Wilbert Salazar 18.930.
264
Administración y Organización de Empresas
La presente investigación acerca del ambiente organizacional ayudará a entender
el comportamiento humano en las empresas desde el punto de vista individual pero
también, a nivel de empresa. Con frecuencia los jefes y empresarios se sienten
desbordados al no comprender bien la actitud de algunos de sus subordinados. Sin
embargo, a través de la información que reporta el ambiente o clima organizacional
es posible mejorar la motivación de los empleados; una de las más importantes
razones por la cual hay que estudiar el comportamiento organizacional debido a que
ciertas problemáticas son comunes a las organizaciones, por lo cual su estudio y
comprensión ayudará a conocer cuál es la mejor manera de abordarlas y
solucionarlas. Por esta razón, el comportamiento organizacional, como temática, se
refiere a todo lo relacionado con las personas en el ámbito de las organizaciones,
desde su máxima conducción hasta el nivel de base, las personas actuando solas o
grupalmente, el individuo desde su propia perspectiva hasta el individuo en su rol de
jefe o directivo, los problemas, conflictos y los círculos virtuosos de crecimiento y
desarrollo.
El ambiente organizacional se conoce bajo este término o como clima
organizacional y no es más que, el medio ambiente directo en el que todo el personal
se encuentra inmerso diariamente al desempeñar sus actividades. Dentro de este
término se engloba el ambiente interno no solo como un espacio físico, sino que se
incluyen los factores psicosociales. Que una organización tenga un buen o mal clima
organizacional aporta resultados a la organización, que pueden ser positivos o
negativos. Los resultados positivos, pueden aportar logros como el incremento de la
productividad, satisfacción de los empleados, innovación, reducción de la tasa de
rotación, etc. En cuanto a las consecuencias negativas podemos destacar disminución
de la productividad, déficit de innovación y ausentismo laboral, incremento de la tasa
de rotación, etc.
Cada vez son más las organizaciones que tienen conocimiento sobre el ambiente
organizacional, ya que, de este dependen en gran medida sus actividades. Esta
concientización se ha estudiado desde 1930 cuando las organizaciones han dejado de
percibir a los trabajadores y a sus individuos cómo simples piezas, lo cual se vio
reflejado en las técnicas de marketing expuestas por Philip Kotler. Este cambio se dio
ya que las empresas comenzaron a notar cómo condiciones óptimas de trabajo
aumentaban el rendimiento de sus empleados, su capacidad de respuesta, su interés
por sus labores e incluso podría traerles mejoras estructurales graduales, puesto que
una empresa donde sus individuos se encuentran cómodos los hace más productivos y
dispuestos, dándose cuenta de la importancia de establecer una cultura
organizacional.
Según las características que tenga el sistema organizacional, esto derivará en un
clima organizacional concreto, repercutiendo en las motivaciones de los trabajadores
de la empresa y sobre su modo de actuar. Además, no podemos olvidar que el
comportamiento de los trabajadores es el desencadenante de que se produzcan
consecuencias positivas o negativas como las que ya hemos comentado con
anterioridad. El propósito de una investigación de esta categoría es aclarar las quejas,
comentarios y opiniones de todos los miembros de la empresa para comprender cómo
estas personas ven a la compañía en la que trabajan. Sin embargo, también es posible,
y recomendable, analizar el comportamiento de estas personas y sus resultados. Por lo
tanto, tenemos dos tipos de investigación organizacional: el análisis de la percepción
de la empresa y el análisis de resultados.
El clima organizacional se caracteriza por tener un conjunto de dimensiones que
son importantes para su análisis o reestructuración, en caso de ser necesario. Espacio
físico: lugar donde se encuentra la infraestructura organizacional y donde laboran las
personas. Estructura: organigrama sobre el cual se organizan los trabajadores de la
empresa según sus tareas, obligaciones y horas de trabajo. Responsabilidad: sentido
de compromiso, productividad, puntualidad, capacidad de toma de decisiones.
Identidad: sentido de pertenencia y de identidad que deben sentir los trabajadores
hacia la organización en la cual laboran. Comunicación: comunicar e intercambiar
información es importante para el pleno desarrollo de las actividades de una
organización. La escasa o mala comunicación puede convertirse en un grave
problema para el desarrollo de las labores de los trabajadores. La comunicación
produce entre el personal una sensación de confianza, diálogo, intercambio de
opiniones y sugerencias e, incluso, fomenta las relaciones diplomáticas y cordiales
entre los agentes internos y externos de la empresa. Capacitación: es una excelente
manera de incentivar a los integrantes de la organización y de fomentar el desarrollo
empresarial y personal. Liderazgo: quienes tienen la responsabilidad de dirigir y ser
cabeza de una dependencia o departamento deben mostrarse como personas
responsables, comprometidas y capaces de motivar e incitar a su equipo para hacer
cada día mejor su trabajo. Motivación: forma parte de la cultura de una organización
fomentar el bienestar y motivación de su equipo de trabajo a través de diferentes
estrategias como, ofrecer un espacio de trabajo limpio e iluminado, dar bonos
especiales por productividad, respetar los días libres o de descanso, incentivar la
competitividad, entre otros.
Referencias Bibliográficas
[Link]
%20entiende%20como%20clima%20organizacional,tiene%20el%20ambiente%20de
%20trabajo
[Link]
[Link]
[Link]