MONICION DE ENTRADA
Buenas noches hermanos, sean bienvenidos. Celebramos hoy la solemnidad de Jesucristo,
Rey del Universo. Las lecturas de hoy nos presentan a nuestro Rey en toda su humildad e
inmensa misericordia. Nuestro Rey es modelo de amor: es el Buen Pastor que conoce muy
bien su oficio; es el Juez que discierne y separa el amor del egoísmo. Nuestra tarea es tomar
en serio su mandamiento del amor. Seguros de la presencia de nuestro Rey y Pastor, aquí y
ahora en medio de nosotros, pongámonos de pie para celebrar la acción de gracias.
PRIMERA LECTURA
El profeta Ezequiel anima a su pueblo, en los momentos más tristes de su historia, con
palabras esperanzadoras, presentándoles a Dios como un Pastor bueno, que apacienta a sus
ovejas. Escuchemos.
SEGUNDA LECTURA
En la festividad de Cristo Rey, el texto que escucharemos de San Pablo reviste una
dimensión escatológica esperanzadora. La resurrección de Cristo y la nuestra son dos
realidades inseparables. Escuchemos.
EVANGELIO
El Evangelio nos ofrece una visión del juicio que tendrá lugar al final de la vida. A la espera
de la segunda venida del Señor, la comunidad de Mateo recibe una llamada de atención: la
actitud con los hermanos más pequeños es la medida que se utilizará en este juicio. De pie
• Las personas que estén debidamente preparadas para recibir la comunión hacen dos
filas al centro como símbolo de nuestro peregrinar hacia el cielo. Los demás pueden
tomar asiento participar del canto y hacer la comunión espiritual.
Demos gracias a Dios por la comunión recibida
Alma de cristo, santifícame
Cuerpo de cristo, sálvame
Sangre de cristo, embriágame
Agua del costado de cristo, lávame
Pasión de Cristo, confórtame
¡Oh, buen Jesús!, óyeme
Dentro de tus llagas, escóndeme
No permitas, que me aparte de ti
Del maligno enemigo, defiéndeme En la hora
de mi muerte, llámame
Y mándame ir a Ti. Para que con
tus santos te alabe. Por los siglos de los
siglos. Amen
Oración por las Vocaciones
¡Oh Jesús, Pastor eterno de las almas! Dígnate mirar con
ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada.
Seños, gemimos en la orfandad. Danos
vocaciones, danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la inmaculada Virgen María de Guadalupe, tu dulce y Santa Madre.
¡Oh Jesús danos sacerdotes y religiosos santos según tu corazón! Amen
Oración por la paz
“Seños Jesús, tu eres nuestra paz, mira nuestra patria dañada por la violencia y dispersa por
el miedo y la inseguridad. Consuela el dolor de quienes sufren da acierto a las decisiones de
quienes nos gobiernan toca el corazón de quienes olvidan que somos hermanos y provocan
sufrimiento y muerte, dales el don de la conversión. Protege a las familias, a nuestros niños,
adolescentes y jóvenes, a nuestros pueblos y comunidades. Que, como discípulos
misioneros tuyos, ciudadanos responsables, sepamos ser promotores de justicia y de paz,
para que en ti, nuestro pueblo tenga vida digna.
María, Reina de la paz, ruega por nosotros”
De pie