Se define a la grasa lubricante como una dispersión semilíquida a sólida de un agente
espesante en un líquido (aceite base). Consiste en una mezcla de aceite mineral o sintético
(85-90%) y un espesante. Al menos en el 90% de las grasa, el espesante es un jabón
metálico, formado cuando un metal hidróxido reacciona con un ácido graso. Un ejemplo es
el estearato de litio (jabón de litio).
Cuando la grasa tiene que contener propiedades especiales, se incluyen otros constituyentes
que actúen como inhibidores de la oxidación y mejoren la resistencia de la película Existe
otro tipo de aditivo: los estabilizadores. Cambiando el jabón, aceite o aditivo, se pueden
producir diferentes calidades de grasas por una amplia gama de aplicaciones.
BASES Y JABONES
Las bases son las que determinan las propiedades de las grasas. A continuación nombramos
algunas:
Bases Parafínicas (CnH2N+2)
Son relativamente estables a altas temperaturas, pero por el alto contenido de parafinas que
poseen, no funciona satisfactoriamente a bajas temperaturas. Las mismas dentro de aceite,
forman partes sólidas que en ciertas maquinarias diseñadas solo para aceite, pueden tapar
los conductos de lubricación.
Bases Nafténicas (CnH2n)
Es una base lubricante que determina la mayor parte de las características de la grasa, tales
como: viscosidad, índice de viscosidad (I.V), resistencia a la oxidación (TAN) y punto de
fluidez. Frecuentemente contienen una elevada proporción de asfalto; a altas temperaturas
son menos estables que las parafínicas. Generalmente no deben usarse temperaturas por
encima de los 65°C.
Saponificación
Es un proceso por medio del cual una grasa (o algún otro compuesto de un ácido con
alcohol) reacciona con un ÁLCALI (compuesto que neutraliza la acidez de la grasa), para
formar un jabón, glicerina u otro alcohol.
Las propiedades de los jabones dependen de los ácidos grasos y de las bases metálicas
utilizadas en la saponificación, esto se puede verificar mediante la reacción.
HO2Cr + Ácido graso + H2O
Base metálica Jabón Agua
Las bases metálicas son las que dan las características que se quieren lograr en la grasa,
Así, las de calcio, aluminio y litio imparten buena resistencia a la acción del agua y a la
humedad, mientras que las de sodio permiten soportar altas temperaturas.
Las deficiencias que puedan tener las grasas se pueden modificar mediante la adición de
aditivos.
7. DISTINTOS TIPOS DE GRASAS Y ADITIVOS EMPLEADOS
Los tipos de grasa más comunes emplean como espesante un jabón de calcio (Ca), sodio
(Na), o litio (Li).
Grasas cálcicas (Ca)
Las grasas cálcicas tienen una estructura suave, de tipo mantecoso, y una buena estabilidad
mecánica. No se disuelven en agua y son normalmente estables con 1-3% de agua. En otras
condiciones el jabón se separa del aceite de manera que la grasa pierde su consistencia
normal y pasa de semilíquida a líquida. Por eso no debe utilizarse en mecanismos cuya
temperatura sea mayor a 60ºC. Las grasas cálcicas con aditivos de jabón de plomo se
recomiendan en instalaciones expuestas al agua a temperaturas de hasta 60ºC,. Algunas
grasas de jabón calcio-plomo también ofrecen buena protección contra el agua salada, y por
ello se utilizan en ambientes marinos. No obstante, existen otras grasas cálcicas
estabilizadas por otros medios distintos del agua; éstas se pueden emplear a temperaturas de
hasta 120ºC; por ejemplo, grasas cálcicas compuestas.
Grasas sódicas (Na)
Las grasas sódicas se pueden emplear en una mayor gama de temperaturas que las cálcicas.
Tienen buenas propiedades de adherencia y obturación. Las grasas sódicas proporcionan
buena protección contra la oxidación, ya que absorben el agua, aunque su poder lubricante
decrece considerablemente por ello. En la actualidad se utilizan grasas sintéticas para alta
temperatura del tipo sodio, capaces de soportar temperaturas de hasta 120ºC.
Grasas líticas (Li)
Las grasas líticas tienen normalmente una estructura parecida a las cálcicas; suaves y
mantecosas. Tienen también las propiedades positivas de las cálcicas y sódicas, pero no las
negativas. Su capacidad de adherencia a las superficies metálicas es buena. Su estabilidad a
alta temperatura es excelente, y la mayoría de las grasas líticas se pueden utilizar en una
gama de temperaturas más amplia que las sódicas. Las grasas líticas son muy poco solubles
en agua; las que contienen adición de jabón de plomo, lubrican relativamente, aunque estén
mezcladas con mucho agua. No obstante, cuando esto sucede, están de alguna manera
emulsionadas, por lo que en estas condiciones sólo se deberían utilizar si la temperatura es
demasiado alta para grasas de jabón de calcio-plomo, esto es, 60ºC.
Grasas de jabón compuesto
Este término se emplea para grasas que contienen una sal, así como un jabón metálico,
usualmente del mismo metal. Las grasas de jabón de calcio compuesto son las más
comunes de este tipo, y el principal ingrediente es el acetato cálcico. Otros ejemplos son
compuestos de Li, Na, Ba (Bario), y Al (Aluminio). Las grasas de jabón compuesto
permiten mayores temperaturas que las correspondientes grasas convencionales.
Grasas espesadas con sustancias inorgánicas
En lugar de jabón metálico se pueden emplear distintas sustancias inorgánicas como
espesantes, por ejemplo, bentonita y gel de sílice. La superficie activa utilizada sobre
partículas de estas sustancias absorben las moléculas de aceite. Las grasas de este grupo son
estables a altas temperaturas y son adecuadas para aplicaciones de alta temperatura; son
también resistentes al agua. No obstante, sus propiedades lubricantes decrecen a
temperaturas normales.
Grasas sintéticas
En este grupo se incluyen las grasas basadas en aceites sintéticos, tales como aceites ésteres
y siliconas, que no se oxidan tan rápidamente como los aceites minerales. Las grasas
sintéticas tienen por ello un mayor campo de aplicación. Se emplean distintos espesantes,
tales como jabón de litio, bentonita y PTFE (teflón). La mayoría de las calidades están de
acuerdo a determinadas normas de pruebas militares, normalmente las normas American
MIL para aplicaciones y equipos avanzados, tales como dispositivos de control e
instrumentación en aeronaves, robots y satélites. A menudo, estas grasas sintéticas tienen
poca resistencia al rozamiento a bajas temperaturas, en ciertos casos por bajo de -70º C.
Grasas para bajas temperaturas (LT)
Tiene una composición tal que ofrecen poca resistencia, especialmente en el arranque,
incluso a temperaturas tan bajas como -50º C. la viscosidad de estas grasas es pequeña, de
unos 15mm²/s a 40º C. su consistencia puede variar de NLGI 0 a NLGI 2; estas
consistencias precisan unas obturaciones efectivas para evitar la salida de grasa.
Grasas para temperaturas medias (MT)
Las llamadas grasas ¨multi-uso¨ están en este grupo. Se recomiendan para equipos
con temperaturas de -30 a +110º C; por esto, se puede utilizar en la gran mayoría de los
casos.
La viscosidad del aceite base debe estar entre 75 y 220mm²/s a 40º C. la consistencia es
normalmente 2 ó 3 según la escala NLGI.
Grasas para altas temperaturas (HT)
Estas grasas permiten temperaturas de hasta +150ºC. Contienen aditivos que mejoran la
estabilidad a la oxidación. La viscosidad del aceite base es normalmente de unos 110mm²/s
a 40º C, no debiéndose exceder mucho ese valor, ya que la grasas se puede volver
relativamente rígida a temperatura de ambiente y provocar aumento del par de rozamiento.
Su consistencia es NLGI 3.
Grasas extrema presión (EP)
Normalmente una grasa EP contiene compuestos de azufre, cloro ó fósforo y en algunos
casos ciertos jabones de plomo. Con ello se obtiene una mayor resistencia de película, esto
es, aumenta la capacidad de carga de la película lubricante. Tales aditivos son necesarios en
las grasas para velocidades muy lentas y para elementos medianos y grandes sometidos a
grandes tensiones. Funcionan de manera que cuando se alcanzan temperaturas
suficientemente altas en el exterior de las superficies metálicas, se produce una reacción
química en esos puntos que evita la soldadura.
La viscosidad del aceite base es de unos 175mm²/s (máx. 200mm²/s) a 40º C. la
consistencia suele corresponder a NLGI 2. En general, las grasas EP no se deben emplear a
temperaturas menores de -30º C y mayores de +110º C.
Grasas antiengrane (EM)
Las grasas con designación EM contienen bisulfuro de molibdeno (MoS2), y proporcionan
una película más resistente que los aditivos EP. Son conocidas como las ¨antiengrane¨.
También se emplean otros lubricantes sólidos, tales como el grafito.
Aditivos para las grasas
Para obtener una grasa con propiedades especiales, se incluyen a menudo uno o más
aditivos. Entre los existentes, relacionamos los más comunes:
Los aditivos antidesgaste mejoran la protección que la propia grasa ofrece. Es
especialmente importante que el equipo en contacto esté bien protegido contra la
oxidación si funciona en ambientes húmedos.
Los antioxidantes retrasan la descomposición del aceite base a alta temperatura.
Esto da lugar a mayores intervalos de relubricación, manteniendo bajos los costos.
Los aditivos EP (extrema presión), por ejemplo jabones de plomo y compuestos
de azufre, cloro o fósforo, aumentan la capacidad de carga de la película.
Los estabilizadores hacen posible el espesado de aceite base con jabones con los
que no forma compuestos fácilmente. Generalmente, sólo se precisa poca cantidad,
por ejemplo, la grasa cálcica tiene un 1 a 3% de agua como estabilizador.
8. PRUEBAS DE PRESTACIONES REALIZADAS A LAS GRASAS
Prueba Almen
Una varilla cilíndrica gira dentro de un casquillo abierto, el cual se presiona contra aquella.
Se añaden pesos de 0.9 Kg. en intervalos de 10 seg. y se registra la relación existente entre
la carga y la iniciación del rayado.
Prueba Timken
Se presiona un anillo cilíndrico, que gira, sobre un bloque de acero durante 10 minutos y se
registra la máxima presión de iniciación del gripado.
Prueba SAE
Se hacen girar dos rodillos a diferentes velocidades y en el mismo sentido. La carga se
aumenta gradualmente hasta que se registre el fallo. En este caso hay combinación de
rodamiento y deslizamiento. Se ilustra en las Fig. 5a y 5b.
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
Prueba Fálex
Se hace girar una varilla cilíndrica entre dos bloques de material duro y en forma de V, que
se presionan constantemente contra la varilla, con una intensidad que aumenta
automáticamente. La carga y el par totales se registran en los calibradores. Ver las Fig. 6a y
6b.
Punto de goteo
Es la temperatura a la cual la grasa pasa de su estado sólido a líquido. La prueba se realiza
aumentando la temperatura de la grasa hasta que se empiece a cambiar de estado, en ese
momento se toma la temperatura y se define su punto de goteo.
Para ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
ACEITES
ACEITES LUBRICANTES
Están constituidos por moléculas largas hidrocarbonadas complejas, de composición
química y aceites orgánicos y aceites minerales.
Distintos tipos de aceites
En el pasado, era frecuente usar designaciones tales como aceite de husillos, aceite de
máquinas, etc. quizás todavía se oyen esos términos, pero tienden a desaparecer como
designaciones comerciales. Incluso los nombres que indican la composición química de los
aceites, ya no se emplean más. Hoy los productos aparecen como aceites lubricantes, y se
pueden clasificar como aceites minerales, sintéticos, animales o vegetales.
Cuando nos referimos a las ventajas de la nueva generación de lubricantes
hifrofraccionados siempre hacemos mención a los lubricantes sintéticos y a lo similar que
es su desempeño con ellos.
Aunque los lubricantes sintéticos han estado en uso en la industria durante más de 50 años,
hay aun una gran confusión acerca de ellos y los beneficios del valor agregado en
aplicaciones industriales.
En muchas aplicaciones el uso de los lubricantes sintéticos reduce los costos de operación y
mantenimiento, ahorra energía y proporciona una mayor protección a los sistemas.
Aceites orgánicos
Se extraen de animales y vegetales. Cuando aún no se conocía el petróleo, eran los únicos
utilizados; hoy en día se emplean mezclados con los aceites minerales impartiéndoles
ciertas propiedades tales como adherencia y pegajosidad a las superficies. Estos aceites se
descomponen fácilmente con el calor y a temperaturas bajas se oxidan formando gomas,
haciendo inútil su utilización en la lubricación.
Aceites minerales
Son derivados del petróleo cuya estructura se compone de moléculas complejas que
contienen entre 20 y 70 átomos de carbono por molécula. Un aceite mineral esta constituido
por una base lubricante y un paquete de aditivos químicos, que ayudan a mejorar las
propiedades ya existentes en la base lubricante o le confieren nuevas características. Los
aceites minerales puros no tienen compuestos inestables, que podrían tener un efecto
significativo sobre su duración: por ejemplo, nitrógeno, oxígeno y compuestos de azufre y
ácidos.
Aceites sintéticos
El término Hidrocarburo sintetizado (SHC), y lubricantes sintéticos, son utilizados
igualmente para describir una familia de aceites y grasas sintéticos que incluyen aceites
circulantes, aceites de engranes, aceites hidráulicos, grasas y aceites de compresores. Estos
lubricantes son utilizados en una gran variedad de aplicaciones industriales. Por definición,
un lubricante sintético es un lubricante diseñado y elaborado para servir mejor a los
propósitos previamente reservados para productos extraídos directamente del petróleo. Los
términos sintetizado y sintético, describen los aceites básicos, principalmente
Polialfaolefinas (PAOs). Adicionalmente, hay otros tipos de aceites bajos que incluyen
poliglicoles, ésteres orgánicos, ésteres fosfatados, diésteres, polifenilester, fluorocarbones y
siliconas sólo por mencionar algunos.
ACEITES MÁS COMUNES
A continuación se describen los más comunes.
Diésteres
Los diésteres tienen poca viscosidad. Tienen excelentes propiedades de temperatura de -60º
C a +120º C y, con aditivos adecuados, que ofrecen buena protección contra la corrosión.
Aceites de silicona
Los aceites de silicona poseen una gama adecuada de temperatura es -70 a + 200ºC. No
obstante, las propiedades de estos aceites en cuanto a la protección contra la corrosión, son
limitadas. Los aceites de flúor-silicona tienen mejores propiedades que los demás.
Aceites fluorados
La designación completa de estos aceites es éter alkilico-polifluorado. Tienen buena
estabilidad a la oxidación y buenas propiedades EP, y son apropiados para temperaturas de
hasta +250º C. Su alto precio ha restringido hasta ahora su demanda.
Aceite poliglicol
Estos aceites forman un grupo que está creciendo en interés, principalmente para equipos a
lubricar con temperaturas de funcionamiento a mas de +90º C. Su estabilidad a la oxidación
es buena. Han llegado a durar hasta 10 veces más que sus correspondientes aceites
minerales. Los aceites de poliglicol no espesan ni forman depósitos de coke. Su densidad es
mayor que 1, por lo que el agua libre flota sobre el aceite. No obstante, con fuerte agitación
forman dispersión (una mezcla).
Hidrocarburos sintéticos (aceites SHC)
La viscosidad de estos aceites es relativamente independiente de temperatura. Se pueden
usar de -50 a +160º C.
ADITIVOS DE ACEITE
Los aceites lubricantes contienen normalmente aditivos de varios tipos. Los más comunes
son los agentes antioxidantes, los protectores contra la corrosión, los aditivos
antiespumantes, los aditivos antidesgaste y los aditivos EP.
Antioxidantes
Los aceites expuestos a altas temperaturas y en contacto con el aire se oxidan, esto es, se
forman compuestos químicos que pueden incrementar la viscosidad del aceite y causar
corrosión. Los antioxidantes mejoran la estabilidad a la oxidación del aceite de 10 a 150
veces. No obstante, el efecto inhibidor que se puede conseguir con un aceite lubricante, es
relativamente limitado.
Aditivos protectores contra la corrosión
En principio, hay dos tipos de aditivos que ofrecen protección contra la corrosión: aditivos
solubles en agua (por ejemplo, nítrico sódico), y aditivos solubles en aceite. Estos últimos
pueden ser de varios tipos de jabones de plomo o los más modernos agentes basados en
zinc.
Aditivos antiespumantes
Si el aceite forma espuma, decrece la capacidad de carga de la película; si forma mucha
espuma puede llegar a rebosar y producirse pérdidas. El efecto antiespumante, es decir, la
acción de humedecer la espuma, se obtiene añadiendo pequeñas cantidades de silicona
fluida. Los aditivos que atenúan la espuma hacen que las burbujas rompan cuando alcanzan
la superficie del baño de aceite.
Aditivos con un efecto polar
Las grasas animales y vegetales, los ácidos grasos y ésteres, tienen un efecto polar que hace
a las moléculas tomar una orientación perpendicular a pequeñas adiciones de estas
sustancias hacen que mejore la capacidad de absorción de presión que disminuya el
rozamiento a temperaturas de hasta unos 100º C máximo.
Aditivos EP activos
Estos aditivos, fósforo y compuestos de cloro y azufre, actúan de forma diferente a los
anteriores. No se conoce en detalle como trabajan, pero, después de reacciones intermedias,
se obtiene finalmente una combinación química con la superficie metálica. Los compuestos
fosfuros, cloruros y sulfuros, tienen mucha menor resistencia que el metal y pueden
cizallarse fácilmente. El aditivo de cloro es activo de 150 a 400º C, el de azufre entre
aproximadamente 250 y 800º C, mientras que los de fósforo reaccionan a temperaturas
menores. Estas temperaturas están muy localizadas y limitadas en un tiempo de una
diezmilésima de segundo en el que dos zonas metálicas están en contacto. Algunos
compuestos de plomo también tienen el mismo efecto.
Aditivos sólidos
Los aditivos sólidos, como el bisulfuro de molibdeno, pueden también mejorar las
propiedades lubricantes. El tamaño de las partículas debe ser de unas 0.2 micras, pudiendo
así permanecer en suspensión en el aceite. Las partículas mayores o menores que éstas,
sedimentaran. Cuando hay que filtrar un aceite que contienen aditivos sólidos, el tamaño de
los poros debe ser al menos de 20 a 30 micras, ya que de otra forma el descenso de presión
en el sistema será innecesariamente grande.
Aditivos detergentes HD
Los aditivos detergentes fueron introducidos en los años ´70 para los aceites de
automóviles. Tenían la particularidad de ¨limpiar¨ el motor o mecanismo de los depósitos
de carbón.
CALIDAD DE LOS ACEITES
La calidad de los aceites viene dada por ciertas condiciones de prestación y su perduración
en el tiempo durante su uso. A continuación, se nombran algunos factores a tener en cuenta.
Viscosidad
Esta prueba se realiza con un instrumento llamado viscosímetro, consiste en un baño de
aceite a temperatura de 100°C (Norma SAE) y en su interior se encuentra ubicado un bulbo
capilar con el aceite en prueba, se toma el tiempo que tarde el aceite en subir desde un nivel
inicial hasta un nivel final en el bulbo y se multiplica por una constante, el resultado
numérico de esta prueba para la viscosidad en centistokes.
Índice de Viscosidad (IV)
Esta prueba se lleva a cabo sometiendo el aceite de estudio a fluctuaciones de temperatura.
Cuando la viscosidad de este aceite varia muy poco se le asigna por lo tanto un I.V
comprendido entre 0 y 100.
Punto de Chispa
Es la temperatura a la cual se forman gases suficientes para realizar una combustión. La
prueba consiste en colocar el aceite en un recipiente dotado con una resistencia, para
aumentarle la temperatura, luego este aceite es colocado en contacto directo con una llama,
en el momento en que el producto trata de encenderse este el llamado punto de chispa. Se
sigue calentando el aceite y nuevamente se pone en contacto con la llama y en el instante
que este haga combustión, es el punto de inflamación.
Prueba de humedad
Para verificar que el producto está con cero humedad, factor muy importante en cualquier
lubricante, la mayoría de empresas acostumbran a realizar una prueba de humedad muy
sencilla, que consiste en poner a calentar al rojo vivo un metal, y luego se deja caer sobre
este una gota de aceite. Si crispa, el aceite presenta humedad, si por el contrario el aceite no
presenta este fenómeno, está completamente libre de humedad.
Punto de fluidez
Es la temperatura más baja a la cual el aceite lubricante aún es un fluido. Indica las
limitaciones de fluidez que tiene el aceite a bajas temperaturas, en el momento en que el
producto trata de cambiar de estado, esa temperatura es el punto de fluidez.
Prueba de corrosión
Cuando el aceite es expuesto a la acción del agua, esta puede disolver los inhibidores de la
oxidación dando origen a la formación de ácidos orgánicos, los pueden originar el deterioro
en las piezas lubricadas. La prueba llamada también Lámina de Cobre, consiste en colocar
una lámina de cobre en un recipiente lleno de aceite a una temperatura de 105°C, dejándola
allí por espacio de cuatro días, dependiendo del color que tome la lámina se medirá el grado
de corrosión del producto; lo ideal es que la lámina no cambie de color, es decir, que el
aceite presente cero corrosión.