TEMA N°9: ECONOMIA POLITICA PARA LA VIDA
¿Cuál es la oferta de productos que en las tiendas y/o mercados se
exhiben?
¿Qué tipo de productos presentan mayor marketing comercial en las
calles, los mercados y/o las tiendas?
¿Qué productos son de consumo masivo por parte de las personas?
¿Cuál es la relación de precios entre los productos nacionales y
extranjeros?
¿Bajo qué condiciones se comercializan los productos locales o de la
región?
1. La economía de mercado en el contexto global
La economía mundial, regional y local han estado marcados por un una visión colonialista
y evolucionista de la economía y la realidad, pero sobre todo por determinadas teorías de
la modernidad y el desarrollo y es justo desde esta perspectiva que se posicionó una visión
de desarrollo, el cual ordena el mundo entre países centrales y países periféricos, países
modernos y países pre modernos, entre países desarrollados y países sub-desarrollados,
en definitiva entre países del primer mundo y países del tercer mundo.
En otras palabras, el mundo era organizado a partir de una única visión del mundo, donde
los países periféricos y del supuesto tercer mundo deberían replicar e implementarlas
políticas sociales, culturales y económicas del primer mundo si querían salir de su
subdesarrollo. Esta es la lógica y forma de pensar de los supuestos “países desarrollados”;
la única vía de desarrollo, es seguir sus acciones y la ruta de su desarrollo; estas
contradicciones e incoherencias con la realidad, nos ayudan a repensar y plantear el
horizonte de transformación de nuestra realidad, a partir de nuestros problemas,
necesidades y potencialidades articulado al proyecto de Estado.
En la actualidad, problemáticas como la contaminación ambiental, contaminación minera,
descertificación de los suelos, deshielo de los glaciares, inviernos más crudos, incendios
forestales, inseguridad social, crimen organizado, emergencias sanitarias como dengue,
zika, malaria, enfermedades cardiacas y respiratorias, reproducción de una violencia
estructural y mercantil, cambio climático, sequías, inundaciones, narcotráfico, trata y tráfico
de seres humanos, etc., etc. nos muestran las limitaciones, las contradicciones, las
inequidades del sistema capitalista y neoliberal.
La crisis que vive la humanidad es un reflejo de la crisis del sistema capitalista y neoliberal,
donde el libre mercado define arbitrariamente, a partir de sus intereses, el rumbo de la
humanidad, la naturaleza y la vida, lo cual nos desafía a repensar.
Desde esta perspectiva pensar en una economía de la vida, plantea como primer desafío
empezar a cuestionar y desmitificar las visiones hegemónicas en torno al desarrollo y la
economía de mercado impuestas a lo largo de nuestra historia humana. Ya que en “las
últimas décadas del siglo XX fueron testigo de un cambio dramático en el curso de la
humanidad. A medida que los “problemas modernos” se fueron transformando en
verdaderas amenazas globales sobre la existencia misma del planeta y la sobrevivencia de
los seres humanos la exclusión económica y social, la subversión de las relaciones
humanas, la destrucción del medio ambiente; en esa misma medida se afianzaba un
pretendido pensamiento único, ciego ante tales amenazas y ebrio de un eficientísimo
abstracto fundado en el mercado, el laboratorio y la racionalidad medio-fin.” (Hinkelammert,
2006: pág. 13)
Hoy, pensar en una economía para la vida, pasa por pensar en lo que somos y lo que es
necesario producir para reproducir la vida. Una Economía para la Vida y cuando hablamos
de “vida” nos referimos a la vida real de los seres humanos reales, no a la vida imaginaria
e invertida de las teorías económicas neoclásica y neoliberal (y de la tradición positivista en
general).
Una Economía para la Vida se debe ocupar de las condiciones que hacen posible esta vida
a partir del hecho de que el ser humano es un ser natural, corporal, necesitado (sujeto de
necesidades). Se ocupa, por tanto, particularmente, de la reproducción de las condiciones
materiales (biofísicas y socio-institucionales) que hacen posible y sostenible la vida a partir
de la satisfacción de las necesidades y el goce de todos, y por tanto, del acceso a los
valores de uso que hagan posible esta satisfacción y este goce; que hagan posible una vida
plena para todos y todas” (Hinkelammert, 2006: pág. 19).
2. La necesidad de pensar desde una economía para la vida.
¡El sentido de la vida es vivirla!
Lo primero en la vida del ser humano, no es la filosofía, no es la ciencia, no es el alma, no
es la sabiduría, no es la búsqueda de la felicidad, no es el placer, no es la reflexión sobre
Dios; es, la vida misma. Toda libertad, toda filosofía, toda acción, toda relación con Dios,
presupone el estar vivo. Presupone por tanto, la posibilidad de la vida, en cuanta vida
material, concreta, corpórea, y esta posibilidad de la vida presupone el acceso a los medios
para poder vivir: Me quitan la vida al quitarme los medios que me permiten vivir. (W.
Shakespeare)
En nuestra sociedad actual está reapareciendo una cultura del heroísmo del suicidio
colectivo, una cultura de la desesperanza, que se basa en la tesis de que no hay alternativa
frente a las amenazas globales que hoy socavan la sociedad mundial y al mismo planeta:
la desigualdad y la exclusión social creciente, la crisis ecológica y la crisis de las relaciones
humanas. Estas crisis están íntimamente relacionadas con la negación del sujeto humano
en cuanto sujeto corporal, viviente, y son producto de una sacralización de las relaciones
sociales de producción.
Actualmente en la ideología neoliberal; aunque hoy por hoy, el mito del progreso técnico
infinito y la negación y aplastamiento de cualquier alternativa, asume la forma de una
política de totalización del mercado; por eso nuestro énfasis en su crítica. La afirmación
ciega del mercado total (fundamentalismo del mercado), implica de hecho el suicidio
colectivo de la humanidad y el heroísmo correspondiente es el camino para aceptarlo.
Es la pretensión de transformar el mercado en la principal, e incluso en la única, relación
social institucionalizada; sometiendo, anulando y destruyendo al resto de instituciones y
relaciones sociales (y por ende al mercado mismo, que depende de aquellas). Frente a
estas amenazas globales (vectores centrales de la llamada globalización), la humanidad
deberá ante todo (¿o no?), reafirmar con absoluta decisión la opción por la vida. Esta es la
primera condición para que puedan surgir las alternativas frente al mercado total y la
percepción de su necesidad frente a tales amenazas.
No obstante su presencia en toda la historia humana, la disyuntiva de la orientación del ser
humano y de su acción social, sea hacia la vida o hacia la muerte, adquiere dimensiones
especiales desde el surgimiento mismo del capitalismo, ya que bajo la primacía de las
relaciones sociales mercantiles, los nexos corporales y subjetivos entre los seres humanos
aparecen como relaciones materiales entre cosas, al tiempo que la relación material entre
las cosas es vivida como una relación social entre sujetos vivos.
Es la teoría del fetichismo de Marx: los seres humanos se transforman en cosas y las cosas
en sujetos animados. El ser humano ya no decide su actuación como sujeto autónomo, sino
que son las mercancías, el dinero, el capital, transformados en sujetos sociales, los que
deciden sobre la vida y la muerte de todos los seres humanos. Los objetos adquieren vida
y subjetividad, que es la vida y subjetividad de los seres humanos, proyectada en los
objetos. Por lo tanto, la orientación hacia la vida o hacia la muerte en una sociedad de este
tipo, no puede ser analizada como un problema puramente “subjetivo” o casual, ligado a la
buena o mala voluntad de las personas y a sus reglas morales; pero tampoco en los
términos simples y mecánicos de una “estructura económica determinante de la
consciencia”; sino que es el problema de una determinada espiritualidad institucionalizada
en la organización material de las relaciones sociales entre los seres humanos
3. La economía hoy en el Estado Plurinacional: el Modelo Económico, Social,
Comunitario y Productivo
Un modelo económico implica una forma de organizar la producción y la distribución,
por lo tanto, una forma de organizar las relaciones sociales de producción. En la
historia de la humanidad han existido varios modelos económicos bajo distintos
modos de producción que han establecido relaciones sociales también distintas;
asimismo, estas relaciones alrededor de lo productivo determinan la forma en que
las sociedades se organizan en los aspectos jurídico, religioso y cultural.
No es la pretensión del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, ingresar
directamente al cambio del modo de producción capitalista, sino, sentar las bases
para la transición hacia el nuevo modo de producción socialista. Ahora bien, un
modelo económico es el que define cómo se generan y se distribuyen los
excedentes económicos. Una sociedad es sostenible en el tiempo cuando la
generación de excedentes se dirige a la satisfacción de necesidades actuales
y futuras a través de la distribución de este excedente en la sociedad, cuando los
excedentes no satisfacen la necesidad colectiva, entonces es preciso redistribuirlos
en función de la necesidad social.
En el modelo neoliberal el excedente se generaba de la plusvalía (aumento del
valor) del trabajador, cuya explotación consistía en la prolongación de horas de
trabajo y la reducción de derechos. Ése excedente también se producía por la
explotación de los recursos naturales en manos de las transnacionales y el sector
privado quienes se apropiaban de este excedente para sus beneficios, haciendo
mínimas transferencias al Estado para que éste, a su vez, encare las tareas sociales
como educación y salud.
Por tanto, la generación de excedente y su distribución no era equitativa, no había
buena distribución del ingreso y eso empezó a generar problemas sociales que, en
última instancia, son problemas económicos, pues, cuando se resuelven estos
problemas económicos se eliminan gradualmente los problemas sociales.
Lo que ocurre en Europa en este momento, por ejemplo, es una movilización social
causa de problemas económicos; ahí, supuestamente, había distribución equitativa
del ingreso; sin embargo, ahora surgen problemas porque a la población se le está
quitando derechos adquiridos: se sube la edad de jubilación, se reduce salario a los
empleados públicos, se quita la capacidad al Estado para invertir; es decir, se
modifica la distribución del ingreso con los consiguientes problemas sociales.
3.1. Un modelo de transición
Éste es un modelo de transición hacia el socialismo, en el cual gradualmente se irán
resolviendo muchos problemas sociales y se consolidará la base económica para
una adecuada distribución de los excedentes económicos.
En ningún momento se pensó en construir el socialismo de inmediato, el propio
Carlos Marx cuando habla de la Comuna de Paris y Lenin, dan elementos que
explican por qué no se puede realizar el tránsito mecánico del capitalismo al
socialismo, hay un periodo intermedio, es el que se tiene en mente con el Modelo
Económico Social Comunitario Productivo en Bolivia, es decir, empezar a construir
una sociedad de tránsito entre el sistema capitalista generando condiciones para
una sociedad socialista.
3.2. El diagnóstico
Para entender el nuevo modelo se debe partir del diagnóstico del sistema capitalista
que desde el 2005 ya experimentaba un agudo desgaste expresado en cuatro crisis:
energética, alimentaria, climática y financiera; a las que recientemente se añadió la
crisis de políticas macroeconómicas.
La crisis energética se observa en el incremento y la volatilidad de precios del
petróleo y gas natural, repercutiendo así en los costos de la energía eléctrica. Esta
crisis golpeó con dureza a los países más grandes del mundo muestra de ello son
los apagones en las grandes capitales como Nueva York y París; esto constituye
una muestra del elevado consumo de energía de los países desarrollados, en
contraste con la insuficiente capacidad de generación de energía en esos países.
Frente a ello, está la gran potencialidad que tienen los países de Sudamérica, por
ejemplo, de generar energía, aunque no tienen el mismo nivel de demanda.
Este panorama se observa en las fotografías nocturnas, tomadas por el satélite, del
planeta tierra, donde se ve que el hemisferio Norte está sumamente iluminado,
mientras que el hemisferio sur se encuentra prácticamente a oscuras, sólo las
grandes ciudades, como Río de Janeiro, Buenos Aires, Caracas, se encuentran
iluminadas, el resto de la región sudamericana y el continente africano están
prácticamente en tinieblas.
Esta creciente demanda de energéticos en los países desarrollados junto al
agotamiento de los yacimientos y reservas de gas y petróleo en el mundo, obligó a
varios países industrializados a buscar fuentes alternativas de generación de
energía, entre las que se incluyó la nuclear. Sin embargo, esta última está siendo
revisada luego de los últimos acontecimientos en Japón.
La crisis alimentaria ya se advirtió en 2005, cuando en el plan de Gobierno del MAS
se propuso la seguridad alimentaria. La producción de alimentos se tornaba
insuficiente en el mundo por la demanda creciente de comestibles, especialmente
en Asia, y la disminución de las tierras cultivables agropecuarias en el planeta. A
ello se suma el cambio originado por la crisis energética donde algunos países
destinaban gran parte de su territorio a la producción de biocombustibles, es decir,
alimentos para las máquinas, en lugar de alimentos para las personas.
La tercera crisis del capitalismo es la crisis climática. Los organismos
internacionales la han denominado: “cambio climático”, pero en realidad se trata de
en una crisis climática generada por el recalentamiento de la tierra como efecto de
la desordenada producción, consumo y la depredación de los recursos naturales
por los países desarrollados y las transnacionales en detrimento de la ecología y
del medio ambiente en el mundo.
De ahí surgen fenómenos climáticos como El Niño, La Niña, ciclones, sismos y
terremotos que se han agudizado a nivel mundial en los últimos años. Es por ello
que, por ejemplo, en Bolivia se registran temperaturas elevadas y bajas que nunca
se habían registrado focos de calor que se convierten en incendios, sequías como
las registradas en el Chaco, entre otros.
La cuarta crisis del sistema capitalista es la crisis financiera, la denominada burbuja
financiera de Wall Street que deriva en una serie de quiebras bancarias,
especialmente por el uso de instrumentos derivados muy imaginativos que se
escaparon del control. En 2008 se rompe la burbuja que se venía inflando desde
hace 15 años en Estados Unidos. Las políticas económicas desacertadas y una
mala supervisión del sistema financiero de este país hicieron que esta situación se
exacerbe aún más hasta llegar a un punto de crisis financiera que no da indicios de
terminar porque ahora tiene sus repercusiones en Europa, produciendo cambios
también a nivel mundial.
Se produjo entonces una crisis de desconfianza en la sociedad, sobre todo lo que
se había construido en el sistema capitalista y sobre el papel del mercado:
Las movilizaciones sociales están en Europa, las crisis fiscales y de endeudamiento
están en los países desarrollados, no en los países pequeños. Las políticas fiscales
restrictivas que se derivan en el aumento de la edad de jubilación ahora se dan en
Europa, no en América Latina, todo esto es reflejo de la crisis financiera.
Actualmente se vive en un modelo capitalista senil, viejo, que no está dando
respuestas a las crisis que sufre el mundo. De ahí deriva la quinta crisis: la crisis de
políticas macroeconómicas que se evidencia por la profunda crisis de respuestas,
de políticas económicas capitalistas a los problemas del propio capitalismo.
En economía se conocen dos grandes corrientes de la política económica de la
concepción ortodoxa capitalista: los monetaristas y los keynesianos. Ambas teorías
carecen de respuestas a estas crisis del capitalismo. Hoy, el keynesianismo se puso
a prueba; el presidente de EEUU, Barack Obama, en su gestión, se puso la
camiseta de John Maynard
Keynes y empezó a aplicar sus recetas económicas, pero, lamentablemente para
los norteamericanos la crisis aún continúa, el desempleo aún es elevado y la
recesión es aguda en el propio EEUU.
Las políticas monetaristas también se pusieron en práctica y fracasaron porque
éstas políticas en el pasado fueron el punto fundamental del neoliberalismo en
varios países de América Latina que, poco a poco, han sido erradicados.
Sin embargo, estas crisis del capitalismo son oportunidades para los bolivianos,
puesto que el país cuenta con los recursos naturales para convertirse en un gran
productor de energía y alimentos, las dos grandes debilidades del sistema
capitalista. Esa debería ser la estrategia del país para enfrentar este problema, sin
descuidar a los otros sectores de la economía.
3.3. Cómo funciona el modelo
El Modelo Económico Social Comunitario Productivo identifica dos pilares: el sector
estratégico que genera excedentes y el sector generador de ingresos y empleo. El
modelo identifica cuatro sectores estratégicos que tiene Bolivia para generar
excedentes económicos para los bolivianos: hidrocarburos, minería, electricidad y
recursos ambientales.
Son los viejos y tradicionales sectores de los que ha vivido el modelo primario
exportador. No puede cambiarse el país de la noche a la mañana, tiene que haber
una estrategia que está plasmada en este modelo para salir de ese circuito negativo.
Entre los sectores generadores de ingreso y empleo están la industria
manufacturera, turismo, vivienda, desarrollo agropecuario y otros que aún no han
sido dinamizados.
De acuerdo con el nuevo modelo, para desarrollar una Bolivia productiva, generar
esa transformación productiva, modificar el modelo primario exportador, se requiere
llevar los excedentes de los sectores de minería, hidrocarburos, energía eléctrica,
hacia los sectores donde se requiere poner la piedra fundamental, la semilla de un
país productivo, es decir, en el sector manufacturero, industria, turismo y desarrollo
agropecuario.
El Estado es el redistribuidor, el que debe tener la capacidad de transferir los
recursos de los sectores excedentarios a los generadores de empleo e ingreso. En
otras palabras, lo que se busca es liberar a Bolivia de la dependencia de la
exportación de materias primas para abandonar el modelo primario exportador y
construir una Bolivia industrializada y productiva.
Si bien por un tiempo Bolivia seguirá siendo un país primario exportador, esta vez
se debe tener claridad sobre el objetivo y el camino a tomar. Este es un modelo
económico que se basa en el éxito de la administración estatal de los recursos
naturales. Este modelo está diseñado para la economía boliviana, depende de la
forma en que se administren los recursos naturales.
4. El modelo neoliberal vs el nuevo MESCP
En el escenario de la crisis estructural del capitalismo y bajo las cinco crisis que
aparecen conjuntamente, que se yuxtaponen, se entrelazan y que complican al
capitalismo, se construye el nuevo modelo boliviano.
El Modelo Económico Social Comunitario Productivo, parte de un diagnóstico de los
errores del modelo neoliberal para contraponer una nueva política, es decir la
antítesis del modelo neoliberal como respuesta de política económica.
1. El primer elemento es la crítica al libre mercado, a la hipótesis del mercado
eficiente, frente al cual el nuevo modelo define al Estado como el actor fundamental
de la economía y el que corrige las fallas del mercado.
El neoliberalismo considera que el mercado es el mejor y más eficiente
administrador de los recursos en la economía, sin embargo, esta premisa no fue
suficiente ni logró un efectivo impulso de la economía. Se privatizaron las empresas
estatales, se disminuyó la participación del Estado en la economía pero no se
efectuó una adecuada asignación de recursos en Bolivia, generando grandes
diferencias entre ricos y pobres. En este sentido, el mercado muestra serias
debilidades como actor protagónico de la economía.
2. El segundo elemento del modelo consiste en atribuir al Estado un papel
sumamente activo; “el Estado tiene que ser todo”, planificador, empresario,
inversionista, banquero, regulador, productor del desarrollo. Pero además, el Estado
tiene la obligación de generar el crecimiento, el desarrollo en todas las instancias
del país.
3. El tercer elemento es que el Estado retoma, con la nacionalización, el control de
los recursos naturales de los sectores estratégicos como los hidrocarburos, minería,
electricidad y telecomunicaciones, para beneficiar a los bolivianos, en lugar de las
empresas transnacionales.
Es la antítesis de ese Estado privatizador planteado por el modelo neoliberal, el cual
transfería excedentes al exterior debido a que había que retribuir la inversión
extranjera directa que llegó a Bolivia, un Estado que cedió y entregó los recursos a
las transnacionales. Ésa era la esencia del modelo neoliberal.
4. El cuarto diferenciador es el cambio del patrón primario exportador vigente en el
país por un proceso industrializador y generador de desarrollo productivo.
Desde la Colonia hasta la instauración del modelo neoliberal, en Bolivia se
estableció un patrón de desarrollo primario exportador, es decir un modelo basado
en la explotación y exportación de las materias primas. En el Modelo Económico
Social Comunitario Productivo el énfasis está en la producción y en la generación
de productos con valor añadido
La necesidad de transformación de la materia prima obligué a cambiar la mentalidad
de los bolivianos hacia una mentalidad enfocada en la producción. En estos últimos
años se ha constatado la existencia de una gran capacidad productora.
Hay que cambiar la matriz productiva de ese Viejo modelo primario exportador por
otro que priorice la producción y, consiguientemente, incremente el valor de los
productos. La base material de producción es la esencia para que un país pueda
salir de la pobreza.
5. El quinto elemento de diferencia con el modelo neoliberal es que el Modelo
Económico Social Comunitario Productivo busca la generación del excedente y su
redistribución en los sectores antes excluidos. Así, el Estado asume también el
papel de Estado redistribuidor del excedente.
El modelo neoliberal era un modelo concentrador del ingreso en pocas manos, y por
lo tanto, excluía a ciertos sectores sociales.
Con el nuevo modelo, lo que se busca es el reingreso de los agentes económicos
excluidos. ¿Cómo hacer eso?, no concentrando el ingreso, sino redistribuyéndolo
entre los agentes económicos bolivianos y, especialmente, entre aquellos sectores
excluidos, marginados de la sociedad boliviana.
6. La sexta diferencia entre el modelo neoliberal y el nuevo modelo consiste en que
el Estado es el promotor de la economía, es el actor más importante,
simbólicamente, lleva la camiseta número 10 de un equipo de fútbol.
El modelo neoliberal partía de una economía centralizada en la iniciativa privada,
mientras que el Estado funcionaba como un simple apéndice. Un ex Presidente de
Bolivia manejaba la consigna “exportar o morir” y tal afirmación no era casualidad
porque dentro del sector privado, el sector que iba a generar el desarrollo de la
economía del país era el sector privado exportador. Sin embargo, este sector no se
diversificó, no generó valor agregado, no generó riqueza al país y, por tanto, el
modelo neoliberal en Bolivia hizo aguas mucho antes que en otros países, donde
había una mejor capacidad exportadora y un mejor sector privado exportador.
7. La séptima diferencia es que el Modelo Económico Social Comunitario Productivo
impulsa la demanda interna, a la par de la demanda externa, para lograr el
crecimiento económico.
Lo que pretendía el modelo neoliberal era crecer en función de la demanda externa;
las exportaciones iban a ser el motor de la economía. En el nuevo modelo no es el
sectorexterno el único impulsor de la economía, si bien las exportaciones son
importantes en un momento en que las economías de los países interactúan,
tampoco se deben descuidar los motores más importantes que posee una economía
como es la demanda interna. Con la vigencia del nuevo modelo, el Estado ha
trabajado para fortalecer la demanda interna, medida que permitió a Bolivia
enfrentar la crisis financiera y lograr el mayor crecimiento de la región (2009) cuando
el resto sufría la crisis.
La demanda externa cae a nivel mundial en 2009 producto de la crisis financiera,
por tanto, caen los modelos neoliberales como el de Colombia, el de Chile, basados
prioritariamente en el sector exportador. Si Bolivia hubiera apostado única y
exclusivamente al crecimiento en función a la demanda externa, también hubiera
sufrido fuerte recesión en 2009. Pero no fue así por la presencia de la demanda
interna, por tanto, la economía boliviana, es ahora como un avión que vuela con dos
motores, la demanda interna y la externa desde el año 2006.
8. La octava diferencia radica en que con el nuevo modelo económico se superó la
dependencia del ahorro externo y se desarrolló la capacidad de generar ahorro
interno para la inversión, reducir el endeudamiento externo y lograr superávit fiscal.
En el modelo neoliberal, Bolivia dependía del ahorro externo para la inversión
pública y también para garantizar la sostenibilidad del sector público, es decir, el
financiamiento del déficit fiscal.
Con la aplicación del Nuevo modelo, se ha demostrado que Bolivia si tiene la
capacidad de generar ahorro interno y no sólo para tener un sector fiscal fuerte,
sólido, sino también para incrementar la inversión pública con recursos del Estado.
9. La novena diferencia es la inclusión social, la generación de oportunidades para
la sociedad y un mayor desarrollo y redistribución con generación de empleo.
En el modelo neoliberal primó el estancamiento, la pobreza y la desigualdad; la
desaparición de las oportunidades de los agentes sociales en la economía boliviana
era una constante.
10. La décima diferencia es que el nuevo modelo económico considera la estabilidad
macroeconómica como el punto de partida no la meta para generar el desarrollo
económico.
La estabilidad macroeconómica en el modelo neoliberal era un fin en sí mismo,
era la meta, el techo al que tenían que dirigirse todas las políticas económicas. La
lucha contra la inflación era prácticamente el único objetivo que perseguía la política
económica neoliberal porque del resto se encargaba el sector privado.
En el nuevo modelo, la estabilidad macroeconómica es un patrimonio social y es la
base sobre la que se erigirá el desarrollo económico con redistribución del ingreso
e industrialización de los recursos naturales.
El Modelo Neoliberal El Nuevo Modelo MESCP
Libre mercado. El mercado es el El Estado interviene para corregir las
mecanismo mediante el cual se asignan fallas del mercado (inexistencia de
recursos y se corrigen desequilibrios. redistribución de riquezas y monopolio
Hipótesis del mercado eficiente. transnacional de empresas
Estratégicas
Libre mercado. El mercado es el Participación activa del Estado en la
mecanismo mediante el cual se asignan economía. El Estado debe intervenir en
recursos y se corrigen desequilibrios. la economía a través de sus siete
Hipótesis del mercado eficiente. facetas: Planificador, empresario,
inversionista, regulador, benefactor,
promotor, banquero
Estado Privatizador, que transfiere Nacionalización y control de los RRNN
excedentes al exterior y no precautela estratégicos para beneficiar a los
los recursos naturales de los bolivianos bolivianos
Patrón de Desarrollo Primario Patrón de desarrollo industrializador
Exportador con desarrollo productivo.
Concentración de ingresos y Estado redistribuidor del ingreso y
generación de sectores excluidos de la economía plural e inclusión socia
sociedad
Economía centralizada en la iniciativa Estado promotor de la economía plural
privada
Crecimiento en función de la demanda Crecimiento en función de la demanda
externa exclusivamente externa y demanda interna
Dependencia del ahorro externo para Generación de recursos internos para
la inversión, mayor endeudamiento y la inversión, menor endeudamiento y
déficit fiscal superávit fiscal
Estancamiento, pobreza, desigualdad Mayor desarrollo, redistribución y
de riqueza y oportunidades generación de empleo
Estabilidad macroeconómica como un Preservar la estabilidad
fin en sí mismo macroeconómica como patrimonio
social e impulsar el desarrollo
económico
Dependencia de las fórmulas Recuperación de la soberanía e
económicas del Consenso de independencia en la formulación de la
Washington (FMI y BM) política económica (fiscal, monetaria y
cambiaria). Se logran
superávit fiscales y bolivianización
desde 2006
Política fiscal, monetaria inexistentes Recuperación de la soberanía e
(continuos déficits fiscales y alta independencia en la formulación de la
dolarización) política económica (fiscal, monetaria y
cambiaria) gracias al superávit fiscal, la
bolivianización y el dinamismo de la
demanda interna, respectivamente
4.1. El porqué del nombre
El Modelo Económico Social Comunitario Productivo es Social porque hace énfasis
en resolver los problemas sociales, antes que los problemas individuales.
Comunitario, no sólo porque el objetivo fundamental es el bien común, el bienestar
de todos, sino porque también recoge tradiciones y valores de los pueblos
originarios, campesinos, excluidos en el modelo neoliberal con la exaltación del
individualismo. Era necesario modificar e incorporar, en el nuevo modelo, valores
fundamentales como el de la solidaridad. El Estado tiene que ser un Estado
solidario, las políticas tienen que tener componentes solidarios. Productivo, porque
no se puede pensar en resolver la pobreza que vivía Bolivia extendiendo la mano;
la única manera digna, responsable, sustentable, de salir de la pobreza es
produciendo, y ahí está la llave para que Bolivia pueda transformarse: la producción.
Por eso se creó el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) para canalizar los créditos
productivos que tienden poco a poco a transformar la matriz productiva.
4.2. Quiénes son los actores en este modelo
Aquí viene el concepto plasmado en la Constitución Política del Estado (CPE): la
Economía Plural, la cual establece cuatro actores fundamentales: el Estado, el
sector privado, las cooperativas y las comunidades.
El Estado es el actor fundamental, promotor, organizador, redistribuidor del ingreso,
el jugador más importante de este equipo. Luego está la clásica empresa privada
que genera empleo y tiene cierta independencia en relación al Estado para formular
su producción y su distribución. Como parte de la economía plural está también la
economía social cooperativista, porque el cooperativismo en Bolivia está
profundamente arraigado no solamente en las minas, sino también en el sector rural
y en el sector financiero.
Lo más importante de la economía plural es el reconocimiento de actores envueltos
en la economía comunitaria, es decir, esa forma de producción que todavía persiste
en áreas rurales, que mantienen los pueblos originarios y que anteriormente no era
reconocida.
En la CPE, el Estado debe fomentar la economía comunitaria con apoyo
tecnológico, financiero y además se debe integrar a los tres actores ya
mencionados.
Realizamos un cuadro comparativo entre el modelo neoliberal y
MESCP. Desde tu concepción.