Lo inevitable
Noelia Apablaza
La novela titulada “La rebelión en la granja” trata de como todos los animales de la
granja Manor, perteneciente a Jones, se rebela contra este mismo, dado que se
encontraban agotados de la esclavitud a la que ellos estaban sometidos. Un día El
viejo mayor (el cerdo más grande) les relató uno de sus sueños, convenciéndoles
así de que la vida que llevaban no era digna, impulsando así la rebelión, en donde
ocurrirían hechos pertenecientes a una dictadura y a un régimen que iba por el
camino del autoritarismo.
El libro nos da una variedad de mensajes, en donde se encuentra; el abuso de
poder, como este corrompe a quienes lo poseen, traición, etc. Se dan a conocer
distintos simbolismos, entre ellos, la bandera verde, que contenía una pezuña y un
cuerno, similar a la bandera de la unión soviética. El burro Benjamín, que pensaba
por sí solo, representa a los intelectuales que especulaban o ancianos y
escépticos, mientras que el cuervo a la iglesia ortodoxa rusa, Napoleón, por otro
lado, representa a lósif Stalin, quien fue un revolucionario, político y dictador
soviético. Estas son algunas de las interpretaciones que se les dan a estos
personajes.
Pareciera ser que, a lo largo de la historia de la humanidad, estas situaciones en
donde existe un abuso de poder notorio por parte de supuestas autoridades se
han repetido una y otra vez por todo el mundo. Esto claramente se ve en
dictaduras, como fueron las de Latinoamérica y hasta ahora, dejando a un el
formato dictatorial.
Existe una constante manipulación hacia el pueblo animal, en donde ellos por
unos minutos pensaban en que algo no cuadraba, pero inmediatamente aparecía
el cerdo Squealer con sus discursos convincentes y prometedores. Clara
representación de lo que pasaba y pasa actualmente. Agregar que no importa que
tan estúpido sea lo que alguien diga, mientras suene convincente y satisfactorio
para quienes lo escuchen, será verdad, pues existe tal ignorancia, que nadie es
capaz de informarse y refutar lo dicho por las “autoridades”.
Llego un punto en donde los animales se dieron cuenta de que algo andaba mal,
pero era tarde para solucionarlo, pues habían entrado en tal sumisión gracias a las
falsas promesas, que retroceder ya era algo imposible para ellos, pues el pasar
del tiempo hizo lo suyo y muchas sensaciones, recuerdos y fortalezas fueron
totalmente olvidados. Una notoria traición había ocurrido y ellos nuevamente eran
esclavos, tristemente de los que antes, eran sus iguales.
La verdad da una sensación de desesperanza todo esto, puesto que se ve a diario
este tipo de sucesos, en donde presidentes, alcaldes y políticos nos hacen falsas
promesas, mencionando un futuro prometedor y justo.
Cuando se tiene un puesto privilegiado en la sociedad, es sumamente difícil
dejarlo después de haber vivido bajo los pies de todos los “fuertes”, asique no me
sorprende lo que pasó en el libro, ni mucho menos lo que sucede en la realidad,
porque el egoísmo es propio del humano, dudo que seamos naturalmente buenos,
todo lo contrario. Aparentamos ser buenos dando discursos llenadores, solo para
darnos el derecho a criticar a quienes notoriamente hacen el mal. El humano, es
malo por naturaleza.
“cuatro patas si, 2 patas mejor.”
Los cerdos querían sentir, tener aun más de lo que ya tenían, buscar superioridad
(aunque ya la tenían, claramente creada por ellos mismos), ser mejores en todo
aspecto.
La representación de la sociedad en que vivimos en el libro, me arriesgo a decir,
que es totalmente acertada. En esta novela se señala tal cual somos nosotros los
humanos, tanto en el pasado, como en el presente y seguramente a futuro. Al final
lo que inspira la comunidad en la que vivimos es a odiar, temer, lograr tener el
poder a toda costa y a no confiar ni siquiera en los más cercanos, nuestros
iguales.
Existe la posibilidad de que queden algunos animales decentes, algunos cerdos
hechos y derechos de una sola línea, pero eso, es solo un poco de la esperanza
que va quedando.