Profetas del Antiguo Testamento
Profetas del Antiguo Testamento
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Contenido
Introducción
1. Profetas Veterotestamentarios
1.1 Significado.
1.2 Rol del lenguaje.
1.3 Rol social
3. Profetas Mayores
3.1 Isaías
3.2 Jeremías
3.3 Ezequiel
3.4 Daniel
4. Profetas Menores
4.1 Jonás.
4.2 Amós.
4.3 Oseas.
4.4 Abdías.
4.5 Joel.
4.6 Miqueas.
4.7 Nahúm.
4.8 Habacuc.
4.9 Sofonias.
4.10 Hageo.
4.11 Zacarías.
4.12 Malaquías.
Introducción
En la tradición Judía se consideran libros proféticos los textos que comprenden desde Josué hasta
Malaquías. Un primer grupo de textos (jos, Jue, 1-25ª, 1 y 2 de Reyes) los llaman “profetas anteriores”
o “libros históricos”, en la tradición cristiana, Isaías hasta Malaquías, “profetas posteriores” o “libros
proféticos”.
Los profetas usaron diferentes géneros, hay relatos sobre su ministerio, entre lo que destaca su
vocación (Is. 6 / Jer. 1,4-10). Declaraciones breves solemnes en nombre de Dios, juicio, exhortación,
salvación, fragmentos sapienciales; himnos o salmos de confesión (Jer. 18: 18-23), parábolas,
proverbios o visiones (Is. 5 Ez. 15). En particular Ezequiel hay acciones simbólicas.
La razón de la subdivisión entre los profetas responde sencillamente al volumen que ocupa cada
libro. En su origen, los libros se confeccionaban en formato de rollos, parece que los profetas mayores
contenían cuatro volúmenes y los profetas menores coinciden prácticamente con los profetas
mayores, en la actividad profética. Aunque encontramos los mismos generos literarios, ejemplo;
oráculos de juicio en Os. 2 o Am. 7:16-17, en los primeros son más característicos los himnos y salmos
Hab. 3 y las visiones proféticas Amós y Zacarías.
Todos los profetas tienen la característica particular, que ejercen su ministerio durante monarquías,
desde Israel hasta el exilio a Babilonia. Estos profetas son tomados en cuenta también en el Nuevo
Testamento, ejemplo;
Jesús muestra el cumplimiento de las Escrituras. Al ilustrar las profecías de Oseas (en los relatos
de su inafancia), Zacarias (en la pasión), Joel (la venida del Espíritu Santo), y para conferir toda
la fuerza a la llamada de Jesús a la conversión, los evangelios se sirven de la actividad profetica
de Jonas (Mt. 12:38-41 / Lc. 11:29-32).
Profetas Veterotestamentarios
Significado.
Rol del lenguaje.
Rol social.
El estudioso Wilson, realiza un estudio del rol sociológico del profeta veterotestamentario,
examinando la conducta de la sociedad hebrea y la posición espiritual de la misma. Enfatizando la
importancia del papel del profeta como intermediario, es decir, su rol social.
La Función Social
Intermediarios
- Respaldan las reglas políticas vigentes
- Mantienen la estabilidad social
- Anhelaban un cambio en el orden social
- Oposición a los que usaban el poder para propia conveniencia
- Demandaban cambios espirituales en el pueblo de Dios
- El pueblo usaba títulos para referirse a ellos; “hombre de Dios”, “profeta” y “vidente”. Esto le
otorgaba al profeta una relación directa con Dios e Israel sabía que podía consultar con el
Señor a través del él.
La ministración de los profetas
Los reinos
Los pasos para declarar sus mensajes
Las similitudes de los 16 profetas
Los temas más comunes
Los profetas desde Isaías hasta Malaquías, ministraron aproximadamente en los años 850 a 450 a.c.
Durante estos 400 años, tres reinos mayores afectaron la historia de Israel y Judá. Estos tres reinos son:
Isaías, puede ser el primer libro profético, pero los profetas vivieron y ministraron en la misma
época, este es el caso, Isaías junto con Miqueas, ministraron a los reyes de Judá. Primera de Reyes 1-11
cubre el reino de Salomón, luego que es dividido el reino, Judá y Benjamín, quedan juntas por memoria
a David. El reino del Norte y sus veinte reyes fueron desobedientes a Dios y es que solo tres profetas de
los 16 ministran a Israel antes de su cautiverio por los Asirios.
Cuando mencionamos a los profetas y los reinos que ministraron, hay que referirse también a que
estos dieciséis escritores, con frecuencia son conocidos como; profetas clásicos. La palabra clásico
tiene que ver con ciertos estándares o características. Primero, escribieron sus mensajes, y
adicionalmente, la mayoría de las veces siguieron cinco pasos:
a) Fueron justos. El Espíritu de Dios moraba en ellos los guió a anhelar obrar correctamente. El Espiritu
de Dios siempre está asociado con justicia. (Is. 11:2, 5). Amaban a Dios y odiaban el pecado (Mi.
3:8).
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b) Recibieron el llamamiento de Dios, fueron ungidos y llenos de poder para hablarle a la gente (Mi.
3:8). De esta manera, un profeta hablaba por Dios a otros. Los profetas recibieron su llamado de
diversas maneras (Is. 6:1-13 / Jer. 1:4-19 / Ez. 1:1-3:15 / Am. 7:14-15).
c) Eran videntes, La palabra hebrea “Roehí”, se refiere al verbo “ver” es decir, que siempre se traduce
como “vidente”, hay varios versículos que declaran que podían ver cosas espirituales. (Jer. 1:11 /
Am. 8:2). Los profetas no solo vieron y oyeron a Dios, también hablaban por Dios, muchas veces
comenzaban sus mensajes como; “así dice el Señor”, “el Señor declara”, “la palabra del Señor” o “El
Señor Jehová vino a mí y dijo”. Estas frases revelan la autoridad de Dios delante de los profetas.
Ellos rogaban que fuesen escuchadas cuidadosamente.
d) Fueron pregoneros, es decir, proclamaron la palabra de Dios a la gente con la que vivieron.
Amós hablo sobre la injusticia social en Israel.
Oseas enfoco la adoración de Israel a Baal. La infidelidad de Israel para con su esposo Dios.
Enfatizaron el carácter inmutable de Dios. Recordándole a Israel la gracia y los prodigios,
cuando fueron liberados de Egipto.
Jeremías 11:1-13, 10:1-6, 3:12-14, 4:1-4. Hablo del pacto de amor con su pueblo, animó a la
gente a alabar sólo a Dios, al arrepentirse y acercarse a Dios serían bendecidos.
e) Fueron pronosticadores, es decir hablaban sobre el futuro. Traían malas y buenas noticias,
advertían sobre el juicio y llamaban al pueblo al arrepentimiento. Prometían la ayuda de Dios para
los obedientes. Ej.: Isaías profetizo acerca de Ciro y lo llamaron por su nombre 150 años antes de
su decreto en el año 538 a.c.
f) Fueron variados, es decir en algunos casos recurrieron a comparaciones, contrastes, preguntas,
métodos, estilos y dramatizaciones.
Isaías canto una canción que fue una parábola (Is. 5).
Jeremías escribió Lamentaciones. Con cinco poemas tristes sobre Judá. Además dramatizó
con un yugo mientras profetizaba. (Jer. 27).
Ezequiel (cap. 4-5 / 23-24) dibujo en un adobe y construyo un baluarte para llegar a él. Se
rasuro y quemo tercera parte de su pelo, cortó con la espada alrededor de la ciudad otra
tercera parte, y esparció al viento otra tercera parte, conservando sólo unos cuantos
cabellos. Uso historias o parábolas sobre dos hermanas (Israel y Judá) que cometieron
adulterio. Y presentó su mensaje por medio de una olla para cocinar.
Daniel 7:2-3, compartió su mensaje con las visiones que tuvo.
Los profetas fueron habilitados por Dios para presentar sus mensajes en forma clara e interesante.
Los temas más comunes que los profetas expusieron son:
Enfatizarle a los Judios a guardar su parte del Pacto que era alabar a Dios y obedecer su palabra,
cumplimiento de todas sus responsabilidades como sociedad. (2) El Día del Señor, tema que resultó a
juicio, a veces a nivel escatológico, es decir para el futuro. Para los pecadores, este día representaba temor.
Los perdonados y redimidos es un día de regocijo. (3) El Mesias, en el A.T. eran los profetas que ungían a los
reyes con aceite (1 S 24:6 / 2 S 1:14). Esto mostraba que Dios los apartaba para un servicio especial. Y el
profeta Joel peofetizó sobre un tiempo cuando la unción aumentaría. Esntonces, el deseo de Dios sería
derramar su unción sobre todos sus hijos al igual que lo hizo con su Unico Hijo (Jl. 2:28-32).
Profetas Mayores
Isaías
Jeremías
Ezequiel
Daniel
Isaias.
Originario de Jerusalén, su nombre significa “el Señor Salva”, hijo de Amós, se caso con un profetisa
(8:3), tuvo dos hijos; Sear Yasub “el resto volverá” y Maher Salal Jas Baz “rápido botín próximo pillaje”
(7:3 / 8:1).
Su actividad profetica se desarrllo en el reino del sur, durante los reinados de Ozaías, Jotán, Acaz y
Ezequias. Su vocación puede situarse en el año de la muerte de Ozías (6:1) probablemente en el 740
a.c. es decir que su ministerio duró 40 años.
1era. (1-39) corresponde a una época de grave tensión internacional; Egipto después de ser una
potencia en el sur, se vino en decadencia, el norte los asirios presionan con fuerza. Haciendo que Judá
tenga serios problemas, en el 734 a.c. los sirios (arameos) de Damasco y el reino del norte pactan
contra Asiria. Acaz se niega a participar y es atacado por sus dos vecinos, finalmente Samaria cae en el
722 a.c. y el reino del norte es deportado. Bajo el reinado de Ezequias los asirios ocupan gran parte de
Judá y sitian Jerusalén por parte de Senaquerib pero sin éxito.
2da. (40-55) trasfondo el periodo babilónico, Babilonia reemplaza a Asiria como potencia.
Nabucodonosor conquista Jerusalén y deporta a su población. Los sacrificios en el templo cesaron, el
pueblo exiliado comienza a pensar que Dios los ha abandonado, esta parte la estructura el profeta en
dos: centra el destierro de Israel (40-48) y el otro el tema de la restauración de Jerusalén (49-55). En el
intermedio de este mensaje profético hace mención al Siervo de Jehová y es dominado por el uso de
palabras totalmente esperanzadoras.
3ra. (56-66) es la época posterior al regreso del exilio, 538 a.c. Ciro rey de Persia, publica el decreto de
autorizar a los judíos a regresar a Jerusalén, reconstruir el templo y la ciudad. Aquí el profeta se
presenta como enviado del Espíritu del Señor “para dar nueva a los humildes, me envio, para vendar
los corazones quebrantados”. (61:1). Toma las denuncias de infidelidad del pueblo, recordándoles que
esto es un tropiezo para que Dios lleve sus planes a cabo.
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
La teología de Isaías.
Se centra en el anuncio de la salvación por parte de Dios. Sin embargo, la salvación que Dios ofrece no
siempre encaja con el pensamiento y el deseo de los hombres. Seguramente la características más
resaltante de la profecía es la insistencia en la Santidad a Dios (cap. 6). Sin embargo, menciona esa
santidad la cual el Israel histórico muchas veces falla, y les motiva a ser santificados. Es pues un
ejemplo de cercanía de Dios con el hombre pero a su vez la lejanía cuando idolatra o se enorgullece.
Las profecías también ejercieron una notable influencia en el N.T. Temas como el nacimiento de
Emmanuel o Siervo de Jehová, pequeños fragmentos del uso de las parábolas de Jesucristo, las
imágenes de la viña y la piedra angular, la denuncia de un culto vacio y alejado de Dios. Hace que las
profecías dichas por Isaías sean un punto de referencia constante en los evangelios y cartas del N.T.
Jeremías.
Nacido en una familia de sacerdotes (1:1), comienza a ejercer hacia el año 627 a.c. Poco tiempo antes de la
reforma religiosa del rey Josias (2 Re. 22-23). Los datos sobre el comienzo del profeta son escasos, e incluso el
hecho de impulsar la reforma espiritual del rey. Quizás acepto la purificación de las practicas idolatras, al mismo
tiempo se opuso una confianza excesiva en la ley y el templo. No hay registros en el libro sobre la reforma, pero
el profeta relaciona notables contactos con el libro de Deuteronomio, que fue el núcleo de la reforma.
Durante el reinado de Joaquín, Judá está viviendo una época relativamente tranquila y confiada bajo el control
de Egipto. Jeremías ataca esta tranquilidad, que hace infidelidad ante Dios y anuncia el desastre de Judá (6:14).
Las profecías se cumplen, Egipto es conquistado por Babilonia, pocos años después Joconías, hijo de Joaquín,
propone una alianza con Egipto y países vecinos contra Babilonia, Jeremías empujado por Dios, profetiza que la
fidelidad del y al Señor vale más que alianzas humanas. (La lógica humana era la política e incluso la religión)
(Jeremías, proponía la sumisión a una nación pagana. Babilonia), es acusado de pro babilónico. Jerusalén es
ocupada por Babilonia en el año 587 a.c. Su población deportada, la mayoría huyeron a Egipto, otros se
opusieron, otros ayudaron a reconstruir la ciudad con los colonizadores, y es cuando el profeta comienza su
mensaje de esperanza y retorno a casa. Jeremías es apresado, es llevado a Egipto donde probablemente muere.
1era. Los oráculos de Jeremías contra Judá (1,4-25,14), episodios de la vida del profeta y oráculos positivos
referidos a Judá e Israel (26-45), oráculos contra las naciones con una introducción (46-51 / 25,15-38) y un
apéndice histórico sobre la caída de Jerusalén (52).
2da. (26-45) a menudo atribuida a la mano Baruc (36;4), disputas con las autoridades del templo y políticas (26 y
36), la situación del profeta con Sedequías, encarcelación y salida a Egipto (37-44), poemas antiguos dedicados a
Judá llamado “libro de consolación” (30-31).
La teología de Jeremías
El profeta, sufre un largo drama personal y esto da para presentar una teología de la historia, según
Dios es soberano. Muchas de las páginas del libro son una lectura de la historia, donde se descubre una
y otra vez la acción liberadora de Dios a favor de Israel e incluso propone una nueva alianza (31:31-34).
Basado ya no en el cumplimiento externo de los mandamientos, sino en una adhesión personal,
interior y sincera a ÉL.
El mensaje de Jeremías sobre la nueva alianza es hecho realidad en el Nuevo Testamento, a partir de
la persona de Jesucristo (Lc. 22:20 / 1 Co. 11:25).
Ezequiel.
Muy pocos datos se tienen del profeta, su nombre significa “Dios es fuerte” o “Dios fortalece”, hijo de
Buzi un sacerdote. Era un hombre dotado para la música y el canto, comienza su ministerio a la edad
de 30 (1:1-3). Casado, enviudo en Babilonia, poco antes de la destrucción de Jerusalén. No hay datos
de su ejercicio sacerdotal, pero ciertamente tenia conocimientos de la legislación del antiguo templo
de Salomón.
Profetiza mediante acciones simbólicas, algunas insolitas (4:4-8). Hay momentos donde se muestra
abatido, pierde el uso de la palabra. Probablemente detalles de la vida del profeta que se debían a su
personalidad; sensible, rica y compleja. Se halla en una situación donde el pueblo estaba dirigido por
consejo (8:1) asi que debía estar al tanto de la situación política y religiosa durante el exilio en
Babilonia.
Su libro se compone
Se presenta una cierta complejidad, comienza con una fusión de dos visiones, hay muchos oráculos
repetidos, denuncia infidelidad al Señor, los últimos capítulos apuntan a un Israel renovado, juicios
contra las naciones que han hecho daño a Israel, el combate final contra las fuerzas del lideradas por
Gog y Magog (países). Finalmente un nuevo templo y un nuevo país (40-48).
La teología de Ezequiel
En su mayoría es escatología, ya que hace referencia al libro de Apocalipsis, así no cite literalmente el
Nuevo Testamento algún texto de Ezequiel, más hay referencias y alusiones:
Daniel.
Es uno de los últimos profetas del Antiguo Testamento. Sólo Hageo, Zacarías y Malaquías vivieron después de
él. Estudiaremos estos tres últimos profetas en el capítulo final de este curso. Ezequiel y Daniel vivieron en el
mismo tiempo en Babilonia y tenían aproximadamente la misma edad. El libro de Ezequiel se refiere tres veces a
Daniel (Ez 14:14, 20; 28:3).
Jeremías era mayor que ellos, pero vivió en el mismo tiempo. Daniel era sólo un joven cuando lo llevaron a
Babilonia en el 605 a.C., pero vivió hasta el final de los 70 años del cautiverio que Jeremías había profetizado
(Jer. 25:11-12; 29:10-14; Dn 9:1-3). Él vivía aún en el 537 a.C. (Dn 10:1), así que presenció el regreso de los
cautivos de Babilonia a Judá.
Quizás tenía ya casi 90 años cuando recibió las visiones narradas en Daniel 9–12. El libro de Daniel cubre el
período desde la primera invasión de Nabucodonosor a Jerusalén (605 a.C.) hasta el 536 a.C., el tercer año de
Ciro (Dn 10:1). Daniel probablemente completó su libro entre los años 536-530 a.C. Así que vemos que Daniel,
al igual que el apóstol Juan, era un anciano cuando Dios le mostró las visiones del futuro.
Aunque es claro que Daniel escribió este libro, los maestros que carecen de fe niegan que Daniel sea el autor.
¿Por qué? Por causa de sus profecías. Estos maestros no creen que sea posible profetizar lo que sucederá en el
futuro. Chocan con lo sobrenatural, solamente dependen de humanos, no de Dios. Así que dicen que este libro
se escribió después de que las profecías ocurrieron, y que el autor estaba tratando de engañarnos.
Esta clase de maestros también niegan los milagros, la deidad y la resurrección de Jesús. Guárdense de los
lobos vestidos de ovejas (Mt 7:15), y no echen sus perlas a los cerdos (Mt 7:6). Los hechos muestran que Daniel
es el autor.
Su libro se compone
Segundo, escribió para alentar a su pueblo diciéndoles que su cautiverio terminaría y que el futuro sería mejor.
Tercero, a diferencia de muchos profetas, Daniel no les dijo a los judíos que se arrepintieran. Sino que destacó la
importancia de ser fieles a Dios en una tierra extranjera. Recuerde que Ezequiel dramatizó sus mensajes. De la
misma manera, las acciones de Daniel y sus tres amigos mostraron lo que significaba ser fiel a Dios.
La teología de Daniel
Escatológico, por sus Escrituras apocalípticas, Daniel en el Antiguo Testamento y Apocalipsis en el Nuevo
Testamento contienen algunas escrituras *apocalípticas. La palabra griega apokalupsis se refiere a algo que se
revela. Su forma verbal significa “retirar el velo o la cubierta de algo que se oculta”.
Las escrituras apocalípticas en Daniel y en Apocalipsis usan visiones y símbolos para revelar el futuro. Ezequiel
y Zacarías también contienen alguna escritura apocalíptica. A Daniel también se le conoce como un libro de
*escatología, o de los postreros días. Otros profetas en el Antiguo Testamento escribieron sobre el juicio final y
el Día del Señor, pero Daniel es extraordinario. Otros profetas comúnmente consideran el futuro desde la
posición de Israel. Hablan de las promesas futuras para los judíos, el pueblo de Dios. En contraste, Daniel ve
cómo las naciones y los reinos del mundo figuran en el gran plan de Dios. Ve que el reino de Dios vence a todos
los reinos de la tierra (Dn 2:44-45; 7:9-14, 26-27; 8:25; 9:27; 11:15; 12:13).
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
Profetas Menores
Jonás
Amós
Oseas
Abdías
Joel
Miqueas.
Jonás.
Él ministró cuando Jeroboam II reinó sobre Israel en los años 793-753 a.C. (2 R 14:23-25). Podemos
calcular que fue en el 760 a.C. cuando lo escribió. Jonás y Oseas fueron los únicos de los dieciséis
profetas que nacieron y se criaron en Israel. Jonás era de Gat-hefer, un pequeño pueblo a 3 millas al
noreste de Nazaret en Galilea (2 R 14:25).
Así que los fariseos estaban equivocados cuando dijeron que ningún profeta había salido de Galilea
(Jn 7:52). Jonás fue de Galilea, y fue un profeta (Jon 1:1-2). Dios llamó a Jonás a Nínive. Esta ciudad está
como a 800 kilómetros (500 millas) al noreste de su pueblo natal. Pero Jonás rechazó el llamado de
Dios y se fue en la dirección opuesta hacia Tarsis. Jonás abordó un barco que navegaba hacia Tarsis, en
España. Esta ciudad estaba como a 4.023 kilómetros (2.500 millas) al oeste de Palestina.
Jonás tenía prejuicios. Odiaba a los asirios porque ellos adoraban ídolos y eran enemigos de Israel, y
crueles en la guerra. Jonás no quería que la gente de Nínive se arrepintiera. ¡Él deseaba que Dios los
destruyera! Pero sabía que si se arrepentían, Dios tendría misericordia de ellos (Jon 4:2). A Jonás se le
había olvidado que Dios levantó a Israel para bendecir a otras naciones (Gn 12:1-3; Is 49:3).
Nínive era la ciudad capital de Asiria. Sus ruinas se ven hoy en el río Tigris a lado opuesto de Mosul,
Irak. Era grande; la ciudad tenía 13 kilómetros (8 millas) de longitud. Tenía aproximadamente 120.000
habitantes (Jon 4:11), y existían numerosos barrios periféricos o pequeñas ciudades alrededor. Con
estas pequeñas ciudades, Nínive cubría como 32 kilómetros (20 millas) desde el este hasta el oeste, y
32 kilómetros (20 millas) desde el norte hasta el sur. La distancia de toda el área extendida era de 96
kilómetros (60 millas).
Contexto histórico está relacionado con los profetas Amós y Oseas, el rey Salomón murió cerca del
año 931 a.C. (1 R 11–12). Poco después, Judá e Israel se dividieron en dos naciones. Las diez tribus del
norte se unieron para formar a Israel. Las dos tribus del sur formaron Judá. Jeroboam I llegó a ser el
nuevo rey de Israel, y organizó su propio estado y ejercito. Construyó nuevos templos de ídolos en Bet-
el en el sur y Dan en el norte. Puso dos becerros de oro en estos templos para que la gente los adorara
y después escogió sacerdotes que no eran levitas para guiar al pueblo a esta idolatría.
Quería que estos ídolos simbolizaran al Dios que libró de Egipto al pueblo (vea 1 R 12:25-33). Pero la
gente los relacionó con el dios cananeo Baal. Este era el dios de la fertilidad y la lluvia y también lo
simbolizaba un toro o becerro. No pasó mucho tiempo antes de que los israelitas se dedicaran por
completo a la adoración de Baal. Dios levantó profetas como Elías y Eliseo que predicaron en contra de
la adoración del pueblo a los ídolos. Ellos vivieron durante el tiempo de Acab y Jezabel (1 R 16:29–
18:46), pero la gente no los escuchó. Años después, cuando Jonás, Amós y Oseas estaban predicándole
a Israel, la gente todavía seguía a Baal.
Dios estaba enojado con Israel, porque era un pueblo pecaminoso. Rompieron el pacto con Dios y no
escuchaban a sus profetas. Entonces envió a Hazael y Ben-adad a derrotarlos. Ellos eran reyes de Siria
(2 R 13:2-3). Los israelitas finalmente clamaron a Dios por ayuda. Dios tuvo misericordia de ellos, como
Jonás lo había profetizado. (Vea 2 R 13:4, 22-23; 14:25.) Dios envió a los asiros a derrotar a los sirios.
Jonás predicó a dos naciones: Asiria e Israel. La Biblia no dice mucho sobre su ministerio en Israel, ni
hace referencia a sus palabras exactas. Sólo nos dice que habló la palabra de Dios a comienzos del
reinado de Jeroboam II. Prometió victorias militares para Israel (2 R 14:25). La profecía de Jonás llegó a
cumplirse durante el reinado de Jeroboam, pero Israel sólo le servía a Dios cuando necesitaba su
ayuda. El libro de Jonás describe su ministerio en Asiria.
• Mostrar a Israel la amplitud del amor y la misericordia de Dios. Jonás aprendió a fuerza de golpes que Dios
ama a judíos y gentiles y no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan (1 Ti 2:4; 2 P 3:9). Este es el
tema de Jonás.
• Mostrar por medio de Jonás cuán bajo había caído Israel. Dios había llamado a la nación de los judíos a ser una
luz misionera para los gentiles (Gn 12:3; Is 42:6-7; 49:6).
• Recordar a Israel que Dios ama a la gente y no quiere juzgarlos. Nínive se arrepintió cuando Dios envió sólo un
profeta. Pero Israel rehusó arrepentirse, aunque Dios les mandó numerosos profetas.
Amós.
No era sacerdote, como Jeremías o Ezequiel. Era pastor y también cuidaba higueros. Lea Amós 7:14-
15. Aquí la Biblia no usa la palabra hebrea acostumbrada para pastor. Tal vez Amós fue un hombre de
negocios, dueño de rebaños. Su casa estaba en Tecoa, un pueblo pequeño de Judá que estaba a 9.6
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
kilómetros (6 millas) al sur de Belén y a 18.7 kilómetros (11 millas) de Jerusalén. Pero Dios lo envió al
norte para profetizar en Israel.
Amós no era exegeta. Es decir, no recibió sus mensajes por el estudio de las Escritura de otros. No fue
un erudito, ni tampoco asistió a una escuela para profetas. Ni siquiera su padre fue profeta. Pero su
conocimiento de los tiempos y la historia bíblica muestra que tenía algo de preparación (vea Am 1:-
2:3).
Amós recibió sus mensajes durante el tiempo de dos reyes. Uzías era el rey de Judá, el Reino del Sur.
Jeroboam II era el rey de Israel, el Reino del Norte. Amós probablemente ministró cerca de los años
760 a 755 a.C. Amós profetizó en Israel 2 años antes de un terremoto (Am 1:1).
Los arqueólogos han encontrado evidencia de un gran terremoto en esta época en Samaria y sus
alrededores. Tal vez Amós vio el terremoto como una señal de Dios para confirmar sus profecías. Unos
200 años después, Zacarías mencionó el mismo terremoto (Zac 14:5).
Amós profetizó cuando la nación de Israel era rica y poderosa bajo el reinado de Jeroboam II (793-
753 a.C.). Aparentemente, la nación era próspera, pero en su interior estaba llena de corrupción. Amós
se fue a Bet-el, que era el hogar del rey Jeroboam II. Bet-el también era un centro de adoración,
atestado de gente que llegaba a adorar los becerros de oro y a tener relaciones sexuales con las
prostitutas en el templo. Amós clamó en contra de los pecados sexuales, de la adoración a los ídolos y
de la opresión a los pobres.
Amós comenzó condenando las naciones que estaban lejos. Describió los pecados terribles de seis
naciones que estaban alrededor de Israel. (Por ejemplo, mataban a mujeres embarazadas. Vea Amós
1:13.) El profeta le dijo a Israel que Dios destruiría a esas naciones por causa de sus pecados (Am 1:3–
2:3). Sin duda todos los judíos dirían “¡aleluya y amén!”
Después Amós comenzó a predicar en contra de los pecados cometidos más cerca a la casa, en Judá,
la vecina de Israel. Profetizó que Dios juzgaría a Judá por sus pecados. Luego, la profecía de Amós
terminó con una sorpresa. No terminó con noticias de victoria para Israel, sino que en lugar de esto,
dijo que Israel era más perversa que las otras naciones. ¡Dios iba a destruirla también! Los israelitas
ricos vendían a los pobres como esclavos, y oprimían a sus siervos (Am 2:6-8). A ellos se les olvidó que
Dios odia la opresión. No se acordaron que ellos mismos fueron una vez esclavos en Egipto y se les
olvidó cómo Dios los sacó de la esclavitud (Am 2:9-10). Era contra la ley tratar a otros israelitas como
esclavos (Lv 25). Así vemos la manera en que Amós organizó su mensaje. Comenzó hablando de los
pecados de los pueblos lejanos, pero terminó hablando de los pecados de los judíos que lo estaban
escuchando en Israel.
El tema principal se encuentra en Amós 5:24: Amós predicó en contra de la hipocresía. Clamó por
justicia para los pobres, y por la vida justificada.
Oseas.
Oseas significa “el Señor salva”. De los dieciséis profetas escritores, Oseas y Jonás fueron los únicos
que vivieron en el Reino del Norte.
Oseas profetizó durante los últimos 30 años del Reino del Norte. Así también, Jeremías más tarde
profetizó en los últimos años del Reino del Sur. Oseas nos cuenta del tiempo de su ministerio (Os 1:1).
Oseas comenzó su ministerio durante los últimos años de Jeroboam II. En este tiempo, Israel estaba
prosperando. Al morir Jeroboam II (753 a.C.), Israel comenzó a ir cuesta abajo rápidamente. En el
espacio de 15 años de la muerte de Jeroboam, cuatro de los reyes de Israel fueron asesinados
(Zacarías, Salum, Pekaía y Peka). En el transcurso de otros 15 años, Asiria conquistó a Israel y llevó
presos a los judíos (722 a.C.). Más tarde, ellos esparcieron a los judíos entre las naciones. Así, en los 30
años de su ministerio, Oseas vio grandes cambios. Probablemente escribió el libro de Oseas desde
Judá, cerca de los años 715-710 a.C.
El matrimonio de Oseas ilustra la relación de Dios con Israel, Gomer era una mujer adúltera antes de
que Oseas se casara con ella, el detalle es que Dios sabía que después de casada con el profeta ella
seguiría en adulterio, y lo más importante para recordar es que ella representó a Israel. Cometió
adulterio físico así como ellos cometieron adulterio espiritual contra Dios (Os 2:8-13).
A veces, los profetas le daban vida a sus mensajes. Usaban formas primitivas de dramatización.
Jeremías hizo coyundas y yugos y se los puso en el cuello día tras día. Esto demostró que Israel serviría
a Babilonia (Jer 27–28). Dios le quitó la esposa a Ezequiel (Ez 24:15). Esta fue una señal de que Israel
estaba por perder a Jerusalén, al templo y sus hijos e hijas (Ez 24:24-25). Así también, el matrimonio de
Oseas ilustró su mensaje. Su matrimonio fue una lección objetiva. Gomer cometió adulterio físico
contra un profeta santo. Pero Israel cometió adulterio espiritual contra un Dios santo. Se rehusó a
amar solamente a Dios y se inclinó ante los ídolos. Oseas compartió una porción del dolor del corazón
de Dios. Sintió una pequeña parte del dolor que Dios sentía. Dios acostumbraba a llamar a los profetas
para compartir sus dolores.
Aun los nombres de los hijos de Oseas fueron señales proféticas para Israel (Os 1:4-9).
• Jezreel fue el nombre del primer hijo. En hebreo, este nombre significa “Dios esparce”.
• Lo-Ruhama, el nombre de la segunda hija, significa “no compadecida”. Por causa del pecado de la
gente, Dios dejó de mostrar su amor y compasión para con ellos (Os 1:6; 9:15).
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
• Lo-Ammi significa “no pueblo mío”. Israel se negó a ser pueblo de Dios, así que Él se apartó de ellos.
Con todo, si algunos de ellos volvían a Él, Él se volvería a ellos.
La lección verdadera sobre Gomer no es acerca de lo que ella era antes del matrimonio, sino que el
punto es que ella cometió adulterio durante el matrimonio. Le fue infiel a un profeta santo. Aun así,
Dios no le dijo a Oseas que la apedreara, como la ley de Moisés lo exigía. Por el contrario, Dios le dijo
que la amara. Ella llegó a ser propiedad de otro, pero Oseas la redimió o la compró. Lea Oseas 3:1-5.
Por medio del matrimonio de Oseas, Dios le enseñó a Israel una lección sobre el precio del pecado y
la profundidad de su amor. Como Oseas hizo regresar a Gomer, Dios pagaría el precio para redimir a
los judíos y todos los demás pecadores.
Estos profetas nos recuerdan que Dios ama a toda la gente. Jonás nos mostró el amor de Dios para
los asirios (modernos iraquíes). Amós profetizó del amor de Dios para redimir a todas las naciones (Am
9:11-12; Hch 15:16-17). Y Oseas profetizó que Dios redimiría tanto a los judíos como a los gentiles para
que llegaran a ser su pueblo (Os 1:10; 2:23; Ro 9:24-26).
Abdias.
Abdías fue quien escribió este libro (Abd 1). El libro no dice nada acerca de quiénes fueron sus
padres. Otro dato adicional es que el nombre Abdías era muy común en los tiempos bíblicos. El Antiguo
Testamento hace referencia a por lo menos doce personas llamadas Abdías, de manera que no
podemos asegurar cuál Abdías fue el que escribió este libro.
Es difícil saber con certeza la fecha de Abdías, pues no se menciona ninguno de los reyes en el libro.
De manera que no podemos ubicar al profeta en relación a un determinado rey. Sin embargo, hay un
acontecimiento histórico en el libro que nos ayuda a fijar una fecha. Edom se alegró de que Jerusalén
fuera atacado por sus enemigos. De hecho, Edom tomó parte de las riquezas de Jerusalén en ese
momento (Abd 11–14). ¿Cuándo sucedió esta invasión de Jerusalén? La Biblia registra cinco ataques
importantes en contra de Jerusalén por parte de sus enemigos.
• 926 a.C. Sisac, rey de Egipto, invadió a Jerusalén. Roboam era el rey (1 R 14:25-26).
• 848-841 a.C. Los filisteos y los árabes invadieron a Jerusalén cuando gobernaba Joram (2 Cr 21:16-
17).
• 790 a.C. Joás, rey de Israel, invadió a Jerusalén cuando reinaba Amasías (2 R 14:13-14).
El origen de los sucesos narrados en Abdías se remonta a Génesis 25:19-34. Jacob y Esaú se
reconciliaron, pero sus hijos continuaron peleándose. Esto nos enseña una gran verdad. Cuando dos
personas no están de acuerdo en algo deben arreglar sus problemas lo antes posible. Jacob y Esaú
estuvieron enemistados por 14 años, por lo menos. Durante ese tiempo tuvieron muchos hijos que
supieron por sus padres cómo había comenzado la enemistad, y de esa manera, ellos también
aprendieron a odiar a personas que ni siquiera conocían. Aun cuando los dos hermanos se
reconciliaron, sus hijos continuaban odiándose.
Los edomitas estaban orgullosos porque el lugar donde estaban ubicados era fácil de defender. Para
llegar a la capital, las personas debían pasar por una grieta estrecha entre las montañas, la cual era en
ciertos lugares solamente de cinco metros de ancho. Entonces era necesario caminar trepando por una
cuesta empinada (vv. 3-4).
Había además una ruta comercial muy importante que atravesaba el país. Esto había hecho de Edom
una nación rica (v. 5). Edom tenía muchas naciones amigas (v. 7), pero Dios iba a despojarla de todo en
el tiempo de su castigo. Existía otra razón por la cual Dios iba a castigar a Edom. Cuando cayó Judá, los
edomitas se volvieron contra ella ayudando a los violentos babilonios y no ayudaron a sus propios
vecinos. Se regocijaron de la desgracia de Judá y se aprovecharon de la situación robando a los judíos
que huyeron a Edom para salvarse (vv. 10-14).
Abdías profetizó acerca del Día del Señor (v. 15), el cual traería juicio para algunos y salvación para
otros. Edom, junto a otras naciones, recibirían el juicio de Dios por sus pecados, mientras que el pueblo
de Dios recibiría restauración. “Y el reino será de Jehová” (v. 21).
Propósito y tema
Primero, revelar que Dios estaba enojado porque Edom se había alegrado del sufrimiento de Judá.
Segundo, anunciar el juicio venidero de Dios sobre Edom. Este es el tema de Abdías.
Tercero, anunciar la liberación de Israel, en el Día del Señor que pronto habría de venir.
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
• Abdías es uno de los únicos tres profetas del Antiguo Testamento que escribió principalmente para
una nación extranjera. Los otros dos fueron Jonás y Nahum.
• No se hace mención de Abdías en el Nuevo Testamento. Aunque Pablo hace referencia a Jacob y Esaú
y dice que todo el que invocare el nombre del Señor será salvos (Ro 9:10-13; 10:9-13; 15:7-12).
Joel.
Hijo de Petuel (Jl 1:1). Su nombre significa “Jehová es Dios”. Joel era un nombre común en los
tiempos del Antiguo Testamento, ya que se mencionan otros doce hombres llamados Joel. El autor
hace mención muchas veces de Sión, Jerusalén, Judá y de los sacerdotes del templo (Jl 2:32; 3:1, 6, 8,
16-20). Esto último nos hace pensar que Joel vivió en Judá.
Es difícil saber la fecha de Joel, pues no hace mención de ningún rey o evento histórico. Algunos
piensan que Joel escribió el libro después de que los judíos retornaron de Babilonia y reconstruyeron el
templo. En ese tiempo, no había ningún rey en Judá. Además, los sacerdotes lideraban al pueblo. Los
autores de este libro de texto prefieren fechar el libro de Joel en los años 835-830 a.C., tiempo en el
cual Joás era sólo un niño de 7 años, pero ya reinaba sobre Judá.
Recordemos que Atalía trató de matar a Joás, su nieto. Pero Josabet, esposa del sacerdote Joiada,
escondió a Joás (2 Cr 22:11). Si Joel escribió durante este tiempo, es fácil entender por qué se refirió a
los sacerdotes, y no al rey. Además, el estilo de Joel se asemeja más a los profetas del siglo octavo,
tales como Amós, Miqueas e Isaías, que a los profetas del post-exilio como Hageo, Zacarías o
Malaquías.
Propósito y tema
Primero, para explicar por qué las langostas y la hambruna iban a llegar.
Segundo, para advertir de un peligro aún mayor: un ejército listo para marchar contra Judá desde el
norte.
Tercero, para llamar al pueblo de Judá al arrepentimiento.
Cuarto, para profetizar acerca del Día del Señor, el cual traería juicio para algunos y bendiciones para
otros. Este énfasis sobre el Día del Señor es el tema de Joel.
Juicio presente para Judá (Joel 1:2-20). Una gran plaga de langostas (Jl 1:1-12). Lo que sucedió fue
algo totalmente inusual. Muchos padres les contaron a sus hijos por muchos años acerca de lo
sucedido. Miles de langostas invadieron todo Judá, comiéndose todo a su paso. La gente se puso a
llorar, pues acabaron con las vides, los higos y los cereales. El ganado moría por la escasez de alimento.
Los labradores se quedaron sin cosechas y los árboles sin hojas ni frutas. Se estaban muriendo de
hambre (Jl 1:4-12). Las langostas de la tierra pueden llegar a convertirse en una plaga terrible, y sólo
miden dos pulgadas vuelan en grupos que pueden llegar a medir 30 metros (100 pies) de ancho y 6
kilómetros (4 millas) de largo. Una nube de langostas puede hacer que el cielo se oscurezca.
Más de 200.000 personas perecieron de hambre por estos. Joel describe a las langostas como un
poderoso ejército de Dios (Jl 2:1-11, 25). Las langostas pueden parecer pequeños soldados, pero
invencibles a causa de su número. Las langostas provocaron gran hambre. La tierra se secó (Jl 1:10). Las
higueras se marchitaron y la tierra se resquebrajó por falta de lluvia (Jl 1:10, 12).
Tocad la trompeta o el cuerno de carnero. Que suene la alarma. ¡Ahí vienen las langostas (Jl 2:1)! Joel
describe a las langostas como un gran ejército marchando sobre Judá, y extendiéndose como las
sombras sobre los montes (Jl 2:2). Joel vio a las langostas como un anticipo de cosas que habrían de
venir.
Las langostas representaban a otro ejército que iba a venir. Ellas convirtieron un jardín como el Edén
en un desierto. Entraron como caballos, y como fuego, consumieron todo a su paso. Arremetieron
como soldados e irrumpieron sobre los muros. Entraron a las casas por las ventanas. Eran tantas que
oscurecieron el cielo. Judá estaba cayendo. (Esto aconteció en 587-586 a.C.)
Joel sabía que lo de las plagas no era un accidente. La escasez en los graneros y la falta de agua en los
ríos era sin lugar a dudas una clara manifestación del juicio de Dios. Él urgió a los sacerdotes a vestirse
de cilicio. Los judíos confeccionaban las ropas del silicio de pieles de cabras negras, y las usaban para
mostrar aflicción o arrepentimiento. Recordemos que todo Nínive se vistió de cilicio cuando Jonás
predicó (Jon 3:5-10). Joel mandó a los sacerdotes a vestirse de cilicio, y a convocar al pueblo. La nación
necesitaba arrepentirse. Para ello, el pueblo debía reunirse en el templo, ayunar y clamar a Dios.
Joel hace a la nación para que se arrepienta (compare Jl 1:13-14). La única esperanza del pueblo era
clamar a Dios y Joel llamó a un arrepentimiento profundo. Los judíos mostraron arrepentimiento y
dolor al rasgarse las vestiduras. Pero Joel les dijo que deberían rasgarse los corazones y no las
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
Las consecuencias de las langostas se revertirían. Dios retiraría el ejército de Babilonia (Jl 2:20, 25), y
los campos volverían a dar su abundancia de cosecha y la gente disfrutaría de alegría en lugar de
vergüenza.
Joel profetizó que la venida del Espíritu Santo afectaría el habla de las personas, las cuales habrían de
profetizar acerca de cosas que no entenderían. Pero Dios le encubrió algo a Joel. El Señor tenía una
sorpresa. Cuando llegó el día de Pentecostés, los que fueron llenos del Espíritu Santo hablaron en
lenguas desconocidas que nunca habían aprendido. La multitud ese día estaba asombrada (Hch 2:7).
Pedro citó el pasaje de Joel acerca del Pentecostés (Hch 2:16-21), y explicó que el hablar en lenguas
era una señal (compare Nm 11), la cual significaba que Dios había derramado su Espíritu sobre los
ciento veinte. También exhortó a la multitud a arrepentirse, a bautizarse y a buscar el mismo don que
los ciento veinte habían recibido (Hch 2:38-39). Lucas menciona otro pasaje haciendo referencia a la
llenura con el bautismo del Espíritu Santo (Hch 1:5). Este bautismo pentecostal en el Espíritu es para
todos los creyentes. Todos los que reciben a Jesucristo como Salvador reciben el Espíritu Santo en ese
momento, pero además existe la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo que viene luego de la
conversión y el bautismo en agua. Un claro ejemplo de esto lo podemos encontrar en Hechos 8:9-17.
(Vea también Hch 10:44-45; 11:15-16; 19:1-7.).
Joel profetizó que el sol se oscurecerá y la luna se convertirá en sangre (Jl 2:31). Tanto Jesús como
Juan hicieron referencia a la profecía de Joel (Mt 24:29; Ap 6:12). Cabe también destacar que la
profecía de Joel termina con una invitación para todos: “Y todo aquel que invocare el nombre del
Señor será salvo” (Jl 2:32; Ro 10:13). Que Dios juzgaría a todas las naciones en el valle de Josafat. En
hebreo, Josafat significa “YAHWEH (el SEÑOR) juzga”. El valle donde Dios juzga es también llamado
“valle de la decisión” (Jl 3:14). Es posible que Joel haya estado refiriéndose al valle de Meguido, donde
muchas batallas famosas se han librado en el pasado (Jue 5:19; 2 R 23:29; 2 Cr 35:22). La Biblia dice
que Cristo peleará contra las naciones en Armagedón, es decir, el monte (har) de Meguido (Ap 16:14,
16). Joel habla dos veces acerca de grandes señales en el cielo (Jl 2:30-31; 3:15). Cuando el día del
juicio venga, para todos será evidente. El sol, la luna y las estrellas se oscurecerán. El apóstol Juan
también desarrolla este tema en el Apocalipsis (6:12; 14:18-20; 16:12-16; 20:7-9).
El libro de Joel termina con una promesa, y es que un día Dios libertaría a Israel de todos sus
enemigos. Entonces, Dios derramaría de sus bendiciones sobre Judá, siendo su misma presencia entre
su pueblo la más grande de sus bendiciones (Jl 3:17, 21).
Miqueas.
Él era de Moreset-gat, un pueblo pequeño en Judá, como a 40 kilómetros (25 millas) al suroeste de
Jerusalén. Este pequeño pueblo estaba cerca de la antigua fortaleza filistea de Laquis. Miqueas, al igual
que Amós, fue un profeta campesino. Al mismo tiempo, Isaías fue conocido como un profeta de la
ciudad de Jerusalén. Mientras tanto, Oseas profetizaba en Israel.
La fecha de Miqueas es fácil de conocer porque él menciona a los reyes Jotam, Acaz y Ezequías (Mi
1:1). También Jeremías hace referencia a Miqueas. (Jer 26:18).
Propósito y tema
• Para gritar en contra las maldades sociales de su tiempo. Condenó a los gobernantes corruptos de
Judá, a los falsos profetas, a los sacerdotes sin Dios, a los hombres de negocios deshonestos y a los
jueces que se dejaban sobornar. Predicó contra los pecados de injusticia, opresión a los pobres,
avaricia, inmoralidad, e idolatría.
• Para predecir la caída de Israel y su capital, Samaria (Mi 1:6-7); también la caída de Judá y su capital,
Jerusalén (Mi 1:9-16; 3:9-12). Este mensaje de juicio contra la maldad fue su tema.
• Para prometer libertad después el juicio. El tema de Miqueas incluye juicio y salvación.
• Miqueas condena a los ricos por oprimir a la gente pobre de los pueblos pequeños (compare Stg 5:1-
6).
• Miqueas 1:10-15 es poético: “No lo digáis en Gat”. (En hebreo, digáis y Gat suenan parecidos, Mi
1:10).
• Miqueas, como Isaías, suele revelar que está conscientes del llamado y de la unción de Dios (Mi 3:8).
• Miqueas dio tres grandes profecías que son citadas en otros pasajes bíblicos. Una de estas profecías
salvó la vida de Jeremías cuando fue citada 100 años después de la muerte de Miqueas (Mi 3:12; Jer
26:16-19). También, Miqueas profetizó el lugar de nacimiento de Cristo.
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
Profetas Menores II
Nahúm
Habacuc
Sofonías
Hageo
Zacarías
Malaquías.
Nahúm.
Cuyo nombre significa “compasivo”. Él era de Elcos, pero no se sabe de su ubicación. Sabemos poco
de Nahum, pero probablemente era de Judá ya que la nación de Israel había sido conquistada cuando
él escribió.
La fecha en que escribió fue aproximadamente entre los años 630-620 a.C., pues se refirió a la caída
de Tebas, que sucedió en el 663 a.C. (Nah 3:8-10). Tebas era una ciudad en el alto Egipto, también
conocida como “no-Amón”. En un tiempo esta gran ciudad fue la capital de Egipto. Nahúm dijo; que
Nínive, la capital de Asiría, caería como le sucedió a Tebas. Nínive cayó en el año 612 a.C. Por lo cual,
deducimos que Nahum escribió entre la caída de Tebas y la de Nínive. Observe que él profetizó
durante el avivamiento del rey Josías.
Es fácil recordar que Nahúm profetizó contra Nínive porque ambos empiezan con “N”. Los asirios
eran conocidos por ser crueles con la gente que vencían. Después de capturar una ciudad, mataban
multitudes de personas. Después, dispersaba a los demás a otras ciudades lejanas en el reino asirio.
Muchos de estos cautivos morían durante la travesía por el maltrato al que eran sometidos (Nah 3:3).
Los asirios torturaban a los líderes de naciones conquistadas, y después los mataban. Tal y como el
último versículo de Nahúm pregunta: “¿Sobre quién no pasó continuamente tu maldad?” (Nah 3:19).
Aproximadamente 120 años antes, Jonás había profetizado contra Nínive. Cuando Jonás predicó,
Nínive se arrepintió por un tiempo. Después, el pueblo regresó a sus costumbres crueles. Dios usó a los
asirios para castigar Israel. Recuerde que Asiria conquistó el Reino del Norte en el año 722 a.C. En ese
tiempo, Asiria destruyó a Samaria, la capital de Israel.
Para mostrar la grandeza de Dios, Nahum lo relaciona con la naturaleza. Nahum 1:15 anuncia las
buenas nuevas sobre los montes. Este versículo nos recuerda de Isaías 52:7. Las buenas nuevas para
Judá eran que Asiria ya no iba a atacar sus ciudades. Igualmente, Pablo usó este pasaje para anunciar
las buenas nuevas en el Nuevo Testamento.
Nahum 2:1-12. Nahum 2:1 anuncia un ataque a Nínive. Dicho ataque llegó en el año 612 a.C., cuando
los babilonios y los medos se unieron contra Asiria. Nahum parece saltar de un punto a otro cuando
profetiza acerca la batalla eventual. Describe soldados, escudos y lanzas. Vio carruajes moviéndose
rápidamente como relámpagos, o antorchas de fuego. La visión del profeta incluye soldados
precipitándose contra los muros de la ciudad. Nínive era una ciudad fabulosa, edificada por Nimrod
(Gn 10:11). La ciudad estaba rodeada por un muro, cuya *circunferencia medía 13 kilómetros (8
millas). Este muro era tan grueso en su espesor que podían viajar varios carruajes encima de él. La
población de esta ciudad era entre 120.000 y 175.000 personas (Jon 1:2; 3:2). El río Khoser fluía en
medio de la ciudad de Nínive. Incluso, la ciudad estaba rodeada por un *foso de agua o un lago que
medía 45,7 metros (150 pies) de ancho. Esta agua venía de un canal y un río que tenía dos presas o
puertas de la presa. Cuando los enemigos atacaron, rompieron las puertas de la presa (Nah 2:6). Esto
causó que el río inundara la ciudad de Nínive. Como resultado, la ciudad fue derrumbada (Nah 2:6-8).
Dios llama a Nínive “ciudad sanguinaria” porque allí fueron asesinados salvajemente grandes
cantidades de personas. Por la codicia de Nínive, hubo “multitud de cadáveres; cadáveres sin fin” (Nah
3:3-4).
Dios se refiere a Nínive como a una ramera (Nah 3:4). Dice que descubrirá su vergüenza (Nah 3:5).
Nahum tuvo una visión de la destrucción de Nínive. Por lo cual describe aquella gran ciudad como si el
juicio de Dios ya hubiera llegado (Nah 3:12-19).
Habacuc.
A diferencia de Nahúm, no nos dice de dónde es, y a diferencia de Sofonías no nos dice la historia de
su familia ni su linaje. Pero su referencia al director de música sugiere que él es de Jerusalén (Hab
3:19). Observe que escribe al director de música porque Habacuc 3 es un salmo o una canción (Hab
3:1, 19).
En forma distinta a muchos profetas del Antiguo Testamento, Habacuc no da a conocer la fecha de su
libro refiriéndose a un rey, pero su pregunta acerca de Babilonia da a conocer el período de tiempo en
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
que vivió. Dios dijo que Él usaría a Babilonia, no Asiria, para castigar a Judá. Esto nos muestra que
Babilonia estaba llegando a ser, o ya era una nación poderosa.
Muchos maestros de la Biblia piensan que Habacuc escribió aproximadamente en el año 606 a.C. En
aquel entonces, Babilonia estaba incrementando su poder. Repasemos brevemente la historia de
Babilonia. Nahúm profetizó que Nínive, la capital de Asiria, caería. Los babilonios y los medos
conquistaron esa gran ciudad en el año 612 a.C. Después de la caída de Asiria, Egipto era el único
poder que se opuso a Babilonia en aquel entonces.
• En el año 605 a.C. Nabucodonosor tomó a Daniel y a otros como prisioneros llevándolos a Babilonia.
• En el año 597 a.C. el rey llevó a Ezequiel y a diez mil más como prisioneros a Babilonia.
Dios le dijo al profeta Habacuc que Babilonia venía para castigar a Judá. Esto escandalizó a Habacuc.
Parece que la palabra sigionot es un término musical (Hab 3:1). El Espíritu Santo inspiró a Habacuc a
cantar por la fe. Cantar es una manera de expresar gozo y fe. Habacuc describe el poder del Señor (Hab
3:3-7). Usa el estilo de un poeta. Temán significa “tierra del sur”. El monte Parán probablemente se
refiere a un área cercana al monte Sinaí. Así, en lenguaje poético, el profeta dice que Dios subió desde
un área al sur de Judá.
Como poeta, Habacuc describe a Dios (Hab 3:8-15). El Señor montó en sus carros. Sus caballos
caminaron en el mar. El Omnipotente lanzó sus saetas. Él hendió la tierra con los ríos. Resplandor salía
de su fulgente lanza. Pasó por la tierra en su ira para liberar a su pueblo.
Propósito y tema
Habacuc vivió al mismo tiempo que Nahum, Sofonías y Jeremías. Como otros profetas de su tiempo,
habló en contra del pecado (Hab 1:2-4). Pero su mensaje principal no fue para los pecadores, sino para
los fieles. Su propósito era alentar a los judíos fieles, ya que ellos luchaban con las mismas dos
preguntas que él hizo. Habacuc enfatizó dos grandes temas.
• El libro contiene tres formas de redacción: el diálogo o charla (Hab 1:3–2:5); los ayes (Hab 2:6-20); y
una canción (Hab 3).
• Habacuc brilla con tres luces durante los tiempos oscuros: las preguntas honestas, la fe sólida (Hab
2:4; 3:18-19) y el interés en el avivamiento (Hab 3:2).
• El libro registra la visión poderosa del profeta y la descripción de Dios (Hab 3:3-16).
• El tema de Habacuc, que el justo vive por la fe (Hab 2:4), se repite tres veces en el Nuevo
Testamento. Pablo lo usa como una base para la justificación por la fe (Ro 1:17; Gá 3:11). Vea Hebreos
10:37-38.
Sofonias.
Significa “el Señor oculta”. Sofonías era el tataranieto de Ezequías (Sof 1:1). Él profetizó durante el
reinado de uno de sus parientes, el rey Josías (640-609 a.C.), quien fue el último rey piadoso de Judá.
Siendo pariente del rey, Sofonías obtuvo el permiso para visitar el palacio y al parecer ejerció una
buena influencia sobre el rey.
La fecha de los escritos de Sofonías fue probablemente el año 630 a.C. Otros profetas,
contemporáneos, que ministraron al mismo tiempo que Sofonías fueron Jeremías, Habacuc y Nahúm.
Nahum último no registra nada sobre los pecados de Judá, probablemente porque el rey Josías ya
había guiado a la nación al arrepentimiento.
Puesto que Sofonías predica contra el pecado de Judá (Sof 1:4-13; 3:1-7), podemos deducir que su
ministerio se efectuó unos pocos años antes que el de Nahum. Los reyes malvados, Manasés y Amón,
reinaron antes que Josías, y su influencia perversa continuó por muchos años.
De hecho, Josías no comenzó a guiar al pueblo al arrepentimiento hasta el año 627 a.C., el
duodécimo año de su reinado. En el vigésimo año de su reinado ordenó la reparación del templo de
Salomón. Entonces, fue cuando encontraron una copia de la Ley del Señor (2 R 22:1-10).
Sofonías comienza con su mente en el fin de la tierra, que vendrá repentinamente. En el Día del
Señor, toda la tierra será destruida (Sof 1:2-3). Pedro escribió sobre este mismo tiempo de juicio. “Pero
el Día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y
los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 P
3:10).
Para Sofonías y los profetas, el Día del Señor incluye varios días o tiempos de juicio. A veces, Sofonías
se refiere al Día del Señor como el juicio final (Sof 1:2-3, 18; 3:8). Otras veces, el Día del Señor se refiere
al juicio cercano de Judá (Sof 1:4-13). En el Nuevo Testamento, el Día del Señor se refiere a un período
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
de tiempo. Comienza cuando Cristo regresa por sus santos o creyentes. Esta es la primera fase de la
segunda venida. Nos referimos a esta venida privada de Cristo como el rapto o arrebatamiento. El Día
del Señor comienza con el rapto y continúa por 7 años, a través de la tribulación. Después, Cristo
regresará con sus santos para juzgar a los pecadores. Que viven sobre la tierra. En esta fase posterior
de la segunda venida, “...todo ojo le verá...” (Ap 1:7). Luego, Él reinará sobre la tierra por 1.000 años
durante el Milenio. Entonces, Satanás será desatado por una temporada. Por último, viene la parte
final del Día del Señor. Cristo hace que resuciten todos los malvados que alguna vez vivieron, y los
juzga (Ap 20:5). Nos referimos a este suceso como el juicio del gran trono blanco. Después de esto,
Juan vio un cielo nuevo, una tierra nueva y una nueva Jerusalén (Ap 21:1-4).
Propósitos y tema
Sofonías escribió con tres propósitos, relacionados todos con su tema, el Día del Señor.
• Primero, escribió para advertirle a Judá de un juicio inmediato, a menos que se arrepintieran.
• Segundo, escribió para advertir de un juicio futuro, al final del tiempo. En ese Día del Señor, Dios
juzgaría a todas naciones.
• Tercero, escribió para prometer a los judíos que llegaría el día cuando Dios restauraría a su pueblo.
• En el Antiguo Testamento, da a conocer más que otros sobre el Día del Señor.
• Registra mucho en cuanto al tiempo cuando Dios restaurará a su pueblo (Sof 3:9-20).
• Los escritores del Nuevo Testamento hacen referencia de él en cuanto al Día del Señor
Hageo.
Hageo, Zacarías y Malaquías, son del período del postexilio. Es decir, que llegaron después de los 70
años de exilio o cautiverio en Babilonia. Su nombre se menciona nueve veces en este libro, y dos veces
en Esdras (Esd 5:1; 6:14). Hageo ministró al primer grupo de judíos que volvió a Jerusalén. Recuerde
que los judíos regresaron a su patria en tres etapas. La palabra del Señor vino a Hageo cuatro veces en
el año 520 a.C. Por lo tanto él predicó cuatro mensajes en 4 meses.
El primer grupo de judíos echó los cimientos para el nuevo templo en el año 536 a.C. (Esd 3:8-10).
Había gran entusiasmo, pero pronto, los samaritanos y otros se opusieron a los judíos. El resultado fue
que el trabajo en el templo se detuvo en el año 534 a.C. La gente perdió todo interés en la casa de
Dios, y en vez de eso, se pusieron a trabajar en la construcción de sus propias casas. Por los siguientes
16 años no trabajaron más en el templo. Entonces, Hageo y Zacarías, un profeta más joven,
comenzaron a alentar al pueblo a reconstruir el templo. Cuatro años más tarde terminaron el templo y
lo dedicaron en los años 517/516 a.C. (Esd 4–6).
La visión de Daniel de las 70 semanas tuvo lugar en el año primero de Darío, el hijo de Asuero (Dn
9:1, 539-538 a.C.). Este fue aproximadamente el tiempo cuando Zorobabel guió al primer grupo a
Jerusalén. Cerca de 19 años después, la palabra del Señor vino a Hageo en Jerusalén. Esto ocurrió en el
año segundo de Darío (Hag 1:1). Observe que el Darío mencionado en Daniel 9:1 no es el mismo Darío
mencionado en Hageo 1:1. Hubo varios reyes llamados Darío. El Darío de Hageo 1:1 es el rey Darío
Histaspis quien reinó sobre Persia desde el año 522 a 486 a.C. Este rey Darío también se menciona en
Esdras 5 y 6. Cada uno de los cuatro mensajes de Hageo tiene en su introducción la frase: “vino palabra
de Jehová” (Hag 1:1; 2:1; 2:10; 2:20). Hageo reprendió a los judíos, pues ellos vivían en casas con
paredes de panel de madera, mientras la casa de Dios estaba en ruinas (Hag 1:4). Hageo les dijo dos
veces: meditad bien sobre vuestros caminos” (Hag 1:5, 7). A causa de sus malos caminos, Dios les había
quitado sus bendiciones (Hag 1:6, 9-11).
Algunos de los judíos más ancianos habían visto el templo de Salomón antes que los soldados de
Babilonia lo destruyeran. Después de 70 años en Babilonia, estos judíos ancianos todavía recordaban
todo el oro, la plata y la belleza que había tenido una vez el templo de Salomón. Pero Hageo les
recordó una gran verdad. Lo más valioso en el templo no era el oro, sino Dios. Los judíos en el tiempo
de Jesús tenían un problema similar ya que le daban más valor al templo que al Dios que lo llenaba con
su presencia (Mt 23:16-21).
La santidad no se puede transmitir de un objeto a otro (Hag 2:10-12). Una persona no llega a ser
santo por tocar un objeto santo como una ofrenda o una cruz. Una persona enferma no puede sanarse
simplemente por tocar a una persona sana. En contraste, la enfermedad y la inmundicia se esparcen al
tacto. Una persona puede contagiar muchas enfermedades por tocar a un enfermo. Un ejemplo es la
lepra. Según la Ley, al tocar a una persona inmunda, se contagiaba de la inmundicia (Hag 2:13-14).
Entonces, ¿cuál era la lección de Hageo? Es fácil llegar a ser pecador por vivir en el mundo, pero los
judíos no podían llegar a ser santos por tocar la tierra santa de Israel. La santidad viene del corazón.
Los judíos habían puesto a Dios en primer lugar al reedificar el templo. Su arrepentimiento y sus
acciones los habían hecho santos una vez más. Así que Dios prometió bendecirlos (Hag 2:15-19).
Hageo recibió dos mensajes de Dios en el mismo día (Hag 2:10, 20). Por segunda vez, Dios le recalcó
que Él haría temblar los cielos y la tierra (Hag 2:6, 21). Esto sucederá cuando Jesucristo regrese (Ap
19:11-21). Hageo profetizó que Zorobabel sería como el anillo de sellar de Dios. El rey usaba un anillo
que era un sello oficial, el cual presionaba con cera caliente sobre un decreto. Así dejaba una imagen
del anillo marcada en la cera y esto demostraba que el rey lo había sellado. Así, el anillo de sellar de un
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rey tenía gran autoridad. Era como una firma. Hageo prometió que un día Zorobabel tendría gran
autoridad, como un anillo de sellar. Un anillo de sellar también tení otro uso. Era para hacer una
promesa o garantía de pago completo. De esta manera, Zorobabel también se podía comparar a un
anillo de sellar, porque él era la garantía de que el Mesías vendría. ¿Cómo? Jesús era descendiente de
Zorobabel (Vea Mt 1:12-13).
Propósito y tema
El tema de Hageo es la reconstrucción del templo. En relación a este tema, él profetizó por dos
razones.
Primero, para animar a Zorobabel, el gobernador de Judá, y a Josué el sumo sacerdote a dirigir a los
judíos en la reconstrucción del templo.
Segundo, para alentar a los judíos a reconstruir el templo y así recibir las bendiciones de Dios.
• Esta fue la primera profecía clara en Judá después del cautiverio en Babilonia.
• Es muy corto, con sólo treinta y ocho versículos. El único libro más corto que éste en el Antiguo
Testamento es Abdías.
• Alguna forma de la frase “Así dice Jehová de los ejércitos” aparece numerosas veces en el libro.
• Hageo 2:6-9 es una de las profecías más audaces en el Antiguo Testamento sobre el Día del Señor.
Zacarias.
Hijo de Berequías (Zac 1:1). Como Jeremías y Ezequiel, él era sacerdote y profeta. Zacarías era levita
y la cabeza de la familia sacerdotal de Iddo (Zac 1:1; Neh 12:16). Nació en Babilonia y viajó a Jerusalén
con el primer grupo que regresó. Recuerde que esto sucedió en el año 538 a.C., con la dirección de
Zorobabel y Josué, el sumo sacerdote.
Zacarías ministró con Hageo, pero era mucho más joven. Esdras 5:1 afirma que estos dos profetas
inspiraron a los judíos para reedificar el templo. Así que el contexto histórico de Zacarías 1–8 es igual al
de Hageo. Siendo aún joven profetizó con Hageo en los años 520-518 a.C. (Zac 2:4).
Pero parece que ya era un anciano cuando escribió Zacarías 9–14, aproximadamente en los años 480-
470 a.C. Todas las profecías de Zacarías ocurrieron en Jerusalén. El Nuevo Testamento nos cuenta que
Zacarías, el hijo de Berequías, fue asesinado “entre el templo y el altar” (Mt 23:35). Algunos piensan
que esto refiere al profeta Zacarías, hijo de Berequías (Zac 1:1). Otros piensan que Mateo 23:35 refiere
al Zacarías anterior que era sumo sacerdote (2 Cr 24:20-21).
Las visiones cuarta y quinta se relacionan con Josué, el sumo sacerdote. Ahora, Zacarías relaciona
esas dos visiones al Mesías venidero. Josué es un tipo o representante de Cristo. En Israel, el sumo
sacerdote y el rey eran dos personas distintas, con posiciones separadas.
Pero el Mesías sería Sacerdote y Rey. Los profetas tuvieron visiones de Cristo desde una gran
distancia. Ellos no sabían que habría dos venidas de Cristo. Los profetas nos recuerdan de un hombre
que pensaba que había visto una montaña a la distancia, pero al acercarse se dio cuenta de que había
dos montañas con un gran valle entre ellas. Desde lejos, las dos montañas se unen y parecen una sola.
Igualmente, hay un valle grande de tiempo entre las dos venidas de Cristo. Él vino primero como
Sacerdote, pero volverá como Rey (Is 53:10; Lc 24:26). Pero los judíos en el tiempo de Cristo esperaban
que el Mesías fuera Sacerdote y Rey a la vez.
El ayuno y la justicia social (Zac 7). La Ley exigía sólo un día de ayuno cada año: el Día de Expiación en
el séptimo mes. Los judíos habían agregado otro día de ayuno en el quinto mes, con el propósito de
recordar que el templo fue destruido. Ahora el templo estaba siendo reedificado y los judíos querían
saber si era necesario seguir guardando el día extra de ayuno (Zac 7:1-4).
El profeta les recordó una gran verdad. Todos los días, no simplemente los días de ayuno o fiesta,
deberían honrar al Señor. En otras palabras, no deberían separarse la adoración y oración de las
actividades diarias. Actuar con justicia, mostrar misericordia y amar unos a otros son cosas tan
importantes como el ayuno. Para Dios no tiene ningún significado si ayunaban un día, pero al día
siguiente ignoraban a los que sufren.
Las profecías sobre Israel y el Mesías (Zacarías 9–14). El Mesías vendrá como un Rey Pastor, pero será
rechazado (Zac 9–11). Los reyes de paz montaban asnos, pero los reyes de guerra montaban en
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caballos (Zac 9:9-10). En su primera venida, Jesús vino sobre un asno para traer paz. Él volverá sobre un
caballo blanco (Ap 19).
En el capítulo 11, Dios le mandó a Zacarías hacer los papeles de dos pastores.
Primero, Zacarías representó el papel de un buen pastor (Zac 1:1-7). El rebaño representa a Israel. Dios
dijo que los judíos estaban destinados a la matanza. ¿Por qué? Porque rechazarían a Jesús, el Buen
Pastor y Mesías (Zac 11:4, 7-8). En el Nuevo Testamento, Judas vendió a Jesús por treinta piezas de
plata. Mateo nos muestra que Zacarías 11:13, junto con unos versículos en Jeremías, se refieren a
Cristo (Mt 27:3-10).
Segundo, después de que Zacarías representó el papel del buen pastor, actuó como un pastor necio.
Zacarías 12:1-9 describe cómo Dios protegerá a Israel y juzgará a sus enemigos. En medio del peligro
y los tiempos difíciles, Dios derramará un espíritu de gracia y arrepentimiento. Es decir, Dios abrirá sus
ojos espirituales y les hará darse cuenta de que ellos crucificaron a su Mesías.
Entonces, muchos se arrepentirán de sus pecados, uno por uno, y recibirán a Cristo como Salvador y
Señor (Zac 12:10-14). Como resultado, quedarán limpios de sus pecados, de la misma manera como en
la actualidad, los pecadores son limpios (Zac 13:1; 1 Jn 1:7,9).
El día viene cuando todos los falsos profetas tendrán vergüenza y estarán silenciosos (Zac 13:2-6).
Negarán que alguna vez profetizaron y mentirán sobre cualquier cicatriz que tengan. Recuerde que los
falsos profetas frecuentemente se cortaban para agradar a sus dioses (1 R 18:28).
Zacarías 13:8-9 quizás se refiere a la Tribulación, la semana 70 de Daniel. Zacarías 14:1-20 describe
los últimos tiempos y el regreso de Cristo. El Anticristo aparecerá para ganar una victoria sobre
Jerusalén. Pero al fin, Cristo lo destruirá en la batalla de Armagedón (Zac 14:12-15; Ap 16:16; 19:11-
21). Cuando Cristo venga, partirá el Monte de Olivos en Jerusalén (Zac 14:4). Reinará sobre la tierra por
1.000 años. Sin embargo, algunos lo adorarán solamente porque si se niegan a hacerlo no tendrán
lluvia (Zac 14:16-19). De esta manera comprendemos por qué habrá una gran rebelión al final de los
1.000 años (Ap 20:7-10).
Durante los 1.000 años que Cristo reine sobre la tierra, todas las cosas y todas las personas serán
santas es decir, apartadas para el servicio del Señor.
Zacarías 1:7-17. El jinete entre los mirtos; Las otras naciones estaban seguras y en reposo, pero Judá
sufrió por 70 años y después sufrió de hambre, por el tizoncillo y el granizo (Hag 1:9-11; 2:15-17). Dios
juzgará a las otras naciones y restaurará a Judá.
Zacarías 1:18-21 2. Los cuatro cuernos y los cuatro carpinteros; Los cuatro cuernos probablemente
representan a Egipto, Asiria, Babilonia y Media y Persia. Estos esparcieron a Judá, a Israel y a Jerusalén.
Los cuatro carpinteros representan los que juzgaron y castigaron a los cuatro cuernos.
Zacarías 2. Un varón mide a Jerusalén; Dios restaurará totalmente a Judá. Él vivirá entre los judíos, y
también muchas naciones más vendrán a ser su pueblo.
Zacarías 4. El candelabro de oro y los dos olivos; Los dos olivos eran símbolos de combustible
inagotable (aceite de oliva) para las lámparas. El aceite fluía en un depósito que tenía siete tubos
pequeños por los cuales el aceite corría hacia las siete lámparas. Del mismo modo, el Espíritu Santo
fluía a través de Zorobabel y Josué para dar poder a otros. Dios quería que los judíos fueran luces para
las naciones.
Zacarías 5:1-4. El rollo que vuela; Los pecadores serían castigados y sacados de Judá. Asimismo, Dios
ha de juzgar a los pecadores dondequiera que Él los encuentre.
Zacarías 5:5-11. La mujer en el efa; El pecado y la maldad de Israel serían expulsados. Una tierra
pecadora como Babilonia era un lugar apropiado para enviar la maldad (Ap 17–18). El gran avivamiento
por medio de Esdras y Nehemías limpió a Israel de gran pecado. Para ser santo un lugar, debe sacarse
el pecado.
Zacarías 6:1-8. Los cuatro carros; Dios envió a sus ángeles de guerra y juicio contra las naciones
enemigas. El alazán rojo representa la guerra; el negro es por el hambre y la muerte; el blanco es por la
conquista; y el overo rucio es por la pestilencia. El juicio sobre Babilonia hizo descansar a Dios.
• Zacarías se conoce por sus numerosas profecías sobre el Mesías. Sólo Isaías, que contiene 66
capítulos, profetizó más veces sobre el Cristo venidero.
• De los Profetas Menores, Zacarías tiene las profecías más específicas y completas sobre los postreros
tiempos.
• Con desdén audaz, Zacarías profetiza sobre el Mesías vendido por 30 piezas de plata: “hermoso
precio con que me han apreciado” (Zac 11:13). Las escrituras como éstas son sarcasmo divino.
• La profecía del Mesías como un gran Rey Guerrero se destaca en el Antiguo Testamento (Zac 14).
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
Malaquias.
Malaquías, que significa “Mi mensajero” (Mal 1:1). Es probable que Malaquías sea el nombre del
profeta, y no simplemente un título que él eligió. Sabemos poco sobre él, pero es claro que no enfoca
su atención en el mensajero sino en el mensaje de Dios. Que posiblemente escribió cerca de los años
430 o 420 a.C., 100 años después de que el primer grupo de judíos volvió de Babilonia.
En el año 538 a.C., el primer grupo de judíos volvió desde Babilonia. Los 70 años de exilio habían
pasado. Cuando llegaron a Jerusalén, ellos comenzaron a reedificar el templo. Los samaritanos se
opusieron al trabajo, y pronto los judíos se desalentaron y abandonaron la obra. Durante 16 años no se
escuchó ni el sonido de un martillo en el templo. Entonces Hageo y Zacarías comenzaron a profetizar y
a alentar al pueblo. Comenzaron el trabajo nuevamente, y después de 4 años completaron la obra en
el templo el año 516 a.C. Zacarías profetizó que la gloria del templo de Zorobabel sería mayor que la
gloria del templo de Salomón.
En el año 457 a.C., Esdras llegó de Babilonia a Jerusalén con varios miles de judíos más. Desarrolló la
adoración en el templo y enseñó la ley de Moisés.
En el año 444 a.C., 13 años después de la llegada de Esdras, Nehemías llegó a Jerusalén desde Persia,
para ayudar a reconstruir los muros. Como nuevo gobernador, Nehemías dirigió a la gente a ayudar a
los pobres, y puso fin a los matrimonios mixtos. También guió al pueblo a honrar el día de reposo y
pagar sus diezmos y ofrendas (Neh 10:37-39).
En el año 432 a.C., Nehemías volvió a Persia. Mientras estuvo lejos, los judíos volvieron a sus caminos
pecaminosos. Luego, Nehemías regresó a Jerusalén (Neh 11–13). Se indignó al encontrar que los judíos
no pagaban sus diezmos y profanaban el día de reposo, se casaban con extranjeros nuevamente y los
sacerdotes eran corruptos (Neh 13:7-31). Malaquías condena varios de estos mismos pecados (Mal
1:6-14; 2:14-16; 3:8-11). Así que parece que Nehemías y Malaquías ministraron durante el mismo
tiempo. Malaquías fue probablemente el último profeta de los tiempos del Antiguo Testamento.
(Mal 1:2) Recuerde que estos judíos habían regresado de Babilonia a Jerusalén (quizás en el año 457
a.C.). Muchos de ellos habían nacido durante los 70 años de cautiverio en Babilonia. Durante todos
esos años, no sintieron que Dios los amaba de una manera especial. Además, a su regreso, sus
enemigos pelearon en su contra. Por lo tanto, podemos ver que tenían algunas razones para dudar del
amor de Dios.
Con todo, si hubieran mirado en la historia y el gran cuadro del pasado, habrían podido ver el amor
de Dios. El Señor había bendecido a Abraham, Isaac y Jacob (2000-1800 a.C.). Aun la disciplina que Dios
usó mostró que Él amaba a los judíos demasiado para ignorar su pecado (Pr 3:11-12; He 12:5-6).
Después de un tiempo de disciplina, Dios siguió demostrando su amor. Usó a reyes como Ciro, Darío y
Artajerjes para ayudar a los judíos a volver y reedificar (538, 457 y 444 a.C.). Mostró su amor dándoles
grandes líderes como Zorobabel, Esdras y Nehemías. Los amó enviándoles profetas como Ezequiel,
Daniel, Hageo, Zacarías y Malaquías.
En contraste, estaba Esaú y su nación de Edom. Dios había favorecido a Jacob y sus hijos más que a
Esaú. Pero recuerde que Dios eligió a los judíos para servir a todas las naciones trayéndoles la luz de la
verdad. Así que, al ver el gran cuadro, Dios amó a Jacob como un paso para amar a Esaú y a todas las
naciones.
El diezmo es una décima parte. Hombres espirituales como Abraham y Jacob diezmaron antes de la
Ley. Bajo la Ley, Dios exigió que su pueblo diera el diezmo de todos sus animales, cosechas, e ingresos
(Lv 27:30; Nm 18:21, 26; Dt 14:22-29). Ellos también daban numerosas ofrendas. Pagando sus diezmos,
una persona reconocía que Dios es dueño de todo. El propósito del diezmo era para sostener a los
ministros de Dios y al templo. En los días de Hageo y Malaquías, la gente llegó a ser avara y decidieron
guardar el diezmo en vez de sostener la obra de Dios. Hageo y Malaquías anunciaron que esta avaricia
llevó al trastorno financiero. Es decir, que en vez de ir hacia adelante, la gente egoísta retrocedió
financieramente (Hag 1:3-6; Mal 3:9-12). Para un estudio completo sobre los diezmos y ofrendas, vea
la Biblia de Estudio de Vida Plena, el artículo sobre Malaquías 3:10.
Los judíos se quejaron de que los pecadores prosperaban igual o más que la gente justa. Aun así,
muchos judíos se arrepintieron cuando Malaquías habló con ellos (Mal 3:16).
Propósitos y tema
Muchos judíos volvieron desde Babilonia a Judá. Hubo avivamiento bajo el liderazgo de Esdras y
Nehemías. Esdras murió y, más tarde, Nehemías fue llamado de nuevo a la ciudad de Susa en Persia. Al
encontrarse sin un gran líder espiritual, los judíos comenzaron a volver a sus viejos caminos. Malaquías
les escribió a los sacerdotes y al pueblo por tres razones:
• Para hacerles un llamado al arrepentimiento antes de que Dios llegara repentinamente para
juzgarlos.
• Para instarlos a salir del pecado de desobediencia, ya que éste bloqueaba el raudal de bendiciones de
Dios. El tema de Malaquías es que los judíos deben arrepentirse y obedecer para recibir el favor de
Dios.
• Usa el método de preguntas y respuestas. Quizás Malaquías escribió las preguntas que la gente le
hizo cuando él comenzó a profetizar en Jerusalén. Hay por lo menos veintitrés preguntas en Malaquías.
Profetas del Antiguo Testamento Maestro Juan José Gago B.
• Habla de uno que vendría en el espíritu de Elías. Después de Malaquías, la Biblia no registra ningún
profeta por 400 años. Entonces Juan vino preparando el camino para Jesús (Mal 3:1; 4:5-6).
BIBLIOGRAFIA