Modulo 01
Modulo 01
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
CONTENIDO
PRIMERA PARTE:
INTRODUCCIÓN A LA PROPIEDAD HORIZONTAL COMO FENÓMENO
SOCIO-ECONÓMICO
MÓDULO 1
01. PRELIMINAR
02. LA COMPLEJIDAD DE LA TAREA DE ADMINISTRAR CONSORCIOS
03. LA PROBLEMÁTICA CONSORCIAL
04. LA CARRERA Y LA MATRÍCULA
05. ANTECEDENTES DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL
06. CÓMO NACE LA INSTITUCIÓN EN NUESTRO PAÍS
07. LAS GRANDES LAGUNAS DEL RÉGIMEN ARGENTINO DE LA
PROPIEDAD HORIZONTAL
08. LAS NORMAS LEGALES
09. DERECHO POSITIVO Y DERECHO NATURAL
10. CONCEPTOS FUNDAMENTALES DEL DERECHO CIVIL ARGENTINO
11. HECHO Y ACTO JURÍDICO
12. ESCRITURA PÚBLICA
13. INSTRUMENTO PÚBLICO
14. PERSONA
15. DERECHO
16. BIENES
PRIMERA PARTE:
INTRODUCCIÓN A LA PROPIEDAD HORIZONTAL COMO FENÓMENO
SOCIO-ECONÓMICO
MÓDULO 1
Recuerdo que mi abuelo solía llamar a esos conglomerados humanos que viven o trabajan
en edificios que se conocen como de propiedad horizontal, "conventillos verticales" y no
estaba del todo equivocado. La propiedad Horizontal es un dominio limitado por la
necesidad de compartir paredes, pasillos, ascensores, servicios en general. Pero también
olores, ruidos, espacios, una administración común, y la rutina diaria. Y eso es muy difícil.
Casi podría decirse que la necesidad de limitar los propios derechos en consideración al
derecho de los demás es la fuente de todas las discordias, en todos los planos de la vida.
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 2
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Dos matrimonios han mantenido una amistad durante años hasta que un verano deciden
compartir sus vacaciones. Entonces ocurre lo inevitable. Cuando todos deben usar un
mismo baño o una misma cocina, allí se acaba la amistad.
Por esa razón Vélez Sarsfield, el autor de nuestro Código Civil, se resistió a consagrar la
Institución de la Propiedad Horizontal, razón por la cual, hasta el año 1948, los edificios
no pudieron dividirse para ser vendidos en unidades separadas. Pero la necesidad de
proveer de vivienda a las grandes masas se impuso: La ley 13.512, de ese año, siguiendo
una corriente ya aceptada universalmente, lo permite y a eso se lo llamó "Propiedad
Horizontal".
Indudablemente, no se puede negar que en sus casi sesenta años de vigencia, el sistema
fue positivo. En primer lugar, porque al permitir el fraccionamiento de edificios en
unidades de vivienda de pequeña superficie, la clase no adinerada pudo acceder al
derecho de propiedad sobre su vivienda, acabándose así la era de los grandes inquilinatos
o "conventillos", inmortalizados en tantos sainetes porteños. También, naturalmente,
estimuló la industria de la construcción y las transacciones inmobiliarias.
Pero como en medio siglo todo cambia, como diría Mercedes Sosa, la sociedad y la
economía han experimentado desde entonces varias mudanzas que han dejado estrecha a
la ley. De pronto advertimos que aquellos edificios del año 1948 han crecido; que se han
tornado día a día más altos, con mayor cantidad de unidades. Y aquí aparece una primera
gran falencia de la ley: el legislador se ha olvidado de la gente. La Propiedad Horizontal
fue concebida como un régimen que iba a posibilitar la realización de negocios
inmobiliarios en gran escala pero olvidándose de que en esos edificios iban a vivir
personas y familias durante generaciones.
Es así que el tema hasta hoy quedó como patrimonio, por así decirlo, de las firmas
constructoras e inmobiliarias, cuando en verdad es además, principalmente, un tema
social. En realidad, se ha hablado mucho de la Propiedad Horizontal hasta ahora en
nuestro país, pero jamás se la ha enfocado desde el punto de vista de los consorcistas. De
quienes viven o trabajan, solos o en familia, en esos conglomerados cada vez más
poblados. Una próxima reforma de su régimen legal, pues, no podrá permanecer ajena a
este enfoque necesario, porque debiera ser evidente que no se han hecho las personas
para el Derecho, sino a la inversa.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Los problemas derivados de la Propiedad Horizontal ocupan un lugar cada día más
importante en el mundo, por el hecho de que en todos los países, incluido el nuestro, la
población urbana se hace cada día más numerosa. En nuestro país, lamentablemente, se
trata de un sector sumamente desprotegido y problematizado sobre todo por la gran
ignorancia que existe a nivel popular sobre el tema.
Además, ¿cuántos propietarios de unidades en PH saben que esa relación con los demás
propietarios o consortes está regida por un contrato llamado "Reglamento de Copropiedad
y Administración"? Este Curso está dirigido a todos quienes deseen incorporarse a la
actividad de administradores de Consorcios de Propiedad Horizontal y también,
naturalmente, a los integrantes de la comunidad consorcial: propietarios, administradores
en ejercicio, encargados. Y a todos quienes viven o trabajan en edificios de Propiedad
Horizontal y se interesan por el tema.
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 4
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Hoy por hoy y sobre todo entre nosotros, los argentinos, rara vez nos expresamos usando
conceptos. No sé si se habrán dado cuenta (sobre todo durante las horribles y
extenuantes asambleas) que la gente habla mucho pero raramente conceptualiza. De
modo que las discusiones en casi todos los ámbitos, desde el familiar hasta el político, son
series de parlamentos que van y vienen y no se encuentran. No se sacan conclusiones.
Quiere decir que cada uno sigue pensando como pensaba.
Durante una conversación, cada uno piensa lo que va a decir mientras el otro le habla y
cuando le toca el turno habla o vocifera sin tener una idea clara de lo que quiere decir. No
existe la voluntad de escuchar. Ni tampoco la capacidad de síntesis, que es lo único
valioso del pensamiento y la discusión. Son los conceptos y no la verborrea ni el exceso
de análisis lo que permite verdaderamente sacar conclusiones y resolver problemas. No
exagero si digo que tal vez ese sea el principal defecto de los argentinos. Y hoy más que
nunca debemos repararlo porque hoy más que nunca tenemos la necesidad de unirnos
contra la adversidad. Y no hay otra forma de unión más eficaz que la palabra. La palabra
que convence. La palabra que es capaz de vencer al contrincante con el arma más
poderosa de todas, que es la razón.
Lamentablemente debemos reconocer que muy poca gente sabe qué es un concepto y
quién lo inventó. En realidad, el concepto es una idea precisa. Una frase breve que define
lo que se piensa separándolo, abstrayéndolo de todo lo demás que la persona piensa,
siente, desea o hace y fue inventado por Sócrates cinco siglos antes de Cristo. Él nos
enseñó que para hablar constructivamente debemos transmitir conceptos y no ideas
vagas. Esto implica sacarle a lo que vamos a decir, todo lo que sobra. Muchas personas
que vienem a consultarme sobre problemas de consorcios, traen in mente, sin embargo,
un conjunto de inquietudes mezcladas entre sí. Entonces comienzan relatándome sus
penurias y la historia de sus consorcios. Y en esa relación errática se van por las ramas
alejándose cada vez más de lo que vienen a consultarme. Los problemas, cuando se
carece de conceptos, de ideas claras, se agigantan y se transforman en verdaderos
infortunios, cuando no en pequeños infiernos.
Un problema debiera ser un desafío y no un martirio. Porque el problema está allí para ser
resuelto y no para llorar sobre él.
Pero el secreto de evitar que sea un martirio está en aprender a sacarle cosas al
problema. Sacarle cosas que no forman parte de él, como ser prejuicios, suposiciones,
recuerdos de experiencias vividas, etc. Cuentan que una vez al famoso escultor Rodin
alguien le preguntó cuál era el secreto de su arte y él respondió: "-Muy fácil. Simplemente
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 5
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
yo tomo un trozo de mármol y le saco todo lo que sobra". Así tenemos que hacer nosotros
si queremos que lo que decimos, sobre todo en las asambleas, aunque no sea una obra
de arte, sirva para algo. Este tema, que parece teórico, en realidad no lo es. Hay
asambleas de propietarios que terminan como comenzaron y la gente se va más
desorientada que cuando comenzó. Es por eso que poca gente quiere ir a las asambleas.
Porque el administrador o quien la preside, generalmente no sabe cómo encauzar un
diálogo. Y entonces parece una especie de director de tránsito donde cada uno habla por
su cuenta.
Ese arte de quitarle a la idea vaga que nos inquieta todo lo que le sobra es, precisamente,
la educación. Porque educación no consiste sólo en acumular saberes, es decir, en estar
bien informado, sino en aprender a pensar, que quiere decir, aprender a reducir a
conceptos todo lo que expresamos. La utilidad de los conceptos es semejante a la utilidad
de una biblioteca vacía. Vds. pueden acopiar mucha información, por ejemplo, pueden
tener muchos libros, pero si no tienen una biblioteca donde guardarlos en forma
ordenada, esos libros estarán desparramados y serán más bien un estorbo. Eso le pasa a
cierta gente que, pese a estar muy informada y a haber leído mucho, carece de conceptos
básicos en donde acomodar esa información.
Por eso acá intentaremos dar unos pocos conceptos fundamentales sobre esa institución
tan problemática que se llama "Propiedad Horizontal", que los habilitarán -así lo espero-
para asimilar toda la información que anda por ahí sobre administracción de consorcios.
También el tema está extrañamente ausente de la educación. Los niños y jóvenes de las
grandes ciudades viven la mayoría de ellos en edificios sometidos al régimen de PH. Sin
embargo, ni en la escuela primaria ni en la secundaria se enseña cómo debe convivirse en
esos conglomerados habitacionales. En cambio, se les enseñan cosas totalmente
inservibles para la vida, como los logaritmos, por ejemplo, que, al menos en mi caso,
nadie me ha sabido nunca explicar para qué sirven en realidad. Dicen que Napoleón los
impuso porque quería buenos artilleros. Y nuestros educadores debieron pensar que si en
Francia se enseñaba, sería bueno hacerlo también aquí. No es que esté en contra de la
enseñanza de las matemáticas, pero existen cosas mucho más útiles y elementales que
no se enseñan, como es el derecho y la propiedad horizontal. Que es importantísimo
porque es el régimen de convivencia entre vecinos, que es básico porque allí nacen, en
realidad el respeto y la democracia. Porque la democracia es en definitiva, eso:
convivencia respetuosa. Conocer los límites de nuestros derechos, que terminan allí donde
comienzan los derechos de los demás.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Las personas pueden ser de existencia física o de existencia ideal o jurídica y tienen
atributos comunes que son el nombre, el domicilio y el patrimonio. Los jueces dicen que
el Consorcio de Copropietarios de la Propiedad Horizontal (aunque ninguna ley lo dice
expresamente) posee personalidad jurídica, al igual que las asociaciones, las sociedades,
etc. Es decir que el consorcio, como cualquier otra persona, es capaz de contraer
derechos, asumir obligaciones y presentarse en juicio.
Los derechos que las leyes reconocen a las personas pueden ser personales o reales. Los
derechos personales son los que ejercemos sobre otras personas. Por ejemplo, el
locatario tiene (en virtud de su contrato de alquiler) un derecho no sobre el inmueble que
alquila, sino sobre el locador, sobre la persona del locador (por eso es un derecho
personal). El derecho a exigirle que éste le brinde el uso y goce pacífico de la cosa. Y el
locador tiene el derecho a reclamarle al locatario que le pague por ese derecho al uso y
goce un precio en dinero. Los derechos reales, en cambio, son los que tenemos sobre las
cosas ("re", en latín, quiere decir "cosa").
Aquí hay que mencionar brevemente que las cosas, cuando tienen valor patrimonial, se
denominan bienes y que éstos se dividen en muebles e inmuebles. Que en principio y
salvo que se trate de automotores, barcos y aviones, la propiedad de los bienes muebles
se transmite con la mera entrega de la cosa. En cambio los bienes inmuebles y como
dijimos, ciertos muebles tales como los automotores, los barcos y los aviones requieren,
para la transmisión plena de su dominio, su inscripción en registros especiales. De allí la
necesidad de perfeccionar la transacción de esos bienes mediante lo que se llama
"escrituración", donde debe intervenir algún oficial público o un escribano.
Otra noción fundamental en toda sociedad y que todo el mundo debiera saber es la de
contrato. Contrato es todo acuerdo de voluntades, en sentido amplio y legalmente debe
ser considerado para las partes tan obligatorio como la ley misma. Esto dice el Código
Civil (art. 1197).
Hay contratos personales y contratos reales. Los personales establecen derechos y
obligaciones entre las personas contratantes. Los reales, en cambio, derechos y
obligaciones de las personas pero en relación a las cosas. Por ejemplo, lo que se llama
"boleto de compraventa" es la promesa de venta que una parte le hace a otra y por eso
es un contrato personal. En cambio, el "contrato de compraventa" es un contrato real
porque las obligaciones y derechos de las partes están ligados por una cosa cuya
propiedad se transmite en el momento de la celebración de ese contrato. Y acercándonos
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 7
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
más a nuestro tema de la propiedad horizontal, el ejemplo más típico que existe de
contrato personal es el mandato. El administrador está unido a los propietarios por un
mandato, al igual que quien concurre a las asambleas por un propietario ausente,
también está unido por un mandato. El mandante le encarga al mandatario hacer tal o
cual cosa en su nombre y representación. Y, a propósito, digamos que el vínculo que liga
a gobernantes y gobernados también es un mandato.
Las personas en general no son informadas ni educadas para ejercer esta libertad amplia
de contratar en forma novedosa y libre. Por eso es necesario distinguir entre los derechos
y las libertades. Lamentablemente en ninguna Facultad de derecho se habla lo suficiente
de tan preciosa distinción. Porque los derechos son los que nos otorga el Estado mediante
las leyes escritas. Pero las libertades son las que tenemos las personas naturalmente así
le guste al Estado o no. El buen ciudadano no es sólo aquél que trata de conocer las leyes
y las cumple. Esto es muy loable. Pero es necesario decir que todos tenemos la libertad
de contratar como nos plazca sin contrariar aquellas leyes y además, de juzgar de
acuerdo a nuestro buen saber y entender si esas leyes son o no justas o adecuadas y de
pedir eventualmente su reforma. Afortunadamente, una de las pocas cosas loables que ha
tenido (si no la única tal vez) la última reforma constitucional ha sido el reconocimiento
de este derecho de proponer la sanción y reforma de las leyes que tiene cada ciudadano
(art. 39).
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
abusar, no". Por eso nuestra constitución, que garantiza ese y otros derechos, dice que
ellos están limitados por las leyes que reglamentan su ejercicio. Pero que quede claro que
esa noción de mi poder absoluto sobre la cosa de mi propiedad es valiosa porque me sirve
para pensar.
El concepto de propiedad es ese: la facultad más amplia sobre una cosa. Este concepto
puede ser morigerado en la realidad, con excepciones a esa regla, pero como concepto,
debe permanecer puro, como una figura geométrica. Por eso son peligrosas las teorías
acerca de que la propiedad horizontal es una especie diferenciada de propiedad. Yo diría
"no". Es propiedad plena, aunque con limitaciones por razones de la convivencia. Yo
compro un departamento y soy dueño absoluto, aunque mi dominio debe estar limitado
naturalmente por la necesidad de compartir bienes y servicios con otros propietarios.
En la propiedad horizontal se dan juntos esos dos derechos: cada propietario es dueño
"dominus", "señor" absoluto de su departamento o local, pero a la vez es condómino, co-
propietario con otros de cosas tales como terreno, pasillos, escaleras, terrazas,
medianeras, ascensores, etc.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
ese modo sectorizar ese espacio, permitiendo que todo lo que se construye sobre el
terreno en diversos planos horizontales pueda ser de propiedad de otras personas además
del dueño del terreno. También que la superficie de ese terreno puede ser sectorizada y
dividida en diversas unidades dentro de un mismo plano para ser vendidas
separadamente.
Pero con el fenómeno de las grandes concentraciones urbanas, como así también a raíz
de la invención del cemento Portland, que permitió la construcción de enormes
estructuras de hormigón, el mundo fue aceptando que los edificios no fuesen intangibles,
idea que entre, nosotros, como dijimos, cuajó en el año 1948 con la sanción de la ley
13512, que permite la división de los edificios en pisos o departamentos para su venta en
forma individual y separada.
Esta ley nace no sólo como consecuencia de una corriente internacional que ya se había
impuesto en ese sentido, sino también como un medio de popularizar la propiedad
privada, permitiéndole a una gran masa de población el acceso a una vivienda propia, con
lo que se fortaleció indudablemente la clase media.
Esta necesidad de compartir bienes y servicios entre todos los copropietarios origina que
la ley haya establecido que éstos deberán reunirse en asamblea para redactarse un
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 10
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
"Reglamento", es decir, para determinar las normas que irían a regir la convivencia
dentro de cada edificio. Lamentablemente, al año siguiente (1949) el Poder Ejecutivo
sanciona un Decreto que reglamenta esa ley, (el Nro. 18734) que en gran medida
traiciona el espíritu de la ley, pues establece que quien debe redactar ese reglamento es
el dueño de la obra que se irá a dividir y no los que en definitiva van a ir a vivir o a
trabajer allí. Concretamente, el Decreto establece que para poder vender separadamente
los pisos o departamentos, el propietario del block deberá redactar un reglamento a total
arbitrio del vendedor de las unidades. Este, a nuestro modo de ver, es el verdadero hecho
generador de la gran mayoría de los problemas consorciales y lo que debiera llamar más
la atención del legislador actual, en caso de sancionarse una reforma del régimen legal de
la propiedad horizontal.
Cualesquiera sean las consecuencias negativas de ese Decreto, lo cierto es que quien
compra una unidad funcional en un edificio de PH, como también quien lo administra,
deben saber que el Reglamento de Copropiedad y Administración es la verdadera ley del
consorcio. Incluso en orden de prioridades. Esto último quiere decir que en cualquier
litigio, el juez, al valorar las conductas de los contendientes, primero tendrá en cuenta si
se observó el reglamento y sólo en segundo lugar cualquier otra ley.
Curiosamente siendo una escritura pública tan importante, los escribanos no suelen
entregar copia de ella al momento de escriturar las unidades, a cada propietario. Esto
perjudica notablemente la convivencia, pues en muchísimos casos los propietarios no sólo
no se ajustan a sus normas sino que ni siquiera saben de su existencia, pese a que si
leyeran bien el título de dominio que les entrega el escribano, verían que allí se dice que
conocen el reglamento y que se obligan a cumplirlo en integridad.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
sólo tiene valor entre ellos y no respecto de terceros no es necesario que sea efectuado
por escritura pública.
Dos son las autoridades en un Consorcio: En primer lugar, la reunión de propietarios en
asambleas, las que pueden ser ordinarias y extraordinarias. En segundo lugar, el
administrador, llamado también representante de los propietarios por la ley. Este tiene la
representación del consorcio frente a terceros y la ley y los reglamentos le imponen
ciertas obligaciones como la de recaudar expensas conforme al valor de cada unidad,
sacar un seguro contra incendio, llevar tres libros reglamentarios y realizar toda una serie
de cargas inherentes a la administración del edificio.
Puede decirse que casi todos los problemas que acusan los consorcios provienen de que el
control de la gestión es realizado únicamente por la asamblea. Atento a la especial forma
jurídica que tiene la propiedad horizontal en nuestro país, salvo el caso de que el
administrador haya cometido algún delito, el juez no atenderá reclamos de consorcistas
individuales, debiendo éstos "agotar primero la vía consorcial", reuniéndose en asambleas
en las condiciones que fija aquél reglamento redactado por el constructor o primer dueño
del edificio.
El reunirse en asambleas, que era una tarea relativamente fácil en el año en que nació la
ley (porque había pocos edificios muy grandes en 1948) hoy, con torres y complejos
habitacionales de grandes dimensiones resulta muchas veces imposible.
Quienes pretenden administrar deben sabe que esa tarea adquiere día a día mayor
importancia y requiere de cierta especialización. No compartimos la opinión de que debe
fomentarse la autoadministración. Si es que ésta es decidida libremente por los
propietarios, no tenemos nada que decir, pues el derecho de propiedad implica también el
derecho a administrar los bienes que se poseen en copropiedad. Pero la experiencia nos
ha demostrado, por lo menos a nosotros, que a veces cuesta mucho menos desplazar a
un mal administrador de su cargo que a una verdera "maffia" constituída por un grupo de
propietarios.
Es por eso que también abogamos por la capacitación del administrador y también por la
colegiación, si bien estamos en contra de todo intento de erección de una matrícula única,
porque las corporaciones que nacen prohijadas por el Estado se convierten, por lo
general, en círculos demasiado cerrados y por ello contrarios al interés general.
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 12
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Dijimos que una de las principales tareas del administrador es recaudar expensas para
prover al mentenimiento del edificio. Debemos saber que nuestro código procesal
considera que los certificados de deudas por expensas expedidos por los administradores
en condiciones reglamentarias, tienen fuerza ejecutiva. ¿Qué quiere decir esto? Que en
caso de que un propietario no pague en término sus expensas, el administrador podrá
certificar esa deuda y solicitar su ejecución judicial en condiciones similares a como se
ejecuta un pagaré o un cheque. Es decir, mediante un trámite abreviado que se llama
"juicio ejecutivo".
01. PRELIMINAR
Este Seminario a Distancia está dirigido a todos aquellos que deseen incorporarse a la
actividad de administradores de Consorcios de Propiedad Horizontal como también,
naturalmente, a los integrantes de la comunidad consorcial: propietarios, administradores
en ejercicio, encargados y a todos quienes viven o trabajan en edificios de Propiedad
Horizontal y se interesan por el tema.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
No obstante, la cultura urbana entre nosotros es sumamente pobre. En Buenos Aires, por
ejemplo, la gente se encuentra aglomerada pero no articulada. La diferencia la notamos
cuando visitamos ciudades del interior, donde las personas son más amables y solidarias
entre sí. En los consorcios, la gente comparte un mismo techo, unas mismas paredes y
los mismos servicios y sin embargo, aunque se encuentran diariamente en el ascensor o
en los pasillos, la relación social suele ser mínima. Muchos propietarios, por ejemplo, se
jactan de no ir a las asambleas, cuando debieran demostrar algún interés por el gobierno
de las cosas comunes.
Nos proponemos mediante este curso dos finalidades: por un lado, brindar la información
necesaria para el desempeño de la actividad de administrar consorcios y por otra parte,
proporcionar los conceptos básicos que hacen posible razonar correctamente sobre
cualquier problema para encontrar las soluciones adecuadas.
Todos sabemos que a menudo la realidad nos presenta complicaciones nuevas que no se
encuentran en los libros y manuales. Cuando tenemos un problema concreto y
consultamos libros o tratados sobre el tema para encontrar la solución, muchas veces nos
encontramos con que justamente ese problema concreto, no está. Esto pasa en todas las
profesiones. La realidad, como suele decirse, supera con holgura a la más fértil
imaginación de los autores. Es por eso que se hace necesario contar con determinados
conceptos porque los datos de la información son semejantes a las partes desarticuladas
de un rompecabezas si no contamos con una estructura de ideas firmes. A veces se posee
mucha información, muchos datos que son ciertamente necesarios, pero si carecemos de
un sistema de conceptos firmes y básicos, esos conocimientos no pueden organizarse y
más bien son un lastre que impide tomar decisiones correctas. Esto acontece en cualquier
actividad, no solamente en la de administrar. Los datos son siempre circunstanciales,
pero los conceptos son estructurales. Hoy más que nunca, con la creciente
informatización de la cultura y el océano de información que nos ofrece Internet, se hace
necesario contar con una batería de ideas básicas que permitan interpretar y utilizar con
provecho toda esa información.
Por eso aquí intentaremos dar los conceptos fundamentales de esa institución tan
problemática que se llama "Propiedad Horizontal", que los habilitarán -así lo esperamos-
para asimilar toda la información que ande por ahí sobre administracción de consorcios.
La tarea bien vale la pena, pues todos sabemos que la civilización en que vivimos tiende a
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 14
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
hacerse cada vez más urbana, requiriéndose por tanto cada día más ideas creativas que
hagan más feliz la convivencia.
Con cierto dolor debemos comenzar reconociendo que en la Argentina de hoy, el concepto
más resentido y al que hay que restañar porque nos toca a todos los habitantes, es el de
Estado. Por desgracia, en nuestro país, desde hace muchos años se viene confundiendo
Estado con Gobierno, de modo que todos los días salen leyes que en rigor de verdad
parecen tales, es decir, parece que hacen al interés general de toda la comunidad, pero
en el fondo no son otra cosa que simples medidas de gobierno, coyunturales y muchas
veces apuntan al interés de determinados grupos que hacen "lobbies" para conseguir tal o
cual privilegio. Esto es así y lo comprobamos a diario. Esta confusión entre Estado y
Gobierno es fuente de muchísimos problemas sociales, políticos y económicos.
El Estado es una idea, la organización jurídica de una nación, un sistema de leyes nacido
de una ley madre que es la Constitución Nacional y comprende a toda la población,
mientras que el gobierno es un dato de la realidad, un grupo de personas de carne y
hueso ligadas por intereses partidarios que redactan, ejecutan, cumplen y dirimen
conflictos en una geografía determinada. La confusión entre Estado y gobierno es cada
vez más grave, por cuanto día a día salen disposiciones legales cuya única finalidad es la
de recaudar fondos para una administración pública permenentemente deficitaria.
Si bien es cierto que muchas veces su estudio se suele vincular a carreras como la de
Martillero, Corredor y otras afines, sin embargo, es precisamente ese factor humano el
que pone distancia entre éstas y la de administrar consorcios. El mantenimiento de la paz
y la concordia dentro de un edificio de Propiedad Horizontal requiere capacidades y
conocimientos especiales y ello por un motivo bien sencillo: En esos edificios las personas
van a vivir o a trabajar juntas no motivadas por un propósito específico, como podría ser
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 15
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
la obtención de ganancias, que es lo que ocurre en las sociedades, sino por la mera
necesidad física de compartirlo. Esto es: compartir el terreno, las paredes y los servicios.
Y junto con ellos, inevitablemente, tiempos y espacios, olores, ruidos y la infinidad de
problemas que surgen en toda convivencia.
Por esa razón bien podría decirse que la Propiedad Horizontal es una sociedad al revés.
Quien se asocia con otras personas lo hace contando con ellas para obtener,
organizándose con ellas, una ganancia o algún propósito determinado. Pero quien compra
una unidad en Propiedad Horizontal no se interesa para nada en los demás propietarios.
No está entre sus previsiones tener trato con ellos y mucho menos reunirse para deliberar
y decidir juntos. Su único propósito es vivir en paz y ser molestado lo menos posible.
En este curso incluímos, además de las materias legal y contable tradicionales, nociones
de arquitectura, con la finalidad de que el candidato conozca verdaderamente los aspectos
físicos y funcionales del edificio que va a administrar y también conocimientos de filosofía
y psicología prácticas, porque por encima de la estructura física, jurídica y contable, la
Propiedad Horizontal constituye sin duda una comunidad de personas.
Cuando en 1948 se sancionó la Ley 13.512, que es la única disposición legal que hasta
ahora regula el sistema de Propiedad Horizontal en Argentina, el diputado que presentó el
proyecto expresó que sin duda el nuevo régimen exigía cierta cultura en la población y
que estaba seguro que ésta se pondría pronto a la altura de las circunstancias. Esa
esperanza, sin embargo, a más de medio siglo de vigencia de la ley, no se ha cumplido.
La gente en general no comprende cabalmente la verdadera naturaleza de la propiedad
horizontal y por eso es que ésta se ha tornado en un sector sumamente problemático en
las ciudades argentinas.
Es sabido que en todo grupo humano, comenzando por el propio grupo familiar, se hace
sumamente difícil lograr unidad de criterios cuando se trata de compartir cosas. Pero
también la causa reside en los inmobiliarios y martilleros, que cuando promueven e
intervienen en la venta de las unidades funcionales no explican debidamente a los futuros
compradors que la institución se basa en un condominio forzoso. Por una razón u otra, no
suelen decir que ser propietario en esos conglomerados trae aparejado muchas
restricciones a su dominio impuestas por el uso común del edificio y además, ciertas
obligaciones respecto de los demás condóminos y del propio consorcio, que en definitiva,
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 16
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
si bien no se trata de una sociedad, es considerado, al igual que ella, una entidad jurídica
propia y separada de la suma de sus integrantes.
Vélez Sarsfield, el autor del Código Civil Argentino, que data de 1872, se resistía, ya en
aquel tiempo, a incluir en su articulado a la Propiedad Horizontal por considerarla un
semillero de pleitos. Por ese motivo, dicha institución ha permanecido ajena a nuestra
legislación hasta el año 1948, fecha de la sanción de la ley 13.512.
No obstante, al margen de los indudables beneficios que ha acarreado al país desde que
fuera puesta en vigencia, hoy puede decirse que en gran parte, Vélez tenía razón: la
Propiedad Horizontal es, en efecto, una fuente de conflictos permenente. La Liga del
Consorcista de la Propiedad Horizontal ha sido la primera Organización No Gubernamentel
que en el año 1996 advirtió lo problemático del sector en Argentina y la necesidad de
promover una urgente reforma legislativa. Sobre todo, se ha señalado que esos
problemas se multiplicarán en la misma proporción en que se construyan edificios
grandes, integrados por gran cantidad de unidades, pues el único control que la ley
establece para la administración, reside en la asamblea. Por supuesto que no podemos
descartar el recurso del que siempre se dispone de acudir a la Justicia, pero ésta exige
agotar primero la "vía consorcial", es decir, reunirse en asamblea. Y además, todos
sabemos de la lentitud y costos de un juicio civil.
Ya volveremos sobre el tema más adelante. Por ahora sólo nos basta decir que este curso
es fruto de la experiencia obtenida durante los años transcurridos desde 1996 en adelante
ocupándonos de toda suerte de problemas suscitados entre los integrantes de la
comunidad consorcial y respecto de terceros, lo cual lo hace eminentemente práctico.
Porque es conveniente distinguir que en general, existen dos maneras de acercarse al
conocimiento de cualquier realidad: la que parte de determinadas ideas y la que parte de
los problemas concretos que surgen en la experiencia cotidiana. Sin duda hemos elegido
esta última óptica en honor a la excelencia que el alumno espera y que nos hemos
propuesto brindar.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Este punto se verá con mayor detenimiento en la clase correspondiente. Pero por ahora
baste decir que se trata de una smple lista oficial abierta, donde podrán inscribirse todos
quienes pretendan ejercer tal actividad o lo estén haciendo y que reúnan ciertos
requisitos mínimos destinados fundamentalmente a descartar candidatos con
antecedentes penales y a evitar contrataciones "en negro" con terceros proveedores.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
para ser empleadas en las fábricas, lo que origina una inédita hasta entonces escasez de
viviendas. El espacio resultaba estrecho y las ciudades comenzaron a crecer. Fue preciso
entonces reformar la legislación heredada para dar cabida a un nuevo concepto de
propiedad. Así nace la Propiedad "horizontal".
Coincidentemente y desde otro ángulo, este proceso se vio favorecido por la invención del
cemento "Portland", que facilitaba la construcción de edificios mediante enormes
estructuras de hormigón. Este nuevo material tomó su nombre de la isla inglesa
homónima, situada en el Canal de la Mancha, lugar donde se lo produjo por primera vez,
en el siglo XIX. Consiste en un compuesto de piedra caliza, alúmina, silicio, arcilla, yeso y
otros materiales, triturados y cocidos a altas temperaturas.
Es así como en Argentina, en el año 1948 se sanciona la ley 13512 que permite la división
de los edificios en pisos o departamentos para su venta en forma individual. Esta ley nace
no sólo como consecuencia de una corriente internacional que ya se había impuesto en
ese sentido, sino también como un medio de popularizar la propiedad privada,
permitiéndole a una gran masa de población el acceso a una vivienda propia, con lo que
se fortaleció indudablemente la clase media. Con ella se estimuló además la industria de
la construcción y las transacciones inmobiliarias, por lo cual se convirtió en un factor de
progreso económico.
Su origen hay que rastrarlo en el Plan Quinquenal de la primera presidencia del General
Perón. Ese plan de gobierno contemplaba, paralelamente y como factor acelerador de ese
proceso que iría a popularizar la propiedad privada, el congelamiento compulsivo de los
alquileres, lo cual iría a transformar a las entonces "casas de renta" o inquilinatos en
negocios poco rentables, favoreciéndose así su venta en unidades funcionales.
Nuestros abuelos solían llamar a esos conglomerados humanos que viven o trabajan en
edificios de propiedad horizontal, "conventillos verticales" o "palomares"y no estaban del
todo equivocados. La propiedad Horizontal es el dominio sobre un inmueble, que se
encuentra limitado por la necesidad de compartir paredes, pasillos, ascensores, servicios
en general y una administración. Pero también olores, ruidos, espacios y la rutina diaria,
que demuestra que, aunque en pequeña escala, siempre hay una dosis de hacinamiento.
A veces físico y en gran medida, espiritual.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
administraciones. Se comprende que en el año 1948 los edificios contaban con una
cantidad de unidades que hacían relativamente fácil la reunión de todos los propietarios.
Hoy, sin embargo, es casi imposible reunir en un mismo lugar, un mismo día y a una
misma hora a las mayorías reglamentarias de aquellos edificios integrados por un gran
número de unidades.
Es evidente que ese régimen, a medio siglo de su vigencia, debe ser reformado. Hay
quienes creen que discutir las leyes es un asunto exclusivo de juristas. Nosotros creemos
que existe al respecto un confusión de conceptos. Los juristas están para elaborar la
técnica legislativa. Pero la sustancia de la ley tiene que salir del pueblo. Hay que hacer
como dicen que hacía un famoso escritor, que cuando terminaba una nueva novela, se la
hacía leer a su cochero. Si éste la entendía, recién entonces la entregaba a los editores.
Con las leyes hay que hacer lo propio, porque tienen por objeto regular la vida de los
ciudadanos.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
conocer todas las leyes que día a día se dictan (que pasan de veinticinco mil). Pero sí se
supone que son de público conocimiento un puñado de conceptos jurídicos básicos.
Por desgracia, se suele confundir esta cultura jurídica elemental y necesaria, que todo
habitante debería poseer, con los conocimientos de "técnica procesal", que son patrimonio
exclusivo de los abogados. Un ciudadano común puede ignorar cómo se tramita un juicio,
pero debe saber qué es un contrato, o qué derechos tiene sobre la vivienda o el rodado
que ha comprado. O qué es lo que puede reclamar o exigir a los demás.
Pese a lo complejo y árido del tema, trataremos de poner en palabras comunes los
conceptos fundamentales del Derecho argentino en cuanto sean necesarios para
administrar Consorcios, de modo que puedan ser asimilados por cualquier persona de
cultura media. Porque se supone que la finalidad de quienes estudian es ponerlos en
práctica y no acumular erudición. A lo largo de las páginas siguientes mencionaremos
muchas veces la palabra "institución", por lo cual debemos aclarar que más allá de su
sentido vulgar que la asimila a un organismo o entidad, en Derecho se suele hablar de
institución para referirse a un grupo de normas legales vinculadas entre sí. Por ejemplo,
son instituciones la propiedad, el contrato, etc.
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Para ubicar a la Propiedad Horizontal dentro del Derecho argentino, debemos hacer
primero un breve repaso de ciertos conceptos legales fundamentales. Se llama "Derecho"
al conjunto de leyes. Como acabamos de ver, ese Derecho puede ser "Natural" o
"Positivo" según se trate de normas de justicia que naturalmente siente en su interior
todo ser humano o, las que positivamente redacta el legislador.
Ahora bien: ese "Derecho Positivo" posee varias ramas según sea la materia que abarca.
Existe el "Derecho Civil", que es el que veremos en el presente módulo, el "Derecho
Penal" y el "Derecho Procesal", cuyos conceptos fundamentales abordaremos más
adelante pero también existen otras ramas que no tocaremos en este curso porque son
ajenas al quehacer del Administrador de Consorcios. Ellas son los Derechos Comercial,
Financiero, Administrativo, Agrario, Bancario, etc.
Hecho, en sentido amplio, es todo acontecer que ocurre en este mundo, sea que
provenga de un ser humano o de la Naturaleza, pero los únicos hechos que interesan al
Derecho son aquellos que pueden producir consecuencias legales, por lo cual se los llama
"hechos jurídicos". Estos hechos están definidos en el art. 896 del Código Civil de la
siguiente manera: "...son todos los acontecimientos susceptibles de producir alguna
adquisición, modificación, transferencia o extinción de los derechos y obligaciones".
Los hechos jurídicos pueden ser: a) hechos de la Naturaleza (granizo, incendio, etc)
y b) hechos humanos o "actos".
Estos últimos, los actos humanos, pueden ser a su vez: Voluntarios o involuntarios, lícitos
o ilícitos.
A su vez, los actos ilícitos pueden ser civiles (cuando traen aparejadas consecuencias
simplemente patrimoniales, o penales cuando ocasionan además, una pena establecida en
el Código Penal.
Los actos jurídicos pueden ser nulos y anulables. En propiedad horizontal se dan todo tipo
de impugnaciones, a las liquidaciones y sobre todo a las asambleas. Mucha gente cree
que porque impugna un acto éste pierde su efecto y no es así. Todo acto jurídico, en el
más amplio sentido de la palabra, es válido hasta que un juez declare lo contrario. Ello es
así en el más amplio sentido, es decir, sea que lo que se impugne fuere una liquidación de
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 23
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
La ley establece la diferencia entre actos nulos y anulables, pero esto en la práctica diaria
es sólo una indicación para el juez que ha de declarar la nulidad. Muchas veces hay gente
que dice: mi administrador carece de mandato suficiente y por eso es ilegítimo. Pero los
jueces dicen que hasta tanto no haya una sentencia, sus actos a nombre del Consorcio
serán válidos.
El Estado exige que ciertos actos de relativa importancia como ser la compraventa de
inmuebles, la modificación de un Reglamento de Copropiedad y Administración, la
designación de un Administrador de Propiedad Horizontal, etc., etc. queden registrados de
manera cierta e indubitable en determinados Registros llamados "Registros de Contratos
Públicos". A cargo de los mismos se encuentran unos funcionarios que conocemos como
"escribanos", quienes toman razón de esos actos confeccionando un instrumento que se
denomina "escritura pública". La función de una escritura pública es dar "publicidad" y
también "fe pública" (o indubitabilidad) al acto que se lleva a cabo delante del escribano.
Para cumplimentar estos dos valores los escribanos deben dejar constancia del acto en un
volumen que se llama "protocolo" y que es un libro integrado por folios numerados. En
ciertas localidades pequeñas que carecen de estos Registros, dicha labor es realizada por
los Jueces de Paz. La competencia territorial del escribano público resulta de su decreto
de designación, que debe determinar el distrito para el cual se lo nombra.
Las escrituras públicas son una especie dentro de los llamados "Instrumentos Públicos",
que regula el Código Civil en sus artículos 979 y subsiguientes. Son éstos, en general, los
documentos otorgados con las formalidades que la ley establece y en presencia de un
oficial público, que puede ser o no escribano, a quien la ley confiere la facultad de
autorizarlos. Por ejemplo, cuando alguien peticiona algo por escrito a algún Juez, la sola
colocación del sello de Mesa de Entradas del Juzgado le otorga el carácter de instrumento
público. Lo mismo acontece con los expedientes de la Administración Pública. Otro
ejemplo: cuando el funcionario administrativo o judicial clausura una obra
antirreglamentaria colocando una faja sobre la entrada para impedir su acceso y la
prosecución de los trabajos, esa faja con el sello y firma de la autoridad, es instrumento
público.
14. PERSONA
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 24
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
Los animales, dicho sea de paso, no gozan de ningún status jurídico especial (salvo las
leyes municipales de protección) y hasta ahora son simplemente "cosas muebles". Esta
falta de una legislación que les reconozca cierta dignidad es sumamente lamentable,
porque cada día que pasa las mascotas domésticas prueban ser capaces de brindar
compañía, sobre todo a personas solas o discapacitadas y gran parte de la problemática
consorcial se refiere a su tenencia.
Las personas pueden ser de existencia física o de existencia ideal (jurídica) y tienen
ciertos atributos comunes que son: el nombre, el domicilio y el patrimonio. Los jueces
suelen decir en sus fallos que el Consorcio de Copropietarios de la Propiedad Horizontal
(aunque ninguna ley lo dice expresamente) posee personalidad jurídica, al igual que las
asociaciones, las sociedades, etc. Es decir que el consorcio, aunque en forrma limitada
según se verá, es capaz de contraer derechos y asumir obligaciones.
15. DERECHO
Por su parte, derecho es el poder que estamos autorizados a ejercer sobre cosas y
también sobre personas, que el órgano legislativo del Estado declara "legítimo" mediante
las leyes que dicta.
Los derechos pueden ser: "reales" o "personales". Cuando nuestro derecho lo ejercemos
sobre cosas, estamos en presencia de un derecho que se llama: Real ("Re"quiere decir en
latín: cosa"). Cuando nuestro poder lo ejercemos sobre otra persona, estamos en
Primer Curso On Line de Administración de Consorcios de Propiedad Horizontal 25
Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal - [Link]
El presente material está protegido por la ley de Derechos de Autor de la República Argentina,
estando prohibida la reproducción total o parcial del mismo.
presencia de un derecho Personal. (La palabra "Persona" quiere decir -también en latín:-
"máscara". Personalidad vendría a ser, así, la máscara social que el individuo se supone
que se coloca cuando cumple determinados roles dentro de la sociedad tales como
"padre", "maestra", "trabajador", "esposa", "hijo", "escritor", "carpintero", etc., etc.)
16. BIENES
Aquí hay que mencionar brevemente que las cosas, cuando tienen valor patrimonial, se
denominan bienes y que los bienes se dividen en muebles e inmuebles.
Ahora toca el turno de preguntarnos: ¿Qué es lo que podemos hacer con las personas?
Bueno, en definitiva, Obligarlas.
¿Obligarlas a qué?
A dar, a hacer o a no hacer. Estas tres formas verbales resumen un capítulo visceral del
Derecho, que es el Derecho de las Obligaciones y están consagradas en el art. 495 y ss.
del aquel código.
Autor
Dr. Osvaldo Loisi