CONSECUENCIAS.
Las consecuencias de una hemorragia pueden variar dependiendo de la ubicación, la cantidad
de sangre perdida y la velocidad a la que ocurre.
1. Hipovolemia:
- La pérdida significativa de sangre puede llevar a la disminución del volumen sanguíneo en el
cuerpo, causando hipovolemia.
2. Hipoxia:
La pérdida de sangre puede llevar a la disminución de la entrega de oxígeno a los
tejidos y órganos
3. Alteraciones en la Presión Arterial:
La pérdida significativa de sangre puede causar una disminución en la presión
arterial, lo que afecta la perfusión de los órganos vitales.
4. Dolor y Molestias:
Dependiendo de la ubicación de la hemorragia, puede haber dolor localizado o
generalizado.
5. Anemia Aguda:
La pérdida rápida de sangre puede llevar a la anemia aguda, que se manifiesta por
una disminución rápida en el número de glóbulos rojos y, por lo tanto, en la
capacidad de transportar oxígeno.
6. Lesión de Órganos:
En casos graves, la pérdida de sangre puede afectar la función de órganos vitales,
como el corazón, el cerebro, los riñones, etc.
7. Coágulos y Trastornos de Coagulación:
La respuesta del cuerpo a la hemorragia puede incluir la formación de coágulos
sanguíneos para detener la pérdida de sangre. Sin embargo, en algunos casos, esto
puede llevar a trastornos de la coagulación
CUIDADOS EN ENFERMERÍA.
1. Evaluación y monitorización: Es importante evaluar y monitorizar constantemente los
signos vitales del paciente, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la
saturación de oxígeno, para detectar cualquier cambio que pueda indicar un
empeoramiento de la hemorragia.
2. Control del sangrado: La aplicación de presión directa sobre el sitio de la hemorragia es
el primer paso para detener el sangrado. Además, pueden ser necesarios otros
métodos, como el uso de apósitos hemostáticos, compresas frías, elevación de
extremidades afectadas o incluso el uso de técnicas de sutura o ligadura en casos más
graves
3. Reposición de líquidos: En caso de hemorragia significativa, es posible que el paciente
necesite recibir líquidos intravenosos para mantener una presión arterial adecuada y
evitar el shock hipovolémico
4. Administración de transfusiones de sangre: En algunos casos, es posible que se
requieran transfusiones de sangre para reponer los componentes sanguíneos perdidos.
5. Prevención de infecciones: Las heridas causadas por la hemorragia pueden aumentar
el riesgo de infección. El enfermero debe garantizar la limpieza adecuada de las heridas
y la administración de profilaxis antibiótica si es necesario.
6. Apoyo emocional: La hemorragia puede ser una experiencia traumática para el
paciente y puede generar ansiedad y miedo. El enfermero debe proporcionar apoyo
emocional, educación y información a los pacientes y sus familias, y promover un
entorno de calma y tranquilidad.