Una superstición es una creencia contraria a la razón que atribuye una
explicación mágica a la generación de los fenómenos, procesos y sus relaciones sin
ninguna prueba o evidencia científica, especialmente si se relacionan con la mala o
buena suerte.
Aunque se trata siempre de creencias sin ningún tipo de prueba científica, el concepto no
siempre engloba todo lo que no es científico. Algunas definiciones del término excluyen,
por ejemplo, a las creencias de la fe religiosa, las cuales no son científicamente probables
pero, según esta delimitación del concepto, tampoco constituyen supersticiones.1 La
denominación se aplica también en sentido peyorativo a formas de creencias, prácticas
y rituales religiosos que no corresponden a las opiniones y convicciones propias.
En el sentido coloquial general, se utiliza de manera equivalente a los conceptos
de irracional o no científico. En los contextos culturales en que dominan las religiones
abrahámicas el término «supersticioso» se utiliza entre simpatizantes para significar una
carencia de formación teológica, pero también como demérito de las creencias populares o
de orientación ocultista.23 Por otra parte, los críticos de la religión utilizan el concepto en su
connotación negativa para englobar a todas las concepciones de fe y a las religiones.
Debido a que el concepto se define desde distintas cosmovisiones y sistemas de
creencias, los contenidos estarán determinados por la posición científica o religiosa de
quien los presente.4
La superstición y el método científico[editar]
Las supersticiones no fundamentadas o asentadas de manera no común en el ser humano
pueden estar basadas en tradiciones populares, normalmente relacionadas con
el pensamiento mágico. Las personas supersticiosas piensan que ciertas acciones
(voluntarias o no) tales como rezos, ensalmos, conjuros, hechizos, maldiciones u
otros rituales, influyen de manera trascendental en su vida o la defienden del mal (efecto
apotropaico).[cita requerida]
También se consideran supersticiones aquellas disciplinas que la comunidad científica
llama pseudociencias, tales como:
la adivinación
la astrología
la cartomancia
la alquimia
el curanderismo
el espiritismo
el feng-shui
la geomancia
la magia
la precognición
la quiromancia
el tarot
el reiki
Lo que distingue a las supersticiones de las ciencias o el conocimiento racional es el
establecimiento de relaciones causales entre acontecimientos y fuerzas supranormales,
tales como:
el destino,
el poder invisible de los astros,
el poder invisible de los ritos mágicos,
el poder invisible de los espíritus, etcétera.[cita requerida]
Esta manera de proceder a un resultado es contraria a la razón científica y al método
científico, que analiza las relaciones desde las causas inmediatas e intentan descubrir las
leyes naturales que rigen los fenómenos, mecanismos o procesos (o, en caso de no
encontrar relaciones causa-efecto, explican los fenómenos a través de correlaciones, es
decir, a través de la frecuencia en la que dos eventos se presentan simultáneamente).
Algunas de las pseudociencias dieron paso al nacimiento de ciencias gracias al
pensamiento moderno en la ciencia, como es el caso de la alquimia que dio paso a
la química.
En el pensamiento mágico y la magia se considera posible producir resultados que a la
razón resultan contrarios a las leyes naturales conocidas valiéndose de ciertos rituales, en
los que intervienen entes considerados en dicha creencia.