen de los agravios propuestos en apelación, o
incluso, al estudio oficioso de cuestiones tales como el emplazamiento, debe analizar la
procedencia del recurso, pues no sería jurídico resolver el fondo de la cuestión debatida en
la segunda instancia, si el medio de impugnación no es procedente, entre otras causas, por
la falta de facultades del recurrente para promoverlo.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEXTO CIRCUITO.
-Amparo en revisión 354/2005. Amalia Pérez Suárez. 14 de noviembre de 2005.
Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: Humberto Schettino
Reyna.
2.- En segundo lugar, quiero hacer notar a su Señoría que el apoderado de la parte actora., carece de
personalidad, en virtud de las siguientes consideraciones jurídicas:
Es claro y evidente que no tienen personalidad para actuar en el presente juicio a nombre y representación
de PATRIMONIO, S.A. DE C.V. en virtud de que su nombramiento como apoderado no fue otorgado por el CONSEJO
DE ADMINISTRACIÓN o EL ADMINISTRADOR ÚNICO de la persona moral mencionada, Y NO ES SUFICIENTE PARA
ACREDITAR SU PERSONALIDAD QUE EXHIBA ESCRITURA NÚMERO 58,606 otorgada por EL LIC. JUNA MANUEL GARCIA
GARCÌA. NOTARIO PUBLICO ADSCRITO A LA NOTARIA PUBLICA NUMERO 129 DE SAN PEDRO GARZA GARCIA, ESTADO
DE NUEVO LEON, en la cual Consta poder que otorga PATRIMONIO, S.A. DE C.V. pues de la misma no se observa que
el consejo de administración o la asamblea de accionistas haya otorgado el poder, en consecuencia, carece de
personalidad para promover en el presente como apoderado de PATRIMONIO, S.A. DE C.V., en efecto el artículo 10 de
la Ley General de Sociedades Mercantiles, en su párrafo primero, establece en forma genérica que la representación de
toda sociedad mercantil corresponderá a su administrador o administradores, quienes podrán realizar todas las
operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que expresamente establezca la ley y el contrato social.
Asimismo, establece que el órgano de administración de las sociedades o la asamblea de socios, puede otorgar poderes
a personas ajenas a dicho órgano sin restricción de las facultades de éste. La razón de que la ley admita que la
administración tanto de una sociedad de responsabilidad limitada como de una sociedad anónima pueda confiarse a
personas no socias de las personas morales, tiene la finalidad de dar elasticidad de organización y no cerrar el camino a
necesidades distintas que pueden manifestarse en la imposibilidad de los socios de asumir directamente los cargos de
administración, o en la conveniencia de acudir a especiales competencias y aptitudes de personas extrañas. Así, se
distingue entre representación funcional u orgánica, de la negocial u otorgada por virtud de un mandato. Únicamente
esta última es representación en sentido técnico, en tanto que los administradores son orgánicamente los
representantes de la sociedad, pero el contrato social puede habilitar sólo a algunos para concretar la función. El
cometido de todo administrador es, naturalmente, el de administrar el patrimonio de la persona jurídica; es aquel a
quien se confía la realización de los fines de la sociedad; comprende todos los medios que sirven para la consecución del
objeto indicado en el acta constitutiva; por ello, se acumulan en él los poderes de la capacidad jurídica que son
fundamentalmente de formación y de declaración de la voluntad del ente. Administración y representación
corresponden precisamente a la aplicación de estas dos prerrogativas del órgano. Por lo tanto, el nombramiento del
órgano de administración no confiere ningún mandato, aunque el artículo 142 de la referida ley, establezca que la
administración de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios mandatarios temporales, y el 157 que los
administradores tendrán la responsabilidad inherente a su mandato y la derivada de las obligaciones que la ley y los
estatutos les imponen. La representación y el mandato se distinguen de una manera especial en una persona moral,
dado que los representantes legales de ésta son órganos para la formación y ejecución de la voluntad social y por ello en
cierto sentido son parte integrante de la misma persona moral y se identifican con ella, en tanto que los mandatarios de
la misma persona moral no forman parte de ésta, sino que son personas extrañas a la persona moral en cuestión. Esta
diferencia se basa en que el objeto de una sociedad tiene dos dimensiones en contraste, a saber, un lado negativo, por
cuanto los representantes legales de ella no están facultados ni pueden realizar actos que sean contrarios o ajenos al
objeto social, y otro lado positivo, en virtud de que dichos representantes legales en principio están facultados y pueden
llevar a cabo todos los actos que se requieran para la realización del objeto social. De este último aspecto se deriva la
regla general de que los integrantes del órgano de administración de la sociedad, como representantes de la sociedad,
en principio están facultados y pueden llevar a cabo todos los actos que requiera la realización del objeto social, salvo las
limitaciones que expresamente se les hayan impuesto, puesto que de conformidad con lo previsto por el primer párrafo
del artículo 10 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, podrán realizar todas las operaciones inherentes al objeto
de la sociedad, salvo lo que expresamente establezca la ley y el contrato social. En cambio, para los mandatarios, aun los
de una sociedad, rige la regla inversa, o sea, que sus facultades son sólo aquellas que expresamente se les hayan
conferido para realizar determinados actos. A diferencia de los deberes legales y sociales de los administradores como
órgano social, previstos por la ley o el acta constitutiva, o acuerdo de asamblea, las obligaciones de los mandatarios
están reguladas por los artículos 2566, 2568, 2569 y 2570 del Código Civil para el Distrito Federal en Materia Común y
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para toda la República en Materia Federal. Los deberes de los administradores pueden agruparse en dos grandes
categorías: deberes que se reflejan en las relaciones internas, es decir, frente a los socios y a la sociedad, y deberes que
se reflejen en el exterior, frente a los acreedores y frente al público en general. La acción de responsabilidad de la
sociedad contra los administradores es de naturaleza social y corresponde a las asambleas de las sociedades de
responsabilidad limitada y anónima, porque tiene por objeto reintegrar el capital social perdido por los abusos o mala
gestión de los administradores. Luego, cuando alguno de los administradores de una sociedad de responsabilidad
limitada o anónima, pretende fincar responsabilidad en contra de otros de la misma sociedad, es requisito que esa
responsabilidad sea exigida por la asamblea general de accionistas, la que designará la persona que haya de ejercitar la
acción correspondiente, como lo prevén los artículos 76 y 161 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. Por otra
parte, la acción de responsabilidad civil contra los representantes o mandatarios de una sociedad mercantil, por no ser
éstos administradores de la sociedad, según lo antes considerado, no está sujeta a la mencionada condición o requisito
de procedibilidad, sino que puede ejercitarse en cualquier tiempo, a falta de pacto en contrario, de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 2569 del multicitado código sustantivo civil. En consecuencia, si en un juicio una persona moral
ejercita la acción de responsabilidad civil, contra otra física o moral que fungió como su administrador o mandatario, no
puede considerarse que la acción está sujeta al requisito previo de que la asamblea de socios acuerde el ejercicio de la
acción conforme a lo previsto en los artículos 76 y 161 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, porque ese
requisito sólo se surte cuando la acción se ejercita contra los administradores orgánicos.
AUNADO A LO ANTERIOR, el artículo 90 de la Ley de Instituciones de Crédito, dispone que los poderes que
otorgan las instituciones de crédito no requerirán otras inserciones que las relativas al acuerdo del consejo de
administración o del consejo directivo, según corresponda, que haya autorizado su otorgamiento, o las facultades que
en los estatutos sociales o en sus respectivas leyes orgánicas y reglamentos se concedan al mismo consejo y la
comprobación del nombramiento de los consejeros; sin embargo, el cumplimiento de esas exigencias sustanciales, es
innecesario cuando el poder habilitante de la personalidad de quien comparece en juicio, lo confiere la asamblea
ordinaria de accionistas de que se trate, ya que sus atribuciones derivan del numeral 178 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles que le reconoce el carácter de órgano supremo, con facultades para acordar y ratificar todos
los actos y operaciones que sean conformes a su naturaleza, debiéndose cumplir sus resoluciones, por las personas a
quien ella misma designe y en este caso en particular EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN O EN SU CASO LA ASAMBLEA
DE ACCIONISTAS DE PATRIMONIO, S.A. DE C.V. NO OTORGÓ LOS PODERES, POR LO QUE CARECE DE PERSONALIDAD
PARA COMPARECER EN ESTE JUICIO EN REPRESENTACIÓN DE PATRIMONIO, S.A. DE C.V.
ADEMÁS, Conforme a la recta interpretación del artículo 90 de la Ley de Instituciones de Crédito, los poderes
que las instituciones de crédito otorguen, para su validez, sólo requieren de lo siguiente: a) Las inserciones relativas al
acuerdo del consejo de administración que haya autorizado su otorgamiento; b) Las relativas a las facultades que en los
estatutos sociales se concedan al propio consejo; y, c) Las de comprobación del nombramiento de los consejeros; de
manera que el poder para pleitos y cobranzas que contenga tales requisitos es eficaz y suficiente para acreditar la
representación del mandante, sin que requiera de ningún otro que los señalados, y mucho menos su inscripción en el
Registro Público de Comercio, porque dicho dispositivo no lo exige.
Sirven de apoyo y sustento las siguientes Tesis y Jurisprudencias que a la letra dicen:
Novena Época No. Registro: 189384 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis
Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XIII, Junio de 2001
Materia(s): Civil Tesis: I.3o.C.229 C Página: 759. REPRESENTANTE LEGAL Y
ADMINISTRADOR DE SOCIEDADES. DIFERENCIAS ENTRE REPRESENTACIÓN FUNCIONAL U
ORGÁNICA Y MANDATO. El artículo 10 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, en su
párrafo primero, establece en forma genérica que la representación de toda sociedad
mercantil corresponderá a su administrador o administradores, quienes podrán realizar
todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que expresamente
establezca la ley y el contrato social. Asimismo, establece que el órgano de administración
de las sociedades o la asamblea de socios, puede otorgar poderes a personas ajenas a dicho
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órgano sin restricción de las facultades de éste. La razón de que la ley admita que la
administración tanto de una sociedad de responsabilidad limitada como de una sociedad
anónima pueda confiarse a personas no socias de las personas morales, tiene la finalidad
de dar elasticidad de organización y no cerrar el camino a necesidades distintas que pueden
manifestarse en la imposibilidad de los socios de asumir directamente los cargos de
administración, o en la conveniencia de acudir a especiales competencias y aptitudes de
personas extrañas. Así, se distingue entre representación funcional u orgánica, de la
negocial u otorgada por virtud de un mandato. Únicamente esta última es representación
en sentido técnico, en tanto que los administradores son orgánicamente los representantes
de la sociedad, pero el contrato social puede habilitar sólo a algunos para concretar la
función. El cometido de todo administrador es, naturalmente, el de administrar el
patrimonio de la persona jurídica; es aquel a quien se confía la realización de los fines de la
sociedad; comprende todos los medios que sirven para la consecución del objeto indicado
en el acta constitutiva; por ello, se acumulan en él los poderes de la capacidad jurídica que
son fundamentalmente de formación y de declaración de la voluntad del ente.
Administración y representación corresponden precisamente a la aplicación de estas dos
prerrogativas del órgano. Por lo tanto, el nombramiento del órgano de administración no
confiere ningún mandato, aunque el artículo 142 de la referida ley, establezca que la
administración de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios mandatarios
temporales, y el 157 que los administradores tendrán la responsabilidad inherente a su
mandato y la derivada de las obligaciones que la ley y los estatutos les imponen. La
representación y el mandato se distinguen de una manera especial en una persona moral,
dado que los representantes legales de ésta son órganos para la formación y ejecución de
la voluntad social y por ello en cierto sentido son parte integrante de la misma persona
moral y se identifican con ella, en tanto que los mandatarios de la misma persona moral no
forman parte de ésta, sino que son personas extrañas a la persona moral en cuestión. Esta
diferencia se basa en que el objeto de una sociedad tiene dos dimensiones en contraste, a
saber, un lado negativo, por cuanto los representantes legales de ella no están facultados ni
pueden realizar actos que sean contrarios o ajenos al objeto social, y otro lado positivo, en
virtud de que dichos representantes legales en principio están facultados y pueden llevar a
cabo todos los actos que se requieran para la realización del objeto social. De este último
aspecto se deriva la regla general de que los integrantes del órgano de administración de la
sociedad, como representantes de la sociedad, en principio están facultados y pueden
llevar a cabo todos los actos que requiera la realización del objeto social, salvo las
limitaciones que expresamente se les hayan impuesto, puesto que de conformidad con lo
previsto por el primer párrafo del artículo 10 de la Ley General de Sociedades Mercantiles,
podrán realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que
expresamente establezca la ley y el contrato social. En cambio, para los mandatarios, aun
los de una sociedad, rige la regla inversa, o sea, que sus facultades son sólo aquellas que
expresamente se les hayan conferido para realizar determinados actos. A diferencia de los
deberes legales y sociales de los administradores como órgano social, previstos por la ley o
el acta constitutiva, o acuerdo de asamblea, las obligaciones de los mandatarios están
reguladas por los artículos 2566, 2568, 2569 y 2570 del Código Civil para el Distrito Federal
en Materia Común y para toda la República en Materia Federal. Los deberes de los
administradores pueden agruparse en dos grandes categorías: deberes que se reflejan en
las relaciones internas, es decir, frente a los socios y a la sociedad, y deberes que se reflejen
en el exterior, frente a los acreedores y frente al público en general. La acción de
responsabilidad de la sociedad contra los administradores es de naturaleza social y
corresponde a las asambleas de las sociedades de responsabilidad limitada y anónima,
porque tiene por objeto reintegrar el capital social perdido por los abusos o mala gestión
de los administradores. Luego, cuando alguno de los administradores de una sociedad de
responsabilidad limitada o anónima, pretende fincar responsabilidad en contra de otros de
la misma sociedad, es requisito que esa responsabilidad sea exigida por la asamblea general
de accionistas, la que designará la persona que haya de ejercitar la acción correspondiente,
como lo prevén los artículos 76 y 161 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. Por otra
parte, la acción de responsabilidad civil contra los representantes o mandatarios de una
sociedad mercantil, por no ser éstos administradores de la sociedad, según lo antes
considerado, no está sujeta a la mencionada condición o requisito de procedibilidad, sino
que puede ejercitarse en cualquier tiempo, a falta de pacto en contrario, de conformidad
con lo dispuesto por el artículo 2569 del multicitado código sustantivo civil. En
consecuencia, si en un juicio una persona moral ejercita la acción de responsabilidad civil,
contra otra física o moral que fungió como su administrador o mandatario, no puede
considerarse que la acción está sujeta al requisito previo de que la asamblea de socios
acuerde el ejercicio de la acción conforme a lo previsto en los artículos 76 y 161 de la Ley
General de Sociedades Mercantiles, porque ese requisito sólo se surte cuando la acción se
ejercita contra los administradores orgánicos.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
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-Amparo directo 5973/99. Estructuras Laminadas del Guadiana, S. de R.L. de C.V. y otra. 26
de enero de 2001. Unanimidad de votos. Ponente: Neófito López Ramos. Secretario: José
Álvaro Vargas Ornelas.
-Amparo directo 5983/99. Industria Química del Pacífico, S.A. de C.V. 26 de enero de 2001.
Unanimidad de votos. Ponente: Neófito López Ramos. Secretario: José Álvaro Vargas
Ornelas.
Novena Época No. Registro: 191345 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis
Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XII, Agosto de 2000
Materia(s): Civil Tesis: III.2o.C.47 C Página: 1236. SOCIEDADES MERCANTILES, PRUEBA
CONFESIONAL DE POSICIONES A CARGO DE LAS. CORRESPONDE A SUS ÓRGANOS
DIRECTIVOS DESIGNAR APODERADO O REPRESENTANTE LEGAL, CON FACULTADES PARA
ABSOLVERLA. Del contenido de los artículos 10 y 178 de la Ley General de Sociedades
Mercantiles, se desprende que toda sociedad actúa por medio de los representantes
legales que sus estatutos sociales establezcan, y cuyo nombramiento sea realizado por la
asamblea general de accionistas que constituye su órgano supremo de gobierno. En tales
condiciones, es obvio que su representación corre a cargo de la persona que designe el
consejo general de accionistas o, en su caso, aquella que elijan el administrador o
administradores de la misma, sin que exista posibilidad de que alguna persona distinta de
las indicadas, pueda efectuar ese nombramiento. Por consiguiente, en tratándose de la
prueba confesional de posiciones a cargo de una persona moral, corresponde a sus órganos
directivos designar al apoderado o representante legal, con facultades para que
comparezca al desahogo de ese medio de convicción, y no a la otra parte contendiente en
el juicio, ya que considerar lo contrario, equivaldría a dejar en manos extrañas la
designación de la persona que deba absolver las posiciones, con la consecuente desventaja
legal que ello significaría para la empresa, pues el oferente perfectamente pudiera señalar
a alguien menos capacitado para comparecer al desahogo de esa probanza o, aún más, a
una persona coludida con los intereses de dicha parte procesal, lo que evidentemente
implicaría una transgresión al principio de equidad de las partes en el juicio y de la garantía
de debida defensa en el proceso, lo cual debe evitarse.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL TERCER CIRCUITO.
-Amparo directo 1281/2000. Ramón Othón Pérez López. 23 de junio de 2000. Unanimidad
de votos. Ponente: Gerardo Domínguez. Secretario: Francisco Miguel Padilla Gómez.
3.- En este mismo sentido, deseo objetar en este acto las facultades que le fueron otorgadas al supuesto
apoderado de PATRIMONIO , S.A. DE C.V, en virtud de que dentro de la escritura pública ANTERIORMENTE SEÑALADA
EN ESTE OCURSO, se puede observar claramente que, NUNCA FUERON FACULTADADOS PARA NOMBRAR Y
AUTORIZAR PERSONAS PARA OÍR Y RECIBIR NOTIFICACIONES EN SU NOMBRE, por lo que en consecuencia, solicito se
tenga sin efectos la autorización que su Señoría tuvo por realizada de los de las diversas personas que se mencionan,
personas que fueron nombradas por LOS APODERADOS., tampoco precisa ni señala puntualmente la facultad para que
otorgue autorizaciones de esta naturaleza, por lo que además de que se deje sin efectos, la autorización de dichas
personas para imponerse y consultar los autos del juicio en el que se actúa, solicito que el expediente se ponga en
custodia de la Secretaría de Acuerdos correspondiente de este H. Juzgado para así asegurarse de que el expediente no
sea consultado por personas que no tienen facultades legales para hacerlo y no arriesgar la seguridad de los autos del
Juicio al rubro citado.
Sirve de apoyo y sustento jurídico la siguiente Tesis de Jurisprudencia, interpretada a contrario sensu, que a
la letra dice:
ESTA EXCEPCION SE ACREDITA CON LA ESCRITURA PÚBLICA 58,606 DE FECHA 8 DE ABRIL DEL 2011, EN EL
CUAL PATRIMONIO S.A. DE C.V., OTORGADA PODER PARA PLEITOS Y COBRANZAS, Y DOCUMENTO QUE HAGO MÍO EN
TODO LO QUE PRUEBA LOS ARGUMENTOS ESGRIMIDOS EN LA PRESENTE EXCEPCIÓN.
Al respecto, el Juzgado Primero Civil de Cuautitlán México, del Tribunal Superior de Justicia del Estado de
México, con fecha dos de julio de dos mil doce, dictó sentencia definitiva en los autos de Juicio Ordinario Civil, seguido
por ING HIPOTECARIA, S.A. DE C.V., SOCIEDAD FINANCIERA DE OBJETO LIMITADO, en contra de MARÍA DE LOURDES
ARANDA HERNÁNDEZ, expediente 49/2012; resolviendo lo siguiente:
“…Que legitimación de las partes constituye un presupuesto procesal que puede estudiarse de oficio en
cualquier fase del juicio pues para que se pueda pronunciar sentencia a favor del actor, debe existir legitimación ad
causam sobre el derecho sustancial, es decir, que se tenga la titularidad del derecho controvertido, a fin de que exista
una verdadera relación procesal entre los interesados.
Así entonces, desde el punto de vista desde el punto de vista doctrinal la legitimación deriva de las normas
que establece quienes pueden ser partes en un proceso, es decir, la capacidad para ser parte, es la aptitud jurídica para
ser titular de derechos y obligaciones de carácter procesal que a las partes se refiere.
De lo anterior deriva que los sujetos legitimados son aquellos que en el proceso pueden asumir la carga de
actores, como titulares del derecho de contradicción.
En esa forma, están legitimados para actuar, activa o pasivamente los titulares de los intereses en conflicto,
porque por parte legítima es la parte del proceso, que identifica a la persona que forma parte de la relación jurídico
material, mismo que define el derecho sustantivo.
En el presente asunto se debe analizar la legitimación de la actora, como presupuesto procesal que se refiere
a la capacidad de la anterior para ejecutar actos procesales y, por tanto, es condición para la validez formal del juicio.
Lo anterior porque la legitimación procesal es la capacidad para actuar en el juicio, tanto por quien tiene el
derecho sustantivo invocado por un legítimo representante o por quien puede hacerlo como sujeto procesal…”
De los hechos que sustentan la demanda, se advierte que el documento base de la pretensión, se desprende
del clausulado del Contrato de Apertura de Crédito Simple con Interés y Garantía Hipotecaria, la disposición del crédito,
forma de pago, intereses moratorios, forma de liquidación de crédito, aplicación de pagos, estados de cuenta, la
constitución de la hipoteca, la contratación de seguros, obligaciones de acreditado, forma de vencimiento anticipado,
estipulaciones para el caso de ejecución, lugar de pago y lo que aquí importa, en la Cláusula VIGÈSIMA, se señala lo
siguiente: “…CESION SUJETA A CONDICIÓN SUSPENSIVA…” De lo cual se entiende que los derechos derivados del
contrato base de la acción, fueron cedidos por la actora a SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL, sin limitación alguna los
derechos derivados del contrato de referencia.
Lo anterior con independencia de que en la parte última de la cláusula citada se estableció que para que dicha
cesión surtiera sus efectos la SOCIEDAD HIPOTRECARIA FEDERAL, debería manifestar su decisión por escrito al
Intermediario.
Que la historia del proceso legislativo para dar cumplimiento al párrafo séptimo del artículo 4º de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es arduo y poco se ha logrado cumplir con la garantía
individual de otorgar vivienda digna y decorosa a millones de mexicanos. Que el 3 de febrero de 1983, nuevamente se
reforma la Constitución, para establecer el derecho de toda familia a disfrutar de una vivienda digna y decorosa. El
artículo 4° párrafo séptimo de la Constitución con la reforma constitucional señala lo siguiente:
Artículo 4º. Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa. La Ley establecerá los
instrumentos y apoyos necesarios a fin de alcanzar tal objetivo.
La reforma del 3 de febrero de 1983, estableció que el legislador ordinario tenía que expedir una Ley
Reglamentaria del texto constitucional, que estableciera los instrumentos y apoyos necesarios a fin de alcanzar el
objetico de que: toda familia tiene el derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa, la Ley o norma que mandata la
Constitución es la Ley Orgánica de Sociedad Hipotecaria Federal, Sociedad Nacional de Crédito, Institución de Banca
de Desarrollo.
La Sociedad Hipotecaria Federal, se constituye como el Órgano del Estado mexicano que establecerá los
instrumentos y apoyos necesarios, para cumplir la garantía constitucional de que toda familia tiene derecho a disfrutar
de vivienda digna y decorosa, por tal motivo la banca de desarrollo, se ha negado de aplicar la cesión de derechos,
porque si comparece a Juicio en la controversia que nos ocupa, negaría su naturaleza constitucional para la que fue
creada y contravendría lo estipulado por el espíritu del legislador ordinario que expidió la Ley Reglamentaria del
párrafo Quinto del artículo 4º de la Constitución, nos referimos a Ley Orgánica de la Sociedad Hipotecaria Federal y
que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado el 11 de octubre de 2001.
Con esta acción la Sociedad Hipotecaria Federal viola mi garantía constitucional, para que mi familia disfrute
de una vivienda digna y decorosa, lo más grave es que los recursos para el financiamiento del crédito hipotecario
provienen del gobierno federal y que se destinaron en el contrato base de la acción como los apoyos necesarios a fin de
alcanzar el objetivo de que mi familia disfrute de una vivienda digna y decorosa.
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El Gobierno Federal responderá en todo tiempo de las obligaciones que la Sociedad contraiga con terceros
hasta la conclusión de dichos compromisos.
Los terceros somos las familias que adquirimos los créditos hipotecarios con recursos de la Sociedad
Hipotecaria Federal, la institución de banca desarrollo como representante del gobierno federal en lugar de haberme
demandado la cancelación anticipada del crédito hipotecario, mediante un intermediario financiero, en esta caso la
parte actora y ACREDITANTE, me refiero a PATRIMONIO, S.A. DE C.V., tuvo que garantizarme mi derecho
constitucional y el de mi familia de disfrutar una vivienda digna y decorosa.
Es claro que la Sociedad Hipotecaria Federal se constituyó para cumplir mediante su Ley Orgánica un
mandato constitucional, el de garantizar el derecho a la vivienda y no se expidió esta norma para beneficiar a la
industria de la construcción y a los intermediarios financieros como ha venido sucediendo y que mediante la simulación
de un acto jurídico violan mi garantía constitucional y la de mi familia de disfrutar de una vivienda digna y decorosa.
Bajo este postulado constitucional la Sociedad Hipotecaria Federal tenía la obligación jurídica de proteger mi
garantía del derecho a la vivienda digna y decorosa, el juzgador desde el inicio de la demanda omitió entrar al fondo del
asunto y estudiar y pronunciase sobre la Cláusula VIGÈSIMA del contrato base de la acción, con esta acción omisa le dio
legitimidad al Intermediario, es decir a la parte actora: PATRIMONIO, SOCIEDAD ANÓNIMA DE CAPITAL VARIABLE
SOCIEDAD FINANCIERA DE OBJETO LIMITADO, cuando ésta carecer a todas luces de legitimidad para demandar las
prestaciones que reclama en su escrito inicial de demanda.
Por las consideraciones descritas con anterioridad, solicito atentamente a este Juzgador profundice en el
análisis y estudio de la Cláusula VIGESIMA, que señala lo siguiente:
“VIGÈSIMA. CESIÓN SUJETA A CONDICIÓN SUSPENSIVA.- En este acto “LA ACREDITANTE” cede a la Sociedad
Hipotecaria Federal, sin limitación alguna, los derechos derivados de este contrato, para que ésta los ejercite
por si o por conducto de terceras personas a efecto de recuperar el importe del financiamiento materia de
este contrato. Dicha cesión surtirá efectos, por el saldo insoluto del crédito, considerándose en éste el
principal y ACCESORIOS, cuando “LA ACREDITANTE” incumpla con cualquiera de las obligaciones que tiene
contraídas a favor de la mencionada Sociedad en el contrato de apertura de crédito que tiene celebrado
para el otorgamiento específico de este financiamiento y demás obligaciones respectivas, o bien cuando ésta
denuncie o de por terminado anticipadamente aquel contrato por cualesquiera de las causas establecidas en
dicho instrumento o cuando considere que, a su juicio “LA ACREDITANTE” no reúne los requisitos y
cualidades necesarios para la operación de los recursos materia de este financiamiento de conformidad de
las Condiciones Generales de Financiamiento y demás disposiciones dadas a conocer por la propia
“SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL”, para reglamentar el manejo de recursos. Para que dicha cesión surta
efectos la SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL deberá manifestar su decisión en tal sentido, por escrito, a “LA
ACREDITANTE”. “EL ACREDITADO” acepta y se da por notificado de la mencionada cesión”.
Es claro que los recursos provienen de la SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL, SOCIEDAD NACIONAL DE
CRÉDITO, INSTITUCIÓN DE BANCO DE DESARROLLO, motivo por el cual es titular de la garantía en primer grado y lugar,
y es la Institución de banca de desarrollo que otorga y presta lo recursos a la ACREDITANTE (PATRIMONIO S.A. DE
C.V.), en virtud de que el banco de desarrollo no otorga créditos a particulares o solicitantes de créditos hipotecarios,
motivo por la cual la parte actora, es sólo un intermediario financiero y no una institución de banca y crédito, motivo
por el cual tiene el carácter de ACREDITANTE.
Cuando el acreditado (JAVIER SALAZAR SALAS Y FANNY FERNÀNDEZ DOMÌNGUEZ), deja de pagar el saldo
insoluto del crédito, considerándose en éste el principal y accesorios LA ACREDITADA (PATRIMONIO, SOCIEDAD
ANÓNIMA DE CAPITAL VARIABLE, SOCIEDAD FINANCIERA DE OBJETO LIMITADO), en este acto, PATRIMONIO, S.A. DE
C.V. incumple con SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL, SOCIEDAD NACIONAL DE CRÉDITO, INSTITUCIÓN DE BANCO DE
DESARROLLO, por las obligaciones que tiene contraídas con la banca de desarrollo, por el otorgamiento específico de
este financiamiento, motivo por el cual surte efectos la cesión de derechos a favor de la SOCIEDAD HIPOTECARIA
FEDERAL, SOCIEDAD NACIONAL DE CRÉDITO, INSTITUCIÓN DE BANCO DE DESARROLLO, tova vez que los recursos
provienen de ésta última. Motivo por el cual LA ACREDITANTE (PATRIMONIO, S.A. DE C.V.) denuncia o da por
terminado anticipadamente el contrato por cualquiera de las causas establecidas en dicho instrumento.
P á g i n a | 19
La parte actora carece de LEGITIMACIÓN, en virtud de que no le corresponde a la entidad moral que actúa
como actora, la de comparecer a este juicio reclamando las prestaciones a que se refiere en el capítulo de prestaciones
de su escrito inicial, puesto que es a la entidad denominada “SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL”, SOCIEDAD NACIONAL
DE CREDITO, INSTITUCION DE BANCA DE DESARROLLO, a quien le corresponde hacer valer los derechos crediticios
consignados en el Contrato de Apertura de Crédito Simple con Interés y Garantía Hipotecaria de fecha 17 DE JULIO DEL
2003, en virtud de que en dicho documento compareció la mencionada Sociedad Hipotecaria con personalidad jurídica
propia, y se hizo constar ahí que los recursos del crédito otorgado provenían del ente federal, en la Cláusula Vigèsima
del contrato de apertura de crédito, la hoy actora y la mencionada Sociedad celebraron entre ellos, con la aprobación
del suscrito, una cesión de derechos respecto del crédito y sus accesorios, “sin limitación alguna”, como lo podrá
observar su Señoría en el segundo renglón de dicha cláusula, y que si bien es cierto quisieron aparentar que dicha
cesión era condicionada, esto se desvirtúa con el señalamiento que hicieron al señalar que era “sin limitación alguna”, y
esto se confirma con los siguientes:
a).- En el contrato de apertura de apertura y otorgamiento de crédito, las únicas obligaciones existentes entre
PATRIMONIO, S.A DE C.V. y “SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL”, SOCIEDAD NACIONAL DE CREDITO, INSTITUCION DE
BANCA DE DESARROLLO, son las inherentes al Contrato de Cobertura celebrado en el mismo acto de la celebración del
otorgamiento de crédito.
b) En la Cláusula VIGÈSIMA del Contrato de Apertura de Crédito, relativa a la cesión de derechos, se estableció
que: “…Dicha cesión surtirá efectos, por el saldo insoluto del crédito, considerándose en este el principal y accesorios,
cuando “LA ACREDITANTE” (PATRIMONIO, S.A. DE C.V.) incumpla con cualquiera de las obligaciones que tiene
contraídas a favor de la mencionada Sociedad (las del contrato de cobertura) en el contrato de apertura de crédito que
tiene celebrado para el otorgamiento especifico de este financiamiento y demás obligaciones respectivas o bien cuando
esta denuncie…o cuando considere que a su juicio …Para que dicha cesión surta efectos la “SOCIEDAD HIPOTECARIA
FEDERAL” deberá manifestar su decisión en tal sentido (entiéndase aquí que la manifestación podrá ser en el sentido de
que exista un incumplimiento de las obligaciones existentes entre PATRIMONIO, S.A. DE C.V. y la Sociedad Hipotecaria
Federal) por escrito al “INTERMEDIARIO”. “EL DEUDOR” acepta y se da por notificado de la mencionada cesión.”
Por todo lo anterior es de concluir que al existir una cesión de derechos entre la actora y la Sociedad
Hipotecaria, esta última es la única legitimada a comparecer a juicio a reclamar los derechos consignados en los
instrumentos relativos, y no PATRIMONIO, S.A. de C.V., por lo que no se le debió de haber dado tramite al juicio en
términos del artículo 1126 del ordenamiento invocado. Sirve de fundamento, en lo conducente y a contrario sensu, el
siguiente criterio que expresa:
Concluyendo que la Sociedad Hipotecaria Federal no ejerce la cesión de derechos para comparecer a este
juicio, porque negaría su naturaleza constitucional para la que fue creada y contravendría lo estipulado por el espíritu
del legislador ordinario que expidió la Ley Reglamentaria del párrafo séptimo del artículo 4º de la Constitución, nos
referimos a Ley Orgánica de la Sociedad Hipotecaria Federal.
Ahora bien, en sus dos primeros artículos se establece la prioridad para que se cuente con un banco de
desarrollo que permita otorgar créditos y garantías para la construcción y adquisición de viviendas, preferentemente de
interés social.
CAPITULO PRIMERO
Artículo 1°.- La presente Ley es reglamentaria del quinto párrafo del artículo 4°
constitucional y tiene por objeto regular la organización y el funcionamiento de
la Sociedad Hipotecaria Federal, Sociedad Nacional de Crédito, Institución de
Banca de Desarrollo.
Para efectos de esta Ley se entenderá por mercado secundario de créditos, todas aquellas
operaciones por medio de las cuales se efectúe la venta de la cartera hipotecaria, fiduciaria o de
títulos emitidos con la garantía de dicha cartera a terceras personas.
Esta excepción se acredita con el contrato base de la acción exhibido por la actora, donde se aprecia
perfectamente que el dinero que me prestaron para adquirir mi vivienda fue proveniente de SOCIEDAD HIPOTECARIA
FEDERAL, S.N.C. INSTITUICIÓN DE BANCA DE DESARROLLO.
1.- El primero “…En este acto “EL INTERMEDIARIO” cede a la “SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL”, sin
limitación alguna, los derechos derivados de este contrato, para que éste los ejercite por sí o por conducto de terceras
personas a efecto de recuperar el importe del financiamiento materia de este contrato…”
El Diccionario de Dudas y Dificultades de la Lengua Española, de Manuel Seco de la Real Academia de la Lengua
Española, 10 a edición, Página 481, precisa que el término “Sin limitación” ADUCE A LO “ABSOLUTO”
Es decir que la Cesión de derechos que se contiene NO PUEDE SER LIMITADA POR NINGUNA CONDICIÓN AL
SER “ABSOLUTA” DICHA CESIÓN.
2.- El segundo “…Dicha cesión surtirá efectos, por el saldo insoluto del crédito, considerándose en éste el
principal y accesorios, cuando “EL INTERMEDIARIO” incumpla con cualquiera de las obligaciones que tiene contraídas
a favor de la mencionada Sociedad en el contrato de apertura de crédito que tiene celebrado para el otorgamiento
específico de este financiamiento y demás obligaciones respectivas o bien cuando ésta denuncie o de por terminado
anticipadamente aquél contrato por cualesquiera de las causas establecidas en dicho instrumento o cuando considere
que, a su juicio “EL INTERMEDIARIO” no reúne los requisitos y cualidades necesarios para la operación de los recursos
materia de este financiamiento, de conformidad de las Condiciones Generales de Financiamiento y demás
disposiciones dadas a conocer por la propia “SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL”, para reglamentar el manejo de
recursos…”
De acuerdo a la Cesión anteriormente definida, se puede desprender que resulta de IMPOSIBLE REALIZACIÓN
LA CONDICIÓN SUSPENSIVA que sujeta a la cesión al hecho de que “El Intermediario” NO CUMPLIERA CON SUS
OBGLIGACIONES con SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL, porque efectivamente en la demanda inicial nunca exhibió
documental alguna con la que acreditara que efectivamente cumplió o dejo de cumplir con las obligaciones que había
contraído previo a la firma del contrato de crédito con SHF.
Es decir, que si el artículo 1939 del Código Civil para el Distrito Federal y su homólogo Código Civil Federal
dice: “… La condición es suspensiva cuando de su cumplimiento depende la existencia de la obligación…”
RESULTA INCONGRUENTE QUE EXISTA UNA CONDICIÓN SUSPENSIVA RESPECTO DE UNA CESIÓN QUE SE
OTORGÓ “SIN LIMITACIÓN ALGUNA” Y COMO YA SE HA COMPROBADO Y SIENDO EL DICCIONARIO DE LA REAL
ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA AUTORIDAD FUNDAMENTAL EN EL LENGUAJE CASTELLANO QUE EN MÉXICO
HEMOS ADOPTADO, PORQUE A LA FECHA NO EXISTE NIGNÚNA OTRA CONCEPCIÓN DE LA PALABRA “SIN LIMITACIÓN”
QUE EN TÉRMINOS DEL DICCIONARIO CITADO RESULTA SER SINÓNIMO DE “ABSOLUTO” pues entonces la CESIÓN DE
DERECHOS “ES ABSOLUTA” y no puede ser condicionada.
En consecuencia, con fundamento en el artículo 1943 del Código Civil para el Distrito Federal y su homólogo
Código Civil Federal que dice: “… Las condiciones imposibles de dar o hacer, las prohibidas por la ley o que sean contra
las buenas costumbres, anulan la obligación que de ellas dependa. La condición de no hacer una cosa imposible se tiene
por no puesta…”
Y con fundamento en el artículo 1944 del Código Civil para el Distrito Federal y su homólogo Código Civil
Federal que dice: “… Cuando el cumplimiento de la condición dependa de la exclusiva voluntad del deudor, la
obligación condicional será nula…”
Pero el artículo 1945 del Código Civil para el Distrito Federal y su homólogo Código Civil Federal que dice:
“... Se tendrá por cumplida la condición cuando el obligado impidiese voluntariamente su cumplimiento…”
BAJO ESTOS CRITERIOS SE PUEDE DEFINIR QUE SI LA CESIÓN FUE “ABSOLUTA” ES DECIR “SIN LIMITACIÓN
ALGUNA” DE ACUERDO AL DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA, pues resulta de
IMPOSIBLE REALIZACIÓN LA CONDICIÓN SUSPENSIVA YA QUE EL TÉRMINO “ABSOLUTO”, anula la posibilidad de que
la cesión de derechos sea limitada por una condición suspensiva, por eso el Código Civil tanto Federal como el del
Distrito Federal denotan claramente la intención del legislador de evitar cláusulas fraudulentas en los contratos y
señala que cuanto las condiciones sean imposibles de dar o hacer, será nula la obligación que dependa de ellas y en
P á g i n a | 22
este caso si cumplió o no cumplió sus obligaciones la acreditante (PATRIMONIO, S.A. DE C.V.) con Sociedad
Hipotecaria Federal, ESTA OBLIGACIÓN ES NULA Y DEBIÓ ESTUDIARSE PORQUE SÍ SE HIZO VALER LA FALTA DE
LEGITIMACIÓN DE PARTE DEL “INTERMEDIARIO”.
3.- El tercero “…. Para que dicha cesión surta efectos la “LA SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL” deberá
manifestar su decisión en tal sentido por escrito al “INTERMEDIARIO”. “EL DEUDOR” acepta y se da por notificado de
la mencionada cesión…”
AL RESPETO RESULTA MÁS QUE CLARO QUE NO SE PUEDE CONDICIONAR LA CESIÓN DE DERECHOS PORQUE
EN ESTE CASO LA CESIÓN FUE OTORGADA EN FORMA “ABSOLUTA” ES DECIR “SIN LIMITACIÓN ALGUNA”, POR LO QUE
NO PUEDE SUJETARSE A LA DECISIÓN O ACEPTACIÓN DE SOCIEDAD HIPOTECARIA FEDERAL, EN VIRTUD DE QUE DICHA
BANCA DE DESARROLLO COMPARECIÓ AL CONTRATO DE CRÉDITO PARA ACEPTAR LA HIPOTECA, LO QUE HACE QUE
SURTA EFECTOS DEFINITIVAMENTE LA CESIÓN DE DERECHOS, SOBRE TODO SI “EL DEUDOR” ACEPTÓ LA CESIÓN Y SE
DIO POR NOTIFICADO DE LA MISMA EN EL ACTO DE LA FIRMA DEL CONTRATO DE CRÉDITO, PORQUE DICHA
ACEPTACIÓN Y NOTIFICACIÓN HACE QUE SURTA EFECTOS JURÍDICOS LA CESIÓN DE DERECHOS, EN CONSECUENCIA NO
PUEDE SER LIMITADA LA MISMA, PORQUE EXISTE UNA CONTRADICCIÓN JURÍDICA, PORQUE PRIMERO SE CEDE EN
FORMA ABSOLUTA Y SIN LIMITACIONES Y LUEGO SE CONDICIONA DICHA CESIÓN, POR LO QUE TODO LO ESCRITO QUE
TIENDA A LIMITAR LA CESIÓN ES NULO DE PLENO DERECHO Y SIN NECESIDAD DE PREVIA DECLARACIÓN JUDICIAL,
COMO YA LO HE DEMOSTRADO EN EL PUNTO 2 ANTERIOR YA QUE EL CÓDIGO CIVIL TANTO FEDERAL COMO DEL
DISTRITO FEDERAL SON CLAROS AL RESPECTO.
Novena Época, Registro: 183904, Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito, Tesis, Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta Tomo: XVIII, Julio de 2003
Materia(s): Civil Tesis: I.3o.C.432 C, Página: 1044. CESIONARIO. NO TIENE LEGITIMACIÓN
PARA DEMANDAR EN JUICIO EL PAGO DE UN CRÉDITO HIPOTECARIO, SI PREVIAMENTE
NO NOTIFICÓ POR ESCRITO LA CESIÓN AL DEUDOR Y EL CEDENTE NO CONSERVA LA
ADMINISTRACIÓN DE ESE CRÉDITO. Del análisis de la evolución histórica del artículo 2926
del Código Civil Federal, hasta su adición publicada el veinticuatro de mayo de mil
novecientos noventa y seis, se advierte que en su párrafo primero se establecieron como
requisitos para ceder un crédito hipotecario, en todo o en parte, que se constituyera en
escritura pública el acto jurídico, se diera a conocer al deudor por escrito y se inscribiera en
el Registro Público de la Propiedad; reglas estas de carácter general que tienen aplicación
tratándose de cesiones de créditos hipotecarios en los que el cedente no es una institución
del sistema bancario, actuando en nombre propio o como fiduciaria, ni una entidad
financiera o una institución de seguridad social, ya que cuando el cedente tiene esta calidad
deben observarse las reglas especiales contenidas en los párrafos tercero y cuarto de ese
mismo numeral. Cabe destacar que de la mencionada interpretación también se evidencia
que con la adición de esos párrafos tercero y cuarto, el legislador ordinario pretendió que
las condiciones para transmitir los créditos hipotecarios fueran más flexibles para que las
instituciones del Sistema Bancario Mexicano obtuvieran recursos inmediatos, por lo que se
eliminaron los requisitos señalados con anterioridad sólo en el supuesto de que el cedente
conserve la administración de los créditos, en la medida de que, en ese caso, el cesionario
se erige como un simple mandatario de cobro, no lo hace a nombre propio en razón de que
no adquiere todos los derechos u obligaciones; en cambio, cuando el cedente no conserva
la mencionada administración, existe la obligación de notificar por escrito al deudor, pues
en esta hipótesis el cesionario adquiere todos los derechos personales y reales derivados
respectivamente del crédito y de la hipoteca. Por consiguiente, cuando el cedente no es
una institución bancaria o siéndolo no conserva la administración del crédito hipotecario, la
notificación por escrito al deudor constituye una condición para que el cesionario ejercite la
acción de cobro relativa, porque en este caso, es necesario que tenga un derecho
válidamente incorporado para poder promover la acción real o personal que corresponda,
ya que el precepto legal en cita establece como factor de eficacia para la transmisión de
derechos hipotecarios que se dé conocimiento al obligado; de ahí que la ausencia de este
requisito al momento de la presentación de la demanda pone de manifiesto la carencia de
legitimación del cesionario. No constituye obstáculo para la anterior conclusión, lo
establecido en el último párrafo del numeral en comento respecto a que la inscripción de la
hipoteca en favor del acreedor original confiere al cesionario todos los derechos y acciones
que dimanen de ella, en virtud de que esa disposición debe ser entendida en función de
que se cumplió con el elemento básico de la notificación al deudor, que revele la efectiva
transmisión de derechos reales al cesionario a fin de que éste cuente con legitimación
activa para ejercitar la vía hipotecaria relativa, esto es, antes de que nazca el proceso, como
condición necesaria de su acción, debe tener incorporado el derecho que se dice violado o
desconocido.
Amparo directo 1383/2003. Operadora de Activos Alfa, S.A de C.V. 20 de febrero de 2003.
Unanimidad de votos. Ponente: Armando Cortés Galván. Secretario: Israel Flores Rodríguez.
Amparo directo 2983/2003. Operadora de Activos Alfa, S.A de C.V. 13 de marzo de 2003.
Unanimidad de votos. Ponente: Neófito López Ramos. Secretario: Everardo Maya Arias.
Nota: Por ejecutoria de fecha 16 de febrero de 2005, la Primera Sala declaró improcedente
la contradicción de tesis 171/2004-PS en que participó el presente criterio.
ESTA EXCEPCION SE ACREDITA CON EL DOCUMENTO BASE DE LA ACCIÓN EXHIBIDO POR EL ACTOR EN SU
DEMANDA DE FECHA 29 DE JUNIO DEL 2004, Y DOCUMENTO QUE HAGO MÍO EN TODO LO QUE PRUEBA LOS
ARGUMENTOS ESGRIMIDOS EN LA PRESENTE EXCEPCIÓN. ASÍ COMO CON LA COPIA CERTIFICADA DE LA SENTENCIA
DEFINITIVA DICTADA EN FECHA 2 DE JULIO DE 2012, POR EL JUEZ PRIMERO CIVIL DE CUAUTITLÁN MÉXICO, EN LOS
AUTOS DEL JUICIO ORDINARIO CIVIL SEGUIDO POR ING HIPOTECARIA, S.A. DE C.V., SOCIEDAD FINANCIERA DE OBJETO
LIMITADO, EN CONTRA DE MARÍA DE LOURDES ARANDA HERNÁNDEZ, EXPEDIENTE 49/2012, DOCUMENTAL QUE SE
OFRECE EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 1061, FRACCIÓN III DEL CÓDIGO DE COMERCIO, EXHIBIENDO PARA TALES
EFECTOS, EL ACUSE DE RECIBO DEL ESCRITO EN EL CUAL SE SOLICITA A DICHO JUZGADO LA EXPEDICIÓN DE COPIAS
CERTIFICADAS DE LA SENTENCIA DE MÉRITO.
TODAS LAS PRESTACIONES RECLAMADAS POR LA PARTE ACTORA QUE INCLUYEN LA DECLARACIÓN DEL
VENCIMIENTO ANTICIPADO PARA EL PAGO DEL CRÉDITO SON IMPROCEDENTES, PORQUE LA PARTE ACTORA HABERME
REQUERIDO DE PAGO Y PORQUE CARECE DE LEGITIMACIÓN PARA DEMANDARME, YA QUE DE LA SIMPLE LECTURA DEL
CONTRATO DE CRÉDITO SE DESPRENDE QUE NO SE PRECISÓ EL DOMICILIO PARA EL PAGO DEL CRÉDITO, Y FINALMENTE,
COMO CONSECUENCIA DE ESTE HECHO NO ES PROCEDENTE LA VÍA NI LA ACCIÓN HIPOTECARIAS PARA OBTENER LA
DECLARACIÓN DE VENCIMIENTO ANTICIPADO Y ECHO MENOS RESULTAN PROCEDENTE EN VIRTUD DE QUE LA VÍA
ELEGIDA POR EL ACTOR RESULTA IMPROCEDENTE Y POR CARECER DE LEGITIMACIÓN PARA LA RECLAMACIÓN DE DICHAS
PRESTACIONES.
PRUEBAS
1.- LA CONFESIONAL.- A cargo de PATRIMONIO, S.A. DE C.V., QUIEN DEBERÁ COMPARECER A TRAVÉS DE SU
REPRESENTANTE LEGAL O APODERADO EN LOS TÉRMINOS DE LA LEY DE LA MATERIA Y ABSUELVA LAS POSICIONES QUE
PREVIA SU CALIFICACIÓN DE LEGALES LE SEAN FORMULADAS, esta prueba se relaciona con los HECHOS 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7,
8, 9, 10 Y 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 así como con las EXCEPCIONES A), B), C), D), E) interpuestas en la presente
contestación, prueba con la que se acredita mi argumento jurídico.
2.- LA DOCUMENTAL.- Consistente en la escritura número 10,042 del 21 DE ENERO DEL 2004, pasada ante la
fe del Notario Público 3, del ESTADO DE MEXICO, Licenciado RITA RAQUEL SALGADO TENORIO, documental exhibida por
la actora en su demanda y que hago mía en todo lo que prueba mis excepciones y defensas, esta prueba se relaciona
con los HECHOS 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 Y 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 así como con las EXCEPCIONES A), B), C), D),
E) interpuestas en la presente contestación, prueba con la que se acredita mi argumento jurídico.
3.- LA DOCUMENTAL.- Consistente en la Escritura Pública número 58,606 de fecha8 DE ABRIL DEL 2011,
otorgado por el Licenciado JUAN MANUEL GARCIA GARCIA, NOTARIO PUBLICO ADSCRITO A LA NOTARIA PUBLICA 129
DE SAN PEDRO GARZA GARCIA, ESTADO DE NUEVO LEON, documento exhibido por el actor en su demanda, y que
hago mío en todo lo que prueba los argumentos esgrimidos en la presente contestación de demanda, esta prueba se
relaciona con los HECHOS 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 Y 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 de la presente contestación, y con
las EXCEPCIONES A), B), C), D). E) interpuestas en la presente contestación, prueba con la que se acredita mi argumento
jurídico.
4.- LA INSTRUMENTAL.- Consistente en todo lo actuado y por actuar en el presente juicio en todo lo que
beneficie a mis intereses, esta prueba se relaciona con los HECHOS 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 Y 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17,
18, 19 de la presente contestación, y con las EXCEPCIONES A), B), C), D). E), Y F interpuestas en la presente contestación,
prueba con la que se acredita mi argumento jurídico.
5.- LA PRESUNCIONAL LEGAL Y HUMANA.- Consistente en el hecho de que la parte actora no cumple con los
presupuestos procesales de legitimación, acción y personalidad, esta prueba se relaciona con los HECHOS 1, 2, 3, 4, 5, 6,
7, 8, 9, 10 Y 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 de la presente contestación, y con las EXCEPCIONES A), B), C), D). E), F
interpuestas en la presente contestación, prueba con la que se acredita mi argumento jurídico.
POR LO EXPUESTO,
PRIMERO.- Tenerme por presentado contestando en tiempo y forma la demanda incoada en mi contra y por
interpuestas excepciones de mi parte.
SEGUNDO.- Tener por ofrecidas las pruebas de mi parte y ordenar su desahogo en los términos de ley.
TERCERO.- Previos los trámites de ley dictar la sentencia definitiva que en derecho corresponda, donde se me
absuelva de todas y cada una de las prestaciones reclamadas por la actora en su escrito inicial de demanda.
PROTESTO LO NECESARIO.