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Signos Vitales: Pulso y Respiración

Este documento presenta una conferencia de 90 minutos sobre los signos vitales impartida por el Dr. Alfredo Martin Baryol a estudiantes de medicina. La conferencia cubre la evaluación del pulso en diferentes arterias del cuerpo, incluyendo la frecuencia y ritmo del pulso radial, así como la evaluación de la frecuencia respiratoria, ritmo y tipos de respiración. El documento proporciona detalles sobre la técnica correcta para medir cada signo vital.
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Signos Vitales: Pulso y Respiración

Este documento presenta una conferencia de 90 minutos sobre los signos vitales impartida por el Dr. Alfredo Martin Baryol a estudiantes de medicina. La conferencia cubre la evaluación del pulso en diferentes arterias del cuerpo, incluyendo la frecuencia y ritmo del pulso radial, así como la evaluación de la frecuencia respiratoria, ritmo y tipos de respiración. El documento proporciona detalles sobre la técnica correcta para medir cada signo vital.
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UDABOL

Facultad de Ciencias de la Salud

Carrera de Medicina

Primer Semestre

SOPORTE BÁSICO A LA VIDA

Dr. ALFREDO MARTÍN BARYOL


ASIGNATURA: Soporte básico a la vida

TEMA: Signos vitales.

FORMA DE ENSEÑANZA: Conferencia

TIEMPO: 90 minutos

PROFESOR: Dr. Alfredo Martin Baryol


PULSO
El pulso es una onda determinada por la distensión de
las paredes de la aorta, originada por la eyección
ventricular, que se propaga a las arterias gracias a su
elasticidad

La velocidad de propagación es de 8 – 10 m/s, de


manera que la onda llega a las arterias más alejadas del
corazón antes de que haya terminado el período de
evacuación ventricular.

Esta velocidad aumenta al disminuir la elasticidad


arterial, por cuyo motivo es mayor en los viejos que en
los jóvenes.
EXAMEN DE LOS PULSOS ARTERIALES:

El examen de estos pulsos comienzan lógicamente por la


inspección, en busca de pulsos visibles, que son patológicos,
por lo que los pulsos arteriales son evaluados generalmente
por palpación, con la punta de los dedos, en los sitios donde la
pared de una arteria puede ser comprimida sobre un plano
óseo o duro, de manera que pueda sentirse el latido arterial en
forma de rebote elástico de la arteria, sincrónico con la sístole
cardiaca, al trasmitirse la presión desde la aorta.

Las arterias carótidas y femorales, así como la aorta abdominal,


deben también auscultarse con la campana des estetoscopio.
ESCALA DE GRADOS AL PALPAR LOS PULSOS

Para establecer uniformidad, los hallazgos de los pulsos deben


registrarse usando el siguiente sistema de grados:

0 Pulso no palpable.
1+ Pulso palpable, pero fácilmente obliterado, débil, filiforme.
2+ Pulso débil, pero no puede obliterarse.
3+ Fácil de palpar, lleno, no puede obliterarse.
4+ Fuerte, pulso intenso, puede ser normal.

Excepto las carótidas, los pulsos deben palparse bilateral y


simultáneamente, de forma que puedan hacerse
comparaciones útiles.
SITIOS DE PALPACIÓN

Los pulsos periféricos pueden palparse en áreas donde las grandes


arterias están cercanas a la superficie de la piel.

Los pulsos palpables comprenden, a cada lado, los pulsos:


1- Temporal.
2- Carotídeo.
3- Axilar.
4- Humeral o braquial.
5- Cubital o ulnar.
6- Radial.
7- Femoral.
8- Poplíteo.
9- Tibial posterior.
10- Pedio o dorsal del pie.
PULSO TEMPORAL

De frente al sujeto, coloque sus dedos índice


y del medio de ambas manos sobre las
regiones temporales, justamente por encima
y por delante del pabellón auricular, para
palpar ambas arterias temporales
superficiales, cuyos latidos deben tener la
misma amplitud y ser sincrónicos.
PULSO CAROTÍDEO

Es el que más fielmente refleja las funciones cardíacas.

Examine cada lado por separado.

Coloque sus dedos índice y del medio en forma de gancho, por


dentro del borde medial del esternocleidomastoideo, en la mitad
inferior del cuello y presione suavemente sobre la arteria carótida.

Palpe siempre por debajo de una línea imaginaria que pase por el
borde superior del cartílago tiroideo, para evitar la compresión del
seno carotídeo, que se encuentra situado a ese nivel, y que produce
disminución de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial.

Por esta razón, este pulso nunca debe palparse simultáneamente


en ambos lados o muy profundamente, porque si se presiona el
seno carotídeo, puede resultar en bradicardias
hemodinámicamente muy significativas y aún más, en paro
cardiaco.
PULSO AXILAR

Eleve el brazo en rotación externa hasta un


ángulo de 90 grados con la pared torácica.

Palpe en el hueco axilar, sobre una línea que va


desde el punto medio de la clavícula a otro
situado bajo las inserciones del pectoral mayor.
PULSO HUMERAL O BRAQUIAL

Con el antebrazo del sujeto ligeramente


flexionado sobre el bazo, palpe con los dedos
a lo largo del borde interno del bíceps, sobre
el tercio inferior del brazo.
PULSO CUBITAL

Se palpa en la superficie palmar de la articulación de la


muñeca, por arriba y por fuera del hueso pisiforme.

A veces es difícil, pero en algunas situaciones clínicas,


como por ejemplo, cuando se coloca un catéter en la
arteria radial, para monitorear la presión sanguínea, debe
hacerse patente esta arteria, para asegurar una adecuada
circulación sanguínea colateral a la mano.
PULSO RADIAL

La arteria radial es aquella donde se acostumbra a buscar y


estudiar el pulso.

La mano del examinado se coloca ligeramente inclinada


hacia dentro y la mano del observador formando una pinza
con los tres dedos medios de la cara ventral de la muñeca,
sobre la corredera bicipital (del palmar mayor), y el pulgar
colocado en la cara dorsal de la muñeca.
PULSO PEDIO

Puede ser localizado en el dorso del pie por fuera del tendón del
extensor propio del dedo grueso.

Dos o tres dedos se utilizarán para buscar el pulso.

En algunos sujetos es fácil encontrarlo; en otros, solo después de


minuciosa búsqueda.

Su ausencia no necesariamente implica la existencia de una lesión


orgánica vascular.

En efecto, puede estar ausente en un 5 a un 10 % de casos


considerados normales; por el contrario, se puede hallar un buen
pulso pedio en una aterosclerosis.
PULSO TIBIAL POSTERIOR

Debe ser buscado en el canal retromaleolar interno.


PULSO POPLÍTEO

Se palpa en la región poplítea.

Se encuentra fácilmente flexionando la


pierna sobe el muslo, con el sujeto en
decúbito prono.
PULSO FEMORAL

Es fácil de encontrar a nivel de la ingle, justamente a la altura


del ligamento de Poupart o en el triángulo de Scarpa.

En algunos sujetos la arteria puede ser palpada a cierta


distancia más abajo, hasta cerca del canal de Hunter.

Normalmente el pulso femoral es lleno y fuerte.


FRECUENCIA Y RITMO DEL PULSO RADIAL

Para determinar la frecuencia del pulso basta


contar el número de latidos palpados durante un
minuto a nivel de la arteria radial.

No debe contarse durante menos de un minuto,


porque algunas veces pueden producirse cambios
apreciables de frecuencia en ese corto tiempo.
VARIACIONES FISIOLÓGICAS

En el adulto normal la frecuencia del pulso oscila entre 70


y 80 pulsaciones por minuto, pero puede aceptarse como
normal desde 60 hasta 90/min.
La frecuencia varia con la edad, disminuyendo
progresivamente desde el niño que tiene 110-120/min,
hasta el adulto normal con 80/min.
En la mujer el pulso es de frecuencia ligeramente mayor
que en el hombre.
También modifican la frecuencia en estado
fisiológico, el reposo y el ejercicio .
Durante el ejercicio, aumenta de acuerdo con la
intensidad del mismo; concluida esta actividad,
disminuye pasado unos minutos y se normaliza a la
hora.
Las emociones también alteran la frecuencia del
pulso, acelerándolo.
FRECUENCIA
RESPIRATORIA
ESTUDIO DE LOS MOVIMIENTOS RESPIRATORIOS

Cuando estudiamos los movimientos respiratorios


debemos considerar cuatro aspectos
fundamentales:

- Tipo respiratorio.
- Frecuencia.
- Ritmo y profundidad.
- Patrones ventilatorios.
- Amplitud o expansión torácica.
TIPO RESPIRATORIO

Con cada respiración, ambos hemitórax deben tener


movimientos simétricos y sincrónicos, hacia arriba y hacia
abajo.

En cada respiración efectiva debe ocurrir un movimiento


del diafragma hasta abajo y un movimiento del tórax y el
abdomen, hacia afuera.

Con la expiración debe ocurrir lo inverso.

Generalmente la mujeres respiran con movimiento


torácico mientras que los hombres y los niños usualmente
respiran con el diafragma.
El tipo respiratorio normal en la mujer es costal superior.

En el adolescente, en que las costillas son flexibles, es


costal.

En los niños y en los adultos es diafragmática o


abdominal.

Cuando existe un movimiento asincrónico del tórax y del


abdomen, en que durante la inspiración el abdomen se
mueve hacia adentro y el tórax se mueve hacia afuera, la
ventilación es anormal e inefectiva.
FRECUENCIA RESPIRATORIA
RITMO Y PATRONES VENTILATORIOS NORMALES

La evaluación de la frecuencia respiratoria se


realiza en la práctica cuando se está evaluando el
resto de los signos vitales: temperatura, pulso y
presión arterial, pero si está realizando el examen
particular del aparato respiratorio, debe tener
presente su exploración (que tiende a olvidarse), y
realizarla al final o al principio de la inspección.
TÉCNICA DE LA FRECUENCIA RESPIRATORIA

En primer lugar se debe tratar de minimizar la


interferencia que puede falsear el resultado.

Para ello se evalúa la frecuencia respiratoria


(FR) mientras mantiene sus dedos sobre el
sitio del pulso radial, como si estuviera
tomando el pulso, porque si la persona
advierte que usted está contando la FR,
puede alterar su patrón ventilatorio,
generalmente de forma inconsciente.
Alternativamente, si el individuo está dormido, puede
contar la frecuencia respiratoria ante de evaluar los otros
signos vitales o de comenzar el examen.

El segundo paso es observar los movimientos respiratorios.

Usted puede, o visualizar o sentir los movimientos


respiratorios de la persona.

La visualización consiste en observar como el pecho se eleva


y desciende; La observación táctil consiste en observar su
mano colocada gentilmente sobre el pecho del sujeto, que
asciende y desciende junto con los movimientos
respiratorios, lo que no es recomendable, porque puede
crear interferencias, comentadas anteriormente.
Observe también el trabajo de los músculos
respiratorios y el uso o no de los músculos
accesorios.

Cuente ahora la FR.

Utilice un reloj con secundario, para contar el


número de veces que el tórax asciende y
desciende en 30 segundos y multiplíquelo por 2.

Si la respiración es lenta o irregular, cuente en el


minuto completo.
La FR normal del adulto es de 12 a 20 por minuto en
reposo.

Por último, observe el ritmo y la profundidad de las


respiraciones.

La respiración debe ser tranquila y sin esfuerzo. El


tiempo que demora la espiración (E) es
aproximadamente el doble del tiempo de la
inspiración (I), por lo tanto, la relación de tiempo I:E
es 1:2.
No olvide registrar sus hallazgos,
sobre todo, anotar la FR.
PATRONES VENTILATORIOS NORMALES

- 15 a 20 respiraciones/minuto.

- Respiración regular, tranquila, sin esfuerzo,


ocasionalmente evidente.

- Relación (del tiempo) inspiración: espiración (I:E)


1:2.

- Promedio del volumen corriente (en adultos): 350


a 500 ml.
TEMPERATURA
Se plantea que una persona tiene o no aumento
de la temperatura corporal palpando su piel con el
dorso de la mano en distintas regiones:

- Frente.
- Cuello.
- Tronco.
- Extremidades.
Pero la temperatura corporal se determina leyendo la
medida registrada en un termómetro, que puede ser el
clásico de cristal, que contiene mercurio (Hg) en su interior,
un termómetro electrónico o utilizando un monitor
asociado con un termostato de termodilución, tal como el
que acompaña a un catéter implantado en la arteria
pulmonar o un catéter de Foley.

Los termómetros clínicos de cristal son llamados de


máxima, porque cuando el mercurio asciende hasta la
máxima temperatura marcada, permanecen allí hasta que
sea bajado mecánicamente.
Los termómetros electrónicos son los más seguros y se prefieren a
los de cristal, porque tienen menos posibilidad de contaminación
cruzada, debido a la cubierta desechable que se utiliza en cada
toma.

Para una lectura confiable, estos instrumentos deben usarse y leerse


correctamente.

La escala de los termómetros es variable. La más universal aceptada


y que se usa es la de Celsio o de grado centígrado, en que el
termómetro se divide en grados y décimas de estos.

Ellos solamente están marcados de 34 – 42 grados, que son los


límites que las necesidades clínicas habituales requieren.
En los países sajones se usa la escala de grados
Fahrenheit, que debe conocerse, pues en algunos casos
de exploración de la temperatura en clínica (prueba de
Tomkins o curva térmica basal mensual en la mujer) es
aconsejable dado que pequeñas variaciones son más
ostensibles en ella.

La correspondencia entre ambas escalas es fácil de saber,


teniendo en cuenta que los 100 grados de escala
centígrada corresponden 180 grados de la escala
Fahrenheit, ya que esta última se extiende de 0 grado
Fahrenheit, pero el 0 grado de la centígrada equivale a 32
grados de la Fahrenheith.
PARA CONVERTIR GRADOS FAHRENHEIT A CELSIO O
CENTÍGRADO RESOLVEMOS:

(Temperatura en grados Fahinheit – 32)(5/9)

Y para convertir grados centígrados a Fahrinheit:

(T grados centígrados x 9)/5 + 32

La fracción 5/9 ó 9/5 surge de la equivalencia

100/180 ó 180/100
La temperatura puede tomarse en
diferentes lugares del cuerpo, tales
como la boca, el recto, la axila, la
región inguinal y la vagina.
AXILAS

La temperatura axilar es la más usada en algunos países,


pero su práctica debiera abandonarse por lo inexacta, y
sustituirse por la temperatura bucal.

El método axilar se prefiere en niños, porque es menos


peligroso que los otros métodos.

En la axila, previa a una buena comprobación de la


sequedad de la misma, el termómetro debe dejarse, por
lo menos de 5 – 10 minutos.
BOCA

La temperatura bucal, es más exacta que la axilar y debe usarse cada vez que el
médico quiera saber con certeza cuál es la temperatura real del sujeto.

El termómetro debe dejarse en la boca unos 5 minutos, aunque el fabricante


puede señalar menos tiempo..

Requiere un termómetro para cada paciente en los centros hospitalarios y para


cada persona, mientras esté enferma en su domicilio.

El termómetro debe lavarse con alcohol al 70% alrededor de 10 min.

El método oral puede usarse en personas vigiles, alertas, que son cooperativas
y mayores de 6 años de edad. La persona debe ser capaz de respirar por la
nariz y no debe presentar ninguna enfermedad oral o cirugía bucal reciente.
RECTO
La temperatura rectal, muy difundida en Europa, se considera la más exacta de
todas, pero también la más invasiva, incómoda y embarazosa, por lo que se
usa poco en algunos países.

Requiere termómetros especiales, rectales.

Ella debe usarse en los niños por debajo de 6 años o en cualquier persona en
estado confusional, presta a actividad convulsiva, en los comatosos o
entubados.

Algunos autores consideran que los termómetros rectales no deben insertarse


en niños menores de 2 años, por la posibilidad de perforación rectal.

También está contraindicado después de algunas operaciones, como la de


hemorroides y la resección abdominoperineal, y en las personas con
enfermedad cardiaca, porque la estimulación rectal puede provocar efectos
tipo maniobra de Valsalva.
INGLE
La temperatura inguinal, se usa sobre todo en niños y
enfermos muy debilitados.

Tiene todos los inconvenientes de la temperatura


axilar, aumentados.

Es muy poco exacta.

Requiere flexionar el muslo sobre el abdomen y


mantenerlo en esa posición mientras se toma.
Las temperaturas difieren en dependencia del sitio de la
medición. Por ejemplo, las temperaturas rectales son
habitualmente 0,4 grados más altas que las temperaturas
orales, mientras que las temperaturas axilares son 0,6 grados
más bajas que las temperaturas orales.

La temperatura bucal de una persona sana es de 37 grados


centígrados.

La temperatura rectal o vaginal de una persona sana es de


0,4 – 0,5 grados mayor que la bucal; es decir, alrededor de
37,5 grados centígrados.
Fisiológicamente la temperatura experimenta variaciones hasta
de 0,8 grados durante las 24 horas del día, con un máximo
entre las 5 y la 8:00 p.m. y un mínimo, alrededor de las 4:00
a.m.
Las personas que trabajan de noche tienen esta variación diaria
invertida.
La alimentación y el ejercicio físico muscular aumentan la
temperatura, proporcionalmente a la intensidad del ejercicio
realizado.
La temperatura debe tomarse siempre en ayunas, antes del
almuerzo, por la tarde antes de comida, por la noche y
madrugada.
No debe tomarse la temperatura en el período digestivo, pues
ello producirá una elevación de la misma por la digestión, ni
tampoco debe tomarse en la boca cuando se acaba de ingerir
una bebida caliente o fría; ni en la axila o superficie cutánea,
cuando se han mantenido en ella bolsas calientes o frías.

La administración de oxígeno con máscara puede también


afectar la confiabilidad de la lectura bucal, porque el oxígeno
inhalado tiene un alto contenido en agua que puede enfriar la
mucosa oral.

Cuando existe un proceso febril que así lo requiera, la


temperatura debe tomarse cada 4 horas.
EL MECANISMO DE LA PRODUCCIÓN DE CALOR, TERMOGÉNESIS
O TERMORREGULACIÓN QUÍMICA SE RELACIONA CON:

1- El metabolismo basal, resultado de oxidaciones en las células


del organismo por la actividad protoplasmática celular, sobre las
que influyen diversas hormonas y el sistema nervioso.

2- La acción dinámica específica de los alimentos, o sea, el calor


adicional durante la digestión.

3- La combustión visceral acelerada, cuando un órgano entra en


actividad como ocurre en el músculo y en otros órganos, por
ejemplo, el hígado.
LA PÉRDIDA DE CALOR; TERMÓLISIS O
TERMORREGULACIÓN FÍSICA SE VERIFICA POR:

1- La irradiación del calor, mayor si el


medio externo es de temperatura baja
(el ambiente fisiológico oscila entre los
10 y los 30 grados; el nivel óptimo es de
20 grados).
2- La evaporación (respiración
insensible, transpiración).
3- Termoconducción.
La estimulación de los centros termorreguladores por
diferentes factores da lugar a una temperatura más alta que
la normal, lo cual ocasiona la fiebre cuyas causas pueden ser
diversas:
1- Infecciones.
2- Quirúrgicas.
3- Nerviosas.
4- Deshidratación.
5- Medicamentos.
INFECCIONES

Fiebre infecciosa, la más frecuente y


que se ve en las infecciones de todo
tipo: fiebre tifoidea, paludismo,
septicemias, etc.
QUIRÚRGICA

Fiebre quirúrgica, observada después


de operaciones de cierta importancia
realizadas asépticamente, y que se
explica por la absorción de sustancias
tóxicas liberadas por los tejidos
lesionados en el acto quirúrgico.
NERVIOSAS

Fiebre neurógena, depende de


lesiones de los centros nerviosos
termorreguladores que dan origen a
la distermia o hipertermia esencial,
sin relación causal con lo que
habitualmente se entiende como
fiebre. La distermia no se modifica
con los antipiréticos pero sí con los
opiáceos.
DESHIDRATACIÓN

Fiebre de deshidratación, observada


sobre todo en los niños pequeños y
debida, como su nombre lo indica, a
la disminución de líquido en el
organismo.
MEDICAMENTOS

Fiebre medicamentosa, producida


por sustancias químicas en general y
especialmente algunos
medicamentos como el dinitrofenol,
tiroxina, etc.
TEMPERATURAS SUBNORMALES O HIPOTERMIA

Se consideran subnormales aquellas temperaturas


inferiores a 36,25 grados centígrados.
Cuando seamos llamados a confirmar esta condición
de hipotermia en un paciente, debe volverse a tomar
la temperatura del mismo, siempre por vía bucal o
rectal, nunca axilar o inguinal, y solamente después
de confirmar esa baja temperatura en la boca o recto
aceptaremos la existencia de una hipotermia, pues
en múltiples ocasiones , las temperaturas tomadas
por familiares o vecinos del paciente son erróneas,
aunque motivan la natural alarma, requiriéndose la
presencia del médico urgentemente.
Se consideran como hipotermias moderadas
aquellas temperaturas que oscilan entre 35 y
36 grados; intensas entre 33,5 y 35 grados, y
extrema o profunda por debajo de 33,5
grados centígrados.

Cuando a una baja extrema de la


temperatura se añade gran postración,
decimos que el paciente tiene un colapso
álgido.
SE OBSERVA HIPOTERMIA EN:

- La acción del frío exterior muy intenso.


-En la defervescencia crítica, es decir brusca,
muy intensa, de enfermedades infecciosas que
mantienen fiebre alta, generalmente, continua,
como en las neumonías; o en la defervescencia
de las crisis de fiebre en el paludismo.
- Es de bran importancia su constatación en el
colapso cardiovascular, en el shock traumático y
quirúrgico, en las grandes hemorragias y en las
enfermedades muy caquectizantes como el
cáncer, anemias intensas, etc.

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