UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL PERÚ
ENSAYO - PRACTICA CALIFICADA 2
Problemas y Desafíos en el Perú Actual
Flores Vasquez, Mauricio Eduardo (U22205013)
Oscar Eduardo Veliz
Chiclayo, 03 de Noviembre del 2023
2023
Heridas de la Violencia: Sendero Luminoso, MRTA y el impacto Terrorista en Perú
En nuestro país siempre han surgido numerosos acontecimientos, un importante, difícil
y oscuro periodo que marco la historia del Perú fue el que se vivió en 1980 en el cual se
inició la época del terrorismo y el desencadenamiento del conflicto armado interno
contra el estado peruano. La violencia terrorista y los movimientos insurrectos, como
Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), fueron
aquellos que predominaron en este período, estos grupos buscaban despeñar al gobierno
y establecer un sistema político diferente a través de métodos violentos. Otros factores
que fueron causantes a estos hechos son la discriminación, el racismo y la exclusión
social. En respuesta a ello, el estado se vio obligado a tomar medidas drásticas para
enfrentar la violencia terrorista. Se implementaron operativos militares y estrategias de
inteligencia para desarticular a los grupos insurgentes y restablecer el orden en el país y
proteger a la sociedad peruana. Ante ello, en el siguiente ensayo se analizará el origen y
las características de los grupos terroristas que surgieron, las consecuencias que
trajeron, y el papel o accionar del Estado Peruano frente a la violencia terrorista.
¿CUÁLES FUERON LAS CONDICIONES EN QUE SE PRODUJO EL
TERRORISMO EN EL PERÚ?
El surgimiento de los grupos terroristas en el Perú en 1980 tuvo sus raíces en una
compleja combinación de factores políticos, sociales y económicos. En este contexto,
dos de los grupos más destacados fueron el Sendero Luminoso y el Movimiento
Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). En el abandono de la educación, Sendero
encontró terreno fértil para la imposición de su ideología como verdad absoluta. En base
a una especie de sueño fundamentalista, una especie de fe religiosa. Es ideología pura y
organización vertical, pero eso también expresa que grado de frustración podría haber
en esos muchachos para que creyeran una cosa tan arbitraria.” (Revista Ideele Radio
2008). El Sendero Luminoso, liderado por Abimael Guzmán, profesor de filosofía en la
Universidad de Huamanga y dirigente del Comité Regional “José Carlos Mariátegui” en
Ayacucho, adoptó una ideología maoísta y marxista que se caracterizaba por su
estructura jerárquica, su capacidad de reclutamiento y su estrategia de guerra,
reclutando a víctimas de esos conflictos sociales como lo eran los sindicatos y las
mujeres, la mayoría de procedencia del sur de Perú, como Ayacucho, Huancavelica y
Apurímac. Este grupo utilizo tácticas feroces como el asesinato de civiles, ataques con
explosivos y emboscadas a las fuerzas de seguridad, ellos buscaban instaurar un
régimen comunista mediante la aniquilación de todos aquellos que consideraban
enemigos del pueblo, sembrando así el terror en la sociedad peruana. Por otro lado, el
MRTA encabezado por Víctor Polay Campos, este movimiento adoptó una postura más
nacionalista y revolucionaria, teniendo de aliados a las rondas campesinas, las cuales
recibían armamento de guerra de parte de las fuerzas armadas. De esta manera buscaron
la transformación del país a través de la toma del poder político. A diferencia del
Sendero Luminoso, el MRTA al ver que no escucharon sus ideologías, se involucró en
actos de toma de rehenes y asesinatos, principalmente de figuras políticas y
diplomáticas, como una táctica para obtener reconocimiento y presionar al gobierno.
Según Tramontana (2004). El surgimiento de Sendero Luminoso y el MRTA
representaron una amenaza sin precedentes para la estabilidad del Perú. Estos grupos
terroristas llevaron a cabo actos de violencia indiscriminada y sembraron el miedo en la
población. Ambos grupos generaron consecuencias devastadoras para el país. La
violencia indiscriminada cobró la vida de miles de peruanos inocentes, generando un
clima de desconfianza en la sociedad. Además, la economía se vio afectada
negativamente debido a la interrupción de la inversión extranjera y el debilitamiento del
turismo. La infraestructura también resultó afectada, y la confianza en las instituciones y
el gobierno se vio socavada.
El papel del Estado peruano frente a la violencia terrorista que surgió en el Perú en 1980
fue fundamental y desafiante, enfrentando una amenaza sin precedentes. Desde el inicio
del conflicto, el gobierno peruano implementó diversas estrategias y medidas para
contrarrestar la actividad de estos principales grupos terroristas. Según Vallejos (2015),
desde muy pronto, empero, surgió en el Perú un modelo constitucional y democrático de
combate al terrorismo, con las siguientes características: conducción de la lucha
antiterrorista por la autoridad civil democrática, de suerte que la eventual intervención
de las Fuerzas Armadas se hallara siempre subordinada a aquella; legitimidad del
recurso al régimen de excepción constitucional, pero sujeto a límites constitucionales
y legales; respuesta estatal no exclusivamente militar, sino de naturaleza integral, que
pudiera ganar la adhesión de las poblaciones aterrorizadas por Sendero Luminoso
y el MRTA; aprobación y aplicación de legislación antiterrorista respetuosa de los
derechos fundamentales de las personas; papel destacado del Parlamento y de los
tribunales para ejercer controles democráticos y jurisdiccionales. En primer lugar, el
Estado buscó fortalecer sus capacidades militares y policiales, el 5 de marzo de 1990 en
los últimos meses del gobierno de Alan García Pérez, fue creado el GEIN (grupo
especial de inteligencia del Perú) , en el cual se implementaron medidas para recopilar
información sobre las estructuras, planes y actividades de los grupos terroristas
creándose unidades especializadas y estableciéndose colaboraciones con países aliados
en la lucha contra el terrorismo, con el objetivo de intercambiar información y mejorar
la capacidad de respuesta del Estado peruano para neutralizar las acciones terroristas y
capturar a los líderes y miembros clave de los grupos insurgentes. Estas operaciones
incluyeron incursiones en zonas rurales donde el Sendero Luminoso tenía presencia, así
como operativos de rescate en casos de secuestros realizados por el MRTA. Asimismo,
el 12 de septiembre de 1992 se dio la operación victoria, más conocida como “la captura
del siglo”, fue una operación de seguridad interna que consistió en la captura del líder
terrorista Abimael Guzmán, cabecilla del grupo terrorista Sendero Luminoso y
responsable de miles de muertes en el Perú. Un logro destacable de los integrantes del
GEIN de la Policía Nacional. Según Tramontana (2004). El Estado peruano ha tomado
la responsabilidad político-jurídica que le compete, de restablecer el orden y la
seguridad interna y su deber de reprimir, juzgar y sancionar dentro de los cauces legales
a los grupos terroristas que, con sus actos criminales, en el campo y en la ciudad, han
violado sistemática y permanentemente los Derechos Humanos elementales de la
población peruana. La violación de los Derechos Humanos pervierte todo el sistema y
hace perder la confianza de la población en sus autoridades e instituciones, incitando a
una mayor confrontación. Paralelamente, se llevaron a cabo acciones para deslegitimar
y desarticular la ideología y la estructura de los grupos terroristas. Se realizaron
campañas de difusión y sensibilización en la sociedad para desalentar el apoyo y la
simpatía hacia los terroristas. Asimismo, se implementaron políticas de inclusión social
y desarrollo en las áreas afectadas por la violencia, con el fin de abordar las causas
subyacentes del conflicto y brindar alternativas a la población vulnerable.
En conclusión, el surgimiento de los grupos terroristas en el Perú en 1980 tuvo un
impacto significativo en la historia del país. Estos grupos buscaron desestabilizar al
gobierno y establecer un sistema político diferente a través de métodos violentos. El
Estado peruano se vio obligado a tomar medidas drásticas para enfrentar la violencia
terrorista y proteger a la sociedad peruana. Sin embargo, los grupos terroristas generan
consecuencias devastadoras para el país, afectando la vida de miles de personas y
debilitando la confianza en las instituciones.
Referencias Bibliográficas:
1. Tramontana, D. (2004). La violencia terrorista en el Perú, Sendero Luminoso y
la protección internacional de los derechos humanos. Revista PERSONA.
[Link]
[Link]
2. Revista IDEELE RADIO. (2008). Causas. Recuperado de
[Link]
3. Siles Vallejos, A. (2015). La lucha antiterrorista en el Perú: agujeros negros
legales, agujeros grises y el arduo camino constitucional. Lecciones peruanas
para la guerra contra el terrorismo global. Derecho PUCP, (75), 75-94.
[Link]