UNIVERSIDAD DE LOS ANGELES
EXTENSION NACAJUCA
ALUMNO:
ELVIRA DEL CARMEN MACÍAS ORENDAY
ASIGNATURA:
DERECHOS HUMANOS
LICENCIATURA:
DERECHO.
VI CUATRIMESTRE
DOCENTE:
MARTHA CASTELLANOS MENDEZ
TEMA:
UNIDAD III ACT. IV
La determinación de la urgencia
Cuando se trate de delitos graves o cuando
Nuestro Carta Magna en su artículo 16 dieciséis establece que las órdenes de
aprehensión debe girarlas la autoridad judicial (juez); salvo casos de excepción
es el caso de:
a) Flagrancia, que ocurre cuando el indiciado es sorprendido en el momento en
que está cometiendo el ilícito;
b) cuasiflagrancia, se manifiesta cuando inmediatamente después de ejecutado
el hecho delictuoso, el indiciado es perseguido materialmente, y;
c) urgencia, cuando se trate de un delito grave así calificado por la ley; que
exista riesgo fundado de que el indiciado pueda sustraerse a la acción de la
justicia y que por razón de la hora, lugar u otra circunstancia, el Ministerio
Público no pueda ocurrir ante la autoridad judicial para solicitar la orden de
aprehensión.
Por su parte el artículo 183 ciento ochenta y tres del Código Procesal Penal
vigente en nuestro Estado, establece el acaecimiento de que en casos urgentes
el ministerio público podrá, bajo su responsabilidad, ordenar por escrito la
detención de personas, siempre y cuando funde y exprese los indicios plenos
que acrediten los siguientes supuestos:
La flagrancia
I-Se podrá detener a una persona sin orden judicial en el caso de flagrancia; esto es
cuando: La persona es detenida en el momento de estar cometiendo el delito, o
Inmediatamente después de cometerlo es detenida por que fue sorprendida cometiendo el
delito y es perseguida material e ininterrumpidamente; o bien cuando es señalada por la
victima u ofendido, algún testigo presencial o quien hubiere intervenido en ella en la
comisión del delito y cuando tenga en su poder objetos productos del delito o se cuente
con información o indicios que hagan presumir que este intervino en el mismo. En el caso
de que haya sido detenida inmediatamente después de cometerlo, es porque hubo un
señalamiento, siempre y cuando, inmediatamente después de cometer el delito no se
haya interrumpido su búsqueda o localización.
II-Es el concepto jurídico que se refiere a la detención del imputado, cuando éste se
encuentra cometiendo un delito o cuando es perseguido inmediatamente después de que
lo cometió. En donde se entiende como imputado a la persona que es señalada como el
posible sujeto que realizó o participó en la comisión del delito en el mismo momento de
estarse cometiendo, sin que haya podido huir o bien cuando, como lo dispone la ley,
cuando es perseguido el autor inmediatamente después de haberse perpetrado el hecho y
es detenido por la Autoridad Policial y puesto a disposición de la Autoridad Ministerial
Y la cuasiflagrancia para la sujeción a proceso
Después de las 48 horas dentro del término q señale la ley
Es pertinente señalar que de la interpretación sistemática y armónica del
párrafo 2° segundo al 6° sexto del artículo 16 dieciséis de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos en relación con el 126 ciento
veintiséis del Código de Procedimientos Penales, se observa la obligación para
el Juzgador de calificar la detención del inculpado puesto a su disposición, ya
que al recibir la consignación correspondiente, debe apreciar si la detención de
la persona que le fue puesta a disposición, fue detenida de manera flagrante o
en cuasiflagrancia o dentro de los casos de urgencia que la propia ley establece
y, de ser así, tendrá que precisar a que indiciado o indiciados se refiere, que
ilícito o ilícitos se imputan a cada uno de ellos, en que consistió la flagrancia,
cuasiflagrancia o en su caso, la urgencia, así como las pruebas con lo que se
acredite lo antes aludido, para que el juzgador esté en aptitud de ratificar la
detención, lo anterior en razón de que será esta decisión la que limite la libertad
personal del o de los indiciados, hasta en tanto se resuelva formalmente su
situación jurídica con el auto de plazo constitucional; luego entonces, la
Flagrancia o urgencia es una exigencia que el Juez debe tomar en
consideración para calificar la detención del acusado; pero lo anterior, de
ninguna manera lo constriñe para tener por acreditado el cuerpo del delito y su
responsabilidad penal en el delito que se le impute, ya que no es indispensable
que se le sorprenda ineludiblemente en el momento de su comisión, dado que
para ello existen también los diversos medios de convicción allegados al
sumario, mismos que, adminiculados entre sí, en su orden lógico y natural, en
caso de resultar aptos y suficientes para tal efecto, constituyen una diversa vía
para llegar al conocimiento de la verdad que se busca y del grado de
participación del encausado en la comisión del ilícito de que se trate.
La inviolabilidad de las comunicaciones privadas, referencias sobre la
ley federal contra la delincuencia organizada
Los casos específicos en los que en forma excepcional se puede solicitar por la
autoridad competente que son los fiscales, la intervención de una comunicación
privada, es únicamente cuando una persona está bajo arraigo y se están
investigando delitos de delincuencia organizada como sería el caso de delitos y
de operaciones con recursos de procedencia ilícita y se requiere el cateo e
intervención de comunicaciones privadas y de correspondencia.
También se puede realizar un requerimiento para intervenir una comunicación
privada para que los concesionarios de telecomunicaciones autorizados o
proveedores de servicios de aplicaciones entreguen los contenidos de
localización geográfica en tiempo real o los datos conservados, igualmente
tratándose de delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de
procedencia ilícita.
Tema Iv
Sobre la prisión del indiciado
Artículo 19.-
Ninguna detención ante autoridad judicial podrá exceder del plazo de setenta y
dos horas, a partir de que el indiciado sea puesto a su disposición, sin que se
justifique con un auto de vinculación a proceso en el que se expresará: el delito
que se impute al acusado; el lugar, tiempo y circunstancias de ejecución, así
como los datos que establezcan que se ha cometido un hecho que la ley señale
como delito y que exista la probabilidad de que el indiciado lo cometió o
participó en su comisión. El Ministerio Público sólo podrá solicitar al juez la
prisión preventiva cuando otras medidas cautelares no sean suficientes para
garantizar la comparecencia del imputado en el juicio, el desarrollo de la
investigación, la protección de la víctima, de los testigos o de la comunidad, así
como cuando el imputado esté siendo procesado o haya sido sentenciado
previamente por la comisión de un delito doloso. El juez ordenará la prisión
preventiva oficiosamente, en los casos de abuso o violencia sexual contra
menores, delincuencia organizada, homicidio doloso, feminicidio, violación,
secuestro, trata de personas, robo de casa habitación, uso de programas
sociales con fines electorales, corrupción tratándose de los delitos de
enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo de funciones, robo al transporte de
carga en cualquiera de sus modalidades, delitos en materia de hidrocarburos,
petrolíferos o petroquímicos, delitos en materia de desaparición forzada de
personas y desaparición cometida por particulares, delitos cometidos con
medios violentos como armas y explosivos, delitos en materia de armas de
fuego y explosivos de uso exclusivo del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea,
así como los delitos graves que determine la ley en contra de la seguridad de la
nación, el libre desarrollo de la personalidad, y de la salud. La ley determinará
los casos en los cuales el juez podrá revocar la libertad de los individuos
vinculados a proceso. El plazo para dictar el auto de vinculación a proceso
podrá prorrogarse únicamente a petición del indiciado, en la forma que señale la
ley. La prolongación de la detención en su perjuicio será sancionada por la ley
penal. La autoridad responsable del establecimiento en el que se encuentre
internado el indiciado, que dentro del plazo antes señalado no reciba copia
autorizada del auto de vinculación a proceso y del que decrete la prisión
preventiva, o de la solicitud de prórroga del plazo
La obligatoriedad de crear sitios especiales para la prisión preventiva
La prisión preventiva, es una medida cautelar impuesta al imputado por un Juez
de Control, consistente en privar de forma temporal al individuo de su libertad,
atendiendo la proporcionalidad e idoneidad, la cual no podrá exceder del tiempo
que como máximo de pena fije la ley al delito que motivare, y procede
oficiosamente cuando se trata de delitos muy específicos y de delitos graves
pero esta medida cautelar debe ser excepcional.
Sin lugar a dudas la prisión preventiva oficiosa debe ser materia de análisis del
juzgador y no debe ser solo materia de un catálogo de delitos pre impuesto por
un legislador, pero con la ampliación del catálogo de delitos de prisión
preventiva oficiosa es una falta de entendimiento absoluta del sistema, porque la
medida cautelar debe cumplir con determinadas finalidades.
Bibliografía:
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1/F/FLAGRANCIA-29/
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