Cultura Material
La cultura material se puede revisar desde distintos ángulos, en este ensayo se
analizará desde el valor simbólico y cultural que se le da a los objetos. Se abordan
dos puntos de vista: objetivo y subjetivo. Sin embargo, antes de desarrollar la
anterior propuesta, es necesario, revisar algunos conceptos elementales que
aclararán su campo de acción. Entonces se debe empezar por lo que se entiende
como objeto, este podría definirse como la percepción sensorial unitaria de un bien
material que se compone de uno o más elementos producidos con un determinado
fin, el objeto como centro esencial de la sociedad parte de la idea del diseño de
artefactos que de forma alguna tienen un propósito, y, que gracias a ellos ayudan al
progreso ya sea de una manera física o emocional.
Por otra parte, se debe comprender lo que es la cultura, esta se definiría como
conjunto de costumbres que nacen a partir de interacciones sociales que se
transmiten mediante tradiciones en las diferentes sociedades. La diversidad cultural
aborda todo tipo de comunidades que gracias al paso del tiempo se han instaurado
con identidad y personalidad, y que generación tras generación se han vuelto más
intrínsecas de cada una, caracterizadas por sus propios integrantes quienes las
mantienen vivas, sin embargo, no es una cadena infinita y de alguna u otra forma su
cultura queda impregnada en los objetos históricos.
Uniendo estos dos conceptos damos lugar a la cultura material, una serie de
bienes muebles concebidos y diseñados por las comunidades con el fin de darle un
propósito ya sea funcional, estético o emocional. Estos objetos adquieren un valor
adicional debido a su significativa contribución en la formación y consolidación de
las bases culturales que recordamos hoy como fundamentales para nuestra
identidad actual. Hoy en día rendimos culto y proporcionamos un valor simbólico a
dichos objetos por su cualidad de ser únicos, ya que por su propia naturaleza de
haber sido usados en el pasado expresan un valor añadido. Como se dijo con
anterioridad hay dos grandes campos de valor que percibimos en los objetos: el
valor objetivo y el valor subjetivo.
El primero se refiere al patrimonio económico que el bien representa, su tasación
para un sistema de intercambio donde el propósito, ley de oferta y demanda y otras
cuestiones elementales del objeto determinan su valor, y son comercializadas de
manera común. El valor emocional y simbólico no tiene cabida aquí, los objetos se
tratan como reemplazables, y su utilidad está representada en las capacidades
como herramienta de trabajo.
El segundo comprende el simbolismo que cada individuo le impregna a cualquier
objeto en cuestión; la emocionalidad y la vivencia hacen parte del valor cultural y la
importancia que cada sociedad concentra para volverlo patrimonio cultural. En este
sentido, el arte representa el ejemplo más importante que encierra esta categoría,
Daniel Christopulos Cespedes
el arte como parte importante de la sociedad inmortaliza las costumbres que tanto
tiempo han tardado en crear y heredar, como piezas únicas, se le atribuye un valor
extra dado que se percibe exclusividad.
No obstante podemos decir que los objetos de común comercio tienen
significados históricos, por ejemplo: si nos ponemos a observar una rueda como lo
podría ser de un carro, bicicleta o patineta nos damos cuenta que su significado está
delimitado por su importancia como invento para la evolución de la sociedad. Para
entender la trascendencia que tiene dicho invento nos remontamos a Mesopotamia
donde se tiene el primer registro de la construcción de una rueda para facilitar el
trabajo de transportar cargas pesadas. Algunas de las primeras ruedas encontradas
por la sociedad moderna, se encuentran en museos, no precisamente por su valor
de peso en materia, si no por su valor como invento que ayudó la construcción del
mundo en el que hoy en día vivimos.
Frente a otros objetos puramente simbólicos podemos encontrar el arte barroco
el cual trasciende las barreras del tiempo, y representa la realidad social que se
vivía en España e Italia, aunque no tiene un propósito de utilidad, la representación
de dichas obras evoca sentimientos de identidad que trascienden en el alma del
individuo.
En este análisis la cultura material no sólo refleja nuestras tradiciones y
costumbres, sino que también contribuye a su preservación y transmisión. Ya sea
una antigua rueda que simboliza la ingeniería e innovación de la humanidad o una
obra de arte barroco que nos conecta con la esencia de una época pasada, los
objetos trascienden su materialidad para convertirse en testimonios vivos de nuestra
identidad y nuestra herencia cultural.
En conclusión, la cultura material es un terreno donde los objetos adquieren vida
propia al convertirse en símbolos y testigos de la evolución de nuestras sociedades
a lo largo del tiempo. Estos objetos, ya sean herramientas cotidianas o expresiones
artísticas elaboradas, llevan consigo una carga dual de valor: el valor objetivo, que
se refleja en su utilidad y su contribución al progreso material, y el valor subjetivo,
que reside en las emociones e identidades que atribuimos a ellos. Esta riqueza de
significados y experiencias se fusiona en la cultura material, donde los objetos se
convierten en portadores de nuestra historia y de nuestra diversidad cultural.
Daniel Christopulos Cespedes
Citas Bibliográficas
Cultura y Cultura Material – Revista Progresivo – Fundación Universitaria
Bellas Artes Medellín. (2020, 10 noviembre).
[Link]
Barroco. (s. f.). HA! [Link]
Colaboradores de Wikipedia. (2023). Rueda. Wikipedia, la enciclopedia libre.
[Link]
Daniel Christopulos Cespedes