El hombre nuevo y la responsabilidad social del cristiano
Realidad Latinoamericana
Docente: Dra. Iris Barrientos
Alumno: Ángel Raúl Montez
10 de Febrero 2023
Introducción
Esta realidad está haciendo que las iglesias también comiencen a ver lo
que pueden estar aportando para transformar la paupérrima realidad de
hombres y mujeres creados a la imagen de Dios y que están padeciendo.
Ya no se puede esperar a que sean las organizaciones oficiales las que den la
solución.
Los hijos de Dios como nuevas personas debemos, no sólo levantar una voz
profética, denunciando las injusticias, sino que su misión es holística, es decir, debe,
hacer algo para abarcar y restaurar al ser humano y a su entorno
integralmente.
Esta responsabilidad no es un tema novedoso, resultado de las
necesidades actuales, es enseñada en la Palabra de Dios, y a ella debemos
recurrir para fundamentar y ver exactamente como encara este asunto, para
hacer hoy lo correcto.
Como hombres nuevos estamos incluidos en la sociedad, Jesús dijo que no somos
del mundo pero que estamos en este mundo, por ende podemos retraernos o
identificarnos con nuestros semejantes.
El hombre nuevo
2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas
viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Debemos de mirar mas allá de nuestras individualidades y verlo en combinación
con nuestros semejantes, implementando enseñanzas individuales y sociales que
tendrán efectos de transformar al hombre
Jesús nuestro mayor modelo, se acerco a los pobres y ricos no descarto a los
impíos, ni marginados; estuvo con los llamados justos y también con aquellos que
la sociedad llamaba pecadores.
Como hombres nuevos, deberíamos poder vivir la vida cristiana sin perder la
esencia de ser libre y gozarnos del servicio y el amor a nuestros semejantes,
Jesús Dijo en esto conocerán que son mis hijos que se amen uno a los otros. .
Creo que esta es parte de nuestra responsabilidad social. Así no crearíamos una
disociación tan grande que perjudicara a nuestra sociedad especialmente a los
nuestros
Nuestra nueva naturaleza nos da la capacidad, del intercambio humano y del
sincero afecto, identificar a Jesús en las tristeza el dolor la tribulación en los
demás.
El hombre nuevo en Cristo es creado para su servicio especialmente en amar al
prójimo como así mismo.
Sigamos a Jesús como nuestro modelo
Jesús fue independiente y sin temor a su actividad pensante, no fue un fanático de
mente estrecha, ni descuidado ni desinteresado de temas a pensar, fue amplio,
miraba al corazón y al amor como principio básico.
Es nuestra responsabilidad, no obviar temas como el divorcio, guerras, sexualidad
es parte de nuestra responsabilidad social y debemos de aportar en ella
¿Cómo lo hizo Jesús Jn. 5:7?- el paralitico de Betesda “No tengo quien me meta
en agua” ausencia de presencia humana.
Es así donde nace nuestro verdadero servicio, movido por la misericordia y la
compasión a los demás.
Debemos de traspasar nuestras barreras de intereses personales, de perjuicios,
de temores y del orgullo mismo.
la responsabilidad social del cristiano
Responsabilidad social no es mas que la expresión concreta, practica visible de la
riqueza espiritual que halla en nosotros por la unión de nuestra vida con Cristo,
negar esto es negar la esencia del evangelio y negar el nuevo hombre creado
Cristo Jesús
Sentirlo y hacerlo, sin esperar nada, por el solo impulso del amor es estar
siguiendo, las pisadas de aquel que dijo “Como me envió el Padre yo, los envió”
Ahora somos nosotros no para escaparnos de la responsabilidad, si no para
compartir el dolor de la humanidad angustiada, para pensar y sentir las dudas de
las personas, las dificultades y las tristezas.
Para dar alivio y buenas nuevas de paz, tal es nuestra responsabilidad;
identificarnos con el Ser en este mundo.
La realidad social se aprecia fuera de los templos y no dentro de ellos,
donde generalmente el clima es de bienestar y armonía. Jesús nos invita a
“salir de nuestros cómodos templos y comenzar a caminar la realidad cotidiana,
enfrentándonos con la problemática de hombres y mujeres que anhelan que
alguien les escuche y tienda una mano.
El preocuparse por el prójimo no debe ser motivado por cuestiones
egoístas ni por buscar algún rédito personal, o para ganarse un buen nombre por
hacer “beneficencia”. Jesús enseñó que debe hacerse todo sin esperar nada a cambio
(6:27-36, cf. 14:12-
14). “Hagan bien... sin esperar nada a cambio, así tendrán una gran
recompensa” (Lc.6:35).
Todo lo que podemos y debemos hacer al preocuparnos por nuestros
semejantes debe ser producto de un corazón agradecido y lleno del amor de
Dios “Ningún árbol bueno da fruto malo; tampoco da buen fruto el árbol malo. A
cada árbol se lo reconoce por su propio fruto... El que es bueno, de la bondad
que atesora en su corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad
produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca” (Lc. 6:43-45)
Los cristianos fuimos llamados a un ministerio de servicio y no a
servirnos de la religión. Los discípulos fueron retados por Jesús cuando entre
ellos discutían quién sería el mayor o encargado entre ellos de guiar al grupo
cuando Jesús ya no estuviera junto a ellos, les dice: “el mayor debe
comportarse como el menor, y el que manda como el que sirve” (ver 22:24-27).
Somos llamados a SERVIR y no a ser servidos.
Conclusión
El papel que debemos desempeñar hombres nuevos ante nuestra sociedad debemos participar
activamente para influir positivamente en el mundo que nos rodea
La Biblia nos llama muy claramente a ser testigos y nos recuerda que debemos ser sal y luz en este
mundo.
El mundo tomaría nota si un número notable de cristianos se atreviera a ir contra corriente y
marcara la diferencia con una manera distinta de hacer las cosas.
Es expresar concretamente nuestras acciones visible ante una sociedad que anhela
desesperadamente por un cambio en todos los sentido, espiritual, sociopolítico, etc etc
Por lo tanto la responsabilidad social seria todo aquello que podamos hacer en favor de nuestros
semejantes en el pensar, en el sentir y en el hacer.