EL ÚLTIMO BRINDIS
De: Humberto Vílchez.
LA DECORACIÓN DE LA ESCENA REPRESENTAR UN JARDIN INTERIOR DE UNA MANSIPON, UNA
MESA CON MANTEL EN PRIMER PLANO, DOS SILLAS,UNA CHAMPAGNERA, UNA BOTELLA DEL
MEJOR CHAMPAN, DOS COPAS ENTRAN LOS DOS RIENDO, ELLA LLEVA UN BOLSO, UN REVOLVER
PEQUEÑO DENTRO DEL BOLSO.
ÉL : ¡Eres la mujer más ocurrente del mundo! ¿a quién se le antoja ponerse a beber
en el jardín … y, para el colmo así vestidos como para ir al teatro?
ELLA : ¿Y por qué no? Todos somos actores en la vida, claro que algunos resultamos
buenos comediantes… otros pésimos actores y también están los equivocados,
donde les toca vivir un libreto mediocre (TRANS) No me invitas a sentarme.
ÉL : Por supuesto que falta de delicadeza la mía.
ELLA : Tú por ejemplo eres un pésimo actor Ricardo. Todo se te olvida, eres como un
partiquino en la comedia de la vida.
ÉL : La comedia de la vida como tú le llamas a esa…
ELLA : (LO INTERRUMPE) ¿no me sirves una copa de champagne? Espero que se
francés
ÉL : La mejor cosecha de la vida…
ELLA : (BEBE UN LARGO SORBO) ¡Eso deseaba! Beber un champagne de selección
junto a un marido, que lejos de ser selección, a veces se comporta como un
auténtico mediocre.
EL : (SE LEVANTA) Me estas ofendiendo dalia.
ELLA : ¡Siéntate! (AFIRMATIVA) Te digo que te sientes. Recuerda que tú me
prometiste acceder esta noche a todos mis caprichos.
ÉL : ¡SÍ!... Pero de ahí al insulto.
ELLA : (CORTANTE) ¡Siéntate! (MELOSA) y ahora… mi viejo Delfín… dime… algo dulce
ÉL : ¿Cómo dices?
ELLA : si… sí. Lo que oyes mi amor. Quiero que me digas algo dulce, que me hables
de amor… que me enamores como hace veinte años.
ÉL : ¡Ah, ya caigo! ¿Hoy cumplimos un año de bodas, verdad?
ELLA : Tal vez. O algo más importante todavía para una mujer como yo.
ÉL : Dalia… me tienes todo confundido. ¿Quieres decirme que diablos sucede?
Dímelo, bueno, pero no entiendo porque estas bebiendo.
ELLA : Sírveme por favor… no seas tan poco galante. Veinte años a mi lado debieron
ser suficientes para comprender mi manera de ser.
ÉL : Yo estoy muy ocupado en mis negocios para dedicarme a estudiar Psicología
femenina. No es mi fuerte.
ELLA : Di más bien que es tu debilidad
ÉL : Pero dime una cosa… ¿Por qué esa agresividad de tu parte? ¿Por qué esa
manera de mirarme tan extraña? Por momentos tengo la impresión de ser un
desconocido para ti.
ELLA : ¿Quieres que te diga mi viejo Delfín? ¡Lo eres!
ÉL : ¿Cómo?
ELLA : (GRITANDO) ¡Que eres un desconocido para mí!
ÉL : ¡No me levantes la voz! La servidumbre no tiene por qué enterarse de tus
ataques de histeria.
ELLA : No es histeria. Es la terrible aceptación de una vida… mejor dicho. Dos vidas
sin sentido. Tu vida y mi vida, mi viejo Delfín. (SE SERENA) ¡Mejor brindemos!}
ÉL : ¿Y porque vamos a brindar? ¿Por ti… por mí? ¿Por veinte años de intimidad?
ELLA : La intimidad entre dos desconocidos no es intimidad. Apenas y es un juego
peligroso. ¿Y sabes por qué? Porque uno de los dos puede cansarse de la
comedia y resuelve entonces aceptar su propio drama
ÉL : ¿Drama has dicho?
ELLA : O su tragedia, da lo mismo
Él : sigo sin entender
ELLA : (EXTRAÑA) ¿Brindamos mi querido esposo?
ÉL : ¿Por nuestro aniversario verdad?
ELLA : No
ÉL : Tu cumpleaños
ELLA : Tampoco
ÉL : (SE LEVANTA UN POCO ENOJADO) ¿Entonces por qué diablos vamos a brindar?
ELLA : (SE LEVANTA SERENA CON SU VOLSO EL LA MANO) Porque hoy exactamente
hace un año descubrí que me engañas con tu secretaria. Feliz aniversario amor
mío (BUSCA EN EL BOLSO) Te traje un regalo para celebrar 365 días de traición
y mentira… 365 noches de soledad para mi alma (LE APUNTA)
ÉL : Oye… ¿pero qué haces?... ¿estás loca?
ELLA : Feliz aniversario amor mío (DISPARA LOS SEIS TIROS, EL CAE Y LLORA AL
MISMO TIEMPO) Que mal comediante fuiste siempre Ricardo. Ni tan siquiera
aprendiste a morir con elegancia. Al menos si tuvieras una rosa en el ojal.